Transcript
Esther Pons (0:02)
Ser podcast.
Narrator (0:08)
Dicen que hubo un rey de Egipto al que no le había nacido hijo varón. Suplicó un hijo a los dioses de su entorno y ellos ordenaron que a él le fuera nacido. Ella completó los meses de gestación y entonces nació un hijo varón. Vinieron las hatorianas a determinarle el destino. Él morirá por un cocodrilo, o por una serpiente o por un perro. Las personas que estaban junto al niño lo oyeron y se lo contaron a Su Majestad. Su Majestad se puso entonces muy triste. Hizo que construyeran para él una casa de piedra en el desierto, equipada con gente y con todo lo apropiado de palacio para que el niño no saliera de allí.
Nacho (1:08)
Escuchamos un fragmento de una dramatización de un cuento aparecido en el papiro Harris 500, más conocido como El cuento del príncipe encantado o El cuento del príncipe predestinado, donde habla del nacimiento de un niño que recibe una serie de cuidados y sobre todo recibe un aviso profético a partir del cual el rey, el monarca, tiene miedo de que le suceda algo. La historia de la infancia en el Antiguo Egipto es un tema muy agradable desde el punto de vista de la investigación, del estudio, pero muy poco tratado. Muy poco tratado. Todos los que hemos comenzado a sentirnos atraídos como Egipto locos, que es una expresión que a mí me gusta decir tanto en mi canal de YouTube, dentro de la pirámide como en el podcast del mismo nombre, cuando hemos comenzado, siendo jóvenes, prácticamente niños, precisamente a indagar y aventurarnos en la historia del Antiguo Egipto, lo hemos hecho a partir de grandes libros que hablaban de la historia, de la arqueología, de los grandes hallazgos, de grandes nombres, hombres y mujeres vinculados a la historia, o a esos personajes, a esos arqueólogos o protoarqueólogos que dejaban absolutamente todo para acercarse a descubrir o a redescubrir la historia de Egipto. Pero esa vida cotidiana, esa vida quizás en este caso identificada con la infancia, siempre ha tenido un segundo plano, ha estado, mejor dicho, en un segundo plano y no ha sido, quizás no ha recibido toda la importancia y el valor que necesitaba en las últimas décadas. Hay alguna publicación, hay alguna investigación, hay referencias de soslayo en otros trabajos, pero esto parece que va a cambiar la tónica, sobre todo a partir de la exposición que se inauguró el pasado 4 de diciembre en la ciudad de Córdoba titulada El despertar a la vida. Infancia y adolescencia en el Antiguo Egipto. Es una exposición que tiene dos sedes, una está en la sala Minkorsa, donde podemos ver la mayor parte de esas casi 200 piezas y luego está la sala Oribe, vamos a hablar de todo ello ahora, donde hay un inmersivo enorme, fantástico, que nos acerca a esa realidad infantil del Antiguo Egipto. Queríamos hablar de todo esto con Esther Pons, ella es comisaria de la exposición junto con Isabel Olbés y Maite Mascort. Esther Pons, bienvenida de nuevo a Ser Historia.
