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Ya está todo preparado para empezar el partido en la casa de los Gutiérrez con IKEA. Atrás está el sofá Civic con diferentes covers para hacer match con cada selección. En el medio los vasos Lodrat repartiendo bebidas por todo el campo. Calentando por si viene alguien extra esta la silla plegable Gunde. Y arriba Ostabal, la coffee table de dos alturas marcando un gol con cada snack. Visita IKEA y logra crear el line up ganador para disfrutar del fútbol en tu casa con buena calidad y buen precio. Ikea sueña sin medida.
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Ser Podcast. Continuamos en Ser Historia. Pasamos de página nuestro particular libro de historia y vamos a hacerlo de una de las maneras quizás más entretenidas, más queridas por el propio espíritu de este programa. Es algo que nosotros, en las 17 temporadas que llevamos ya de Ser Historia, siempre hemos abanderado desde el programa 1 contar batallitas, contar anécdotas, contar cosas curiosas. Muchas veces el invitado ¿Qué me vas a preguntar? Lo primero, nada que no sepas. No te voy a preguntar ni por fechas ni por nombres. Van a ser todo preguntas ambiguas. Vamos a improvisar una charla. Y me gusta eso, que saquen temas que sean llamativos para que luego vosotros, oyentes, podáis buscar, aprender más, sentir curiosidad. Y yo creo que lo vais a hacer a partir del libro del que vamos a hablar los próximos minutos. No me cuentes batallitas, lecciones, moralejas y momentazos de cracks y pringaos que la liaron tan parda que acabaron en los libros de historia de David Botello. David, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
C
Bien hallado, Nacho. La verdad es que ya empieza a ser costumbre venir aquí y me hace mucha ilusión que lo sepas.
B
Desde luego recomendamos a todos los que nos están escuchando ese fantástico programa que tiene también de historia en la Cadena SER, La Historia en Ruta. Si los podéis escuchar cuando hay fines de semana, que no hay fútbol, que se pone los fines de semana y si no a través de los podcast de Ser Podcast o de cualquier otra plataforma, pues mejor que mejor. ¿Por qué te apasiona la historia?
C
Pues yo qué sé. ¿Y a ti?
B
Pues yo qué sé.
C
Pues mira, de niño mi abuela me contaba muchos cuentos para irme a dormir. Me imagino que como a todo el mundo, pero mi abuela es verdad que era muy buena. Hay que reconocer que era muy buena. Y cuando fui teniendo uso de razón me di cuenta de que muchos de los cuentos que me contaba no eran cuentos, eran historias reales. Y entonces me estalló un poco el cerebro porque me empecé a preguntar que si los cuentos eran cuentos y la historia había pasado de verdad, ¿Por qué nos contábamos cuentos y no nos contábamos más historias? Porque ese valor que tenía que hubiese ocurrido, a mí me parecía que lo hacía mucho más interesante. Y nada, pues me empecé a aficionar, empecé a leer cosas, a profundizar y me quedé con esta afición. Empecé a leer sobre todo ensayo en general, y es verdad que tengo ahí una carencia, que he leído mucha novela, pero muchísima menos narrativa. Ensayos. Claro. Entonces al final yo creo que es una herencia que me dejó mi abuela. Ella posiblemente no lo sabe, o sea, no lo sabe, pobrecita mía, porque falleció hace mucho tiempo, pero que posiblemente no lo hizo a propósito. Pero es verdad que en mi caso, pues es lo que despertó esa pasión por las cosas que habían pasado de verdad.
B
Además, las cosas curiosas, ni nombres, ni fechas, ni números, porque en realidad lo que nos interesa, lo que nos llama la atención es lo que cuentas un poco en el libro. Ahora profundizaremos en ello. Esas batallitas, en definitiva.
C
Claro, es que al final los relatos es lo que hace que nos enganchemos a la historia, lo que nos conmueve, lo que nos emociona, lo que nos hace pensar.
B
La histeria.
C
Que la tenemos que recuperar, yo creo.
B
Pues sí, cuando quieras la recuperamos. Sé que está súper liado, por eso no la puedes hacer con la frecuencia que te gustaría, pero la verdad es que es una cosa súper divertida. Todo lo que sean batallitas es más interesante que una fecha o un nombre. Las listas de los reyes godos, por favor.
C
Que no, Claro, pero ni la lista de los reyes godos ni efectivamente, las fechas. Si, las fechas luego caen por su propio peso. Cuando tú entiendes quién es un rey, qué decisiones tomó y sobre todo por qué las tomó y qué relaciones personales tenía con la gente a la que afectaban estas decisiones, pues luego es mucho más fácil recordar las fechas.
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En la portada del libro vemos varios protagonistas de la historia. Curie, Madame Curie, Aram Lincoln, Bruce Lee, la mexicana Frida Kahlo. ¿Y este señor quién es? Que no lo ve un pintor.
C
Es Van Gogh.
B
Van Gogh.
C
Bueno, yo creo que en el fondo iba a ser Van Gogh, pero me da la sensación de que nos ha salido. Ay, ¿Cómo se llama el otro? El otro de La Oreja, Qué desastre. Me da la sensación de que estaba.
B
Y a la gresca, peleándose los dos ahí siempre. El libro se caracteriza precisamente por tener un elenco muy amplio de historias que van. Abordan toda la historia universal.
C
Sí, me falta la prehistoria, es verdad que no he tocado ningún tema de prehistoria, pero sí que hay mucha antigüedad y a partir de ahí, pues hasta el siglo XXI hay gente que sigue viva, pero que me interesaba hablar de ellos por alguna de las. De las tesis, entre comillas, que mantengo en el libro. Y ahí les tenemos.
B
¿También hay mucha gente que se ha puesto de moda en los diez últimos años de ese presentismo de intentar valorar el pasado, sobre todo en España, que si Hernán Cortés hizo no sé qué y tal, que si los españoles en América, que si los ingleses en las colonias y tal, vale? Que sí eso es tiempo pasado. El presentismo, ¿Tú crees que es quizás el mayor obstáculo que hay que evitar cuando haces historia, cuando escribes historia? Ahora me dices, no, si a mí me gusta,
C
efectivamente, era muy malo. Bueno, el libro habla mucho de esos, son capítulos muy breves, con epígrafes muy breves también. Y sin embargo, el último gran capítulo se llama No me cuentes batallitas, que es el que da nombre al libro. Y ese capítulo hablo del poder del relato y mira, tristemente actual, porque entre otros, hablo de Hernán Cortés, hablo de Colón y demás, y hablo de que la historia. A ver, yo nunca me he sentido culpable de nuestra historia, ni me he sentido especialmente orgulloso. A mí lo que me interesa es conocer los procesos, entender las dificultades de tomar decisiones en momentos muy complejos, como las que tomaron nuestros grandes personajes de la historia, estos cracks y estos pringaos. Y sobre todo, luego posiblemente también me interesa la lectura posteriori que se hace de estos relatos y cómo se sacan de madre y cómo gente que era de carne y hueso acabamos convirtiéndoles en héroes absolutos, impolutos, que no tienen ninguna mácula, y luego villanos, terroristas, monstruos de la humanidad que habría que haber acabado con ellos antes de que nacieran. Y lo interesante es que ni una cosa ni otra. Me parece que lo más interesante de la historia son los procesos y entender bien a estos personajes tan complejos, tan complejos como nosotros quizá, que estaban en el momento adecuado, en el lugar adecuado y que han pasado a la historia por eso. ¿Qué habríamos hecho nosotros en ese caso? Pues posiblemente sería muy difícil de tomar una decisión moral como la que tenemos hoy. Entonces, claro, aplicar esta perspectiva actual a cosas como lo que hicimos en América, me parece que es una pérdida de tiempo, sinceramente.
B
Y ahondando un poco también en esta historia, el hecho de que también estás condicionado por el sitio en donde has nacido. Nosotros en España, los reyes católicos, Felipe II, patatín patatán, todo perfecto, pero cruzas, ibas a la pérfida Albión. Ya con esto lo digo todo casi. No es broma. Yo soy muy anglófilo, la gente lo sabe, yo he estudiado allí, soy muy anglófilo y tengo muchísimos amigos.
C
Todos somos anglófilos hasta que hablamos de historia.
B
Luego ellos ven a Enrique VIII, nosotros lo vemos como el gran demonio, pero para ellos es casi una divinidad. Y es que es lógico, es que es su historia, hay que verlo así.
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Pero no sólo es su historia, es por qué contamos nuestra historia. Y al final la historia tiene algo de identidad de un pueblo, de cohesión, tiene algo que dice mucho más de quien la cuenta que de lo que está contando realmente. Entonces yo creo que esa es la gran pregunta que me hago en el libro. ¿Para qué sirve la historia? Y sobre todo, ¿Qué nos enseña la historia? Y creo que sí, que a lo mejor en este caso soy presentista, pero sí que creo que ciertos aspectos del presente se pueden entender muy bien viendo lo que ha pasado a lo largo de la historia. Y aquí hablo del éxito, hablo del fracaso, hablo de perseguir tus sueños, hablo de un montón de temas que son muy actuales, que además están como muy de moda. Y lo que hago es plantearme qué nos cuenta la historia acerca de todas estas grandes palabras que nos decimos los unos a los otros. Y bueno, pues al final es una reflexión muy personal acerca de todo esto, del momento que vivimos, de las grandes necesidades de nuestra sociedad y de lo que nos puede enseñar la historia si la enfocas bien y la enfocas como una humanidad. Es decir, para hacerte preguntas sobre todo. Pues yo creo que es muy interesante.
B
Desde luego hay un aspecto en la historia de España que hay mucha gente que nos escucha desde América, que es la leyenda negra. La leyenda negra en los siglos XVI y XVII hace que no solamente que fuéramos malos sino que también fuéramos tontos. La Armada Invencible que perdimos, es cierto, perdimos ese momento. Pero tú lo cuentas muy bien en el capítulo cuando la memoria hunde más barcos que los elementos, porque poca gente dice que al año siguiente les dimos pal pelo a los ingleses. Donde las dan, las toman.
C
Claro, y la reflexión de la Armada Invencible, sobre todo, es por qué España habla de un hecho puntual de nuestra historia que no tuvo absolutamente ninguna relevancia ni para nuestra historia ni para la historia universal, y por qué habla de este relato con el título que le pusieron los ingleses. Entonces hago una investigación también a lo largo de ese capítulo, no es un capítulo cortito en el que hablo, pues que esto, fíjate que parece mentira, pero esto fue un invento del siglo XIX, cuando los liberales están creando un nuevo sentido de Estado y de nación, y entonces tienen que recurrir a este tipo de tópicos para criticar precisamente lo mismo que criticaron en la leyenda negra. Es decir, que fueron los intelectuales del siglo XIX los que sacan, los que desempolvan aquella leyenda.
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Los trapos sucios, casi los trapos sucios
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de la monarquía para poder decir es que fíjate qué malo era Felipe II, qué malos han sido los Borbones, menos mal que llegamos nosotros para arreglar ya por fin el desaguisado en el que se ha convertido esta nación por culpa de tantos años de monarquía.
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Blas de Lezo es un personaje que se ha recuperado en los diez, quince últimos años. En la Enciclopedia Británica sale como el gran perdedor en Cartagena de Indias y joder, que fue el que ganó, fue
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el que ganó, sobre todo, que echó a los ingleses con una armada más invencible que la nuestra. Y ahí está. Pero bueno, sí, efectivamente, ahora se está reivindicando, pero también es un personaje polémico porque bombardeó Barcelona y eso le convierte en una figura incómoda en ciertas zonas de nuestra península, lo cual también está bien, porque al final, insisto, la historia no habla de los hechos, habla de nuestras necesidades. Y cuando hay un pueblo que piensa que tiene un héroe o que tiene un villano, o que no conoce a sus héroes, pues de lo que está hablando realmente es de la identidad de ese pueblo. Y eso, yo creo, dice mucho del pueblo español, en este caso de Blas de Lezo, del pueblo colombiano, y en este caso en concreto también del pueblo catalán, que tiene que denostar a un héroe porque no coincide con lo que ellos piensan que debería ser un héroe. Punto.
B
Lo llamativo y lo bonito de tu libro No me cuentes batallitas, es el espectro tan amplio de personajes, de lugares, ¿Cuántos minicapítulos tiene y cómo has conseguido? Yo me imagino, yo si hubiera tenido que hacer algo así, hubiera hecho como fichitas. Yo soy muy hacer fichitas de estas de cartulina. Yo cuando leo un libro, lo primero que hago es abrir una ficha nueva de estas de cartulina, donde pongo el título, el autor, la letra, para ponerlo en un archivador. Yo tengo un archivador de estos de biblioteca antigua, de letras de clic, de los verdes, efectivamente, de toda la vida. Y voy anotando en esa fichita, página 70, habla de Enrique Ruano, pues cuenta esta curiosidad, que luego es muy curioso porque reviso esas fichas, libros que he leído hace 30 años, digo coño, no sabía que esto aparecía aquí, lo había olvidado todo. Pero mira, me permite ir directamente a la página donde está y eso me permite hacer un vídeo para YouTube, un podcast para tal, me da ideas nuevas para hacer cosas. ¿Cómo has creado tú este libro?
C
¿Pues mira, realmente fue una idea que tenía hace tiempo para contestar a una pregunta que me imagino que a ti también te han hecho un millón de veces, que esto que tú haces para qué sirve? ¿Esto de la historia para qué sirve? Y entonces llegó un momento que bueno, pues yo creo que igual hay que contestar esta pregunta y me planteé una serie de capítulos. Los capítulos son lo más amplio, entre comillas, el poder del relato, el éxito, esto, lo que te decía antes. Y a partir de ahí empecé a buscar ejemplos que me venían más o menos bien para trazar ciertas tesis. Ha sido una búsqueda muy apasionante porque al principio estaba diseñado como con capítulos cortitos, pero a medida que me iba metiendo en el libro, ya sabes que los libros cobran vida propia y que al final siempre te acaban metiendo en un universo en el que igual no querías entrar. Pues este me metió en un universo en el que el cuerpo me pedía meter referencias culturetas, entre comillas. Y entonces empecé a citar a grandes filósofos, a grandes políticos, a historiadores de toda la vida. Y eso me permitió también darle como una especie de cuerpo, entre comillas, como gafapasta, que creo que le da mucha dimensión también a las reflexiones finales. Es decir, que no es solo un libro reflexivo, que lo es un libro muy personal, que también lo es un libro lleno de batallitas, que lo es, sino que además también hay como una búsqueda intelectual honesta sobre para qué sirve la historia y qué es lo que nos enseña la historia a través de estos grandes pensadores que se hicieron las mismas preguntas que nosotros, pero hace mucho tiempo.
B
Y te habrá permitido además adentrarte en temas en los que antes nunca habías, que es lo bonito de hacer este tipo de libros. Te obliga a investigar temas, asuntos, épocas históricas de las que prácticamente no habías se había hecho nada uno mismo y conocer, aprender más historia, que es lo importante.
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Claro, porque yo creo que al final todo esto lo hacemos porque queremos aprender. No sé si es tu caso, pero en mi caso yo me dedico a esto porque quiero aprender y no me canso de aprender historia. En mi tiempo libre estoy leyendo, que mi mujer muchas veces me oye, déjalo ya que estás trabajando. No, no, si no estoy trabajando ahora estoy leyendo porque me apetece leer esto. Entonces al final estamos, o yo me siento muy afortunado porque creo que he convertido en un oficio algo que es una pasión, y las pasiones al final nos llevan a esto, a este mundo tan bonito de la divulgación.
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Ya para ir acabando, David Botello, autor de este libro No me cuentes batallitas, publicado por Aguilar. ¿Cuáles son las dos batallitas que destacarías de todo el libro?
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Mira, la primera me encanta, es verdad que la he contado igual demasiado, pero me encanta, que es la de las dos Marías. Nosotros tenemos dos mujeres que a todas luces fueron las que imprimieron la primera edición del Quijote, o sea, las impresoras de la primera edición del Quijote fueron dos mujeres, que son María Rodríguez Rivalde y María de Quiñones. Y sin embargo, la imprenta que hay en Madrid, en la calle Atocha, que está abierta al público, se llama Imprenta de Juan de la Cuesta. Entonces, ¿Quién era este Juan de la Cuesta? Pues era un señor, el cuarto hombre que tenía que pasar por la vida de estas mujeres, porque en el Siglo de Oro las mujeres no podían regentar un negocio. Entonces se tuvieron que casar varias veces hasta que llegaron a Juan de la Cuesta y Juan de la Cuesta básicamente arruinó el negocio y se fue a América. Entonces es bastante probable que no estuviese ahí cuando llegó Cervantes con su primera edición del Quijote, con el manuscrito del Quijote, y que fueron ellas las que lo sacaron adelante.
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No quería acabar. Tenemos apenas un minuto, minuto y medio. Menos mal que estaban ellos. De Cecilia Sarly, Esther Sánchez. Esther Sánchez, muy conocida por ti,
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mujer, me dice pues esta es mi mujer
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que tienen este espectáculo, ¿No? Cuéntanos un poco dónde se puede ver.
C
Pues rápidamente vamos a estar el día 25 de junio, vamos a estar en el Teatro Sofía que está en la Gran Vía a partir de las 8 y media creo que es. Es un espectáculo que hace un resumen muy rápido, muy gamberro y muy desenfadado. Es un repaso de la historia de las mujeres salpicada por cuatro mujeres. Una de ellas son precisamente las dos Marías que acabo de mencionar porque a partir del libro descubrí a estas dos mujeronas y decidí que se merecían un pequeño monólogo. Tienen cuatro monólogo y mucha intervención entre las dos. Y nada, es un texto como lo que yo hago siempre, muy gamberro y que te hace reflexionar. La gente que lo ha visto hasta ahora se lo ha pasado muy bien y esperamos que la Gran Vía tenga el éxito que esperamos que tenga.
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Había quien decía que detrás de un gran hombre hay una mujer sorprendida.
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Hay una mujer sorprendida, efectivamente. En este caso detrás de una gran mujer hay un tipo que hace historia.
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David Botello, autor de este libro fantástico. No me cuentes batallitas. Publicado por Aguilar. Como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
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Muchas gracias a ti Nacho.
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Ya está todo preparado para empezar el partido en la casa de los Gutiérrez con IKEA. Atrás está el sofá Civic con diferencia covers para hacer match con cada selección. En el medio los vasos Lodrat repartiendo bebidas por todo el campo, calentando por si bien alguien extra está la silla plegable Gunde y arriba Ostabal la coffee table de dos alturas marcando un gol con cada snack. Visita IKEA y logra crear el line up ganador para disfrutar del fútbol en tu casa con buena calidad y buen precio. IKEA sueña sin medida.
Fecha: 23 de junio de 2026
Invitado: David Botello, autor de "No me cuentes batallitas"
Host: Nacho Ares (SER Podcast)
En este dinámico episodio de SER Historia, Nacho Ares conversa con el divulgador e historiador David Botello sobre su libro "No me cuentes batallitas", una obra que recopila lecciones, moralejas y anécdotas memorables de personajes históricos. El espíritu es claro: acercar la historia a los oyentes a través de las batallitas, las pequeñas y grandes historias humanas que la componen, alejándose de la pesadez de fechas y nombres. La charla abarca desde la importancia del relato en la construcción de la identidad, hasta cuestiones como el presentismo, la leyenda negra y el papel de la mujer en la historia.
“Cuando fui teniendo uso de razón me di cuenta de que muchos de los cuentos que me contaba no eran cuentos, eran historias reales. Y entonces me estalló un poco el cerebro...” – David Botello (03:04)
“Lo que hace que nos enganchemos a la historia, lo que nos conmueve, lo que nos emociona, lo que nos hace pensar.” – David Botello (03:50)
“Yo nunca me he sentido culpable de nuestra historia ni me he sentido especialmente orgulloso. A mí lo que me interesa es conocer los procesos, entender las dificultades de tomar decisiones en momentos muy complejos...” – David Botello (06:33)
“La historia tiene algo de identidad de un pueblo, de cohesión, tiene algo que dice mucho más de quien la cuenta que de lo que está contando realmente.” – David Botello (08:30)
“La reflexión de la Armada Invencible, sobre todo, es por qué España habla de un hecho puntual de nuestra historia que no tuvo absolutamente ninguna relevancia ni para nuestra historia ni para la historia universal, y por qué habla de este relato con el título que le pusieron los ingleses.” – David Botello (10:10) “Fueron los intelectuales del siglo XIX los que sacan, los que desempolvan aquella leyenda.” – David Botello (10:40)
“...los libros cobran vida propia y que al final siempre te acaban metiendo en un universo en el que igual no querías entrar.” – David Botello (13:58)
“...las impresoras de la primera edición del Quijote fueron dos mujeres […] es bastante probable que no estuviese ahí cuando llegó Cervantes con su primera edición del Quijote... y que fueron ellas las que lo sacaron adelante.” – David Botello (15:57)
“Es un espectáculo que hace un resumen muy rápido, muy gamberro y muy desenfadado. Es un repaso de la historia de las mujeres salpicada por cuatro mujeres.” – David Botello (17:13)
Un episodio que celebra la historia a través de sus relatos más humanos, rebeldes, divertidos y provocadores. David Botello invita a mirar el pasado con honestidad, sin juzgarlo desde el presente ni encasillarlo en listas o fechas, sino desvelando el lado humano y contradictorio de sus protagonistas. Las "batallitas" son, aquí, la llave para despertar la curiosidad y la reflexión sobre quiénes fuimos, quiénes somos, y cómo nos contamos a nosotros mismos.