
Hosted by Tendencieros Industriales · ES

La batería del futuro no será una sola batería Imagina una fábrica autónoma capaz de operar durante una semana completa con energía solar almacenada. No como promesa futurista, sino como una infraestructura energética real, estable y disponible. Ahora imagina un camión eléctrico de logística industrial que se carga en menos tiempo del que tardas en tomarte un café. Una cadena de suministro donde la energía ya no es el cuello de botella, sino una ventaja competitiva. Ese escenario parece cercano. Pero tiene una paradoja: hoy seguimos dependiendo de forma masiva de una tecnología dominante, las baterías de ion-litio. El litio ha sido una de las grandes plataformas tecnológicas de las últimas décadas. Ha hecho posible el coche eléctrico, el almacenamiento estacionario, la electrónica portátil y buena parte de la electrificación industrial. Sin embargo, también está empezando a mostrar sus límites físicos, económicos y geopolíticos. Según la Agencia Internacional de la Energía, la demanda de baterías para vehículos eléctricos se situó en torno a 1 TWh en 2024 y podría superar los 3 TWh en 2030 bajo las políticas actuales. La pregunta ya no es si necesitaremos más baterías. La pregunta es qué tipo de baterías necesitaremos para cada problema La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! El dominio del litio y su techo físico industrial. El ion-litio domina porque combina cuatro ventajas difíciles de igualar: alta densidad energética, madurez industrial, costes cada vez más competitivos y una cadena de producción global ya consolidada. Durante años, esa combinación ha sido suficiente. Las baterías de litio han permitido aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos, reducir el coste del almacenamiento y escalar la fabricación a niveles industriales. La propia Agencia Internacional de la Energía señala que las químicas de ion-litio representan prácticamente la totalidad de las baterías utilizadas hoy en vehículos eléctricos y nuevas aplicaciones de almacenamiento. Además, las baterías LFP ya supusieron el 40% de las ventas de baterías para vehículos eléctricos y el 80% del nuevo almacenamiento en 2023. Pero el litio no puede resolverlo todo. Las baterías actuales se mueven normalmente en rangos aproximados de 250–300 Wh/kg, dependiendo de la química utilizada. Para muchas aplicaciones, esto es suficiente. Para otras, no. El transporte pesado, la aviación regional, la maquinaria industrial autónoma o la logística de larga distancia necesitan superar umbrales de densidad energética mucho más exigentes. En algunos casos, la barrera relevante se sitúa por encima de los 500 Wh/kg. Ahí aparece el problema estructural: no basta con optimizar el litio. Para ciertos usos, la industria necesita nuevas químicas. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO La economía invisible: cómo las baterías cambiaron de escala Uno de los cambios más profundos de la última década no ha sido solo técnico, sino económico. En 2010, el coste de las baterías de ion-litio rondaba cifras que las hacían inviables fuera de aplicaciones muy concretas. En 2024, BloombergNEF estimó que el precio medio de los packs de baterías cayó hasta los 115 dólares por kWh, el mayor descenso anual desde 2017 y un nuevo mínimo histórico. Esta caída ha cambiado la lógica de la electrificación. La batería ha...

Ciberseguridad industrial: la CRA ya no es una opción para los fabricantes La ciberseguridad industrial ha dejado de ser un asunto reservado al departamento de informática. Esa es una de las principales conclusiones de la entrevista a Moisés Ceñera, de Orbik Cybersecurity, en el podcast Tendencieros, donde se abordó el impacto de la Cyber Resilience Act en fabricantes de maquinaria, dispositivos conectados, equipos electrónicos e infraestructuras industriales. Hasta hace poco, muchas empresas industriales entendían la seguridad desde una perspectiva mecánica, eléctrica o funcional. La máquina debía ser robusta, eficiente y cumplir con las normas técnicas tradicionales. Sin embargo, en un entorno donde sensores, autómatas, plataformas cloud, software embebido y dispositivos IoT están permanentemente conectados, esa visión ya no es suficiente. La nueva realidad es clara: si un producto industrial tiene elementos digitales y capacidad de conexión, también puede convertirse en una puerta de entrada para un ciberataque. La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! Qué cambia con la Cyber Resilience Act La Cyber Resilience Act, conocida como CRA, introduce un marco europeo de requisitos horizontales de ciberseguridad para productos con elementos digitales. La Comisión Europea la presenta como una norma destinada a garantizar que dispositivos y software se diseñen, actualicen y mantengan con criterios de seguridad durante su ciclo de vida. El calendario es especialmente importante para los fabricantes. Las obligaciones de notificación de vulnerabilidades explotadas activamente e incidentes graves comenzarán a aplicarse el 11 de septiembre de 2026, mientras que las obligaciones principales de la norma serán aplicables desde el 11 de diciembre de 2027. Esto significa que 2026 no debe interpretarse como un año de espera, sino como el año en el que las empresas tienen que empezar a demostrar madurez operativa: procesos, responsables, trazabilidad, canales de comunicación, gestión de vulnerabilidades y capacidad real de respuesta. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO El gran reto: la baja madurez en ciberseguridad industrial Durante la conversación, Moisés Ceñera señaló uno de los problemas de fondo: históricamente, muchos fabricantes industriales han priorizado la funcionalidad del producto y han dejado la ciberseguridad en un segundo plano. El resultado es un sector con productos cada vez más conectados, pero con procedimientos de seguridad todavía inmaduros. El problema no es únicamente técnico. También es organizativo. Una empresa puede disponer de buenos componentes, proveedores reconocidos y maquinaria avanzada, pero si no tiene un sistema de gestión de vulnerabilidades, un inventario claro de componentes o un procedimiento para notificar incidentes, seguirá siendo vulnerable. La CRA obliga a cambiar esa mentalidad. Ya no basta con reaccionar cuando aparece un problema. La ciberseguridad debe incorporarse desde el diseño, mantenerse durante el ciclo de vida del producto y documentarse de forma verificable. Productos conectados: de la lavadora inteligente a la planta industrial Uno de los ejemplos más útiles de la entrevista fue el de los productos aparentemente inocuos, como una lavadora inteligente o un electrodoméstico conectado. Estos dispositivos no suelen percibirse como críticos, pero pueden formar parte de una cadena de ataque si se conectan a servicios cloud, redes domésticas o plataformas del fabricante. En el ámbito industrial, el riesgo escala rápidamente. Una vulnerabilidad en un autómata, un sensor o un componente de comunicación puede comprometer una línea de producción complet...

SpaceX: de tres lanzamientos fallidos a una IPO histórica En 2008, SpaceX no era el gigante aeroespacial que hoy ocupa titulares en Wall Street. Era una empresa al límite, con tres lanzamientos fallidos, poco margen financiero y una idea que muchos consideraban demasiado ambiciosa: reducir drásticamente el coste de ir al espacio. Aquel cuarto lanzamiento del Falcon 1 cambió la historia. En septiembre de 2008, el cohete alcanzó la órbita y se convirtió en un hito para la industria espacial privada. Poco después, NASA adjudicó a SpaceX un contrato de 1.600 millones de dólares para al menos 12 misiones de carga a la Estación Espacial Internacional, lo que no solo aportó financiación, sino también legitimidad institucional. Hoy, SpaceX ya no se entiende solo como una empresa de cohetes. Es una compañía que combina fabricación avanzada, software, telecomunicaciones, defensa, inteligencia artificial, infraestructura orbital y modelo de ingresos recurrentes. Y esa mezcla explica por qué su salida a Bolsa se ha convertido en una de las grandes historias empresariales del año. La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! La clave industrial: convertir el espacio en una fábrica Durante décadas, lanzar un cohete era un evento excepcional, caro y dominado por gobiernos o grandes contratistas. SpaceX cambió esa lógica con una mentalidad más cercana a una startup tecnológica que a una aeroespacial tradicional: probar, fallar, aprender, rediseñar y volver a lanzar. La gran revolución no fue únicamente construir cohetes potentes. Fue hacer que el lanzamiento espacial se pareciera cada vez más a un proceso industrial repetible. La reutilización del Falcon 9 resume esa ventaja. Antes, un cohete era prácticamente de usar y tirar. SpaceX introdujo una lógica distinta: recuperar la primera etapa, aterrizarla y volver a utilizarla. Detrás de esa imagen espectacular hay software, sensores, materiales, control de vuelo, automatización y una capacidad de ejecución difícil de copiar. Para la Industria 4.0, esta es una lección central: no gana siempre quien tiene más experiencia acumulada, sino quien aprende más rápido, integra mejor sus procesos y convierte la mejora continua en una ventaja competitiva. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO Starlink: el negocio que cambia la valoración Si SpaceX solo vendiera lanzamientos, ya sería una compañía extraordinaria. Pero Starlink cambia por completo la película. Starlink es una red de internet por satélite basada en miles de satélites en órbita baja. Su propuesta es clara: ofrecer conectividad en zonas rurales, barcos, aviones, emergencias, conflictos, explotaciones remotas y lugares donde la infraestructura terrestre no llega o no es suficiente. La diferencia estratégica es enorme. SpaceX no solo lanza satélites para terceros; usa sus propios cohetes para desplegar su propia red de conectividad global. Es decir, controla buena parte de la cadena de valor: fabrica, lanza, opera, vende el servicio y reinvierte. Starlink informó en su informe de progreso de 2025 que durante ese año conectó a más de 4,6 millones de nuevos clientes activos y amplió el servicio a 35 nuevos países, territorios y mercados. Aquí aparece la clave financiera: Starlink aporta ingresos recurrentes. No hablamos solo de contratos puntuales de lanzamiento, sino de suscripciones. Y eso transforma la forma en la que el mercado mira a SpaceX. La IPO de SpaceX: infraestructura planetaria en Bolsa SpaceX confirmó el precio de su oferta pública inicial en 135 dólares por acción, con 555.555.555 acciones de clase A, y anunció que sus títulos comenzarían a cotizar en Nasdaq Global Select Market y Nasdaq Texas bajo el ticker “SPCX”. Nasdaq señaló que la compañía abrió neg...

Los coches chinos ya no vienen solo en barco: vienen a fabricar en Europa Hace unos años, decir que ibas a comprar un coche chino sonaba raro. Hoy, muchos conductores entran en un concesionario, prueban un MG, un BYD, un Omoda o un Jaecoo y salen pensando: “Oye, pues está bastante bien”. El cambio ha sido rapidísimo. Tanto, que quizá todavía no hemos entendido del todo lo que está ocurriendo. China ya no quiere limitarse a fabricar coches baratos para exportarlos al resto del mundo. Quiere liderar el futuro del automóvil eléctrico. Y para lograrlo no basta con mandar coches en barcos desde Shanghái: necesita producir dentro de Europa. España aparece en el centro de esta nueva partida. No por casualidad, sino por una combinación muy poderosa: tradición automovilística, fábricas disponibles, proveedores, puertos, costes competitivos y mano de obra especializada. Según ANFAC, España cuenta con 17 fábricas de vehículos y el sector representa una parte relevante del PIB industrial del país. La gran pregunta es incómoda: ¿estamos ante una oportunidad histórica para reindustrializar Europa o estamos abriendo la puerta al que puede convertirse en el gran dominador mundial del automóvil? La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! El coche eléctrico ha cambiado las reglas del juego Durante décadas, Europa dominó el automóvil porque dominaba el motor de combustión. Alemania, Francia, Italia y España construyeron una industria basada en la ingeniería mecánica, los motores de alta precisión, las cajas de cambio, la calidad de fabricación y una red de proveedores muy sofisticada. Pero el coche eléctrico desplaza el centro de valor. Ya no gana solo quien fabrica el mejor motor. Gana quien controla la batería, el software, la electrónica de potencia, los datos, la integración digital y la cadena de suministro. Dicho de otra forma: el coche eléctrico tiene menos piezas, pero mucha más geopolítica. China entendió antes que nadie que el futuro del coche no iba a estar únicamente en el capó, sino en la batería y el software. La prueba está en el dominio de empresas como CATL y BYD en el mercado mundial de baterías. Según datos atribuidos a SNE Research, CATL y BYD superaron conjuntamente el 55% de cuota global en baterías para vehículos eléctricos en 2025. Y aquí está la clave: quien controla la batería controla una parte esencial del precio, la autonomía, el margen y la independencia tecnológica del coche eléctrico. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO Por qué España se ha convertido en una puerta de entrada España interesa a los fabricantes chinos por una razón sencilla: no tienen que empezar desde cero. El país ya tiene una estructura industrial montada. Hay plantas, proveedores, experiencia logística, puertos, trabajadores formados y décadas de producción para marcas internacionales. Además, la transición del diésel y la gasolina al eléctrico ha dejado capacidad disponible en algunas fábricas europeas. Para China, eso es oro industrial. En lugar de levantar todo desde cero, puede integrarse en infraestructuras ya existentes, acelerar su producción local y presentarse ante el consumidor europeo no solo como importador, sino como fabricante dentro de Europa. La Unión Europea, además, ha impuesto aranceles compensatorios a los vehículos eléctricos de batería importados desde China. Desde el 30 de octubre de 2024 se aplican derechos definitivos durante cinco años, con tipos como el 17% para BYD, el 18,8% para Geely y el 35,3% para SAIC. Ese contexto convierte la fabricación local en una estrategia todavía más atractiva. Chery y Ebro: el renacimiento de la antigua Nissa...

Dark factories: ¿el futuro de la industria o el principio de una fábrica sin humanos? Imagina una fábrica capaz de producir durante toda la noche, sin apenas luces encendidas, con robots trabajando de forma coordinada, sensores midiendo cada variable en tiempo real e inteligencia artificial tomando decisiones antes de que aparezca un fallo. Eso es, en esencia, una dark factory: una fábrica altamente automatizada que puede operar con mínima o nula intervención humana directa durante largos periodos. El concepto suena a ciencia ficción, pero ya forma parte de la industria real. No hablamos de una idea futurista, sino de una evolución que ya está transformando sectores como los semiconductores, la automoción, la logística y la fabricación avanzada. La gran pregunta no es si estas fábricas llegarán. La pregunta es otra: ¿estamos ante una excepción tecnológica o ante el inicio de una nueva forma de producir? La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! Qué es una dark factory Una dark factory es una planta industrial en la que gran parte del proceso productivo está gestionado por robots, sistemas de inteligencia artificial, sensores conectados y plataformas de control digital. El término puede llevar a una idea equivocada: no significa necesariamente que no haya ningún humano en la fábrica. En realidad, una dark factory no es un “todo o nada”, sino un espectro de automatización progresiva. Muchas plantas actuales ya tienen zonas completamente automatizadas dentro de fábricas donde todavía trabajan operarios humanos. La clave no está en si hay personas o no, sino en el grado de dependencia que tiene el sistema respecto a la intervención humana. En otras palabras: una fábrica puede no estar completamente vacía y, aun así, funcionar bajo una lógica de dark factory. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO Cómo funciona una dark factory Una dark factory opera como un ecosistema conectado. No es solo una línea de producción con robots, sino una red coordinada de máquinas, datos y decisiones automatizadas. En este modelo intervienen varios elementos clave: Los robots industriales ejecutan tareas repetitivas, precisas o peligrosas. La inteligencia artificial analiza datos y optimiza procesos. Los sensores IIoT, o Internet Industrial de las Cosas, recogen información constante sobre temperatura, vibraciones, calidad, rendimiento o desgaste de las máquinas. A su vez, los sistemas MES y SCADA funcionan como el cerebro operativo de la planta. Controlan el proceso productivo, supervisan incidencias y permiten tomar decisiones en tiempo real. También entran en juego los gemelos digitales, réplicas virtuales de la fábrica que permiten simular escenarios, anticipar problemas y optimizar decisiones antes de aplicarlas físicamente. La consecuencia es clara: la fábrica deja de ser un conjunto de máquinas aisladas y pasa a convertirse en un sistema industrial sincronizado, capaz de producir 24/7 reduciendo tiempos muertos, errores humanos y paradas imprevistas. Por qué las dark factories están creciendo El crecimiento de las dark factories no se entiende sin observar el avance global de la robótica industrial. Según la International Federation of Robotics, en 2024 se instalaron 542.000 robots industriales en todo el mundo, más del doble que diez años antes. Además, el parque mundial de robots industri...

Introducción: el objeto más importante que nadie ve NVIDIA ha vuelto a colocar los microchips en el centro de la conversación tecnológica. Sus nuevos sistemas están diseñados para mover modelos de inteligencia artificial cada vez más grandes, más rápidos y más complejos. No hablamos de una simple mejora de hardware: hablamos de la infraestructura física que permite entrenar, desplegar y ejecutar la inteligencia artificial moderna. Pero aquí viene la pregunta interesante: ¿qué pasaría si mañana desaparecieran todos los microchips del planeta? No funcionarían los móviles. Se detendrían muchas fábricas automatizadas. Internet quedaría gravemente afectado. Los coches modernos tendrían problemas para arrancar. Los bancos, los pagos digitales, los hospitales, los satélites y buena parte de la logística global entrarían en crisis. Y lo más curioso es esto: casi nadie piensa en los microchips… hasta que faltan. Son tan invisibles que parecen magia. Pero no lo son. Los microchips son el auténtico sistema nervioso de la civilización moderna: pequeñas piezas de silicio capaces de coordinar comunicaciones, cálculos, sensores, máquinas, vehículos, redes eléctricas e inteligencia artificial. Hoy vamos a viajar desde los primeros ordenadores gigantescos hasta los chips que impulsan la IA moderna. Y vamos a descubrir cómo una diminuta pieza de silicio terminó cambiando para siempre la industria, la economía y nuestra vida cotidiana. La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! Cuando los ordenadores eran monstruos industriales Antes de que existieran los microchips, la informática era algo enorme, ruidoso, caro y frágil. Los primeros ordenadores electrónicos funcionaban con válvulas de vacío, componentes de cristal que servían para controlar el paso de la electricidad. Para entenderlo de forma sencilla: eran como bombillas electrónicas capaces de actuar como interruptores. El problema era que esas “bombillas” generaban muchísimo calor, consumían enormes cantidades de energía y se averiaban con frecuencia. Cada ordenador necesitaba miles de componentes conectados mediante una cantidad brutal de cableado. Cuanto más potente era la máquina, más difícil era mantenerla funcionando sin errores. Uno de los mejores ejemplos fue el ENIAC, uno de los primeros grandes ordenadores electrónicos de la historia. Ocupaba una sala entera, pesaba unas 30 toneladas, contenía cerca de 18.000 válvulas de vacío y consumía alrededor de 150 kilovatios de potencia. Para visualizarlo: esos 150 kW equivalen aproximadamente a tener 1.500 bombillas de 100 W encendidas al mismo tiempo. Y todo eso para una capacidad de cálculo que hoy parece ridícula frente a un reloj inteligente, un móvil o incluso una calculadora básica moderna. Más que un ordenador, el ENIAC parecía la sala de máquinas de un submarino: armarios eléctricos, paneles, cables, calor y mantenimiento constante. Y, sin embargo, en su época era tecnología punta. El gran problema de aquella informática no era solo hacer cálculos. Era conseguir que la máquina no se rompiera cada pocas horas. La industria necesitaba desesperadamente algo más pequeño, más eficiente y mucho más fiable. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO El transistor: el pequeño interruptor que cambió el planeta La solución llegó con uno de los inventos más importantes del siglo...

IA local vs IA en la nube: la decisión industrial que ya no va de tecnología, sino de control Una empresa industrial empieza a usar IA generativa para redactar ofertas comerciales, responder consultas técnicas y preparar informes internos en minutos. Todo parece funcionar: más velocidad, menos tareas repetitivas y equipos más productivos. Hasta que en una reunión alguien hace la pregunta incómoda: “¿Dónde están yendo nuestros datos?” A partir de ahí, el debate cambia. Ya no se habla solo de productividad. Se habla de privacidad, propiedad del conocimiento, costes ocultos, latencia, dependencia tecnológica y ventaja competitiva. La IA generativa ha dejado de ser una simple herramienta de oficina. En la industria, empieza a convertirse en una decisión estratégica de infraestructura: qué inteligencia usas, dónde vive y hasta dónde le permites actuar. La nube sigue siendo el gran motor de adopción, pero cada vez más empresas están mirando hacia modelos locales o híbridos. La razón es sencilla: cuando la IA empieza a trabajar con información sensible, conocimiento interno y procesos críticos, el lugar donde se ejecuta deja de ser un detalle técnico. Pasa a ser una decisión estratégica. Estamos delegando pensamiento… sin decidir dónde vive. La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! De analizar datos a crear conocimiento Durante años, la inteligencia artificial en la industria se asoció sobre todo con análisis de datos: detectar patrones, optimizar procesos, anticipar averías, mejorar la planificación o predecir demanda. La IA generativa cambia esa lógica. Ya no solo analiza. Crea. Puede redactar una oferta comercial, resumir un informe técnico, generar código, preparar documentación de mantenimiento, sugerir respuestas a clientes o ayudar a un ingeniero a estructurar una solución. Antes, la IA era más parecida a una calculadora: ejecutaba una tarea concreta a partir de datos concretos. Ahora se parece más a un becario digital: trabaja rápido, propone ideas, escribe bien… pero a veces se inventa cosas. Y el siguiente salto ya está en marcha: los agentes de IA. Estos sistemas no solo generan respuestas. También pueden encadenar tareas, tomar decisiones, consultar herramientas, ejecutar procesos y actuar con cierto grado de autonomía. Eso significa que pasamos de una IA que responde a una IA que empieza a operar. La pregunta ya no es solo si una empresa debe usar IA. La pregunta real es: ¿Qué tareas le delegas y dónde se ejecuta esa inteligencia? ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO IA en la nube: potencia inmediata y mínima fricción La IA en la nube tiene una ventaja evidente: funciona rápido desde el primer día. Permite acceder a modelos muy avanzados sin comprar hardware, sin desplegar infraestructura propia y sin mantener servidores internos. Para una empresa industrial que quiere empezar a probar casos de uso, esto es muy atractivo. La nube es especialmente útil para generar ideas comerciales, redactar borradores de propuestas, crear contenido técnico inicial, resumir documentación, experimentar con nuevos casos de uso y escalar proyectos sin inversión inicial elevada. Su gran promesa es la simplicidad: entras, escribes,...

Introducción: la tienda que escucha antes de vender Entras en Zara. Coges una chaqueta. La miras, dudas, la llevas al probador y la dejas allí. Parece una escena irrelevante, una microdecisión más dentro de una tienda cualquiera. Pero para Inditex, ese gesto puede convertirse en una señal. Porque Zara no funciona como una marca de moda tradicional. Funciona como un sistema nervioso global capaz de detectar, interpretar y reaccionar. Cada tienda, cada venta, cada devolución y cada rotura de stock alimentan una maquinaria invisible diseñada para responder más rápido que el mercado. En 2025, Inditex alcanzó 39.864 millones de euros en ventas, con Zara, Zara Home y Lefties aportando 28.051 millones. Esa cifra sitúa al ecosistema Zara por encima de Adidas en ventas anuales comparables, ya que Adidas reportó 24.811 millones de euros en 2025. Nike, por su parte, sigue siendo una referencia superior en escala global, con 46.300 millones de dólares de ingresos en su ejercicio fiscal 2025. La pregunta no es cómo Zara vende tanta ropa. La pregunta correcta es otra: ¿cómo ha conseguido que una empresa gigantesca se mueva con la velocidad de una startup? La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! Zara no compite por diseño: compite por velocidad Durante décadas, la moda funcionó con un calendario relativamente rígido: diseñar, fabricar, distribuir, esperar y liquidar. Zara rompió esa lógica. Su gran innovación no fue crear la prenda perfecta, sino construir un sistema capaz de corregir rápido. En lugar de apostar toda una temporada a una intuición creativa, Zara trabaja con información continua. Lanza, mide, aprende y ajusta. La clave está en su modelo de respuesta a la demanda. La cadena no empieza realmente en la fábrica, sino en la tienda. La venta final genera señales que ayudan a decidir qué producto se repone, qué color gana peso, qué talla falta y qué diseño debe desaparecer. Por eso, Zara no diseña para acertar a la primera. Diseña para poder equivocarse barato y corregir antes que nadie. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO El modelo Zara: una empresa de moda con mentalidad tecnológica Zara e Inditex no son solo una cadena de tiendas. Son una plataforma operativa que ha redefinido el consumo global desde Galicia. La compañía combina diseño, producción, distribución, tienda física, ecommerce y datos en un mismo sistema. Esa integración le permite reducir la distancia entre lo que el cliente desea y lo que la empresa fabrica. En 2025, Inditex operaba 5.460 tiendas al cierre del ejercicio y sus ventas online alcanzaron 10.700 millones de euros. La empresa también destacó que la integración entre tiendas y canal online le permite ofrecer una experiencia omnicanal global. La idea central es simple, pero poderosa: Zara no intenta predecir el futuro con meses de antelación. Intenta escucharlo en tiempo real. Dónde fabrica Zara: proximidad para la moda, distancia para los básicos Para entender el modelo logístico de Zara hay que visualizar su producción como un sistema de capas. En la capa más cercana están los mercados de proximidad: España, Portugal, Marruecos y Turquía. Ahí se concentra buena parte de la capacidad más sensible al tiempo: prendas de moda, series cortas, ajustes de temporada y productos que necesitan llegar rápido a tienda...

Introducción: cuando dejar de perderse dejó de ser una habilidad El GPS forma parte de nuestra vida cotidiana de una forma tan integrada que apenas somos conscientes de ello. Durante años, orientarse era una habilidad práctica basada en mapas físicos, intuición y referencias visuales. Hoy, casi nadie se pierde, pero no porque haya mejorado su sentido de la orientación, sino porque esa capacidad ha sido delegada en un sistema tecnológico invisible que opera en segundo plano. Este cambio no es menor: el Sistema de Posicionamiento Global ha pasado de ser una herramienta de navegación a convertirse en una infraestructura crítica que coordina el funcionamiento del mundo moderno. Ya no se trata únicamente de cómo llegar a un destino, sino de cómo se sincronizan procesos, industrias y redes a escala global. La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! El origen del GPS: un descubrimiento inesperado El origen del GPS no responde a un diseño planificado desde el inicio, sino a un descubrimiento accidental en plena Guerra Fría. En 1957, el lanzamiento del Sputnik 1 por parte de la Unión Soviética marcó un punto de inflexión. Científicos estadounidenses observaron que la señal de radio emitida por el satélite experimentaba variaciones en su frecuencia debido al efecto Doppler. Este fenómeno permitió calcular la posición del satélite desde la Tierra. A partir de ahí surgió una idea clave: si era posible determinar la posición del satélite, también sería posible invertir el problema y calcular la posición de un receptor en la Tierra utilizando señales emitidas desde el espacio. Sin pretenderlo, ese experimento sentó las bases conceptuales del GPS. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO Transit: el primer paso hacia la navegación global Antes de que el GPS moderno se materializara, existió un sistema precursor llamado Transit, desarrollado por la Marina de Estados Unidos a finales de los años cincuenta. Su finalidad era estrictamente militar, permitiendo a submarinos nucleares determinar su posición antes de ejecutar operaciones estratégicas. Sin embargo, sus limitaciones eran evidentes: las actualizaciones de posición eran poco frecuentes y los tiempos de cálculo demasiado largos para usos dinámicos. A pesar de ello, Transit demostró que la navegación global por satélite era viable y abrió la puerta al desarrollo de sistemas más avanzados. 1983: el evento que transformó el GPS en infraestructura civil El verdadero punto de inflexión...

Hubo un tiempo en el que el precio parecía una verdad objetiva. Estaba en una etiqueta, en una estantería o en una web, y asumíamos que ese número era igual para todos. Hoy ya no. El precio ha dejado de ser una cifra estable para convertirse en un sistema vivo, cambiante y cada vez más personalizado. Seguro que te ha pasado. Entras a mirar un vuelo, un electrodoméstico o cualquier producto online. Ves un precio. No compras. Vuelves unas horas después y ese mismo producto cuesta más. No ha cambiado nada visible, pero el número ya no es el mismo. En tienda física ocurre algo parecido cuando comparas con el móvil y descubres que el precio online es distinto al del lineal, aunque puedas pedirlo por internet y llevártelo en el momento. La sensación es extraña. No sabes si has llegado tarde, si has comprado mal o si alguien está jugando con las reglas en tiempo real. Y, en parte, eso último es exactamente lo que está pasando. La gran cuestión ya no es cuánto cuesta algo. La pregunta importante ahora es otra: por qué te cuesta eso a ti. La comunidad donde los vendedores juegan en serio ¿A quién está dirigido El Club de la Venta?A los que están listos para dar el salto. Si eres un autónomo, emprendedor o trabajas en una pyme y buscas aprender ventas B2B sin necesidad de gastar grandes cantidades en formaciones presenciales, ¡este es tu sitio! El precio ya no se pone: se calcula Lo que estamos viendo tiene nombre: pricing dinámico y personalizado. En lugar de fijar un precio único y mantenerlo estable, las empresas utilizan sistemas que ajustan el importe según variables como la demanda, el stock, el momento del día, el canal de compra o el comportamiento del cliente. La lógica ya no es “poner un precio”, sino encontrar el precio óptimo en cada instante. Esa transición lleva años desarrollándose y ha convertido el pricing en uno de los palancas más potentes de rentabilidad. McKinsey sostiene que una estrategia de pricing bien ejecutada puede elevar el retorno sobre ventas entre un 2% y un 7%, incluso sin vender más unidades. Eso explica por qué el tema ha pasado de ser una táctica comercial a una prioridad estratégica. Pequeñas decisiones de precio pueden afectar más al margen que muchas campañas de marketing, promociones o esfuerzos comerciales. En otras palabras: en muchos negocios, no hace falta vender más para ganar más; hace falta poner mejor precio. ¡Ya está aquí! Después de años en ventas B2B y cientos de aprendizajes en el camino, Iker Vélez de Mendizabal lanza su primer libro: P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes Una guía clara, directa y sin tecnicismos para dejar de perseguir y empezar a atraer a los clientes correctos. P.E.S.C.A.N.D.O. Clientes ya está disponible en Amazon.Haz clic aquí y consigue tu ejemplar hoy: COMPRAR LIBRO Amazon no cambió solo el ecommerce: cambió nuestra idea del precio Las grandes plataformas digitales llevan años acostumbrándonos a esta lógica. En ecommerce, el precio puede variar de forma continua sin que el usuario perciba el sistema que hay detrás. No ves el algoritmo. Solo ves el resultado. En paralelo, el debate ya no se limita al precio dinámico clásico basado en demanda o inventario. La conversación ha avanzado hacia algo más sensible: el uso de datos personales y de comportamiento para ajustar precios u ofertas. La FTC de Estados Unidos publicó en enero de 2025 hallazgos preliminares de su estudio sobre surveillance pricing, señalando que datos como ubicación precisa o historial de navegación pueden emplearse para fijar precios individualizados para los mismos bienes y servicios. Ese matiz cambia todo. Porque una cosa es aceptar que un vuelo suba si queda poca disponibilidad. Otra muy distinta es sospechar que un sistema está calculando cuánto estás dispuesto a pagar tú. El salto al supermercado ya ha empezado Lo más interesante es que esta lógica ha dejado de ser exclusiva del mundo digital. Ahora está entrando en un terreno mu...