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Hoy en The Wild Project llega un campeón del mundo, una leyenda del deporte, un auténtico fenómeno, uno de los nuestros. Esto lo tendréis en breve, pero antes un pequeño mensaje del patrocinador de este podcast que precisamente va de lujo con este tema deportivo. Los amigos de Fit Generation han sacado una carrera universitaria de Ciencias del Deporte específica para el mundo del fitness, la ciencia que hay detrás de los grandes campeones, de los atletas. Pues que sepáis que esta carrera en vez de 4 son 3 años y que es 100% online, tanto las clases como los exámenes. Así que es fantástica si estáis trabajando, si estáis estudiando otras cosas, si tenéis una vida complicada para desplazamientos, etcétera, Es perfecta porque podéis hacerlo todo desde vuestra casa. Y por supuesto tiene la misma validez que cualquier otra y repito, especializada en fitness y rendimiento. Aquí en la descripción del vídeo tenéis un link con un dossier que detalla todo, desde quiénes son los profesores, el plan de estudios y el precio, que es algo muy importante. Esta es la carrera de Ciencias del Deporte de Fit Generation. Cómo me gusta cuando un patrocinador va alineado con el tema del invitado del podcast. Vamos ahora ya sí con la entrevista a un genio del boxeo. Vamos. Este podcast es una ilusión tremenda para mí, porque tengo delante una leyenda del deporte, y esto no se puede decir tan a menudo. Estoy con alguien que ha sido campeón del mundo no tan solo una sola vez, sino varias, en varias divisiones. Un estilo espectacular. En el deporte puedes ganar y puedes ser eficiente, pero si además de ser eficiente y victorioso eres espectacular, ya tienes el combo perfecto, sea en el deporte que sea. Y la persona que tengo delante ha reunido estas características. Y encima es un deporte que a mí me ha gustado mucho siempre, que admiro mucho la valentía que tienen al subir al ring. Para mí Es un auténtico placer. Honor tener hoy a Sergio Maravilla Martínez. ¿Qué tal? ¿Cómo estás caballero?
B
¿Cómo le va? ¿Jordi? Muy buenas tardes. Gracias por la presentación. Madre mía.
A
Aquí hablamos. Hoy hablamos leyendas. Es una cosa maravillosa tenerte aquí, Lo que tú has hecho en el deporte, cómo ganabas, lo maravilla que eras en su momento, el estilo, que al final el estilo te ha vendido muy bien también. Claro que luego hablaremos del estilo. ¿Por qué? Porque es una forma de pelear no muy habitual, muy expuesta, pero a la vez que también entiendo que te daba ventaja para salir con el golpeo. Claro, tú has sido un ídolo para muchos durante unos años en el que fuiste de la realeza del boxeo. Estaba Pacquiao, estaba Mayweather y estabas tú.
B
Estábamos los tres ahí. Qué cosa, ¿No? Una época linda.
A
Y has quedado bien del boxeo. Podrías haber salido con Baba.
B
Y es verdad, podría estar hablando y no podría estar repitiendo la misma palabra varias veces, pero vengo bien, vengo bien.
A
Además que esto es una persona que ya lo hablaremos, que no tan solo has cuidado tu parte deportiva, sino que escribes, actúas, presentas, haces charlas. Yo creo que tú has mantenido el tema cerebral siempre muy al día.
B
Intento darle la actividad necesaria para no decaer. También entendiendo y aceptando que el boxeo tiene sus. ¿Cómo decirlo? Su lado puro, su lado doloroso. Pero bueno, tratando de, no digo de esquivar eso, sino de por lo menos ponerle un poquito de paño frío.
A
Claro. Hablaremos del tema deportivo y de salud, que es algo que al final es un deporte que lo pintes como lo pintes, hay contusiones cerebrales y muchas veces no se ve a corto plazo, sino se ve a largo plazo incluso. Yo creo que no hace falta ni decir nombres, pero tú has estado delante de leyendas del deporte que están ahora en un estado lamentable, por desgracia. Grandes leyendas históricos de los que prácticamente
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todos fuimos fanáticos, lo he visto. Y que hoy están en estado lamentable. Y es duro ver eso. Es duro, pero también eso es un llamado de atención para la gente que viene, para que comprendan en qué territorio se meten.
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Vamos a hacer un poco una trayectoria, haremos un viaje, comenzaremos por supuesto los inicios, ese niño chiquito que al final ya lo veremos, que tú no entraste muy temprano en el boxeo. Eres una rara avis en el que entras en el boxeo bastante de mayor para lo que es ser un campeón mundial. Pero yo quiero entrar primero a esa casa humilde, muy humilde tuya. Cuando eras niño, ¿En qué tipo de casa, de ambiente te crías tú?
B
A ver. Madre mía. En un barrio humilde, un barrio con muchas necesidades y carencias. Primero los primeros cinco años en Quilmes, que fue la primera casa donde yo viví. Después el resto de años, 17 años, casi 17. Seguido en Florencio Varela, que es un poquito más alejado de la capital de de Buenos Aires, ahí donde, como digo yo a veces lo digo en broma, digo, donde todo pierde cotización. Claro, las calles de tierra, las casas de chapa, tipo chabolas. Muchas bolas. Claro, claro, muchas chabolas que cuando llueve hoy tenés tres semanas inundados, porque hay unos zanjones tremendos, no hay asfalto nunca, ni siquiera hoy. Entonces claro, de ahí salí y de
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ahí era duro, entiendo.
B
¿Sí, sí, sí, muy duro, muy complicado, muy difícil, sobre todo muy difícil proyectar ahí que puedes proyectar? Yo entiendo cuando hay gente que pierde esperanza, lo entiendo. Entonces a mí me pasaba de. ¿Yo era pibe y tenía la cabeza como muy rara, siempre fue un pibe raro, de hecho el apodo mío era raro, viste? Era raro y mudo, no hablaba con nadie hasta los 20 años, tampoco era tan pequeño.
A
Y luego te ha soltado.
B
Después me largué con todo el boxeo, pero antes claro, era un pibe que era monaguillo, después fui profe de catecismo unos años, o sea que la imagen
A
que mucha gente puede tener del boxeador de barrio humilde, de chabolas, que será, es un busca líos. Se pegaba cuando era un niño pequeño. ¿Era violento o era problemático? ¿Tú lo rompes?
B
No, no, conmigo no. Yo me llevaba cachetazos en todos lados y hoy no me llevo cachetazo, porque debe ser que como estoy físicamente trabajado, impongo. Debe ser eso. Pero si no me la llevaría. No, no, a mí no me. Nunca me gustó, siempre esquive, rehuí a los conflictos.
A
Y ahí entiendo que había bastantes ahí
B
había bastantes y era complicado para mí era complicado incluso para mí. Era particularmente complicado para mí. Yo entiendo también era un pibe muy callado, ojos claros antes, ahora tengo verde, pero antes tenía ojos azules, tenía mucho más pelo, pero más rubiecito. Y en un barrio así, rubiecito, ojos azules, medio raro, este pibe me llevaba cachetazo, porque el tiro al blanco era conmigo en el cole.
A
¿Entiendo que tú has hablado mucho del bullying, has hablado del acoso, tú sufriste entonces?
B
Bastante, bastante.
A
¿Y cómo lo llevabas eso?
B
No, lo lleva fatal, lo lleva malísimamente mal. ¿Entonces qué hacía? Me cerraba. Yo no hablaba con nadie, no hablaba ni siquiera con mi familia, me costaba, me costaba hablar con mi familia incluso. ¿Entonces era un pibe muy calladito, muy reservado, era muy de agarrar cuadernos y lápiz y escribir mucho de estudiar, viste? Era porque claro, estaba mucho mejor estudiando en casa, callado, encerrado, que yendo por la calle por ahí. No me sentía seguro. Aparte tenía esto de no sentirme seguro en todos lados, no sentirme cómodo en todos lados. Era un pibe raro también. Convengamos que era un pibe raro.
A
Bueno, es sensible quizás en un sitio en el que ser sensible no es una de las mejores características que hay. Modo supervivencia. Tú no tenías ese modo, tenías el modo más intelectual.
B
Y un día acá, una maestra tuvo la gran idea de decirle a mi madre delante de muchos chicos usted tiene un hijo muy sensible. ¿Para qué? ¿Para qué?¿Claro, mi viejo viejo trabajando en la obra en construcción, viste? Tipo rudo, morocho. Rudo, morocho, negro, mi viejo negro, un tipazo mi viejo. Lo más grande que. Lo más bueno que hay. Pero viste, tipo así grandote, morrudote, ¿Viste? Y cuando mi vieja dice hijo negro, a mi vieja mi viejo le sea negro, mi viejo. A mi vieja le decía gorda, Mi vieja era gorda, mi viejo como no tenemos imaginación.
A
Fantástico.
B
Hijo negro. Mira, resulta que tu hijo, dice la maestra que tu hijo es sensible. Mi vieja lo mira como le das vos, le doy yo a este bono. ¿Y mi viejo así tomando mates, viste? Diciendo cómo sensible boludo, ¿Qué es eso de ser sensible? Yo no entendía qué significaba siquiera ser sensible, pero sí que tenía cierta sensibilidad para el arte, para el dibujo, para la escritura. En esos momentos, me acuerdo una de las maestras, un maestro le dijo a mi madre se va por ese lado, su hijo tiene sensibilidad. ¿Pero claro, en un barrio donde no se puede decir mucho, que la sensibilidad como que brilla por su ausencia, viste?
A
Claro, Y que pueden pensar también orientaciones sexuales que te deberían sacar por ahí también.
B
Primero te dice tu viejo que sos puto vos concha de tu hermana, sos puto vos decímelo a ver. Y yo ahí tenía 6, 7 años mirando, yo no entendía nada. No da eso, puto, boludo, sal de acá, tomate la. Pelotudo.
A
¿Y aparte de eso, luego te comprendían, te apoyaron?
B
¿En qué sentía? ¿En qué momento?
A
En ese momento en el que tú eres un niño diferente, en el que eres más. Te apoyaban tus padres y era difícil recibir.
B
Difícil, claro, les costaba. Lógico. Tengo dos hermanos que son un poquito más rústicos.
A
Más rústicos, sí, podríamos decir, ¿No?
B
Sí. Entonces ellos tenían un carácter. De hecho, tienen un carácter totalmente distinto al mío. Ni mejor ni peor, diferente. Yo era como mi vieja, me ¿Pero por qué te vas a jugar con los chicos a la pelota y afuera? Y yo decía no, no. En realidad tenía miedo, te lo juro, me daba miedo. No digo que yo salía y me castigaban o me agredían. No, no, capaz que no pasaba nada, pero yo sentía que no. No me sentía bien. ¿Ahí, viste?
A
Te protegían tus hermanos,
B
calculo. Tengo uno mayor y uno menor. El mayor en alguna ocasión me protegió, en otra ocasión no tanto. Pero sí, sí. La vida era dura.
A
La vida. La vida dura.
B
Ahí va un tipo sensible. Muy dura.
A
Fíjate que estás pintando el extremo opuesto a lo que mucha gente opinaría de ti si no te conoce en persona, que diría lo contrario. Es decir, seguro que era un tío que se le daba bien las manos, que de pequeñito al menos no lo vacilaban. Y es el contrario. Tú eras un chico que odiabas el conflicto. Entiendo que el físico te horrorizaba. Es decir, los golpes, si te empujaban.
B
No era hecho para eso.
A
No servías para eso.
B
Sentía que no servía para eso porque lo veía diferente. Yo no veía boxeo, yo veía pelea. Donde hay una pelea, yo la esquivo. Claro, yo esquivaba como esquivaba yo la pelea.
A
Así corrías como.
B
Olvídate. Sí, sí, sí.
A
Primero hacías atletismo y luego ya hiciste boxeo. Tú cuando ya te haces un poquito más mayor, ya más adolescente, en un barrio tan difícil, ¿Cuál era tu salida? ¿Qué es lo que tú querías hacer con tu vida ya cuando tenías, vamos a poner, catorce, quince años?
B
El deporte.
A
El deporte.
B
El deporte fue lo que me dio amparo a mí. Empecé de muy chico, a los 11 años. Yo no jugaba como todos los pibes que saben jugar. Tira una pelota, un balón, dos jerseys, hacen de portería. No, no, yo me iba con los pibes juegan al frontón. ¿Sabes lo que es el frontón?
A
Antes estaba muy de moda aquí en España, el frontón. Ahora ya se ha perdido un poco, Ahora es más pádel.
B
Allá fue moda. Yo jugaba frontón.
A
El frontón con raqueta, con paleta de madera. De madera. Mi padre jugaba mucho alta, como pelotario, una cosa. Parecido, parecido, pero con raqueta.
B
Exacto. Yo jugaba eso, frontón, con los pibes. Raros, seguramente me juntaría con pibes raros.
A
No debería ser el deporte de moda para los niños.
B
Claro. Entonces yo me iba ahí, me juntaba con unos pibes, jugábamos, y ya noté yo que el deporte sí me gustaba. Después, a los dos años, noté que el tenis me daba bien. Uno apareció con una raqueta de tenis, jugamos un poquito y se me daba bien. Digo, a la mierda, me parece que es por acá. Encima me pasaba a mí, que quería ganar todos los partidos. No quería, quería ganar.
A
Eso te salía al lado competitivo.
B
Ahí yo que era muy tranquilito a la hora de competir, apretaba los dientes y quería competir con los otros pibitos. Jugaba bien. Después empecé a jugar al tenis también, se me empezó a dar un poco mejor. Hasta los 15 años que me quise anotar en un torneo, que me di cuenta, salía mucho dinero. Dije, no es para mí. El tenis era mucho dinero para mí. Inalcanzable. Trabajaba con mi padre, yo laburaba con mi viejo. En esa época no tengo casi estudios. Yo no tengo estudios.
A
Tuviste que dejar los estudios.
B
Claro, tuve que dejar estudios a los 13 años, casi a los 14. Pero ya veía yo que. Que el deporte me iba a acompañar. Sabía. Mira, lo que yo pensaba a esa edad. Yo decía, quisiera llegar a mis 40 años de edad, mirar para atrás y decir qué bueno, fui deportista, no competidor. No digo tipo que se ganó la vida con el deporte, sino haber tenido. ¿Porque en un barrio de donde yo salí, un barrio complicado, viste? Estaba con la bolsa de pegamento, los chicos, y con una pistola en la otra mano, con una cerveza en la otra mano. Chicos de mi edad, viste, de nueve, diez años, once años.
A
Amigos tuyos iban armados con arma de fuego.
B
Con total, absoluta normalidad. Con absoluta normalidad, eso. Claro, claro. Un barrio complicado de verdad.
A
Complicado, complicado de verdad. ¿La pobreza forja el carácter o deja cicatrices?
B
Qué buena pregunta. Claro, deja muchas cicatrices. Y creo que en ese cicatrizar está el forjado del carácter. Creo que ahí está. Creo que es eso. Mira vos. No lo había pensado nunca eso. Pero sí que. Sí que deja cicatrices, deja. Porque yo hasta hoy en día me acuerdo de cosas. Y no puede ser que digo, mira, me acuerdo de tal cosa, la puta madre. Y a veces me caliento, me enojo. Es porque hay una cicatriz hay algo ahí que quedó abierto todavía, viste que quedó. Que no cerró del todo. Claro que duele aún, pero digo bueno, menos mal que me pasó eso ahí.
A
No se puede uno esperar un gran futuro. Entiendo que la gran mayoría de gente de ahí era trabajar como su papá, tener hijos joven y seguir con la rueda y quedarse en el barrio. Supongo que también habría mucha droga. Entiendo, mucha droga.
B
Facilidad para conseguir armas, facilidad para salir a robar. Era como. Te hacía rápido, conseguía gente para salir a robar.
A
¿Y a ti te habían robado?
B
A mí un montonazo de veces. Claro, los propios vecinos. Los propios. Los chicos del barrio.
A
No había respeto a los propios del barrio.
B
No, olvídate. Complicado, barrio complicado. Entonces no estaba bueno, siempre supe que gracias, o sea, no es que dije gracias al deporte voy a salir adelante y sacar a mi familia, sino que cuando yo vi que cuando el deporte se me daba bien, dije es por acá, tengo que hacer deportes pues se me da, tengo una buena genética deportiva,
A
mi cuerpo día notabas.
B
Sí, sí, sí. No sabía que podía ganar dinero. ¿Cuánto? Eso no lo pensaba, Uno no piensa en eso, pero yo decía el deporte me va a ayudar, deporte me va a sacar de acá y salir de ahí y proyectar una vida, un futuro. Es decir, simplemente, no te digo, simplemente salir de desde donde vivía ahí en Claypol, en Florencio Varela, ir a vivir a Capital, ya es como irán, me voy a Las Vegas, más o menos. Hay gente que no conoces. Hay gente, yo conozco gente que nunca fue a la capital. Estoy hablando que como que gente que vive no acá, un poco más cerca, a 40 minutos de Barcelona y no conoce la Sagrada Familia y eso pasa. Entonces yo salí de ahí. Pero bueno, también me sirvió mucho eso. Me sirvió porque me sirvió.
A
¿Para qué te ha servido? ¿Qué es lo que sacas? Si hay algo positivo de criarte en un barrio así,
B
un endurecimiento, entender que. Entender que tengo capacidades para resistir eso, o sea, si la historia se tuerce y me toca vivir y de repente me agarra, me abducen, me tiran un barrio así, bueno, sobrevivo.
A
Cosa que la gente que no hemos vivido eso. Claro, ahí duraría unos dos días, porque dos horas.
B
Y yo ahí sé que sí, porque ya lo pasé, ya lo través, ya me pasó de comerme paliza, de comerme tortazo, de tenerme con el arma acá y arrodillado y sacándote las cosas del
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bolsillo, te han encañonado.
B
¿Eso es habitual?
A
Es habitual.
B
Y si, esas cosas pasan habitualmente.
A
Y no saber si se le va a ir la mano.
B
Está drogadísimo. Y está temblando así. Y está temblando y te dice mira, mira que te pega un tiro, mira que te pego un cuetazo. Y yo no, tranquilo, tranquilo, mira, te voy a dar. Y yo encima no tenía plata, yo vivía ahí, tampoco iba a tener mucho más que el otro. El chorro tenía más que yo. El chorro, el delincuente. Y por ahí era bueno, mira, toma la billetera, toma esto, toma la bicicleta, llévate mis zapatillas, toma las zapatillas, toma la camiseta, toma el pantalón, así, literal. Y por ahí era esto. A las 10 de la mañana, a dos cuadras de tu casa, dos calles de tu casa, puede pasar eso.
A
Qué locura eso. Entiendo que tú tenías miedo en ese momento, tú. ¿Esto te ha servido ya de mayor en el boxeo, como para lidiar mejor con el miedo ante el ataque físico, la presión, o no ha sido algo que has usado?
B
Seguro, Sí. Todo eso fue forjándome, todo eso fue sirviendo para construir el interior mío. Todo. Todo lo malo que fue pasándome desde. Mira, desde que trabajaba, incluso después, ya de grande, cuando vivía en España y trabajaba en la puerta de la discoteca, también hay vestido. Yo nunca tomé, nunca probé un vaso de alcohol, nunca probé siquiera un vaso de sidra. Fue lo único que tomé a los 17, nada más. Medio vaso de sidra. Después nunca cigarrillo, nunca drogas, nunca probé, ni siquiera probé nada. Y de repente estar lidiando con todo eso es complicado. Pero claro, después subís al ring y
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no pasa nada, no hay para tanto.
B
Arriba del ring ya sabes quién es tu rival, ya sabes qué armas tiene, y sabes por dónde va a venir. De frente.
A
¿En tu vida del barrio no sabías por dónde te iba?
B
Difícil. Es complicado. Hay gente que se mueve como pez en el agua. Yo tenía mis hermanos que se movían como pez en el agua, macho. Una facilidad, tenía una habilidad. Unos cabrones, macho. Yo decía qué cabrón, cómo es que andan, se juntan con este, aquel me robó el martes, aquel me robó el sábado pasado, y son amigos de esto.
A
¿En ese momento tú les envidiabas? ¿Te gustaría ser como ellos o al contrario? Eso te reafirmaba yo desde luego no quiero formar parte de esto. La segunda no, claro.
B
Y eso se me notaba en la cara. Y cuando salía a la calle lo notaban. Entonces yo no era agradable para la visión de mucha gente.
A
Era como que les juzgabas.
B
Claro, exacto. Yo miraba junta con estos todos hijos de putas, cabrones. No, no, yo con esto no me junto. Y se me notaba en la cara. Entonces claro, venían y me aplicaban. Lógico. Una vida complicada.
A
Muy complicada. El deporte ves que es un poco lo que mejor se te da, o de las cosas que puede darte como una salida. ¿Tú cuál es el primer deporte en serio que te pones?
B
El primero fue el tenis.
A
El tenis.
B
El primero fue el tenis. El tenis me daba bien, jugaba bien al tenis, pero claro, no tenía dinero para anotar. Para mí por lo menos era caro en ese momento. Dejé el tenis cuando no me pude anotar en un torneo que. En un torneo que estaba bueno, no me puedo anotar. Ese torneo lo dejé. Dije ¿Para que sigo en esto? Agarré una bicicleta, empecé a hacer ciclismo, se me daba bien también porque bueno, dentro de todo siempre fui delgadito, finito, fuerte, rápido. Empecé a hacer ciclismo primero de manera amateur. Y yo claro, yo era amateur apenas, competía muy cada tanto en alguna competencia amateur, Pero mi cabeza ya tenía el Tour de Francia, Giro de Italia, a la vuelta yo me comprar revistas.
A
Siempre fue muy ambicioso con el deporte.
B
Y antes estaba con el tenis, antes quería ser tenista. Miraban la revista de Wimbledon, Roland Garros, todos miraba. Y antes con el frontón, yo quería ser el mejor, yo me enamoraba del deporte.
A
Bueno, el mejor de frontón, que debe ser uno que juega ahí en Buenos Aires.
B
Entonces claro, yo jugaba a los deportes, Yo hacía, pero yo no jugaba, yo competía a los deportes. Era amateur, pero yo quería ganar. Siempre fue tomando color. Con el tenis fue como cosa seria. En el tenis yo internamente, después nadie más, pero yo internamente decía, es el deporte, lo que me va a sacar de acá es el deporte. Y dejé el tenis, me pasé al ciclismo, estuve como un año y medio. Me robaron la bicicleta un 31 de diciembre del 91 de diciembre. 31 de diciembre del noventa y un. A las diez de la mañana, a media cuadra de mi casa. A las 10 de la mañana, diez y media de la mañana. Dejé el ciclismo y al poco tiempo empecé a jugar al fútbol muy de grande. No había tocado nunca una pelota. Nunca había tocado.
A
¿No te había interesado?
B
Y no, porque muy poco. Habría jugado dos o tres partidos nada más. Pero tampoco era. No era muy habilidoso, pero era fuerte, era rápido y era muy. A ver, jugaban algunos equipos de barrio. Y los entrenadores de los equipos me amaban a mí, porque llegaba antes que todo a la hora de entrenar. Entrenaba más fuerte que todos. Creo que eso siempre se destacó en mí, el esfuerzo y las ganas de querer. Más que disciplina, la pasión por lo que. Con la que me movía. Y yo quería jugar partidos y jugaba y andaba bien. Encima andaba mal, andaba bien dentro del campo amateur que me movía. No era Diego. Y claro, hasta los 20 intenté en diferentes clubes. Cuando apareció una oportunidad, yo ya creía que el fútbol iba a ser lo más. Lo más importante, el deporte más importante para mí. Y de hecho, probablemente fue, Te diría que bueno, el que mejor se me dio, el boxeo, 30 años. Pero el fútbol. Me pasó algo que fue importantísimo para mi vida, que me sirve, es muy importante para charlas, que fue el sueño más grande de mi vida. Y me provocó la frustración más grande de mi vida. Porque al final veía que no tenía 20 años casi. No, ya tenía 20 años. Y si a los 20 años no firmaste por ningún club, olvídate. Y apareció una oportunidad en un club de segunda vez, allá se llama en Nacional B. Y apareció una oportunidad. Me dentro de un mes te venimos a probar. Te vas a probar. Y quiero que venga. Yo soy el ayudante del técnico. Un tipo me habló así mira, buscamos. Y esto fue potente para mí, para mí que soy un pibe de barrio. Estamos buscando 10 jugadores de todo el país, amateurs, que no tengan. Que no estén fichados por nadie. 10 de toda la Argentina. El entrenador principal está buscando 5 del norte del país. Yo estoy buscando 5 del sur del país. Vos sos uno de los 5.
A
Imagínate.
B
Yo estaba.
A
Me obliga a ir de las palizas y de las historias.
B
Era fútbol. Y claro, esto fue un día 29 de abril del 95, sábado. El partido se jugaba el 4 de junio, domingo 4 de junio. Y dije, bueno, voy a empezar a entrenarme, digo. Y terminé la liga que estaba jugando ese sábado 29 de abril. Y digo, bien, ¿Ahora qué hago? Porque tengo un mes para el partido, pero no tengo partidos, no tengo entrenamiento, no tengo nada. Me meto a un gimnasio de boxeo para mejorar mi condición física. Un tío mío que era entrenador de boxeo y trabajaba conmigo. Y digo, muy cometido, Rubén. Digo, voy con él. Y ya que está, digo, bueno, entreno lunes, miércoles, viernes y martes. Jueves, sábado. Solo con un balón, Solo en campo, campo, no en un campo de juego, en un campo, campo, campo. Déjame el contacto con el balón para poder jugar más o menos, pisar la pelota. Empecé el primero de mayo. Es día trabajador mundial. Casi no había gimnasio, no había nada. Fui el martes, el martes 2 de mayo entré al gimnasio.
A
Clarísimo.
B
Totalmente. El martes 2 de mayo a las 6 de la tarde, 6 y media empezamos. Y dije, voy martes y miércoles, y después viernes. El miércoles fui y el miércoles dije, soy campeón del mundo.
A
¿Qué me dices?
B
Campeón del mundo. No es que dije, voy a ser boxeador, No, no, voy a ser campeón mundial.
A
¿Qué notaste? Cuéntame. Eso es impresionante. Y acertaste. Claro que otra cosa es que te hubieras quedado en la nada. Pero es que acabaste acertando. ¿Qué viste ahí, que tuviste tan claro?
B
Te digo lo que digo a veces en las entrevistas, o te digo lo que realmente me pasó.
A
Lo que realmente te pas.
B
Esto es muy loco. Acá tendríamos que hablar con algún. Yo no sé si con algún medium, con alguno que esté medio loco, no sé con quién. Sí, sí, no sé con quién.
A
Alguno que esté el boxeo tocado. Ya no.
B
¿Sabes lo que me pasó? Fue muy raro. Vino, estaba entrenando, haciendo sombra al lado de dos compañeros míos que teníamos dos días. Yo tenía dos días, no sabía ni ponerme en guardia. Dos chicos al lado mío que tendrían la misma cantidad de días que yo. Y viene el compañero que era entrenador también, Daniel Saucedo, fallecido Saucedo viene, se para delante de los dos chicos, de los compañeros míos, y saber. Chicos, escúcheme. Y nos habla a los tres. Y estaba él más cerca de ellos. Y nos habla a los tres. A ver, miren. Para ponerse en guardia tienen que poner los pies de esta posición, el brazo este así, el otro brazo acá, el otro así, la cara de esta posición. Bajen la barbilla. Bien. Hasta ahí bien. Esto no sé cómo explicarlo. En ese instante estaba hablando Daniel. Al lado de él, al lado de él, al lado, delante mío, de frente a mí, veo como una estrellita, como un flash de fotos, pero pequeñita, chiquitita. Una, otra, otra, otra, otra, otra, otra. Y empecé a ver como estrellitas pequeñitas que brillaban, que se iluminaban. Eran flashes chiquititos, pero muy pequeñitos. Como si fuese Sudamérica. Sudamérica al revés. Para vos. La forma de Sudamérica al revés. Al revés, pata para arriba, digamos. Yo estaba en guardia y hablaba, hablaba este hombre. Y yo mirando esas. Esas estrellitas delante mío. Estaba quieto. Fue como demasiado curioso, demasiado raro y demasiado repentino y sorpresivo. Esas estrellitas aparecieron y de repente las estrellitas vinieron contra mí y me atravesaron. Vino y sentí aire, sentí el aire, y en ese aire la certeza de que iba a ser campeón del mundo. ¿Cómo se explica, Bob? No estoy muy loco. Muy loco no estoy.
A
No estás tan tocado todavía. Y eso es algo que desde ese
B
momento lo dije siempre, en cada entrevista que me hicieron. A mí me pasó tal cosa. Siempre. No lo dije al principio, me costó, pero después lo dije. Me empezó. Empecé a darme cuenta que tuve esa señal o no sé cómo llamarlo. Hay gente que podría darle quizá una explicación a eso, pero no es que llegó. Vinieron esas cositas que como que me atravesaron y un airecito, un aire, la certeza absoluta de que iba a ser campeón del mundo.
A
El segundo día que estaba.
B
El segundo día voy a ser campeón del mundo. No es que tengo que trabajar. No, no voy a ser campeón del mundo.
A
Y no fue una voz ni nada. Lo supiste. Es como algo que directamente lo sabes y ya está.
B
Rarísimo.
A
¿Te pasó alguna vez más? ¿Algo así?
B
Un mes o dos meses después. Yo al mes debuté. Hice mi primera pelea el 9 de junio. Mi primera pelea. 9 de junio de ese corriente año del 95.
A
Una pelea de bajo nivel, súper amateur.
B
Dos novatos. Claro, que apenas y vais con casco, protección, todo guante así, guante grande para no golpearse. Pero yo ya boxeaba, bueno, le poníamos ganas, pero bueno, novatos absolutos con un mes de entrenamiento. A los dos meses hice otra pelea, otro combate, y al otro día, al otro día. Y acá me pasó una cosa curiosa. Fue potente. Acá ya tengo un testigo. El otro mes fue sábado, creo, fue 7 de julio, el 7 de julio.
A
Hicimos claras las fechas.
B
Hay fechas que son importantes. Hay fechas. Son súper importantes. Era 7 de julio y el día 8 de julio estábamos trabajando con mi hermano ya con absoluta normalidad. Trabajando en el taller que teníamos con mi padre ahí en Quilmes. Vivíamos en Varela, Claypole, pero teníamos un taller en Quilmes. Un tallercito de herrería y cositas.
A
Metalurgia.
B
Exacto. Estaba soldando mi hermano y yo en la noche anterior había metido un golpe, gané por nocaut y me jodí la mano, me jodí la muñeca. Se me inflamó así la muñeca. Estábamos a las 10 de la mañana, 10 y media de la mañana. Hacía frío, en julio hace mucho frío. Y golpean la puerta. Tenemos una especie de biombo que se ve la silueta nada más. No se veía, no era vidrio, era un plástico. Como había sol, si pasa gente, de repente se ve una silueta. Había alguien golpeando la puerta. Mi hermano dice abrí abril, para que miro, Voy, abro yo con la mano así acá, viste la mano jodida. Le estaba pasando herramientas a mi hermano que necesitaba electrodos para soldar herramientas. Bueno, abro la puerta y entra un hombre, un hombre flaco, alto, viste, delgado, alto así calvo, viste, mayorcete ya el hombre. ¿Y esta muchacho, como le va? Y vino con una canasta como de mimbre. Allá son los churreros que andan por la calle. Muchos andan vendiendo así, con una especie de mantel en la parte superior y suelen tener churros abajo. Pero este hombre me dice, dice, chicos, ¿Qué tal? Me mire, estoy vendiendo cremas. Cremas para los dolores, torceduras, dolores musculares, dice el hombre. Las hago yo, las fabrico yo. El tipo se veía como muy humilde, muy pobretón. Y dice la fabrico yo con alcohol, yodo, con aloe vera, son caseras, dice yo, para los dolores cuando alguien se golpea. Dice. ¿Y mi hermano, jefe? Dice, mi hermano que es boxeador, mi hermano que es boxeador, dice, se golpeó la mano anoche. Dice, Ah, mire. Ah, mira. Me dice el tipo, vení, vení pibe, ¿Cómo que te golpeaste la mano? Sí, me golpeó un poco la mano. Y viene el hombre y me dice, a ver, mostrame la mano. Y le doy la. Y me dice, a ver, dame la mano. Me agarra la mano, me agarra la mano, me agarra. Y en ese momento, macho, yo no sé qué pasó, el tipo se quedó ¿Como te llamas vos? ¿Como paralizado te llama flaco? No, pibe, yo Sergio. No, No, completo, completo. ¿Cómo es tu nombre? Yo, Sergio Gabriel Martínez. Ah, es el tío Sergio. Dice qué grande, un gusto saludarte, un honor saludarte. Tenía 20 años y me dice tipo Sergio, vas a ser grande, vas a ser grande en serio. Y yo le sí, sí. No, no, escúchame, no me estás escuchando. Vas a ser grande en serio, vas a ser muy grande. Sí señor, ya lo sé, me parece. No me estás escuchando, me dice, escúchame Sergio, escúchame, vení, cuídate, me dice. Cada tipo no me soltaba la mano. Es una situación muy rara, un hombre de cincuenta y pico de años mirándome
A
ahí diciéndome sí, que vas a ser muy grande. Cuidado lo que es grande tu hermano ahí alucinando y hermano ahí parado como
B
estaba ahí mirando, tampoco era una situación,
A
no sea raro, era rara.
B
Estaba con su electrodo, con su máscara acá de soldar y el hombre me dice escúchame, cuídate mucho, me dice, cuídate un montón, cuídate como sé que te vas a cuidar, Yo sé que te vas a cuidar y vas a ser muy grande, acordate. Y señor, ya lo sé, yo sé que voy a ser grande. No me estás entendiendo ese tipo. Y me agarra la mano así, ¿Viste? Bueno, me dice recupérate, toma, te regalo esta crema. Me regaló un botecito de crema. Y dice chicos, muchas gracias. Cogió la canasta, se dio la vuelta, salió el hombre y mi hermano dice para, dice, vamos a comprarle algo para mi suegro que se torció el tobillo, va a comprar una crema. Salimos, no estaba más el tipo. Y ese tipo de cosas. ¿Qué es eso Jordi?
A
¿Y la crema? El pote lo tenía, el pote lo tenía.
B
No me hizo nada, me puse la crema.
A
Te inflamó más seguramente.
B
Pero el tipo me dijo vas a ser muy grande, macho, qué bárbaro. ¿Y era como qué bárbaro? Vas a ser muy grande. Y yo sí, bueno, gracias. No, escuchame. Me dice, escúchame bien. Vas a ser muy grande.
A
Qué barbaridad.
B
Sí, sí.
A
Parece que hay algo ahí que quería que tú, o que sabía que tú ibas a ser especial.
B
Parece que sí. No sé si eso se tiene, se construye eso se construye en realidad creo que se construye eso. Igual algo hay que tener, ¿Viste? Algo hay que tener. ¿A veces discuto con la gente que tengo cerca y que me dice vos tenés talento? Yo no tengo talento, yo no soy muy talentoso. Yo creo que tengo muchas horas de trabajo para construir lo que. De la manera que me construí como boxeador. Sí, pero el entendimiento que tenés habla de talento.
A
Hay algo intangible a veces, o ese segundo extra de velocidad, de pensamiento, que lo hablaremos. El boxeo no solo es pegar. Es una partida en muchos casos de ajedrez táctica, en el que tienes que entender con quién estás, cómo moverte, cómo predecir, aguantar. Son muchos asaltos. No solo es a ver quién pega más fuerte. A lo mejor si eres Mike Tyson, que también era muy listo. Mike Tyson, a nivel de IQ, de pelea, era muy elevada. Tenemos a un Sergio, a un No es Maravilla, que ha tenido dos señales. Está yendo a entrenar. Ya tiene claro de que es su deporte y de que va a ser campeón. ¿Cómo es tu primera etapa como boxeador amateur? ¿Se te dio bien rápido?
B
Se me dio bien rápido.
A
Ahí se vio algo especial. Enganchabas más rápido los movimientos, ibas ganando. Entiendo los combates.
B
Exacto. Pasaba eso. Cuando yo peleaba, toda la familia iba a apoyar. Y la familia es numerosa. Mi madre tiene un montón de hermanos y venían todos.
A
Para tu papá, que el sensible ahora se dedicara a repartir hostias, era como. Qué maravilla. Por fin.
B
Por fin dejó de ser puto.
A
Claro. Para él fue como bueno, ya está. Ya lo comprendo.
B
Más claro. Ya. Yo también veía el boxeo. Nunca lo vi al boxeo. Siempre lo vi como lo veo ahora, digamos. Siempre lo vi al boxeo de una manera más bien especial, más bien táctico y mental.
A
No te daba miedo porque a ti no te gustaba el conflicto físico. Y te empiezas a dedicar o empiezas a hacer mucho un deporte que se basa en darte de mamporros en la cara. Tú te defiendes muy bien, pero algunas recibirías, evidentemente unas cuantas veces. ¿Y eso cómo lo llevabas? ¿No te daba un conflicto? Por un lado no me gusta y Por otro sí. ¿Cómo vivías el deporte?
B
Me pasaba a mí que confiaba mucho, como sigo confiando en la defensa mía, en el trabajo defensivo que tengo, yo siempre basé mi triunfo, o basé mis combates, mejor dicho, no triunfo, basé mis combates y la planificación de un combate en la defensa, siempre partiendo de la defensa.
A
Curioso que digas eso cuando para mucha gente tu defensa es muy kamikaze. Ahora hablaremos del estilo. Es un estilo que es muy poco habitual. Car es un poco ortodoxo, dual. Tú en ese momento ya tenías ese estilo. ¿Cómo se crea el estilo de manos abajo, esquiva, constante?
B
Todo fue una búsqueda.
A
No creo que te lo enseñaran esto, porque en teoría los maestros de boxeo te dirían guardia alta, cerrada, cerradito.
B
La guardia cuanto más cerrada y más arriba esté, mejor es. ¿Pero claro, qué pasaba? Todo es una búsqueda. Yo empecé a notar que soy zurdo, tengo la mano derecha en la parte delantera de mi cuerpo. Bueno, bajo la derecha un poquito, la bajo un poquito, un poquito. Después ya empezaba a notar que si bajo la derecha no pasa nada. Y después nota que si bajo la izquierda tampoco pasa nada. Por qué Es porque la guardia no está en los brazos, están las piernas. Está en el manejo de tiempo y distancia. En realidad no es en las piernas ese manejo de tiempo y distancia, a veces piernas, a veces visteo, a veces simplemente es, como se dice acá, vascular. Pero claro, es todo mental. Entonces cuando empecé a entender y a aprender el boxeo de esa manera, es mucho más simple boxear, no fácil, es simple. Si yo te explico tres, cuatro cosas, vas a ver que, por ejemplo, si vos te pones estamos boxeando vos y
A
yo, no acabaría bien la cosa.
B
Imagínate que estemos boxeando, sos diestro, no vale. Yo pongo mi cabeza, mi cabeza la pongo pegada a tu brazo izquierdo. ¿Qué significa eso? Que si estamos boxeando, yo estoy muy cerca de tu brazo izquierdo, tu brazo izquierdo no tiene impacto a la hora de golpear. Solamente te estoy condicionando a que puedas golpear con tu brazo derecho y no vas a poder sacar el izquierdo jamás. ¿Por qué? Porque yo te estoy obligando a sacar la derecha. ¿Ahora, cuál es el golpe derecho que va a salir? ¿El uppercut? Muy difícil. ¿El crochet? Muy difícil. Va a tener que salir el golpe directo. Entonces estás obligado a sacar un golpe directo. Cuando viene el golpe directo, cuando vos sacas un golpe, hay una tensión muscular y ahí sí hay que estar atento. No digo que hay que tener talento, hay que tener como muchas horas de estudio de cómo reacciona, o sea, cómo funciona el cuerpo cuando acciona o cuando reacciona la tensión muscular, la dilatación de las pupilas, la presión en la mandíbula. ¿Qué haces para sacar un golpe? Algo hace tu cuerpo para sacar un golpe de derecha. Entonces cuando sale la derecha, solamente puede venir un golpe directo. Entonces yo sé que la derecha, el golpe directo se esquiva sacando la cabeza para izquierda, nada más. Hago así. Y ahora como tu derecha pasó de largo, estás obligado a sacar la izquierda y probablemente la saques en crochet, no la saques en otra posición. En cross para Latinoamérica. Entonces vas a sacar un cross de izquierda, sí o sí vas a sacar un cross izquierda. Porque por la posición en que estoy y en la situación en que se encuentra tu cuerpo, y cuando viene tu cross de izquierda, yo para esquivar el cross de izquierda no estoy esquivando cross de izquierda, estoy provocando que vos lo saques. Entonces cuando va a salir ese golpe, yo ya estoy moviéndome así y obligándote a que cuando salga a la derecha, después de cross izquierda, vas a sacar un upper de derecha, no vas a poder sacar otro porque no se puede sacar otro golpe. Y si yo esquivo, esquivo el directo, esquivo un crochet y esquivo el upper y me voy para atrás, doy el paso atrás, ¿Qué pasó ahí? ¿Yo te esquivé los golpes o tus manos vinieron detrás de mi cara? Tus manos vinieron detrás de mi cara.
A
Tú has provocado todo esto.
B
Exacto. Entonces yo empecé a entender el boxeo así. Yo empecé a trabajar con acción reacción. La acción manda, la reacción obedece. La reacción siempre es tardía, siempre demora, siempre. Entonces dependiendo de tu velocidad de reacción, voy midiendo t todo eso. Por supuesto.
A
Y eso sí que aunque digas que el talento no es tanto, sí que tienes que tener yo creo que un talento especial leyendo en muy corto espacio de tiempo el cuerpo de otra persona, que eso sí que yo creo que es difícil de entrenar. Tú te basabas en una reacción rapidísima, que un mal cálculo y te enganchan y no tienes un brazo como para detener ese impacto.
B
Pero era más fácil.
A
Claro, para ti era fácil preguntarle a Messi, oye, y cómo haces eso dribbling ese tan real. Te dirá bueno, pues giro para la derecha y vale. Sí, pero desde fuera es.
B
Pero fíjate lo que. Lo que yo te mando a hacer. Supongamos que yo te doy orden, yo estoy en tu rincón, digo mira, hace esto, esto y aquello. Y vos vas a estar accionando y vas a estar obligando a que reacciones. Es decir, vos vas a manejar, vos tenés la batuta. Vos tenés la batuta y cuando vos tenés la batuta pasa lo que vos querés que pase. Entonces yo entendí el boxeo de esa manera que manda soy yo acá no salgo a golpearlo, yo no me quito la mochila pesada. Imagínate que yo estoy en tu rincón y te diga Jordi vas a pelear con. Quieres pelear con Mr. ¿Beast? Vale, vamos a pelear con Mr.
A
Beast.
B
Digo, cerra la guardia, tira el 1-2, tira el 1-2. Cerra la guardia, tira el 1-02, bloquea, tirar 1-2 de vuelta. Yo te estoy mandando a la guerra y cuando te mando a la guerra te estoy poniendo una mochila muy pesada. Ahora yo te digo, quiero que veas qué es lo que hace él, qué intenciones tiene. Insinúa ataque, pone el cuerpo en posición de ataque, pero tu mente en defensa. No quiero que le pegues, quiero que saques una lectura de lo que él tiene, quiero que te muestre él cuáles son sus armas y ahí vas a ver que te pongo una mochila mucho más liviana. La mochila está, pero más liviana. Entonces se te quitan ciertos temores. Yo cuando entraba a boxear siempre estaba relajado, tranquilo y más de una vez en los vestuarios allá en EEUU, cuando sea campeonatos mundiales, los médicos cada cinco minutos, cada diez minutos te toman constantes vitales. ¿Y a veces me decían usted sabe que va a boxear? Sí jefe, si no pasa nada, porque yo no iba a la guerra, yo no me meto, yo no me meto en un territorio de lobos, sé que yo lo traigo a mi rival a ese territorio y. Y en base a mis acciones lo obligo a reaccionar. Entonces ya me quito la mochila de tener que ir a golpear, de que tener que ir. Porque si yo te digo mira anda a golpear, bueno, el peligro de comerte
A
una contra va a estar Hombre, eso siempre, eso es el boxeo.
B
Claro, pero es el peligro de comerte una contra cuando vos querés accionar con un ataque. Ahora si yo te digo oblígalo a que él ataque, el peligro de comerse la contra lo tiene él. Entonces yo te digo entrá pero salí. Estás pero no estás. Como diría el libro de Sunsube, El arte de la guerra, estar pero no estar.
A
De eso se trata para el rival. Exacto, porque se va viendo que no funciona, se cansa, se pone nervioso.
B
¿Luego qué se lastima? Ahí se lastima el ego de la persona. Cuando la persona que tiene que entrenó 2.500.000 golpes contra el saco duro, contra los sparring que son fuertes. De repente el sparring o el rival que tenés delante que está acostumbrado a golpear, no golpea. Y a la gente lo que le duele es no golpear. A la gente que compite deporte de contacto, lo que le duele nuevo los golpes. Yo le digo a Ilha Ilia, cuidado, tu rival pega duro. Y el que te va a decir espera que yo le meta la mía. Yo te digo ojo que no le vas a poder pegar. ¿Y ahí sí te dejo con el coso lleno de preguntas, me entendés? Se te llena el boxeo de preguntas. ¿Como no le voy a poder pegar? Si no le vas a poder pegar. Y en base a eso tenés que ver cómo desarrollas vos y qué tipo de táctica o estrategia para ganarle a tu real que no lo vas a poder golpear. Y ahí te pongo un montón de preguntas encima te dejo una enciclopedia que resolver.
A
¿Y eso lo fuiste encontrando tú en tus primeras épocas ya como boxeador? Entiendo que los entrenadores al principio te decían esto no va así.
B
Por suerte me apoyaban. Por suerte me apoyaban porque veían como
A
que lo que te iba bien, los
B
entrenadores eran mis tíos y ellos querían también ver que su sobrino no ganar, o sea, no sólo ganar, sino que ganaba sin que le peguen. Claro, yo ganaba porque me pegaban poco. Durante mucho tiempo fui muy resistido. En Argentina el estilo boxístico mío fue por momentos para mucha gente aburrido, porque yo te ganaba 1 a 0, pa, te pego, te pego, estamos boxeando, pum, te pegué una, ahora te toca el
A
trabajo, ahora le toca, ahora vamos 1-0, empátame.
B
Si no me pegabas ganaba yo. Y era como fue hijo de pu. A veces yo ganaba y era fui este macho, cómo te aburre. Yo ganaba todos los combates por puntos.
A
Tú querías a fíjate, fíjate. ¿Qué cambio de tu carrera después?
B
Al final entendí también entendí un poco
A
el business y el show business.
B
Llegué a Estados Unidos, me manejó Samsung, Samson, ídolo, maestro, crack, Samson. Me manejó los ocho años más fuertes, más gloriosos míos. Y cuando llegué a EEUU, esto ya fue para el año 2007, ahí ya pasaron un montón de años, me dijo mira, viste tu estilo, Si hay que apretar un poquito más, me dijo, porque al yankee le gusta un poquito más la sangre. Y ahí fue donde empecé a tener cortes. Acá tengo 97 puntos, acá siempre tengo 97. Yo tenía 15 puntos nada más acá creía que me iba a ir del boxeo. 100 puntos imposible. Acá 97. Pero claro, empecé a tener un corte, otro corte acá, cortes acá, cortes acá. Entonces. Pero ahí empecé a mi carrera ya eso ya fue la segunda parte de mi carrera.
A
Tú pasaste muchos años que ya estábamos ahí siendo amateur, ¿Que te costó poder despuntar al máximo nivel? Porque tu prim es muy tardío. ¿Cómo recuerdas esos primeros años en el que ya eres boxeador amateur?
B
Poco tiempo amateur. Dos años y medio igual.
A
¿Profesional de bajo nivel o de baja bolsa?
B
14 años, los primeros 13. 14 años. Cobraba dos mangos, dos monedas. Peleaba acá. Bueno, cuando vine a vivir acá. Peleaba en Argentina. Peleaba en Argentina, pero también las bolsas muy chiquitas. Podría cobrar $1.000, $1.100.
A
¿Tú no bebías 100% del boxeo? Durante buena parte.
B
Yo tuve la fortuna igual de muy rápido. A los cuatro meses un hombre me echó el ojo. Uno de estos tipos no era casa talento, era un jurado de boxeo que después nos hicimos amigos. Louis Blanco Jurado de boxeo que a veces hacía las veces de periodista de medios locales, medios chiquititos de barrios del conurbano bonaerense. Y él fue que me dijo, mira, conocí unos muchachos que tienen dinero y quieren ayudar a algún pibe que sea nuevo. Me yo veo muchos boxeadores, veo muchos boxeadores por toda la Argentina. Me dice, pero veo un solo boxeador al que le veo futuro, vos flaco, así que te lo voy a presentar. Nos unió, nos unió y ellos durante cuatro años me apoyaba, me daban dinero, tenía un sueldo.
A
Si era como tu mecenas, podríamos decir. Te permitían.
B
Me permitió boxear, dejar de trabajar, dejar de laburar. Con mi viejo pues laburaba, tiene un trabajo pesado en altura, con metales y eso. Hacía techos, tinglados, galpones, naves. Y trabajando en eso se hace duro, pero bueno, es lo que lo que hay.
A
No tenías otra opción.
B
Y apareció este hombre con esos dos muchachos que dijeron bueno, le vamos a dar dinero por Messi. Para mí fue la gloria.
A
Luego vas a España.
B
¿Y luego hice la mitad de mi carrera profesional en Argentina? La mitad, 26 peleas hice en Argentina. Vine acá a España con 24-1-1. 24 ganadas, un empate y una perdida. Y ahí llegué a España en el año 2002 cuando pasó lo de corralito en Argentina. A los algún mes después llegué y caí en manos, o sea caí excelente, mejor no podía haber caído. Manos de un entrenador de boxeo y que ni bien llegué me empezó a entrenar a la semana o los 10 días me dio un trabajo, destruya. A ver, sin papeles. Pero vine, tenía trabajo y tenía gimnasio de boxeo y ya está. Y la vida empieza a caminar. Ya está.
A
¿Cómo recuerdas esta etapa en España?
B
Durísima.
A
Durísima, claro. Tu sueño de ser campeón del mundo aún estaba lejos que tu sueño o tu realidad de ser tú eras ahí un fajador de boxeo, un currante del boxeo que hay muchos y la gran mayoría es lo que son y somos.
B
Obreros del ring.
A
Obreros del ring.
B
Jornalero.
A
Jornalero, exacto. No, que eso no es lo que tú habías visualizado.
B
No, no, pero sabía que iba por buen camino, yo sabía que iba.
A
¿No tenías prisa?
B
No, no, porque también lo entendía, entendía que el boxeo tiene sus tiempos, entendía. Yo nací en familia de boxeadores, tres tíos míos eran boxeadores y de los primeros juguetes que había en mi infancia, apenas nacer, eran vendas de boxeo. Yo ya sabía el olor de las vendas, el olor de los guantes, ya sabía lo que era un cabezal, unos bucales, ya sabía. Entonces yo ya crecí con eso. Las conversaciones en mi casa eran, en mi familia eran el boxeo. De hecho yo creía que Roberto Mano de Piedras Durán era tío mío.
A
Yo creía que era pequeño y solo escuchabas ese nombre.
B
Mano de Piedra, ¿Viste? Mano de Piedra. Y era como en algún momento va a entrar el tío Durán. Claro, esto se lo dije a Durán. Y Pipino Cuevas también. Yo creía que Pipino Cuevas era pariente mío porque estaba tan presente en mi familia. El boxeo. Claro, el fútbol y el boxeo en casa se vivió siempre una manera muy. Con mucho fervor y eso me ayudó también me ayudó a aprender que la cosa necesita sus tiempos. Y el boxeo yo sabía que necesitaba los tiempos. Había conocido algunos campeones, había conocido a Javier Castillejo cuando vine acá y me acuerdo que lo abrace, le di un abrazo, dijo usted es un ídolo señor Lenguito, cómo estaba encantado. Y yo lo toqué a Castillejo. Yo toqué una roca. Cuando lo tocó digo madre mía, qué duro este tipo. Y ahí hablando con el entrenador, que a Ricardo Atocha. Y hablando con mi entrenador digo ¿Cómo es posible que Javi, que Castillejo sea tan duro? Que me dice, bueno, son los años de entrenamiento. Y ahí empecé a entender que para ser campeón yo en ese momento estaba bien formado, tenía que me veía de lejos, era bien, esto está bien. Físicamente me tocaba. ¿Si era blandito, viste lo que pasa?
A
Son años.
B
Exacto. Y así me lo dijeron, lo hablé con Atocha, me acuerdo con Ricardo. Y Ricardo ¿Cómo es posible? Son años, son años de trabajo. Y eso todos los días durante muchos años, hasta que de repente tu cuerpo se vuelve una roca.
A
Pétreo. Ahí vamos.
B
Exacto. Y yo lo entendía de esa manera, digo, ah, bueno, bien, bien, voy, voy bien. Llegué a España casi, casi cumpliendo 27 años, ya tenía mis añitos.
A
Toda tu carrera para el boxeo grande. Tu prime llega cuando muchos se están retirando, están pensando ya en. Bueno, ya he sido grande y ya están jubilados ahí en Madrid. En España tienes también tus trabajos fuera del boxeo.
B
Cuando llegué, llegué a la provincia de Guadalajara y sí, trabajaba en la puerta de una discoteca que trabajaba.
A
Peleadores están ahí.
B
Después daba clases en un gimnasio, después en 12 3, después en algunas casas particulares. Yo le caía bien a la gente, o sea, le caía bien. Le caigo bien, habitualmente le caigo bien a la gente y le caía bien. Me llevaban a trabajar a la casa.
A
Si, el que es mal tampoco te lo dirán porque. Una mano tuya.
B
No, con la cara mía. Algunos me llevaban a trabajar para darle clases a los hijos en su casa, pero en realidad era para ayudarme a mí, para darme un plato de comida, porque me veía también me faltaba comida, que la situación mía no era muy buena, que no era nada buena. Pero claro, trabajaba eso. Trabajé de gogó también. Bailando arriba un bafle.
A
Qué maravilla.
B
Natarí. Eso nunca mejor dicho.
A
¿Eso te gustaba o no? Mucho.
B
No, horrible. Horrible. No, no, horrible. Trabajé con las pibas más hermosas, más perfectas, más increíbles de toda mi vida,
A
dentro de lo que cabe. Digamos que estabas peor ahí con tu padre colgado como un mono de ahí arriba al techo soldando, oye que ahí estás bailando.
B
Pero si no, pero lo que pasa que claro, tipo que no, yo nunca probé una gota de alcohol, nunca probé un cigarrillo, un Lemán suave ni siquiera, imagínate un porro menos y mucho menos
A
muchas drogas que estaban por ahí circulando,
B
estaba por ahí a la vista de todos y estaba casi. A veces trabajaba en un after, viste, o sea que trabajaste en un after también bailaba en un after de go
A
hiciste en un after, Madre mía, cómo iba la gente. Lo bueno es que no tenías que bailar bien porque no se enteraban.
B
IDios.
A
Podrías haber bailado al revés y estaría la gente con la mandíbula loca.
B
Y hasta mis compañeras de trabajo estaban madre mía, Maradona les hace los recados, Maradona y pochola. Claro, olvídate. Entonces ese tipo de trabajos tuve que. La noche a mí nunca me gustó,
A
tenías que combinar eso con entrenos y con combates, estabas frustrado porque llevabas años ya peleando, estabas trabajando de gogó, de portero, de discoteca, ¿Te frustraba o seguías con esa mentalidad de yo sé que mi momento grande va a llegar o empezaste a pensar pues quizás no voy a llegar a ser campeón mundial? ¿Nunca te pasó eso?
B
Llegué a pensar eso, llegué a pensar, me acuerdo que dije macho, me parece lo que pensé, dije me parece que me equivoqué de profesión, llegué a pensarlo, digo, y digo me parece. Estaba ante los primeros puestos del ranking mundial en diferentes entidades, Consejo Mundial, estaba de puta madre los primeros días, en uno estaba quinto, en el otro tercero, en otro noveno, es decir, entre los diez mejores del mundo. Sí, pero tenía para comer, no había.
A
Es una barbaridad, tengo un sentido y
B
no hay para comer y no hay para comer, pero qué hay que hacer,
A
hay que entrenar bailando en un after número 6 del mundo.
B
Y sin embargo tenía que estar ahí y tenía que aguantar y llegué a pensar y llegué a tener mi. Un día, tuve un día en el que me quebré, me arruiné, o sea, un día me acuerdo que salí del gimnasio, lloviznaba, hacía frío, viste, ahí en Alcalá de Henares, yo vivía en Azuqueca de Henares, al lado, en Guadalajara, y voy a tomar un autobús, cuando llegó el autobús se iba y digo lo perdí, bueno, pasan a los 25 minutos viene el otro y veo un cartelito que dice el siguiente autobús no viene, va a venir el 50 minutos. ¿Entonces lloviznaba, yo me senté en un rincón, en un costado, el agua me pegaba por acá, hacía mucho frío y empecé a pensar y ahí vienen los problemas, cuando a veces pensamos, pensamos en cómo negativo y llegué a pensar, digo madre mía, me equivoqué, me equivoqué, me sentí jodido, puse a llorar, ahí estoy tirando mi vida, estoy apostando por algo que me equivoqué y me dolía mucho, digo cómo puede ser que me haya equivocado? Y yo decía no podía permitir que yo no puedo permitir esto, que me haya equivocado, qué boludo Y. Y dije bueno voy a. ¿Después de mucho meditar llegó a los 50 minutos el autobús, el otro y no lo cogí, Dije te quedaste ahí pensando? Me quedé ahí, me fui caminando, me fui caminando un montón de calles, digo la puta madre, yo tenía que tomar autobús, después un tren y después de ahí caminaba hasta mi casa y digo voy a, voy directamente a estación de tren que tenía, tenía un tramo, viste, todo campo ahí en Alcalá con la universidad.
A
Esas caminatas a mí también me servían en momentos para pensar y son buenas, son reflexiones que vas caminando, vas cavilando y son importantes, yo creo, a mí
B
me sirvió para tomar la mejor decisión de mi vida que mirá vos, no sé cómo acerté, no sé cómo, porque dije tengo que tomar una decisión, no puede ser que siga así, me esté muriendo de hambre, no tenía para comer, llegaba a casa y no había nada para comer, nada, o por ahí había una lata de atún, una lata, una puta lata de atún por día, viste, Y digo bueno que tengo que decidir algo Y dije bien, así como estoy jodido, quebrado, dolido, hundido, toda decisión que vaya a tomar va a ser errónea, toda decisión que pueda tomar ahora va a ser un error, estoy seguro que meto la pata, estoy seguro que me equivoco porque no puede ser que esté tan jodido, Digo bien y ahí tomé la mejor deción, dije voy a esperar dos semanas, tres. Y después de dos semanas cuando se me pasa este malestar que tenía dolor en el pecho, que ya estaba triste, que estaba jodido, estaba llorando, después cuando se me pase todo este malestar voy a decidir algo y a los 10 días llevo una chance mundialista.
A
A lo mejor si lo hubieras dejado antes nunca hubiera pasado eso, nunca hubiese llegado tu carrera. Siempre hay esos puntos. Parece que cuando.
B
Parece que no, parece que no. Y ahí llegó la primera chance mundialista. Me llegó una chance por un título mundial que es chiquito, pequeño, con poco dinero, pero una chance mundialista y ya me acercaba más a otros objetivos grandes, digamos. Pelea en Inglaterra. Voy a Inglaterra, ahí yo voy, voy para. Porque me llegó esta llamada que me hizo mi manager, me dijo Ricardo me llamó, yo pedía en Cáritas, pedía comida en Cáritas, pero.
A
Y los trabajos que tenías no te daban para.
B
Porque me habían aumentado el alquiler, yo quería vivir solo también eso lloraba.
A
Sí tú querías tu espacio, cosas.
B
Exacto.
A
Tu nivel de vida.
B
Conviví con gente, con mucha gente y era difícil. Conviví con uno que era un sicario, con otro. Literal lo que te digo, conviví con otro que era problemático, con otro que era una skinhead, con otro.
A
Te tocó vivir con un sicario, pero sicario, literal.
B
Había un tipo que venía y venía a hacer trabajos y se iba y
A
te contó que se dedicaba a.
B
Lo dejó así, al pasarnos así. No, yo trabajo de esto. Bueno, en realidad dice acá le llama sicario, dice, pero yo vengo de afuera, vengo, vengo a mi trabajo, me voy a la mierda.
A
Y tú ahí.
B
No, no, tipo, me encanto con nosotros
A
me encanto Persona tampoco lo hubieras dicho lo contrario.
B
No, no, me encanto de ser humano, o sea. Claro, ¿Qué pasaba? Yo tenía horarios muy raros, a las 5 en punto empezaba a entrenar AM de la mañana, a las 4 y cuarto me levantaba, después a las 7 y media venía, me duchaba, me acostaba un ratito, tipo 20 minutos me levantaba, desayunaba, si tenía para desayunar, desayunaba, me iba a trabajar, trabajaba dos horas, volvía un ratito.
A
Una vida extraña.
B
Muy raro todos los horarios míos, viste. Entonces convivir con gente, la gente se levanta y hace ruido, pone la televisión fuerte. A mí me molestaba, o sea, no es que me molestaba, sí me molestaba.
A
¿Querías vivir solo?
B
Pero claro, me voy solo. ¿Claro, qué pasa? Vivir solo es difícil, es más duro, pero bueno, yo lo aguanté, aguanté hasta que me empezó a aumentar el alquiler me habían cortado el agua, me habían cortado la luz. Estuvo dos meses sin agua. Un mes sin agua y dos meses sin. Un mes sin luz y dos meses sin agua. Y bueno, era romántico, me iluminaba con velas.
A
Qué bonito. Qué poético, ¿No? Qué maravilla.
B
Sí, sí, es que no te queda otra. Y yo me acuerdo que decía, bueno, voy a ser campeón del mundo, voy a ser. Por supuesto.
A
Ahí con las velitas.
B
Con velita.
A
Yendo a la fuente a cargar agua.
B
Claro, iba al gimnasio, traía agua del gimnasio, me acuerdo. Estaba a unas cuantas calles de mi casa. Estas cosas que a veces pasa uno que hace por sueño propio. Yo en ese momento no me daba cuenta que yo estaba persiguiendo mi propio sueño, que por eso tenía mucho valor y por eso cuesta. No me daba cuenta. Yo con los años me di cuenta. Ahora miro hacia atrás, digo claro, yo peleé por mi propio sueño. Eso me encantó. En ese momento la sufría como su madre. Y claro, llegó la chance mundialista un 12 de junio. Jueves 12 de junio del año 2003. Y me dijo. Yo decía bueno, qué bueno tengo. ¿Cuántas semanas tengo para la preparación para ocho semanas? Siete.
A
Seis.
B
Seis semanas. No, no, una semana y dos días. Nueve días tenés el combate a la. Bueno, bueno, tenía pelea en Manchester a los 9 días de llamado que llegó Inglaterra porque se había caído un rival de. Del campeón, digamos. El campeón que era Richard Williams, tenía un combate ya pactado y el rival se lesionó y llamaron una urgencia, dijeron. Yo tenía buenos números, creo que era 26, 1-1, tenía algo así, 28, 1-1. Tiene un récord lindo. Tenía 10 KO nada más. No pegaba.
A
Sí, que no era un perfil que le diera miedo. Mira, un fácil buenos números, no lastima a nadie.
B
Y encima peso welter, que peleaban súper welter. Subí una categoría, no pasa nada, te lo come rápido. Y fui yo, y fui con ganas y con hambre. Hambre de gloria y de la otra también del bocata. Y bueno, fui a los 9 días, me llamaron a los 9 días y a los 9 días fui, o sea, fui a los 5 días creo, a Inglaterra. Llegué, me hicieron todas las revisaciones médicas allá en Londres, después me llevaron en coche hasta Manchester. Fantástico. Llegué allá, me preparé, fui. El día del combate. El día del combate en Argentina, la situación que vivía mi familia era caótica, no mi familia, el país con un
A
corralito bueno, un país en ruina.
B
Y mi padre, que siempre trabajó en la calle, digamos, trabajamos como siempre, trabajamos un día acá, otro día allá, y allá más allá. Habló con algunos contactos que tenía, consiguió dinero para hacer un pasaporte y para sacar un vuelo, un billete hasta Manchester. Y viajó a Manchester.
A
¿Vino a verte?
B
Fue a Manchester el cabrón. A ver.
A
Con cariño. Supongo que era la primera vez que viajaba tan.
B
Mi padre nunca salió de Quilmes.
A
De repente está en Manchester.
B
Claro.
A
¿Y eso te gusta? ¿Te dio una presión negativa o positiva?
B
No, altamente positiva.
A
Positiva, porque hay gente al revés que le da una presión que le puede incluso empeorar el rendimiento. A ti te encantó y te dio alas.
B
Lo que pasó fue algo. Pasó algo curioso, porque la pelea estuvo buena. Yo arranqué bien, pero no tan bien. Es decir, yo estaba boxeando más lindo que bien. Es decir, estaba muy cerca de él, golpeaba mucho, pero de cada diez golpes que yo conectaba, de cada cinco que conectaba, me lleva uno o dos golpes. Y dos golpes de él valían mucho más que los míos. Era mucho más duro, o sea, la categoría de él era más grande. Físicamente me pegaba, me estaba lastimando todo. De hecho tengo los dientes de arriba me los rompió, las raíces por acá arriba, la nariz me la rompió, la mandíbula del lado izquierdo me la rompió, los dientes, la boca mía. Parecía un piano roto.
A
Y pelear con un campeón.
B
Claro. Y ahí de repente, yo entré. En dos rounds ya estaba todo roto, ya estaba así, ¿Viste? Digo, a la mierda. Encima me quedan 10 asaltos más todavía. Y en el tercero, me acuerdo, en el tercero me pegó. Pum, me sentó. Me sentó de culo en el rincón, en un rincón, pum, pum, me caí. Y cuando me levanté y esto está. Esto es genial, porque esto lo cuento yo y la gente puede vivirlo como lo viví yo. Me estaba contando el árbitro, yo estaba dormido. Al principio te cuenta, un tipo así no sabe ni lo que pasa de la. Te está mareado. Y de repente yo estaba así. Y me acordé que estaba mi viejo acá, al lado mío, y estaba abajo del ring. Mi viejo estaba abajo, ¿Viste?
A
¿Lo viste?
B
¿Y estaba parado y viste? Mucha gente piensa que mi viejo fue una aparición. No, no, mi viejo estaba ahí porque viajó a Inglaterra. Y me estaba mirando, ¿Viste? No pestañea, le veía blanco los ojos, mi ojo negro, solo estaba quieto mi viejo mirándome quieto, congelado. ¿Y sabes que sentí? Una vergüenza, macho, Sentí, me acuerdo que miré así y fue un instante, pero fue como eterno, fue larguísimo el momento, de repente el árbitro contando acá y yo dije no puede ser que esté viviendo esto, o sea. Y me sentí como mucha rabia, como mucha bronca, como mucha. Ahora te vas a enterar, o sea. Me acuerdo que ahí dije bien, bien, tenés que cambiar algo, tenés que cambiar. Yo empecé con mi cabeza diciéndome tengo que cambiar el modo de la pelea que estoy llevando, Entonces cambié la táctica, cambié la táctica, cambié de plan, dije tengo que cambiar la táctica, pero no puede ser, no me estaría, no me estaría funcionando porque me estaba cagando palos y ya estaba en el suelo, encima mala pinta y mi rival estaba como muy tranquilo, como muy tranquilo, William era pegado durísimo, dijo bueno, voy a tener que hacer algo. Y bueno, cambié la táctica, me empezamos a mover hacia mi derecha, alejándome la derecha de él, acercándome de a poquito a su mano izquierda para impedir directamente que la mano izquierda pueda salir, pero para obligarlo a sacar la derecha que era sorpresiva, porque la derecha de él
A
salía muy cada tanto, pero cuando salía,
B
cuando él la quería sacar, la sacaba cuando él quería, cuando salía su puta madre. Entonces ¿Qué pasaba? Empecé a acercarme yo empecé a alejarme de su derecha, pero con el cuerpo, pero mi cabeza es como un cebo, es un. ¿Es como un anzuelo, viste? Como la zanahoria. Empecé a poner la zanahoria para obligar a que la derecha deje de ser sorpresiva y obligarlo a tirarla muchas veces. Entonces lo obligaba a tirar muchas veces y ya la derecha que era sorpresiva dejó de serla y la que era potente y devastadora casi dejó de serlo. Entonces yo me empecé a mover hacia su lado izquierdo, empecé a cambiar el ángulo de pegada mía, yo todavía no pegaba, dije no tengo pensar en pegar, tengo que pensar en cómo anular esa derecha. Anulé a la derecha, se acabó, pasaron todos los asaltos y gané. Y una semana antes, como digo, una semana antes estaba pidiendo comida, una iglesia, viste, ahí en Caritas. Qué locura.
A
Y qué capacidad tuya de improvisar o de cambiar una táctica en medio, en combate, eso también es una habilidad, eso no tiene que ser fácil, que seas tú mismo, que te des cuenta de que no está yendo bien y seas capaz de hacer una táctica completamente nueva que de alguna forma elimine las virtudes de tu rival. Eso creo que 100% Sí, es parte del trabajo.
B
Yo siempre lo vi como bueno, tendré que hacerlo. No todos los combates van a ser lindos, no todos los combates va a salir como partido fútbol, no siempre vamos a ganar 4 a 0. Hay veces que.
A
Hay veces que está jodidísimo por un punto, pero ganas.
B
Exacto. Entonces yo entendí el boxeo de esa manera, digo, bueno, va a haber momentos en los que mi táctica va a resultar y va a haber veces que me van a tomar el tiempo a mí.
A
¿Y te acuerdas de tu padre cuando ya termina el combate?
B
Uy, sí, sí, yo lo pasa. Me volví loco. Tuve el momento más feliz de toda mi vida. Más feliz, más lo que sentí no lo volví a sentir nunca. Nunca. Jamás.
A
¿Ni ganando campeonato, los grandes campeonatos del mundo?
B
No, nunca, nunca. Eso fue impresionante porque me vino bien a mí lo que pensé en ese momento cuando gané, sentí como una explosión en mi cabeza, vi todo blanco receta, yo lo veo en YouTube y yo le decía lobby love a todo el mundo, Abrazar, todos los ingleses venían, me saludaban,
A
Oso amoroso.
B
Claro, estaba. Estaba feliz, viste, inmensamente, pero increíblemente feliz. Ve a mi viejo ahí, nos abrazamos. Qué lindo, qué bonito. Claro, yo siempre fui mucho más apegado a mi padre que a mi madre. De mis tres hermanos se le apegaba a mi padre. ¿Soy yo y ellos dos, dos a la madre, viste? ¿Mi padre que esté ahí para mí fue, viste, Demasiado fue, viste? Y me acuerdo que empecé a pensar en ese momento yo dije cuando. ¿Cuando bajé del ring, viste, Cuando bajé el ring, fuimos al vestuario, estaba enloquecido, yo tenía una efervescencia muy alta y no bajaba, viste, No bajaba la felicidad no bajaba, viste? Y digo, esto quiero repetirlo. Y ahí fue donde me pasó algo que. Que fue lo que me trajo probablemente hasta acá, hasta este momento que estoy acá sentado, que fue, digo, bien a esto quiero repetirlo. ¿De qué manera? Quiero ganar otro cinturón mundial porque lo que acabo de sentir es por haber ganado un cinturón, un campeonato del mundo bien, quiero ganar otro. Y empecé a perseguir un segundo mundial, cosa que es. ¿Escuchaste esa frase? Siempre hablo de lo mismo cuando doy una masterclass de boxeo y la gente le digo, ¿Escuchaban la frase esa que dice Llegar cuesta, pero lo que más cuesta sin duda mantenerse? Eso es un error muy grande querer mantenernos porque estamos hechos para crecer. Para crecer o decrecer. Porque nada es estática, nada es estable. Nada, absolutamente nada es estable. Y yo lo trabajé de manera inconsciente. Yo decía quiero más, quiero otro título mundial más, quiero otro cinturón, otro campeonato, ¿Viste? Y gané dos y quería dos y tenía dos queridos, quería tres, que gané nueve, ¿Me entendés? Entonces ahí era. Pero esto lo veo ahora con 50.
A
Claro, una vez ya a toro pasado, como decimos aquí con el diario del lunes. Exactamente. Todo leído ya.
B
Entonces claro, ahí era.
A
Pero es un antes y un después. Vamos a decir que este primer título es como un punto de inflexión en tu carrera. Pasas de ser en tu vida un jornalero, un currante del ring, uno más que aunque tuvieras buen ranking la gente no te conocía. Seguramente ni mi vieja me conocía. ¿Quién eres tú? Un boxeador anónimo, uno de tantos. Y aquí cambia y me gustaría ir ahora un poquito más acercándonos 2009-2010, ¿Donde viene tu gran break? ¿Donde viene tu? Yo creo que estos dos años son los que te pasas de ser un gran boxeador a otra cosa muy diferente. Y es donde te pone en el mapa. Tú ahí ya estás en Estados Unidos.
B
Ahí ya estaba en Estados Unidos, mitad de España, mitad de Estados Unidos.
A
Ya digamos que ya entiendo que ya vives 100% del boxeo.
B
En 2008 dejé de trabajar a principios de 2008. A finales de 2008, en octubre, 4 de octubre de 2008 gané el segundo campeonato del mundo. Pero cuando terminé 2007, ahí empecé. Dejé de trabajar porque me empezó a ayudar Atocha, Ricardo Atocha. Es decir, él me daba un sueldo mensual para que yo pudiese entrenar solamente dejando trabajar, sobre todo la noche. Dejando la noche, destruyendo la vida. Los horarios te envejece muy rápido. Los horarios son horribles. El propio trabajo de estar parado, de pie, no sé cuántas horas hay una discoteca, yo no tenía nada que hacer ahí y él me empezó, él me empezó a dar dinero todos los meses, como un sueldo que cuando yo hacía un combate en EEUU venía, pum, le devolvía todo el dinero. ¿Entonces recién fue para enero 2008, viste? Y el 4 de octubre 2008 hice el segundo mundial y ese ya fue en EEUU contra Álex Bunema. Fútbol, buen combate, uno de mis mejores combates hasta ese momento. Recién ahí me acuerdo que yo ya estaba yendo y viniendo a EEUU, iba y hacía mis entrenamientos, los entrenamientos allá no es que son otra cosa, pero que se hizo otra cosa. El primer. El primer día que llegué al gimnasio allá estaba en la colonia Gimnasio de Robert García, en la ciudad de Oxner. Oxnard es como la ciudad que tiene una cantidad de campeones mundiales por metro cuadrado, más que en el mundo.
A
La locura, ¿Por qué? ¿Qué es lo que tiene ahí?
B
¿Y el nivel de competencia es muy alto, hay mucha gente mexicana, mexicanos, tiene un nivelazo bárbaro, viste? Hay muchos que son yankees pero son hijos de mexicanos también, que lo ves y son.
A
Tienen genética para eso, es increíble. Es otra liga.
B
Me acuerdo que el primer día estaba ya. ¿Primer día de entrenamiento, yo soy fanático de los boxeadores, yo fanático de mucho, a mí me encanta el boxeo y me encanta ver combates, viste? Y me acuerdo que estaba. Estaba enloquecido, estaba haciendo parrillo y sparning estaba haciendo. Sí. Y termina el primer salto, me doy vuelta, mi entrenador viene, me da agua, miro así, empecé a mirar abajo y todo lo que estaban golpeando el saco, haciendo spark o sombra, perdón, abajo. 16 campeones mundiales.
A
Madre mía, en el gimnasio tan tranquilo.
B
Gimnasio a las 5 de la tarde, 16 campeones mundiales. Claro, ahí vos vas a entrenar y aprendes, o aprendes o te sacan con la pata para adelante, pero lo más probable que aprendes, lo más probable es que aprendas. Entonces ahí yo veía pibitos, chicos, niños que después los vi de grandes, son campeones, súper campeones mundiales, El nivel era
A
otra cosa, no se puede comparar con lo que hay aquí, incluso en Argentina, el nivel era el resto del mundo
B
que yo por lo menos el mundo nunca has visto.
A
¿Cómo recuerdas esa etapa cerca de Los Ángeles, ya pasando mucha temporada ahí? Bien, muy buena.
B
Divertida. Divertida.
A
Ahí te valía la pena. Ya. Los años de esfuerzo.
B
Divertido es un rato. La verdad que sí. Pero después lo que me pasaba a mí es que como los caballos, viste, De carrera no veía, era feliz y no me daba cuenta.
A
Ya. Eso pasa siempre.
B
Eso pasaba, no me daba cuenta.
A
Eso pasa siempre.
B
Yo miraba el combate siguiente. Yo miraba al rival siguiente. Sí, sí, para. Porque yo quiero ser campeón, quiero ser súper campeón mundial, quiero ser libra por libra. Entonces miraba hacia adelante y miraba y ganaba uno. Y era le estoy ganando un campeón del mundo. Y yo no festejaba, yo no celebraba los combates. No, Después lo celebraba de otra manera, pero no lo celebraba.
A
No se pueden contar.
B
Pero lo que me pasaba era que, por ejemplo, terminaba el combate, combatazos, te hablo, no sé, Kelly Pavlivic, rival, un tipo muy respetado allá. Combatazo. Me mandé, gané el título mundial. Cuatro cinturones mundiales.
A
Claro, eso es 2010. Que eso es uno de tus. Yo creo que podría ser como el inicio de tu super prime, este combate con Public. Es como quizás la etapa dorada tuya. Es ahí el inicio, el primer más un combate que circula mucho, se ve mucho.
B
Exacto. Y claro, gano aquel. Bien. Y van chicos de España acá, unos chicos amigos. Adorable. Uno fue jefe mío. Co. Que después Pambu. Ah, Pambu estuvo por acá. Pambu. El loco Pambu que estuvo en Irán. Estuvo de vacaciones en el Erasmus de Irán.
A
Sí, sí. Que hablamos y hablamos. Un fenómeno loco de la guerra. Una historia dura.
B
¿Y bueno, iba Pambo, él y otros chicos más iban, viste? Y me acuerdo que íbamos a un restaurante. Después de la velada de boxeo a los campeones te dejan un rincón. Los restaurantes ya cierran muy temprano. Pero para nosotros nos dejaban abierto, preparado uno, ¿No? Bien. Y cuando yo me para la puerta, todo el que pasaba chicos, les voy a decir algo acá no quiero golpe en la puerta. Campeones, campeones. No quiero darle campeón del campeón, no quiero nada de eso. El que grita, el primero que grita se va a retirar de acá inmediatamente. No quiero que hagamos quilombo. Vamos, no hagamos boludeces. Brindamos porque ganamos el combate. Gané yo, pero ganamos todos. Brindamos. Después hago lo de siempre. Yo hacía siempre lo mismo al de al lado mío. Le decía, che, me voy al baño. Mentira, no me voy al baño, me voy a la habitación. Después me llevas el bolso a la habitación mía. Me voy a la habitación. Me pedía un kilo de helado, medio kilo de helado, dos kilos de helado. Me pedía botellas de zumo de naranja exprimido, diez botellas. Me tomaba las diez botellas. Después de una pelea de bajar cinco o seis kilos. La sed es tremenda. Y la gana de dulce. ¿Querés dulce? Me comía el helado, me alquilaba una película. Y esa era mi celebración, fíjate. Era feliz y no me daba cuenta, fíjate.
A
Cosas raras, cosas monótonas, tranquilas, es lo que te daba la paz en ese momento.
B
Aparte, después de 12 rounds cagándote a palo, donde estás tragando sangre y donde estás con. Probablemente si te pegan la napia, siempre, casi siempre te lastiman, ¿Viste? Y las narices chorreando sangre, estás tragando la mitad de la sangre que saca se va para adentro. Fisuras, fracturas, esguinces, tenés todo tipo de lesiones. La cara que después por tres, cuatro días no te puedes lavar la cara con algodón, mojándote así suavecito. Eso pasa por más que seas campeón del mundo. Vas al otro día un algodón y tenés que mojarte así para lavarte la
A
cara, magullado por dentro.
B
Y por ahí ganas por knockout, muy rápido. Y tú. Y al otro día si no me puedo ni tocar la cara. Porque pasa eso. Y no se ve. No se ve. Y a mí me jodía mucho llevarme golpes. A mí.
A
Tú no eras un kamikaze, tú querías ganar, que no te tocaran mucho, estar bien y venga, vamos a otra cosa.
B
Exacto.
A
Pero es una época bonita, aunque en ese momento quizás no la disfrutabas tanto. Pero es que yo creo y eso estás de acuerdo, el éxito es muy bonito cuando se plantea, pero cuando lo has logrado, no lo disfrutas igual. Y es un día más en la oficina. Yo también pensaba cuando yo consiga X estaré tan eufórico. Y no, la verdad es que es un martes, o es un miércoles igual miras la cuenta bancaria. El día que tenga tanto es como ya está. Y luego lo tienes y ni lo miras. Es decir, el éxito es muy bonito cuando lo planteas y cuando estás pensando en él, pero una vez llegas, no deja de ser un día más de tu vida. Y todos somos lo mismo.
B
Exacto.
A
El que trabaja en Y creo que
B
está bien que sea así.
A
Sí, sí, sí. Que lo bonito siempre sea la expectativa, más que el conseguirlo. Fíjate, tú eres campeón mundial, lo que tú habías visualizado, lo que tú habías soñado y estabas comiendo helado y viendo una peli.
B
Exacto, como un día sábado o miércoles cualquiera por acá. Pero bueno, estaba bueno también para pisar tierra también fue importante y no dejo de darme cuenta de eso. Yo que empecé a ganar mucho dinero
A
del tema económico y boxeo, porque está muy interesante también hay mucho rumor. Ya hemos visto que boxeador de alto nivel no significa ganar mucho dinero, pero hay como un break y una vez rompes eso es cuando empiezan las bolsas gordas. Quiero hablar en esa época que estamos hablando de tu prime, para mí, tu mejor KO para mucha gente. Paul Williams II. Ese KO espectacular tiro. Te imaginas que todo estaba pactado. Vino un tío con traje y te dijo en la tercera oye, eso es un KO maravilloso, espectacular. ¿Cómo recuerdas ese combate y ese caos? Porque fue mundial, el momento se compartió. Uno de los mejores del año.
B
Sexto según la revista de R. Está en YouTube.
A
Yo no me atrevo a ponerlo porque a veces ya sabéis el copyright cómo va. Pero está es una dureza y cae plomo.
B
Cuarto libra por libra en esa época. Quinto libra por libra.
A
Y estamos hablando de la megaélite, gente de arriba, digamos.
B
Pero claro, un combate en el que yo había tenido la primera pelea con él, había perdido combate fue muy parejo, me había ganado el por puntos en el primer primer combate. Lo que tenía Williams, que era físicamente una locomotora, ¿Viste? Una verdadera locomotora. Tiraba un promedio entre 1250 y 1500 golpes por pelea. El tipo de 1 metro 94 de estatura, muy alto, muy grande, muy incómodo, muy zurdo encima. Muy incómodo. Entonces claro, habilidoso también, ¿Viste? Habilidoso.
A
No eres cuarto, quinto del mundo si no tienes habilidades excepcionales, evidentemente.
B
Y me acuerdo que en la primera pelea yo había metido. Él me tiró en el primer asalto, pero fue una caída muy rara. Yo no sentía el golpe y de hecho no hubo un golpe. Pisé mal y me caí. Fue raro. Yo decía, pero lo que me asustó. No me dio miedo, pero. Sino que dije yo, cuando me caigo, me levanto. El árbitro me está contando me preocupé en serio, porque dije, digo, madre mía, a mí me dijeron, mira, ahora vas a pelear con uno, uno de arriba, uno élite de verdad, me dijeron. Me dijo mi manager, este Samsung, mi manejador, me dijo, mira que vas a pelear, este es un nivel alto, ya es más alto, casi más alto del mundo. Bien, primer round, pum, en el suelo. Al minuto estaba yo en el suelo. Me levanto y digo, hostia, cómo debe pegar el bicho este que no sentí el golpe. Ya estoy en el suelo. Y fue lo que pensé, digo, no sentí el golpe, como que me fui al suelo. En ese momento me preocupé, después lo analicé, lo miré, digo, no, entró, pisé mal, pum, Me caí yo solo, como un idiota. Hizo un movimiento solo. Bien. ¿Pero qué pasa? Siguió el round en el primer asalto, siguió el asalto y en el primero mismo, en el mismo asalto, meto un crochet, una especie de crochet swing. El crochet es cerrado, puño, codo y hombro a la misma altura. El swing es un poco más abierto. Metí el swing, pam. Plaf. Cayó al suelo. Cayó y se levantó jodido, se levantó flameando. Y se fueron. Yo lo miraba, se fue rincón. Se fue al rincón. Un metro noventa y cuatro de estatura, flaquito, delgadito, alto. Y se fue, digo, y se fue jodido. Esta es la mano, soy zurdo, la mano es el crochet. Derecha. Y me empeciné en tirar esa mano. Me empeciné en tirar esa mano en toda la pelea. Y si ves la pelea, cada momento yo que buscaba, intentaba provocar para la distancia, para conectar ese golpe qué pasaba, me empeciné en tirar ese golpe. Y resulta que ese golpe no era el golpe que tenía que. Porque hay como frases hechas, golpe que cortarlo abajo, que la cabeza se cae sola. Pegarle al cuerpo, que la cabeza cae sola. Golpe que duele, golpe que se repite. Lo tiré con la derecha. Digo, bueno, ¿Es esta la mano? No, resulta que la mano es la izquierda y yo no la vi en toda la pelea. Pasó el combate y yo me empeciné a tirar en tirar la derecha. Conecté un montón, un montón de veces la derecha, pero no le hice nada, ni cosquilla le pegaba, ni lo movía. Y la izquierda mía entró varias veces la izquierda, una izquierda medio rara que tengo. Bueno, estuve un año entre una pelea y otra pero me puse a mirar, me quedé caliente. Odio perder. Odio, odio, odio perder.
A
Es lo que más odias del mundo.
B
Odio perder. ¿Cómo me gano este hijo de? ¿Cómo la puta va? Tiré. Yo di el máximo y yo sé que el máximo mío era muy potente. Y no alcanzó. Me pegó más. Me pegó 1050 golpes en la cara. 1050 golpes. Y esto, todos esos golpes están acá.
A
Sí, sí, sí, sí. Escribe, escribe, escribe mucho.
B
Sí. No dejo de escribir y leer. Exacto. Y digo, bueno, empecé a mirar la pelea una, dos, tres veces, hasta que empecé a notar ciertos movimientos míos que lo perjudicaban a él en la primera. Y digo, ah, vale, la mano no es la derecha, es la izquierda. La izquierda es la izquierda por arriba. Claro, la izquierda por arriba. Bien, está. Empecé, fuimos a la revancha y ahí está el combate del que me hablas vos ahora. Metí la izquierda una seis veces, la misma izquierda, y no le hice ni cosquilla. Entonces en un momento fue todo muy rápido, fui para atrás y está pasando que no le hago nada con la izquierda porque estoy metiendo mis mejores manos. Y yo pegaba duro en esa época, andaba, estaba muy potente, pegada duro. Y digo, la izquierda está entrando y no lo hago nada. Hasta que me di cuenta, digo, así es cierto este tipo. Ya sé, él. Ahí viene lo de cómo perjudico yo a mis rivales. Cuando bajo la guardia, perjudico bastante, porque no ven el ángulo de donde vienen los golpes míos. Y eso suele perjudicar habitualmente. Y digo, vale, entiendo bien, entiendo que él está viendo. Si yo saqué seis veces la mano de acá, la vio salir. Voy a esconder la mano, o sea, voy a esconder, voy a bajar la mano, no se la voy a mostrar. Lo que él. Si él solamente ve mi cara, Si él solamente tira. Si él tira 1200 golpes, quiere decir que está 1200 veces expuesto también. Cuando tiras 1200 golpes puedes conectar, pero puedes recibir. Dios. Vale, este solo mira mi cara, solo quiere encontrar mi cara, solo se preocupa mi cara. Vale, perfecto. Dejo mi cara por un lado, dejo mi cara por un lado, y en el mismo movimiento, la mano izquierda va a ir por el otro. Y me salió del ojo. Entró y entró. Fue durísimo.
A
Fue muy dura la caída. Es brutal.
B
Con los ojos abiertos.
A
Sí, sí, sí, sí.
B
Sí cayó, pobre pibe.
A
Sí, claro. ¿No tuviste ni un segundo de duda de que no había ni conteo ni nada?
B
Hay una cámara que me toma de frente. Apenas conectar el golpe sentí que es como romper, como quebrar una madera.
A
Eso es lo que notas cuando haces
B
un noqueo tan limpio y es como que por dentro el cuerpo se afloja completo. Es un choque eléctrico. ¿Y sentí eso, viste? De hecho sé que se escucha y cuando conecté hay una cámara que me toma el gesto como diciendo uy. Dije yo me fui, me fui, o sea no me hizo falta ni ver. Pegué, dije es como un gol de chilena, me salió.
A
Es tu mejor cao. Incluso a ti mismo es el que pondrías número uno, ¿No?
B
Sí, sí. Yo te diría, no mi mejor combate, pero sí que pondría mi mejor caos.
A
Hablemos de un combate mítico, Chávez Jr. Eso es historia del boxeo, está siempre en los top históricos. Hablamos de un combate legendario. Un combate que tiene uno de los mejores final rounds que jamás ha existido. Bueno, claro, hermoso.
B
Y ahora con el diario El lunes. Para mí hermoso.
A
Para que la gente lo entienda. Combate que le das un palizón al hijo de la mayor leyenda latina del boxeo de toda la historia que es Chávez, César Chávez. Luego quiero unas comparaciones con los A ver a quién ganaría. Una cosa que sale un prodigio de uno de cada dos millones. El hijo nunca fue tan bueno, evidentemente. Pero era muy bueno.
B
Era bueno, era bueno.
A
Era invicto, joven. Ese combate cuenta. ¿Cómo es posible que tienes 11 asaltos espectaculares y en el último estamos viendo una lucha por la supervivencia brutal? De hecho si tú ves el combate sin saber piensas que vas a perder, va a perder. ¿Y hasta qué pasó, tío? ¿Cómo es posible? Cuéntame ese combate y el último asalto. ¿Qué pasó ahí? ¿Qué pensabas, si pensabas algo?
B
Claro, sí, sí, pensaba, pensaba, me daba tiempo a pensar lo que pasa. Fue un combate que quería. Hubo mucho detrás de ese combate para llegar a conseguirlo. Yo tenía problemas con el Consejo Mundial en ese momento. Ahora nos amamos con el Consejo Mundial, pero en su momento había una guerra abierta porque a mí me llamaban por teléfono y me quitaron el título mundo por teléfono y se lo dieron a Chávez Jr. Para que gane. Y empezó a facturar un montonazo de dinero en los años. En los únicos años que yo podía llegar a facturar. Entonces yo estaba calentísimo enojado por qué te lo quitaron. Hoy comprendo y entiendo. José. Don José Suleimán, fallecido. Presidente. Probablemente mejor presidente de la historia de las entidades boxísticas. Padrino de Chávez Jr. Padrino. Padrino. No padrino deportivo. Padrino.
A
Padrino familiar.
B
Y tenía 82 años. Y era grande ya. 81. 82. Ya era grande. Y quería, antes de irse de esta vida, quería ver a su ahijado campeón del mundo. Y había un argentino dando por. Dando por Detroit. Ahí había un argentino. Claro. Que era. Yo tenía 37 años. Pero estaba mi prime. Claro. Y no era enfrentarlo al pibe de 26 con el de 37. Me lo comía crudo. Me lo comía crudo. Entonces a mis 35 que peleé con Kelly Public y después con Paul Williams, a las dos semanas me quedaron el título. Al menos a los diez días me quitaron el título por teléfono.
A
Y motivo. Entiendo que tienen que dar un motivo que ellos expliquen.
B
No había muchas razones.
A
Cuando hablemos de. Del tema de los títulos. Consejos. Es lo que menos me gusta del boxeo a mí.
B
Claro.
A
Toda la estructura que tiene. Me parece que es un show que haya cuatro, cinco, seis campeonatos del mundo de lo mismo. Que es como. Cuál es el auténtico. ¿Cuál es el número uno? Te quitan el título por teléfono sin motivo, más allá de querer hacer un favor a un familiar.
B
Había problemas con los Chávez. Y José me dijo, mirá Martín, me dice, tengo problemas con la familia de Chávez, tengo problemas con los manejadores, tengo problemas. Yo te agradezco así. Yo te agradezco mucho que me dé la oportunidad. Mira, te voy a quitar el cinturón ese que vos tenés. No, no, don José, no, no hagamos así. Yo te quito este cinturón, pero te doy la chance de que pelees por otro título más importante. ¿Y no era más importante el título de Diamante? El de Diamante. El cinturón de Diamante. Que es más importante. Yo no, don José, no me haga eso, por favor, le digo. No, me dicen, mire, Martínez, muchas gracias. Y me quedé sin campeonato del mundo. Y yo que podía empezar a facturar bien porque ya tenía 35 y a punto de cumplir 36, dejé de facturar como empezó a facturar Chávez. Está bien Chávez, yo entiendo cuando pelea él, se llenan de estadios porque mexicano. Ahí pateas una piedra en Los Ángeles o en Texas y te salen 400 mil mexicanos.
A
Está perfecto, legendaria, lo que tú quieras,
B
todo lo que quiera. Pero no era justo. Yo me calenté, empecé. Yo agarré, me puse una UCI acá y una. Me puse cuchillo entre los dientes y me fui. Rambo contra todos.
A
Empezaste una guerra tú contra el boxeo, literal, contra el mundo del boxeo, contra
B
la estructura del boxeo. ¿Qué pasó? Me cagaron todos a mí ahí. Porque empezó el Consejo, después la Top Ranker, a la promotora de Chávez, que estaba en el medio, macho bueno. Y por supuesto ellos hicieron su negocio. Y su negocio era que a mí me cortaron la cabeza. Y estaba HBO. Y HBO dijeron, no, mira, la cosa era así. Yo era campeón porque le quité el título a Kelly Public, le quité varios campeonatos, pero el más importante, o sea, el de Consejo Mundial más importante, él era Kelly Public, era campeón absoluto, campeón titular, digamos. Pero había un retador que era, o sea, había un boxeador alemán que se llama Sebastian Zwicky, que era campeón interino. ¿Qué es lo que pasa? Sebastián Zweig estaba primero en el ranking del mundo. Durante mucho tiempo el Consejo Mundial hizo una cosa que fue, bueno, mira, para solucionar. Dijeron, mira, HBO no quiere que Sebastian Zwick pelee en EEUU porque era un boxeador de poca calidad. Y a Public le dijeron, no vas a pelear nunca con Zwick. Entonces al Consejo le dijeron, hagan algo con Zwick. Entonces el Consejo le dio un título interino. Que es un título parale cuando el campeón está lesionado, lesionado por. Tiene algún problema X, un problema físico, problema de salud, se crea el interino para que se mueva el título. Después el campeón absoluto vuelve, unifican, perfecto. ¿Qué pasó? Tenía que haber peleado Pablik con Zwick. Nunca pelearon. Vine yo, le quité el título a Public y Zwick dijo, pelea conmigo, ahora yo soy el campeón interino. ¿Qué pasa? Empezó a dar guerra este. Y tenía razón, legalmente tenía razón HBO. Me dijeron, mira, acá no va a pelear jamás en la vida. No va a pelear, no, es muy malo. Así me decían, literal, es muy malo. No va a pelear, o sea, no tiene calidad. No me decía muy malo, me re así, pero me decían con otras palabras, me decía, no tiene la calidad, va a pelear, ¿No? Con nosotros acá en nuestra televisora, no va a pelear. Y en abril del 2011, a mí. ¿Esto fue en diciembre del 2010? ¿En abril de 2011, o marzo 2011? Abril creo que fue pelea julio Chávez en Texas por HBO con Sebastián Vicky.
A
Fíjate. Todo el mundo te hizo la cama.
B
Claro. Nadie. Entonces yo. Y ahí, Ahí fue donde mi nombre creció mucho. Porque claro, me llegaba un mensajito de Tyson, estamos contigo, no sé qué. Hijito de Oscar de la Hoya. Sí, sí, Oscar de la Hoya, estamos contigo. Pues yo me tiré públicamente con los tacos de punta, con los tapones, los tacos de punta, con todos.
A
Imagínate si llegan a ver redes sociales como ahora. Creo que no se habrían atrevido. Ahora mismo, tal y como está el mundo tan conectado. Es que es un escándalo. A ver, no es porque estés aquí, es que es un escándalo, pero mundial. Tendría que ser hasta ilegal. Porque al final es cierto que son sus organizaciones privadas.
B
Claro, claro. No sé si ilegal, capaz que sí
A
es legal, pero es amoral. Desde luego es amoral.
B
Más sucio que una patata.
A
Claro. Inmoral, diría yo. Te han quitado tu trabajo, tu posibilidad de facturar sin motivo. Te engañan, te mienten.
B
Y la HBO me acostó con ropa y todo también. ¿Qué pasa? Cuando pasé el combate con Chávez Se pudrió todo. ¿En serio? Se pudrió todo a nivel mediático. Hubo debajo.
A
¿Cómo consigues el combate con Chávez? ¿Cómo consiges que te lo den?
B
HBO decía. Decían HBO, mira, Martínez tiene un nombre fuerte. Tenés un nombre fuerte en toda Latinoamérica. Y decían la verdad. Pero en Argentina no sos conocido. En Argentina no me conocían. Mi vieja y cuatro más me conocían. Mi familia poco me conocía. Muy poquitos. Me dijeron tenés que hacerte grande en tu país. Y digo, bueno, a ver cómo lo hago. Fui a Argentina, contacté con un periodista, con otro, muy rápido. Dije yo necesito una entrevista. Sí, sí. Me dio una entrevista que fue Daniel Tonietti en Duro de Domar. Después de ahí hice con Animales sueltos con Alejandro Fantino, que hicimos una entrevista que salió muy bien. Que salió muy bien. Hasta hoy en día la pasan. Salió, Salió hermosa, la verdad. Ahí me di a conocer. Después de ahí me llamaron al Bailando. ¿Que? Bailando con las estrellas, creo que.
A
Ah, sí, sí. Dancing with Stars.
B
Por un sueño, creo que era algo así.
A
Participaste mientras estabas intentando Archime número uno, saliste en un reality de baile.
B
Exacto. Archifamoso. De ahí, a partir de ahí fue. Me conoció.
A
¿Ganaste?
B
No, no, hice dos bailes y me llamaron para pelear con Chávez.
A
Wow.
B
Sí, sí.
A
Sí, qué bueno. Lo único que querían de ti era que te hicieras famoso para que hubiera un buen pay per view y hubiera mor. Era un combate con mucho morbo. Era el usurpador.
B
Exacto. Yo de repente pasé a ser el malo de la película. Pero si yo no soy el malo. A mí me cagaron todo. Sí, sí, sí. Fui malo.
A
Presentaron como el.
B
Yo era como el malo de la película. Y a veces me decían a mí entrevistas que me hacían muy copadas, muy buenas. ¿Que se siente ser el malo de esta película? Y yo decía que me están cagando de todos lados. ¿Qué quiere que le diga? Que si usted supiera la verdad no sería yo el malo. No soy precisamente el más malo yo acá. Cuestión que al final se consiguió ese combate. Después fuera de aire te voy a poder decir otras cositas que también hubo movimientos también legales, otros movimientos con abogados y eso. Yo estaba parejo.
A
Cosas que no puedes ni contar y
B
que por ahí no conviene. Claro. Estaba por ahí medio noveando con una chica que tenía un bufete de abogado que se comete muy fuerte, muy potente. Mandaron una carta, salió a pelear.
A
Amigo, amigo, cuando ya tocas estos temas, fíjate qué rápido ya te dan lo que tú quieras.
B
En dos horas.
A
En dos horas. Fíjate cómo funciona el mundo realmente.
B
En realidad menos tiempo.
A
Sí, fue instantáneo.
B
Démosle la pelea, Martínez.
A
Es un escándalo muy heavy lo que te hicieron. Es muy fuerte en un deporte que además es tan de honor, de valores, de nobleza, que se vende eso. Y luego que te hicieran la cama así. Tú llegaste a hablar con. Antes del combate con Chávez Jr.
B
Muy poco, muy poco.
A
Porque claro, a lo mejor él te dijo algo de esto, en plan me sabe mal. Oye, sé que es una.
B
Él hacía su trabajo, él hacía lo que tenía que hacer, que era lo que le convenía también. Es comprensible. Es comprensible. Yo lo entiendo también. Hoy en día ya tengo la edad como para darme cuenta que yo quizá hubiese hecho lo mismo. No sabría decirte, no sé. Pero lo comprendo también. Él estaba. Tenía mucha presión. Es el hijo de quien es. Entonces siempre vienen las comparativas. Pobre pibe, lo van a comparar siempre con el padre que no se puede comparar nunca jamás. Historias de vida completamente distintas, con ambiciones diferentes, con sueños diferentes, con temores diferentes, no pueden ser iguales jamás. Y bueno, la gente no deja de comparar.
A
Los pobres Junior al final consigues tu sitio mítico
B
Thomas a Mac Center en
A
Las Vegas, o sea, estás ahí en el rey del mundo. Un combate que tuvo muy buen pay per view, 850.000. Qué locura.
B
Para ser latinos debería ser el combate
A
quizás más visto latino de la historia. En ese momento tú sabías que eras mejor que él.
B
Infinitamente.
A
Infinitamente. Y se vio durante todo.
B
Once rounds y medio.
A
Exacto. ¿Tú pensabas que lo ibas incluso a terminar antes, a finalizar antes de tiempo?
B
Yo calculaba que sí, que sí, pero
A
bueno, el tío aguantó, esa es la
B
realidad y aguantó estoicamente.
A
Último round después de dar una exhibición, cambia todo por completo. ¿Qué pasa en ese round hoy? ¿Que es histórico?
B
Te digo yo lo que pensé en ese momento y después vamos a la parte técnica. En ese momento era bueno. Onceavo asalto tuve una secuencia que me lo llevé de una punta a la otra del ring a base de golpe, pim pam, pim pam, pam pam, me lo llevé para allá, digo listo, lo tengo.
A
¿Tú estabas disfrutando?
B
Sí.
A
¿Lo notabas que estaba siendo muy superior?
B
Era muy superior, yo sentía y lo notaba y qué buen combate estoy haciendo. También me pasaron cosas muy particulares con el tema de la concentración y con el tema de flow que le llaman los que juegan en la NBA. Esto lo averigüé después de muchos años, yo no entendía qué me pasó. De repente estaba boxeando, esto que. Esto que te voy a decir.
A
Muchas locuras.
B
Ojo con lo que te voy a decir. Estaba boxeando, creo que era sexto asalto y de repente yo. La mirada mía, la mirada mía estaba a dos metros de altura,
A
o sea. Como te viste desde arriba.
B
Exacto. Y yo estaba viendo la secuencia de arriba y eran los movimientos más armoniosos y más bonitos de toda mi carrera, los hice en ese combate Y cuando yo digo, yo siento que yo no lo hice, había algo arriba que estaba viendo mi combate, o sea, yo era como. Creo que Michael Jordan hablaba acerca de eso, del momento exacto. Y dice que cuando entras en una zona de zona de flow, que le llamaba él, que todo te sale perfecto, todo lo haces perfecto, no te sale,
A
todo lo haces perfecto, casi automático podríamos decir.
B
Yo los movimientos que hacía. Yo veo el combate, digo está muy bueno el combate, hice cosas muy buenas, pero cosas que yo no practiqué, yo no ensayé nunca, yo no entrené para hacer eso. Y cosa que yo no siento que yo las hice, siento como que hubo algo arriba mío, algo superior que estaba manejando como si fuese con un joystick y eran los movimientos, pero no era todo el tiempo, por momentos subía, por momentos bajaba, y eran esos momentos cuando yo desde arriba veía el combate solo escuchaba la respiración mía, se calmaba el estadio y era ensordecedor.
A
¿Y eso lo vivías durante el combate?
B
Durante el combate, y era muy particular eso, muy raro lo que me pasaba.
A
¿Pero no te había pasado nunca?
B
Nunca, o sea, después recordando. Si, me pasó varias veces, pero fueron como chispazos y yo nunca fui consciente. Esa fue muy evidente, Muy alevoso fue. Y lo tuve como en el sexto round, en el séptimo también completo, creo que en el octavo, en el noveno también, después en el onceavo asalto también. Y en el último asalto yo estaba yo en el ring y dije ahora te voy a tirar bien para adelante. ¿Qué pasa? Que a él le quedaban golpeando. Siempre supe que le quedaban golpes. Siempre fui consciente de que un campeón no se va a bajar del ring sin meter el mejor golpe. Nunca. Muy rara vez un campeón se puede bajar del ring habiendo perdido, sin haber metido la mano. La mejor mano te la va a tirar. En algún momento digo, es joven, es fuerte. Tenía 12 kilos más que yo, 12 kilos y medio, que ese medio también cuenta. 12 kilos y medio más que yo. Invicto campeón. Digo en algún momento, ¿Cuál es el mejor golpe de él? El crochet izquierda. Tres crochet izquierda. Me pegó. ¿Pero qué es lo que pasó? Yo había una cuestión técnica que hacía que estaba delante de él. Cuando lo tenía delante de él, yo giraba el cuerpo, giraba, salía y lo golpeaba. Y él quedó pagando todas las veces. Se ve que en el rincón, me imagino yo, habrá pasado esto, le habrán tirado la oreja más o menos medio metro para abajo. Era un flaco junior, date cuenta que cuando sale de la mirada tuya, sale del ángulo, no sale de la distancia, sale del ángulo. Y era lo que yo hacía, salía del ángulo, pero no de la distancia. Y en un momento sacó la derecha, tira la derecha, la tiró, pum, la conectó. Y cuando lo conectó, en ese momento conectó yo sentí pam. Sentí la derecha. Dije yo, bien, no pasa nada, tranquilo. Y en ese momento era el cerebro te juega muy malas pasadas, muy rápido, la jugada que te pega. Y era un No encuentro el suelo con el pie izquierdo. Y yo me acuerdo que no encontraba el suelo, no sentía el suelo con el pie izquierdo. Se me había dormido, digamos, medio dormido el pie. Digo, bueno, a ver ahora cómo hago, porque no. Porque si tengo un pie dormido no puedo moverme. Y digo bueno. Y ahí vino Junior y empezó a tirar y empezó a sacar golpes. Y bueno, voy a ver cómo capeo este temporal. No, que capear temporal, los cojones. Me metió tres crochis izquierda al suelo. Y cuando caí al suelo, ahí fue también todo como una película, ¿Viste? Porque me acuerdo que fue todo muy rápido, pero mi cerebro muy rápido se recuperó. Yo estaba muy bien preparado, muy bien entrenado. Llegué con una motivación, llegué con una cosa.
A
Había cuentas pendientes. Mucho que pagar. Claro, exacto.
B
Y me acuerdo que era tan buena la preparación. Cuando uno está bien entrenado, te noquean. Te puede noquear. Sí, pum. Haces. Y ya está recuperado. Y fue lo que me pasó, que me acuerdo que ni bien caía, me rincón, le hice este gesto del suelo. Pam. Esto es un tranquilo, estoy acá presente, todo en un segundo o menos, un tranquilo. Y yo sabía que un metro más atrás estaban las cuerdas. Digo, bueno, me voy a dar vuelta, no me voy a levantar acá haciéndome
A
Pedrito Rico, porque no me ha pasado nada. Y vacileos, que eso lo hacen algunos boxeadores como para engañar también al otro. Estoy fantástico. Y se ríen. No, tú no.
B
Yo sabía que no estás para reír. No, no voy a hacer eso, tranquilo. Lo que voy a hacer es ir, me acerco gateando a las cuerdas y me voy a subir por las cuerdas, levantándome y cogiéndome las cuerdas, ganar un poco de tiempo. Digo, bien, tranquilo, voy a hacer así. Y lo hice así. Lo veo al árbitro que ya me estaba contando encima rapidísimo, te cuenta rapidísimo. Y cuando elongué, hizo una elongación hacia abajo, volví y ya está. Y volví y sabía lo que tenía que hacer. En ese momento yo ya había toda la preparación mía llevaba como dos años esperando ese combate o más. Entonces dije en todo momento yo le dedicaba un momento. Bueno, ¿Qué pasa si la historia se tuerce? ¿Qué hacemos?
A
Eso puede pasar.
B
¿Qué puede pasar? ¿Qué pasa? Digo, ¿Cuál es mi estilo? ¿Cuál es el estilo? ¿Que cree el que yo tengo? Él cree que yo me muevo mucho por afuera, mucho más de lo que realmente me muevo. Y de hecho, en ese combate me moví poco. Lo que hice fue, él se movió mucho por afuera y yo golpeé mucho, pero él cree que yo me muevo mucho por afuera. ¿Por qué? Porque es una manera que tengo, porque tengo, digamos, unas buenas piernas que tengo buenos desplazamientos, buen manejo de distancia, para salir mucho más enfocado en la defensa. Digo, él va a creer que yo me voy a apostar y voy a apoyarme y apostar por la defensa al 100%. Si me llega a golpear, si me llega a lastimar y a tirar, digo, le hago todo lo contrario, le meto la cabeza en el pecho, me lo llevo hasta Tijuana y de vuelta. Claro. Entonces dije, listo, ahora es el momento. Y cuando elongué, pam. Hice acá. Y yo me acuerdo internamente, dije, vení para acá. En realidad dije, en Argentina la palabra pendejo es público. México es un insulto.
A
Claro.
B
Pero allá en Argentina, pendejito. Y yo dije, vení para acá, pendejo, enseña, arranca la cabeza. Me acuerdo que apreté así y fui atacar. Y fui al ataque, fui, fum. Me prendí al ataque. Que de ahí viene la famosa frase, salí de ahí maravilla. No sé si habrás escuchado, Walter Ne, es un amigo periodista, parecía kamikaze, que
A
acaba de dejar casi, ¿No? Y en vez de decir, bueno, pues me queda nada, un minuto, un minuto y te metes ahí a que te
B
pueda volver la zona de fuego. Pero yo sabía que de esa manera lo iba a descompaginar a él, o sea, de esa manera. Y después con el tiempo ya con Junior no somos amigos íntimo, pero tengo una muy buena relación, y por ahí hablamos y a veces él en las entrevistas y tiene su sincericidio, digamos. Y le pregunto, periodista, un día me acuerdo ahí en España, Junior, lo tuviste al borde de nocaut, ¿Qué pensaste en ese momento? Y Junior dijo, Y dijo algo que yo en ese momento no creía que pudo haber pasado, pero bueno, la entiendo también. Y él dijo, fíjate, dice que cuando él cayó, yo me emocioné mucho. Es decir, todas las emociones son negativas, me emocioné mucho y se me fue todo el aire. Y él salió a atacar. Dice, si él tiraba un par de golpes más, capaz que me noqueaba. Quizá me noqueaba a mí. Dijo a la miércoles. Entonces yo ahí me di cuenta, dije, menos mal que hice eso. Menos mal que hice eso que no salí a buscar la distancia. Pues yo podía, podía haber. Yo tenía piernas y cuerpo y mente para tocar y salir, tocar y salir. Pero eso también, eso también cuenta. ¿Después me miro al espejo yo, y que miro cuando miro? Cuando suena la campana digo como zafé. No, o sea, no, internamente yo no lo iba a hacer hacer. Yo acá voy, voy para adelante porque también tengo un par de cojones bien puesto y también tengo los puños que aprieto. Y también voy a tirar para adelante, porque también eso cuenta. Porque hoy tengo 51 años y te puedo mirar a los ojos para contarte esto y te digo, no sabes cómo me salvé.
A
No te fuiste a la guerra. Esta vez sí que te fuiste a la guerra.
B
¿Había que ir, no?
A
Fue increíble. Fue como una película realmente parecía el guión de un Rocky.
B
Qué lindo.
A
Ahí a lo Balboa. Un tío que le quitan el título, tiene que casi empezar de cero, vuelve, casi pierde.
B
Qué loco. Y ser protaca y te vas ahí,
A
te vas a la guerra.
B
No le presto atención yo a veces a eso.
A
¿Cuando ganaste, qué sentiste?
B
Alivio. Sentí un alivio. Sentí alivio increíble. Fue como. Me acuerdo, me puse a ayudar. Después al rato, ahí hay un video de la televisión mexicana, que me vean, me muestra a mí en el vestuario, Estoy llorando, mi doctora. Yo subí al ring con dos fracturas de costillas. Subí al ring con dos costillas fracturadas. Y es muy jodido subir a pelear 12 rounds por título del mundo con dos cotillas fracturadas. Pero bueno, eso, viste, la rodilla se me había roto, también los meniscos en la parte interna. Ya mi cuerpo empezó a notar el deterioro, viste, Y las lesiones me estaban diciendo, aquí estamos, Sergito, aquí estamos. Maravilloso. Entonces la sensación que tuve fue alivio, mucho alivio.
A
Fue una maravilla. Otro combate que recomiendo, que si podéis encontrarlo, diría que está, lo busquéis porque es súper emocionante. Hombre, sabiendo ya cómo termina, pierde un poco de la emoción, pero igual
B
te
A
imaginas que no, que todo es mentira y perdiste. Y eso es un engaño que te has hecho la cabeza. Es maravilloso, es un combatazo de verdad, de los combates que te hacen amar el boxeo y los deportes de contacto, porque es tan emocionante. Hay combates de boxeo que no nos engañaremos, aburridos puntos, decisión dividida, unánime, pero poco. No, no, eso fue un combate de esos que hacen afición. Tú decías ahora una cosa que creo que es bastante importante. Las lesiones ya empezaban a llamarme a la puerta. Vamos a ir a la caída de la leyenda. Tenemos Ahora estás en la cúspide.
B
Qué loco que me digas leyenda. Qué loco.
A
Para mí eres una leyenda y para mí la gente lo sabe lo que has conseguido. Coto, vamos al final de la era. Quiero que me seas sincero aquí. ¿Tú estabas para subir al ring? A ver, físicamente, como estar, estar. Alguien te dijo no subas, no estás físicamente. Médicos te dijeron.
B
No, ahí había un problema.
A
Hablamos, por si no lo sabéis, del combate que pierdes.
B
Fue 7-6, creo. Fue 6 o 7-6.
A
Y ahí cambia toda la carrera. Ya
B
se acabó. De hecho ahí había.
A
Cuéntame cómo vas a ese combate y en qué estado estabas tú físicamente ahí la verdad era.
B
Pasaba algo que era. Pasaron varias cosas y ninguna positiva. Mi doctora, que era mi doctora, Raquel Bordon, divina Raquel, una amiga de un ángel que apareció en mi vida, que osteópata, me salvó, me dio varios años más de carrera. Ella comenzó a tomar demasiado protagonismo. Cuando un doctor comienza a tomar demasiado protagonismo, mal síntoma. Y en ese momento yo no lo veía. Y después pasó otra cosa que fue quizá lo más importante. Yo pasé a tener mucha gente alrededor, pero nadie delante, nadie adelante.
A
Y lo que necesitaba es alguien que te dijera vuelva a la realidad.
B
Sergio, una mano, que me ponga la mano del pecho. Tenía muchas manos en el hombro, pero ninguna del pecho. Y eso pasó. No, no voy a pelear con este tipo, voy a pelear, Sergio. Mira, mi doctora me mira la cosa, tu cuerpo como que te está avisando por varias partes. Yo no tenía solo la rodilla, tenía una parte de mi cuerpo lastimado y eso, pero yo estaba, Yo quería pelear. Fue error mío. Fue error mío. Y hoy con el diario de lunes, sabiéndolo todo claro, digo, no tenía que haber peleado, lógicamente haber peleado Pero también te digo, esa pelea me salvó. Esa pelea me quitó de encima gente tóxica, me sacó gente complicada, gente difícil. Mi equipo ya estaba fracturado, yo no lo veía desde hacía un año y pico. El equipo mío ya estaba facturado, éramos seis o siete personas y estaba dividido en dos. Y yo no lo veía.
A
¿Qué pasó? ¿Por qué sucede esto?
B
Porque había intereses. Había gente que estaba interesada en ganar dinero y gente estaba interesado en protegerme a mí, digamos. Y yo sabía quién era quién. Yo sabía quién estaba a favor y quién en contra, y no sabía. Entonces lo que hice fue aislarme, decir no, no, yo voy a pelear solo como un boludo. No tiene que haber peleado. Lógico. No tiene que haber peleado. Lógico. ¿Por qué? Porque era un error mío. Pero también me pasó para darme cuenta que mi propio ego fue el que me mató.
A
Muy interesante. El ego del boxeador y del campeón.
B
Es necesario. Sí el ego te lleva a ser campeón, Te lleva a ser campeón, pero termina comiendo. Exacto.
A
Y ahí el ego tú. Se había comido a Sergio, olvídate.
B
Sí, sí, totalmente. No, no, yo voy a poder. Porque yo ya varios combates había subido con fracturas, con fisuras, con. No sé, con luxaciones. Subí a pelear con Darren Barker con una luxación en mí. En el cúbito radio luxado. Lo acomodaron como pudieron con mi mano izquierda. Entonces tenía que pelear con mi mano derecha. Título mundial con una sola mano. Voy a pelear otra. Y ya tenía fracturada la mano. Con Chávez Jr. Me rompí la mano en el cuarto round. En el combate siguiente, que fue en Argentina, con Martín Murray, me rompí la mano en el cuarto round. Subí con la clavícula fracturada. Fracturada también subí y gané el combate. Gané ahí cagando, pero gané. Sí, gané porque Argentina. Pero ya se veía al final tu
A
cuerpo te estaba avisando de ya está,
B
esto ya no va para más. Y yo decía, bueno, voy a exprimirlo hasta que. Entonces sí. ¿Que es el ego? Sí, 100% ego. 100%. ¿Qué es lo que hay que destruir Siempre un boxeador? Yo cuando hablo de un boxeador, cuando doy una masterclass de boxeo y hablo con los chicos y digo, no vayas a romper el cuerpo, tu rival. El cuerpo se cae solo siempre que le rompas el ego. Y el ego de una persona, ¿Sabes cuándo le duele? Cuando todo todo el potencial que tiene se queda anulado. Tu rival no va a sufrir cuando vos los golpees, va a sufrir cuando él no te pueda golpear. Por eso lo que hay que hacer doler es el ego, el alma adentro, o sea no llega al alma.
A
El ego y el ego de uno mismo. Para ti tú dices te hace campeón y te come. ¿Es más importante tenerlo o no tenerlo?
B
Tenerlo 100%.
A
100%. Aunque luego llegue la caída, la caída sea dolorosa y dura.
B
Todo lo que sube baja. En algún momento va a bajar. Como no seas Mayweather.
A
En algún momento.
B
Que también está teniendo sus problemas.
A
Sí, sí, pero al final ya cuando estás a ese nivel yo creo que ya. ¿Bueno, o un Tyson, no? ¿Por qué perdiste? Era un tema físico. Fue mejor que tú.
B
Era mejor que yo. Era mejor que yo y yo no tenía que haber subido menos en esas condiciones. Pero subí convencido de que lo iba a hacer bien. Si, cuando subí digo ay no digo cuando estaba arriba. ¿Uy, digo la en que me metí? Te lo juro.
A
Pensaste.
B
Pero cuando subí al ring dije así, dije literal Bueno, subí al ring, saludé y me di cuenta que hice movimiento y digo las costillas jodidas y dije así bueno, vamos a ver cuánto duramos.
A
En serio, Eso es genial. Entraste en el combate con ese pensamiento.
B
Nunca antes en mi carrera lo había dicho.
A
Claro, eso es muy mala señal.
B
Un rato antes al salir del hotel hacia el estadio, un chico Barrio Nuevo, un boxeador argentino estaba con su entrenador y dice que se paró en la puerta a esperarme para pedirme una foto y dice que me vio salir con tal cara. Dice que no me animé a pedirte una foto. Vos subiste con una cara larga, angustiado, arruinado. Subiste al coche para ir al estadio al medicion y te vi con tal cara que no te pidió una foto. Y no me la pidió. Así que imagínate lo que había.
A
Cómo era tener. ¿Que hablas tú, tu equipo en esa situación dividida con intereses? Ya entiendo que esto cuando ahora hablemos de dinero, de lo que se mueve en el negocio del boxeo que es un poco oscuro a veces tú te sentías paranoico, sentías que ya no sabías en quién confiar. En esta pelea de Coto, por ejemplo, que dices tú que había gente que te quería proteger y otros que lo que querían era exprimirte, sacar dinero y oye, aunque te muera pues, pero la bolsa va a ser grande. ¿Tú ya sabías distinguir ahí quién era quién?
B
No, yo estaba mirando mi objetivo. No se puede. Es muy difícil. Es muy difícil estar en la misa y en la procesión. Muy difícil, o estás acá o estás allá.
A
¿Y cómo te diste cuenta cuando pasó todo ahí? Viste que hay gente que te dejó tirado año.
B
Año después, unos meses después.
A
Ahí lo ves.
B
Sí, sí, ahí lo ves. Te duele meses después. Al principio te impacta, te choca, te duele. Y porque encima cuando vos te das cuenta que protegiste al equivocado, decir hostia, digo, ay, me equivoqué, era al revés. Pero más que doler es un bueno, ya está, qué bueno, listo, ya está, no aguanto más esto. Perder también me quitó una mochila muy pesada. Ya estábamos con mi socio ahí en ese momento. Al otro día el combate, estábamos los dos en el avión. Al otro día a las 9 de la mañana. El combate fue a las 10 de la noche. A las 9 de la mañana, arriba del avión, despegando hacia Madrid. Y me acuerdo que lo miro y digo loco, no te imaginas la sensación de alivio que tengo. ¿Sabes qué linda sensación tengo después de haber perdido? Me cagaron a palos, me tiraron 35 veces, limpie el ring con el culo, olvídate. Pero al otro día tenía esa sensación de alivio. Y él me dice, ¿Sabes qué sensación tengo? Hermosa. Yo también. Dice, yo no quería decirte nada, dice, porque tengo una sensación hermosa. Quitado una losa de encima. Si, perder te abre los ojos y te deja. Deja las cartas sobre la mesa. Eso es lo bueno de la derrota.
A
En ese momento sabes que tu carrera se ha terminado, que tú ya quieres acabar con esto, que ya has hecho lo que tenías que hacer, has ganado lo que tenías que ganar tú y lo sabes. Ese momento cuando pierdes, tienes claro de que absolutamente no vas a intentar por
B
lo menos por lo pronto no. Y de hecho cuando me fui, en ese momento me fui enojado. ¿Yo en ese momento, como no sabía todavía qué pasaba, de dónde que me tirotean, no estoy viendo, tengo una mira por acá y no sé dónde me están apuntando, de dónde sale el cabrón que me está apuntando para darme caña? Claro. En ese momento te das cuenta cómo te vas del boxeo. Yo me fui enojado, el problema mío fue que me fui enojado con el boxeo. Y después, con los años, empecé a aliviarme. Digo, no era el boxeo, es la gente. Algunos, no la gente en general. Si. No es el problema era con una persona o con todos en ese momento. Entonces me pasó de sentir alivio y decir, bueno, por lo menos ahora ya sabemos quiénes son.
A
Y luego regresas.
B
Luego regreso a los 45 años.
A
¿Y eso, eso por qué?
B
Un regalo de la vida.
A
¿Qué es lo que te hace volver a subirte?
B
El ego. Seguro, seguro. Pero también hay algo que es lo más hermoso que hay. Subir a combatir. La preparación, el entrenamiento, la concentración, le da un orden a mi vida, un orden que es maravilloso. Y el orden que lo tuve yo boxeando, no lo tuve nunca, jamás en nada. Ni cuando hice otra actividad, otra película, o ahora que tengo empresas, nunca, jamás, nada me dio la estructura, el orden, la estructura mental que me pudo haber dado. El boxeo es la razón de vivir. Boxear para mí es una razón, una de las razones de mi vida, o la razón de mi vida. Es maravilloso, es hermoso subir a boxear.
A
No es un tema económico, de ego puramente, es de que te encuentras, que lo disfrutas.
B
Pero ojalá pudiese boxear yo, porque me apasiona y me doy cuenta. Yo podría boxear gratis toda mi vida. De hecho, de los 20 años buenos que tuve de boxeo, gané dinero los últimos cuatro, cuatro años y medio, cinco. Los primeros catorce o quince o dieciséis fueron gratis. Y no estoy. No me enoja, no me enfada haber boxeado gratis. Y ahora no peleo gratis. Pero es que ahora subo y encima está buenísimo como me pasó como las velas casi Bahía, hacen los chicos. En Argentina, 40.000 personas meten peleas. Y sos el.
A
Con un público muy joven. Que te redescubre.
B
Exacto, con chicos. Con chicos de juventud. Increíble. Te hablo de doce, trece años, once, diez años. Chicos que para muchos soy como superhéroe. Esos chiquitos. Y qué sensación más bonita. Más pura. Más pura. Y claro, subir al ring.
A
Te seguiremos viendo en próximos años.
B
Entiendo que muy difícil ya. Sí, sí, muy difícil.
A
No quieres hacer, ¿Qué es lo que te frena?
B
¿Como? No, las lesiones. Para esta última tuve una lesión muy molestia, muy molesta, perdón, en una rodilla que no me había molestado nunca. Pero que en algún momento iba a romperse.
A
Claro. El problema es que al final es como que vas comprando tickets para que te toque la lotería, y el día que te toque la gorda, a lo mejor ya no puedes caminar nunca más. Igual, o no puedes correr o.
B
No, no puedo caminar igual, no. De hecho tengo dos centímetros y medio de pierna más corta, la derecha. Te hablo mucho. Casi, casi, casi tres centímetros. Es mucho, mucho, mucho.
A
¿Qué secuelas físicas te ha dejado el boxeo?
B
Además de esta mano así.
A
La mano, el dedo igual, que no
B
tengo los dedos más corto. Suena mal, me metieron el dedo acá, pero bueno, la mano que está hecha pelota, Está todo roto. Acá se rompió y después se acomodó más o menos. La rodilla. La rodilla derecha.
A
Fatal.
B
La rodilla derecha. Eso es lo que.
A
Y tema facial, ¿Tienes algún problema? ¿Dolor crónico?
B
¿Morder? No puedo morder nunca. Nunca más mordí bien. Yo a veces estoy durmiendo y pam. Se me desencaja la mandíbula. Pero esas cosas que pasan, me pasa a mí, le pasa a mucha gente. Gente. Muchos que boxean. A la otra gente no creo, pero a veces por ahí estoy comiendo y pam. Se me sale del lugar, se me desacomoda, la tengo que acomodar. Pero ese tipo. ¿Tengo 30 años de boxeo, viste? Quieras o no. Me pegaron poco, sí, pero tengo. Tengo golpes recibidos, como te dije, acá 97 puntos, 39 acá, cerca de 200 que me tuvieron que haber hecho acá, que no me hicieron, pero me dijeron factos, puntos o más acá adentro. Roturas en la base de las encías, este tipo de cosas.
A
¿Y algún dolor crónico o? Dolor crónico. ¿Por suerte la rodilla casi siempre te duele?
B
Todo el tiempo.
A
Todo el tiempo.
B
La rodilla derecha.
A
Cada movimiento que hagas, algo te va a doler. ¿Y visto lo visto, te ha valido la pena? Absolutamente, absolutamente. ¿Lo repetirías? ¿Si vuelves a nacer, repetirías lo mismo?
B
¿Y si pudiese boxear hasta los 90?
A
¿Y qué secuelas psicológicas te ha dejado el boxeo? Si te ha dejado alguna, creo que no.
B
Sabes que en todo caso me dejó la amargura de algunas personas, la mentira de algunas personas, las traiciones de algunas personas, que te roba plata, dinero. Y eso sólo lo hizo por plata. Pero después al contrario, psicológicamente me dio un. Un refuerzo muy bueno.
A
¿Notas alguna lentitud a la hora de utilizar la cabeza?
B
Hasta ahora por suerte no. Fui al programa Pasapalabra varias veces y gané las veces que fui. Así que eso también es un buen síntoma. Quiero solo. Es un buen síntoma.
A
¿Te da miedo el hecho de que las contusiones cerebrales a la larga te puedan dar problemas? ¿Crees que es posible que lo evites?
B
Estoy luchando para evitarlo, estoy luchando por evitarlo. No dejo de escribir, no dejo de leer, no dejo de hablar, no dejo de estar delante de cámara y donde
A
tengo que mantener el estímulo cerebral.
B
Salgo de mi zona de confort constantemente. Pero sí que me da miedo, porque he visto ídolos míos, grandísimos ídolos, que van caminando con dos personas lo llevan y otro le va limpiando las babas. Y te hablo de campeones que Los vimos hace 10 años atrás, ¿Viste? Y campeones que tienen la edad mía o más jóvenes.
A
Entonces tú has visto campeones del mundo de boxeo, súper campeones mundiales, súper campeones
B
que están deshechos, desechos, y eso lo vi. Y eso duele un montón ver. Y te pone de corbata, ¿Viste? Porque claro, te puede pasar. A mí me puede pasar, realmente le
A
puede pasar a cualquier persona. Pero claro, la gente que tenéis un trabajo donde hay muchas contusiones cerebrales, claro, es como comprar un poco lo que decíamos, esos tickets. Y puede ser que también puede ser que no te toquéis.
B
También he visto algunos campeones que están
A
muy bien, que llegan a edad.
B
El problema que he visto el 95%, el 99.9% te diría que no están.
A
En serio. ¿Tú crees que la grandísima mayoría llegan mal a edades un poco más de?
B
No digo 99, vamos a decir 90, que es mucho.
A
Es una locura.
B
Es una barbaridad.
A
Es una barbaridad.
B
90 con secuelas muy, muy notorias.
A
Y no hablas físicas, hablas también cerebrales. Claro. ¿Eso es algo que cuando tú peleabas te preocupaba o en ese momento estabas en otras cosas y ni lo pensabas? Inconsciente.
B
Si uno llega a ser consciente de eso, calculo que no boxea ya.
A
¿Tú tenías miedo antes de subir al ring?
B
Por suerte no. Mira que escuché alguna vez decir. Un periodista le preguntó a Óscar de la Hoya, ¿Qué sentís un ratito antes de subir al combate? Y De la Hoya dijo siento miedo. Y el periodista dijo, por fin alguien que lo confiesa. Que lo confiesa. Y yo francamente te digo, no llegué a sentir miedo. Incluso hoy cuando subo, que tengo 50 años, 51 tengo ahora, pero que subo al ring y hay golpes. Que no es la misma velocidad, por supuesto que no, pero hay golpe.
A
Tampoco es el mismo aguante.
B
Claro, pero tampoco voy a jugar al tenis, voy a boxear, voy a jugar, voy con un tipo que tiene ganas de ganar. Y mis pulsaciones están a cuarenta y cinco, cincuenta, que se yo lo que tiene que estar. Cuarenta, cincuenta, no sé. Y nada más. Es decir, mantengo mucho la tranquilidad. Como. Absoluta, te diría absoluta. Y como la Tuve en el 99% de mis combates. Solo en dos tuve un poquito más de nervios, nada más. La revancha con Richard Williams, que fue a quien le gané primer mundial en Inglaterra. Y el combate que hice con Kelly Public, que public dentro. 35 ganadas. 32 por cabo. Debe pegar duro. Algo debe tener.
A
Sabías que ahí podía haber peligro.
B
Estaba como más sudando, un poco más las manos. Y estaba un poquito más activo. Yo a la hora del calentamiento estaba como gastando más energía. Y yo eso me daba cuenta. Estoy como. Debe ser que estoy nervioso. Debe ser que tengo miedo. Esto debe ser algo parecido al miedo. Debe ser algo parecido al miedo. Esto era mientras calentaba.
A
Qué más fuerte te ha pegado es el boxeador que más fuerte te ha pegado.
B
Sin duda, sin duda. Lo más increíble que me pegó un coquito, un golpe en la cabeza en primer asalto. Que no fue un golpe. No fue un golpe, o sea, él sacó tres, cuatro manos y una de esas manos pasó, tocó la cabeza de corbata. Macho.
A
¿Alguna vez, ya muy radical, has tenido miedo de morir en un ring?
B
No, por suerte no.
A
Nunca.
B
Ni se me cruzó eso. No, no, no.
A
A veces ahí, por desgracia no tenemos la mala noticia de que ha habido un. Y eso tiene que ser. ¿Cómo te sentirías si a ti te pasara? Evidentemente, no morir, sino matar a alguien de forma totalmente terrible.
B
Sería horrible.
A
Sin querer hacerlo.
B
Me pasó un rival mío en Inglaterra, un combate que hice en Bristol, gané por cao y a mi rival, cuando terminó el combate, me acuerdo, yo fui, me fui al vestuario, cuando estoy duchando, salgo de la ducha, la puerta quedó abierta y veo pasar un montón de gente corriendo con uno en una camilla, y era mi rival, en una camilla con tubo acá de oxígeno. Me pegué un susto tremendo y estuve en contacto constante para. Cuéntenme muchachos, qué le pasó a mi reto. Me asusté mucho, me dio mucho miedo. Fue horrible. Pero después me dijeron al otro día, a las 4 o 5 horas, ya está, está recuperado, está bien. Perdió conocimiento, se cayó, se golpeó la cabeza. Pero yo había ganado por KO. Había ganado muy duro. Le gané, se llama Adrian Stone y fue el último combate que hizo él tenía 34 años, ella estaba retirada, casi en retirada. Y peleamos ahí en su ciudad. Un combate que estuvo bueno. Estuvo más bueno para mí que para él, desde luego. Y se llevó lo que se llevó. Fue como acumulación de golpes y al final un cabo muy duro. Y me acuerdo que eso me dejó. Me dejó jodido. Pasé una noche horrible y estuve unos cuantos días también dándole vueltas a la cabeza.
A
¿Cómo crees que reaccionaría si hubiera llegado a pasar?
B
Calculo que me hubiese destruido.
A
¿Tú crees que hubieras podido seguir con la carrera?
B
Probablemente sí, seguir sí, pero hubiese tenido una cicatriz muy grande.
A
Además, a lo mejor ya nunca serías el mismo, porque no pegarías con la misma intención. Puede ser que inconscientemente te limites un poco.
B
Ahí ya como es el inconsciente, no sabía cómo accionaría.
A
¿Tú crees que podrías haber tirado?
B
Yo creo que sí, porque el objetivo de ser el mejor siempre lo tuve. Y yo quería ser. Yo no llegué a ser el mejor. Fui campeón mundial, pero no llegué a ser el mejor. Estaba para Kimweather delante mío.
A
¿Otras categorías sí, viste?
B
Pero yo quería ser el número uno libra por libra de todo el mundo mundial y alrededor.
A
Nunca ni llegaste durante tres meses a ser considerado el número uno libra por libra.
B
Sí, no, o sea, fui el mejor boxeador del mundo en 2010.
A
Te dieron el premio
B
todos juntos. Me dieron eso.
A
Ahí fuiste el número uno del mundo.
B
Sí, ese año sí. Pero igual yo no me sentía.
A
Tú tenías que estar siempre ahí, libra por libra, número uno indiscutible. Es que es tan complicado, porque al final con categorías tan diferentes, No, claro.
B
Pero también. Sí, la verdad que sí.
A
En esa época quién estaba de peso pesado, por ejemplo, estaban los hermanos, arrasaban
B
ellos hacía 10 años, 15, que eran campeones del mundo.
A
¿Es tan difícil comparar a alguien como ellos con un welter? Es que es muy complicado. ¿Quién es mejor? Son tan diferentes que es algo muy subjetivo. Es complicado. Hablando de cosas un poquito más. Yo sé hablar de todos los temas más oscuras del mundo del boxeo. Y tú eres muy abierto y eso me encanta y creo que la gente también te lo agradece. Dopaje en el mundo del box está
B
normalizado, que yo sepa. Normalizado no, pero sí que hay una cosa ahí atrás que es muy turbia. Que hay turbio y turbio. Hay de repente hay campeones que está dopado, mira vos, sancionamos tres meses porque es campeón.
A
Sin quitarle el título.
B
Sin quitarle el título y tres meses, o sea, un campeón pelea dos veces por año.
A
No le afecta en nada.
B
No le afecta en nada. Ese tipo de cosas me parecen turbias y no son las de turbia de boxeador, sino de quienes manejan esto, de quienes mueven los hilos. Eso sí me parece. Porque también hay conveniencia. No va a ser la misma sanción para un boxeador alemán, para un español, para un mexicano, para un inglés o un yankee. No es lo mismo, aunque sea la misma sustancia que tenga, ¿Viste? No es hoy en día, es siempre. Yo antes era más. Yo antes era más paleto. Antes era muy paleto, yo era muy. El pesaje mío, yo salía, terminaba el pesaje, el pesaje es el día anterior del combate y tenía un bol con 125 gramos de uva blanca, porque tenía un azúcar y un líquido, me hacía bien. Y tenía 95 gramos de piña. De piña en sus jugos naturales, porque la piña me aportaba no sé qué cosa. Claro, había otros campeones que estaban así, después pesarse conmigo, pelear conmigo. Acá voy a mirar a cámara conmigo, por favor.
A
Ahí está.
B
Me miraban así como diciendo. Entonces claro, yo era así, pero contento estoy.
A
¿Tú crees que has peleado con gente que iba dopada?
B
Seguro, seguro.
A
¿Tú crees que has peleado con rivales por campeonatos mundiales que estaban dopados? Seguro, seguro. Entonces, eso que he dicho al principio, que está normalizado, no está tan descabellado, ¿Verdad? Porque estamos hablando ya. Si están en el nivel máximo, lo
B
que pasa es que echa la ley, echa la trampa. Entonces es así, se hace la ley y se hace la trampa. Hay gente que va un paso por delante.
A
¿Y eso para ti le quita mérito o al final el deporte es tan complejo que da igual si te dopas o no te dopas, que si tienes que perder?
B
Para mí le quita mérito. Le quita mérito, absolutamente. Le quitas. Lógico, lógico. Estás tomando una velocidad. Está tomando la ventaja. Como tuvo un rival también, que después se descubrió que usaba yeso en las manos
A
al rival.
B
Y eso me parece infinitamente peor que dopate lo que quiera. Drogate, vamos, drogate con lo que quiera, pero no te ponga yeso en las manos.
A
¿Tú crees que eso del yeso, que fue como muy famoso ese caso, se ha repetido más?
B
Sí, mucho.
A
Se han puesto cosas en. ¿Tú crees que alguna vez has peleado con alguien que pudiera llevar algo así?
B
No, solamente uno vez.
A
Una vez qué pasó.
B
Fue este boxeador mexicano, Margarito, que me ganó a mí. Y me acuerdo que me pegaba. Yo me acuerdo que en un round dije ¿Con qué me está pegando? Pregunté. Terminó primer round, yo pregunté ¿Con qué me estÁ pegando?
A
Tú notabas que eso no podía ser un puño.
B
No podía ser. Era algo raro, pasado. No sé ni cómo explicarlo. Es como que te choca un coche. Cada vez que viene una mano, boom. Te choca un coche. ¿Qué cojones pasa acá? Y me acuerdo que lo único que tiene que hacer a llegar y conectar golpes. Conectaba. Y te está conectando un tipo que tenía algo raro. Algo más. Algo más. No tenía puños solamente. Después él se hizo famoso, una carrera muy grande, todo lo que quieras. En el 2009 2010, puntayó. Porque le encontraron, descubrió que tenía el vendaje adulterado, que tenía una especie de
A
yeso, como algo ahí duro para.
B
Te rompe todo. Claro. Y ahí empiezas a mirar los combates que ganó, de la manera que ganó. Fue por escándalo. No tenía nada especial. Era duro. Claro, era duro, pero era duro como tantos, como muchos. Pero tenía algo más. Y ese algo más no era que además pegaba. Era además pegaba porque tenía yeso en las manos. Entonces, si ves los combates, el combate que hizo con Coto, la primera que hizo con Coto, del mexicano Antonio Margarito con Coto, y decir pobre pibe, Coto tenía inflamaciones óseas. Y eso es bravo. Eso es grave. Y las secuelas que va a tener de aquí a cinco, diez, quince, veinte años. Esas son de ese combate, ¿Entendés? Entonces la intención que está ahí puesta es bravísima. Y eso sí que es delicado. Y ahí hubo una cosa de negocio detrás que Margarito cuando tenía que haber ido sobre argentino, hablamos mucho al revés. Cuando tenía que abrir preso, cuando debe haber terminado con un problema legal.
A
Eso es utilizar casi un arma blanca contra una persona. Es casi intento de homicidio.
B
Exacto. Y cuando tenía que haber tenido ese tipo de problemas, lo que hicieron fue acomodarle la carrera para llevarlo a pelear con Pacquiao porque iba a pelear el bueno contra el malo. Y así fue como se vendió ese súper combate. Está bien, ganó Pacquiao, lo noqueó, lo rompió todo, lo retiró, le hizo perder casi la visión absoluta en un ojo.
A
Un poco la venganza al karma.
B
Exacto. ¿Pero fue un negocio y ahí te das cuenta que hay un negocio muy grande, muy turbio, si se le puede llamar atrás de eso, viste? Y claro, dopate si querés.
A
¿A ti te ofrecieron?
B
No, a mí por suerte.
A
Nadie de tu equipo ni te ofrecieron productos.
B
Sí que me ofrecieron y me dijeron pero si tal, tal y Tal lo usan.
A
¿Te dijeron nombres incluso?
B
No dije. Y eran ídolos míos. Ídolos grandes. Ídolos grandes no se puede ni tocar.
A
Gente súper top que todos sabemos el nombre.
B
Todos. Todos, absolutamente todos sabríamos los nombres. Son boxeadores gigantes. Pero claro, anda a demostrarlo. No se puede demostrar. Entonces más vale. Sergio, cállate porque va a tener problemitas. Sergio. Entonces. Sí, sí, sí. Pero si tal, tal y tal lo usan, cállate. No quiero saber tanto. No hace falta. No quiero saber tanto. Pero ese tipo de cosas sí que las he visto pasar. Yo estuve en la. Donde se maneja el estofado, digamos, la creme de la creme. Y ahí vi cosas que por ahí no estaban buenas.
A
¿En serio?
B
Sí. Se me cayeron muchos ídolos y aprendí muchas cosas que después se me cayeron un montonazo más de ídolos. Pero bueno, eso pasa.
A
Pero porque más allá del dopaje.
B
Más allá del dopaje o no, déjalo con el dopaje, por ahí esa cosa pasa ya.
A
Entonces da la sensación de que sí, que es bastante habitual y que por desgracia, pero hay un negocio atrás y
B
el negocio no se toca.
A
Claro.
B
Eso favorece al negocio. Déjalos todos calladitos.
A
Eso estoy seguro de que pasa, no tan solo en el boxeo, en casi todo el deporte de élite que mueve millones, sobre todo el que mueve millones, el que mueve mucho dinero.
B
¿Te acordás de Ben Johnson?
A
Sí, claro.
B
Que dio positivo. Positivo, positivo. ¿Te acordás que competía él en la época con? ¿Quién era otro máquina que había en esa época?
A
Con Carl Luis.
B
Bueno, ¿Sabes que Ben Johnson dio positivo ocho veces, no? ¿Sabes cuántas veces dio positivo Car Luis? Ocho veces. ¿Cómo ocho veces?
A
No sabía.
B
¿Que no sabías eso? Car Luis dio positivo por ocho veces. Hay un libro que se llama Los señores de los anillos. No, El señor de Sancho.
A
Los señores.
B
Es un libro de verdad y habla acerca de eso. De eso. ¿Cómo fue que Ben Johnson dio positivo ocho veces y es el malo de la película, de la historia y Ben Johnson es el bueno?
A
Carluis.
B
Carluis, perdón. Carluis dio ocho veces.
A
Pues está como tapado. Al menos al gran público no ha llegado porque Carl Luis es como el ídolo que nunca.
B
Exacto.
A
No se toca, o sea que todos.
B
No se toca.
A
Ya. Eso lo viviste tú desde dentro.
B
Totalmente.
A
Qué fuerte, qué fuerte. El mundo del boxeo mueve mucho de. Y también yo te quiero preguntar a ti ¿Alguna vez te han ofrecido tirarte?
B
No, No, por suerte no.
A
A cambio de mucho dinero de apuestas.
B
Me imagino que hubiese mandado. ¿No hubiese dicho no a dónde va?
A
No tengo ninguna duda.
B
Y después volver a ganar, diría.
A
No tengo ninguna duda. Te hubiese hecho como en Pulp Fiction, como ahí Bruce Willis. ¿Has visto Pulp Fiction? Le piden tirarse, lo acepta, pero coge dinero y se va y se tira. Eso es peligroso. ¿Sabes si esto se hace o es algo que es más ficción que realidad?
B
Creo que es más ficción.
A
Pues otra época, quizás más de la época de la mafia.
B
Sí, puede que sea otra época. Creo que es otra época. Por lo menos la época que yo viví no supe de casos tampoco de colegas así contemporáneos míos, no supe ninguno. Es más del cine, eso sí, ahí
A
sí, claro, De la época esa de los cincuenta, cuarenta, sesenta. El tema dinero y las asociaciones en el mundo del boxeo para la gente que no está muy metida es un lío. Porque de repente, título tal, título cual, el W tal, no sé qué. ¿Hay un momento que la gente no se aclara por qué hay tantas asociaciones, por qué no hay una unificación? Porque eso, claro, lo que provoca al final es que los mejores a veces tardan años en encontrarse y en pelear. En una cosa como la UFC, que hay un jefe, dice bueno, tú eres el número uno pues contra el retador número uno. Claro, en el boxeo hay combates que nunca se van a dar, no se va a dar un Tyson Fury contra Joshua en su mejor momento que todo el mundo los. Incluso me vuelpao cuándo llegó pues imagínate cuando llegó ya en un momento que no tenía que llegar. ¿Oye, pero eso es un escándalo, es una pena para el deporte qué es lo que frena estos combates?
B
En parte sí, lo que pasa es que hay un negocio atrás y a veces por ejemplo Tyson Fury no convenía que pierda o que perdiese hace 7 años. Ahora si pierde Fury no pasa nada, o Joshua si pierde ahora no pasa nada. Hace 7 u 8, 10 años sí pasaba algo se perdían un negocio de cientos de millones. Y también yo entiendo esto, mira está por ejemplo Tyson Field, supercampeón mundial, máquina, y está Joshua. ¿Y quién de los dos merece ser campeón? El mejor no vale, entonces si lo hacemos por separado y los dos son campeones, tenemos dos negocios en vez de uno. ¿Entonces en una época estaba, que se yo, estaba León Durán, Hagler Hens, está bien, eran otros tiempos, había otras bolsas, pero hoy en día podrían hacer tranquilamente cuatro Campeonatos del Mundo para que los cuatro sean campeones y ya veremos si algún día los enfrentamos, capaz que sí, capaz que no, no sabemos, eran otros tiempos viste? Y yo te diría Oscar de la Hoya, Tito 3, dos máquinas, dos súper campeones. ¿Alguno merece no ser campeón de los dos? No, los dos merecen ser campeón. Entonces está uno campeón de la MBF, otro campeón del Consejo, punto. Y si hay otro yo le voy campa, bueno, campa campeón de la MB
A
y aparece otro campeón de la Ombicionado. Es una pena y que por eso a lo mejor a nivel mundial las MMA, la UFC está ganando, recortando terreno porque al final ahí sí que te aseguras que 100% los mejores pelean con los mejores.
B
Exacto. Porque no prima el negocio en la UFC, prima.
A
Bueno, el negocio está pero que si prima, prima como que el campeonato tenga lógica que el número uno pelea contra el número dos o contra los tops
B
con quien tenga que pelear, es así. Y en boxeo claro, yo también entiendo, entiendo eso y casi no lo veo mal que haya tres, cuatro campeones, pero campeones ya cuando empiecen campeón campeón interino de chocolate, de cartón, ya no me parece lógico.
A
Se es público. ¿Cuánto ganaste en tu carrera en bolsas?
B
En Google dice que gané 30 palo verde, que es una barbaridad. Ojalá hubiese ganado 30 palo verde.
A
¿Se puede saber cuánto más o menos?
B
Entre 12 y 15.
A
Poco tiempo.
B
¿Cinco años, cuatro años y medio? Cinco, por ahí.
A
Tuviste un prime económico que fue corto para un campeón.
B
Explosivo.
A
Explosivo, sin duda. ¿Crees que te merecías más?
B
No, creo que no. Creo que estuvo bien. Para mí estuvo bien.
A
Porque luego hay otros campeones que estaban muy cerca de ti. Tú eres el número tres.
B
Pero ellos son otra liga. Si, ellos manejan otra liga porque fueron llevados de otra manera, porque tuvieron otra estructura. La promotora construyó otra estructura en base a ellos, a sus carreras. Y claro, conmigo hicieron un boxeador que llegó a ser campeón del mundo. Con ellos fue otra cosa. Eran dos estrellas. Y bien ganados también.
A
Por eso cobraban lo que cobraban.
B
Pacquiao ganaba 50 millones de dólares por pelea que le quedaba limpio. 30 o 27. 25, que no está nada mal. Y Mayweather ganaba 100, 200 palos verdes también. ¿Cincuenta millones para él, viste? Que no está nada mal. Pero lo hicieron con su. Con su capacidad, o sea, hay que tener capacidad para eso también, ¿Viste? Y sí, sí, yo no la tuve, yo tuve. Yo lo que hice fue dejar a gente que me maneja y igual mucho ganamos. Mucho gané y mucho ganamos.
A
¿Claro, al final sí que es cierto que en pocos años es mucha cantidad, pero el boxeo mueve muchísimo dinero, que es algo que sorprende, no? Siendo fútbol un deporte como es esto, el fútbol, que es masivo, que en casi cada país del mundo es el número uno. Boxeo. Hay países donde aquí, por ejemplo, no tiene aún tanta cultura, en Europa, depende del país, pero aún así las cifras que se mueven son históricas.
B
¿Vos ves algún combate? Por ejemplo, ahora ya no está más HBO para boxeo, pero en alguna época cuando peleamos con Chávez Jr. Que vendimos 850.000 pay per view, que fue récord. Que fue récord para latinos, para boxeadores latinos. Nosotros ganamos una bolsa, yo habré ganado 5 o 6 palos, él habrá ganado 8 o 10 palos. Y HBO ganó 300 millones. De esa época.
A
De esa época serían ahora 700.
B
Entonces, claro, hay dinero.
A
¿Los promotores del deporte os ven como deportistas o como mercancía?
B
Somos productos mercancía, literal.
A
¿Y cómo lo llevabas eso tú?
B
Yo cuando aprendí que era un producto, ahí empecé a ganar dinero. Ahí me empecé a llevar mejor con eso. Porque antes era como macho esto acá, o sea, nadie se ocupa, nadie se preocupa, nadie se preocupa por mí. Y después entendí que no se tiene que preocupar por mí, que está bien, se tiene que preocupar y ocupar del negocio, de lo que están haciendo. Cada uno ocupa su rol. Y al principio no entendía, por eso me disgustó. Ahora cuando lo aprendí dijo vale, bueno, yo soy un puntito más en este engranaje nada más. Y yo tengo que estar bien aceito y afilado para estar bien acá. Cuando yo. Cuando yo entendí eso, empecé a facturar.
A
¿Te callaste cosas para proteger tu carrera?
B
Seguro. Siempre uno se termina callando muchas cosas. Sí, muchísimas cosas.
A
Sí. Has pensado un momento, pero cuando a calibrar más lo que habré callado, te toca. No, es lo que hay, es el negocio. Cuando tú te enfrentas con el mundo del boxeo, las organizaciones, la estructura, ¿Tú en ese momento consideras que el boxeo es un mundo corrupto?
B
Creo que no.
A
No, pero lo que te hicieron a ti es casi corrupción.
B
Sí, sí, pero son las personas más que el boxeo. El problema está que a veces, pobre boxeo tiene que ser manejado por algunas personas y algunas personas son inescrupulosas. Total. Y algunos se manejan con un nivel de corrupción que da miedo. Pero son algunas personas, son tres o cuatro, tampoco son tantos. Y por suerte me crucé con muy pocos. Muy pocos.
A
El mundo del boxeo en general, los jueces, las decisiones se comportan. ¿Tú alguna vez has presenciado o incluso has vivido alguna decisión que esté controversial?
B
Controversial. Y sí, sí, pero también, ojo, entiendo que se trabaja con personas. ¿Por qué te lo digo? Porque fui promotor y entiendo, viendo ya como yo fui promotor, yo era el dueño de la promotora, yo. No es que yo hacía cosas, yo era el dueño de la promotora. Entonces. Entonces veía que, por ejemplo, uno que trabaja en la promotora o uno que trabaja en una promotora X, supongamos, te contrató, vos sos jurado y va a pelear un boxeador que es mío, va a pelear un boxeador mío con un boxeador que viene de Tailandia. Vos vivís, ¿Cómo se llama? Manresa acá, supongamos, vivís en Manresa. Bien. El combate lo voy a hacer en Las Vegas. Bien. So jurado de box. So jurado. Y vengo y te mando una carta y te digo, bueno, quiero que sea jurado en mi velada de Las Vegas. Te voy a traer 15 días antes del combate para que conozcas bien Las Vegas y te vamos a agasajar y para que puedas vivir 15 días en las Vegas. Pero el día del combate tenés que estar a las 6 de la tarde, te quiero en el estadio. OK. Pero 15 días vas a tener vos, no sólo vos, sino también vos y tu familia. Tenés supongamos una esposa y dos hijos. Tus dos hijos pueden venir, van a venir y ya les reservamos el parque de Disney, no sé qué, y el parque de la Universal y no sé qué mierda. Claro. Entonces así. Y vas a cenar todas las noches en tal y cual restaurante, que son los mejores restaurantes que hay en Las Vegas, y vas a almorzar y vas a desayunar en tu habitación o en los mejores restaurantes. Y después cuando pelea mi boxeador, yo no te digo nada, pero pelea con un filipino. Dentro de tres meses voy a hacer otra velada de boxeo, Jordi, voy a hacer otra velada igual y tengo que ir viendo quiénes van a ser los jurados de boxeo de esa otra velada. Pero ahora venís acá 15 días antes, vas a estar bien. Y después pelea mi boxeador contra filipino. ¿Quién gana? Ya vos. ¿Que? ¿Vos querés seguir trabajando conmigo? Por supuesto que vas a querer. Entonces sos una persona. Entonces esas cosas pasan, ¿Viste? Y el jurado boxeo, mira, es para me trajeron una semana o diez días antes a una ciudad espectacular, me agasajaron como Dios, no pago absolutamente nada, como al mediodía en los mejores restaurantes, ceno en los mejores sitios de la ciudad, estoy en un hotel 5 estrellas hermoso. Obviamente yo sé a quién darle la tarjeta, siempre tu boxeador va a tener medio puntito de más. Esas cosas. Porque esas cosas pasan también. Eso casi no se habla. Me van a cagar a puteadas por esto.
A
Súper interesante que lo cuentes.
B
Yo no te estoy comprando, yo te estoy diciendo más vale que gane mi boxeador. No, no. Ni te estoy poniendo dinero en el bolsillo para que gane mi box. No, no lo hago. Yo te traigo 10 días antes a
A
Las Vegas porque los jueces los contrata la promotora.
B
Y si uno puede decir, mira, tal, tal y tal juez, no me traigas porque no los quiero. Porque puede pasar a veces que tal o cual juez no te cae bien por X razones, porque alguna vez lo viste que no dio un fallo que no favoreció a este SAT y ya le hice la cruz, pero a tal o a cual. Estos jurados me gusta este árbitro, me gusta este árbitro. Si. Yo quiero que venga este árbitro. Y el árbitro viene y está 10 días antes. Y el spa las 24 horas abierto para ustedes. El spa no te estoy pagando, te estoy comprando el combate.
A
Claro. Es que es una parte un poco cruel, o cruel o extraña del mundo del boxeo. Es que los combates los hacen entidades privadas con un negocio muy grande de por medio. Y contratan tanto a los peleadores como a quien van a decidir si ganan o pierden. Y esto es un poco raro, porque en teoría un juez tendría que ser, como en la justicia ordinaria, un ente individual contratado por alguna especie de organización mixta que no se. Incluso sin ánimo de lucro o estatal. Claro. Eso no es así.
B
No es así. Acá hay un negocio, y al negocio hay que cuidarlo.
A
Al negocio y a la megaestrella que quiero levantar, no me la hagas perder en una decisión dividida. Si la cosa ha estado 50-50.
B
Exacto. Ni se te ocurra.
A
Y esto es así. Tú tienes que luchar con eso.
B
Y también, claro, lógico. Soy argentino que vino a vivir a España y quería triunfar en Estados Unidos.
A
Siempre jugando fuera.
B
Claro. Y yo entré a EEUU con 32, casi 33 años. Entonces yo ya era un. ¿Quién es el viejo este que tiene 30 y pico de años que está dando por culo acá? Porque era así y era molestando y yo molestaba. Yo era un grano en el culo de unos cuantos.
A
Tú eres un perfil que ya para muchos sería este que está ya de bajada, ya está pensando la retirada. Y es cuando tú estabas más en tu mejor momento y de su vida tuviste que luchar. Entonces un. Con este tipo de jueces en contra, tenías que ganar con tanta claridad de que no hubiera duda.
B
Claro. Y no solo son los jueces, es un poco. Todo es complicado.
A
¿En qué más te pueden putear?
B
Yo te traigo un hotel acá y te hago una fiesta al lado todas las noches.
A
No, men.
B
Ni siquiera hago que te inviten a la fiesta. Yo te pongo música a las 24 horas del día y te destruyo.
A
Hacían cosas así.
B
Cosas así parecidas me pasaron.
A
Claro. No, tú puedes denunciar eso.
B
Che, macho. Y te abren la puerta y te entran. Entran y te abren la puerta. A la gente de limpieza. Cuando vos pones un cartel que dice no molestar, Trump hola, ¿Qué tal? Yo con la aspiradora. Ojo, esas cosas me pasaron a mí. Yo no la dije, pero si, esas cosas me pasaron. Uno tiene que lidiar con eso. Y hay veces que decís la puta. Por eso yo para mí cada triunfo era. Cada triunfo era yo como no me voy a parar a llorar después de un triunfo, Si yo no peleaba solamente
A
contra un boxeador, contra el sistema.
B
Es que hay un sistema detrás de eso. Soy un argentino que vive en España y quiere triunfar EEUU, olvídate.
A
Muy ¿Te hicieron alguna muy gorda de estas de intentar putearte indirectamente? Que digas esta la recuerdo porque vaya cabrón, squad. Fue la más gorda que te hicieron así, indirecta.
B
No voy a decir cuándo.
A
Vale, no digas cuándo. En un momento indeterminado sí que me
B
entraban a la habitación cada cinco minutos, cada diez minutos. Cuando yo ponía un cartel estaba dormir. Lo que necesitaba era descansar. Estaba entrenando y ponían aire acondicionado congelado. Ese tipo de boludez vecina, es una tontería. Te pone el aire acondicionado a 5 grados. Viste que los Yankees te ponen el aire acondicionado muy fuerte, muy frío. Ese tipo de cosas. No encontrar el agua en el gimnasio. No encontrar agua en el gimnasio. Son detalles chiquititos pero que van bien. Pero después lo que más me jodía a mí era que entraran a las dos de la mañana. A las tres de la mañana entraban ahí tres, cuatro personas a hacer limpieza a mi habitación. Y eso me pasó. Y yo lo hablaba con mi manejador y voy a cagar a piñas a todo. Claro, no, tranquilo campeón, no pasa nada, tranquilo, superamos el combate este y ya nos vamos.
A
Eso sí que no lo había escuchado. Claro, pero pasan eso, porque hablar de los árbitros, de los jueces, es muy evidente y parece casi un tiro seguro. Pero claro, yo no caía que también te podían putear a nivel vas a
B
pelear la ciudad donde tu rival es local y estás en la casa de tu rival y en casa ajena te sentís incómodo y te hacen sentir incómodo. Esas cosas pasan.
A
Y tú casi siempre peleabas en Estados Unidos, en tu momento visitante. Siempre estabas ahí tú. Qué fuerte es luchar contra el sistema también. Ya no tan solo contra el tío que te vas a pegar. ¿Y que es todo lo que llevas en la mochila? ¿Que llevas ahí?
B
Lo más simple. El combate arriba del ring. Si, lo más simple.
A
Sabes lo que tienes que hacer.
B
Claro. Tu trabajo. Pero después abajo, o antes, mejor dicho. Antes en la previa abajo en un combate, me dijeron que estaba dando positivo. Positivo en el dopaje.
A
Tú
B
positivo. Se armó un quilombo bárbaro. Y ya lo contesto en alguna entrevista por ahí que sí, me decía. Me decía, está dando positivo por marihuana. Y con.
A
Yo, ¿Tú que notas? ¿Que has probado en tu vida?
B
Me quería quedar acá. Cerré la puerta y de acá no sale nadie. Se quería llevar mi frasquito que había acá. Tenés que hacer pipí en un frasquito. Lo miran con un papel. ¿Y el color, viste? Como un test de embarazo, una cosa parecida. Me dice, no, está un color raro.
A
Color raro.
B
Yo estoy viendo el color bien. No, no se lo querían llevar los tipos. Me dicen, no, ahora no llevamos el frasco a la oficina, lo vamos a analizar bien. Yo fui, trae la puerta, de acá no sale ni Dios. Claro, lógico. Después llegó la policía. Llegó, se armó lindo. Después vino el médico de la velada. Y vino el médico puteando porque estaba poniendo puntos de sutura a uno de los boxeadores que había peleado esa noche, que tenía cortado de lado a lado. Y vino el médico diciendo. Pero puteando, no insultando. Y que lo que pasa. Y uno de los tipos dice, mire esto está dando un color sospechoso, mira. El médico dice, déjenlo en paz. Así, déjenlo en paz a este muchacho que bastante daño le han hecho esta noche. Déjenlo en paz también pasaron más cosas. Déjenlo en paz. Y mandó la mierda. Y el tipo vino, uno de ellos me hizo así. Martínez, perdón, era un error. Me dijo, Ay, cómo me puse. Ay, cómo me puse. No sabes cómo me puse.
A
Mira que ahí tenías ganas de. De hacer un último round.
B
Pero me hacían. No me sancionaban por eso. Me quitaban toda la bolsa y probablemente iba nueve meses preso.
A
Preso también.
B
Nueve meses de prisión. Eso pueden ir nueve meses preso.$1. Me quitan la bolsa entera. Me quitan el título del mundo. Yo era campeón del mundo. No era. No estaba jugando con los amigos. No, no, era reunirte un poco. Tenía treinta y pico de años. Largo. Ya no callo. Me quedó acá. Me lío a tortazo con todo el mundo. Bueno, al final no pasó nada, menos mal. Ese tipo de cosas pasan.
A
En la cima, cuando estás arriba de todo, que es cuando te pasan muchas de estas cosas, porque es cuando más dinero se mueve alrededor tuyo. Y en muchos casos no eres tú el que interesa más, sino el prospect que toque. En la cima has estado más solo que nunca en tu vida.
B
Absolutamente.
A
Absolutamente. ¿Lo has notado?
B
Solo una sensación, viste cuando te dicen que se siente llegar, haber llegado. Yo llegué y no había nadie, te juro, no había nadie. Llegué, no sé a dónde, tampoco llegaba. Te consagras campeón. Tenía varios cinturones mundiales. Gané a Pabli, que tenía cuatro cinturones mundiales, peleó con Paul Williams. Tenía. ¿Defendí los cuatro cinturones mundionales, que es la hostia, viste? Cuatro cinturones mundialales. Está de puta madre. Pero está solo. ¿Tu familia está en donde? En Argentina. Tampoco tiene mucho acceso, porque tampoco hablamos el mismo idioma. ¿Llega un momento en que uno despega y despega, te vas y te vas, viste? Y despegas de tu familia, de tus amigos, de tu novia, mujer, pareja, despega de todo. Y estás ahí donde te encontrás solo. No digo que hay pobre de mí, no, digo te encontrás solo. Yo tampoco estoy mal en la soledad, porque tampoco me siento. Tampoco me siento triste por estar solo. Siempre fui raro, la infancia mía fue rara.
A
¿A ti la soledad no te desagrada?
B
No me chocante ni nada, no me es agresiva, no me provoca dolor.
A
Estaba rodeado de gente. Pero a la vez estabas solo. Eso lo notabas. Llegabas al hotel, cerrabas la puerta y decías en el fondo estoy solo contra todos. Y eso está bueno también. Está bueno. Te curte, ¿No? También.
B
Exacto. Te fortalece.
A
Hay gente que lo lleva muy mal. Hay gente que. Es esa sensación de. Incluso no solo peleadores, sino músicos. La soledad de la gira también.
B
A mí me pasó algo que era positivo y es haber logrado cosas grandes después de los 34. 35 años. No, tenía 23. Claro, tenía 22, 23.
A
Otro canto gallaría, otra historia, ¿No?
B
Sí, sí, Sí. ¿Entonces también treinta y pico de años, viste? Ya estaba. Llegó la fama. ¿Treinta y pico de años en Argentina ya de repente fue como muy fuerte, viste? Mediáticamente hablando, no podía salir a ningún lado. De repente era un caos allá donde. Una locura. Y no entendía nada. Pues yo quería ser campeón del mundo. No famoso. Y después con el tiempo entendí que, bueno, una cosa, si vos haces bien las cosas, haces bien tu trabajo y haces bien lo que rodea y envuelve a tu trabajo también las consecuencias son positivas y te va a conocer todo el mundo. Y también una cosa que. Una frase que me dijo Víctor González, un amigo, me dijo un día yo me estaba volviendo loco en un aeropuerto que se me llenó de gente alrededor y me estaba volviendo loco. Me di vuelta, mandé un mensajito de WhatsApp y puse recuérdeme que asesina que machacó. Un vuelo por turista. Un vuelo por turista, en vuelo local en Argentina por turista. Yo tenía que estar en un lugar escondido, digamos, pero podía salir. Es que la gente por ahí no entiende.
A
En Argentina. Fervorosos. Exacto.
B
Muy cálido. Y me puso disfruta del cariño de la gente que un día se termina ya. Y digo, me metió un cachetazo, macho. Y me encantó esa frase. Me acuerdo que me di vuelta, dije a la gente momento de un paso atrás, todo, porque me estaban demasiado. Había un montonazo de gente. Dije momento, paso atrás, Me voy a sacar fotos con todos. No me voy de acá hasta que no nos saquemos fotos con. Hasta con el último. Bien, perfecto. Ahora ordenemos una hilera, una fila acá, empezamos por acá y salimos para acá. La gente se organizó, pegué un grito, eso sí, empecé a putear a todos hasta que lo parió. Nos ponemos en fila y a partir de ahí empecé a disfrutar el cariño de la gente.
A
Muy buena frase. Es verdad.
B
Yo no sabía eso. No me hacía cargo. Era como que no, esto va a estar siempre. No va a estar siempre.
A
La gente que te sustenta también y que ha permitido que ganaras el dinero que has ganado porque afectabas a millones de personas que veían tus combates.
B
Si fuera una cosa anónima, yo vivo gracias a él. Sin gente no existe Dios. Es así.
A
Qué interesante. Estamos conociendo lo intrínseco del mundo del boxeo. Un mundo que es muy flashy, que es muy espectacular, pero que luego hay muchas cosas dentro. ¿Qué opinas? Y entiendo que es bueno porque creo que has estado asociado a varias de estas cosas, de estas veladas de boxeo, de influencers modernas. ¿Qué te parece? ¿Qué opinas? Hablábamos del dinero. ¿Qué piensas que Jake Paul gane más dinero que muchos boxeadores, me parece genial,
B
genial, pero porque él, porque hizo otra cosa, no es boxeo, él hace otra liga? Hay que entender que la gente que son influencers y están boxeando no están en una liga boxística, ellos primero son famosos y después van a boxear. ¿Y cuánto ganan? Dependiendo de lo que vendan y como son famosos van a vender un montón, entonces van a cobrar un montón de dinero. Jake Paul gana barbaridad de dinero como influencer con sus vídeos de YouTube gana una fortuna y cuando va a boxear también gana una fortuna.
A
¿Te gusta como boxeador Jack Paul? Sí, sí te gusta, o sea que
B
no es un improvisado, Lo hace bien. ¿Que tocó con Joshua? Una barbaridad lo que quiso hacer, no sé que todavía no sabemos qué quiso hacer con Joshua, o sea con Anthony Joshua es una barbaridad sin hacerlo bajar a Joshua 20 kilos por lo menos para machacarlo porque fue la categoría de una locura, así le fue. Pero me gustaba, me gusta, me gusta como tiene buenos conceptos, buen criterio boxístico pero es amateur.
A
¿No lo pondrías en categoría profesional?
B
No, no, sí, ojo, tampoco, tampoco lo podría. Yo pondría como profesional boxeadores que pelean hasta 8 asaltos, es decir con los que están comenzando, que comenzaron a hace poco tiempo. Sí, sí, yo los pondría. Vale, sí, sí, no lo pondría con
A
campeones del mundo y más de dos
B
categorías más un tipo que fue medallista olímpico loco.
A
Sí, lo dejó destrozado.
B
Fue lo que pasó, lo que tenía que pasar.
A
Cuando viste el combate de Mike Tyson y Jake Paul, ¿Qué sentiste? ¿Qué sentiste?
B
Pasó lo que tenía que pasar para mí yo decía techo, Jake Paul va a pegar lo que quiera y más que lo respetó mucho, Tyson lo respetó un montón, que no lo quiso golpear, que lo cuidó, que Tyson, que el editor de los vídeos de Tyson es un crack, es un máquina porque te pasa videitos de 4 segundos, te pone 20 videitos y vos decís wow, este tipo.
A
Yo veía cómo estaba entrenando y digo mira iron Maika, bueno 58 años,
B
pero tenía 4 segundos por round o 3 por cada round que tenía eso después te le quedan 2 minutos 55 segundos en lo que Paul podía hacer lo que quisiera. Entonces a mí no me dio pena decir no, no, yo esperaba eso, me sorprendió. Si, mucha gente que esperaba más de Tyson y no sean crueles. Y a los 30 y a los 30 años ya lo que hablan a Tyson tiene 60 de los 60, de los 58 años que tenía. 48. Fácil, fácil de consumo de un montón de cosas perjudiciales para la vida. Pero te hablo de niveles, niveles. No, no, no. Tyson se pegó unas palizas brutales de adicciones a muchas cosas, Te hablo de décadas de eso. Desde que era un niño hasta que era un hombre grande. Sube a un ring, hay que agradecer que pueda subir show. Yo le agradecí mucho a Paul, digo, bueno, bien, por lo menos lo tuvimos un ratito más.
A
A ti te gustó, o sea, tú no crees, Porque hubo mucho debate. ¿A ti no te pareció un insulto al deporte?
B
No, no, para nada. Para mí fue un homenaje a Tyson. Yo lo tomé así, gente, yo me voy a preparar para ver un homenaje a Tyson. Un tipo que está delante, Jake Paul que se mueve, que no lo va a golpear, que lo va a cuidar Y Tyson que se mueve. Tampoco podía caminar Tyson.
A
Yo solo ya la salida hacia el ring dije Uy, uy, a ver si llega. Es que ni caminar bien lo estoy viendo. Va como descoordinado. ¿Y eso tú a qué crees que se debe? ¿Es un tema físico mental? Porque él hablando sigue. Es muy listo Mike Tyson, para nada lo que mucha gente puede.
B
Lo que la gente piensa.
A
Es verdad que habla un poco gracioso,
B
que CCA no hay huevo de decírselo.
A
No, no, yo le diría Michael, pero iba muy jodido. Tú crees que es un tema ya de cómo a ti te puede pasar y a él, Imagínate con esos pesos de físico de rodilla Creo que puede ser cadera.
B
Sí, creo que puede ser que está roto completamente.
A
Caminaba ya, digo, parece que esté descoordinado.
B
Sí, sí, es que no podía caminar, no podía caminar. Las botas de boxeo son muy finitas, te hacen caminar raro, viste, Caminando por el suelo ahí en el vestuario digo, madre mía, cómo está este hombre. Pero claro, no es que me gustó el combate, por supuesto. El combate creo que no le gustó a nadie, viste. Fue triste, fue malo. Fue triste. Pero para mí fue, digo, bueno, un homenaje.
A
A mí sí me pareció triste, tío, o sea, yo creo que si quieres hacer un homenaje le haces un vídeo y le haces un concierto dedicado a Mike Tyson.
B
Pero tampoco hubiese ganado Tyson la plaza
A
que ganó, eso seguro. Pero quedó al final. ¿Yo creo que también las grandes leyendas
B
como Tyson, la realidad, no?
A
Parece que es bonito que mantengan un poco esa aura Porque cuando ves el combate, el aura se rompe Y la última imagen que tendremos seguramente de Tyson en un ring será esa probablemente Y es un poco triste porque lo que ha sido igual es Tyson ya igual
B
va a ser recordado. Creo que a veces cuando doy una máster digo muchacho, quitando a Tyson, nadie va a ser recordado por lo mucho que pegue, por lo duro que golpees. Tyson sí es recordado por lo duro que golpeaba. Yo no creo que a mí por lo menos no me va a quedar esa imagen del combate con Paul A mí no, a mí por lo menos no. Después a mucha gente probablemente sí, no está mal, o sea, está muy bien cada uno, pero para mí yo lo tengo al tier de 20. 21 años de edad que era intratable, que fue al final el combate y bueno, fue hacer que gane un poco de dinero Tyson.
A
Sí, fue muy visto, lo vendieron muy bien, Muy bien.
B
Paul es súper listo para hacer eso, Muy buen promotor y el editor genial. El editor de los vídeos de Tyson, espectacular.
A
Parecía que tuviera 22 años otra vez Lo veías ahí rápido.
B
¿Sí, sí, era uy, qué pena, viste? Lo vemos a Tyson así. No pasa nada, yo le hago el aguante a Tyson como que lo quiero mucho.
A
Si no es como que yo por
B
lo menos le hago el aguante, Digo, yo le hago el aguante. Vamos, Te abrazo Tyson, no pasa nada, te abrazo y déjame que le meto
A
un cachetazo Claro, tú podrías actualmente ¿Cuánto te duraría Jake Paul Cres?
B
No lo sé, actualmente está con la mandíbula partida A tu edad y a
A
su edad edad, Si os vierais en un ring, ¿Quién crees que ganaría?
B
Yo creo que ganaría yo.
A
Pero no eres tampoco tan convencido como yo pensaba que dirías algo así No, no, no, la edad es decisiva aquí
B
No, no, porque tiene más que la edad, él tiene una preparación, tiene unas buenas vitaminas, muy buenas también tiene un cuerpo muy fuerte físicamente y tiene buenos criterios. Joshua lo rompió todo, pero porque Joshua tenía 120 kilos y él tenía 90, tenía 30 kilos más 1 porcentaje que tenía Joshua y era Joshua y es noqueador. Yo no soy noqueador. Si bien tengo la mitad de mis combates ganados por nocado, no soy que va a ganar por un puñetazo. ¿Por más que a Paul Williams lo noque con un mamá, no?
A
¿Sí, pero es decir, sí que no es tu estilo ni es lo que tú entras en el ring, no? Pensando en eso, yo calculo que le pegaría.
B
Yo calculo que sí. Si llego a estar bien con mi edad así, le pegaría muchos golpes. Sí, o bastantes golpes.
A
Y el poco es a ti y
B
el poco es a mí.
A
¿Y en tu prime cuánto te duraría?
B
No, no hay.
A
Sería como. Es casi como un niño pequeño.
B
Claro, claro.
A
Es como ya dimensión diferente.
B
Claro. No hay.
A
Si quisieras. Tú crees, por ejemplo, tú en tu prime con Jake Paul sin la mandíbula rota ni nada y tú lo quieres noquear en el primer asalto, ¿Lo conseguirías? ¿Tú crees en el primero?
B
No creo, porque mi estilo no es. Porque yo trabajo para noquearte entre el sexto y el de a Paul Williams. No que porque vino él. ¿Pero es que es diferente Williams a J. Paul, viste?
A
No te tocaría, vamos. En tu prime las vería pasar todas.
B
No, no, no tendría manera él de golpearme y probablemente lo hubiese golpeado mucho y lo golpearía un montón. Es como lo más normal dentro de
A
lo lógico, digamos, ahora que estamos hablando de ti, contra peleadores diferentes. Sabes que Iliato Puria ahora es seguramente en España la persona de deportes de contacto más famosa, más fuerte y yo creo que es el mejor o de los 3 mejores en striking en la UFC actualmente. Es una bestia. Yo te digo con toda la sinceridad del mundo, si os metéis hoy de aquí un mes Topuria y tú en un ring de box, a tu edad, ¿Quién gana?
B
Boxeo A mi edad, 51 años, boxeo, boxeo.
A
Yo boxeo incluso a tu edad, siendo él, teniendo un boxeo muy bueno que tiene para MMA, evidentemente, pero como es
B
MMA, el enfoque de él a nivel táctico, incluso a nivel. Los impulsos de él no van a ser los mismos que un boxeador. Es diferente. Es diferente la mentalidad, diferente la postura, la posición, la guardia. Es balance. ¿Dónde se encuentra el balance, el punto de equilibrio del cuerpo de un boxeador que de un? Yo ya lo tengo de hace 30 años. Entonces para mí es. Hablo en el mismo idioma. Él tiene que salir de su territorio y ahí sí que se le complicaría. Yo todavía quieras. Todavía hago cositas boxeando. Todavía hago cositas.
A
Entiendo que en tu prime como con Jake Paul no habría ni combate.
B
No, no, No, No, porque no, No, porque son deportes diferentes. Yo hice una película de un luchador de MMA y entrené con luchadores de MMA. No haría eso jamás. Ocho segundos puedo durar.
A
No, en MMA no habría, o sea, imposible.
B
No, no. Cuatro segundos, cinco. Lo que tarde en llegarme. Ya está.
A
Claro. No te iría. La pierna te tira para abajo y hasta luego. Claro, Pero en boxeo ganarías tú. ¿Tú crees? ¿Incluso ahora?
B
Sí.
A
Y lo digo sí ahora, mañana, Topuria. Porque yo creo que va a acabar boxeando por una gran bolsa. Tiene toda la pinta.
B
Con un mal Gregor. Hay que darle tiempo.
A
Me gustaría.
B
Sí, sí. Hay que darle tiempo nada más. Porque va a seguir boxeando.
A
Yo creo que va a ir a boxeo porque es donde hay el dinero gordo.
B
Pero necesita tiempo todavía, un proceso para eso. Todavía.
A
¿Y si tuviera un año para entrenar y os veis de aquí un año, seguirías ganando?
B
Tendría 52 y no sería lo mismo para mí. No sería lo mismo para él. Probablemente en un año él se podría preparar audiencia.
A
Sí, ahí no tendrías tan claro que tú pudieras ganar.
B
Exacto.
A
Pero ganarías igual.
B
Lo que pasa es que mi deporte hace muchos años, hablar mi idioma, manejo mi distancia, es otra cosa. Es otro deporte. Yo me llevo a meter una jaula como un chicle, me mastique, me escupe, me cruje completo. Pero en boxeo sí. Boxeo es otra cosa.
A
Cuando viste el Conor McGregor contra Mayweather, que fue el primero de este tipo de combates locos, estilos, pero llevándolo al terreno del boxeo, que fue uno de los combates que más dinero creo que ha dado de la historia de la
B
humanidad para Mayweather, creo que mil, pero loquísimo.
A
Una cosa muy loca. Que luego fue un combate divertido, porque McGregor fue con una guardia muy extraña. ¿Tú en algún momento pensaste puedo sorprender McGregor? ¿En algún momento pensiste Mayweather ya está retirado, irá muy pasota? ¿En algún momento pensaste puede ganar Connor?
B
Nunca. Jamás.
A
Nunca. ¿Incluso estando retirado Mayweather y Connor, que estaba en ese momento, en su momento más prime?
B
No, tampoco. Tampoco. Porque Mayweather no deja de ser un tipo que tiene 50-0 y no deja de ser McGregor. Por más que venga de MMA, que sea un súper máquina, no deja de ser un debutante en boxeo. Y un debutante con un profesional del 50-0, poco tiene para hacer, o prácticamente nada. Fue cuestión de tiempo, nada más. Meweder se tomó el tiempo y lo
A
liquidó tampoco no es un noqueador, un tío que salga a matar a los rivales.
B
Roturas en las manos, en ambas manos. Entonces ahí dejó de ser noqueador Mayweather. Mucha gente se aburría mucho con los combates. Toque y sale, Toque y sale. Claro, porque se quebró las dos manos. Entonces él entendió que el boxeo para él tiene que ser, tiene que cambiar su estilo y tiene que boxear de esa manera para no perjudicar.
A
También le pregunté a Ilya cuando estuvo aquí, ¿Qué pasaría si tuviera una pelea con una persona de la calle? Te lo pregunto igual a ti, ¿Qué pasaría si tú tienes una pelea en la calle con una persona normal? Puede estar fuerte, puede ser alguien que tiene musculatura, que es grande, pero no es boxeador, no ha hecho deportes de contacto, no ha hecho boxeo y por lo que sea tenéis una pelea. ¿Qué sucedería ahí?
B
Muy difícil que un tipo que nunca recibió. Yo no hablo de golpear, hablo de un tipo que nunca recibió golpes, es muy difícil que pudiese resistir un golpe. La diferencia del boxeador es que más allá que golpeamos un millón de veces y se nos fortalecen los puños y los brazos, más allá de eso, lo que tenemos es que resistimos el golpe. Uno que boxeó sabe cómo encajar el golpe, sabe qué movimiento hay que hacer, o sea, ya es natural cuando viene algo que te ataca. Este momento que acabo de hacer le quitó todo el peso y toda la potencia.
A
Un golpe, alguien que se enfade contigo en la noche, un borracho, y te pegue con toda la fuerza, aunque te pegue fuerte, tú sabrás cómo, si no te pilla por sorpresa.
B
Si no me pega de atrás, si me pega de atrás me duerme completamente. Pero si está de frente, es muy difícil que pueda. Es imposible que pueda hacer algo. Es imposible. No es difícil, es imposible.
A
Es imposible, o sea. ¿Tumbarías a una persona aquí?
B
Quien fuera, es lo más probable que ver si el encaje tiene la persona. También hay que ver dónde le pego, de qué manera y todo eso. Pero sí, sí, a veces apuntando al montón nada más, a lo que ves así, pum, tiras y ya está.
A
Ya está.
B
Por suerte tuve, trabajé en la discoteca y muy poquitas movidas. Argentino gano hablando argentino muy pacífico.
A
¿Fuera de tu deporte, entonces eras un portero de hablar?
B
No, pero total, sí, olvídate, peleaba y si había pasado algo Bueno, tenía que actuar y eso. Sí, sí, que por ahí tenía que hacerlo.
A
¿Cuál fue la más gorda que tuviste de portero? ¿Cuál es la más heavy metal?
B
Los 31 de diciembre son los días más horribles.
A
Como camarero también era un coñazo horrible. ¿Cobrabas doble?
B
¿Doble o triple?
A
¿Doble o Triple?
B
31-12, triple. 24 doble.
A
Sí, sí, era maravilloso eso. Pero aguanta, ¿Qué te pasa? Cuéntame una que fuera gorda. En Guadalajara.
B
No, en Guadalajara fueron varias, pero una vez uno sacó un cuchillo de estos para cortar pan, ¿Viste? Un cuchillo largo, así con tipo cerradito ahí. Ay, la madre que lo parió. Un loco sacó un cuchillo y.
A
Porque son largos además.
B
¿Largo? Sí, largo. Y un tipo que estaba, vivía arriba del edificio, digamos en el mismo edificio donde estaba la discoteca nuestra, que era la botellita en esa época, empezó a tirar cosas a la gente que estaba bajo cosa. Es peligroso. Desde un octavo piso es peligroso. Te tira una naranja y te da en la cabeza una naranja y ojo al parche, ¿Viste? Y empezó a tirar el mando a distancia, tiraba pilas, tiraba no sé qué, tiraba zapatillas, tiraba cualquier cosa. Empezó a tirar y un peligro. Fuimos a hablar con el hombre y estaba en muy mal estado. Después a rato siguió tirando. Llamamos a la policía, vino la policía, subieron, bajaron, dijeron ya está, está pasando un mal momento, chico. Yo decía, ojo que esté peligroso, no está pasando mal momento. Extraña su tierra. Digo, si, yo entiendo, era otro país, entiendo que extraña su tierra, pero está tirando cosas abajo. Tiraba agua y hacía 10 bajo cero. Tiraba agua fría por la ventana. Imagínate, vos venías, o sea, está llegando una discoteca, te que un barreño completo de agua, un balde completo de agua. Bueno, primero tiraba agua, después tiraba cosas. Un peligro. Al ratito la policía, yo le dije muchachos, hablen bien con él. Subieron y bajaron. ¿No hablaron nada? No, no, tatuaje tranquilo, nosotros manejamos esto. Se fue la policía y apareció el tipo con el cuchillo en la mano. Sacó, o sea, sacó el cuchillo. No, no, al principio con mi compañero y yo digo, nos lo quitamos para atrás y después bueno, llamemos otro compañero que teníamos en otra discoteca al lado. Y el tipo salió corriendo. Después volvió al rato Y volvió con el cuchillo, No dejó el cuchillo, volvió y bueno, yo fui a hablar con él y no quería hablar y bueno, metí un.
A
¿Metí un cocazo que lo dormiste?
B
Pero pasaron 20 años ya, más de 20. Fue hace mucho tiempo y fue horrible. Fue porque sacan un cuchillo delante tuyo y es peligroso y te sacan armas o agarran, cogen un vaso así, pam. Lo rompen y es un arma muy peligrosa.
A
¿Y eso te lo habían hecho alguna vez?
B
Unas cuantas veces.
A
Unas cuantas.
B
Y es peligroso eso, de repente ves un montón de gente que la gente no se entera porque está la discoteca bailando y delante hay una. Un tipo diciéndote con el vaso que va a pinchar a cualquiera. Y ese tipo de cosas son los trabajos que tiene a veces un portero y es peligroso.
A
Y ahora están muy limitados, ahora no pueden pegar, tienes que hacer reducciones sin hacer daño y es que a veces es imposible. Trabajaba de noche, tenía muchos amigos porteros
B
y se metían en líos todo el
A
tiempo y había de todo, había tipo tú súper dialogantes, eran los mejores porque al final es el primero al que ibas porque sabías que lo normal es que no pasaba pasara nada. Luego había un par de. Siempre Europa del Este, unos machacas.
B
Claro,
A
verlos decías lo que tú quieras, loco. Y esos estaban medio zumbados.
B
Si, esas cosas pasan. Es complicado convivir con eso. Más para mí, que yo no soy del mundo de la noche, soy deportista sin alcohol, cero. Cero cigarrillos, cero drogas, cero. Y entonces era un mundo incómodo para mí, pero me pagaban bien, me daba
A
para poder boxear y si tenías repartir, pues bueno, así practicabas un poco. Ha ido bien, es locura. Ahora que estamos con esto, ¿Con quién pelearías y tal? Canelo. ¿Qué opinas de Canelo? Canelo es increíble lo que pasa en México, por eso es un país que adoro, pero cómo machaca a los suyos a veces cuando triunfan. Canelo es muy odiado en México y no puedo entrar, no sé qué falla aquí es un honor. Canelo es un súper boxeador, no puede hacer mucho más, o sea, te gusta como boxeador a ti.
B
Boxeadorazo. Tiene unos recursos que son espectaculares. Genial El tema que creo que pasa con Canelo, que por ejemplo Mayweather en una época es criticado, fue criticado porque siendo campeón elegía mucho los. Los rivales. Defiendo el título con este que ya tiene 35 años. Defiendo el título con el otro que viene de una lesión. Defiendo el título con el otro que viene de haber perdido por knockout.
A
Con tal sí que se construyó este 50-0, ¿No?
B
Claro, pero después de la pelea número 35 a Canelo empezó esto de entrada del combate cero. Entonces le fueron acomodando los rivales y está bien, le fue ganando a todos. Lo que no le perdonan es que le hayan acomodado los rivales. Pues no es casualidad que la gente se lo tome de esa man. Y por ahí lo comparan con. Encima las comparaciones. Las comparaciones son horribles. Odiosas. Terriblemente odiosas. Se compara siempre con el mejor y nunca vas a ser mejor que aquel que el ídolo. El ídolo es intocable. Nunca. Por más que le ganes, por más que quieras hacer mejor las cosas, nunca. ¿Viste? Y es lo que le pasa a Canelo. A mí me parece un súper boxeador, súper máquina, muy inteligente, muy crack, muy
A
completo, porque al final es bueno en todo.
B
Le ganó Bivol porque Bivol era más grand.
A
Claro, eso también fue un riesgo suyo que él quiso. Yo creo que se vino arriba lo que hablábamos de LEGO y pensó ahora puedo hasta con más grandes que yo fácilmente, literal.
B
Y ahí ya, bueno, volvió a su sitio, digamos. Pero después boxeador súper completo, completísimo. Me parece genial.
A
¿Cuál es para ti ahora el mejor boxeador del mundo a día de hoy? Alexander Usyk. Para mí mejor que cualquier categoría.
B
Crawford se acaba creo que de retirar. Naoya Inoue me parece espectacular. Pero Inoue tiene una defensa más permeable, más. No digo más fácil, pero sigue menos difícil golpear a Inoue que golpear a Usic o Xander. Usyk golpea. Es imposible. No imposible, pero es dificilísimo.
A
Su vida que hizo también, porque claro, él no era ese tamaño y se la jugó para ir a los pesos pesados.
B
Campeón de todo.
A
Eso es.
B
Subió. Campeón de todo también. Peso pesado y nueve.
A
Mola, me gusta. A mí los japoneses siempre me han gustado en boxeado.
B
Estuve viéndolo en el combate de mayo y también Vivos en directo. Los golpes tiene una profundidad que son increíbles. No sé cómo hace como pegador, es brutal.
A
Lo que tú le ves un poco más débil es la defensa. Entonces donde ves ahí el.
B
Porque ya algunos golpes le entran y algunas veces cayó también viste entonces. No, pero la manera en la que cayó o la manera en que lo golpean a Inoue no es la misma que la manera en que lo golpean a Usyk o a o a Crawford o a Bivol, por ejemplo. No es lo mismo. El tema está en que cuando se retiren, ahí vuelvo a lo mismo. A lo mismo que es mi charla siempre es el día que se retire inoue, ahora tiene 31 años, creo, pero el día que tenga 50, el efecto que le van a hacer, los golpes que se está comiendo en toda su carrera, no son los mismos efectos que va a sufrir Oleksandr Usyk o Terence Crawford. Por lo menos. Por ejemplo, no es lo mismo que te peguen cuando vas para atrás que cuando vas para adelante. No es lo mismo. El golpe tiene otra potencia, otra profundidad y otro daño.
A
Cada vez que a un boxeador se le tumba, ya no hablo de noqueo total, pero sí que un knockdown, eso es como una pila que se va gastando para toda la vida durante la carrera. Es decir, es más fácil que caigas cuando llevas cinco caídas durante años que la primera vez. Eso lo notáis, que es como que algo se ha roto dentro.
B
Exacto. Y le pasa a muchos. Eso le pasa a muchos boxeadores, a muchos campeones, que de repente uno es duro hasta que deja de serlo. Cuando hizo así, caíste.
A
A partir de ahí la quijada se
B
rompe y hay algo acá que se desconecta y que nunca más vuelve a ser lo mismo.
A
¿Porque un nocaut es más mental o es más físico?
B
No, no es físico.
A
Puramente físico. ¿Es algo que notas ahí?
B
No, no desconecte. El cerebro se te desconecta y se te va la cabeza. Se te va. Se te va la cabeza. Es como que de repente la mirada tuya se va dos metros hacia atrás y tu cerebro dice, por ejemplo, levanta la guardia, subí la guardia, subí la guardia. Que viene una derecha. Subí la guardia, subí la guardia. Pon hacen. Y de repente ves así, después de recibir el golpe, sube la guardia y está una hora más lento. Y ella no.
A
Y ahí, cuando ya llegas a este punto, es difícil.
B
Es difícil volver atrás, ¿Viste? Porque hay una lesión en el cerebro que ya está para siempre. Por algo es que uno cae cuando uno cae, porque el cerebro, la masa encefálica se mueve, toca la pared craneal y se provoca una pequeña rayita roja, una pequeña contusión, un pequeño daño. Pequeño, chicos. Aunque sea milimétrico, ya queda ahí. Pero ya queda. Y eso es complicado.
A
Te voy a poner ahora en un minijuego, te voy a decir peleadores top históricos y si los ganarías o no en tu prime.
B
Ni de coña, ya te digo porque seguro me vas a nombrar ídolos.
A
Te voy a poner ídolos y la
B
gente me va a putear si digo sí me animo con tal.
A
Bueno, ¿Cómo verías si podrías tener opciones contra Sugar Ray Robin? Ni de coña, ni en tu super prime, ni el día que Diosito te
B
tocó mejor de los sueños. No, no. Robinson, el mejor de la historia.
A
¿Marvin Hagler? No, tampoco, ni en el mejor de tus días.
B
Lo que pasa que claro, ojo, yo estuve tercero libra por libra, no es joda.
A
Claro, es que cuidado, hay alguno que
B
dice no, pero si te tiró coto. Sí, pero me tiró coto con ya con 40 años
A
valores, porque al final lo que has hecho
B
Hagler era mucho.
A
¿Tú crees que en tu prime y su prime?
B
Ya te voy a cortar trabajo. Te voy a cortar trabajo. Hearst, Hagler, Leonard Durán también y te diría que hasta Benítez, Alfredo Benítez. Es que hay un top ahí que es como.
A
Están en otro nivel, digamos, otra dimensión.
B
Carlos Monzón, Claro, Monzón fue el ídolo más grande de Argentina. Ni se me ocurre ni de coña
A
mencionarlo porque después la gente.
B
No, porque después te putean. Pero Ojo, yo fui tercero libra por libra, no joda.
A
Bernard Hopkins,
B
claro. ¿Cuál Hopkins? ¿El top de él? No, no, mucho Hopkins, mucho. Pasa que cuando cortemos. Te voy a contar algo, amigo, pero no, no.
A
Roy Jones, Rolovkin, Yo, fíjate, lo has dicho rápido.
B
Sí, sí, sin dudarlo.
A
Sin dudarlo. ¿En tu prime contra su prime lo ganas?
B
No tengo la menor duda.
A
Ni la menor duda.
B
Ni la menor duda.
A
¿Crees que está un poco sobrevalorado o ha estado un poco sobrevalorado?
B
No sé si sobrevalorado, creo que sí. Creo que en parte sí fue sobrevalorado, pero súper campeón mundial igual estamos al final de un tipo estratosférico.
A
Si, no, no, Claro, no hablamos de que tu creación.
B
Pero no era Leonard, No era jugar
A
Rey Leonard, viste, No era Maravilla Prime contra Canelo.
B
Claro, Canelo Prime cuando cortemos se enoja boludo. La gente boluda se enoja.
A
Combatazo. ¿Pero qué dirías tú?
B
No, no, yo, yo cuando, por ejemplo, yo con Public o con Sin Siruk.
A
Yo cuando peleo con tu super Prime, el mejor momento de tu carrera y el mejor momento de su carrera. ¿Ganarías tú?
B
Sí. Había otra. Sí. Un boxeo más incisivo el mío.
A
Vale. Vamos a decir que Floyd sube de peso. Tu prime contra Mayweather.
B
Mayweather nació siendo mejor que yo, fíjate. No quiere decir que yo por ahí saco un tortazo como el de Paul Williams y se lo pongo en el pecho. Capaz que lo siento de culo y no se quiere levantar porque le hundí el pecho. Capaz que. Capaz que eso puede pasar. Lógico. Puede. Esto es boxeo, puede pasar. Pero en sí, por talento. Eres talentoso. Yo no. Eres talentoso, en serio. Yo la piloteo, yo te hago el paripé. Como que veo el talentoso.
A
Lo mismo. Vamos a decir que Pacquiao sube de peso contra Man y Pacyao. Tú en tu prime contra Pacquiao. Prime.
B
Claro. A ver, a Pacquiao siempre afectaron mucho los zurdos, yo diría. Me van a putear todos, me la suda. Pero claro, pasa, hay cámaras, no puedo hablar. Combatazo bárbaro. Combatazo durísimo. Difícil. Combatazo difícil. Creo que ganaría Pacquiao, sí.
A
Pero por pegada.
B
Sí. Creo que ganaría Pacquiao.
A
Sí. Pero te ha costado. Es decir, No sería de 10 combates, a lo mejor ganaría 6 él y tú 4. ¿No? Sería una cosa muy descarada.
B
Exacto.
A
No, no. ¿Bueno, ya me has dicho que César Chávez imposible, no? Con el Papá, Je. El Patrón. Imposible. En su prime contra tu prime.
B
Claro, es que el prime de él fue mucho Chávez. Fue mucho Chávez.
A
Imposible ganarle. Imposible. Durán lo mismo. Hearns también. Y Mike Tyson. Si tú tienes una pistola, Mike Tyson arma. Y aún así, como se te meta
B
rápido, Tyson mucho tyson con. Tenía 21 años. Por favor, lo que era. Y encima Tyson. Hay gente que ve lo que atacaba Tyson a la hora de golpear. Tyson era la defensa.
A
Claro. Tenía un movimiento cabezal brutal.
B
Cómo le pegabas, imposible. Y encima te metía una mano, sacaba el combate. Una. No, Tyson es mucho.
A
¿Cuáles son tus 10 boxeadores favoritos? Y a ver si me puedes poner el top 3 en orden.
B
Perne, Whitaker. Por encima de todos los tiempos. De todo el mundo mundial.
A
De todo el mundo mundial. Cualquier categoría.
B
Whitaker, Robinson, Muhammad Ali. Tres.
A
Esos tres arriba de todo. ¿Whitaker, el número uno?
B
Para mi gusto, sí. Para mí es lo que más aprendí de Whittaker. Lo que más aprendí de boxeo lo aprendí de Whittaker. Porque tiene una sabiduría que es suprema. Leonard, a ver quién más. Tommy Hearst. No, era increíble. No, porque pasa que una cosa era atacando y otra cosa era recibiendo. Y los otros que te nombré recibiendo eran tan duros como atacando.
A
Súper completos.
B
Tyson también andaría por ahí. Mike tyson también. Top 10 en Prime. Sí, sí, sí. Tyson. Oleksandr Usic. ¿Cuánto voy? ¿Siete u ocho?
A
Sí, debes llevar seis, seis o siete.
B
Alexander Usic. Tenes Crawford también. Tenes Crawford.
A
Ya lo pones histórico.
B
Mucho, Sí, mucho Cro. Muy inteligente, muy inteligente. ¿Quién más? ¿Quién más?
A
Durán. ¿Lo meterías ahí o no llegarías?
B
Chávez Durán. Así los dos. Chávez Durán. Puedes ponerme Durán Chávez también. No me enojo si me cambias los puestos. Durán Chávez. Chávez Durán.
A
Y Mayweather entra en esta categoría y me estaba olvidando.
B
Mayweather.
A
Le ponemos. Le ponemos. Para ti. Está merecido.
B
Está entre los 10 mejores de la historia.
A
Pero el top 3 para ti. Clarísimo. ¿Qué tenía tan especial? Mohamed Ali Y Ali, ¿Qué era lo que le hacía tan, tan, tan especial?
B
Y la inteligencia que tenía. Es como que hay cosas que ya las inventaba él Y si no las inventaba eran como las únicas cosas que él veía de Robinson que nadie más veía. Pero Robinson fue el primero. Pero Ali tenía una manera de leer el combate que era increíble. Que no se puede creer la lectura que sacaba del combate. No sé cómo veía cosas que nosotros no vemos.
A
Claro, sí. Como algo ahí como la inteligencia. Porque además también era un tío que era fuera del boxeo. Claro. Iba sobrado. Si no llegas a pasar por la enfermedad. Era un showman todavía. Sí. Sería el tío más famoso. Estaría youtuber a lo mejor con cómo hablaba podría haber hecho lo que hubiera querido. Y ahora te voy a poner en un compromiso porque te voy a pedir los cinco boxeadores más sobrevalorados de la historia y alguno de actualidad también. Has dicho Golovkin para ti sobrevalorado al nivel que quizás lo han querido encumbrar.
B
Es un super campeón. ¿Golovkin? Sí, por supuesto. No voy a decir. Pero cuando se enfrentó, por ejemplo. Ay, me olvidé el nombre ahora.
A
Canelo.
B
No, no, no. Morocho, Orejón, que le decían el hombre milagro. Tuvo ocho tumores y superó los tumores.
A
Ay, sí. Como es verdad. Sí.
B
Me olvidé. Uno de los últimos con los que creo. No sé si le dieron empate o no sé si le dieron ganador a.
A
Jacobs. Daniel Jacobs. Daniel Jacobs.
B
Daniel Jacobs. Le hizo una grandísima pelea con táctica, digamos. Lo que tuvo fue táctica. Vos ves a Golovkin y muchos de los rivales que tuvo Golovkin en su prime y que les crujía el cuerpo entero, muchos eran o estaban terminados o eran pesos welter subidos a medio.
A
Claro. Rivales que para él eran sencillos.
B
Exacto. Entonces ahí hay. Para mí Golovkin es uno de los tipos que estaba sobrevalorado.
A
¿Qué más dirías de boxear sobrevalorado?
B
A ver, no sé quién te puede decir Tengo miedo meter la patio. No, no, para mí dejamos. ¿Yo creo que Golovkin
A
alguno que alguien siempre se considere muy bueno y para ti pues es bueno pero no tanto, o si? No. ¿De la actualidad hay alguno que no te acaba de convencer y que la gente lo tenga muy arriba?
B
No, no. Por ejemplo hay alguien que recién hablamos que es Canelo. Canelo para mucha gente está sobrevalorado y es un grandísimo boxeador. Pero lo que pasó con Canelo fue que toda la carrera fue como acomodada, en el momento justo, enfrentó a quienes tenía que enfrentar en la posición justo que tenía que llegar. Tal rival llegaba y era. ¿No podía haber sido un año antes, viste? Entonces, porque un año antes lo hubiese perjudicado, quizá hubiese sido otra cosa. ¿Entonces Canelo quizás es otro boxeador, pero pasa que igual no deja de ser uno de los mejores de historia, viste? Pero para mí yo lo pondría por debajo de todos los que te nombré antes.
A
Vale.
B
Y lo digo con todo respeto. Que haga la puteada.
A
Ya, ya. Bueno, ya. Ruptura con Canelo, total.
B
No, no, igual siempre lo dije. Tampoco.
A
Si, no, no. Es algo que tampoco. Oye, y que al final si tú eres un deportista público tienes que aceptar que hay gente que te va a decir que eres el mejor y gente que va a decir oye, pues quizás no está. No tanto, no pasa nada. También te lo dirían a ti. Y no te podías pegar un tiro cada vez que alguien dijera algo que no te gustara. Hay gente que lleva muy mal la crítica de la prensa y de la crítica pública. También es verdad que con ellos se han pasado muchos, han llegado. Es malísimo. Que es un paquete que todo está regalado. ¿Que dices?
B
No, no, no.
A
Fíjate con qué perdió.
B
Perdió con Bivol y perdió con Crawford, que son dos libras por libra. Histórico.
A
Históricos. Históricos. Ya estamos en recta final. Sabes que yo hago un evento de peleas pero lo hago con profesionales. Pero siempre intento recuperar un poco el ambiente de hace muchos años cuando empezaron las MMA y se juntaban estilos muy raros. Y tengo unas preguntas para ti de combates que voy a hacer, a ver qué opinión de experto me puedes dar. Esto va a ser el 23 de mayo, aprovecho para decirlo. Tenéis el link aquí en la descripción, Dogfight 4, que estás invitadísimo a venir si puedes. Esto es en Vista Alegre, 23 de mayo. Te recomiendo que vengas porque el show es una locura. Hay algunos combates que me tienen intrigados. Hay uno que es un peleador de sumo que viene de Japón, expresamente de Japón. Me lo traigo. Vendrá con 120 kilos, que va a pelear con un boxeador.
B
¿Qué categoría? ¿Cuántos kilos?
A
Creo que eran bastante menos. 80. 80, ponle por ahí. Van a poder usar reglas MM, pero les vamos a limitar por contrato, incluso que no usen sus propias habilidades de su deporte. Es decir, si el boxeador me empieza a tirar patadas de kickboxing, no va a ser tan bien visto y seguramente habrán penalizaciones. Igual que si de repente el de sumo me empieza a hacer jiu jitsu, que no creo que pueda. ¿Tú quién crees que ganará?
B
El boxeador puede boxear.
A
Sí, sí, claro, va a boxear, es lo que va a tener que hacer. Y el de sumo va a intentar agarrar también. Podrá dar manotazos y podrá pegar. Pero el boxeador va a boxear, básicamente lo que va a hacer es boxear.
B
Si tiene 80 kilos en un hectágono,
A
va a ser octágono cerrado y ahí va.
B
Hay que ver. Ciento veintipico de kilos. Hay que ver.
A
Es sumo.
B
Sumo, claro, hay que ver. Voy al boxeador.
A
Sí, porque. ¿Cuáles crees que son las virtudes y qué harías tú si fueras el elegido? ¿Qué táctica harías?
B
¿Golpeando? Posición de ataque constante. Posición de ataque físicamente. Posición de ataque. Físicamente en ataque, pero mentalmente en defensa, para no permitir nunca que el luchador te pueda agarrar. Que el de sumo te pueda agarrar.
A
Claro.
B
Va a intentar hacer eso constantemente, pero no puedes subirte una bicicleta, empezar a la vuelta, porque si te empieza a avanzar no lo vas a poder frenar. Entonces tenés que frenarlo con táctica. Esto es cuestiones tácticas, nada más. Se lo frena. Insinuando Pero claro, calculo yo que cuando le tire el 1-2 el boxeador va a ser muy difícil que el luchador de sumo pueda esquivar o pueda bloquear los golpes. Va a ser difícil porque por la postura del luchador de sumo lo que va a tener que hacer es agarrarlo al boxeador. Si lo agarra, se acaba la pelea. Pero para mí el boxeador va a golpear y salir, golpear y salir, golpear y salir con el 1-2 simplemente. Yo tiraría el 1-2, se movería primero de.
A
Y nada más, hasta que ya se fuera cansando. Y también, claro, no están acostumbrados.
B
Hay que ver si resiste. Hay que ver si resiste.
A
Sí, porque si le das ya notas que ahora cuando le dé 5, 1-2 y esté igual a lo mejor también hay emergencia. Luces de emergencia.
B
El boxeo de preguntas.
A
Claro, es curioso. Tengo ganas, tengo ganas de.
B
No creo que aguante los golpes.
A
¿Tú crees que si tú tuvieras que apostar dirías que ganaría el? Sin duda, sin duda. Además si fuera un boxeador además más grande, ahí sí que no tendría dudas.
B
¿Qué edad tiene el boxeador, más o menos?
A
No es. Veintilargos, veinte algo.
B
Vale, vale.
A
Sí, jo, sí, sí, sí, sí, sí, o sea, no es un boxeador que ya muy veterano. No, no, está emocionante. Yo tengo muchas dudas de saber qué va a pasar, porque también el sumo es la gran incógnita, porque el boxeador ya sabemos lo que va a hacer.
B
Exacto.
A
¿Pero y a ver el otro?
B
¿El otro qué hará?
A
Claro, no sé si tiene background de MMA, si sabe algo, si va a saber cubrirse, no es su deporte.
B
Si sabe cubrirse, ahí se puede complicar. Se puede complicar si sabe cubrirse, barrer los golpes, no digo esquivar porque debe ser muy grande, pero cubrirse, barrer los golpes te complica la vida.
A
Luego voy a hacer un combate muy loco que va a ser en una cabina de telefónica, o sea, espacio. Es una cabina más grande de lo normal, porque si no ni cabrían. Es una cabina, por eso. Y ahí tenemos a dos películas. Y solo pueden utilizar los brazos, es decir, puños y codos. Sea sucio. Tú ahí, si estuvieras ahí, ¿Qué táctica harías? ¿Intentarías ir full attack y que pase lo que tenga que pasar? ¿Intentarías cubrirte, aguantar y dar golpes de potencia? No hay duración, es hasta que uno pierda o se rinda, calculo que van
B
a salir a tirar todo lo que.
A
Yo creo que va a durar muy poco el combate, sinceramente no creo que dure más de tres minutos. Imposible. ¿Tú qué harías en este caso? Imagínate que te toca.
B
Haría eso, sí. Cerraría la distancia, achicaría distancia y golpearía. Golpearía a saco.
A
¿Ahí no irías ni un momento a mirar? No, desde el primer segundo.
B
Aguantar ni tiempo ni espacio para eso.
A
Claro.
B
No, porque cuando quieras mirar algo, tu rival si tira golpes, se te está golpeando. Cualquier golpe que salga, llega a destino.
A
¿Cuánto crees que va a durar este combate?
B
No pasan los tres minutos.
A
Tampoco creo. Se va a ser súper rápido. Madre mía, porque se va a ser una locura. Luego otro combate muy loco que voy a hacer es un Last Man Standing, que son cinco peleadores de MMA, todos a la vez, todos contra todos, solo puede quedar uno. Cuando hay una finalización o un noqueo, se para un segundo, entra una persona, retira al peleador e instantáneamente continúa el combate. Si tú fueras uno de ellos, ¿Qué harías aquí? Porque seguramente va a ser el main event y es un combate que puede ser una Locura total. Son 5 puntos. Muy difícil.
B
Intentaría recibir lo menos posible, me movería por afuera, permitiría que otros se vayan desgastando.
A
Empezamos en una situación que es impar, porque si fueran cuatro, claramente habrían dos combates paralelos, pero aquí hay uno que queda por libre, o que hay un dos contra uno, tres contra uno. ¿Intentarías meterte en el exterior?
B
Yo intentaría meterme de afuera, o sea, quedarme afuera, esperar que se machaquen los otros, que se golpeen, que se desgasten también que haya mucho gasto físico, o sea, no sólo deterioro por los golpes, sino también desgaste físico. Y atacaría esto. Hay que ser listo. Acá no hay que ser. No se habla de ser leal, o sea, hay que ser listo. Cuando veo uno que está golpeando al otro, bueno, entre los dos vamos a liquidarlo.
A
Claro, claro, claro.
B
Uno menos. Y si ya lo tiene liquidado, iría por el que está bien. Iría porque está bien, pero yo iría afuera, no me metería en la boca del lobo.
A
Claro. El problema. Yo creo que todos van a pensar igual y va a ser unos primeros 20 segundos de a ver quién es
B
quién se equivoca primero.
A
Claro. Y luego también son de tamaños más o menos similares, no hay ninguna barbaridad de un tío de dos metros diez y uno de metros sesenta. Están todos más o menos en el mismo peso. Pero claro, también hay unos que son más favoritos y ellos lo saben, Otros que tienen un perfil más bajo, pero pueden ser la sorpresa, porque no van a ir todos contra ellos. Es un combate.
B
Que combate difícil, Bravo.
A
Muy difícil. Va a ser una locura.
B
¿Cuántos combates habrá más o menos?
A
Son siete combates. Siete combates. Y luego hay un combate que es una batalla de rap. Son auténticos freestylers y que luego van a hacer un combate de boxeo. El primer round va a ser rap, el segundo round va a ser boxeo.
B
Madre mía.
A
Boxeo puro. Luego también hago combates de Barenakel. ¿Has pensado alguna vez en que hay muchos boxeadores retirados que luego van al barnacle? Eso sí que te deja la cara fina.
B
No, no, ya lo invite. Franco Tenacle.
A
Claro, Franco es un fenómeno.
B
Franco es un fenómeno animal.
A
Luego es el tío más dulce del mundo. Es una Jekyll y Mr. Hyde, pero dentro es una bestia.
B
Tremendo. Pero claro, así como conecta y todo, también recibe golpes. El precio que se paga es muy alto. Yo siempre digo, acá hay que tratar de pagar el precio más bajo posible. Ya.
A
Eso es muy importante.
B
Claro. Yo doy una máster, no doy clases diariamente, doy una puntual junto a cincuenta, cien personas. Y después me voy al otro mes doy otra puntual así. Y digo, bueno, gente, mira, acá hay que pensar. ¿Hasta cuándo pensás seguir viviendo? Y de qué manera pensar seguir viviendo Es un precio alto que está pagando Franco. Está muy bien. Todo lo que gane se lo está recontra ganando. Todo el dinero que pueda ganar. Ojalá, ojalá se pueda recontra forrar en pasta para irse rápido, porque el precio que está pagando es muy alto.
A
Y es muy joven.
B
Y es joven, tiene 30 años por ahí.
A
Claro. Y ahora está con PFL, que es como más MMA, que es otra cosa. No es tan lesiva para Coco, pero todos los años que ha hecho Barenacle. Claro, es lo que hay. Vamos a tener un combate de Barenacle en dogfight. Cuatro de pesos pesados. Dos pesos pesados con una mala pinta, musculados, grandes. Claro, eso yo creo que va a durar poquísimo.
B
Ese combate dura hasta que entre una mano buena.
A
Una mano buena. Se van a cansar también rápido. Si la cosa se alargara, porque van muy defensivos. Se van a cansar. Y luego de los dos cansados el primero que reciba fuerte para casa. Pero va a ser emocionante. 23 de mayo. 23 de mayo. Vamos a estar en directo en Vista Alegre y en el Rincón de Giorgio en stream. Va a estar. Va a ser una locura. Ya estamos al final. Te quiero hacer unas preguntas rápidas que algunas son relacionadas con lo que hemos hablado, otras son nuevas y tú me contestas también rápido, tampoco no hace falta con dos palabras, pero ¿Qué se siente cuando noqueas a alguien y no se levanta rápido?
B
Misión cumplida, trabajo completados. Simple, no ves una persona, ves como cuando golpeas un saco es lo mismo. ¿Muy difícil que uno sienta algo más, viste? De decir mira, te tumbé. No, no, es un buen. Misión cumplida, trabajo listo, trabajo hecho.
A
¿Has llegado a odiar a alguno de tus rivales?
B
No, no, no. Odiarnos bronca el sí que el día de tarado con esto quisiera pelear. Sí, pero no, no, no, odiar no, al contrario. Después hay una cosa de. Cuando peleas, pasa el combate y hay una cosa de. Te hermana por toda la vida. Para toda la vida y sangre de los dos están en el mismo ring. Nos pegamos con las mismas ganas los dos y los dos tuvimos un mismo objetivo, los dos luchamos por un mismo sueño. Y eso te va a hermanar siempre. ¿Para lo que te queda de vida
A
con ese rival podrías tener un combate de boxeo con un amigo tuyo?
B
Sí, tranquilamente. Sí, sí, sí, sí, sí. Porque es un trabajo. Si uno ya no ve, yo por lo menos ya no veo que estoy lastimando a una persona, que una persona me está lastimando a mí. No, no veo como. Bueno, estoy haciendo mi trabajo. Cuando estoy delante mi rival, no es que veo la cara y digo uy, esa cara, la vida, nada. Estoy viendo objetivos. Objetivo acá el hígado, el vaso, nada más.
A
¿Cuál es el secreto más oscuro del boxeo profesional?
B
¿Secreto más oscuro? Y el secreto es que. Es que no tiene casi oscuridad el boxeo. El problema es que la oscuridad se la da la gente. Y hay gente que tiene una. ¿Que tiene muy malas intenciones y siempre se disfrazan bien, viste? Y no los ves. Hay gente que tiene muy malas intenciones y eso es lo duro, que no lo ve venir. No lo ve venir.
A
¿A qué campeón actual le ganaría seguro?
B
No, probablemente a ninguno. Bueno, mi prime, yo haría buena pelea con muchos, pero lo que pasa, que es. No, no, es difícil lo que pasa. El tiempo va evolucionando y los boxeadores de ahora tienen una velocidad un poquito más rápida que las de antes, igual que nosotros. Cuando yo era campeona, por ahí comparan algún boxeador de los años 60 y bueno, los años 60 se manejaba una velocidad, una dieta, un estilo de vida que era totalmente diferente. Y se van superando, van siendo mejores. Los seres humanos vamos siendo mejores también en ese terreno, también en el boxístico, entonces es muy difícil. Yo la campeón hace quince años por ahí, no sé, diez, doce, quince. Entonces muy difícil.
A
¿La fama te volvió peor persona?
B
No, por suerte no creo. Creo que no. ¿La gente que me conoce incluso, no? Si, la gente que me conoce, toda la gente que mantuve y que tengo cerca, siempre me dice qué bueno, que seguiste con los pies sobre la tierra, ¿Viste? Porque si no sería difícil vivir con eso, porque después tiene que volver a
A
pisar tierra, al final, tarde o temprano el avión vuelve, aterriza. ¿Qué consejo le darías a un chico, chica, joven, que quiere ser boxeador?
B
Que si de verdad lo ama y de verdad le apasiona, que lo haga. Que lo haga. Que lo haga sin intenciones de querer ganar dinero, que lo haga con intenciones de querer ganar títulos, de querer ganar campeonatos, de querer ganar combates, de querer ganar notoriedad en esto, de querer ser un pedacito de la historia, que lo haga porque está bueno, porque vale mucho la pena. Que no busquen el dinero, el dinero viene solo, es una consecuencia de hacer las cosas bien. Y si no viene dinero, por lo menos hiciste algo que te gustó y si te apasiona a vos, sos capaz de hacerlo gratis. Y si lo haces gratis es porque vale la pena.
A
¿Te veremos próximamente en algún ring?
B
Uff, no podría decirte, loco, estoy esperando un llamado, nada más, fíjate.
A
¿Qué me dices?
B
Había anunciado mi retiro ya hace muy
A
poco, pero ya sabéis, los boxeadores y los peleadores, los retiros duran menos. Retiráis 24.
B
Claro, claro.
A
Combate final. 12 combates finales. Seguro que eso lo has dicho tú antes. Tira un poco, ¿No? Para casa, o sea que no podemos negarlo. No puedes negarlo. ¿Tú no podrías decir nunca más pelearé?
B
No, no, no puedo decir no, no, ya lo hice y no, no me tira pata. Pero no vale lo que dije sí
A
se acabó, era mentira. ¿Bueno, pues ojalá te veamos si estás bien físicamente, y te apetece te veamos a ver contra quién te vamos a ver? A lo mejor contra Canelo, que ha escuchado las palabras y dice ah, pues venga, ahora venga,
B
déjalo 30 años menos que yo.
A
Sería complicado, sería complicado. Pues ha sido un placer tenerte aquí, me lo he pasado muy bien, espero que hayas disfrutado de la charla.
B
Por cierto, pronto vamos a abrir un gimnasio, que estamos abriendo una cadena de gimnasio que se llama Método Maravilla, pronto nos vamos a expandir por acá, por Barcelona, te quiero ver en el método maravilla.
A
¿Método maravilla de boxeo o de todo
B
boxeo y con mi estilo boxístico, es mi escuela boxística, mi manera de boxear, o sea que estamos ahí ya tenemos un par de gimnasios en Valencia, un par en Galicia, pero vamos a venir pronto, próximo destino va a ser acá?
A
Oye, pues me invitas y vengo 100% porque tú claro, tú digamos que el dinero que has ganado lo has invertido, o sea que tú eres una persona que como muchos deportistas les pasa que ganan un dinero, nunca más ganan nada y luego se arruinan. ¿Tú has seguido listo en ese sentido?
B
Sí, en ese sentido estuve bien asesorado, bien rodeado y yo por lo menos. Yo también con buenas ideas y con ganas de seguir creciendo y de no quedarme quieto también.
A
No solo eres un boxeador, eso es importante, hay algún deportista que detrás de eso no hay nada. Eso es triste a veces.
B
Yo por ahí también, por ahí no soy conferenciante, doy una charla o doy mi máster de boxeo o actúo en una película, televisión, cine o teatro, también soy actor de teatro, soy escritor, escribo libre, es decir, me gusta estar activo porque quiero que esto no se quede,
A
ya se ha movido demasiado, pero se mueva en otro sentido. Oye, queda una cosita solo. Mira, aquí tienes el Fari de la suerte, este póster firmado por todo el mundo o dedicado o lo que sea, tienes aquí unos rotuladores y por favor, pues. Pero qué barbaridad, sigue ahí dándole amorcito a este póster que ya están las últimas, tenemos que cambiarlo. Venga, perfecto. Ahí está. Buenísimo, buenísimo, tío. Pues ha sido un honor tenerte aquí. Me ha encantado, la verdad es que es bonito tener a un campeón, ver cómo funciona vuestra cabeza, lo difícil que ha sido. ¿Tú de dónde sales? ¿Y dónde has llegado al final? Entiendo que cuando las cosas te fueron bien pudiste sacar aparte de tus padres o de ahí de la zona esa, han querido vivir en otras zonas.
B
Sí, sí, cuando me saqué de ahí
A
sí, sí, no, dijeron que no. Es igual, cuando va bien las cosas no se quejan entonces.
B
No, para nada.
A
Eso es muy bonito, es casi lo más bonito que tiene el dinero, haber podido ayudar a tu familia cuando ayudas
B
a otras personas, a la gente, eso
A
es súper, súper bonito. Pues ha sido un honor y dime, siempre el invitado tiene la última palabra, la cámara esta es tuya. Yo me despido, nos vemos la semana que viene y pues ya sabes, tienes aquí la cámara para decir lo que te dé la real gana.
B
Los veo, los veo en el Método Maravilla, mi cadena de gimnasios nueva, Método Maravilla, gente, nos vemos allá. Chau, chau.
Fecha: 7 de mayo, 2026
Invitado: Sergio "Maravilla" Martínez
Host: Jordi Wild
En este episodio, Jordi Wild entrevista a Sergio "Maravilla" Martínez, una leyenda viva del boxeo argentino y mundial. La charla recorre toda la trayectoria vital y profesional de Martínez, profundizando en sus inicios humildes, sus principales combates, el lado oscuro del boxeo (incluyendo dopaje y corrupción), la transformación personal post-fama, sus opiniones sobre estrellas actuales y del pasado, y su visión sobre el futuro del deporte, incluyendo los fenómenos de boxeo-influencers. Un episodio intenso, humano y directo, donde Maravilla se muestra sin filtro y comparte enseñanzas tanto del ring como de la vida.
“Era un pibe raro, muy calladito, escribía mucho, estudiaba, era mucho mejor estar así que salir a la calle.” ([07:42] – Maravilla)
"Sentí aire, y en ese aire la certeza de que iba a ser campeón del mundo. No estoy muy loco, muy loco no estoy." ([28:57] – Maravilla)
"La acción manda, la reacción obedece. Cuando vos tenés la batuta, pasa lo que vos querés que pase." ([42:07] – Maravilla)
"Toda decisión que pueda tomar ahora va a ser un error, estoy seguro que meto la pata…" ([58:33] – Maravilla)
“Lo que sentí no lo volví a sentir nunca. Nunca.” ([69:49] – Maravilla)
"Apenas conectar el golpe sentí que es como romper, como quebrar una madera." ([88:22] – Maravilla)
"Seguro, seguro, seguro que peleé con gente dopada." ([137:30] – Maravilla)
Caso gravísimo: yeso en los guantes (Margarito). “Eso es infinitamente peor que doparse. Es casi intento de homicidio.” ([139:28])
Habla del sistema de corrupción “normalizado”: sobornos indirectos, arreglos, jueces presionados por promotores, manipulación sutil de veladas y condiciones ([154:41]).
Manipulación extra-deportiva: hoteles, fiestas, limpieza a deshora y sabotajes para desestabilizar al visitante ([159:01]).
Combates hipotéticos:
Top 3 personal de la historia:
“Cuando noqueo, misión cumplida. No veo una persona, veo un saco.”
“Nunca odié a un rival, te hermanás para toda la vida.”
“No podría decir nunca más pelearé.” ([218:41])
“Hacélo porque te apasiona, no por dinero. Si lo hacés gratis, es porque lo vale.” ([217:27])
La charla es profundamente honesta, cruda y didáctica. Maravilla equilibra humor, reflexión y auto-crítica ("yo era raro", "el ego me comió", "me equivoqué de profesión") con análisis técnico y una visión filosófica sobre el éxito, la soledad y el sentido del deporte. La transparencia sobre el lado oscuro del boxeo (dopaje, corrupción, manipulación sistémica) le da valor como testimonio no habitual en medios deportivos.
El episodio termina con Maravilla compartiendo proyectos actuales (cadena de gimnasios), su amor por el boxeo más allá del dinero y una llamada a la pasión auténtica como motor de vida: “Si lo hacés gratis, es porque vale la pena”.
En resumen:
Un recorrido apasionante, humano y sin censura por la vida y la mente de un campeón, con lecciones aplicables dentro y fuera del ring.