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Nieves
En la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia. Con Nieves, con Costrina. Cadena SER.
Costrina
Relato personal de la historia. Es verdad. Nieves. Buenas tardes.
Nieves
Hola, buenas tardes.
Costrina
Pero estaba yo pensando, dándole vueltas a que la historia y la arqueología son dos disciplinas íntimamente conectadas, al final buscan lo mismo, reconstruir y comprender el pasado de la humanidad a la escala y en el lugar que sea y en el tiempo que sea. Pero a veces uno, al menos yo tengo la sensación, como se supone, que en la arqueología igual todo está más oculto, es más remoto, igual es una chorrada lo que estoy diciendo, pero me da igual. La cosa es que a veces escudriñar la historia permite descubrimientos cuasi arqueológicos que estaban ahí ocultos, aunque hubieran ocurrido anteayer. Un ejemplo concreto. Sabemos que en España entre 1939 y 1942, o sea, anteayer, murieron 200.000 personas de hambre. Así como suena, de hambre. Ya después de la guerra. ¿Coyuntura, casualidad o alguien tenía un plan? Bueno, el punto de partida para obtener la respuesta es que tal día como hoy, 14 de mayo de 1939, Franco reinstauró la cartilla de racionamiento.
Nieves
Así es, así es. Y si no, no fue casual el hambre no fue casualidad. Pero bueno, como con Franco se vivía mejor, hablemos del hambre. Y a esos padres que dicen no saber qué hacer con ese descerebrado que tienen en casa de 14 años, al que alimentan para que diga que la dictadura es una buena idea, pues yo les voy a dar una opción, darles un plato de comida al día, como mucho, a ser posible unas lentejas pastosas y que lloren de hambre, porque eso trajo Franco a este paí hambre y muerte. Esos adolescentes no conocen el hambre y los mayores que lo conocieron han debido olvidar esa sensación y por eso no replican echándole las lentejas por la cabeza a los nietos y a los bisnietos. Y yo tengo incluso, como soy muy arriesgada, tengo más sugerencias para los padres y profesores. Lo que pasa es que son más violentas e inviables. Evidentemente. Y se necesitaría un permiso paterno autorizando malos tratos. Sí, porque si ni siquiera se atreven a quitarles el bocadillo de salchichón, menos se van a atrever a pegarles dos guantás en clase o en casa. Porque con Franco se vivía mejor y por eso podía emplearse la violencia. Es que eso estaba a la orden del día y era legal. Y podía hacerse eso muy bien con Franco. Ala, un par de guantas y todos contentos. El 14 de mayo de 1939 nacieron las cartillas de racionamiento. Porque esta gente de ultraderecha primero nos trajeron la guerra y el horror y luego trajeron el hambre. Y aquel racionamiento sólo puso los cimientos para sustentar un entramado de corrupción falangista, franquista y eclesiástica. Y destaco lo mala gente que eran estos franquistas. Contando un detalle. Sólo diez días después de que se diera la guerra por terminada con aquel famoso cautivo y desarmado, el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares.
Costrina
Ni el ejército era rojo ni las tropas nacionales. No lo pasemos por alto eso.
Nieves
Claro, es que han manoseado tanto el lenguaje que me pongo enferma cuando todavía oigo lo de los nacionales. Eran golpistas, eran asesinos. No eran nacionales. Y el ejército no era rojo, era el ejército nacional. El ejército de sanado era el ejército nacional. El legal era el oficial, el republicano. Bueno, pues diez días después de aquel bando del final de la guerra, el periodista franquista Francisco Casares, que éste fue luego alto cargo en la Asociación de la Prensa, que vaya vergüenza, este hombre anunciaba muy emocionado por radio y leo desaparece la cartilla de racionamiento. Esa seña infame del período rojo, vestigio de socialización. Bueno, pues resulta que sólo un mes después de pregonar que habían acabado con el racionamiento, los franquistas volvían a poner la cartilla de racionamiento. Sólo que ahora no se trataba de racionar la comida porque no había para todos si estábamos en guerra. Ahora se trataba de utilizar el hambre para castigar a los ciudadanos. El hambre era el arma política de Franco. El hambre aseguraba el control de la población,
Carla
Sino B.
Costrina
¿No es curioso? Bueno, curioso no, más que curioso. Franco dijo, para quien no lo sepa, Franco dijo en plena guerra y siguió repitiéndolo durante la dictadura. Ni un hogar sin lumbre, ni un español sin pan que como eslogan pero nunca se ha pasado más hambre en este país que en el siglo XX con la guerra que trajo Franco.
Nieves
Sí, sí, sí.
Costrina
Porque el eslogan es fantástico. Ni un lugar sin nombre, ni un español sin pan. Y luego te vas a la realidad y te encuentras con lo que te encuentra.
Nieves
Bueno, es que eran tan crueles estos franquistas que se propusieron someter a sus propios compatriotas, ojo, no a un enemigo, no al enemigo extranjero, a los españoles, a los propios españoles, someterlos con el hambre. Tengo que recomendar un magnífico libro del historiador, que es donde he aprendido todas estas cosas que estamos contando, del historiador de contemporánea Miguel Ángel del Arco, que se titula La hambruna española. Y de él recojo, ya que has mencionado esa frase fantoche de Franco, otra declaración más fantoche aún, que hizo Franco en agosto del 39 a una revista francesa y españa es un país privilegiado que puede bastarse a sí mismo. Tenemos todo lo que hace falta para vivir y nuestra producción es suficientemente abundante para asegurar nuestra propia subsistencia. No tenemos necesidad de importar nada. Y es así como nuestro nivel de vida es idéntico al que había antes de la guerra. Yo creo entender con esto que admite que durante la República había un aceptable nivel de vida en España. Si ya dice que nuestro nivel de vida es idéntico al que había antes que la guerra. Bueno, esto lo dijo un asesino que mató de hambre entre el 39 y el 42, como bien has dicho, a más de 200.000 españoles. El periódico The Times informaba en febrero de 1939 de que en el Madrid sitiado por los franquistas morían de hambre a la semana entre 400 y 500 personas. Esto no me lo tiene que contar a mí el Times, porque ya me lo contó mi madre, que fue uno de aquellos niños sitiados en Madrid y que por mucho que intentaba trasladarme lo que era llorar de hambre cuando tenía 9 años, hasta el extremo que me decía de querer morirse, yo no podía hacerme a la idea porque nunca he tenido la sensación de hambre. Lo peor llegó cuando los franquistas ganaron la guerra de España y empezó la posguerra. Aquel 14 de mayo de 1939 un decreto del Ministerio de Comercio establecía con carácter temporal el racionamiento en todo el territorio.
Costrina
Lo de temporal suena otra vez a broma de mal gusto, porque el racionamiento se alargó hasta los años 50. Hasta 52.
Nieves
Yo creo que fue hasta el 52. Hasta 1952. Más de 10 años de temporalidad. Tiempo durante el cual el hambre de los españoles que no le gustaban a Franco, claro, se convirtió en un jugoso negocio para los españoles que sí le gustaban a Franco. Los falangistas, los curas y los ultraderechistas, a los que permitió que pusieran en marcha una magnífica maquinaria de corrupción a cuenta de los alimentos. Franco permitió a los suyos robar a los más pobres para dárselo a los más ricos. Como Robin Hood. Este era Robin Hood, pero al revés. Esa era. Y esa es la prioridad de la ultraderecha de antes y de ahora. Esa es la prioridad del PP. No son los españoles su prioridad nacional son ellos y sus españoles. Los otros españoles les importan un mojón porque el PP siempre vota en contra de las medidas de mejora social. Luego no les deben importar los españoles. Y eso hacían los antepasados del PP. Matar de hambre a los otros españoles y facilitar que sus españoles se llenaran los bolsillos con el acaparamiento y el control de la distribución de alimentos. Hasta Eva Perón, cuando visitó oficialmente España en 1947, ocho años después de terminada la guerra, cuando vino con toneladas de carne, trigo y maíz a cambio de un crédito millonario que Argentina concedió a España, hasta ella se dio cuenta de que unos cuantos españoles vivían sin que les faltara un filete en la mesa. Los españoles prioritarios, claro. Y la inmensa mayoría pasaba hambre. Y se lo chivó al Papa porque luego continuó el viaje al Vaticano y le dijo al en España se está muriendo de hambre. Pero el Papa se lo pasó por su católico arco del triunfo porque los curas en España estaban gordos y rollizos. Y eso que aquella visita de Eva Perón fue vigiladísima para que no se saliera del circuito oficial y no viera lo miserable que era España. Repito, año 47. Ocho años después de que el tirano Franco dijera que España no necesitaba importar nada porque teníamos una producción abundante.
Unknown
Academia de corte y confección, sabañones, aceite de ricino gasógeno, zapatos Topolino. El género dentro por la calor para primores, Galerías, pique para la inclusa, niños con angina para la tisis, caldo de gallina para las extranjeras.
Costrina
Luis Miguel Oye Nieves, es que la cifra esa cuándo empezaron a contabilizarse las primeras muertes por hambre hasta llegar a
Nieves
los 200.000 españoles fallecidos, empiezan a contabilizarse, nos estamos refiriendo después de la guerra porque ya hemos dicho que en Madrid caían a la semana 500 o 400. Bueno, pues cuando termina la guerra, en el verano del 39 empiezan a contabilizarse justo cuando Franco pregonaba esa frase que ha recordado antes ni un hogar sin lumbre, ni un español sin pan. En la posguerra Franco asesinó no sólo fusilando, sino por inanición. Esa frase estaba impresa en los carteles propagandistas del Auxilio Social en donde se veía una mujer vestida de uniforme, porque ellas parecían enfermeras, pero eran falangistas y se veían a esas farsantes rodeadas de niños y con una mesa donde había comida y juegos Pero en realidad el Auxilio Social era como dijo un inspector, un verdadero caos. Comidas repugnantes, escasas instalaciones hechas una porquería, personal malvado, personal cruel con los niño
Unknown
Te hablaban los papeles de Celia, de Pema y del Bayón.
Costrina
Bueno, una recomendación, solo hay que leer los tebeos para cuellos del gran dibujante Carlos Jiménez para saber con un poquito más de detalle lo que era y cómo funcionaba este Auxilio Social. Porque él lo vivió, vaya que se lo vio.
Nieves
Fue un niño, fue uno de los niños de aquel Auxilio Social. El Auxilio Social era hambre, era nacional catolicismo donde apenas comían los niños pero eran obligados a rezar y a dar las gracias por la guarrería de alimentos que iban a recibir. El Auxilio Social eran malos tratos, era reeducación a gritos y a golpes porque a esos comedores y a esas instalaciones del Auxilio Social iban los hijos de los que perdieron la guerra. Héctor Arturo Pérez Reverte No lo va a entender la criatura, pero bueno, toda el hambre de los españoles con Franco está documentadísima hasta por provincias, hasta por pueblos. Por eso de verdad, el que haya querido olvidar la mierda que fue este país con la dictadura franquista puede refrescarse en el libro de Miguel Ángel del Arco La hambruna española que se te ponen los pelos de punta. Pueden llevarlo a los coles para hacer ejercicios de lectura y de dictado, que no sé si esto se hace ya la verdad. Las primeras muertes por desnutrición, cuenta Miguel Ángel del Arco, llegaron en el verano de 1939, cuando Franco presumía de tener de todo. Por ejemplo, por poner ejemplos, hay infinidad de datos, pero en Garruch, un pueblo de Almería, junto a las turísticas Vera y Mojácar, de ahora en sólo seis meses, en Garrucha murieron de hambre 39 personas. A Granada llegaban desde Almería y Murcia cientos de gentes muertas de hambre. El Auxilio Social de Granada escribía a Madrid en agosto del 39 diciendo que cada día llegaban 100 personas, sobre todo desde Almería, y que varios se morían esperando comida. En Pozoblanco y Los Pedroches de Córdoba, en Cádiz, en Cartagena hay informes de centenares de muertes por inanición en todos los años 40.
Carla
Vengo de abajo cansao de tanta cuesta.
Nieves
Vengo no sé a dónde voy huyendo de ella.
Carla
La miseria. La miseria.
Costrina
Entiendo por lo que has contado que toda la parte del sur fue la más castigada por el hambre.
Nieves
Sí, del hambre no se libró nadie, absolutamente nadie en toda España. Pero sobre todo el sur, que a la vista es un territorio también con una memoria muy, muy, muy flojita. Bueno, pues porque allí es donde más exterminaron los militares golpistas durante el golpe. Y allí es donde más castigó Franco. Y especialmente castigada, fíjate, Almería, por ser la última provincia andaluza que cayó. Nunca hemos hablado del bombardeo de la ciudad de Almería. Ordenado este bombardeo lo ordenó directamente el amigo de Franco, Hitler. Ya caerá el tema. Fueron cinco barcos alemanes. Destruyeron la ciudad. Ahora mismo Hitler se presenta en elegido y lo gana. Y tuvieron los franquistas la mala sangre de volcar sobre las madres encima la responsabilidad de alimentar a sus hijos pequeños. Siguiendo la misma propaganda que les enseñaron los nazis. Hicieron carteles donde se veía a mujeres rollizas y sonrientes dando de mamar a sus niños. Y una leyenda que decía criando a tu hijo al pecho cumples un sagrado deber. ¿Como? Aliméntalos tú lo que tienes que hacer. Pero si no tenían ni leche ni tenían nada. Hay imágenes de 1943 en los archivos de los hospitales españoles. Los de la Jiménez Díaz son impresionantes, con personas esqueléticas que se las enseñas a alguien y te dirá que ese es un judío en un campo de concentración nazi. Eso es lo que hacía Franco con los españoles, que no eran su prioridad nacional, matarlos de hambre. Y lo que más contribuyó a la hambruna fue la corrupción franquista. Los alimentos entraban por una puerta en camiones, por delante de grandes colas de gentes con un cuenco en la mano y esos alimentos salían por la puerta de atrás en coches de los afectos al franquismo estuvieron implicados en esta corrupción familiares de Franco, ministros, militares, curas, gobernadores civiles, alcaldes. Lo que han hecho los genocidas israelíes negando ayuda humanitaria a los gazatíes ya lo hizo Franco con los propios españoles.
Costrina
Oye, y por cerrar el relato, ¿Cuándo se puede concretar que una mayoría de los españoles ya comía decentemente, sin excesos, pero sin pasar hambre, quiero decir?
Nieves
Sí, sí, finales de los 50, la segunda parte de los 50, principios de los 60, cuando muchos españoles ya pusieron remedio a su propia miseria emigrando Alemania, a Francia, a Bélgica, a Suiza. Se tienen contados más de 600.000 españoles, los que tuvieron que irse de España hasta 1963 porque ellos no eran la prioridad nacional en su propio país. De verdad que es que me enferma. Qué vergonzosa la memoria de la presidenta de Extremadura, María Guardiola y qué repugnante sumisión a los que mataron de hambre a los españoles y a ese partido Vox, que llegó a calificar en Badajoz de día histórico el 14 de agosto de 1936 porque ese día Yahweh y sus moros asesinaron a 4.000 ciudadanos de Badajoz o a María Guardiola le falta mucha lectura o le sobra mucha hipocresía.
Carla
Nos han vendido en este país dolido en llamas las cenizas del olvido. ¿Que más?
Costrina
A la nieves, a descansar un poquito y el lunes volvemos, ¿Vale?
Nieves
Gracias, Carla.
Costrina
Venga, un abrazo muy grande. Un beso.
Carla
Solo heridas ya abiertas y este hambre de verdad las alimenta. No recuerdan qué pasó y si recuerdan no lo cuentan bien. No se acuerdan de lo que pasó y si se acuerdan miente. Quién ganó y quién perdió. Perdimos todos. Que la guerra y el amor con fusiles no hay claveles, sin flor no hay olor, sin olor no hay poema, sin poema no hay tema ni verdad en la canción. ¿Sin verdad no hay belleza, sin belleza no hay baile sin flor no hay aire?
Nieves
No hay aire.
Carla
¿Una transición a ninguna parte nos olvidó y selló el espacio entre nosotros Una transacción de poder en baldes coloco a los mismos en cara de otros No recuerdan qué pasó y si recuerdan no lo cuentan bien No se acuerdan de lo que pasó y si se acuerdan mienten Quién ganó y quién perdió? Perdimos todas Que en los bailes de salón con claveles no hay fusiles Sin flor no hay olor Sin olor no hay poema Sin poema no hay tema ni verdad En la canción sin verdad no hay belleza sin belleza no hay baile Sin flor sin flor no hay olor sin olor no hay poema sin poema no hay tema ni verdad En la canción sin verdad no hay belleza sin belleza no hay baile Sin flor sin flor no hay olor Sin olor no hay poema sin poema no hay tema ni verdad En la canción sin verdad no hay belleza sin belleza no hay baile sin flor sin flor no hay olor Sin olor no hay poema Sin poema no hay tema ni verdad En la canción sin verdad no hay belleza sin belleza no hay baile Sin flor sin flor no hay olor sin olor no hay poema sin poema no hay tema ni verdad En la canción sin verdad no hay belleza sin belleza no hay baile Sin flor sin flor no hay olor Sin olor no hay poema sin poema no hay tema ni verdad En la canción sin verdad no hay belleza sin belleza no hay baile sin flor no hay aire.
Podcast Summary: Todo Concostrina (SER Podcast)
Episode: Acontece que no es poco | 14 de mayo de 1939: Las cartillas de racionamiento de Franco y el hambre como arma política
Date: May 14, 2026
Host: Nieves Concostrina
This episode of "Todo Concostrina" delves into the origins and implications of food rationing in Spain after the Civil War, under Franco's regime. Nieves Concostrina offers her trademark caustic, insightful perspective on how the Franco dictatorship used hunger as a political weapon, with the introduction of ration cards on May 14, 1939. The conversation exposes the deliberate nature of mass starvation, the corruption underpinning food distribution, and the lasting trauma and manipulation of collective memory in Spain.
On responsibility for the famine:
On regime corruption:
On the reality of social aid:
On the manipulation of language and narrative:
Nieves Concostrina blends biting sarcasm, tragicomic anecdotes, and unvarnished testimony to shatter lingering myths about Francoist Spain. The conversation is irreverent, combative, and ultimately compassionate—giving voice to the memory of those who suffered from weaponized hunger.
This episode goes beyond historical fact, urging critical memory as a civic duty. It is recommended for anyone seeking to understand not only the mechanics of Franco's repression, but the enduring wounds—and erasures—wrought by the dictatorship. For further reading, the hosts suggest La hambruna española by Miguel Ángel del Arco, often quoted throughout the episode.