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Nieves Con Costrina
Ser podcast. En la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con Costrina. Cadena SER.
Carlos
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves Con Costrina
Buenas tardes, Carlas.
Carlos
Fíjate, no sé la de veces que hemos repetido eso de que la historia es cíclica y que bastaría con prestar un poco de atención al pasado para no repetir errores. Pero hoy tenemos un ejemplo de esos que la verdad, no creo que admita mucha discusión. Ahora mismo en todo el mundo hay una epidemia de muritis. Se construyen muros por todas partes. Hay del orden de 70 funcionando en la frontera entre Estados Unidos y México, por ejemplo, en Cisjordania, en Chipre. En Europa se han vuelto a levantar muros para frenar la inmigración. Hay muchos. Ahí están también las vallas de Ceuta y Melilla, no nos olvidemos, o sea, muros, muros por todas partes. Pero es que hace 35 años, cuando cayó el muro de Berlín, apenas había seis. ¿Qué habrá pasado en todo ese tiempo? Bueno, pues hoy no toca contarlo, pero sí viajar a cuándo y cómo surgió la madre de todos los muros, que fue efectivamente, el muro de Berlín.
Nieves Con Costrina
Ya contamos ayer que el buen rollo entre aliados tras la Segunda Guerra Mundial duró lo que duran dos peces de hielo en un whistle. Bueno, pues enseguida se les rompió el amor de tanto usarlo. Esto ya es de Rocío Jural. Y se pusieron de morros yanquis, británicos y franceses con los soviéticos porque los planes para la reconstrucción y el futuro de Alemania ahí ya no coincidían. Unos querían desnazificar a los alemanes occidentales y que comenzaran a caminar por su cuenta, mientras que Stalin quería sovietizar a los alemanes orientales y mantenerlos bajo su estricto control. Quisieran o no quisieran, los soviéticos no solían preguntar si estaba o no de acuerdo o no iba con ellos. Stalin tuvo que dar su brazo a torcer cuando le salió mal quedarse con todo Berlín, no solo con el oriental, imponiendo lo que contamos ahí, un bloqueo de productos de primera necesidad. La respuesta internacional con ayuda humanitaria fastidió sus planes. Pero en aquel 1949, cuando terminó el bloqueo que impuso Stalin, ya quedó claro para todo el mundo cómo las iban a gastar y cuáles eran los planes soviéticos. Por eso a partir de aquel año Berlín se convirtió en la vía de escape de los alemanes del este hacia el oeste. Y como esta fuga de personal cabreó mucho a los alemanes sovietizados. La noche del 12 de agosto de 1961, el gobierno de la República Democrática Alemana comenzó a levantar casi por sorpresa un muro que dividió la ciudad y separó sin previo aviso a familias y amigos. Aquel muro no sólo dividió la ciudad en dos, claro. También partió en dos la vida de los berlineses. Este año se cumplen 65 años desde que comenzó a levantarse el muro de la vergüenza. El muro de Berlín. Menos mal que lo prejubilaron hace mucho.
Carlos
Aquí sería importante recordar una vez más el contexto. Saber que la mitad de Berlín era un OAS occidental en mitad de la llamada República Democrática Alemana. La RDA eran ciudadanos libres rodeados por todas partes de una dictadura.
Nieves Con Costrina
Es una cosa muy curiosa. Y ojo al nombre tramposo. República Democrática Alemana. Con un sistema de gobierno unipartidista, o se votaba a los comunistas o los comunistas. Esto era como en España. También votabas a Franco o a Franco. Y sí. Expliquemos esto del oasis para entender por qué las autoridades alemanas orientales levantaron ese muro de la vergüenza. Cuando en 1949 se crean los dos estados, la República Federal Alemana, que era la occidental, la libre, la demócrata de verdad, y la República Democrática Alemana, la oriental, la dictatorial, la demócrata de mentira, se instaló una frontera que separaba esas dos Alemanias. Con pasaporte, claro, para que a los soviéticos no se les escaparan los ciudadanos. No se podía pasar de una Alemania a otra. Ningún occidental tenía interés en pasar a la zona oriental para sentir. Algún rarito habría, claro. Pero nadie quiere entrar a sentirse vigilado, no poder escuchar a los Beatles ni comprarse unos vaqueros capitalistas. Pero claro, los orientales sí intentaban pasar a la zona occidental. Y además, aunque se supone que las dos Alemanias eran estados independientes. Mentira. La RDA no lo era. La Unión Soviética nunca soltó el control de la Alemania del Este. La represión en la RDA era terrible. Era la misma que en la URSS. El miedo que instalaron era el mismo. La falta de libertades. Eran iguales. Si en la URSS existía el KGB o la KGB, que no sé cómo se dice, y con los nazis tuvieron la Gestapo, en Alemania Oriental existía la buena peli la vida de los otros. ¿Qué peli? Bueno. La RDA convirtió a sus ciudadanos en espías de sus vecinos.
Carlos
El país de los chivatos.
Nieves Con Costrina
Sí, sí. Se vigilaban entre ellos. Qué paranoia. Pero en mitad de aquella dictadura de la Había una islita de libertad que era el Berlín Occidental. Libertad de la que podían aprovecharse en cierta forma los del Berlín Oriental.
Carlos
Claro, porque dentro de lo que era la ciudad de Berlín no había frontera. Antes de la construcción del pueblo, no
Nieves Con Costrina
había frontera con barreras físicas. Había ciertos controles, pero había libertad de movimientos dentro de Berlín, porque quizás se confiaron los soviéticos. Si Berlín estaba en mitad de la RDA, todo el que viviera en Berlín estaría muy controlado. Estaban rodeados de dictadura, para entendernos. Evidentemente, los berlineses occidentales podían entrar y salir libremente, volando a cualquier otro país, o moverse a la Alemania Occidental como ciudadanos de la RFA. Tenían libertad de movimientos. Pero los berlineses orientales no podían salir de Berlín porque ellos estaban rodeados de su propia dictadura. Pese a todo, y aquí es donde se impuso la necesidad de levantar un muro, entre 1949 y 1961, más de dos millones y medio de ciudadanos de la Alemania del Este se las ingeniaron para huir a la otra Alemania. Y resultó que el principal coladero de esas huidas era Berlín. Porque en Berlín había libertad de movimientos. Y una vez en el Berlín Occidental, ahí yo que sé cómo lo harían, pero se buscaban la vida para escapar. Las autoridades alemanas de la RDA, que en realidad eran soviéticas, estaban quemadísimas porque no veían cómo frenar tanta fuga de jóvenes y de trabajadores cualificados. Y sin ellos, la economía de la RDA se iba al garete. Y hartos de que se les escaparan, a las 12 de la noche del sábado 12 de agosto de 1961, tropas soviéticas y de la Alemania del Este rodearon todo Berlín. Hicieron un cinturón de hombres soldados, rodearon todo Berlín, Se cortó el tráfico en la ciudad entre los sectores occidental y oriental, y comenzó a construir su un muro que partió Berlín y a los berlineses por la mitad, que separó a familias y amigos de un día para el siguiente. Las autoridades de la Alemania del Este llamaron a esto barrera protectora antifascista. Yo no sé si hay un eufemismo más idiota que este.
Carlos
Has dicho que no se podían escuchar los Beatles en la RDA. Toma Beatles. Toma Beatles directamente. ¿Cuántos kilómetros de muro, por cierto?
Nieves Con Costrina
43 y 100 metros o algo así. Era 43 kilómetros de muro para dividir la ciudad, que ese es el muro que tenemos todos en la cabeza. Pero había otro muro de 112 kilómetros que dejó encerrado el Berlín Occidental. Levantaron un muro alrededor de todo Berlín Occidental pues para que no hubiera comunicación posible, para que ningún alemán del este pudiera entrar al Berlín Occidental. Al principio no fue todo hormigón, evidentemente parte fueron alambradas, que hay imágenes impactantes en donde se ve a ciudadanos, personas mayores enganchados en este.
Carlos
Con lo que habló en eso.
Nieves Con Costrina
Sí, sí. Pero bueno, parejas de mayores agarradas de la mano atravesando aquellas alambradas que habían roto para pasar a lo largo del día siguiente, el 13 de agosto, y además con lo puesto, pasaron con lo opuesto a Berlín Occidental, pasaban sin nada. Eran padres que se enteraron de repente de que ya no iban a ver a sus hijos que estaban al otro lado del muro. Berlineses a los que por una u otra razón les pilló aquella noche en que se empezó a levantar el muro, separados de sus esposas, o de sus maridos o de sus padres, ya no podrían verlos. Muchos se la jugaron aquel día abandonándolo todo, casa, enseres, dinero, también amigos, quizás también parte de la familia. Pero tuvieron que decidir muy rápidamente, casi ¿Qué hacemos? Y salir pitando. Aunque hubo muchos controles, en las 24 horas siguientes desde que empezaron a levantar el muro, se contabilizaron 800 refugiados berlineses. Es increíble. Las ventanas de los edificios cuyas fachadas formaban parte del muro fueron tapiadas.
Carlos
Les tapiaron las ventanas a los vecinos directamente. Ayer mencionabas al canciller Billy Brand cuando dijo aquello de que el puente aéreo sobre Berlín para salvar el bloqueo de Stalin rozó lo fantástico. Casualmente ese hombre era alcalde de Berlín Oeste cuando se empezó a levantar el muro.
Nieves Con Costrina
Él vivió, levantó el muro en sus narices. Él era alcalde de Berlín Occidental desde 1957, socialista, socialdemócrata, cuando ocurrió aquello, en aquella misma fecha hizo una buena reflexión porque el régimen comunista ha admitido en las últimas 48 horas que él mismo es el culpable de la huida de los alemanes a Alemania, o sea que está clarísimo. Una CAM que se autodenomina gobierno intenta encarcelar a su propia gente. El alambre de espino y las ametralladoras son las señas de identidad de un campo de concentración.
Carlos
Es que lo son.
Nieves Con Costrina
Era verdad. En eso convirtieron Berlín Oriental, en un campo de concentración. A partir de aquellos días de agosto. Hay tremendos documentos gráficos donde se ve a parientes o amigos intentando rozarse con la punta de los dedos por encima de los alambres de espino. Mujeres y hombres subidos a escaleras para poder saludar a personas del otro lado, enseñando a los bebés para. Para que sus abuelos los pudieran ver desde lejos. Fue una separación tan absolutamente cruel. Yo invito, porque estamos tan flacos de memoria siempre, pero yo invito a quien no esté muy informado de todo este episodio, que busque en Google imágenes de aquellos días de agosto de 1961. Bueno, y de los siguientes meses, y que intenten imaginar sufrir una situación parecida. Yo que sé, es como si tú y yo saliéramos de la radio, nos encontráramos que han construido un muro en la Gran Vía y ya no pudiéramos volver a ver a los del otro lado. And you would be queen.
Carlos
Bueno, lo de la separación es un drama. Separación de familias, de parejas, de amigos y tal. Pero eso hay que añadirle lo que. Porque muchos siguieron intentando llegar al otro lado en los años siguientes, y algunos palmaron.
Nieves Con Costrina
Unos 200 muertos se calcula más o menos que hubo en 28 años. Algunos subían y se suicidaban de pura desesperación. Y el muro lo fueron mejorando, porque ya no era una simple tapia. En los años 70 se levantó otro muro en la zona de Berlín Este para dejar en el medio la conocida como Franja de la muerte. Por esa franja circulaban las patrullas. Había fosos, vallas electrificadas, focos potentes. Había pinchos enterrados por si alguien pretendía huir corriendo. Se destrozaban los pies. Cuando un país pone tantos esfuerzos en que sus ciudadanos no puedan irse, cuando se invierten tantos recursos en vigilar, en espiar, en prohibir y en reprimir, eso es una mierda de país.
Carlos
Pinchar en un palo.
Nieves Con Costrina
Y aquel muro que levantaron por sorpresa hace 65 años, también cayó por sorpresa, sin que nadie lo esperara, un día de noviembre de 1989. Para mí fue una de las noticias más emocionantes que yo he presenciado en mi vida de periodista. De verdad, fue alucinante. El mundo se pasmó, los periódicos cambiaron sus ediciones, pararon rotativas, se interrumpieron emisiones de radio y televisión para ver cómo los berlineses, antes incluso de que lo hicieran los bulldozers, derribaran a martillazos aquellos 43 kilómetros de vergüenza y de hormigón.
Guest or Listener
Hoy vuelvo a recordar a planes en un bar. Había que cruzar 10 metros del frío canal la salvación. Yo conseguí llegar a hasta final. Tan solo vi tu rostro triste despidiéndote. Llueve, llueve.
Carlos
Pues nada, nieves, a descansar que el lunes hay que volver aquí al pie del cañón.
Nieves Con Costrina
Es verdad que hay un fin de semana, esta vez paramos no por el fútbol, sino por el fin de semana.
Carlos
Claro, fin de semana, descansar un poquito. Venga, un beso.
Nieves Con Costrina
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Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Host: Nieves Concostrina
Date: June 25, 2026
En este episodio de "Acontece que no es poco", Nieves Concostrina examina la historia del Muro de Berlín con su perspectiva característica: irónica, clara y desenfadada. El programa contextualiza la división de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, desmenuza cómo y por qué se levantó el muro en 1961, y describe el impacto brutal e inmediato que tuvo en la vida de los berlineses, así como su caída, casi 30 años después. Todo ello, salpicado de comentarios agudos y referencias culturales populares, para iluminar la lección de que los muros, lejos de ser cosa del pasado, siguen proliferando en el mundo actual.
"Ahora mismo en todo el mundo hay una epidemia de 'muritis'. Se construyen muros por todas partes... hace 35 años, cuando cayó el muro de Berlín, apenas había seis." (Carlos, 00:26)
"A partir de aquel año Berlín se convirtió en la vía de escape de los alemanes del este hacia el oeste. [...] La noche del 12 de agosto de 1961, el gobierno de la República Democrática Alemana comenzó a levantar casi por sorpresa un muro..." (Nieves, 01:12)
"República Democrática Alemana. Con un sistema de gobierno unipartidista, o se votaba a los comunistas o los comunistas. Esto era como en España. También votabas a Franco o a Franco." (Nieves, 03:47)
"Eran padres que se enteraron de repente de que ya no iban a ver a sus hijos que estaban al otro lado del muro. Berlineses a los que por una u otra razón les pilló aquella noche en que se empezó a levantar el muro, separados de sus esposas, o de sus maridos o de sus padres, ya no podrían verlos." (Nieves, 08:50)
"Las ventanas de los edificios cuyas fachadas formaban parte del muro fueron tapiadas." (Nieves, 09:49)
"Fue una separación tan absolutamente cruel. Yo invito... a quien no esté muy informado de todo este episodio, que busque en Google imágenes de aquellos días de agosto de 1961." (Nieves, 10:38)
"Cuando un país pone tantos esfuerzos en que sus ciudadanos no puedan irse, cuando se invierten tantos recursos en vigilar, en espiar, en prohibir y en reprimir, eso es una mierda de país." (Nieves, 12:33)
"Para mí fue una de las noticias más emocionantes que yo he presenciado en mi vida de periodista. De verdad, fue alucinante. El mundo se pasmó…" (Nieves, 13:14)
El episodio es un recorrido vívido y mordaz por la historia y el legado humano del Muro de Berlín, salpicado de comparaciones con la proliferación de muros contemporáneos. Concostrina enfatiza el drama humano, la capacidad represiva de los estados y la importancia de no olvidar para no repetir los mismos errores, reivindicando la memoria y la empatía como antídotos contra la indiferencia histórica.