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Nieves Concostrina
Ser podcast. En La Ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con Costrina, Cadena SER.
Carla
Vaya fecha más nefasta la de hoy. Vaya recuerdos amargos que nos trae siempre. El 11 de marzo, el m. Ese día se rompieron muchas cosas, no sólo la vida de casi 200 personas. Pero bueno, esta semana estamos en otro tema. Estamos en una serie dedicada a Puerto Rico, a sus frustrados intentos de independencia y todo a partir, estamos contándolo a partir de la que montó Bad Bunny en la final de la Super Bowl. Que por cierto, Bad Bunny ayer cumplió años. Ayer cumplió 32 añitos. Nieves, buenas tardes.
Nieves Concostrina
Hola, buenas tardes.
Carla
Digo la que montó en cuanto a reivindicación, porque la música y el espectáculo ya hemos hablado, pero claro, lo que hace él también es un buen can para hacer activismo y lo estamos contando
Nieves Concostrina
esta semana estamos en ello. Quizá porque a mí me impactó mucho, me sorprendió mucho ver cosas que yo desconocía totalmente. Vamos a partir de la base de que, como dijo el poeta Ramón de Campoamor, en este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, solo según el color del cristal con que se mira. Efectivamente, sí. Bueno, ayer acabábamos con la canción América del musical West Side Story, ese magnífico duelo de baile y palabra en una azotea de Nueva York entre Anita y su novio Bernardo, entre las chicas y los chicos puertorriqueños. Ellas, todo el mundo, vamos, que no haya visto esta película, ya está corriendo a verla. Ellas están encantadas de haberse ido de San Juan de Puerto Rico porque ven unas ventajas y los chicos responden con los inconvenientes. Dicen, los rascacielos crecen en América, los Cadillac se pasean por América, la industria prospera en América. Y responden 12 en una habitación en América, la vida está bien en América. Y dicen ellos, si eres blanco en América, aquí eres libre y tienes orgullo. Ellas mientras te quedes en tu sitio, responden ellos. Libre para ser lo que quieras, dicen ellas. Libre para servir mesas y limpiar zapatos, responden ellos. Creo que volveré a San Juan, sé de un bar con el que puedes zarpar, responden ellos. Y terminan ellas, todos los de allí me recibirán. Y rematan ellos, todos los de allí ya están aquí. Es buenísimo. Y como es Bad Bunny y sus denuncias en las canciones el que nos está dando el pie desde el lunes para esta serie puertorriqueña. De eso, entre otras cosas, vamos hoy de los que se fueron, de los que quieren volver, de los que no quisieron irse y de los que se quedaron para lo que han quedado y de lo que hicieron con las que quedaron. Aunque no se le entienda Bad Bunny a lo explicamos.
Bad Bunny (song lyrics)
Debí tirar más fotos de cuando te tuve Debí darte más beso y abrazo las veces que pude Ojalá que los míos nunca se muden Y si hoy
Carla
me emborracho pa que me ayude tirar más fotos es cuando te tuve Debí darte más besos Y todo lo que siga a continuación es claramente no parece, ¿No? Añoranza por los que se fueron de Puerto Rico.
Nieves Concostrina
Totalmente. Ahí está la clave de la canción. Dice ojalá los míos nunca se muden. Es lo que dice esa añoranza y arrepentimiento de no haber hecho más fotos a la familia, a los vecinos, a los amigos antes de que se fueran. Debí tirar más fotos es el título de la canción, que también da título al álbum. Y todo el álbum es una denuncia del colonialismo, del neocolonialismo, de la gentrificación, de la especulación urbanística, del imperialismo, del destrozo que han hecho y están haciendo en Puerto Rico. Porque cuando estás Unidos, se quedó con la isla. Aparentemente mejoró la calidad de vida respecto a cómo estaba cuando era colonia española, pero sólo era una segunda colonización muy bien disfrazada. Parecía que Puerto Rico avanzaba, y ojo, ya avanzó, que no es todo. No quiero que se malinterprete, pero hasta cuando se les concedió la ciudadanía estadounidense, parecía que avanzaban más. Pero qué avance tan raro, porque serían los únicos ciudadanos estadounidenses que no podrían votar en las presidenciales de Estados Unidos Es una curiosa ciudadanía, pero bueno, cosas así eran lo de menos. Otro asunto, y esto es anecdótico, pero bueno, también tuvo lo suyo, fue por ejemplo, la eliminación en 1899, un año después de la invasión, de que les cediéramos la isla, de la festividad del Día de Reyes, que vale que es una fiesta de origen católico, pero que nada tiene que ver ya con la religión, porque es una fiesta de regalos, de ilusión. Bueno, pues los yanquis les quitaron la fiesta, obligaron a los puertorr a trabajar ese día y a los estudiantes a ir a clase, a la vez que impusieron la celebración del Día de Acción de Gracias, que es una fiesta cristiana, colonialista y muy hipócrita, que a los puertorriqueños ni les va ni les viene. Al menos la fiesta del Día de Reyes estuvieron luchando mucho por ella. Tuvieron que volver a ponerla en 1931 porque nunca cesaron las protestas allí. Los reyes, por cierto, van en caballo, no en camellos. Pero a lo que vamos hoy es a la inmigración puertorriqueña, que es a
Carla
lo que se ref en la canción esa de América. Está bien volverlo a escuchar, porque cuando los puertorriqueños dicen todos los de allí ya están aquí, se refieren precisamente a eso.
Nieves Concostrina
Claro. Qué paradójico. Si los puertorriqueños eran estadounidenses, ¿Qué necesidad tenían de irse a otra parte de Estados Unidos? Sería porque en Puerto Rico no estaban tratados como estadounidenses. Carecían de las ventajas de ser estadounidenses más allá de tener un pasaporte. Y en la isla seguían siendo mano de obra barata al servicio de las grandes compañías estadounidenses. ¿Que se hicieron? Es que nada más empezar el siglo XX, ya se habían hecho con el 50% de las tierras cultivables. Se desmantelaron los cafetales, se destruyó gran parte de la agricultura de subsistencia de la que dependían muchos puertorriqueños, y lo destrozaron para potenciar el azúcar y el tabaco. En 1900, Treint subió mucho el desempleo y esto provocó una salida masiva de la isla. Y a la pobreza hubo que añadir que las puertorriqueñas procreaban demasiado. Eso les parecía a los yanquis. En Puerto Rico había exceso de población, y cuanta más población, más querrían ir a Estados Unidos. Y es que para ser estadounidenses, los puertorriqueños eran demasiado morenos, demasiado pobres y demasiado incultos. No les gustaban a ellos. Es decir, lo que muchos consideraban en aquellas décadas de 1920 y 1930 una raza genéticamente inferior.
Carla
Ya estamos.
Nieves Concostrina
Ya. Claro, claro. Había que echar el freno. Por aquel entonces estaba en boga en Estados Unidos la eugenesia, una teoría cruel que, ya sabes, hemos hablado una vez de ella. Defiende la mejora de la raza humana mediante la selección. Sólo los mejores, claro, que era lo que hacían los nazis. Y eso ya lo hicieron antes los estadounidenses, y lo hizo después en España el malvado psiquiatra Vallejo Nájera, el abuelito de una digna descendiente de este fascista, la cocinera Samantha Vallejo Nájera.
Carla
Esta música nos lavando el sonora de Frankenstein. Sí, es la banda sonora de Frankenstein. Mira, oye, proseguir con lo que comentabas, pero entonces en Puerto Rico se aplicó la eugenesia.
Nieves Concostrina
A ver sí es que fueron muy tramposos los yanquis de haberse hecho con un control de natalidad informado y voluntario. Pues podríamos entrar al debate, porque una cosa sería que las mujeres lo pidieran y otra que se lo impusieran. Estados Unidos achacaba la pobreza de la isla a la superpoblación, obviando, por supuesto, que la pobreza en la isla la provocaban las condiciones económicas y laborales impuestas en Puerto Rico por las grandes empresas yanquis. Por otra parte, en Estados Unidos estaba prohibido el control de la natalidad en todo Estados Unidos. Pero mira, hicieron una excepción con los puertorriqueños. Estados Unidos optó en aquellos años en varios estados, pero especialmente en Puerto Rico, por la esterilización. Esterilización de personas consideradas intelectual o emocionalmente no aptas para tener hijos. Y casualmente todas ellas eran pobres y no blancas. En Puerto Rico decidieron que había que depurar racialmente a los jíbaros.
Carla
Aclaremos que el jíbaro en Puerto Rico es el campesino. Los jíbaros la cabeza. No, en Puerto Rico el jíbaro es el campesino. Y en los espectáculos de Bad Bunny, el otro día lo vimos en la Super Bowl también los bailarines visten como campesinos y con su sombrero de paja
Nieves Concostrina
y sus amigos y sus cosas llevan ese sombrerillo ahí tan chulo que está hecho con hojas de palma y que también estuvo, como dices, muy presente en el medio tiempo de la Super Bowl. Casi todos llevaban la pava. ¿Se llama así el sombrero? El sombrero jíbaro. El control de la natalidad en los años 30 empezó por las buenas. Se abrieron decenas, decenas de clínicas de planificación familiar con supuestas feministas y personal sanitario que informaban a las mujeres sobre los beneficios de no tener muchos hijos si no se les iba a dar una buena calidad de vida. Aunque las informadas, llámalo casualidad, pero siempre eran las más pobres y las más morenas. En frente de este control tramposo se puso no sólo la secta católica, que ya sabemos que necesita muchos niños para que la clientela no descienda. Pero también se pusieron en contra los que veían ese control de natalidad como lo que también era una medida basada en intereses colonialistas. Y además, legalmente esto también era contradictorio, porque es que las leyes federales de Estados Unidos prohibían la anticoncepción. Tuvieron que hacer una excepción en Puerto Rico y promulgar en 1937 la ley 136, que se llama, que permitía la contracepción en la isla por razones sociales o económicas.
Carla
De dónde venimos
Nieves Concostrina
eran Estados Unidos, pero no eran Estados Unidos. A vosotros sí os vamos a poner esta ley. Y bueno, así siguieron pasando las décadas y el desempleo aumentando y la inmigración a Nueva York disparada. Había que hacer algo para que dejaran de parir las puertorriqueñas. El gobernador de Puerto Rico hasta 1939, que era Yankee, por supuesto, recordemos que lo pone, se llamaba Blanton Winship, era muy partidario de la eugenesia. Y bueno, como decía que lo nombra el presidente, este hombre dijo al New York Times que urgía investigar en la isla el control poblacional porque era el único medio confiable para mejorar la raza humana. La madre que lo parió. Ya que hablamos de continuaron, siguieron llegando malísimas decisiones.
Carla
¿Y qué pasó entonces? Quiero decir, lo has insinuado tú antes, que como no lo habían conseguido por las buenas, fueron por las malas.
Nieves Concostrina
Directamente, directamente. En los 50, ya estamos en los años 50, se estaba experimentando con la píldora anticonceptiva. Ya se habían hecho pruebas en ratas y en monas. Faltaba experimentar con humanas. Y como en Estados Unidos estaba prohibida la contracepción, se fueron a Puerto Rico, que allí estaba legalizada desde 1937 con esa ley 136. Y los desarrolladores de la píldora, puesto que Puerto Rico ya tenía una amplia red de clínicas de planificación familiar, consideraron que Puerto Rico era el laboratorio ideal. Primero pidieron voluntarias entre las estudiantes de medicina y enfermería, pero las chicas se fueron borrando porque que sufrieron muchos efectos secundarios y tenían que pasar por biopsias y pruebas muy, muy desagradables. Como la experimentación tenía que seguir, se fueron a buscar mujeres a los suburbios. 500 puertorriqueñas fueron utilizadas como conejillos de indias, sin saber que era un medicamento experimental, sólo creyendo que era un método anticonceptivo probado. Hubo denuncias. Tres mujeres murieron, pero los ensayos continuaron hasta 1964. Y en los años 70 llegaron más malas decisiones. La esterilización de mujeres sin consentimiento informado. Sí, sí, esto fue tremendo. Los médicos las obligaban a aceptar la esterilización para atenderlas durante el proceso del parto. A otras que no habían sido madres se las convenció de la esterilización, pero sin decirles que el proceso era irreversible. En fin, todo esto lo hemos contado así un poco por encima, pero aquello fue tremendo. Sólo es otra pincelada de lo que fue el espejismo estadounidense.
Carla
Pues mañana, último capítulo de esta serie, ya no sé yo qué pensar. ¿Qué nos espera mañana?
Nieves Concostrina
Bueno, pues Bad Bunny seguirá siendo el hilo conductor, ya que utiliza su fama internacional para visibilizar las luchas sociales y políticas del pueblo puertorriqueño.
Bad Bunny (song lyrics)
Soy el jibaro llorando No quería irse por Londo pero el corrupto lo era Y no se sabe hasta cuándo. Quieren quitarme el río y también la playa Quieren al barrio mío y que abuelita se vaya No nos suelte la bandera ni olvide la lola. Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawaii.
Carla
Lo que le pasó a Hawaii Claro, claro.
Nieves Concostrina
Se le entiende mal, pero lo dice muy clarito. Mañana entenderemos mejor por qué Bad Bunny no quiere que a Puerto Rico le pase lo mismo que le pasó a Hawai.
Carla
Pues nada, esperando nos queda, Monibes. Mañana resolvemos la duda. Venga.
Nieves Concostrina
Gracias, Carla.
Carla
Un beso. Hasta mañana.
Nieves Concostrina
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Bad Bunny (song lyrics)
Y en la isla se quedó. Y no se sabe hasta cuándo. Quieren quitarme el río y también la playa Quieren el barrio mío y que tus hijos se vayan. No, no suelt la bandera ni olvídele. Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Guay. No, no suelte la bandera. Te olvid. Ya no quiero.
Nieves Concostrina
Que va contigo.
Date: March 11, 2026
Host: Nieves Concostrina
Podcast: SER Podcast
Series: Acontece que no es poco
This episode is the third part of a historical series on Puerto Rico, exploring its complex and often painful relationship with the United States. Using Bad Bunny’s recent Super Bowl performance and activism as a springboard, host Nieves Concostrina dives into the themes of immigration, colonialism, identity, and the controversial history of population control and eugenics on the island. She weaves together song lyrics, cultural references, and historical facts to expose how the supposed “American progress” for Puerto Rico was, in many aspects, an illusion.
[00:26] Carla introduces the ongoing Puerto Rico series, linking it to Bad Bunny’s Super Bowl activism and his birthday.
[01:05] Nieves connects the story to a scene from West Side Story’s song "América", where Puerto Rican immigrants debate the pros and cons of leaving their homeland.
“En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, solo según el color del cristal con que se mira.”
(“In this treacherous world, nothing is true or false, it all depends on the color of the glass you look through.”)
— Nieves Concostrina quoting Ramón de Campoamor ([01:05])
[03:00] Bad Bunny lyric: “Debí tirar más fotos de cuando te tuve... Ojalá que los míos nunca se muden...” ([03:00])
“…todo el álbum es una denuncia del colonialismo, del neocolonialismo, de la gentrificación, de la especulación urbanística, del imperialismo…” ([03:28])
“Serían los únicos ciudadanos estadounidenses que no podrían votar en las presidenciales de Estados Unidos. Es una curiosa ciudadanía…” ([03:57])
“…para ser estadounidenses, los puertorriqueños eran demasiado morenos, demasiado pobres y demasiado incultos. No les gustaban a ellos.” ([06:39])
“…lo que muchos consideraban en aquellas décadas de 1920 y 1930 una raza genéticamente inferior.” ([07:06])
“Estados Unidos optó en aquellos años…por la esterilización…casualmente todas ellas eran pobres y no blancas. En Puerto Rico decidieron que había que depurar racialmente a los jíbaros.” ([08:49])
“Este hombre dijo al New York Times que urgía investigar en la isla el control poblacional porque era el único medio confiable para mejorar la raza humana. La madre que lo parió.” ([11:09])
[13:27] Nieves: Bad Bunny continues to spotlight Puerto Rican issues on an international stage, using his music to denounce ongoing injustices.
[13:37] Bad Bunny lyric:
“Quieren quitarme el río y también la playa / Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya / No nos suelte la bandera ni olvide la lola / Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawaii.” ([13:37])
“Mañana entenderemos mejor por qué Bad Bunny no quiere que a Puerto Rico le pase lo mismo que le pasó a Hawai.” ([14:16])
“En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, solo según el color del cristal con que se mira.”
“Todo el álbum es una denuncia del colonialismo, del neocolonialismo, de la gentrificación, de la especulación urbanística, del imperialismo, del destrozo que han hecho y están haciendo en Puerto Rico.”
“…eran Estados Unidos, pero no eran Estados Unidos. A vosotros sí os vamos a poner esta ley.”
“…urgía investigar en la isla el control poblacional porque era el único medio confiable para mejorar la raza humana. La madre que lo parió.”
“No quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawaii.”
The episode balances a casual, conversational tone (with frequent asides and humor) with the delivery of impactful and often uncomfortable historical truths. Nieves and Carla incorporate music, popular culture, and pointed commentary, making the dense subject matter accessible and emotionally resonant.
In this episode, Nieves Concostrina and Carla intertwine Bad Bunny’s activism and music with a rich, critical look at Puerto Rican history under American control. They reveal how the promise of American protection and citizenship concealed new forms of colonial oppression—through economic exploitation, cultural erasure, racial prejudice, and invasive social engineering projects like forced sterilization. The voices of emigrants, embodied today by Bad Bunny, echo the pain of loss and dispossession, challenging the notion of progress and laying bare the ongoing struggle for dignity and agency.
Listeners are left anticipating the final chapter, which promises to further explore why Puerto Rico’s story is not just about the past, but about present and future battles for justice and self-determination.