
Loading summary
Safeway Albertsons Announcer
Save on holiday essentials at Safeway at Albertsons this week. Get USDA choice beef bone in roast for six dollars, ninety seven cents per pound with digital coupon and minimum purchase of fifty dollars or more in a single transaction excluding the price of the roast while supplies. Last limit, one plus. Get broccoli, cauliflower, green beans or Brussels sprouts for ninety seven cents per pound with digital coupon limit six pounds. And russet red or yellow potatoes, yellow onions, yams or sweet potatoes are ninety nine cents per pound member price. Visit safewayalbertsons dot com for more deals.
Nieves Costrina
SER PODCAST. En la ventana acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con nieves con costrina. Cadena ser.
Carlos
Hola, Nieves. Buenas tardes.
Nieves Costrina
Hola, Carlas. Buenas tardes. ¿Qué tal?
Carlos
Hoy, si te parece, vamos a completar la serie que iniciamos la semana pasada, la conocida como guerra de los Boers, que ha dado hasta el momento mucho de sí. Ha dado muchísimo. Sobre todo para conocer cómo fueron los comportamientos coloniales en África y cómo algunos de los propios ocupantes coloniales acabarán aguantados entre ellos. Hoy, el fin de la historia, después de que Gran Bretaña ganara esa guerra, Hoy, el fin de la historia es el comienzo de otro drama terrible además, el del apartheid. Así como suena. Así como suena.
Nieves Costrina
Así es. No, no, esto ha sido tremendo. Yo espero que se pueda seguir bien el hilo de esta historia, porque es un follo. Al final de la guerra Anglo Boer, que fue en 1902, habíamos dejado un inmenso territorio que ocupaba todo el pico sur de África bajo el mando del Imperio Británico. Pero ese inmenso territorio seguía a su vez dividido en territorios que se autogobernaban con políticas diferentes, con elecciones propias y tal, para entendernos, como si fueran autonomía. Este sistema de autogobiernos, esto no le gustaba, no le venía bien a Gran Bretaña. Los británicos necesitaban un territorio unificado. Nada de Transvaal por un lado, Orange por otro, y por otro los del Cabo. No, no, no. Eso tenía que ser. Un estado único dominado por el Imperio británico, bajo la soberanía del rey británico. Y eso finalmente se alcanza en 1910. Ahí nació la Unión Sudafricana. Y ahí es cuando se tomó en Londres una tremenda decisión que ya sólo llevó a que todo lo que estaba muy mal empeorara. La Cámara de los Comunes, con mayoría liberal en aquel momento. Yo no quiero ni pensarlo. Si hubieran sido conservadores. Bueno, es que en aquel momento eso de liberal era sólo una etiqueta vacía.
Carlos
Lo dejamos para otro momento.
Nieves Costrina
Y hoy más vacía todavía. Bueno, pues aquella Cámara de los Comunes decidió que en ese nuevo Estado la población negra no tendría derecho a voto ni derecho a la propiedad de la tierra de todo lo que les habían prometido. Nada, Absolutamente nada. La mayoría de los negros sudafricanos lucharon al lado de Gran Bretaña contra los bóers. Y claro, cuando ganaron los ingleses dijeron los ya ha pasado lo peor. A partir de entonces creían que serían ciudadanos con derechos. Y no. Los ingleses habían mentido. Que chorrecha.
Guest Singer or Music Insert
Please allow me to introduce myself I'm a man of wealth. I was around when Jesus Christ had his moment of doubt of pain me. Damn, sure. The pilot washed his hands.
Carlos
Lo que has dicho último es muy fuerte. Los británicos se molestaron al menos en dar una explicación de por qué habían faltado a su palabra. Es que hay que recordar. Es que lo contamos en episodios anteriores. Si no hubiera sido por los nativos que lucharon junto a ellos, no hubieran ganado a los boers, porque de entrada.
Nieves Costrina
Empezaron palmando totalmente y perdieron, pero a lo grande. No sé, no dieron explicaciones. Supongo que responderían lo mismo que dijo el padre de Felipe. ¿Explicaciones de qué? Ya está. Tampoco dieron explicaciones a los árabes ocho años más tarde, cuando después de prestar ayuda a los británicos en la Primera Guerra Mundial, se quedaron tirados sin su reino prometido. Si es que no tienen escrúpulos. No tenían escrúpulos. Al menos los blanquitos británicos y los blanquitos afrikaners habían llegado al acuerdo entre ellos de que los negros, los nativos de África, los habitantes de aquellas tierras desde hacía siglos, milenios, no tuvieran más derechos que los primates. Así de claro. Así de crudo fue la historia. Los señoritos diputados londinenses, con todo su golpe de flema británica, lo ratificaron así en el Parlamento, a miles de kilómetros al norte, y listo. Allí votaron alejados de aquellas tierras. En 1923, y seguimos avanzando hacia el desastre, se aprobó en la Unión Sudafricana la Ley de Nativos que decía que los negros no podían vivir en núcleos urbanos y que sólo serían bienvenidos como residentes temporales mientras estuvieran atendiendo las necesidades de la población blanca. Se impusieron una cosa que llamaron controles de afluencia, o sea, controles policiales para preservar el espacio urbano para blancos y reducir el acceso los negros. Ahí se impuso ya un control absoluto. Avanzamos más y ya estamos a un paso del apartheid. En 1930 habían pasado 20 años desde la creación de la Unión Sudafricana y entonces ya en 1930, digo, nueve décimas partes de las tierras estaban en manos de los blancos, o se lo decimos de otra manera, el 93% de las tierras fueron entregadas a los blancos, que representaban el 10% de la población. Por supuesto, los dos idiomas oficiales que se impusieron fueron el inglés y el neerlandés, que luego se llamó el neerlandés indescifrable, que luego se llamó afrikans, pero el idioma nativo zulú no contaba para nada.
Carlos
Es tremendo porque se puede entender que en un momento dado de la historia alguien tome decisiones equivocadas y principios del siglo XX Pues igual, yo qué sé. Pero es que por lo que vas contando, cuando más avanzaba y más progresaba el mundo, más retrocedía Sudáfrica. Es que iban en direcciones contrarias.
Nieves Costrina
Totalmente. Además estaban ahí abajo. ¿Quién se iba a ocupar de esos que estaban ahí abajo? Es un caso único en el mundo junto con Israel, porque el sistema de apartheid es el mismo. Es la deshumanización del negro, del palestino, para que a los blancos sudafricanos, a los israelíes, no les importe verlos reventados. Da igual. No están viendo seres humanos, aunque el ser humano tenga dos añitos. Da igual. Lo más grande es que la Unión Sudafricana estaba considerada un estado democrático donde no votaba el 90% de sus habitantes. Esto es muy gracioso. Todas las elecciones celebradas, todas, todas las elecciones celebradas en la unión sudafricana desde 1910 hasta 1961, que es cuando ya nació la actual República Sudafricana, y hasta que En los años 90 fue elegido Nelson Mandela, todos los jefes de estado y todos los presidentes del gobierno eran afrikaners racistas, gente mala donde las hubieran. Claro, si solo votaban ellos, se votaban ellos. Y hasta ahora no lo habíamos dicho, pero todos muy cristianos protestantes, como los británicos, solo que estos son los británicos son anglicanos y los afrikaners eran calvinistas. Pero bueno, mismos perros cristianos con distinto collar.
MyFICO Advertiser
Get your FICO score straight from the people that created it. Plus free credit monitoring and a free credit report every month. No credit card required FICO scores are used by over ninety percent of lenders. So trust the myfico app to keep you in the know. Visit myfico dot com free or download the myfico app today.
Carlos
Oye, y el apartheid como tal, o sea, por decirlo así, oficialmente, ¿En qué momento llegó para quedarse ya, ¿En qué año?
Nieves Costrina
En el 48. 1940. Pero dices bien, oficialmente, porque fue una instauración oficial. Cuando el partido más despreciable que hay sobre la tierra, equiparable al partido nazi, sacó mayoría absoluta, que fue en las elecciones de 1948. Su líder era un demonio blanco. Era un tío calvo y con gafas llamado Daniel Malan, o Malan, no sé cómo se dice. Era el Hitler de Sudáfrica, afrikaner puro, descendiente de aquella maléfica mezcla racista de colonos holandeses y alemanes. Con aquella mayoría absoluta se dio carta verde al supremacismo, al racismo, al odio y a la impunidad. Nada más sacar esa mayoría absoluta, en ese mismo 1948, aprobaron una avalancha de decretos racistas y el Partido Nacionalista, que así se llamaba, hizo una declaración formal inaugurando lo que denominaron el sistema de la Parthey, prometiendo hacer más fuerte la supremacía blanca e incrementar las medidas contra los negros, ya sin disimulo, sin medias tintas, ya sin avergonzarse ante la comunidad internacional. Porque claro, la comunidad internacional estaba en el 48. Pues cada uno a lo suyo. España en plena posguerra de miseria, hambre y represión. El resto de Europa, Estados Unidos, la URSS, en su propia posguerra. Bueno, los blancos crearon allí, en Sudáfrica, un bonito eslogan que decía Gebar KKK, que recuerda las tres K del Ku Klux, con toda la intención, pero cuidado con los negros, los indios y el comunismo. Gebar café coulí comunismus.
Carlos
Estos en afrikans.
Nieves Costrina
En afrikans, dicho en afrikaans, oye.
Carlos
Los negros, los comunistas, pero los indios también. ¿A quién se referían? A los indios asiáticos o a los.
Nieves Costrina
Culíes que llamaban eso lo siguen llamando así en muchos sitios. Indios, chinos, asiáticos en general. El sistema de apartheid se puso a legislar como loco contra todo lo que no fuera blanco puro, el blanco neutrex. Se aprobó la ley que prohibía los matrimonios mixtos. Se aprobó otra ley llamada de inmoralidad, que prohibía relaciones íntimas entre miembros de distintas razas. Se aprobó otra ley llamada Registro de la población, donde se clasificaban, donde ahí se definía a los negros como gentes de color. Yo odio este término de color.
Carlos
Además es ridículo, me pone mala, porque.
Nieves Costrina
Además es el término que impusieron los racistas. Somos blancos, somos negros, somos mestizos, somos mulatos, da igual, pero no somos de color. Los culíes eran un subgrupo dentro del grupo de los de color. Se endureció la otra ley que he referido antes, prohibiendo entrar a los negros a zonas urbanas si no era para servir a los blancos. Y para ello tenían que llevar un documento que les podía pedir cualquiera en cualquier momento. Leyes también para separar las diversiones. Los negros tenían que tener su ocio alejados de los blancos. Y por supuesto en el campo también sus propias playas. ¿Para qué seguir si era todo así de salvaje?
Carlos
Qué bueno es hacer memoria, porque es que esto que estás contando ocurrió anteayer. Anteayer. Por eso hay que preguntarse en qué momento la comunidad internacional empieza a fijarse en Sudáfrica, o sea, ¿Qué decía la ONU? Ya sé que la ONU no te gusta mucho, pero ¿Qué decía? ¿Qué decía?
Nieves Costrina
A mí me gusta la ONU. Lo que me gustaría es que si era para algo, que fuera efectiva, no que diera discursitos por la ONU. Muy graciosa. La ONU miró a Sudáfrica en 1960. Ya tardó, claro, ya llevaban los blancos machacando negros desde hacía 12 años. Pero ocurrió que en ese año, en el 60, hubo una matanza de 69 negros durante una manifestación pacífica que se conoce como la masacre de Sharville. Y dijeron los señores de la uy, ¿Qué pasa por allá abajo? ¿Qué pasa por allá abajo en África? Pues nada, están con eso que llaman apartheid y con lo que llevan desde 1948, pim pam, pim pam, aplastando vidas y derechos de los negros. Y ahí dijo la uy, eso no puede ser. Vamos a votar medidas. Y la Asamblea votó en masa para instar a todos los estados miembros, a todos, a romper relaciones diplomáticas con Sudáfrica, a boicotear los productos sudafricanos y a suspender todas las exportaciones a Sudáfrica. Esto fue en 1960. ¿Tú has hecho algo? Pues ya está, ahí quedó la cosa. Nadie hizo nada. A Sudáfrica se la refanfinfló la ONU y mira, Y además en recochineo ante vuestras inútiles amenazas, vamos a encarcelar a Nelson Mandela. Y ahí es cuando lo encarcelan. Y ya está. Luego la ONU siguió haciendo durante los siguientes años declaraciones condenándola a Parthey. Pero bueno, como los países del mundo que conforman la ONU no hacen caso de lo que ellos mismos acuerdan, pues todo es una gran pantomima. Una pantomima mundial y ridícula. Y encima Estados Unidos firmó una alianza con el gobierno sudafricano. Una alianza que se Esa alianza se llamó el Compromiso Constructivo. Fue en los años 70, en los mismos años en los que se firmaron instalaron las dictaduras en América. Claro, con Kissinger y con Nixon al mando. Bueno, pues también Estados Unidos necesitaba a Sudáfrica para intervenir en una serie de países africanos. Y si Sudáfrica los ayud. Los estadounidenses les dijeron que les dejarían seguir con Swapartheid. Así funciona el mundo.
Carlos
Oye, por cierto, has citado la matanza de Sarville, pero la gran matanza en la historia de su la de Soweto, que fue en los 70 también. Precisamente 1976.
Nieves Costrina
En el 76. Madre mía. Ahí murieron 700 estudiantes. 700 estudiantes muertos durante otra manifestación pacífica de 15.000 maestros y alumnos porque le sacaron otra ley que les obligó de la noche a la mañana a que los niños negros empezaran a estudiar la mitad de las asignaturas en afrikans. Aquello fue tan salvaje, aquella represión fue tan sangrienta. La gente además empezaba a ver cosas por televisión. Bueno, ahí se empezaron a dar pequeños pasos hacia el fin de la parheid. Se dejó que los negros crearan sindicatos en el 79. Se permitieron matrimonios mixtos en 1985. Los negros pudieron pasar a los núcleos urbanos en el 86, pero la violencia no paraba de crecer. Las manifestaciones no cesaban. Millones de negros ya se rebelaron. Hubo miles de muertos, 50.000 activistas detenidos. Pero dio igual. Hasta que Estados Unidos no dejó de apoyar a Sudáfrica, no empezaron los verdaderos cambios que llevaron al final del apartheid en 1994 y la llegada a la presidencia de Nelson Mandela. Y que te diga es que por eso Israel está donde está, porque así lo quiere Estados Unidos y porque el mundo es flojo, es hipócrita y cobarde. Al margen de los asesinatos, el racismo y la xenofobia, hay otra cosa en común en los dos casos de apartheid sudafricano israelí y eso es que la base del conflicto, en esa base del conflicto están los británicos. Son los directos responsables de haber permitido que los israelíes robaran las tierras a los palestinos y los directos responsables de haber abandonado y entregado a los africanos negros a los africanes blancos.
Carlos
Pues felicidades, ¿No? Joder, tremendo. Bueno, Nieves, mañana Nochebuena a ver qué y pasado Navidad a ver qué contamos ya.
Nieves Costrina
Siento haber acabado con.
Carlos
Recuerdo muy, muy, muy, muy necesario.
Nieves Costrina
Muchísimo, de verdad, la vida es así.
Carlos
De dura y más en estos tiempos. Un beso, otro para ti, nos vemos pronto, pásalo bien.
Nieves Costrina
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita Pod.
Host: Nieves Concostrina | Co-Host: Carlos | Podcast: SER Podcast
Release Date: December 23, 2025
This episode concludes a mini-series on the Boer War and its far-reaching consequences in southern Africa. Nieves Concostrina offers her characteristically incisive historical analysis, focusing on how the British laid the foundations of apartheid in South Africa. The conversation explores the transition from colonization and the Boer War to institutionalized racism and the official advent of apartheid, drawing parallels to modern geopolitical issues, and sharply criticizing the long-standing international complicity and inaction.
[00:58–03:20]
"La mayoría de los negros sudafricanos lucharon al lado de Gran Bretaña contra los bóers... creían que serían ciudadanos con derechos. Y no. Los ingleses habían mentido. Que chorrecha."
— Nieves Concostrina [02:46]
[04:08–06:32]
"Los señoritos diputados londinenses... lo ratificaron así en el Parlamento, a miles de kilómetros al norte..."
— Nieves Concostrina [05:26]
[06:48–09:03]
"La Unión Sudafricana estaba considerada un estado democrático donde no votaba el 90% de sus habitantes... todos los jefes de estado... eran afrikaners racistas..."
— Nieves Concostrina [07:06]
[09:03–11:39]
"Nada más sacar esa mayoría absoluta... hicieron una declaración formal inaugurando lo que denominaron el sistema de la Parthey..."
— Nieves Concostrina [09:36]
[12:42–15:07]
"La ONU miró a Sudáfrica en 1960. Ya tardó... la Asamblea votó... Pero nadie hizo nada. A Sudáfrica se la refanfinfló la ONU..."
— Nieves Concostrina [13:00]
[15:07–17:04]
On British betrayal and global hypocrisy:
"No tienen escrúpulos. No tenían escrúpulos. Al menos los blanquitos británicos y los blanquitos afrikaners habían llegado al acuerdo entre ellos de que los negros... no tuvieran más derechos que los primates. Así de claro."
— Nieves Concostrina [04:24]
On faux democracy:
"Todas las elecciones celebradas... desde 1910 hasta 1961... todos los jefes de estado y todos los presidentes del gobierno eran afrikaners racistas, gente mala donde las hubieran. Claro, si solo votaban ellos, se votaban ellos. Y hasta ahora no lo habíamos dicho, pero todos muy cristianos protestantes..."
— Nieves Concostrina [07:06]
On the international community:
"La ONU miró a Sudáfrica en 1960. Ya tardó... A Sudáfrica se la refanfinfló la ONU y mira, Y además en recochineo ante vuestras inútiles amenazas, vamos a encarcelar a Nelson Mandela."
— Nieves Concostrina [13:00]
Parallel with Israel:
"El sistema de apartheid es el mismo. Es la deshumanización del negro, del palestino, para que a los blancos sudafricanos, a los israelíes, no les importe verlos reventados..."
— Nieves Concostrina [06:48]
Final reflection:
"Siento haber acabado con... recuerdo muy, muy, muy, muy necesario... la vida es así."
— Nieves Concostrina & Carlos [17:30–17:38]
The conversation maintains Nieves Concostrina's direct, sometimes sardonic tone; historical exposition is interspersed with sharp social critique and moral outrage at the injustice and hypocrisy described. The dialogue is informative, sometimes irreverent, and unsparing in its criticism of both colonial powers and subsequent international actors.
For any listener seeking to understand the origins, evolution, and eventual dismantling of South Africa’s apartheid system—along with its deep international entanglements and lasting lessons—this episode provides a clear, thorough, and thought-provoking account.