
Loading summary
A
Ser podcast.
B
Hola nieves, buenas tardes.
A
¿Qué tal, Carlas? Hola, buenas tardes.
B
Muy bien, muy bien. Hoy cambiamos de registro con respecto a los últimos tres días, ya lo dijimos. Mira, una de las frases, yo diría que de las frases más conocidas de la transición quizás sea aquella de Adolfo Suárez, cuando compareció en la tele antes de las elecciones de 1977, soltó aquello Puedo prometer y prometo. Puedo prometer y prometo. Sí, se recuerda mucho esa figura gramatical, por cierto, se denomina anáfora. Pero lo que destacamos hoy va por otros derroteros, porque Adolfo Suárez pudo haber puedo jurar y juro, de la misma manera que cuando se accede a un cargo hay gente que jura y otra que promete. Hoy viajaremos al momento en el que se pudo empezar a elegir si una cosa o la otra y a cómo ha evolucionado el tema con el paso del tiempo, porque además, ojo, tenemos una jura muy próxima y muy importante, metemos, y lo de metemos lo subrayo, pero.
A
Bueno, duele hasta decirlo, ¿Verdad? Dios salve América. Ya que dices Dios, ¿Cómo se dice catalán? ¿Dios?
B
Deu salve América.
A
Eso deberíamos empezar diciendo porque lo nuestro, mira que lo nuestro es grave, pero lo de ellos es mucho más, porque eso además significa que nos vamos a ir a la mierda todos más rápido que si no fuéramos nosotros solos. Hoy la cosa va de jurar o prometer, Efectivamente, porque el lunes que viene, 20 de enero, si nada lo tuerce, Donald Trump jurará su segundo mandato. Lo que ocurrió en el primer mandato de Trump y el golpe de estado al que animó cuando perdió las elecciones parecía que había quedado enmarcado en una extravagancia de la historia, en un esperpento aislado, un mal recuerdo. Pero no, Trump, Trump.
Trump jurará sobre la Biblia que no hará lo que ya juró que no iba a hacer y que al final hizo, o sea, esto es alucinante. Y además lo va a jurar en el sitio que asaltaron los suyos. Esto es un despropósito de principio a fin. Porque la verdad, insisto, si tú juras cumplir con la ley o decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, sobre un libro que asegura que un tipo con barba y sin identificar creó hace seis mil años el planeta Tierra en seis días que hizo al hombre a partir de un monigote de barro que hizo la mujer de una de las costillas del monigote que el sol, dice ese libro, gira alrededor de la tierra. ¿Y donde se dice que no encontró pingüinos en Oriente Medio para subirlos a un barquito? Pues es que da igual lo que jures. Puede jurar lo que te dé la gana.
B
Igual por eso te lo saltó.
A
Claro, te lo puede saltar porque estás jurando sobre una sarta de fantasías. Y aunque alguna vez lo hemos mencionado de pasada, hoy aprovechamos el trumpismo o el trumpismo y hablemos de eso, de prometer o de jurar.
B
Esta música que escuchamos y la percha que nos sirve para hablar del tema nos llega de Estados Unidos. Pero en España ¿Desde cuándo está permitido poder elegir entre prometer y jurar?
A
Pues mira, voy a leerla. Es desde 1910, pero voy a leer la ley tal y como apareció publicada en la Gaceta de Madrid. La Gaceta es el actual Boletín Oficial del Estado. La ley era del 24 de noviembre, pero se publicó el 25 de noviembre de 1910. Hace 114 años. En el apartado del Ministerio de gracia y justicia.
B
¿De gracia?
A
Gracia y Justicia. Se llamaba así. El Ministerio de Justicia se llamaba así. Gracia y Justicia. Bueno, pues leo don Alfonso XIII, por la gracia de Dios y la Constitución, Rey de España, a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed que las Cortes han decretado y nos sancionado lo siguiente. Lo de nos, por él y por Dios. Artículo único. En todos los casos en que las leyes exijan la prestación de juramento, a excepción de la jura de banderas del ejército sometida a las ordenanzas del mismo, podrá el requerido, si aquélla no es conforme a su conciencia, prometer por su honor. Esta promesa surtirá los mismos efectos que el juramento. Cierro comillas. Esta ley salió adelante durante la presidencia del gobierno del liberal José Canalejas. Y la verdad, como de leyes, no entiendo. Creo que siguió vigente hasta que llegó el dictador Franco y dio el golpe de estado y se cargó todos los derechos y libertades. Creo. No lo puedo afirmar, creo. Lo que sí sé es que los dos personajes que han salido, Alfonso XIII y Franco, que iban jurando por Dios, por España y por Snoopy, fueron dos perjuros. Alfonso XIII, como rey, violó su juramento a la Constitución de 1876 y la derogó y Franco como militar violó su juramento de lealtad al país y dio un golpe de estado, o sea que ya le vale a los dos. Lo dijo el filósofo Demócrito, los juramentos que hicieron en medio de la necesidad no los observan los mezquinos cuando se han librado de ella.
B
Oye, y todo esto, ¿Y por qué se tomó la decisión de permitir la promesa entonces?
A
Bueno, pues porque José Canalejas, que era un católico practicante, es importante que se sepa esto, católico practicante, fue un activo anticlerical, cuando digo activo me refiero a que no iba de boquilla, que tomó varias medidas contra los abusos de la multinacional y eso de que el que no creyera tuviera que jurar, pues a él le parecía fatal. Él se puso muy serio. Para acabar con el concordato con la Santa Sede de 1851, el artículo 11 de la Constitución de 1876, que era el que se ocupa de la cuestión religiosa, estableció la tolerancia de otros cultos. En España no había libertad de cultos, ojo, no se permitían otras ceremonias ni manifestaciones públicas más allá que de las de la religión del Estado, la católica, y por tanto se impedía la equivalencia de la promesa al juramento, porque el juramento es por. Pero el gobierno de Canalejas dice, vamos a ver, si la Constitución tolera otros cultos, hay que tolerar que se pueda jurar o no, porque habrá alguien que tenga otro o que no crea. Y por eso el perjuro Alfonso XIII sancionó la ley de 1910.
B
Oye, ¿Y en el período democrático ha habido algún tipo de ley que equiparara la promesa al juramento de los cargos públicos o simplemente se aprovechó o se retomó esta ley que acabas de comentar de 1910?
A
Yo voy a insistir para curarme en salud, que no entiendo ni papa de leyes, pero existe una sentencia, que esta sí la tengo localizada, del Tribunal Supremo de 11 de julio de 1980 sobre la objeción de conciencia a prestar juramento por motivos religiosos, o sea que alguien debió plantear ahí algo. Esa sentencia resumida la leo para que exista realmente libertad religiosa para todos, ha de interpretarse en el sentido de que el referido precepto admite, junto a la fórmula del juramento y con idéntica fuerza ha de obligar, la de la promesa prestada por quienes desean no jurar, lo que en definitiva supone reinsertarse en la línea normativa que estableció la Ley de 24 de noviembre de 1910.
B
Pues queda claro que aprovecharon eso. Sí, sí, que retomaron eso.
A
Sí, sí, queda claro. Pero yo no sé los jueces de los interesantes escribiendo así de farragoso para que no se les entienda de verdad y qué bobos. Perdonen sus señores, o sea, que yo supongo que yo lo dejo. Que sí, que se recuperó la ley, como dices, del señor Canalejas y que sancionó el perjuro del Borbón. El primer presidente español que decidió prometer fue, ya sabemos, Felipe González, la pobre oveja descarriada. Y el primer presidente que ya no tuvo ni al crucificado ni la novela encima de la mesa cuando prometió el cargo fue Pedro Sánchez en 2018. Hay mucha gente que dice que se ofendió porque lo quitó. Pedro Sánchez no quitó nada. El protocolo lo cambió Su Católica Majestad Felipe VI en 2014. Lo cambió a Casa Real cuando pilló trono porque quería ir de guay y voy a hacer cositas que caigan bien. Y dijo que había que cumplir con la libertad religiosa que recoge la Constitución. Que si lo leemos de otra manera, o sea, vaya birria de libertad religiosa hemos tenido en este país. Si desde 1978 hasta 2014, durante 36 años, tenía que haber un Cristo y una Biblia encima de la mesa por narices. Ahora ya no. Ahora ya se puede elegir si te ponen solo la Constitución, o la Constitución y la novela, o la Constitución y la crucecita, o todo junto, como quieras.
B
Bueno, pues queda claro que lo que no puede faltar es la Constitución.
Oye, ya que la excusa, el motivo para hablar de todo esto del prometer o jurar, nos la da la toma de posesión de Donald Trump el próximo lunes en Estados Unidos. ¿Ha habido algún presidente que haya prometido en lugar de jurar?
A
Pues hay uno que no sé si prometió, pero hubo uno, desde luego, que estaba tan cabreado con el señor de Barba que se negó a usar ni la Biblia ni a jurar nada. Fue en 1853. Fue el presidente Franklin Peirce. Es que se le murieron todos los hijos y el único que le quedaba murió días antes de la inauguración de su mandato en accidente de tren. Y pensó este presidente que si esa era la voluntad de Dios, que le dieran a Dios. Me está matando a todos los hijos este tío. Los demás han jurado todos, pero esto lo digo yo. Pero vamos, por puro postureo no hay más que mirar la historia. De entrada, la Constitución de Estados Unidos no requiere la Biblia para nada. Pero como la utilizó George Washington, el primer presidente, en su juramento, bueno, pues la mayoría la utiliza, aunque luego se la pasen por el Arco del Triunfo, pero bueno, queda bien. A unos les gusta usar la misma que utilizó para jurar, les gusta usar la misma que utilizó Abraham Lincoln y luego otra más personal. En el caso de Donald Trump, para su primer mandato puso la que le regaló su mamá encima de la de Lincoln y juró sobre dos biblias, cerradas las dos. Obama en su primer mandato juró sobre la de Lincoln y en el segundo mandato, pues voy a poner otra. Y utilizó también la de Martin Luther King, también cerradas las dos. Pero también hubo presidentes que no usaron biblias. Rutherford B. Hayes era metodista y no tenía buen rollo con la Biblia. Chester Arthur, este era episcopaliano, pero desconozco de cuál de las 21 sectas episcopalianas. John Quincy Adams tampoco usó la novela Juró sobre un libro de derecho. Es que este además era unitarista.
B
¿Unitarista?
A
Pues otra secta cristiana, Unitarismo, dice que eso de que el señor de barba y Jesús y el palomo son el mismo, que no cuela, que eso del 3 en 1 no iba con él. Y tampoco Teddy Roosevelt quiso Biblia porque pertenecía a la iglesia reformada neerlandesa. Por favor, si no se aclaran ni ellos. Y eso que tiene el mismo Dios.
B
Oye, dices que Obama y Trump has dicho que juraron sobre biblias cerradas. ¿Entiendo que entonces algunos las abren o cómo va eso?
A
Sí, sí eligen pasaje abridme y la abres para aquí. Jorbus hijo, por ejemplo, juró con la Biblia familiar abierta por Isaías 40 31. Mejor hubiera ido si hubiera abierto un libro de Isaías, la fuente. Bueno, Isaías 40 31.
Pero los que esperan. Voy a poner voz de cura, pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Ronald Reagan juró con la novela de su mamá abierta por Crónicas capítulo 7, versículo 14, que yo creo que la abrió a voleo porque es un pasaje absolutamente farragoso. Y no voy a leer porque es muy largo y muy. No significa nada. Y Jimmy Carter la abrió por el libro del profeta Miqueas, capítulo 6, versículo 8, que Oh, hombre, ¿Y qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia y amar la misericordia y humillarte ante tu Dios.
B
No es poco.
A
Dejen a Dios y hagan política. Cada uno de estos también era de su padre y de su madre. Carter, baptista. Reagan, presbiteriano. Bush se pasó de episcopaliano a metodista en los 70. Yo me pregunto por dónde habría abierto Kamala Harris la Biblia si hubiera llegado.
B
Si lo hubiera abierto.
A
Claro. Si la hubiera abierto. Su padre jamaicano, que allí la religión es el marihuanismo.
Su madre hindú y su marido de la secta judía. Pero podemos fabular que quizás el Génesis 3.16 habría estado bien. Dios le dijo a la multiplicaré tus dolores en el parto y darás a luz a tus hijos con dolor. Desearás a tu marido y él te dominará.
B
Malaba, ¿No? Oye, por cierto, a todo esto, ¿Cuál es la religión de Donald Trump?
A
Dependiendo del que tenga enfrente. A los evangelistas les dice que es evangelista. En una entrevista dijo que era presbiteriano. A los baptistas reformados les dice que es uno de los suyos. Esos son los que le han dado. Todos ellos son los que le han dado el triunfo a las elecciones. La irracionalidad. Los irracionales. Como decía el gran humorista George Carlin en sus espectáculos. No sé si le llegaste a conocer o no. Maravilloso. Decía, la religión ha convencido a la gente de que hay un hombre invisible viviendo en el cielo quien observa todo lo que haces cada minuto de cada día. Y el hombre invisible tiene una lista de 10 cosas que no quiere que hagas. Y si las haces, tiene un lugar especial lleno de humo, fuego, tortura y desesperación al que te enviará para sufrir, quemarte, arder, gritar y llorar hasta el fin de los tiempos. Pero él te ama. Te ama y necesita dinero. Siempre necesita dinero. Es todopoderoso, omnipresente y sabio. Simplemente no sabe manejar el dinero. Dios salve América. Porque a nosotros ya no hay Dios que nos salve.
B
Bueno, Nieves, Pues nada, esto es lo que hay. Así que el lunes nos reencontramos. ¿El lunes? Día grande.
A
Sí, me revienta el mundo.
B
Dale tiempo. Dale tiempo. De momento no. Ala descansa mucho. Un beso.
A
Gracias, Carla. Otro para ti. Chao. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
C
Me a voice was sounding This land was made for you and me.
When the sun comes shining Then I was strolling In the wheat fields waving And the dust clouds rolling The voice was chanting As the fog was lifting Building This land was made for you and.
A
Me.
C
This land is your land and this land is my land From California to the New York Island From Redwood Forest to the Gulf Stream waters This land was made for you and me.
When the sun comes shining The knives strolling The wheat fields waving The dust clouds rolling The voice coming shining And the fog was lifting This line was made for you and me.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (with Carles)
Date: January 16, 2025
Episode: Acontece que no es poco | ¿Desde cuándo está permitido prometer los cargos públicos?
This engaging episode of "Acontece que no es poco" dives into the historical evolution and cultural significance of swearing (jurar) versus promising (prometer) in the context of assuming public office. Nieves Concostrina brings her signature wit and irreverence as she and Carles reflect on famous political oaths in Spain and the U.S.—from Adolfo Suárez’s “Puedo prometer y prometo” to the rituals (and absurdities) of U.S. presidential inaugurations—tying it to the upcoming second inauguration of Donald Trump.
"Si tú juras cumplir con la ley... sobre un libro que asegura que un tipo con barba y sin identificar creó hace seis mil años el planeta Tierra... Pues es que da igual lo que jures. Puede jurar lo que te dé la gana." (01:50)
“Trump jurará sobre la Biblia que no hará lo que ya juró que no iba a hacer y que al final hizo, o sea, esto es alucinante.” (01:50)
“En todos los casos en que las leyes exijan la prestación de juramento… podrá el requerido, si aquélla no es conforme a su conciencia, prometer por su honor. Esta promesa surtirá los mismos efectos que el juramento.” (03:46)
04:23 Nieves points out that legal advances like the 1910 law were rolled back under Franco, with both Alfonso XIII and Franco violating the substance of their own oaths.
“Los juramentos que hicieron en medio de la necesidad no los observan los mezquinos cuando se han librado de ella.” (Citing Demócrito, paraphrased, 04:23)
“…ha de interpretarse en el sentido de que el referido precepto admite, junto a la fórmula del juramento y con idéntica fuerza ha de obligar, la de la promesa prestada por quienes desean no jurar…” (06:59)
12:34 Running commentary on denominational mix among presidents. Amusing speculation about what passage Kamala Harris might have chosen, given her family's interfaith background.
13:20 Nieves’ take on Trump’s faith:
“Dependiendo del que tenga enfrente. A los evangelistas les dice que es evangelista. En una entrevista dijo que era presbiteriano…”
A highlight from George Carlin (humorist), quoting his bit on the absurdities and contradictions of religious belief, tying back to the political use of religion:
“La religión ha convencido a la gente de que hay un hombre invisible viviendo en el cielo...” (13:24)
“Puedes jurar lo que te dé la gana.” — Nieves (01:50)
“Prometer por su honor. Esta promesa surtirá los mismos efectos que el juramento.” (03:46)
“Fueron dos perjuros.” — Nieves (04:00)
“Pedro Sánchez no quitó nada. El protocolo lo cambió Su Católica Majestad Felipe VI en 2014.” — Nieves (08:13)
“La Constitución de Estados Unidos no requiere la Biblia para nada. Pero como la utilizó George Washington... la mayoría la utiliza, aunque luego se la pasen por el Arco del Triunfo...” — Nieves (09:26)
“La religión ha convencido a la gente de que hay un hombre invisible viviendo en el cielo quien observa todo lo que haces cada minuto de cada día...” (13:24)
“Dependiendo del que tenga enfrente.” — Nieves (13:20)
“Porque a nosotros ya no hay Dios que nos salve.” — Nieves (14:41)
The episode is appropriately irreverent, mixing historical detail with sharp critique and biting humor, characteristic of Concostrina’s style. It blends anecdote, historical citation, and satire, making political history accessible and even fun.
From political expediency to personal belief, the rituals of swearing and promising in office are as much about performance and social negotiation as they are about actual faith or legal obligation. The episode invites listeners to question what these ceremonies really mean—and how much they actually bind those who recite them.