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A
Ser podcast. En la ventana. Acontece, que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
B
Hola, Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlos.
B
¿Cómo estás?
A
Muy bien, ¿Y tú qué tal?
B
Oye, hace unos días lo ha recordado mucha gente aquí también, detalles de la gran aventura que supuso dar la vuelta al mundo por primera vez. Acaban de cumplirse 500 años. Esa aventura, que fue una aventura marítima. Claro, marítima. Vale, pues hoy tenemos aventuras fluviales con uno de los ríos. Sí, claro. Uno de los ríos con más historia de todo el planeta, que es el Nilo. Otro sería el Amazonas, el Volga. Pero el Nilo. El Nilo es el Nilo.
A
El Nilo es el Nilo. Y no tiene competidor. Bueno, sí, ya. Sí tiene competidor, Pero bueno, vamos al Nilo y vamos a su nacimiento. Empezamos por el comienzo. Vamos al principio, porque a veces encontrar el nacimiento de un río no está tan fácil, ¿No? Siempre hay un sitio donde decir aquí, mira, aquí está el chorrillo. Y ver cómo empieza a fluir el Miño, por ejemplo. Yo he estado. Es muy alucinante el nacimiento del Miño, que tú ves esa inmensidad de agua cuando sale por La Guardia, en Pontevedra y tal, y no te puedes creer que el principio de todo eso sea un chorrillo de nada que nace lugo en un pedregal. Dice, esto es el Miño. Bueno, pero a veces la cosa se complica. Por ejemplo, ¿Dónde diablos nace el Nilo? ¿Sale de un lago? Claro, sale de alguno de los ríos que alimentan ese lago. Descubrir las fuentes del Nilo ha sido uno de los mayores misterios geográficos y un reto fascinante para los aventureros. Porque el explorador que encontrara el nacimiento del Nilo, el río más largo del mundo, entraría. Vamos, entraba de cabeza en las enciclopedias. Voy a rectificarme. El Nilo era el río más largo del mundo hasta hace un rato, porque es que han vuelto a medir el Amazonas y sale ciento y pico kil más largo. La rivalidad por descubrir las fuentes del Nilo se puede comparar con la que hubo también por llegar el primero al polo surgeográfico que llega. ¿Para qué va? ¿Si no hay nada? Es igual, hay que llegar. Si había que morir, además, se moría en el intento. En el caso del Nilo, alguno murió después del intento, que es a lo que vamos. Hoy vamos a eso. El 16 de septiembre de 1864 todo estaba listo en Londres para que se celebrara el famoso duelo del Nilo. Así se llamó. El explorador, John Hanning Speak, se llamaba. Iba a defender que el Nilo nacía en el lago Victoria. Su contrincante, Richard Francis Bartold, demostraría que eso era mentira, que no. Pero ese duelo nunca se celebró. Con el salón de bote en bote abarrotadito, llegó la noticia de que el día anterior al duelo, o sea, hoy, 15 de septiembre, uno de los rivales, John H. Speak, había muerto. Tenía solo 37 años. Había salido el hombre a cazar perdices y acabó muerto él con su propia escopeta. Todo muy raro y con más misterio que las fuentes del Nilo.
B
Bueno, ya hablaremos del accidente de caza. Pero oye, aunque al final no hubiera duelo, sí tuvo que haber un ganador, uno de los dos tendría razón.
A
Sí. Ganó el muerto.
B
Ganó el muerto.
A
Ganó el muerto sin presentarse, pero ganó tiempo después. Pero fue el ganador. John Speak fue como el Cid, que ganó una batalla después de muerto. Solo que lo de Spic fue verdad y lo del Cid es una milonga. Vamos a contar cómo fue esta aventura absolutamente emocionante de la búsqueda de las fuentes del Nilo. Y si alguien quiere recrearse un poquito en ella, hay una película muy chula, A mí me gustó mucho, entretenida, que cuenta toda esta las montañas de la Luna o los montes de la Luna.
B
Yo creo que. Yo creo que la he visto.
A
Es muy bonita. Es una película muy entretenida. A mí me gustó. Y es del director Bob Raffleson, Que, por cierto, el hombre se ha muerto a finales de julio. Fíjate que acabamos de empezar y no hace más que morirse.
B
Toda la gente del cine se está muriendo.
A
Sí, sí, sí. Hasta una reina. Descubrir las fuentes del Nilo se convirtió en el mayor desafío geográfico. Te tenías que meter en un territorio peligrosísimo, en mitad de un continente muy desconocido, con un montón de gente a la que no le gustaba nada tanto hombre blanco paseándose por allí como perico por su casa. Con unos bichos que los que no picaban, mordían y los que no te comían. Había enfermedades también para las que el hombre blanco no tenía defensas. Es decir, había que tener mucho valor y muchas ganas de ser famoso para adentrarte en África buscando las fuentes del Nilo. En este caso se buscaban las fuentes del Nilo Blanco. El blanco para la Sociedad Geográfica. Para ello, fue la Sociedad Geográfica de Gran Bretaña. La que financió una expedición para encontrar estas fuentes. Y puso al frente de la expedición a Richard Francis Barton, que era el jefazo, y a John Hanning Speak, a sus órdenes, de segundo. Eran dos oficiales del ejército británico en la India, tipos muy hábiles. Y les venga a buscar la frontera del Nilo.
B
Así son. Nilo Blanco otra vez. Pero hay un Nilo de otro color.
A
Hay otro Nilo, el Nilo Azul. El Nilo Azul. Pero de ese ya sabían dónde nacía desde hacía mucho tiempo. Desde al menos siglo y pico antes o dos. El Nilo Azul nace en mitad de Etiopía. Nace en un lago que se llama Tana. Calle Tana, por favor. Es el lago pijo del África. Y es un lago que primero baja y luego sube. Sube hasta Jartum, la capital de Sudán. Para explicarme digo que baja y sube porque este mirando, para entendernos, el mapa de África de frente. Y en el mapa se ve que el Nilo Azul primero baja por el mapa y luego tira hacia arriba hasta desembocar en Jartún, en el Nilo Blanco. Porque ahí en Jartún se juntan los dos Nilos y empieza a discurrir ese gigantesco Nilo que todos conocemos. Pero nadie sabía de dónde venía el Nilo Blanco, que era el gordo y que se adentraba en África por territorios inexplorados. Eso es lo que fueron a averiguar Barton y sp. Y la cosa empezó bien. Empezó bien dentro dentro de lo mal que empezó. La malaria los tenía hechos polvo y con alucinaciones, porque se levantaban y veían de todo. Los soldados que acompañaban la expedición iban desertando a puñados. Los porteadores soltaban los bártulos y decían Mira, que os acompañe vuestro padre, que acabamos de ver la necesidad de buscar dónde nace un río. Las mulas y los asnos se morían por el camino por las picaduras de la mosca tse. Y esto fue empezar bien, porque todavía se aguantaban Barton y sp. Pero llegó un momento en que no. No se soportaban ya ni durmiendo. Y acabó tirando cada uno por un lado. Y además aquellos dos hombres no tenían nada que ver. Barton era un tipo culto. Era guapo reventar, la verdad. Y hablaba más de 20 idiomas. Era un tío cultísimo. Es un tipo que tiene además mucha historia detrás, del que hay que ocuparse. Al margen de esta historia del Nilo. Spik era un tipo muy soso. Era más bien feucho y no cogía un libro ni harto. Vino. Decía que pa qué. La rivalidad se convirtió en odio entre los dos. Y las fuerzas por descubrir las fuentes del Nilo acabaron divididas. Barton decía que el Nilo nacía por allí, en tal lago. Spike no, que nacía por allá, en el otro lago. Tú no me vengas con pamplina ni me pidas que te ayude cuando te necesitaba. Yo jamás dice tuve ni te quiero ni te odio. Quiero bien que me comprenda, que eres uno más de tanto que yo nunca.
B
Conocía la historia del Nilo en clave aflamentada. Oye, y el lago que defendía Spic, como el de las fuentes del Nilo, ¿Cuál era? El lago Victoria.
A
Sí, el Victoria en realidad, y como ocurre con casi todas las expediciones, son los guías locales los que iban dando las pistas. Es decir, Barton decía que las fuentes estaban en el lago Tanganyika y es él quien consta además como el descubridor del lago Tanganyika. ¿Pero tú qué vas a descubrir si ya te han llevado hasta allí los que sabían que estaba? Como el que descubrió el Machu Picchu. ¿Dónde está? Allí he descubierto el Machu Picchu. No te ha llevado un guía solo eres el primer blanco que lo ha visto y lo ha dicho. Vete tú a saber si antes ha estado otro que no lo ha dicho. Pero esos mismos guías les decían que más arriba del mapa, más al norte del Tanganyika, había otra masa de agua más gorda y que lo mismo allí estaba el chorrillo inicial del Nilo. Barton decía que no, que el Tanganyika era la fuente. Y Spik dijo oye, pues mira, es que yo me estoy fiando de los paisanos de aquí. Y consiguió que su jefe le diera permiso para tirar hacia esa gran masa de agua. Y efectivamente llegó a un lago, no gordo, gordísimo cómo sería ese lago de gigantesco que es, que dentro hay 3.000 islas. El Victoria, un lago que es tan largo como ir de Valencia a Madrid o de Madrid a León, 300 y pico kilómetros de largo. Un lago tan gordo y tan redondo que dijo Spic, lo voy a llamar como a la reina se parece, Lago Victoriano. Y tan claro lo tuvo que allí estaban las fuentes del Nilo que salió pitando para Londres a contarles, o sea.
B
Que los dos volvieron por separado en Londres. ¿Y cuánto tiempo estuvieron explorando, por cierto?
A
Tuvieron dos años. Dos años por ahí. Y casi todo el tiempo embroncados y enfermos. Sí, sí, fatal. Primero llegó a Londres John Speak, que defendía que las fuentes del Nilo estaban en el lago Victoria, pero tampoco tenía pruebas muy contundentes. No tenía pruebas ni siquiera documentadas. Después llegó Burton, el listo, el culto, que aunque no tuviera razón, sí tenía razón cuando decía que Spieg no tenía prueba. Y eso era indiscutible. Decía Barton que los argumentos de Spick era como creo que esto es así porque así lo creo. Es decir, el supuesto descubrimiento de Spick de las fuentes del Nilo se basaba en su convicción, pero no en hechos. Pero como el que da primero suele dar dos veces, a Spieg lo pusieron en un altar. Barton se agarró un mosqueo y también se agarró a la botella. La polémica fue creciendo. Los british formaron dos bandos y Londres decidió organizar un debate científico para ver quién tenía razón. Todo estaba preparado para el 16 de septiembre. Iba a ser el duelo del Nilo. Estaba anunciado por todas partes, porque además, como la gente no se entretenía ni con series ni con nada, aquello era apasionante. No van a discutir sobre esto. Y estaba organizado en un salón de la Asociación Británica para el Progreso de la Ciencia. A lo mejor te acuerdas, hablamos de ella. Porque también organizó el famoso debate entre evolucionistas y creacionistas. Darwin, el reto de Oxford, que se llamó. Era una asociación que intentaba acercar la ciencia a la sociedad, lejos del elitismo cerrado de las sociedades científicas. Pero con el salón a rebosar, con todo el mundo expectante, con Burton nervioso por empezar, pasó media hora y uno de los contrincantes seguía sin aparecer. La que llegó fue la noticia de que había muerto el día anterior.
B
Has dicho antes que murió de un disparo de su propia escopeta cuando cazaba perdices. Bueno, un accidente de caza.
A
Un accidente de caza. Eso es lo que cuenta su primo George, que se disparó sin querer en el pecho cuando intentó saltar un muro, que seguramente es verdad, pero todo el mundo quiso creer que se había suicidado. Así lo creían. Esto es como lo de otro. Así es, porque así lo creo Barton se sintió culpable por haber llevado la bronca demasiado lejos. Quince años después, sin embargo, de aquel duelo que nunca se celebró, quedó demostrado con pruebas. Que sí, que las fuentes del Nilo están en el lago Victoria. ¿Y si Spik se disparó sin querer, pues qué quieres que te diga? Tiene muchas narices que esquiven la malaria, la mosca tse, las tribus, los rinocerontes, los cocodrilos del Tanganyika y casques intentando cazar perdices.
B
Malas son las rivalidades y más por chorradas, en lugar de estar ahí colaborando, yendo juntos a descubrir. Pero bueno, ellos sabrían lo que pasó y el otro pues también.
A
Mírate la peli, si no la recuerdo.
B
Yo creo que la he visto, pero tendría que refrescar. Tendría que refrescar. Diez con Constrina. Hasta el lunes.
A
Un beso.
B
Adiós.
A
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Podcast: Todo Concostrina
Episode: Acontece que no es poco | El duelo del Nilo
Host: Nieves Concostrina (A) with Carlos (B)
Date: September 15, 2022
Theme: The daring race to discover the sources of the Nile, its historical context, and the fatal rivalry between two British explorers.
In this episode, Nieves Concostrina recounts the gripping story of the race to identify the sources of the Nile River in the 19th century—a feat that captivated the imaginations of adventurers, geographers, and the general public. The focus is on the bitter rivalry between John Hanning Speke and Richard Francis Burton, culminating in the infamous, never-held “duel of the Nile.” With Concostrina's trademark wit and insight, the conversation delves into the explorers' adventures, interpersonal drama, and the eventual revelation of the Nile's true source.
With her usual sharp humor and deep historical context, Nieves Concostrina turns the tale of two feuding explorers into a reflection on ambition, human foibles, and the complex narratives behind “great discoveries.” The episode spotlights not just historical facts but the personalities, pettiness, and irony behind a milestone in exploration, concluding with an invitation to revisit the story through the related film Mountains of the Moon.
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