Transcript
A (0:02)
Ser podcast. En la ventana. Acontece, que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
B (0:28)
Hola, Nieves, buenas tardes.
A (0:29)
Buenas tardes, Carlos.
B (0:30)
¿Cómo estás?
A (0:30)
Muy bien, ¿Y tú qué tal?
B (0:31)
Oye, hace unos días lo ha recordado mucha gente aquí también, detalles de la gran aventura que supuso dar la vuelta al mundo por primera vez. Acaban de cumplirse 500 años. Esa aventura, que fue una aventura marítima. Claro, marítima. Vale, pues hoy tenemos aventuras fluviales con uno de los ríos. Sí, claro. Uno de los ríos con más historia de todo el planeta, que es el Nilo. Otro sería el Amazonas, el Volga. Pero el Nilo. El Nilo es el Nilo.
A (0:55)
El Nilo es el Nilo. Y no tiene competidor. Bueno, sí, ya. Sí tiene competidor, Pero bueno, vamos al Nilo y vamos a su nacimiento. Empezamos por el comienzo. Vamos al principio, porque a veces encontrar el nacimiento de un río no está tan fácil, ¿No? Siempre hay un sitio donde decir aquí, mira, aquí está el chorrillo. Y ver cómo empieza a fluir el Miño, por ejemplo. Yo he estado. Es muy alucinante el nacimiento del Miño, que tú ves esa inmensidad de agua cuando sale por La Guardia, en Pontevedra y tal, y no te puedes creer que el principio de todo eso sea un chorrillo de nada que nace lugo en un pedregal. Dice, esto es el Miño. Bueno, pero a veces la cosa se complica. Por ejemplo, ¿Dónde diablos nace el Nilo? ¿Sale de un lago? Claro, sale de alguno de los ríos que alimentan ese lago. Descubrir las fuentes del Nilo ha sido uno de los mayores misterios geográficos y un reto fascinante para los aventureros. Porque el explorador que encontrara el nacimiento del Nilo, el río más largo del mundo, entraría. Vamos, entraba de cabeza en las enciclopedias. Voy a rectificarme. El Nilo era el río más largo del mundo hasta hace un rato, porque es que han vuelto a medir el Amazonas y sale ciento y pico kil más largo. La rivalidad por descubrir las fuentes del Nilo se puede comparar con la que hubo también por llegar el primero al polo surgeográfico que llega. ¿Para qué va? ¿Si no hay nada? Es igual, hay que llegar. Si había que morir, además, se moría en el intento. En el caso del Nilo, alguno murió después del intento, que es a lo que vamos. Hoy vamos a eso. El 16 de septiembre de 1864 todo estaba listo en Londres para que se celebrara el famoso duelo del Nilo. Así se llamó. El explorador, John Hanning Speak, se llamaba. Iba a defender que el Nilo nacía en el lago Victoria. Su contrincante, Richard Francis Bartold, demostraría que eso era mentira, que no. Pero ese duelo nunca se celebró. Con el salón de bote en bote abarrotadito, llegó la noticia de que el día anterior al duelo, o sea, hoy, 15 de septiembre, uno de los rivales, John H. Speak, había muerto. Tenía solo 37 años. Había salido el hombre a cazar perdices y acabó muerto él con su propia escopeta. Todo muy raro y con más misterio que las fuentes del Nilo.
