Transcript
Nieves (0:02)
Ser podcast. Acontece que no es poco. Es un podcast y yo soy la humana que te lo cuenta. Nieves con costrina. Tenemos un género muy variado. Nacimientos, extravagancias, muertes, batallas, revoluciones, asesinatos, injusticias, farsas religiosas, reyes, más tuerzos, bodas. Aquí te dejo el que toca hoy.
Carlos (0:26)
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves (0:28)
Buenas tardes, Carlas. ¿Cómo estás?
Carlos (0:29)
Hoy te tenemos en los estudios de Radio Bierzo. ¿Qué haces por ahí?
Nieves (0:33)
Por aquí ando. Bueno, pues mañana tengo un encuentro simpático en la UNED de aquí, en los cursos de verano de la Universidad a distancia, sobre las mentiras de la guerra y las guerras de mentiras.
Carlos (0:46)
Las dos cosas existen.
Nieves (0:47)
Exactamente por eso. Por eso. Mentiras de guerra y guerra de mentiras, que así se han perdido y se han ganado unas cuantas.
Carlos (0:54)
Mañana, en homenaje a tu acto, invitaremos a nuestro bulólogo particular a La ventana y nos acordaremos de ti.
Nieves (0:59)
Es el bulólogo. Me encanta.
Carlos (1:01)
Oye, no nos cansaremos de. Yo voy a decir un día más. No nos cansaremos de repetir que la historia es una fuente inagotable de conocimiento, pero también de sorpresas. También de sorpresas con una utilidad apabullante. Porque conocer la historia sirve, por ejemplo, aunque haya pasado mucho tiempo, sirve para poner las cosas en su lugar. Y en el caso de las dictaduras, para desmontar sus mentiras, para destapar sus excesos. Da igual que sea o que fuera. En la España de Franco, en la China de Mao. Hoy toca la China de Mao.
Nieves (1:28)
Hoy tocáis.
Carlos (1:29)
Bueno, y un episodio. Era un titular antes, con Javier Colón, dice.
Nieves (1:32)
¿Y qué hay?
Carlos (1:32)
Y qué logorrione. Un episodio realmente asombroso. Cuenta. Cuenta el exterminio de los gorriones.
Nieves (1:37)
Exactamente. Y además es que es una cosa que teníamos ahí pendiente y una oyente me ha reñido porque hace un año que dejé pendiente hablar de cómo y por qué a los chinos se les fue la olla matando gorriones hasta casi el exterminio.
