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A
Ser podcast. Esto es Acontece, que no es poco. Y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta en cuanto te descuides. Cada fecha esconde grandes historias, minúsculas o no. A veces guarda pequeñas historias con mayúscula. Aquí te dejo escuchando una.
B
A ver, Nieves, buenas tardes.
A
Hola, buenas tardes.
B
Aparca los apuntes un segundito. Sorpresa este de la vida. Te sitúo el Comodín, concurso de la tele que presenta nuestra editorial Bizua. Está muy bien, es una cosa de cultura general y tal. Anoche. Pregunta ya. La pregunta y la respuesta te va a hacer gracia, pero tú Sigue escuchando.
A
Año 1898, España pierde Cuba en una guerra contra los Estados Unidos y todo por este barco hundido, el Chicago, el Brooklyn, el Oregón o el main.
B
¿Tiempo?
A
50 segundos. No tengo ni idea, pero voy a decir el Main y ya de perdidos al río marcamos Main. Pablo.
B
Sí, es el Main.
A
Ostras. ¿Y por qué lo sabes?
B
Porque he sido muy fan de Nieves con Costrina y me acuerdo de esta anécdota y estoy altamente seguro de que es el Main. Y era el Main.
A
Qué salao, Gerald Main.
B
Tu fama ya no conoce límites, o sea, de verdad. Pero lo hemos comentado y muy en serio. Esta forma de repasar la historia que tienes tú es que cada vez genera más adeptos, porque lo que decimos siempre, pones el foco, la luz, en lugares que no estaban iluminados y luego lo cuentas de una manera que está muy bien. Tiene tu manía, como todo el mundo, ¿Verdad? Pero fue fantástica la reacción, fantástica.
A
¿Y eso cuál fue? Ayer. Ayer.
B
Ayer. Ayer. Anoche. Anoche. Anoche. Anoche en el Comodín. El Comodín. Venga, recupera los apuntes, porque esto de repasar la historia como tú lo haces podría ser terreno abonado para las series. Hoy, por ejemplo, si alguien se los perdió, que vaya a buscar los anteriores capítulos. Hoy, tercero de uno de los grandes y más largos conflictos del mundo, que es el conflicto palestino. Bueno, palestino, árabe israelí. Aquí caben todos y más, porque desde fuera enredaron y siguen enredando o mirando hacia otro lado. Venga, vamos.
A
Así es. Sí, pero fíjate que antes de llegar a la última y tercera parte, que eso será final de mes, para entender de dónde viene y cómo se ha ido enredando la guerra de los judíos contra los árabes, nos falta meter una morcilla por en medio. Una morcilla muy irreverente, porque se trata de decir que los judíos basan su derecho a haber fundado Israel en una fábula. Es lo que se conoce como el mito fundacional de Israel. Y para hacer valer tus derechos sobre un territorio, si te basas en la palabra mito, pues vamos muy mal. Un mito es ficción, es leyenda. Y la definición es muy narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Y luego hay otra segunda acepción que te da el diccionario, que es mito historia ficticia. Está clarísimo. Ficticio es el éxodo judío, ficticio es que el Mar Rojo se abriera para que pasara esta gente. Como las películas son preciosas. Moise ya no te quiero contar lo ficticio que es. Todo es ficticio porque todo es un peliculón protagonizado por Charlton Hens. Y esa película es la que han convertido en historia oficial de Israel. Una historia que intentan sustentar en la búsqueda constante de pruebas arqueológicas que no aparecen por ninguna parte. Y a eso vamos, porque ya hay un grupo muy numeroso de historiadores israelíes, no israelitas, israelíes, que han desmontado uno a uno los mitos, las mentiras sobre las que se sustenta la ocupación de ese territorio árabe que es Palestina. Así que bueno, toca fantasías animadas de ayer y hoy sobre arqueología bíblica.
B
La banda sonora de los diez mandamientos. Oye, y ese grupo de historiadores israelíes de los que hablas, ¿Este está enfrentado o es abiertamente crítico con los historiadores oficiales? Hay lío.
A
Sí, muy críticos, están enfrentadísimos, montan mucha bronca. Son los académicos que además de tumbar los cuentos judíos, defienden abiertamente que el sí es desde el principio un movimiento colonialista, movido por intereses económicos, estratégicos y territoriales. No se diferencia de los colonialismos europeos del siglo XIX, porque usaron los mismos métodos, que era explotación y expropiación. Estos nuevos historiadores mantienen que si no se alcanzó la paz cuando se pudo, a mediados del siglo XX, no fue por la intransigencia árabe, sino por la intransigencia israelí, o sea que sí, hay académicos muy, muy críticos, sobre todo además, los que confían en la ciencia. Demostrar las afirmaciones. Es que no todos los israelíes son israelitas, no todos son judíos. Hay mucho ateo. Nacer en romano si no te hace cristiano, te hace romano. Nacer en Teherán te puede obligar a ser musulmán, pero no tienes por qué serlo. Solo eres iraní. Y nacer en Tel Aviv no te convierte en judío. Solo eres ciudadano israelí. Y cuando te sacudes la religión de encima ya no se sostiene ni una sola afirmación que pretenden hacer pasar como histórica. No hay documentos, no hay pruebas, no hay evidencias. Luego no es historia, es leyenda. Vamos a dar un repaso a algunas de esas leyendas que tenían que pasar por ciertas porque estaban en los libros sagrados escritos por unos guionistas que yo creo que no soltaban el cubata.
B
Vamos. Oye, pues hablan de beber. Vamos a empezar por el Diluvio universal, por el mito del diluvio, del que tampoco ha aparecido ninguna evidencia científica, arqueológica ni nada.
A
Nada. Hace casi tres años que estuvimos hablando de ello. Pero encima no hay pruebas. Porque no puede haberlas, porque Noé es un invento. Porque no hubo diluvio en el que por orden de Dios fueron destruidos todos los vivientes sobre la superficie de la tierra, que es lo que dice el libro Hace mucho que todo el fraude de la Torá, del Antiguo Testamento, se ha quedado con el culo al aire. Ellos siguen en su bucle. Claro, para quien lo quiera creer, está demostrado que lo del Diluvio Universal está copiado, clavado de un antiguo mito mesopotámico. La biografía de Moisés está copiada de la biografía de otro tipo sumerio que se llamaba Sargón de Acad. Sí que está todo más que demostrado. El cuento de la parejita Adán y Eva en pelotas por el paraíso, hecho uno de barro y la otra de una costilla, es una traducción además muy mal traducida, a decir de los expertos, del mito sumerio de la creación. Sí, sí, sí. Es que está todo. Todo estaba copiado. Por eso buscan desesperadamente, y hay mucha financiación detrás, evidencias arqueológicas de algo que diga la Torah o la Biblia. Y claro, no encuentran ni una. Ni el Muro de las Lamentaciones es auténtico, ni ahí estuvo guardado el Arca de la Alianza, ni el Arca tenía las Tablas de la Ley, ni estaba la piedra en la que Abraham iba a sacrificar a su hijo Isaac, ni nada de nada. La única y auténtica Arca de Alianza es la de Indiana Jones.
B
Que no es poco, hombre.
A
Ya. Todo eso se supone que lo albergaba el mítico Templo de Salomón. La piedra, el arca, las tablas, que ni construyó Salomón, ni se ha encontrado una sola evidencia arqueológica de él en la época que se dice que lo construyó y no paran de agujerear Oriente Próximo para encontrar algo, aunque sea la tira de cuero de una sandalia que perdió un judío hace 4.000 años.
B
Tenía que caer. Hombre, es que lo del famoso éxodo, si hubiera existido alguna evidencia debería haber también, porque se supone que movió un montón de gente a miles y miles de personas.
A
Madre mía. Más que miles. Es que ellos mismos dan la cifra en sus textos sagrados, ellos hablan de 600 mil judíos varones junto con sus mujeres e hijos, en total 2 millones de esclavos huyendo de Egipto, o sea, lo dicen ellos ya el principio del cuento judío, con las 10 plagas peliculeras, con el ángel exterminador asesinando primogénitos por orden de Dios, con el éxodo masivo, con Moisés subido al monte Sinaí para que tomara nota del decálogo de normas, nada de esto se sostiene en ni una sola evidencia arqueológica, todo es un relato de ficción, luego todo lo que viene detrás, pues imagínate doblemente más mentira. Por cierto, la película, no sé si la has visto, La loca historia del mundo.
B
Sí, de Melbourne.
A
Hay una escena maravillosa en la que se ve a Dios entregándole a Moisés tres tablas con los 15 mandamientos y dice Moisés oídme, escuchadme, el Señor os ha dado a todos estos 15. Se le cae una tabla, dice bueno, 10 estos 10 mandamientos. Los historiadores serios dicen que ya vale desperdiciar recursos en buscar vestigios para reafirmar su creencia porque no hay ni un mojón fosilizado, nada, que solo están interesados en la fe, no en la historia. Recojo la frase del historiador K. Wylam que dice la lucha por el pasado es invariablemente una lucha por el poder y el control en el presente Está clarísimo. Y otra prueba de que el éxodo fue un invento es que tampoco aparece recogido en los textos egipcios que lo apuntaban todo con dibujitos. ¿Oye, pero lo apuntaban? ¿Cómo van a salir de Egipto dos millones de Jud sin dejar ningún rastro y encima vagando, se supone que durante 40 años por el desierto? Por favor.
B
Oye, ¿Y las excavaciones al servicio del mito fundacional de Israel? ¿Estas siguen en activo? ¿Hay muchas, pocas o ya han parado varias?
A
No, no, estas permanentemente y no paran porque hay mucho dinero detrás, mucho. Se trata de encontrar pruebas que no encuentran y cuando encuentran alguna, pues vienen otros arqueólogos y las tiran abajo porque no están bien documentadas o han pillado que están falsificadas o dicen encontrar en tal sitio un vestigio, una pie, algo, pero luego el vestigio no cuadra con la época en la que se supone ocurrió el hecho. Es decir, en el monte Sinaí, que es donde buscan como locos encontrar algo donde Moisés se bajó los 15 o los 10 mandamientos de la nube, encuentran algo que dicen que es prueba de que allí estaban cientos de miles de judíos, pero luego esa prueba se demuestra que es de 2000 años después de que pasara por allí el supuesto Moisés. Si es que no encaja. Es imposible que algo encaje porque los expertos dicen que la leyenda bíblica del Éxodo se escribió en el siglo V antes de nuestra era, o sea, mil años después de que se produjera la supuesta escapada. Que llevan desde principios del siglo XVIII buscando y no han encontrado nada. No han podido convertir ni un solo dato bíblico en histórico para demostrar que esa tierra ocupada en Palestina pertenece a los judíos porque hace 3.500 años fue suya.
B
Oye, ¿Y esto de la arqueología bíblica está contemplado como disciplina específica dentro de la arqueología o no?
A
No, que va. Es más, lo llaman así, arqueología bíblica, pero tiene mosque los arqueólogos desde los años 70 del siglo pasado. Porque los arqueólogos judíos, los serios, dicen que dejen de llamarlo de bíblico. Y los judíos, los que buscan pruebas de las narraciones bíblicas, puesto que tenían tanta financiación a su disposición, hacían llamamientos para que se sumaran voluntarios de todo el mundo a las excavaciones. Lo llamaban los críticos arqueología de masas y para las masas. Ya hay muchos en contra de ese nombre de arqueología bíblica. Piden que se deje de llamar así porque la arqueología no está para buscar lo que tú quieres encontrar y encajarlo en el contexto que te interesa y en las fechas que te interesan. Así que los arqueólogos judíos apasionados no valen para esto. Tampoco valen los supuestos expertos cristianos que siguen dando la turra con que la Sábana de Turín y el Sudario de Oviedo tienen sangre de un señor de hace dos mil años, con lo cual se demostraría la existencia de Jesucristo hombre. Ya les han dicho por activa y por pasiva que esas telas son de la Edad Media, que están pintadas. Que lo dejen ya pesados, que la ciencia ya no se la dan con queso.
B
No hace falta que te quedes, Nieves, te puedes marchar hasta el jueves, que mañana lo tenemos. Ni acontece, que no es poco, ni todo por la radio, ni ventana, ni nada, que mañana hay fútbol.
A
No hay nada de nada. Qué barbaridad.
B
Bueno, hay fútbol. Juega España con Costa Rica en el Mundial, hombre, algo es algo. Venga, un beso.
A
Otro para ti. Gracias. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita, Cadena ser. La radio.
Host: Nieves Concostrina (A)
Cohost/Interviewer: (B)
Episode: "Acontece que no es poco | El mito fundacional de Israel: la historia fabricada"
Date: November 22, 2022
This episode of "Acontece que no es poco" delves into the mythic origins of the modern state of Israel, examining the deeply-entrenched narratives from the Hebrew Bible and their lack of historical and archaeological backing. Nieves Concostrina, known for her irreverent and sharp style, discusses how these biblical myths have become accepted as historical fact, fueled the narrative of Israeli statehood, and shaped the region’s conflict. She also highlights the work of Israeli historians and archaeologists who are challenging these stories, calling attention to the political motivations behind both the myth-making and the search for archaeological "proof".
The Foundational Myth (02:22–04:05):
Israeli Historians Challenging the Narrative (04:05–05:41):
Universal Flood and Other Copied Stories (05:41–07:10):
The Search for Solomon’s Temple and Exodus Artifacts (07:11–08:45):
Satirical Reimagination (08:47):
Historian Insight (09:05):
Perpetual Excavations (09:47–11:05):
Disciplinary Dispute: The Problem with ‘Biblical Archaeology’ (11:05–12:46):
[02:52, Nieves Concostrina]:
“Un mito es ficción, es leyenda... Ficticio es el éxodo judío, ficticio es que el Mar Rojo se abriera para que pasara esta gente.”
[04:20, Nieves Concostrina]:
“Son los académicos que además de tumbar los cuentos judíos, defienden abiertamente que el sionismo desde el principio es un movimiento colonialista...”
[06:15, Nieves Concostrina]:
“Por eso buscan desesperadamente, y hay mucha financiación detrás, evidencias arqueológicas de algo que diga la Torah o la Biblia. Y claro, no encuentran ni una.”
[09:05, citando a K. Wylam]:
“La lucha por el pasado es invariablemente una lucha por el poder y el control en el presente.”
The episode exposes the deep chasm between popular (and often state-sanctioned) historical narratives and the rigorous demands of archaeological and historical science. Nieves Concostrina, with wit and irreverence, challenges listeners to question myths presented as history, especially when those myths serve present-day political agendas. The conversation offers a robust and critical perspective on how ancient stories, devoid of factual backing, continue to mold modern realities and conflicts.