
Loading summary
Nieves
Ser podcast. En la ventana Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
Carlos
Hola Nieves, ¿Qué tal?
Nieves
Hola Carlas, buenas tardes.
Carlos
Está cerquita la navidad ya. Lunes 15 ya hoy poquito falta. Óyeme una cosa, hace mucho tiempo, bueno óyeme tú y que me escuche también los oyentes, hace muchísimo tiempo, seguramente demasiado, que la justicia aparece de manera frecuente en la conversación pública y no para bien o no siempre para bien. Hoy no entraremos en detalles tampoco, pero aunque mal de muchos no debería ser consuelo de tontos, está bien saber que esto no es la primera vez que ocurre y que existen antecedentes que cuando los conoces dices oye, pues ni tan mal, o espérate, igual sirven para establecer algún paralelismo con la actualidad y no digo más. Venga Nieves, dale tú acuérdate lo que.
Nieves
Contamos de Baldomera Larra, Bueno, bueno, la pionera, la pionera de la estafa. Y cómo el Tribunal Supremo dijo tranquilamente, bueno, pues es que fíjate, viajando, bueno, qué tontería, no voy a descubrir nada. Viajando se aprende muchísimo y a veces descubres como sitios que hoy son un punto minúsculo en el mapa han dejado una huella gigantesca en la historia. Y es que hace unos días, camino de Ciudad Real Por la Nacional 401, atravesamos una pedanía de poquísimos habitantes llamada Peralvillo. En las placas de tráfico está escrito con B para el resto del mundo y incluso el mundo americano, donde también hay varios Peralvillos y para Google Maps es con V. ¿Por qué? Porque los caminos de las V y las B en el castellano son inescrutables, o pregúntaselo a esa ia que te lo explique, pero bueno, también decía mi madre dice qué igualdad si suenan lo mismo, tenía razón. Bueno, pues según atravesábamos el pueblo que se atraviesa en 10 segundos, yo pensaba ¿De qué me suena Peralvillo, ¿De qué me suena? Hasta que me acordé. La pedanía de Peralvillo, con B, depende del municipio manchego de Miguel Turra y el topónimo dio nombre a un antiguo método para aplicar justicia que ahora, cinco siglos después, ha puesto en práctica el Tribunal Supremo, que como todo el mundo sabe, está anclado en el pasado y un día de estos va a dar por restaurada la Inquisición directamente. En cuanto contemos en qué consistía la justicia de Peralvillo, La mayoría de la gente yo creo que va a decir, coño, al Fiscal general del Estado se le han aplicado tal cual. Primero disparan y luego preguntan.
Ice Agent
In too many cities dangerous, illegals walk free as police are forced to stand down, join ice and help us catch the worst of the worst with bonuses up to fifty thousand dollars and generous benefits apply now join dot Ice dot gov.
Singer
I shot the sheriff I did not shoot the debt. I shot the sheriff but I didn't shoot the dead. All around in my hometown They're trying to track me down they say they want to bring me in guilty.
Nieves
For.
Singer
The killing of a deputy.
Nieves
For the.
Singer
Life of a deputy But I said.
Carlos
A ver, Nieves, vamos a situarnos primero de cuándo estamos hablando. ¿Qué clase de justicia era esa? Pero tiene una pinta. Y sobre todo quién la aplicaba, Claro.
Nieves
Sí. Pues mira, como siempre decimos, vayamos por partes, que es lo que decía Jack el Destripador. Nos Vamos al siglo XV, a la Castilla del siglo XV, en donde empezó a hacer de las suyas la Santa Hermandad, esa policía que tenía más peligro que los delincuentes, aquellos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado castellano que nunca aparecían cuando los necesitabas y que cuando aparecían por su cuenta casi preferías que no hubieran aparecido. De ellos, de la Santa Hermandad, viene ese dicho de a buenas horas, mangas verdes, que ha salido varias veces en la unidad de vigilancia lingüística de Isaías Lafuente. Porque mucha gente se hace un lío.
Carlos
Al de ahí hemos escuchado de todo. A buenas horas, mangas cortas, a buenas horas, mangas largas. Y no son ni largas ni cortas, son verdes. Joder, mira qué espacio. ¿Y por qué viene de esto?
Nieves
Pues mira, son verdes porque los polis de la Santa Hermandad iban uniformados y el uniforme fue verde. En sus principios vestían de ese color para que fueran poco visibles cuando recorrían los campos se camuflaban. Pero no sé yo tampoco cómo se camuflaba en pleno verano manchego un tipo vestido de verde cuando todo el campo es amarillo. Más tarde utilizaron solo una camisa de ese color verde y encima un chaleco de cuero, de tal manera que sólo asomaban las mangas verdes. Como nunca aparecían cuando se les necesitaba, si al final hacían acto de presencia. Hola, ¿Qué pasa aquí? Les decían eso de ya no pasa nada, ya ha pasado. A buenas horas, mangas verdes. De ahí viene. Y bueno, y ahora lo primero de ahí viene esto. Bueno, pues ahora lo primero es poner el contexto a la justicia de Peralvillo para que alucinemos todos juntos por su actualidad después de cinco siglos y pico. En aquel siglo XV se creó la llamada, aguanta el nombre universal, congregación general de la Santa Hermandad de las ciudades y villas y lugares de los Reinos de Castilla y León. Ahora eso se llama Guardia Civil.
Carlos
Mucho mejor.
Nieves
Esas Santas Hermandades fueron creadas para unas cosas bien intencionadas, pero derivaron en otras porque también ocurrió entonces lo que sigue, que cuando a un tolai, a los listos no, pero cuando a un tolay los vistes de uniforme, me da igual que sean antidisturbio, general de infantería Leonor o vigilantes de Prosegur, levantan el mentón y ya se creen con poderío hasta para ser los guardianes de la moral. Las distintas Santas Hermandades fueron creadas para reparar las grandes vejaciones, los feos insultos, los públicos robos, las graves tiranías y nefandas infamias, Bueno, todo eso.
Carlos
El lenguaje común para entendernos venía a ser mantener el orden público, ¿No?
Nieves
Sí, claro. Los miembros de las santas hermandades estaban para actuar sobre los llamados delitos de hermandad, o sea, asalto en los caminos, robos de muebles o robo de semovientes en despoblado, muerte herida, incendio de mieses, viñas y casas también en despoblados. Los semovientes se referían a algo, ese lenguaje jurídico, se referían a algo que es de tu propiedad pero que se puede mover por su cuenta. Una vaca, por ejemplo. Pues una vaca no, una vaca es un semoviente. El lenguaje jurídico yo creo que actualmente también entraría en el capítulo de semovientes por los coches esos que se conducen solos. Puede ser, pero me acabo de acordar de un chiste. Perdón, te lo cuento otro momento. ¿Te lo cuento o no?
Carlos
Sí, sí, claro. Ya está, ya se ha abierto.
Nieves
Pues ya tira, Le dice un tío a otro, me acabo de comprar un coche de esos que se conducen solos, dice así. ¿Dónde está? Dice yo qué sé.
Singer
Bueno, se moviendo, Perdón.
Nieves
Bueno, está claro que todos los delitos en los que podía meter mano la Santa Hermandad se refieren al mundo rural. La mala noticia es que en algunos lugares de Castilla los hermanados acabaron siendo auténticos villanos, casi pandilleros, que en vez de cuidar del bienestar social vigilaban los intereses de los poderosos y sus propios intereses y encima estaban autorizados a aplicar la justicia por su mano cuando querían y como querían. Eso hicieron las santas hermandades de Toledo, Talavera y Ciudad. Realmente disfrutaban de tanta autoridad que no solo prendían al malo, también podían sentenciarlo y condenarlo a muerte mediante la bonita técnica del asaetamiento en descampado.
Carlos
Que yo estoy pensando que si también traducimos eso al lenguaje común, lo del asaetamiento en descampado vendrá a ser coserte a flechazos en mitad del campo.
Nieves
Tal cual, tal cual. Bueno, con el beneplácito. Sí, sí, sí, sí. Así estaba puesto, así estaba recogido. Así que delincuente que se dejara agarrar ya se podía dar por asaeteado sumariamente. Pero para adornar más la condena, para adoptarla de más espectáculo, agarraban al reo, lo llevaban al lugar de ajusticiamiento en Peralvillo se llamaba. Se llama aún el Cerro de las Orcas, lo ataban a una de las estacas que allí estaban clavadas y se informaba al resto de miembros de los hermanados de las hermandades y al populacho de que ese día había fiesta y banquete y empezaba la diversión de la ejecución. Un concurso entre los saeteros a ver quién tenía mejor puntería. El que acertara en el corazón tenía premio y los que fallaran fuera del cuerpo del reo pagaba multa. Un viajero francés, testigo que fue de una de estas ejecuciones escribió el blanco se fijaba en la tetilla derecha. El que acierte recibe 24 maravedíes y el que yerre paga una multa de un castellano de oro que se gasta después en vino y festejos. Todos los que quieren pueden disparar y no se considera vergonzoso ni deshonroso.
Carlos
No lo puedo creer.
Nieves
Esto era así. Esto era. Iba a decir España. Esto era Castilla. Sí, esto era lo que éramos. En fin. Bueno, no me enredo. Todo esto se hacía sin indagar en si ese capturado era el verdadero delincuente o uno que se le parecía, o sin comprobar si había alguna razón para el delito. Si lo mismo no lo habían pillado infraganti y sólo había sido señalado por alguien, no se comprobaba nada. Simplemente se cargaban al presunto delincuente y luego indagaban sobre el delito. Las pesquisas venían después. Aquella fiesta sumarísima en la que unos cuantos hermanados ahora llevan togas con puñetas también te digo. En la que se ejecutaba a un hombre con o sin pruebas de su culpabilidad, empezó a conocerse como la Justicia de Peralvillo porque era en Peralvillo donde la Santa Hermandad Vieja de Ciudad Real celebraba los ajusticiamientos que tan alegremente aplicaba.
Carlos
Igual la mitad del lanzamiento de flechas estaba sonando una música como esta.
Nieves
Pues lo mismo, era una fiesta.
Carlos
Oye, pero escucha una cosa, en serio. El supuesto delito lo investigaban una vez habían cargado al presunto delincuente.
Nieves
Sí, sí, sí, era el máximo.
Carlos
Ya se anima al cargárselo así, pero sin saber qué. Bueno, no sé.
Nieves
Y además haciendo un concurso a ver quién. Bueno, era tremendo. Era la más absoluta impunidad de la ley y la justicia de hombres que se agrupaban bajo la etiqueta de Santa Hermandad. Hay muchos autores que se han detenido en este asunto de la Justicia de Peralvillo para que esto no le suene a nadie como leyenda que estamos inventando. De verdad. Mira, Francisco Rodríguez Marín, académico, escritor, poeta, la define muy bien en su libro. Se llama así Libro de grandezas y cosas memorables de España.
Carlos
Esta es memorable, desde luego.
Nieves
Sí, desde luego. Y Rodríguez Marín la define como la Justicia de Peralvillo. Antes las saetas que los escribanos. Otra frase hecha que venía de muy antiguo, decía la Justicia de Peralvillo que después de asaeteado el hombre le formaban el proceso. El propio Cervantes lo recoge en el capítulo 41 de la segunda parte cuando DQ se monta en el caballo Clavileño, que es un caballo de madera, con el que se están riendo de él, convencido, le venden los ojos y DQ está convencido de que con él va a ascender a los cielos. Con Sancho Panza la grupa, acojonado como siempre por los líos en los que le metía su señor, Y dice Sancho algo así como que anda por allí una legión de diablos que den con nosotros en Peralvillo. Esa frase, dar en Peralvillo, en el lenguaje de la época era acabar muerto.
Carlos
A manos de la autoridad, de la supuesta autoridad. Has comentado al principio que hay lugares en América que también se llaman Peralvillo, con v o con b, con lo que sea, qué tienen que ver con el Peralvillo de la Mancha.
Nieves
Pues hay varios allí Peralvillo, todos son con v y alguno tiene todo que ver. Hay un Peralvillo en República dominicana del que este no tengo referencia toponímica, no lo sé. Y otros dos que no digo que sean los únicos, pero tengo referencias de estos dos en México y Perú que sí tienen que ver. En Ciudad de México ahora hay un barrio que se llama así, Peralvillo. Es uno de los más importantes de la ciudad y al parecer allí estuvo hace siglos. La horca era el lugar de ejecución. Así que blanco y en botella. Parece claro que alguien lo bautizó así por la fama del Peralvillo manchego. Y luego está el Peralvillo de Perú. Los castellanos lo exportaron todo. Lo peor también, al parecer En el siglo XVI hubo una explosión de bandolerismo en el Virreinato de Perú. ¿Bandolerismo o que los peruanos no obedecían como debían los españoles, Vete tú a saber, no? Lo que consideraba cada uno. Y se dispuso que una comisión de la Santa Hermandad de Ciudad Real, tan efectiva ella, ejecutando sin preguntar siquiera eso de ¿Tú De quién eres? ¿Que dice los nombres? Pise que llevo chanclas. Bueno, pues que los de Ciudad Real fueran a poner orden en Lima. Y en una loma cercana al norte de Lima se instaló el lugar de las ejecuciones. Lo llamaron Peralvillo porque también allí debían aplicar la justicia, como aquí. Primero disparando y luego indagando, porque eso se hacía en el cerro de las horcas de Peralvillo. Cosían a flechazos al reo, lo dejaban pudriéndose, atado a una estaca, a veces muerto, a veces agonizando y deseando morir. Y luego se iban a hacer las pesquisas. Tras concluirse la instrucción y dictada la sentencia, un alguacil procedía a leerla ante el cadáver del ajusticiado, en este caso ante el Fiscal General del Estado.
Singer
A lo lejos se ve la otra orilla. No me haré viejo sin más. Veo las tiaras correr, correr por allí. Sé que me esperan a mí.
Carlos
Bueno, nieve, Pues lo dejamos aquí, ¿No? De momento.
Nieves
Vaya, que mal cuerpo, ¿Verdad?
Carlos
Qué bestias.
Nieves
Qué bestias éramos.
Carlos
Lo dejamos así. Ya mañana más. Un beso.
Nieves
Adiós. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
VRBO Advertiser
If you haven't seen your college besties since well college you need a week to catch up in a snowy cabin. Take a week long vacation and save over two hundred dollars. BOOK now AT VRBO.
Nieves
COM.
Episode: "Acontece que no es poco | El Tribunal Supremo y la aplicación de la Justicia de Peralvillo"
Date: December 15, 2025
Host: Nieves Concostrina (with Carlos, co-host)
Podcast: SER Podcast
In this episode, Nieves Concostrina explores an astonishing historical precedent of extrajudicial justice, the so-called "Justicia de Peralvillo." She cleverly draws parallels between this notorious episode from medieval Spain and perceived modern-day miscarriages of justice, notably referencing contemporary criticisms of institutions like the Spanish Supreme Court.
The discussion blends humor, critical analysis, and engaging storytelling to shed light on how centuries-old practices of swift, uninvestigated punishment echo into present-day judicial controversies.
"El blanco se fijaba en la tetilla derecha. El que acierte recibe 24 maravedíes y el que yerre paga una multa de un castellano de oro que se gasta después en vino y festejos." ([09:14] - Nieves quoting historical source)
[09:46] The summary executions in Peralvillo were carried out without due process; investigation into the alleged crime came after execution.
"La Justicia de Peralvillo... que después de asaeteado el hombre le formaban el proceso." ([11:43] - Citing Francisco Rodríguez Marín)
Cervantes references this in Don Quijote, using "dar en Peralvillo" (to end up in Peralvillo) as a euphemism for being killed by the authorities.
[01:46] – Nieves Concostrina
"...igual sirven para establecer algún paralelismo con la actualidad..."
[08:24] – Carlos
"...lo del asaetamiento en descampado vendrá a ser coserte a flechazos en mitad del campo."
[09:48] – Nieves
"Simplemente se cargaban al presunto delincuente y luego indagaban sobre el delito. Las pesquisas venían después."
[11:43] – Nieves (quoting Francisco Rodríguez Marín)
"La Justicia de Peralvillo ... que después de asaeteado el hombre le formaban el proceso."
[14:08] – Nieves
"Cosían a flechazos al reo, lo dejaban pudriéndose, atado a una estaca, a veces muerto, a veces agonizando y deseando morir. Y luego se iban a hacer las pesquisas."
[15:05] – Carlos
"Qué bestias."
[15:08] – Nieves
"Qué bestias éramos."
Throughout, Nieves Concostrina maintains her trademark blend of irreverence and sharp wit, even when describing macabre historical episodes. The mood shifts seamlessly between dark humor, critical observation, and memorable turn of phrase—anchoring the history in contemporary relevance without sacrificing depth or accuracy.
This episode is a piercing examination of how history repeats itself in curious, often disturbing ways. Using the "Justicia de Peralvillo" as a mirror, Nieves Concostrina highlights the dangers of justice administered without due process—a cautionary tale with uncomfortable echoes in today’s world. Both educational and entertaining, the episode captures why historical perspective is invaluable for understanding and critiquing the present.