Transcript
Nieves Trino (0:01)
Ser podcast en la ventana. Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena Ser.
Carla (0:25)
Estaba pensando yo, bueno, no es que lo piense ahora, lo he pensado siempre, que esto de navegar por la historia es un ejercicio fantástico con efectos a veces inesperados, porque lo que es conocer, descubrir, informarse de algo que nos contaron poco, nos contaron mal, resulta siempre muy gratificante. Siempre. Y muy útil, además. Lo que pasa es que eso incluye desmontar mitos, rascar en figuras que en un momento dado pueden haber generado mucha admiración y de repente, chof, se te caen. Nievestrino, buenas tardes.
Nieves Trino (0:54)
Hola Carla, buenas tardes.
Carla (0:55)
Algo de eso, y es solo un ejemplo, pasó con Churchill, gran líder de la resistencia británica contra Hitler. Bueno, ta, ta, pero joder, con un montón de sombras. Hoy conectaremos la figura de quien fue primer ministro británico con un drama que aún hoy se utiliza como arma de guerra, la hambruna.
Nieves Trino (1:13)
Así es. Pues fíjate, se me ha ocurrido hablar de esto, de hambrunas, porque en estos tiempos de. Y además cuando ves el derroche ese comprar, tirar, comprar, tirar, pues que estemos viendo morir a diario en nuestras televisiones a personas desnutridas, desnutridas en Gaza. Esto es inconcebible, no cabe en cabeza humana. Las hambrunas no son consecuencia de la violencia, son una forma de violencia en sí misma. Lo fue en España, lo fue en la India y lo está siendo en Gaza. Me he apropiado, al decir esto de que es una forma de violencia, me he apropiado de una frase del catedrático de la Universidad de Granada Miguel Ángel del Arco, que acaba de sacar un libro magnífico, pero hace nada, solo días, cuatro o cinco días, titulado La hambruna española. Es un pedazo de libro. Esa hambruna que provocó deliberadamente Franco y los militares golpistas y que por supuesto niegan, aunque todos hemos oído alguien en casa hablar del horror del hambre en posguerra. Mi madre seguía rebañando platos porque decía no dejes nada, no dejes nada. Bueno, pues aquello fue una catástrofe humanitaria que provocaron las políticas de la dictadura. Como bien dice el autor, España era una grande y hambrienta. Esto puede servir para entender por qué la ultraderecha del PP, yo lamento conectar tanto, pero es que me sale así, esa ultraderecha de Feijóo y sus admiradores, hijos todos del franquismo, miran con indiferencia la hambruna en Gaza. Puedo entenderlo por eso, porque les da igual que se mueran de hambre los seres humanos que les caen mal. Porque los ideólogos de la derecha ya usaron la hambruna contra los propios españoles que les caían mal. Pero hoy hablamos de otra hambruna que provocaron otros seres indiferentes, salvo honrosas excepciones, claro. Como siempre, a la hambruna de Gaza fueron los británicos. Y fue en la India se han contado hasta 22 hambrunas sufridas. 22 hambrunas contadas, sufridas ante la indiferencia e incluso la premeditación británica. Las dos más gordas. En 1876 con 6 millones de muertos por hambre, y en 1943 gracias a ese fino olor inglés llamado Winston Churchill que provocó otros tres millones y medio de muertos.
