Transcript
A (0:02)
Ser podcast. En la ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena SER.
B (0:32)
Aquí a mi lado, en los estudios de Radio Madrid. Nieves, con Kostrina. Nieves. Buenas tardes.
A (0:36)
Hola, Marta. Qué alegría estar contigo.
B (0:38)
Igualmente. Oye, cuando me has dicho que ibas a hablar hoy de un ruso malo, malísimo, pensaba que me ibas a hablar de Putin, que además este mes se cumple un año de la guerra que ha montado en Ucrania. Pero Eso será el 24 de febrero. Hoy nos vas a contar una historia que sucedió un 3 de febrero, pero de 1547.
A (0:57)
Ahí le has dado. Pero bueno, vas a ver que no va desencaminada con lo de Putin. Lo vamos a ver enseguida. Sí, sí, efectivamente. Hoy toca una de rusos, de rusos malos. Por eso a ti te viene Putin y a mí me viene el que me ha venido, que es nuestro protagonismo. Nuestro protagonista es un tipo que más que malo era terrible. Y ya mucha gente sabrá de quién hablamos. Fue el primer zar de Rusia, Iván el Terrible. Así que este acontecido va a dejar todo perdido de sangre. Ya lo aviso. A Iván el Terrible se le identifica enseguida en los retratos porque es un tío con tremenda cara de mala leche en todos los que salen.
B (1:34)
Voy a buscarlo.
A (1:35)
Sí. Tú con Miquel de Al Pozo no vas a encontrar una cara de este tío agradable. Yo creo que solo el Papa julio II tiene más o igual cara de mala leche los retratos que Iván el Terrible. Y si traemos a Iván el Terrible es porque hace unos años, en 2016, hubo una serie de señales que igual estaban indicando la que se estaba viniendo encima con Putin. Cosas sin importancia aparente a las que pocos prestaron atención. Yo no es que sea ni más lista ni nada de nada, ni detecté nada, pero me pareció algo muy raro, rarísimo. Por eso me guardé la noticia, porque me chirrió mucho y hoy la saco. Y es que en Rusia, en 2016 y 2017, empezaron a recuperar y a rehabilitar la figura de Iván el Terrible poniendo estatuas por Rusia. El primero que quiso recuperar el culto a Iván el Terrible fue Stalin. Ya da una pista esto. Pero no llegó a erigir monumentos. Estaba orgulloso de Iván el Terrible, pero no llegó a nada más. Y con Putin se ha reactivado el culto y que a un tipo horrible como era Iván, fanático, asesino, desequilibrado, al que le caben todos los adjetivos relacionados con la maldad y la crueldad, lo rehabiliten socialmente. Eso es de estar también enfermo de maldad.
B (2:58)
Da pista.
