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B
Hola, Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas, ¿Cómo estás?
B
Una curiosidad, hoy a eso de las cuatro y media, o esta mañana eso de las siete y media, estabas escuchando la radio, ¿No?
A
¿Por? Si has escuchado a las cuatro y media, sí, a las siete y media.
B
No, lo del F, que hemos puesto el Tejerazo sin aditivos, así a palos secos. Mira que han pasado años, pero siempre que llegamos a este día y sobre todo cuando rememoramos el sonido. Pero bueno, yo sé que tú serás capaz de salir de este recuerdo tan funesto y contarnos alguna otra historia, ¿Verdad que sí?
A
Así es, porque es una fecha muy significativa en este país. Ese F con un indiscutible protagonista golpista, ultraderechista, pedidado. Tejero, con T de Tejero, como habéis dicho, este hombre sigue yendo mucho a misa para sí. Hombre, los pecados familiares, que tiene un hijo cura en Marbella. Es verdad, puede elegir misa privada incluso, ¿No? Venga, dame misa, que me siento mal. Pero bueno, hasta aquí llega la presencia de los Tejero en el acontecido de hoy. Porque no tiene nada que ver con ellos, o lo mismo sí, no lo sé, quién sabe. Este año se cumplen 10 años desde que en 2013 la Reina de Inglaterra, esa mujer de estricta moral victoriana, indultara, perdonara a Alan Turing, con T de Turing. Mira, otra T. Aquel hombre de cerebro prodigioso, padre de la informática, precursor de la inteligencia artificial.
B
Lo ha comentado Leoncho antes, hablando del ajedrez.
A
Sí, sí, exactamente, el amigo Leónxo. Fíjate que tanto se habla de ella. Pues ahí está el precursor, Alan Turing. Alan Turing, Turin, el hombre que rompió los códigos nazis, el que descifró las máquinas que utilizaban los alemanes para enviar órdenes codificadas a sus submarinos que operaban en el Atlántico. Si nadie la ha visto. Una película me interesó mucho, se llama Descifrando Enigma.
B
Muy bueno, muy bueno, sí señor.
A
Bueno, pues a este hombre tan genial que recibió la Orden del imperio británico en 1945, cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué narices tuvo que perdonarle?
B
Indultarle.
A
Indultar. Indultarla porque fue homosexual. ¿Cómo porque fue homosexual? Por eso tuvo que indultarle. ¿Y por ser gay?
B
Hasta 2013. ¿Hasta 2013? ¿Nos indultaron en 2013?
A
Sí. Y por ser gay. Este hombre fue juzgado, condenado, encarcelado, castrado, químicamente tratado con hormonas para curarle la homosexualidad, le jodieron la salud, quedó impotente, cayó en depresión y Un día de 1954 mordió una manzana con cianuro y se largó. Menos mal que el señor Don Papa ha dicho que la homosexualidad no es delito. Que tranquilos, que solo es pecado. Pero ya te digo, como hagan cola en el confesionario papal solo los curas gays que dan misa en este país, la fila empezaría en Roma y lo mismo acababa en Marbella. Hoy es f. El día que los ultraderechistas encabezados por Tejero quisieron y querrían que la homosexualidad volviera a ser delito en Españ. I want to break free, I want to break free, I want to break free from your lives y' All so satisfied I don't need you, I've got to break free. God know, God knows I want to break free.
B
Que te digo, Nieves, que un día de estos, con esto que acabas de comentar, esto de la hipocresía de la Iglesia católica histórica y tradicional con el tema de la homosexualidad, vamos a hacer un tema en la ventana, Ya te lo digo, ya está.
A
Porque de lo que no se habla no existe.
B
Volvamos al tema de Alan Turing. Bueno, te He dicho yo, 2013. ¿Por qué tardaron tanto en indultarle? ¿Hasta cuándo ha sido ser homosexual delito en Reino Unido? En Inglaterra.
A
Es que esto es tremendo. La ley que te llevaba a la cárcel en Inglaterra por ser homosexual se derogó en 1967, pero todavía en 2003 las leyes británicas prohibían la sodomía, aunque ya no estaba penada con cárcel. Y hubo que esperar a 2016, fíjate el año que te digo, para que una ley indultara. Porque en 2013 se perdonó a Turín, pero en 2016 ya una ley indultó a todos los condenados en el pasado por haber mantenido relación con personas del mismo sexo. Alan Turing disfrutó del hipócrita honor de que la señora Doña Reina de Inglaterra, que tiene una familia que se ha saltado todos los mandamientos a la comba de arriba a abajo y de abajo arriba, indultara al matemático en 2013, tres años antes que al resto. Vamos a contar lo tramposo y lo malaje que fue el tipo que metió a capón una enmienda que provocó la reforma de la ley que condenó a decenas de miles de hombres durante 80 años. Paradójicamente era una enmienda que parecía suavizaba todo. Iba a ser más suavecita. Parecía que la ley iba a ser más benévola que la anterior. Pero resultó que no, que facilitó muchísimas más condenas y mucha más persecución. Esa enmienda a la ley es la que condenó tanto a Oscar Wilde como a alan Turín. Con 57 años de diferencia entre las dos condenas. Fíjate, ya había pasado tiempo. Wilde a dos años de trabajos forzados fue su condena. Turing a un año de prisión, que bueno que quedó en libertad condicional a cambio someterse a una castración química experimental. Pero los dos fueron condenados por el mismo delito, por cometer, abro comillas, actos de grosera indecencia con otros varones.
B
Va cogiendo aire antes de proseguir. Pero a ver, explica eso, Nieves. ¿Cómo fue que esa ley que siendo más benévola sobre el papel, acabó condenando a más homosexuales?
A
Es que es muy perversa esta historia. En Inglaterra hubo una ley hasta 1861 que condenaba a pena de muerte a los homosexuales. A pena de muerte. El poeta Lord Byron salió por pies de Inglaterra y sólo pudo volver con esos mismos pies pero por delante, porque si se quedaba en el país lo mataban. A partir de 1861 la pena de sodomía se redujo solo a cadena perpetua. Pero aún así era una pena tan dura que se aplicaba muy rara vez. Sobre todo porque la homosexualidad estaba presente en todas partes, como lo ha estado desde que el mundo es mundo. Era tan dura esa ley que no se atrevían a aplicarla. La homosexualidad la tenían en la alta sociedad, en la baja, entre los magistrados, los aristócratas, los curas, los caballeros, todo. Y se daba otra circunstancia con la que evitaban tener que condenar a cadena perpetua también, que es que era muy difícil probar el delito de sodomía porque se refería estrictamente al propio acto sexual. Y como no hubiera un testigo directo, no había pruebas. Luego apenas había condenas. Pero resulta que en 1885, cuando se estaba debatiendo en el Parlamento británico la reforma del Código Penal, un diputado liberal, de estos liberales que a veces los carga el diablo, que se llamaba Henri Labouche, introdujo una enmienda conocida como la enmienda la Bouchère. Suena francés porque este tío era descendencia francesa. Y esa enmienda contempló por primera vez el delito de indecencia grave en el Reino Unido. Esto quería decir que ya no hacía falta pillar infraganti a una pareja homosexual para condenarla. Ahora, cualquier otra cosa que se considerara indecente, un mínimo indicio de homosexualidad, una nota por escrito, un chivatazo, una acusación de cualquiera, un beso de dos tíos en una esquina, yo que sé, cualquiera de esas cosas te podía llevar a la cárcel. Y a partir de ahí se disparan las condenas. No eran a cadena perpetua, pero caían dos años, tres años, cinco años de trabajos forzados. Ya se podía condenar mucho más alegremente y con más frecuencia y a muchos más homosexuales. A Oscar Wilde no lo condenaron porque lo pillaran en nada, sino por testimonios y porque se puso chulo en el juicio. También porque le perdía la boquita. Al final tuvo que afrontar 14 cargos de ultraje contra la moral, su ruina personal y su ruina artística. Tal vez lloré, tal vez reí, tal vez gané, tal vez perdí. Y ahora sé que fui feliz, que si lloré, también ganaré. Y todo fue. Puedo decir a mi madre.
B
Todavía le sigo dando vueltas, a esto, de que a mediados del siglo XX siguiera en vigor la misma ley que condenó a Oscar Wilde. Ya has dicho Increíble.
A
Sí, es increíble. Menos mal que el mismo año del suicidio de Alan Turing ocurrió algo que movió a la sociedad británica. Pues sí. Es que estos asuntos, la conquista de los derechos, se consiguen desde el activismo y con reivindicación. Si te quedas en casa, no haces nada. En 1954 hubo un juicio por homosexualidad contra tres hombres a la era el aristócrata Lord Edward Montagu, que era miembro del partido Conservador, contra su primo Michael P. River, y el escritor y periodista del Daily Mail, Peter Widdelblood. Los tres entraron a prisión. Un año entró el Lord, el del partido Conservador, y los otros dos estuvieron 18 meses. Aquellas condenas molestaron a parte de la prensa y de la sociedad. Hubo mucha bronca y el gobierno encargó un informe que acabó provocando que dejaran de considerarse delitos las prácticas homosexuales con consentidas entre mayores de edad y en privado como no te metas las narices si no en tu propia casa. Pero todavía se tardaron 10 años en materializar la despenalización en Inglaterra y en Gales. En Escocia, Irlanda del Norte, hubo que esperar hasta principios de los 80 porque allí son muy católicos. Pero antes de este juicio mencionado a los tres hombres, Inglaterra también condenó a John Gilgud, que fue un actor con Óscar, con un Globo de Oro, con un Bafta, con un Tony. Y otros tuvieron que huir, como Arthur Somerset, que era comandante de la guardia de la Caballería Real, o sea, el palafnero mayor del príncipe de.
B
Una cosa. Y a Alan Turing, el verbo detectar. Bueno, ¿Por qué le pillaron? ¿Por alguna denuncia o por qué?
A
Por él mismo, porque denunció a su novio que le robó. Fíjate qué cosas. Él denunció un robo de su novio y durante la investigación de ese robo, pues salió a la luz que era su novio, que eran homosexuales. Lo detuvieron de inmediato. Fue en 1952, trabajaba en aquel momento para el Cuartel General de Comunicaciones Gubernamentales, de donde, por supuesto, fue despedido. Ya no importaba que ese tipo en posesión de la Orden del Imperio Británico, el genial matemático que descifró los códigos de las transmisiones nazis durante la Segunda Guerra Mundial, que salvó miles de vidas, que imaginó el futuro informático del mundo, ya no importó que fuera una persona con una mente brillante y útil para la sociedad. Solo importaba que ese hombre en su vida privada amara a otros hombres. Puede, yo que sé, que el policía que lo detuvo, el letrado que lo acusó, el juez que lo condenó, el médico que le aplicó la castración química, o el cura que quizás dirigió su funeral fueran homosexuales. No lo sabemos, porque la Iglesia practica todos los pecados, pero los condena todos. Así disimulan, atacando al prójimo por lo que hacen ellos. Desde 2009 estuvieron los British recogiendo miles de firmas para exigir una disculpa oficial del gobierno británico y de la señora Doña Reina de Inglaterra, Alan Turing. Y se resistieron. Nadie se disculpaba todavía en 2012 continuaba siendo Turing un delincuente para la legislación británica. Ese mismo año el Parlamento negó el indulto, pero la petición continuó y en 2013, ya por fin 2013 se le dio el indulto. En 2016 por fin se aprobó una enmienda llamada Ley Turing, que indultaba a todos los condenados en el pasado por ser homosexuales. 65.000 hombres en total. 65.000 hombres. Hacía 64 años que Alan Turín había mordido su manzana envenenada. Un bonito mensaje para los que se inventaron que el pecado original vino precisamente por morder una ella. Además, Doña Reina de Inglaterra, cabeza de la Iglesia Anglicana, resistiéndose a indultar a Turing, pero con un hijo, Andrés de Inglaterra, acusado de abusos sexuales. De verdad que es para correr los a gorrazos a todos por Buckingham Palace. A ellos y a todos los que lucen alzacuellos los domingos en misa y se lo quitan para ir a la sauna el miércoles con el novio caber los ailes.
B
Hasta el lunes Nieves. UN BESO MUY GRANDE.
A
UN BESO PARA TI PARA NO PERDERTE NINGÚN EPISODIO Síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita. Cadena ser, la radio.
Todo Concostrina – Acontece que no es poco | La manzana envenenada de Alan Turing
Host: Nieves Concostrina
Date: February 23, 2023
Main Theme:
A historical reflection on the tragic story of Alan Turing—the brilliant mathematician and father of computer science—focusing on the injustices he suffered due to his homosexuality, the evolution of laws against homosexuality in the UK, and reflections on hypocrisy and progress.
"A Oscar Wilde no lo condenaron porque lo pillaran en nada, sino por testimonios y porque se puso chulo en el juicio. También porque le perdía la boquita." (09:15, Nieves)
“Ya no importaba que ese tipo... el genial matemático que descifró los códigos… Solo importaba que ese hombre en su vida privada amara a otros hombres.” (12:03, Nieves)
| Timestamp | Segment Highlight | |-----------|-------------------| | 01:26 | Parallels 23-F and Turing, the “two Ts” | | 02:01 | Alan Turing’s legacy and contribution | | 03:02 | Reason for Turing’s pardon—his homosexuality | | 05:06 | Breakdown of British legal timeline | | 08:17 | Enmienda Labouchère triggers mass prosecutions | | 09:15 | Oscar Wilde and Turing—same law, decades apart | | 10:28 | Public outrage sparks reform in the 50s | | 11:51 | Turing’s arrest after reporting a theft | | 13:00 | Campaigns for apology and eventual pardons | | 13:45 | Critique of royal and institutional hypocrisy |
Nieves blends sharp historical detail with biting irony, maintaining her trademark irreverent, critical tone. She consistently points out the hypocrisy of the establishment, whether royal or religious, and the human cost of dogma.
The episode leaves listeners with a powerful sense of how slow and reluctant official institutions can be to recognize historic injustices—even those committed against their greatest heroes.
This episode is a compelling, at times scathing, reminder of the destruction wrought by prejudice and hypocrisy, as illustrated by Alan Turing’s life and legacy. Concostrina’s narrative is incisive, poignant, and laced with the wry humor that defines her style. For anyone interested in the intersection of history, justice, and social change, this is essential listening.