Transcript
Singer (0:02)
Ser podcast.
Nieves (0:07)
Estás escuchando Acontece, que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
Co-host/Interviewer (0:21)
A ver, Nieves, buenas tardes.
Nieves (0:22)
Buenas tardes.
Co-host/Interviewer (0:23)
A ver esa muñeca, ¿Cómo está de firmar? A ver, hace así con los dedos esta flecha, pero tiene solo firma los fines de semana, espero, porque si fueran siete días a la semana ya no.
Nieves (0:33)
Podrían escribir sábados y domingos por la mañana.
Co-host/Interviewer (0:35)
Pero bien, ¿No? Fíjate, has estado escuchando que hablábamos con María, con Paloma, con Benjamín. Qué bien, qué experiencia tan chula. Isaías, estuve firmando a tu lado ayer también, ayer que estaba la ventana en.
Nieves (0:45)
Pleno ahí somos una secta.
Co-host/Interviewer (0:47)
La ventana en la feria del libro. Mira, sectas no sé, pero mira que la religión. Perdón, que no quiero. Es que alguien no se teme mal la conexión, pero da igual.
Nieves (0:55)
Yo sí, yo sí, ya lo conecto yo.
Co-host/Interviewer (0:57)
Da igual. Bueno, a lo que iba, que la religión o las religiones, en plural, llevan toda la vida metiéndose en ámbitos que no son los suyos o que van mucho más allá de las creencias individuales. Esto ya lo sabíamos, teníamos un montón de ejemplos para confirmarlo, pero uno muy curioso, a mí me parece muy curioso, es la existencia de patronos y patronas. Patrón o patrona, porque de un pueblo, de una ciudad, incluso de un país, Francia, por ejemplo, para quien no lo sepa, Francia es un estado laico, pero tiene como patrona a una santa que acabó en la hoguera, damas, señas, Juana de Arco. Es verdad que se la identifica como símbolo de la unidad nacional, pero el título de santa no se lo quita nadie y el hecho de que murió achicharrada pues tampoco, o sea que tú verás por dónde empiezas.
Nieves (1:40)
Difícil saber por dónde se agarra esta mujer. Además, fíjate que terminamos la semana pasada ejecutando a una mujer progresista a la que me niego a llamar heroína, a Mariana Pineda, y empezamos esta semana ejecutando a una santa de pacotilla, todo hay que decirlo, porque madre mía la que lío esta mujer. El 30 de mayo de 1431 la respetuosa multinacional Iglesia católica achicharró en la hoguera atada a un poste a Juana de Arco. Y lo más grande es que los mismos que la achicharraron La beatificaron primero y la canonizaron después. Y hasta se inventaron reliquias. Y el cachondeo con las reliquias, cuando se descubrió lo que eran, esto fue de órdago. Iremos por partes. Como Jack el Destripador. Qué arte tiene. Hay tanto de esta mujer que por situarla rápidamente voy a disparar unos cuantos datos a bocajarro. La llamaron la doncella de Orleans. Veía santos, hablaba con Dios, comandaba tropas. Por ellos, que son pocos y cobardes, se cargó los sueños ingleses de dominar Francia. Sentó a Carlos VII en el trono francés. Y cuando comenzó a pasarse de lista, ingleses, franceses y obispos se pusieron enfrente y acabó condenada a la hoguera por hereje y por llevar pantalones y pelo corto.
