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A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser Podcast siempre.
B
Buenas tardes, nieves.
A
Buenas tardes.
B
¿Cómo estás? ¿Qué tal?
A
Muy bien, yo muy bien.
B
Yo imagino que estos días muchos oyentes habrán visto reportajes sobre la reconstrucción de Notre Dame en París. Han pasado cinco años ya, el incendio cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo. Pero hoy no vamos a hablar de Notre Dame, esa maravilla gótica que se inauguró en 1345, sino de otra catedral tres siglos atrás, cuya ubicación. Bueno, ubicación, la decisión de ubicarla donde está, diríamos que no fue precisamente la más acertada de la historia, digo yo.
A
Sí, sí, sí. Hablamos de la catedral de Winchester. Sí, Winchester, que la catedral de Winchester, como su propio nombre indica, está en Winchester, ¿No? Al sur de Inglaterra. Es muy famosa, es una catedral famosísima. Tiene hasta una canción que se titula así de Winchester, Catastranos Stop.
B
En español también.
A
Sí, sí, es verdad. Bueno, pues allí en los 60, es de un grupo que se llamaba The New Bodevil Ban, creo. Pero es que hay hasta una variedad de. Para demostrar lo famosa que es esta catedral, es que hay una variedad de rosa que es así chaparrita, pero blanca, apretada, muy bonita, que también se llama Winchester Catidri, o sea que no sé por qué. Bueno, el caso es que es una catedral que pese a ser un desastre de catedral, pues ha triunfado en la música, en las cuestiones florales, en todo, y tiene mucha historia detrás. Es una catedral que podría haber acabado fatal. Por eso no entiendo, la verdad, la letra simplona y moñas que le pusieron los de la banda esta de Vaudeville. Pudieron. Pudiendo haber contado algo interesante de Winchester Catedrial. El 8 de abril. También es posible que a lo mejor la letra diga algo así como en metáfora, pero yo las metáforas yo no la pillo.
B
He estado revisando la letra y no la pillo.
A
Me pasa como con la Biblia, no pillo las metáforas, no lo sé. Bueno, el 8 de abril del año 1090. Yo sí puedo, ya sabéis, el 8 de abril del Año 1093, que ya ha llovido, y esto de llover lo digo, ya lo veremos, pero está dicho ahora con intención. Se inauguró la catedral de Winchester, que no la pudieron construir, ya lo hemos dicho, ni en peor sitio, que muchos dicen que es un milagro que aún esté en pie, pero los de los milagros son los de siempre, que ellos la cagan y luego viene la ciencia y los hombres a salvarles el pellejo. Y la catedral de Winchester la salvó un buzo. Uno, un hombre, un buzo, un tío con escafandra. Un tío, un obispo la pifió y un buzo la salvó de milagro. Nada, los milagros no existen. De este episodio ya hablamos hace muchos años, casi once. Y aunque lo vamos a refrescar, a mí me hace especial gracia esta catedral porque fue en la que se casó Felipe II con su tía María, la reina de Inglaterra. Así que aprovechando que fue un 8 de abril cuando se inauguró la catedral, vamos a contar por qué su construcción. Empezó mal, continuó peor y casi termina fatalmente mal. Que mira tú, igual que la boda de Felipe con su tía, que empezó mal, siguió a peor y esto sí que terminó malamente fatal.
B
Míralo, ahí está. Esa voz. Así no sale, que cantaban ese grupo por aquel entonces. Oye, vamos a recordar primero la pifia del obispo construyendo la catedral, donde la construyó y luego, si da tiempo a ver la pifa de la boda, porque la has dejado ya ahí servido, que tampoco parece la boda. Que tuviera cimientos muy sólidos, por cierto.
A
Eso estaba que se iba a derrumbar en cualquier momento. Y se derrumbó. Ya vemos si nos da tiempo. Construir la catedral de Winchester fue empeño del obispo Walkeling, se llamaba así el señor. Los obispos se empeñaban, los demás pagaban. El momento en el que lo hace es importante. En aquel final del siglo XI y durante el siguiente siglo XII se produjo neurona, una competición desenfrenada entre obispos por tener en su ciudad la catedral más alta, la más grande, la más larga. Fue una competición de locos. Todos querían superar a la de los otros obispos. Y además metiendo prisas. La catedral de Winchester se construyó en 20 años, que claro, así pasaba lo que pasaba, que había derrumbes cada dos por tres, porque en aquellos momentos no existía el cálculo de estructuras. Eran un poco a la aventura. Bueno, tú tira para arriba, a ver si aguanta. A ver si aguanta esto aguanta otros no. El obispo de Winchester quería una catedral bien hermosa, pero también quería verla terminada, porque por supuesto quería enterrarse en ella. Esto también ha ocurrido siempre con obispos y papas. Se construyen sus tumbas con forma de catedral, pero en realidad son sus tumbas. El Papa julio II, conocido por todos, empezó a construir San Pedro del Vaticano para que albergara su tumba, la que iba a ser la más grandiosa de la cristiandad. Al final se quedó su tumba. No hubo tiempo. Era tan grandiosa que no hubo tiempo de hacerla. El obispo winchesteriano este, aunque metiendo muchas prisas, al final terminó su catedral a tiempo de morirse y enterrarse. Pero para ello se cargó todo un bosque cercano para utilizar la madera. Y encima, bueno, el terreno elegido era el peor posible. El subsuelo donde empezaron a construir era puro lodo. Era barro. La catedral de Winchester se ajustaba a eso de que era un gigante con pies de barro. Los cimientos estaban literalmente metidos en un lodazal, en un pantalón.
B
Oye, pero entonces, a ver una cosa. Cuando Felipe se casó con su tía, ya habían arreglado el tema este de los cimientos, porque igual será un milagro que se mantuviera en tres o cuatro siglos después.
A
No, que no lo habían arreglado.
B
El problema seguía.
A
Claro, porque nadie sabía cómo arreglarlo. Por eso se tiraron 800 años metidos en obras. Que ya sabes tú que hay mucha gente que se queja de lo que le duran las obras en casa. Ocho siglos. Eso es durar una obra. Ocho siglos duraron las obras de la catedral de Winchester. Como la catedral comenzó a hundirse desde casi el mismo momento de su construcción, no había forma de parar de arreglar grietas, de apuntalar muros, de reconstruir pilares. Cada siglo que pasaba la catedral se hundía un poco más. Un poco más. Porque por muchos parches que pusieran, no se arreglaba el problema de base, que era el exceso de agua en el terreno. Y tiene mucha guasa que además en esa zona no parara de llover. Recién inaugurada la catedral. Esto es una tontería, pero gracioso. Por culpa de uno de los santos a los que está consagrada la catedral. Es un tal Swedum, lo llaman allí. La traducción es sansuituno. Es un nombre rarísimo. Este tipo Swidum es un fraude de santo, como todos. No hay un solo dato sobre su vida. Y todos los milagros que le atribuyen son un invento. Pero puesto que hablamos de que este personaje tan real como un Pokémon, es protector de la catedral de Winchester y la catedral de Winchester. A eso vamos. Sí, sí. Y es que claro, la catedral estaba sentada sobre un barrizal que no había forma de secar. Pues a mí me hace gracia conocer la mala leche que gastaba este santo con sus fieles. Y por qué le hicieron patrón. Si, eso fue como meter al zorro en el gallinero.
B
De todas formas, a ver, por la época de la que estamos hablando, cómo esta, era San Suituno, traducido. Bueno, este era un santo católico, entiendo, porque los anglicanos todavía no habían aparecido.
A
¿No? Todavía no habían metido la bronca. Era uno de los siete mil y pico u ocho mil que tienen los católicos. Lo que pasa es que luego lo adoptaron también los de la filial anglicana. Es que es un santo que tiene mucho cariño en el sur de Inglaterra. Les gusta su. A los ingleses. Su historia, o más bien su cuento, que es lo que tiene, enlaza con el barrizal de la catedral. Dice que pidió ser enterrado este hombre al aire libre, donde la gente lo pisara. Esto también lo pedían mucho antes. Un símbolo de humildad, que la gente pise mi tumba y expuesto a las gotas de lluvia, pidió él. Pero cuando se.
B
El sábado estuve yo pisando tumbas en Brihuega. Sí, sí, sí, en el cementerio.
A
Brihuega es un pueblo precioso.
B
Estuvimos visitando una capilla que han restaurado y tal, y hay una parte del cementerio donde efectivamente vas andando por encima.
A
De las tumbas y es un cementerio muy peculiar y muy bonito también. El de Brihuega. Es un cementerio muy peculiar.
B
Muy majo.
A
Sí, sí. Muy bueno.
B
Cerramos paréntesis.
A
Bueno, pues cuando se inauguró la catedral de Winchester, este hombre que había pedido estar enterrado en el exterior, pues no hicieron caso y lo trasladaron al interior. Y lo trasladan un día 15 de julio, porque las iglesias siempre necesitan muertos famosos dentro y sobre todo santos que se inventan que son santos para que los peregrinos pasen y se vayan dejando los cuartos. Y San Suituno era un buen objetivo de negocio, un santo muy querido. Así que cogieron unos huesos y lo metieron como si fuera él. Pero su it, dice, se mosqueó por haberlo trasladado al interior de la catedral en contra de su voluntad, y empezó a provocar lluvias y más lluvias a partir del mismo día de su traslado. Y estuvo lloviendo mes y medio sin parar, lo cual le venía de pena a la catedral, que ya hacía aguas por todas partes.
B
Ya lo podrían traer aquí.
A
Vamos a traernos al Suytuno. Sí, pero es que a su ituno le dio igual. Allí se quedó, no le volvieron a sacar y le mira, te vamos a hacer patrón del tiempo meteorológico del tiempo atmosférico. Por eso este tío es el patrón de la meteorología, creo allí, ya que te gusta hacer tanto llover. Y dicen, dicen allí, esa es la tradición, que si el 15 de julio llueve, que es el día de su festividad, lloverá durante 40 días, pero que si el 15 de julio hace sol, la lluvia no aparecerá en los 40 días siguientes.
B
Esto es como la marmota, como la marmota de Pensilvania, Phil, se llama, que dependiendo del tiempo que haga el 2 de febrero, dice si va a continuar el invierno o viene antes de primavera. Es el día de la marmota, el día de San Suerte.
A
Winchester, en vez de marmota tiene a su ituno, que no hizo otra cosa que inundar el terreno y embarrar más los cimientos de la catedral. ¿Cuando Felipe II entró en la catedral de Winchester para casarse con su tía abuela María, porque he dicho tía para resumir, pero era su tía abuela, que María? Esto es una relación imposible. María era nieta de los Reyes Católicos y Felipe, el rey Felipe, era bisnieto de los Reyes Católicos. Esto era una locura. Bueno, pues Philip no se enteró mucho de que se estaba casando sobre un lodaz porque lo habían arreglado para la ocasión. Él sólo alucinó cuando recorrió aquella larguísima nave gótica estilo Tudor hasta llegar al altar, porque no hay en Europa una nave tan larga como la de la catedral de Winchester. Es impresionante, una maravilla. Lo que no supo Philip es que el edificio estaba a punto de venirse abajo. No nos extendemos con este matrimonio, pero insistir en que de este episodio de la boda se habla poco o nada, los británicos no lo airean mucho porque les da repelús pensar que el ultracatólico Felipe II fuera rey consorte de Inglaterra. Se poniendo los nervios antes de ser rey de España. Y a los españoles apenas nos informaron en la escuela porque interesaba más insistir en ese papel de Felipe II como rey combativo contra la Inglaterra protestante. No encajaba bien. No encajaba explicar que el mismo rey que envió a la Gran Armada a pegarse contra los ingleses y los elementos unos años antes había sido rey de ese país que luego pretendió invadir.
B
Olvidemos del buzo cuándo aparece en escena el buzo que has dicho que salvó la catedral de Winchester.
A
Este hombre aparece a principios del siglo XX. La situación ya era insostenible y la catedral también era insostenible. Un arquitecto y un ingeniero concluyeron que la única solución era cambiar los cimientos medievales por otros más modernos, desalojar el fango y rellenar todo el subsuelo con hormigón y ladrillo. A ver, ¿Cómo narices haces eso con una catedral construida? Todavía se inunda la cripta, pero al menos el terreno es sólido. El agua simplemente sube y baja dependiendo de las ganas que tenga de fastidiar el tal suyo, no, este. Lo que había que hacer era quitar el lodo, rellenar los cimientos con cemento y ladrillos y asentar la catedral en terreno seco. ¿Y quién era el guapo que se metía en el barro para rellenar el subsuelo? ¿Un buceador?
B
¿Un buzo? Sí, sí, claro.
A
Un tipo que con su escafandra, él solito estuvo metiendo relleno en los cimientos.
B
¿Cuánto tiempo?
A
Seis años. Día tras día, todos los días llegaba a la catedral, metía cemento, metía ladrillos, iba, claro, haciendo sólido el terreno. Se llamaba el buzo William Walker. Él salvó la catedral de Winchester por la zona. Y dentro de la catedral hay estatuas dedicadas a un señor con bigote y vestido de buceador que el que no sabe, lector, dice, ¿Este tío qué hace aquí? Bueno, pues este hombre acabó arrugado como un garbanzo. Evidentemente. Pero al menos el Sr. William Walker fue capaz de arreglar en seis años lo que su ituno, el patrón del tiempo meteorológico, no ha parado de boicotear en siglos con tanta lluvia.
C
¿When it's over so let's see It'll rain the sun I know shining down like water? ¿I won't know Have you ever seen rain?
B
Edad su historia. Esto daría para un relato, pero de los buenos y con título de aquellos largos la historia del buzo, la catedral y la boda del rey con su tía abuela. Extraordinario. Extraordinario. No tengo palabra. Nieve. Bueno, mañana más. Venga.
A
Muchas gracias, Carla. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
C
¿Have you ever see rain? I want to know Have you ever seen rain Coming down a day Y' all know Have you ever seen.
A
I.
C
Want to know Have you ever seen coming down the sunny.
Podcast: Todo Concostrina
Episodio: “Y Winchester edificó su catedral en el peor sitio posible…”
Fecha: 8 de abril de 2024
Host: Nieves Concostrina (con colaboración de Carla)
Duración resumida: [00:18]–[15:17]
El episodio explora la historia insólita de la catedral de Winchester, una imponente y famosa construcción gótica del sur de Inglaterra, erigida sobre un terreno extremadamente inadecuado. Con su característico tono irónico y desenfado, Nieves Concostrina narra cómo la mala elección del lugar desafió siglos de intentos de reparación y requirió finalmente la intervención casi heroica… ¡de un buzo! Entre medias, recuerda la boda disparatada de Felipe II con su tía abuela y el protagonismo de un peculiar santo patrón local capaz de aguar cualquier fiesta.
“Los obispos se empeñaban, los demás pagaban.” ([04:04])
“Todos querían superar a la de los otros obispos… y además metiendo prisas.” ([04:21])
“Los cimientos estaban literalmente metidos en un lodazal, en un pantano.” ([05:31])
“Ocho siglos duraron las obras de la catedral de Winchester.” ([06:17])
“Es tan real como un Pokémon.” ([07:31])
“Esto es una relación imposible. María era nieta de los Reyes Católicos y Felipe, bisnieto.” ([11:07])
“Un tipo que con su escafandra, él solito estuvo metiendo relleno en los cimientos.” ([13:22]) “Se llamaba el buzo William Walker. Él salvó la catedral de Winchester.” ([13:28])
“La catedral de Winchester se ajustaba a eso de que era un gigante con pies de barro.” ([05:36])
“Este tipo es un fraude de santo, como todos. No hay un solo dato sobre su vida.” ([07:13])
“Y empezó a provocar lluvias y más lluvias… y estuvo lloviendo mes y medio sin parar.” ([09:34])
“Ocho siglos duraron las obras de la catedral de Winchester.” ([06:17])
“Este hombre acabó arrugado como un garbanzo, evidentemente.” ([13:56])
Nieves Concostrina mantiene su habitual tono sarcástico, iconoclasta y humorístico, alternando historias históricas poco convencionales con reflexiones irónicas sobre la fe, los milagros y el sentido común.
El episodio ofrece un relato tan riguroso como divertido sobre cómo una joya del gótico, la catedral de Winchester, estuvo durante siglos al borde del colapso por culpa de las malas decisiones humanas (y algo de leyenda de santos y supersticiones). La salvación llegó no por milagro, sino por la perseverancia y pericia de William Walker, el buzo que, con paciencia de santo auténtico, salvó la catedral “metiendo cemento y ladrillos durante seis años”. Entre leyendas, reyes consortes sobre el barro y santos meteorólogos, Nieves Concostrina convierte otra anécdota histórica en un episodio fascinante y lleno de chispa.