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Nos fascinan porque no tienen nada que ver con lo que somos. Están lejos de lo humano, pero su llegada a la Tierra saca lo más humano que hay en la curiosidad, la codicia. Soy Juanlu Sánchez, hoy en un tema al día. ¿A quién pertenece un meteorito? Una cosa antes de empezar.
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Hola, soy Ignacio Escolar, director de eldiario.
A
Es.
B
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Para responder a la pregunta que nos hacemos en este episodio, ¿A quién pertenece un meteorito? Tenemos que retroceder unos años y situarnos en un museo. Ahí comienza esta historia. Una historia que narramos con mi compañero, periodista científico en eldiario, es Antonio Martínez Ron. Hola, Antonio, buenas.
B
¿Cómo estás?
A
Cuéntanos qué ocurre en ese museo.
B
Pues esto ocurre en el año 2017. Una mañana, Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC en Madrid, aparece una señora acompañada de su hijo y un abogado, que vienen con una orden judicial y se llevan de la vitrina principal donde está expuesto al público desde hace décadas, el meteorito más importante de la colección del Museo de Ciencias Naturales, que es el meteorito de Colomera. Un meteorito que originalmente pesaba alrededor de 140 kilos y que estas personas que llegan allí hablan con el director y proceden a llevárselo a su casa. Se lo llevan por una orden judicial. Esta mujer ha conseguido llevar a los tribunales el litigio por la propiedad de este meteorito y un juez la reconoce como única propietaria. En el año 1913 hay unas lluvias muy fuertes en Granada, en la localidad de Colomera, en una casa de la propiedad de Miguel Pontes, que es el abuelo de todos, hacen unas obras, aparece esta roca, un objeto que llama mucho la atención porque es muy pesado, es muy raro. Y durante un tiempo Miguel Ponte sí parece tener. Porque él tiene formación farmacéutica y parece tener conciencia de que ese meteorito tiene valor. Pero él muere súbitamente, muy joven. Y entonces es unos años después, cuando se empiezan a hacer estudios sobre el meteorito, cuando su hijo, Antonio Ponte, decide donarlo al museo. Donarlo además por calidad de depósito. Antonio Pontes Vilches es el padre de la reclamante, de la mujer que aparece ese día en el museo el padre de A Pontes, vamos a llamarla A, para mantener su identidad en secreto. ¿Y por qué ha sucedido esto? El museo tiene una idea feliz, una idea fantástica, una idea que a todos en principio nos encantaría, que es coger ese meteorito y llevarlo y exponerlo en la localidad donde fue descubierto, en Colomera, que está en Granada. Se lleva en 2008 el meteorito a esta localidad y junto al meteorito se expone el papel por el que se había cedido al Museo de ciencias naturales en 1935.
A
Leo la parte fundamental del papel al que se refiere Antonio, que lo cede en calidad de depósito a este museo, pero siempre al disposición de su dueño, que podrá retirarlo cuando estime oportuno.
B
Y esto viene firmado por el director del Museo de ciencias naturales en 1935. Y lo que sucede en ese día en que aparece el museo y lleva el meteorito a Colomera y aparece este papel, es que alguien avisa a Apontes y le oye, ¿Has leído lo que pone en ese papel? El meteorito es tuyo y puedes llevártelo cuando quieras. Y eso es exactamente lo que reclama ante los tribunales con éxito. Porque lo que le dice un juez a Apontes es que ese meteorito no solo es suyo, sino que tiene derecho a una indemnización, porque el meteorito no está entero.
A
El meteorito de Colomera, además de haber llegado a la Tierra, ha viajado por.
B
La Tierra, como habrás comprobado al principio. Te hablé de casi 140 kilos y esta pieza que está expuesta tiene 134. Ha perdido trozos por el camino, porque este meteorito es súper importante, es uno de los más grandes, el segundo más grande que ha caído en España del que tengamos constancia, claro. Y además tiene muchísimo interés a efectos astrofísicos, astronómicos. De hecho se llevó a Estados Unidos en el contexto de las misiones Apolo, y fue allí donde fue troceado para su estudio. Y este meteorito se queda fuera del radar de las autoridades hasta hace apenas un año, que es cuando la cosa vuelve a surgir. Lo contamos aquí en eldiario, es en exclusiva. Y es que al mismo tiempo que esto se hizo público, que se habían llevado el meteorito del Museo Nacional de Ciencias Naturales a plena luz del día, y no era un atraco como en el Louvre, sino que era una señora con una orden judicial, los otros nietos del descubridor primos de Apontes, lo ven por televisión. De hecho Maripaz, una de las nietas del descubridor, me decía de manera muy simpática que ella se enteró por Telecinco. Y de repente ellos piensan, vamos a ver, Antonio Vilches Pontes Vilches, que es el que deja el meteorito en donación al que era el hijo del descubridor, no era un hermano único, eran cinco hermanos. Los hijos de aquellos hermanos tenemos tanto derecho como Apontes a tener una parte del meteorito. Y lo llevan a los tribunales con un argumento que es que aquel meteorito debería adherirse a la herencia que en su día tuvo el abuelo y que tendría que repartirse a partes iguales, porque la intención de estos nietos que ahora reclaman es que el meteorito vuelva al museo y también una parte de la iniciación que cobró a Pontes en el juicio que ganó.
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Y hace unas semanas, después de la vista oral que se celebraba en abril de 2025, hay resolución de este caso.
B
Un nuevo juez en un nuevo proceso decide que estos nietos, los que querían que se añadiera a la herencia el meteorito y así devolverlo a las vitrina en el museo, pierden. El juez decide que es la propietaria única, Apontes, que sigue teniendo todo el derecho de tenerlo en su poder. Y lo que me dice su hijo cuando hablo con él es que efectivamente lo tiene metido en una caja fuerte vigilado 24 horas y que espera ofertas del Estado porque si lo quieren exhibir, considera que tiene todo el derecho a exigir una compensación. Como si en tu casa encuentras un cuadro de Goya y el Museo del Prado lo quiere, dirías, bueno, pues si lo quieres tendrás que pujar por él y exponerlo.
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Ahora seguimos contando esta historia con Antonio, pero quiero saludar a alguien que nos ayude a entender qué es un meteorito, porque algo por el que hay un proceso judicial tan importante debe ser algo, además de fascinante, muy importante. José Vicente casado. Hola.
C
Hola. ¿Qué tal?
A
Qué José Vicente Casado es experto en meteoritos, ha colaborado con muchas entidades científicas para buscar y catalogar estos meteoritos. Así que José Vicente, empiezo preguntándote eso, ¿Qué es formalmente un meteorito? A nivel geológico, a nivel científico, ¿Cómo está formado?
C
Bueno, vamos a ver, un meteorito es una roca que en época reciente, en fechas recientes, estaba por el espacio y cae en la superficie de la Tierra, eso es un meteorito. Ahora, ¿De qué está hecho? Es curioso porque muchas personas piensan que aquello tiene que estar hecho de materiales fabulosos. Y esto es una de las cosas que me gusta de los meteoritos. Están hechos de lo mismo que estamos hechos nosotros, de lo mismo que está hecho la Tierra. Eso sí, con los mismos elementos, pero en diferentes proporciones y con minerales diferentes que nos cuentan cosas fantásticas. Pero eso, una roca que viene del espacio y cae a la Tierra, es.
A
Una roca y sin embargo nos fascina. No es una roca brillante, no es una piedra preciosa, no tiene ni un color ni un brillo especial. ¿Por qué nos fascinan, José Vicente?
C
A ver, hay dos tipos de fascinación del público que no sabe lo que es un meteorito ni sabe nada de ciencia. Casi hasta tiene un punto místico, ¿No? Desde la antigüedad, y yo creo que hoy se repite, un meteorito es algo que está en el espacio, es aquello donde no llegamos, es la quinta esencia, es el éter, es el lugar donde habitan los dioses. Entonces, desde la antigüedad se ha atribuido que los meteoritos son mensajes de los dioses. Nos fascinan por cómo podemos tocar algo del espacio donde no podemos ir. Estamos atados aquí por la fastidiosa gravedad a la superficie de la Tierra. Luego resulta que son rocas tirando a vulgares en general en su aspecto. Pero luego está la fascinación de la ciencia.
A
Abordemos esa fascinación de la ciencia. ¿Para qué sirve un meteorito? ¿Qué cosas podemos extraer de él o aprender de nosotros mismos? Analizándolo de nuestra historia, Tenemos que pensar.
C
Que nuestro sistema solar se formó hace unos 4.550 millones de años. Entonces los meteoritos son rocas que llevan en el espacio, pero en nuestro sistema solar, dando vueltas por ahí desde ese momento, pero no han sufrido apenas transformaciones. La mayoría de ellos no han sufrido transformaciones. Entonces, tenerlos bajo los instrumentos de análisis, debajo de los microscopios, nos está contando cómo era nuestro sistema solar cuando se formó, qué de especial puede tener la Tierra o nuestro propio sistema solar respecto a otros lugares en el universo. Y un poco lo que estamos viendo es que somos una parte más. Lo mismo que ocurrió en el sistema solar ha ocurrido en otras partes del universo. Pero descubrimos esos procesos de formación de las estrellas, los procesos de formación de los planetas, nos puede ayudar a interpretar qué es lo que estamos viendo, cuando vemos exoplanetas en la vida, la Tierra está hecha de 21 aminoácidos. Algunos meteoritos se han encontrado por encima de 100 aminoácidos. Es decir, la materia prebiótica, no la vida, pero sí los materiales que van a dar un lugar a la vida, los encontramos en algunos meteoritos. Es decir, los abanicos desde todos los puntos de vista geológicos, biológicos, incluso filosóficos, están ahí, en los meteoritos.
A
José Vicente, además de explicarnos también lo que es un meteorito, que entendamos su importancia, ¿Tú te dedicas a buscarlos o a encontrarlos? Que no sé si es lo mismo, ¿Dónde se pueden encontrar hoy los meteoritos que han caído en la Tierra?
C
Me ha hecho ilusión eso que has dicho, buscarlos y encontrarlos. Es que realmente hay un mundo entre buscarlos y encontrarlos. Son muy esquivos, de verdad. Encontrar meteoritos es realmente difícil. En toda la Tierra caen meteoritos por igual en cualquier punto de la Tierra. Por lo tanto, ¿Dónde caen más? En el mar. La mayoría, desgraciadamente, los perdemos en el mar. Pero vamos a buscarlos ¿Dónde? Dónde los podemos ver. ¿Y donde los podemos ver? En desiertos, porque en los desiertos hay dos cuestiones. La primera, que no hay vegetación, Eso ya. Cualquier roca que sobresale, que destaca, que tiene una forma determinada podría ser un meteorito. Eso sí, de cada roca que destaca, una de cada cien lo es. Pero bueno, ahí está también que hay que conocer las rocas de la Tierra para buscar meteoritos. También buscamos zonas donde no haya mucho relieve, las montañas no son buenas, tienen que ser planicies. Yo busca muchos años en el norte del Sáhara, en Atacama, en Bolivia, en México. La verdad es que es una labor ardua, pues encontramos algunas rocas y he de decir, todavía hoy, después de muchos años de experiencia, traemos rocas que cuando las llevamos a los laboratorios se las analizamos Aquí te has colado, esto parecía, pero no es, o sea que es algo complejo, de verdad que es complejo.
A
JOSÉ VICENTE CASADO Experto EN METEORITOS Muchas gracias.
C
Muchas gracias a nosotros. Un saludo.
A
Antonio Martínez Ron Vuelvo contigo. Ahora que sabemos bien lo que es un meteorito, déjame que te haga algunas preguntas porque creo que esto da para algunos interrogantes más. ¿Qué diferencia hay entre encontrar en tu casa un meteorito y encontrar, no sé, un resto arqueológico? Un objeto es parte de la historia, el otro es extraterrestre, literalmente. No sé si la ley se comporta diferente para cada uno de ellos.
B
La diferencia está en las leyes cómo definen el patrimonio de un tipo y de otro. El patrimonio arqueológico está muy protegido. Si tú te encuentras la dama del patio de atrás de tu casa, inmediatamente eso forma parte de propiedad del Estado. Si te encuentras un meteorito, es como si estás mirando en una biblioteca, te encuentras un ejemplar único de Leonardo da Vinci, se considera que es tuyo, como si fuera un cuadro también. Entonces, además se une otra circunstancia de la que se quejaban algunos investigadores del CSIC, y es que el CSIC y el Estado no peleó suficientemente por este meteorito y en primer lugar no lo declaró Bien de Interés Cultural. Si lo hubiera declarado Bien de Interés Cultural habría tenido un grado de protección, seguiría estando en manos privadas. Pero esto implicaría que esa persona que lo tiene, la hija de Antonio Pontes, no podría llevárselo fuera de España sin permiso, ni trocearlo, ni venderlo. En la situación actual no hay nada que se lo impida. Si quisiera. De hecho hay un gran mercado negro y un mercado de compraventa de meteoritos a nivel mundial muy activo, porque hay muchos coleccionistas que aprecian mucho estas piezas, son muy únicas y se pueden sacar verdaderas fortunas, porque fragmentos muy pequeños se pueden vender por mucho dinero.
A
Entonces, si cualquiera de nosotros encuentra un meteorito en nuestra casa porque nos cae encima, nos lo podemos quedar. A mí me parece increíble que el Estado no lo proteja, Antonio, porque de ahí sale toda esta historia. Es lo que pasa con el meteorito de Colomera, un encuentro casual en el.
B
Último juicio en el que los nietos han perdido la posibilidad de que ese meteorito fuera parte de la herencia. El juez hace una consideración que puede parecer incluso dura para ellos, porque lo que viene a decir es que durante un tiempo nadie le dio importancia a este meteorito, lo consideraban un pedrusco. Y dice durante un tiempo esa piedra careció de relevancia y significado. De ahí que, según se deduce de los artículos presentados, se usara casi como juguete o entretenimiento por los chavales de la localidad para medir sus fuerzas. Esto ha pasado con otros meteoritos. Hubo uno en Castilla La Mancha que estaba en la barra de un bar y lo tenían de pisapapeles. Y aquí el juez le viene a decir a los nietos que en realidad no puede ser parte de la herencia porque nadie le dio el valor que tenía y nadie lo consideró como tal. Y que fue el padre de esta mujer el único que lo reconoció como tal y lo mandó al museo. Entonces no se puede reclamar que sea parte de la herencia. Esto ya es discutible jurídicamente, pero el caso es que esto está cerrado, no van a recurrir. Entonces, ahora mismo el meteorito de Colomera está perdido para la ciencia española, para el CSIC y para el público en general, porque salvo que se diera la vuelta a la tortilla y hubiera un acuerdo, que no parece la situación, que esté muy por la labor ninguna de las partes, entonces volvería, quizá en algún futuro, pero en principio se quedaría ahí.
A
Terminamos, Antonio, te pido que te metas en la cabeza de estas personas que han ganado los litigios y que tienen encerrado en una caja fuerte un meteorito. ¿Para qué? No le están sacando ningún rédito, Entiendo para qué lo quieren.
B
Pues el que tiene un meteorito en sus manos y no lo enseña o no lo cede a la ciencia, es difícil interpretar qué hay en su cabeza. Pero bueno, en primer lugar, en general, y no hablo de este caso, el interés suele ser económico. Es decir, quiero sacar un rendimiento de esto. Pero luego hay gente que sí que realmente ama los meteoritos, los tiene en sus pequeñas colecciones y tienen casi un fetichismo, como si te pones a pensarlo, ¿Por qué tendría alguien las joyas que han robado en el Louvre, en su casa, o la Mona Lisa cuando se robó, si es mejor compartirlo con el resto de la humanidad? Pues básicamente tener esa sensación de bajar al sótano, mirarlo y decir ¿Soy el único que estoy viendo esto y tengo esta capacidad? Los meteoritos han fascinado a los seres humanos, incluso cuando no sabían lo que eran. Los egipcios encontraban estas rocas y hacían cuchillos y joyas con ellas, porque eran material que era desconocido en la Tierra. Hoy sabemos que son escombros de los orígenes del sistema solar, o incluso anteriores, o que a veces hay meteoritos que son un trocito de otro planeta. Hay meteoritos de origen marciano. El mero hecho de pensar en esto te da vueltas la cabeza cuando lo piensas despacio, y vamos absorbiendo toneladas de material cósmico con los que nos cruzamos. Algunos de estos son trocitos verdaderamente grandes del pastel, como el meteorito de Colomera, y terminan en las manos de un coleccionista en un museo, en un sótano vigilado por cámaras de seguridad.
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Antonio Martínez Ron Jefe de Ciencia en eldiario, es Muchas gracias por esta historia a vosotros. Esto es Un tema al día. El podcast deldiario es si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio, hazte socia en eldiario es unsocio al día. Este podcast lo puede producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santoja, Lucía Martín e Izascum Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juan Lu Sánchez. El lunes otro tema.
Podcast: Un tema Al Día
Host: Juanlu Sánchez (elDiario.es)
Episodio: ¿A quién pertenece un meteorito?
Fecha: 6 de febrero de 2026
Este episodio aborda una cuestión sorprendente y profundamente humana: ¿De quién es un meteorito que cae a la Tierra? Partiendo de un caso real y reciente, el presentador junto a expertos explora el recorrido legal, científico y social de los meteoritos, especialmente el famoso meteorito de Colomera. El episodio es una fascinante combinación de divulgación de ciencia, derecho de propiedad y naturaleza humana.
Cita destacada:
Cita ilustrativa:
Definición:
“Un meteorito es una roca que en época reciente, en fechas recientes, estaba por el espacio y cae en la superficie de la Tierra...”
— José Vicente Casado [07:45]
Composición:
Hechos con los mismos elementos que la Tierra, pero en diferentes proporciones y con minerales poco frecuentes en nuestro planeta.
Cita relevante:
Cita reflexiva:
“El que tiene un meteorito en sus manos y no lo enseña o no lo cede a la ciencia, es difícil interpretar qué hay en su cabeza... tener esa sensación de bajar al sótano, mirarlo y decir ¿Soy el único que estoy viendo esto y tengo esta capacidad?”
— Antonio Martínez Ron [16:04]
Ejemplo histórico: los antiguos egipcios hacían joyas y cuchillos con rocas de meteoritos sin saber su origen extraterrestre.
El meteorito de Colomera ilustra la peculiaridad de la ley, la fascinación humana por lo extraño y la tensión entre lo público y lo privado. Un trozo literal del espacio puede acabar bajo llave, lejos de la ciencia y del público, solo por derechos legales antiguos y decisiones individuales.
Tono del episodio: Cercano, curioso, divulgativo, con toques de asombro y reflexión sobre la naturaleza humana y la ciencia.
“Nos fascinan porque no tienen nada que ver con lo que somos. Están lejos de lo humano, pero su llegada a la Tierra saca lo más humano que hay: la curiosidad, la codicia.”
— Juanlu Sánchez [00:05]
“Un meteorito es una roca que en época reciente estaba por el espacio y cae en la superficie de la Tierra. (…) Están hechos de lo mismo que estamos hechos nosotros.”
— José Vicente Casado [07:45]
Esta síntesis abarca todos los aspectos discutidos en el episodio, proporcionando una visión completa, ágil y fiel a la voz original del podcast.