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Juan Lu Sánchez
¿Tuvieron pantallas desde que nacieron y ahora han crecido? ¿Atravesaron una adolescencia con redes sociales? ¿Son los primeros adultos que saben lo que la dopamina digital hace con nuestro cerebro? Soy Juan Lu Sánchez, hoy en un Tema al Día. Adictos a la dopamina, los iPad Kids ya son adultos. Para saber lo que las redes sociales sin control hacen con un cerebro adolescente. Podemos leer estudios científicos, pero también podemos escuchar. Escuchar las reflexiones adultas de unos niños que se criaron entre pantallas, de unos adolescentes que tuvieron móvil y que ya son adultos.
Carlos del Castillo
Hola, Soy Marta, tengo 24 años y creo que soy un poco iPad Kit.
Juan Lu Sánchez
Marta dice que es una iPad Kit, o sea, una niña criada con una tablet con un iPad encima. Es un término que no nos inventamos nosotros, se usa para definir a esa generación nacida a partir más un año en el que Apple lanza el iPad.
Sandra
Hola, soy Eva, tengo 24 años. Yo normalmente me suelo poner algo de fondo, ya sea YouTube o una serie,
Bea Tornell
sobre todo cuando estoy comiendo o cenando en mi casa.
Juan Lu Sánchez
Obviamente estos días se habla mucho de si limitar o no el uso de redes sociales a menores de 16 años. Y vuelve a surgir el debate de los móviles y de las pantallas en los niños. Hablamos de los riesgos del efecto que pueden producir en ellos, así como en el plano teórico, como si no hubiera ya adultos que pueden echar la vista atrás y reflexionar sobre su vida entre pantallas.
Pablo
Hola, Soy Pablo, tengo 22 años y soy un iPad Kit.
Juan Lu Sánchez
Evidentemente el iPad es un símbolo. Un símbolo de todas esas pantallas que esos niños vieron mientras comían o antes de dormir, o para dejar a sus padres tranquilos cuando están con otros adultos o haciendo algo en casa. Representa a tantas otras pantallas y al uso que se hace de ellas. Aunque como veremos, no todas son iguales.
Sandra
Soy Sandra, tengo 24 años y soy iPad Kid.
Juan Lu Sánchez
Así que tenemos a Sandra, a Pablo, a Eva y a Marta. Son jóvenes adultos que seguro que nos podrían ayudar a hacer cierto capítulos sobre lo fascinante que puede ser y útil y constructivo un mundo conectado. Pero el debate ya no es ese, eso ya lo sabemos. El debate es si hay que regular ese mundo. Ponerle límites, al menos en la edad más vulnerable. ¿Qué opinan ellos? ¿Cómo recuerdan ahora con ojos adultos aquellos años?
Sandra
Yo ahora con mis amigas hablo de todo lo que hacíamos en el móvil, todas las páginas en las que entrábamos y todo lo que leíamos y veíamos en general. Y es cierto que ahora pues nos reímos y nos acordamos de todo, pero sí que nos damos cuenta de que estábamos muchísimo tiempo, nunca había ningún tipo de supervisión y hoy en día es cierto que muchos tenemos un problema a la hora de dejar el teléfono e intentar un poco pues despejarnos y hacer otras cosas aparte.
Pablo
Incluso esto llevado a ámbitos sociales, cuando te reúnes con tus amigos o estás celebrando un cumpleaños o algún tipo de evento relacionado, es inevitable no coger el móvil. Mis amigos, creo que gran parte de mis amigos, por no decir todos y yo, cogemos el móvil en algún momento para o bien revisar las redes o bien ver algún mensaje e incluso los temas de conversaciones que tenemos giran en torno a algo que tiene que ver con una pantalla.
Juan Lu Sánchez
En este episodio reflexionamos sobre lo que viven ahora como consecuencia de lo que vivieron de una infancia, de una adolescencia con pantallas desde el principio y en general sin filtro.
Sandra
No recuerdo ningún tipo de control por parte de mis padres, de hecho yo creo que hoy en día tampoco saben qué es lo que hacía yo realmente. Ellos saben que yo me tiraba horas con el teléfono, con el móvil ahí en mi habitación, pero no sé si en algún momento llegaron a preguntarme o como mucho me preguntaban ¿Qué hacías? Y yo respondía cualquier cosa, ver un vídeo o leer o algo así y ya está. Yo siento que ahora está mucho más pensado, los padres de ahora sí que piensan realmente en cuánto tiempo pasa mi hijo en la pantalla, qué es lo que está viendo. Tengo una hermana que tiene hijos pequeños y sí que está más atenta a cuánto tiempo pasan, qué es lo que están viendo, qué es lo que están haciendo, con quién hablan. Sí que lo tiene más controlado.
Juan Lu Sánchez
Hablamos de personas que han crecido con una pantalla como estímulo directo o como acompañamiento de fondo, con esa serie que te sabes los diálogos de memoria o con algo puesto mientras haces otra cosa y claro, si estás acostumbrado a ese acompañamiento y ese acompañamiento desaparece, pues lo que aparece es la soledad.
Sandra
Es que siento que hay mucho silencio un montón de veces en las cuales estoy comiendo, incluso cuando estoy haciendo con el ordenador alguna cosa, me pongo en el móvil algo de fondo un vídeo, una serie, lo que sea. Y al final como que tengo dos pantallas a las que presto atención. Según me voy dando cuenta de qué pasa con la serie, pues la miro un segundo y vuelvo rápidamente al otro, ya sea el ordenador o al móvil. Pero si me he dado cuenta de que me cuesta sentarme y ver únicamente una sola cosa.
Pablo
Ahora mismo, en la actualidad, creo que siento la necesidad de tener algo de fondo, sea música, sea un videopodcast. Y además lo hago de forma inconsciente. Yo le doy al play y se queda de fondo. Y en el subconsciente algo estaré prestando atención. Pero realmente lo utilizo porque bien sea para cocinar, para vestirme, para lavarme los dientes. Y cuando me quiero dar cuenta he reproducido 20 minutos de ese fragmento que estoy viendo y en 20 minutos he hecho demasiadas cosas.
Juan Lu Sánchez
Carlos del Castillo. Hola.
Carlos del Castillo
Hola. ¿Qué tal?
Juan Lu Sánchez
Carlos de El Castillo es mi compañero deldiario. Es especializado en tecnología. Vamos a acompañar la práctica, lo que nos dicen estos jóvenes que notan en su día a día con la teoría qué dice la neurociencia. Carlos, ¿Qué datos tenemos sobre el efe permanente que producen las redes sociales en la mente de los adolescentes?
Carlos del Castillo
Pues lo cierto es que en los últimos 5 o 10 años hay un bagaje de estudios científicos amplísimo que han documentado muchísimas evidencias de cómo afectan las redes sociales a los adolescentes. Son temas que pueden ir desde la ansiedad, la depresión, una visión alterada de su propia imagen, hasta incluso producir cambios neurológicos en su cerebro que les hacen, por ejemplo, ser hipersensibles a la aprobación o el rechazo de otros adolescentes, mucho más que personas que no han estado sometidas a esa carga de redes sociales durante su desarrollo cognitivo.
Juan Lu Sánchez
Y esos efectos ya conforman una personalidad, una configuración diferente para la vida adulta.
Carlos del Castillo
Pues es quizás uno de los efectos más problemáticos que han documentado este tipo de estudios, que el uso continuado de redes sociales durante el desarrollo cognitivo influye en cómo se forma el cerebro. También se han hallado evidencias de cambios estructurales que se vinculan directamente a comportamientos más impulsivos y a dificultades en la toma de decisiones. Luego, otra de los principales efectos que se suele comentar es la adicción a la dopamina.
Pablo
Estoy tan acostumbrado a ver cosas tan rápido que cuando quiero leer cosas fuera de las pantallas, mi mente directamente como que intenta hacer una leída rápida, sin detenerme a leer todo de principio a fin.
Carlos del Castillo
Es que el cerebro de los adolescentes se adapta muy rápido a la sobreestimulación constante de notificaciones, colores llamativos, luces brillantes. Estos efectos activan un área en el cerebro que se conoce como sistema de recompensa. Y producen esa recompensa, ese pico de dopamina, que en un principio es placentero, pero como hablamos, el cerebro de los adolescentes se adapta muy rápido y disminuye la sensibilidad de estos receptores para que no vayan todo el rato sobreexcitados. ¿Esto qué es lo que ocurre? Que luego se genera un déficit de dopamina.
Sandra
Y yo creo que todo esto se traduce básicamente en que soy incapaz de concentrarme. No me puedo concentrar durante más de diez, veinte minutos en una sola cosa. A veces inconscientemente, no me di ni cuenta. Y vuelvo a encender el móvil y vuelvo a entrar en un sitio, y a lo mejor son sólo dos minutos y lo dejo. Es que después de eso vuelvo otra vez al rato. ¿Me doy cuenta cuando ya de repente llevo un rato y digo otra vez? ¿Sabes? Yo ahora mismo pienso en cómo lo hacía antes, cuando iba más a clase y eso, y cuando era pequeña y madre mía, tengo un problema porque soy incapaz.
Carlos del Castillo
El menor ya no usa el móvil y las redes sociales para entretenerse, sino que lo usa para intentar corregir un desequilibrio químico que se está produciendo en su cerebro que le impide disfrutar de las cosas como hacía antes. Porque sus receptores de dopamina han aprendido a que tienen que regularse para asumir menos excitación.
Juan Lu Sánchez
Nos estás describiendo básicamente lo que es el mono, la adicción.
Carlos del Castillo
Exactamente. No quería ser tan específico, pero precisamente en el artículo que hemos publicado sobre esto en eldiario es, citamos a una de las psiquiatras de referencia de la Universidad de Stanford, que es uno de los núcleos ideológicos de Silicon Valley. Al igual que la jeringuilla es el mecanismo de administración de drogas, como la heroína, el teléfono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generación conectada. Es exactamente el mismo efecto que una droga.
Juan Lu Sánchez
De hecho, nuestra compañera del equipo de Un tema al día, Lucía Martín, sigue en TikTok a una chica que está haciendo vídeos de desintoxicación digital. Se llama Bea Tornell.
Bea Tornell
Hola. Bienvenidos al primer día de Rehab. Vamos a aprender a desintoxicarnos de dopamina. Quiero aclarar que no hago estos vídeos desde el otro lado del puente, sino que estoy todavía cruzándolo, como todos nosotros. Me resulta como agobiante darme cuenta de lo adicta que estoy a la dopamina. Muchos somos conscientes, pero a la vez es como vale, ¿Qué quieres que haga? Es que tengo móvil, Es que vivimos en la era de las pantallas. ¿Qué le hago? ¿Qué puedo cambiar yo? Ahí es donde vamos a entrar. ¿Qué cosas podemos hacer nosotros para regular de nuevo nuestro sistema nervioso, poder así ser mucho más felices? Es que el problema de todo esto es que acabamos con una frustración vital que nos lleva a la infelicidad.
Juan Lu Sánchez
Carlos, escuchándote a ti, a esta chica, al resto de testimonios, no puedo evitar sentirme muy derrotado. Sé que me vas a entender hablando en estos términos sobre la tecnología, porque yo más que tú, pero somos de una generación muy ciberutópica. Yo entiendo que también empezaste a hablar de tecnología fascinado por la tecnología y no tanto para luchar contra sus efectos. Y fíjate dónde estamos.
Carlos del Castillo
Es frustrante porque la tecnología digital nos ha traído algunas de las herramientas más maravillosas que ha dado el ser humano, pero nos han hecho pagar por ellas un precio muy alto. Al principio sus diseñadores sabían que no íbamos a pagar por ellas porque no conocíamos su potencial. Entonces tuvieron que buscar un modelo de negocio que monetizara su uso sin pedirnos dinero. Eso ha desembocado en la lógica de la economía de la atención, en la que estas plataformas ganan más dinero cuanto más tiempo pasemos en ellas para mostrarnos más anuncios. Y ganan más dinero cuanto más sepan de nosotros, porque más personalizarán los anuncios y más efectivos serán a la hora de que nosotros hagamos clic en ellos. Se han profesionalizado y modernizado tanto que se han convertido en una enorme industria que produce daños enormes. Como estamos documentando ahora mismo. Sí que tengo un amigo que se llevó un ordenador a un viaje porque tenía que ver una película antes de dormir y se la ponía solo para.
Sandra
De fondo tengo la que era mi compañera de piso. Es verdad que para irse a dormir todas las noches se ponía una serie,
Bea Tornell
una que ha visto mil millones de veces, pero siempre se la ponía como
Sandra
de fondo y se dormía.
Juan Lu Sánchez
Lo que nos describen aquí Marta y Eva Carlos es una relación casi de regulación emocional. Es el uso de la pantalla no para estimularnos con algo nuevo, sino para aturdirnos con algo que ya hemos visto, con un scroll infinito de cosas que en realidad no nos importan casi nada.
Carlos del Castillo
Esto podría tener relación con el tabaco. Hay una macro demanda en Estados Unidos contra las principales redes sociales en la que los fiscales denominan a este momento de la historia el momento tabaco de las redes sociales, precisamente por eso, porque han detectado que tienen ese uso para regular nuestras emociones, para calmarnos. Un uso prácticamente adictivo.
Juan Lu Sánchez
Bueno, estoy seguro de que mucha gente nos está escuchando y puede a ver, esto ya pasaba con la tele. Todos hemos visto la tele o series antes de ir a dormir y nos hemos quedado dormidos en el sofá y nos han tenido que llevar de pequeños o avisar ya de mayores para irnos a la cama. ¿Por qué no es igual?
Carlos del Castillo
Yo creo que la comparación con la tele es súper interesante porque además no es que se parezcan a la tele, es que son mucho más potentes que la tele. Porque la televisión no te conoce, sabe muy poco sobre ti. Sin embargo, un teléfono inteligente simplemente porque tú consumas contenido a través de su pantalla sabe perfectamente una serie de patrones, como por ejemplo, si estás cansado, qué hora es, qué nivel de actividad tienes a la hora de consumirlo, cuánto tiempo pasas viendo determinado tipo de contenido.
Pablo
Entonces esa diversidad ha generado en mí que realmente no sepa lo que quiera ver y cuando entro en mi móvil o en mi ordenador me pierda sobre lo que quiero escoger para ver. Entonces al final no prestas la misma atención que prestabas antes.
Carlos del Castillo
Todos estos factores pueden inferir tu estado de ánimo, tu condición sexual, tu bagaje político, con qué tipo de ideas simpatizas, qué tipo de ideas te enfadan, porque ellos saben el contenido del comentario que estás publicando en cada tipo de vídeo y si es positivo o es negativo. La personalización Después de esos 20 años de economía de la atención es tan grande y el refinamiento de las tecnologías que usan estas plataformas es tan extremo que nos conocen al dedillo. Entonces pueden prepararnos una dieta informativa que se adapta absolutamente a nuestros gustos. No es lo mismo que la tele, que llega un momento en que incluso la mejor novela, la mejor serie, puede que te llegue a aburrir porque no conectes con el personaje que está en ese momento o porque simplemente es un consumo más pasivo, no requiere nada de ti y te duermes. Y sin embargo, en determinados aspectos, como decimos, está más regulada que las redes sociales y las plataformas digitales.
Juan Lu Sánchez
La última, Carlos. Yo llevo mal lo de generalizar con la tecnología, así que te tengo que ¿Tiene sentido que en medio de todo este debate sobre los adolescentes y la tecnología seamos igual de restrictivos con TikTok que con una serie o con un ordenador igual que con un móvil?
Carlos del Castillo
Pues es una pregunta muy interesante porque yo creo que sí, que el soporte en el que consumamos el contenido afecta mucho. Por ejemplo, un ordenador de sobremesa no puede llegar a conocerte tanto como un teléfono inteligente porque la navegación es distinta, la interactuación es distinta y también el chute de dopamina que puede ir dándote cada plataforma es diferente porque está muchísimo más perfeccionado para la pantalla del teléfono, por ejemplo. Esto lo pueden ver muy claramente las familias que hayan tenido hijos que se lleven a lo mejor 10 años en edad, que sean casi de diferentes generaciones y que uno haya crecido con esa práctica digital que era utilizar el ordenador solo en el salón de casa una hora al día o dos, y el menor que ha crecido ya con el móvil desde los 12 o 13 años en el bolsillo. ¿Y qué tipo de comportamientos tienen cada uno hacia la tecnología? Luego aquí también entra el recurso subjetivo de que está siempre disponible al llevarlo en el bolsillo. Funciona efectivamente como la cajetilla de tabaco. En un momento en el que necesitas esa regulación emocional, lo sacas y puedes tener una dosis. Hay diversos estudios también que han documentado como incluso muchas personas llegan a sentir cuando están estresadas que el teléfono móvil les vibra en el bolsillo. Y es mentira. Es su cuerpo pidiéndoles que se regulen y haciéndole sentir una vibración en el bolsillo que realmente no existe. Por eso hay gente que lo saca y no tengo nada. Es toda una construcción cerebral conductual que a base de ya son décadas de uso continuado, ha generado este tipo de comportamientos en nosotros.
Juan Lu Sánchez
Me acaba de dar un escalofrío Carlos, porque eso del móvil vibrando, que En realidad no vibra porque no lo tienes en el bolsillo. Me ha pasado durante años. Ya no, afortunadamente. Carlos del Castillo, compañero, muchas gracias.
Carlos del Castillo
A vosotros.
Juan Lu Sánchez
Esto es un tema al día. El podcast deldiario es. Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio. Haztesocia en eldiario es Unsocioaldía. Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santonja, Lucía Martín Izascumpérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juanlu Sánchez. Mañana otro tema.
Podcast: Un tema Al Día (elDiario.es)
Host: Juan Lu Sánchez
Fecha: 25 de marzo de 2026
Este episodio explora las consecuencias de haber crecido desde la infancia y la adolescencia con acceso ilimitado a pantallas, redes sociales, y contenidos digitales. Analiza, a través de testimonios de jóvenes adultos y el análisis de Carlos del Castillo (periodista especializado en tecnología), cómo el hábito digital influye en la concentración, la regulación emocional, y la estructura cerebral, trascendiendo el viejo debate sobre la “simple adicción” y adentrándose en las transformaciones profundas (y a menudo problemáticas) que genera la economía de la atención sobre toda una generación: los llamados “iPad Kids”.
“¿Son los primeros adultos que saben lo que la dopamina digital hace con nuestro cerebro?”
“Es cierto que ahora… nos reímos y nos acordamos de todo, pero sí que nos damos cuenta de que estábamos muchísimo tiempo, nunca había ningún tipo de supervisión y hoy en día… muchos tenemos un problema a la hora de dejar el teléfono e intentar… despejarnos y hacer otras cosas.”
“Cuando te reúnes con tus amigos o estás celebrando un cumpleaños… es inevitable no coger el móvil… incluso los temas de conversación giran en torno a algo que tiene que ver con una pantalla.”
"Me cuesta sentarme y ver únicamente una sola cosa."
“Siento la necesidad de tener algo de fondo, sea música, sea un videopodcast... lo utilizo por costumbre, para cocinar, vestirme, lavarme los dientes…”
“En los últimos 5 o 10 años hay un bagaje de estudios científicos amplísimo… desde la ansiedad, la depresión, una visión alterada de su propia imagen, hasta incluso producir cambios neurológicos… más sensibilidad a la aprobación o rechazo de otros adolescentes.”
“El cerebro de los adolescentes se adapta muy rápido a la sobreestimulación constante de notificaciones, colores… activan el sistema de recompensa y producen ese pico de dopamina… luego se genera un déficit de dopamina.”
“Soy incapaz de concentrarme… no me puedo concentrar durante más de diez, veinte minutos en una sola cosa.”
“Al igual que la jeringuilla es el mecanismo de administración de drogas… el teléfono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generación conectada.”
“Me resulta agobiante darme cuenta de lo adicta que estoy a la dopamina… ¿Qué puedo cambiar yo? …El problema de todo esto es que acabamos con una frustración vital que nos lleva a la infelicidad.”
“La tecnología digital nos ha traído algunas de las herramientas más maravillosas… pero nos han hecho pagar por ellas un precio muy alto... Tuvieron que buscar un modelo de negocio que monetizara su uso sin pedirnos dinero. Eso ha desembocado en la lógica de la economía de la atención.”
“Es el uso de la pantalla no para estimularnos con algo nuevo, sino para aturdirnos con algo que ya hemos visto, con un scroll infinito de cosas que en realidad no nos importan casi nada.”
"Hay una macro demanda en Estados Unidos contra las principales redes sociales... los fiscales denominan a este momento de la historia el momento tabaco de las redes sociales."
“La televisión no te conoce… un teléfono inteligente sabe perfectamente una serie de patrones, como por ejemplo, si estás cansado, qué hora es, qué nivel de actividad tienes...”
“Esa diversidad ha generado en mí que realmente no sepa lo que quiera ver... al final no prestas la misma atención que prestabas antes.”
“El soporte en el que consumamos el contenido afecta mucho… un ordenador de sobremesa no puede llegar a conocerte tanto como un teléfono inteligente… el chute de dopamina… está muchísimo más perfeccionado para la pantalla del teléfono.”
“Muchas personas sienten cuando están estresadas que el teléfono móvil les vibra en el bolsillo. Y es mentira. Es su cuerpo pidiéndoles que se regulen y haciéndole sentir una vibración… que no existe.”
“Me acaba de dar un escalofrío Carlos, porque eso del móvil vibrando... me ha pasado durante años. Ya no, afortunadamente.”
“Incluso los temas de conversación que tenemos giran en torno a algo que tiene que ver con una pantalla.”
“El teléfono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generación conectada. Es exactamente el mismo efecto que una droga.”
El episodio ofrece un retrato transversal y rico sobre la generación que creció sin restricciones digitales —los “iPad Kids”— mostrando cómo la omnipresencia de las pantallas va más allá de la “distracción” y crea nuevas formas de adicción, soledad y dificultades de concentración. El debate se traslada de la fascinación tecnológica inicial hacia la urgencia por regular y comprender los efectos de la economía digital de la atención, sugiriendo que esta generación es pionera en experimentar directamente, y en tiempo real, el coste humano que conlleva el nuevo ecosistema digital.