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Un país que nunca había estado tan lejos del gran agujero negro de su pasado. Una fuerza oscura que lo atrae de nuevo. Un envoltorio más suave para el legado más autoritario. Y otra lección para los demás. Soy Juanlu Sánchez. Hoy en un tema al día. De Pinochet a Kast. ¿Qué pasa con Chile? Una cosa antes de empezar.
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¿Conoces kit digital 360? Te cuento más al final del episodio.
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El 11 de septiembre de 1973, a plena luz del día, el Ejército del Aire de Chile bombardeaba el Palacio de la Moneda, la sede del gobierno. 1 Un golpe de Estado militar contra el gobierno democrático del socialista Salvador Allende. Una operación con apoyo de Estados Unidos. El señor Presidente de la República debe proceder a la inmediata entrega de su alto cargo a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile. Salvador Allende permaneció en todo momento dentro del Palacio de La Moneda, decidido a no rendirse. Y así se lo hizo saber al pueblo chileno en un memorable discurso. Yo no voy a renunciar. Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Tienen la fuerza, podrán avasallar. El presidente de Chile se quitó la vida ese mismo día, 11 de septiembre, antes de que lo fusilaran militares y carabineros que ya habían tomado a la fuerza la sede del gobierno. Comenzó en ese momento una sangrienta dictadura militar de ultraderecha. Que duró 17 años, hasta 1990. En uno de esos gobiernos militares, fue ministro un economista de origen alemán llamado Miguel Kast. Quédate con ese apellido. Cuando Chile dejó de ser una dictadura, no cambió la constitución que Pinochet había hecho en 1980. Un lastre que hizo mucho más tortuosa la huida de un país que intentaba escapar del fascismo. En 2021, Chile abrió la última puerta hacia el futuro. Es este Chile que solo en un puñado de años, y ustedes lo han vivido, ha debido atravesar terremotos, catástrofes, crisis, convulsiones y una pandemia mund Y violaciones a los derechos humanos que nunca más se repetirán en nuestro país. La victoria de Gabriel Boric, el presidente más joven y más de izquierda en la historia reciente de Chile, parecía el principio de una nueva era. Se podría recuperar un estado del bienestar destruido por el dogma neoliberal que Pinochet importó de Estados Unidos Se podría cambiar la constitución de la dictadura por otra para la futura democracia. Pero no ocurrió. La mayoría del pueblo de Chile tumbó la nueva Constitución. Y desde entonces el futuro empezó a volver al pasado. Este domingo la ultraderecha ha ganado las elecciones en Chile. Gobernará por primera vez desde Pinochet. El presidente se llama José Antonio Kast. Meritxel Freixas. Hola.
C
Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?
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Meritxel Freixas es vieja amiga deldiario, es ahora corresponsal d EFE en Chile. También saludo a Natalia Centaroli, compañera, eldiario, es especializada en extrema derecha. Hola, Natalia.
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Hola, Juanlu, ¿Cómo estás?
A
¿Natalia, empiezo contigo primero para preguntarte quién es José Antonio Kast, de dónde sale, cuáles son sus orígenes, su trayectoria? ¿Quién es Kast?
D
Bueno, Kast es un político histórico en Chile. Ahora oímos hablar mucho de él. Se acaba de convertir en el próximo presidente del país, pero este era el tercer intento de Kast de convertirse en presidente. Él se convirtió en el líder de la ultraderecha, pero es un histórico militante y político de partidos de derechas que se fue alejando de estos partidos tradicionales para fundar su propio partido, la radicalidad. Le viene a Antonio Kast un poco de familia, como señalábamos en el perfil que publicamos en eldiario, es su hermano Miguel. Fue un primer ministro civil a las órdenes de Augusto Pinochet. Ocupó varios cargos en la dictadura de Pinochet. Y su padre, y esto es una investigación que se publicó hace algunos años por la agencia Associated Press, fue un militante durante la Segunda Guerra Mundial del partido nazi. Y él ha renegado muy poco de este pasado. Ha defendido abiertamente la dictadura pinochetista. Lo hizo en Madrid hace unos años, haciendo un discurso en el que justificó el golpe de Estado Allende, porque el pueblo estaba demandando a los militares que lo salvaran de alguna manera de la amenaza comunista, de un régimen comunista.
A
No, yo no tengo por qué pedir perdón por reconocer la gran obra que hizo el gobierno militar.
D
Acá hay una verdad histórica y que de alguna manera hay una verdad histórica.
A
El gobierno militar nos salvó de una tiranía marxista.
D
¿Qué pasa? Que esta figura súper radical, que ha ido conquistando unos ciertos espacios, ha tenido en estas últimas elecciones, en esta última campaña, una especie de halo de moderación que se ha dado por distintas circunstancias.
A
Meritxel, ayúdanos a entender cómo un país que hace cuatro años votaba por un presidente de nueva izquierda como Boric en 2021, en 2025 elige a un defensor de la dictadura de Pinochet.
C
La elección de Boric en 2021 no se puede entender sin ponerla en su contexto temporal en aquel momento. Veníamos del estallido social que ocurrió en 2019, que fueron una ola de protestas masivas que hubo en el país, la mayor desde el retorno a la democracia, y que lo que hizo fue poner las demandas sociales en el centro. La gente pedía mejores pensiones, salud, educación. Ahí empezó un largo proceso constitucional, podríamos decir, para cambiar la Constitución de 1980, que fue redactada durante la dictadura. Y en este proceso se llegaron a votar hasta dos proyectos de Constitución distintos, que de hecho tenían ideologías opuestas. Cuando se escribe la primera propuesta es justo cuando coincide con las elecciones presidenciales en las que compiten Boric y Kastan. Ese primer texto constitucional tenía en el centro los derechos sociales. Eran una prioridad en ese momento para la sociedad chilena porque las protestas los habían colocado en el epicentro. Y Boric presentaba un programa robusto en este sentido y eso le ayudó mucho. Boric ganó las elecciones, el gobierno tomó partido por ese proceso constitucional, pero el resultado fue una derrota apabullante. Entonces se convoca otro proceso constitucional que en unas elecciones se decide que liderará la ultraderecha, precisamente de Kast. Pero este proceso también fracasa porque la ultraderecha comete el mismo error que había cometido la izquierda antes, que es no ceder ante demandas más moderadas. De todo esto lo que se desprende es que Chile era un país más moderado de lo que se pensaba y que no sentía esa necesidad de reformular, reestructurar todo de arriba a abajo, sino que lo que pedía era unas demandas muy concretas.
A
¿Cómo se conecta ese fracaso de reformas importantes constitucionales que nos acabas de contar con el ascenso de la ultraderecha y de José Antonio Kast?
C
Mira, Juan, entre medio de estos dos procesos constitucionales llega un escenario que nos afectó a todos de manera global, que fue la pandemia. Esto en Chile también abrió una crisis económica y de seguridad. Además, en ese periodo aumentó considerablemente la llegada de migrantes al país y la penetración del narcotráfico y el crimen organizado a nivel regional. Kast supo canalizar muy bien y rentabilizar este escenario. Y mientras lo veíamos manteniendo un discurso, que era el discurso de la seguridad, del control, de la migración, veíamos que Boric tenía que improvisar medidas porque esos temas no habían sido una prioridad de su gobierno. Aquí en Chile hay delitos como el secuestro, por ejemplo, que han aumentado mucho o crímenes que han remecido a la opinión pública por un tipo de prácticas muy crueles y atípicas en el país. Y el gobierno no lo supo manejar. En cambio Kast, con un discurso coherente que ha mantenido desde el principio, se ha visto reforzado. Por eso cuando estábamos en los colegios preguntando a las personas por qué lo estaban votando, la única respuesta que se nos daba era la seguridad. Queremos un país más seguro, a pesar de que Chile es de los más seguros de la región.
A
Meritxell ¿En qué se va a notar este gobierno? ¿Qué va a cambiar en el día a día de Chile a corto plazo?
C
Bueno, yo creo que los cambios se van a notar bastante rápido. Kast ya ha dicho que tiene un programa para los primeros 90 días de varias medidas como de urgencia. Él viene a instalar el que ha llamado gobierno de emergencia precisamente centrado en economía, control migratorio y seguridad. Y sus medidas van a ir enfocadas en eso exclusivamente, sobre todo el primer año. Y creo que otra de las cosas en las que vamos a ver cambios es en la reacción de la gente. Puede que hayan protestas de nuevo, sobre todo quizás de los estudiantes. En Chile el movimiento estudiantil es muy fuerte. Y si hay protestas vamos a ver una fuerte represión también. Porque él ha dicho ya que va a tener mano dura en materia de orden público. Y en su discurso del domingo precisamente habló de cómo va a tratar a los jóvenes que causen desmanes en las calles, que no lo va a permitir, que va a ser muy duro con eso. Así que esa tensión yo creo que la vamos a ver durante su gobierno. Una de las grandes dudas es qué tipo de ejecutivo, qué tipo de administración va a formar. Si se va a dejar llevar más por sus aliados más radicales o buscar acercarse más a la derecha tradicional. Porque en el fondo son dos grupos que le han apoyado en esa segunda vuelta y que se da por sentado que van a estar en su ejecutivo.
A
Natalia, te pregunto a ti también. ¿Las promesas de mano dura, de orden frente a garantías democráticas están convenciendo a la gente? A pesar de las experiencias en Argentina, en El Salvador, donde el balance, al menos desde lejos, no parece muy positivo.
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Creo que aquí hay un elemento importante. Kast gana estas elecciones con el discurso de la seguridad, con el discurso del miedo, un discurso antiinmigración. Y este tema enmascara, por supuesto, toda otra agenda ultraconservadora y reaccionaria que veremos cuando empieza a ser desplegada en Chile. Tampoco sabemos muy bien cómo eso se va a llevar a la práctica. Porque sacar a 300 mil personas del país, como es la propuesta con la que Kast ha llegado al gobierno, no parece ser una cosa fácil en los términos y en los tiempos que él ha marcado. La cuestión de la seguridad es algo que afecta a Latinoamérica. Y aquí, más que explicar una parte de la ultraderecha, creo que es una parte de la realidad latinoamericana que la ultraderecha aprovecha para hacerse con los gobiernos. Y esto es lo que acaba de pasar en Chile.
A
Meritxell ¿Existe de manera muy extendida en Chile un pinochetismo sociológico, como decimos aquí, del franquismo sociológico? ¿Es decir, que hay ahí un sustrato que todavía sea nostálgico de aquella era? ¿Puede haber ahí también una explicación?
C
Yo creo que hasta ahora Chile siempre había marcado una línea roja con el pinochetismo, al menos en lo institucional. El único presidente conservador que ha tenido el país fue Sebastián Piñera, que gobernó dos mandatos no consecutivos y votó no al plebiscito sobre la continuidad de Pinochet en 1988. Kast, además de votar sí en ese plebiscito, participó en la propaganda televisiva a favor del régimen. Vemos una sociedad que se debate entre dos relatos de su pasado reciente. Hay sectores que han justificado el golpe porque creen que la situación durante el gobierno de Allende ameritaba que hubiese un golpe. De hecho, en esta campaña electoral, tres de los ocho candidatos, que de hecho eran los que tenían más posibilidades en la derecha, mantuvieron vínculos con la dictadura. Tres de ocho candidatos es una cifra bastante destacada.
A
Terminamos. Natalia, te preguntó sobre ese respaldo de los chilenos a un candidato que glorifica lo peor de su pasado reciente. ¿Qué podemos aprender de eso?
D
Bueno, cuando lo hablaba con analistas políticos y especialistas para un poco analizar los resultados de estas últimas elecciones, ellos destacaban una cosa que creo que es importante. Hay una parte de la elección de Kast que comparte la ideología ultraliberal y a la vez ultraconservadora de Kast, y que no se siente incómoda con su defensa de la dictadura. Y hay otra parte que es circunstancial. Hay mucha gente que ha votado a Kast y que no comparte 100 % todo lo que defiende este político. Esa gente que está buscando un poco de seguridad no creo que comparta su defensa de la dictadura. Pero sí hay algo que creo que es importante y que no solamente lo hemos visto en Chile, también lo hemos visto en Argentina y también lo estamos viendo en España. Hay una parte de la sociedad que defiende esos regímenes y que hasta ahora había estado, digamos, oculta o que por lo menos no se sentía con la libertad de sostenerlo públicamente o de defenderlo públicamente. Y esto lo cambia la llegada de la ultraderecha porque justifica y porque legitima esta defensa. Ha pasado en Argentina con la legitimación de la dictadura, ahí está pasando en Chile y pasa en España con Vox cuando habla del régimen de Franco como uno de los mejores gobiernos de la historia de España. Al final hay y un enganche de la ultraderecha con este pasado supuestamente glorioso al que hay que volver y que justifica regímenes que estaban por fuera de la.
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Democracia. Natalia, aquí en Taroli, compañera.
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Gracias. Gracias a.
A
Ustedes. Britchel Freixa Santiago de Chile Muchas.
C
Gracias. Gracias a.
A
Vosotros. Y Antes de marcharnos, KIT Digital.
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360 es un portal que ofrece una mirada completa sobre KIT Digital donde puedes consultar los principales datos del programa. KIT Digital es una iniciativa cuyo objetivo es mejorar la digitalización de pymes y autónomos. Entra en kitdigital red ES y descubre el impacto del programa en pymes y autónomos. Kit Digital es un programa del Gobierno gestionado por Red ES Colabora Cámara de Comercio de España financiado por la Unión Europea. Next Generation Plan de recuperación Gobierno de.
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España. Esto es Un tema al día. El podcastdeldiario es Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio, hazte socia en eldiario es. UnSocioAlDía Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santoja, Lucía Martínez, Ascún Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juanlu Sánchez. Mañana otro.
Podcast: Un tema Al Día (elDiario.es)
Host: Juanlu Sánchez
Fecha: 17 de diciembre de 2025
En este episodio, Juanlu Sánchez explora el sorprendente giro político en Chile: del proceso de apertura social e izquierdista con Gabriel Boric a la reciente victoria del ultraderechista José Antonio Kast. Junto a Meritxell Freixas (corresponsal de EFE en Chile) y Natalia Centaroli (especialista en extrema derecha), analizan el legado de la dictadura de Pinochet, los cambios de humor social en la ciudadanía chilena, el fracaso de las reformas constitucionales y el ascenso de la ultraderecha. El episodio contextualiza los riesgos democráticos y el retorno de un discurso nostálgico sobre el pasado autoritario.
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"Yo no voy a renunciar. Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo."
(Narrado por Juanlu Sánchez, 01:14)
"No, yo no tengo por qué pedir perdón por reconocer la gran obra que hizo el gobierno militar."
(Citando a Kast, 05:07)
"Chile era un país más moderado de lo que se pensaba y que no sentía esa necesidad de reformular, reestructurar todo de arriba a abajo."
(07:31)
"Kast gana estas elecciones con el discurso de la seguridad, con el discurso del miedo, un discurso antiinmigración. Y este tema enmascara, por supuesto, toda otra agenda ultraconservadora y reaccionaria..."
(10:52)
“La única respuesta que se nos daba era la seguridad. Queremos un país más seguro, a pesar de que Chile es de los más seguros de la región.”
(09:12)
“Hay una parte de la sociedad que defiende esos regímenes y que hasta ahora... no se sentía con la libertad de sostenerlo públicamente. Y esto lo cambia la llegada de la ultraderecha.”
(13:35)
Este episodio pinta un retrato inquietante de cómo Chile ha oscilado entre la esperanza social de la izquierda y el retorno de la derecha autoritaria bajo el paraguas de la seguridad y el miedo. El diálogo resalta la complejidad política de Chile y la vigencia de debates sobre memoria democrática, reformas frustradas y la manipulación del miedo como motor electoral, con ecos en otros países de la región y de Europa.
La narrativa mantiene un tono crítico, descriptivo y reflexivo, mostrando la relevancia y repercusiones de la victoria de Kast tanto dentro como fuera de Chile.