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Un abusador de menores en contacto con cientos de famosos, de políticos y de grandes empresarios. Tres millones de documentos con fotos y miles de vídeos. Una bomba que provoca titulares en medio mundo y que sin embargo, nos genera mucha confusión. Soy Juanlu Sánchez, hoy en un tema al día, desclasificando a Epstein, Clav y nombres en una maraña de sexo y poder. Una cosa antes de empezar.
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Hola, soy Ignacio Escolar, director de eldiario.
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Es.
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El periodismo valiente solo es posible cuando detrás hay personas comprometidas que lo sostienen. Ayúdanos a seguir haciendo investigaciones exclusivas y a blindarnos ante los poderosos para seguir contándote lo que otros no quieren que sepas. Hazte socia. Hazte socio en eldiario. Es socio.
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Hace más de seis años que un hombre llamado Jeffrey Epstein se suicidó en su celda de una cárcel de Nueva York. Y sin embargo, su nombre no ha desaparecido de las noticias. Al revés. Porque Epstein, delincuente sexual, líder de una red de tráfico y abuso sexual de menores para otros hombres con dinero, no se llevó todos sus secretos a la tumba. Algunos dejaron rastro en su correo electrónico y en su agenda de contactos. Ese material, que ya en parte se había filtrado durante la investigación judicial en su contra, se acaba de publicar casi por completo. Son tres millones de páginas, son cientos de miles de correos electrónicos. Son más de 2.000 vídeos y 180.000 imágenes. Si uno busca en ese archivo, sí aparecen nombres, muchos nombres. Pero periodísticamente es muy delicado. Porque esto no son los papeles de Panamá, donde solo por estar ya era indiciario de evasión fiscal en aquel caso. Estos son todos los correos que durante años ha enviado y recibido un delincuente sexual abusador de menores. Pero no todo el que aparece ahí significa que sea un delincuente sexual abusador de menores. Mientras los periodistas intentamos revisar, contrastar, recabar información, corroborar versiones, Internet se llena de hallazgos muy relevantes, sí, pero también de titulares arriesgados y de especulaciones. Desde este pequeño rincón de Internet en España, vamos a intentar explicar lo que nosotros entendemos. Digamos que podemos dividir los nombres que salen en estos archivos de Epstein en cuatro. El primero, el de personas que efectivamente quedan señaladas con correos e incluso con fotografías por haber participado en fiestas en las que hubo aparentemente explotación sexual. Hay varios nombres de empresarios en este grupo, pero el más conocido es el del príncipe Andrés de Inglaterra, hermano del actual rey, que ha negado que él abusara de nadie, pero que llegó a un acuerdo extrajudicial con una mujer que le acusó de abuso sexual concertado con epstein cuando tenía 17 años. Hay nuevas imágenes en las que se le ve en el suelo sobre una mujer a la que no podemos ver pero que está tumbada de forma pasiva mientras él le pone la mano en el vientre. En el segundo grupo de nombres están los más conocidos, personas muy relevantes que sabemos que tuvieron mucha relación con Jeffrey Epstein, que estuvieron en sus fiestas. Hay mensajes, hay imágenes, aunque no hay ninguna prueba de abusos sexuales a menores ni hay testimonios o acusaciones directas por parte de alguna víctima. En este grupo están nada menos que Bill Clinton, Bill Gates o Donald Trump, que aparece 38.000 veces en los documentos y en fotos con jóvenes de las que no sabemos la edad. Tercer grupo de nombres, o de hombres, porque todos son hombres, hombres que han tenido que dimitir o se han visto muy comprometidos públicamente por su relación con Epstein. No son tan famosos, pero hablamos del que era, por ejemplo, hasta hace poco el embajador de Reino Unido en Estados Unidos, o de un asesor del primer ministro de Eslovaquia, o de directivos de empresas como el banco Barcl o la discográfica Virgin, o de Noam Chomsky, mítico intelectual de izquierdas con el que Epstein tuvo reuniones en Harvard y al que según el propio Chomsky ayudó en 2018 ya a solucionar un asunto técnico con una transferencia económica a través de una cuenta vinculada a Epstein. En el cuarto y último grupo estarían los nombres, los hombres que aparecen en los correos electrónicos de Epstein de una manera muy puntual y que no indican, al menos por ahora, ninguna relación con la parte más turbia de esta historia. Y ahí es cuando Epstein habla de una cena con Juan Carlos I, una cena que no sabemos si realmente sucedió y cuando aparecen dos registros de dos envíos, dos paquetes a la familia de José María Aznar. También consta un confuso pago de un viaje a nombre de José María Aznar que el expresidente niega por completo. ¿Todo esto qué es? ¿Qué hace Epstein cenando con un rey emérito o organizando fiestas sexuales para famosos? Nadie sabía lo que estaba pasando. ¿Por qué conocemos todo esto 20 años más tarde? Carlos Echevarría Hola.
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Hola, Juanlu.
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Toda esta historia, Carlos, es tan extensa, hay tanto material en bruto, tantas derivadas, que la verdad es que no sé ni por dónde empezar. Así que lo más útil es comenzar preguntando quizá ¿Quién fue Jeffrey Epstein? ¿Cómo este hombre consiguió estar en el centro de toda esta red de nombres?
C
Bueno, la historia de Jeffrey Epstein es la historia de una persona claramente muy inteligente, pero también sin ninguna brújula moral. Él empieza su carrera en las finanzas como un tramposo y se retira habiendo hecho cosas mucho más graves que hacer trampas, pero nunca dejó de hacer trampas. Es una persona que viene de una familia de clase trabajadora totalmente alejada de esos círculos de poder económico que él tanto frecuentó en Nueva York y en Florida. Es una persona que de hecho deja la universidad, es profesor de matemáticas en un colegio y es el típico profesor enrollado. Y en ese colegio, con los padres de los alumnos es donde empieza a tejer esa maraña de influencias que le va a llevar a uno de los grandes bancos de inversión de Estados Unidos, que es Bier Stems. Es una persona que para empezar miente diciendo que ha ido a la universidad y le pillan. Es una persona que su propia empresa le pilla una y otra vez pasándole gastos a la empresa de una vida de lujo que le paga el banco y le pillan una y otra vez, incluso que le está pasando información privilegiada para que invierta algunas de sus parejas, sus novias. Aquí empieza también una historia de impunidad, porque a él, en ese primer paso por la banca de inversión, se le permite una y otra vez salirse con la suya y eso ya le da un aprendizaje sobre cómo funcionan los ricos que le va a acompañar toda su vida. Sabe cómo usar esos nombres de forma vaga. He trabajado para no sé quién, he invertido dinero y ya desde un primer momento el concepto mansión, fiesta, chicas jóvenes, eso está con él desde que nace a estas élites cuando él tiene 20 y 30 años y ya te marca un poco la línea de un abusador que se mueve bien entre presuntos abusadores.
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La historia de Epstein es larga, porque la historia de esa captación de adolescentes para darles algún trabajo, para que dieran masajes en su casa y luego introducirlas a la explotación sexual, eso empieza a finales de los 90, principios de los 2000, luego en 2008 empieza a trascender más públicamente y en 2019 entra en prisión y se acaba suicidando. Hay ahí muchos años de por medio. Carlos.
C
Claro, de él podemos decir que podemos llamarle delincuente sexual sin equivocarnos, sin que nos pudiera demandar si estuviera vivo desde el año 2008. La primera denuncia que empieza a destaparlo Todo es en 2005, cuando unos padres de una niña de 14 años, este señor le ha pagado a mi hija, que tiene 14 años, por darle un masaje. Y eso ya de por sí debería haber hecho saltar todas las alarmas, porque además, cuando empezaron a investigar los fiscales, se dieron cuenta de un patrón de conducta. Se iba a los barrios populares de Palm Beach, los que están más alejados de las mansiones y todo eso, a reclutar menores de edad. Y en 2007, la primera fiscal federal que entra a investigar esto ya llega a la conclusión de que hace un borrador, digamos, de acusación en el que Epstein ya es acusado de más de 60 delitos. La gran suerte, y podemos poner suerte entre muchas comillas, de Epstein, entra porque el jefe de esa fiscal es Alex Acosta, es un político de Florida que luego entrará en el gobierno de Trump, en el primer gobierno de Trump. Entonces él le ofrece, no sabemos muy bien por qué, bueno, tú declárate culpable de dos delitos en Florida, aceptas unos meses de cárcel, y yo te borro en un acuerdo secreto todo el problema que tú tienes con la justicia nacional, con la justicia federal. Y es ahí cuando para mí pasa una de las cosas más interesantes, que es cuando él, incluso declarado culpable, habiendo pasado por la cárcel, estando en el registro de delincuentes sexuales de Estados Unidos, es capaz de volver a los círculos del poder de Nueva York y de Florida e intentar rehacerse a través de sus tácticas, de toda la conexiones con grandes universidades, estrellas de Hollywood. Cuando cenaba en una cena donde estaban Elon Musk y Bill Gates, nadie sabía nada de lo que había pasado allí. Esto sólo empieza a estallar cuando en 2017 los periodistas del Miami Herald consiguen la evidencia. Y es en 2019 cuando ya en Nueva York, se le acusa formalmente de tráfico sexual de menores. Se le detiene el ministro este de Trump, que le ofreció ese acuerdo como fiscal, tiene que dimitir y un mes después se suicida. Después de muerto, a su novia de tanto tiempo, Ghislaine Maxwell, la condenan por haber conducido junto a él una red de prostitución de menores. Que él, si hubiera estado vivo, ya te digo yo que le habrían condenado. Pero es verdad que durante unos años, él se aprovecha, y es casi lo que más llama la atención, cómo esta persona que ha sido ya condenado por dos tipos de delitos, uno relacionado con menores, es capaz de volver y reintegrarse un poco al circuito social. Incluso sale en los artículos de Ecos de Sociedad en New York Post. Ha ido a tal fiesta y la gente la ha recibido muy bien. Eso parece increíble.
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Ahora hablamos de nombres. Pero primero entendamos otra cosa que yo creo que es fundamental. Si cualquier periódico, si cualquier medio hubiera publicado estos cientos de miles de correos electrónicos, se arriesgaría a cientos de demandas. Porque hay también mensajes de terceras personas que no son nada relevantes, pero que están ahí publicados y que son una vulneración evidente de su intimidad. Pero esto no lo publica un medio, Carlos. Esto es material en posesión del Departamento de Justicia. Y lo publica el gobierno de Estados Unidos lo publica el propio Trump. ¿Por qué?
C
Pues esto es para mí uno de los aspectos más interesantes de todo. En realidad, por política. Porque durante años, en los círculos más conservadores y más trumpistas, se ha explicado que Epstein era un abusador de niños con las élites demócratas. Y que había mucha información que no salía a la luz, porque esas élites demócratas estaban protegiendo. En realidad sabemos que Epstein tenía relación con las élites de todo tipo y toda ideología. Entonces, esto llega a un punto que al final el Congreso, con apoyo demócrata y republicano, hace una ley para obligar a desclasificar todo el material de la investigación de Epstein. Y por ley le dice a Trump, esto hay que desclasificarlo. Trump se piensa mucho si firmaron o no la ley, pero al final firma. Entonces allá hay de todo. ¿Indica eso que alguien es un pedófilo que deja de ser lo que colaboraba con Epstein? No, ahí hay muchísimos documentos que no tienen en realidad ningún valor. En palabras del propio FBI. Muchas veces son rumores, denuncias anónimas que llegaron a un correo electrónico, fotos de esas fiestas. Algunas son muy desagradables, algunas son fotos perfectamente normales. Pero no hay que entenderlo como un documento judicial que asigna culpas. No, no. Es todo lo que se llegó a acumular durante la investigación, que fue una investigación enorme.
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Bueno, vamos a hablar de lo que sí es relevante, de lo que sí nos da pistas y ha sido investigado, contrastado por medios de comunicación. Donald Trump aparece, como hemos dicho, 38.000 veces en estos archivos. Hay muchos correos, hay fotos, hay vídeos de Trump de fiesta con Epstein. ¿Qué retrato nos deja toda esta documentación de la relación entre Trump y Epstein?
C
Carlos Claro, yo cuando la gente estaba pensando vamos a hacer control F aquí en todos estos documentos, y la primera palabra que todo el mundo iba a buscar era Trump para ver qué hay de nuevo. Y sí que hay cosas nuevas, pero muchas veces son denuncias anónimas a las que el FBI en el momento ni siquiera dio ningún valor, que no aportaban detalles que a veces llegan de una forma anónima a un correo electrónico. De hecho esto lleva a mucha gente a pensar ¿Por qué Donald Trump se ha resistido tanto a firmar esa ley y a descalcificar esto si esto es todo lo que había? Entonces yo aquí no veo mucha novedad. Digamos que señale a esa prueba, a esa pistola humeante, que diga que trampa. También es cierto que hay partes todavía de la documentación que aparecen anonimizadas. Quizás hay cosas que no sabemos, pero ahora mismo no me parece ver nada que sea súper noticioso de cara a través. El problema es de dónde venimos y de dónde podemos comparar. En el caso de Trump, quiero decir que Trump ya tiene fotos, imágenes con él, los dos encantados de la vida, de conocerse con sus parejas. Epstein ha dicho en ocasiones que cree que Trump en su momento le consideraba uno de sus mejores amigos. Han hecho mucha vida social juntos. El gran argumento de Trump es que él dice que cuando se entera de lo que hay aquí y la primera condena de Epstein lo expulsa la membresía de su club de golf, que está también ahí en Palm Beach y que le da de lado. Pero la realidad es que ha habido una relación muy profunda. No quiere decir esto que Trump abusara en esas fiestas de menores de edad. No se puede dar el salto. Pero que él ha tenido una relación que iba más allá de coincidir en un evento. Desde luego que sí.
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Más allá de Trump. Estamos viendo circular nombres en todas direcciones. Hay cientos y en cada país tienen el suyo. El Hombre Musk, Bill Gates, Bill Clinton, Noam Chomsky, el Príncipe Andrés. Lo decíamos al principio, no todos quedan salpicados de la misma manera. Y Carlos es complicado medir hasta qué punto su relación con Epstein indica algún tipo de participación en algún tipo de delito.
C
A veces es difícil saber. Yo creo que documento a documento, desde luego, en algunos casos parece que había una relación como sería la del Príncipe Andrés con Epstein. Es decir, hay una acusación ya formal contra él que se ha hecho por parte de una víctima. Hay documentación. Está totalmente claro que después de salir de la cárcel y ser condenado, el príncipe Andrés no sólo le recibe en su vida, sino que pretende llevárselo al palacio de Buckingham. Hay gente que claramente estaba muy dentro de la vida de Epstein, y el príncipe Andrés es uno de ellos. Luego hay mucha gente que pasa por allí. Lo que hemos visto aquí de mucha gente muy poderosa te marca un poco en la línea de conversaciones que dan a entender que sabían muchas cosas de Epstein que quizá no eran delitos, pero que podían ser señales de alarma. Richard Branson, el fundador de Beijing, por ejemplo, sale en un intercambio de mensajes en los que bueno, quedamos en tal, pero por favor, ven con tu harén. Esto va a dar lugar a cargos y acusaciones en sede judicial. No, es que a lo mejor ni siquiera hay nada de lo que acusar. Pero es cierto que mucha gente poderosa se ha visto retratada en esto. Elon Musk, por ejemplo, es una persona que públicamente tiene mucho que decir y de llamar pedófilo a mucha gente. Bueno, pues aquí está pidiéndole a Epstein que le invite a las fiestas más salvajes que haga. Y no sé, de nuevo, ahí hay un delito. No tiene por qué. Hay muchas conclusiones que sacar sobre lo que era el círculo de Epstein y por qué había tanta gente poderosa a su alrededor.
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Y aquí llegamos a algo que a mí me intriga mucho, porque una red de pederastia y abuso sexual a menores es tremenda, es asquerosa. Que este hombre se convirtiera en proxeneta de lujo para determinada gente con dinero que creía que su secreto estaba bien guardado, pues realmente es increíble en el siglo XXI, aunque la historia del hombre poderoso está llena de ejemplos así. Pero lo que no entiendo es la faceta casi de agente secreto que muestran estos correos. Porque Corinna Larsen aparece en los correos porque quería hablar con Epstein para hacer negocios en Rusia. Epstein era amigo de la princesa noruega, Mete Marit, que también está siendo muy polémico ese correo durante estos días. Epstein se entera con antelación de decisiones de política económica europea porque se las filtra un ministro británico, el que luego fue embajador. Todo esto qué es Carlos.
C
Sí. Lo más fascinante para mí del caso Epstein es eso. Esa persona que consigue, sin nacer en la élite, entender tan bien cómo funcionan las élites, qué genera influencia, cómo acercarse a esta gente sin que suene forzado. ¿Cómo acercarse a ellos sin levantar sospechas? ¿Cómo pedirles dinero, cómo pedirles favores, cómo sacarles información qué divierte a una persona que ya lo tiene todo? ¿Cómo acercarte a esta gente que podría comprar cualquier cosa pero que tú le estás dando algo que no consigue en ningún otro lado? Y aquí se junta, si lo quieres llamar el proxenetismo, pero se juntan muchas cosas más. Y estos documentos eso nos lo dejan clarísimo. Aquí hay una persona que da y recibe, se aprovecha del conocimiento que recibe y lo mueve y hace favores y pide favores. Y para mí es un caso absolutamente, dentro de lo horrible que es, fascinante de cómo alguien consigue ese acceso a élites de todo el mundo y todo el mundo le reconoce como alguien que tiene algo, que tiene información, que te puede hacer rico, que te puede hacer divertirte. Él organiza muchas veces fiestas con físicos de talla mundial. Stephen Hawking invita a presentadores de primera línea de la televisión estadounidense. Tal vez Hawking está ahí porque le interesa ver a esos presentadores y esos presentadores porque les interesa conocer a Hawking. Y hay una persona que está en el medio y entiende las necesidades de todos y lo organiza. No se puede descartar tampoco incluso información privilegiada o que chantaje a otra persona. Eso es una parte que es la gran historia que es muy difícil de contar, pero que todavía queda por contar. ¿Cómo hace él para entender las necesidades de toda esa gente tan poderosa, acercarse a ellos y convencerles?
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¿La última, Carlos, tu sensación es que de este archivo van a salir 100 bombas nucleares que irán explotando poco a poco, que hablaremos de nuevo en el podcast de otras historias que salgan de este material o o para ti el caso Epstein está ya más o menos claro lo que supone y a quién implica al menos en la élite de Estados Unidos?
C
Yo creo que vamos a conocer más detalles vergonzosos, pero no sé si vamos a conocer esa gran bomba que haga temblar el suelo bajo los pies de alguien realmente muy poderoso. Jeffrey Epstein está muerto. Su amante, novia y colaboradora está en la cárcel. Las víctimas, la mayoría de las que querían hablar ya lo han hecho. Yo no sé si esto tiene tantísimo recorrido judicial. Lo que tiene, sin duda ninguna es un recorrido político y lo vamos a ver. Pero yo creo que la historia que cuentan estos documentos es la de una persona que fue increíblemente hábil a la hora de manipular a los poderosos y que se benefició mucho de ellos y que no paró en ningún momento de intentar seguir haciendo lo mismo, de continuar un ciclo de abuso contra menores, de borrar sus huellas, de impedir que la justicia y aprovechó todas sus conexiones. Yo creo que hay que hacer una reflexión sobre cómo puede ser que una persona que la condenan en firme, asumiendo su culpa por prostitución de menores hace 20 años, pudiera seguir tantos años rodeado de gente muy poderosa y haciendo estas fiestas y estos encuentros en los que las chicas jóvenes claramente siempre eran un factor.
A
Carlos Echevarría, Analista internacional en eldiario ES y director adjunto de Maldita ES. Un abrazo.
C
Gracias Juanlu.
A
Esto es un tema al día. El PodcastDelDiario es si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio, Hazte socia en eldiario. Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santoja, Lucía Martínez, Ascun Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juanlu Sánchez. Mañana otro tema.
Podcast Host: Juanlu Sánchez (elDiario.es)
Guest: Carlos Echevarría, Analista internacional (eldiario.es / Maldita.es)
Date: 4 de febrero de 2026
En este episodio, Juanlu Sánchez y Carlos Echevarría exploran las recientes filtraciones del archivo Epstein: millones de correos, imágenes y vídeos vinculando al fallecido financiero estadounidense con centenares de personas poderosas, desde políticos hasta empresarios y celebridades globales. El objetivo es explicar quién era Epstein, cómo se relacionó con las élites, cuál era la naturaleza de esas relaciones y por qué la publicación de este archivo plantea retos éticos, legales y periodísticos sin precedentes.
Frase destacada:
“En realidad sabemos que Epstein tenía relación con las élites de todo tipo y toda ideología.” (11:31, Carlos Echevarría)
Sobre la dificultad periodística:
“Pero no todo el que aparece ahí significa que sea un delincuente sexual abusador de menores.” (02:15, Juanlu Sánchez)
Sobre la construcción del poder de Epstein:
“Aquí empieza también una historia de impunidad, porque a él, en ese primer paso por la banca de inversión, se le permite una y otra vez salirse con la suya y eso ya le da un aprendizaje sobre cómo funcionan los ricos…” (06:45, Carlos Echevarría)
Sobre la publicación del archivo:
“Trump se piensa mucho si firmar o no la ley, pero al final firma. Entonces allá hay de todo.” (11:44, Carlos)
Sobre la relación de Trump con Epstein:
“Él ha tenido una relación que iba más allá de coincidir en un evento. Desde luego que sí.” (14:42, Carlos)
Sobre la complejidad del entorno de Epstein:
“Hay mucha gente poderosa que se ha visto retratada en esto. Elon Musk [...] aquí está pidiéndole a Epstein que le invite a las fiestas más salvajes que haga.” (16:24, Carlos)
Sobre el acceso de Epstein a las élites:
“Es un caso absolutamente, dentro de lo horrible que es, fascinante de cómo alguien consigue ese acceso a élites de todo el mundo…” (18:24, Carlos)
Sobre el significado de las filtraciones:
“La historia que cuentan estos documentos es la de una persona que fue increíblemente hábil a la hora de manipular a los poderosos y que se benefició mucho de ellos…” (20:51, Carlos)
Este episodio explora una de las tramas de poder y escándalo más densas de las últimas décadas. El archivo Epstein, lejos de ser categórico, ilustra hasta qué punto su figura fue omnipresente en las élites occidentales —y lo nebuloso y a la vez revelador que resulta el análisis de estos materiales a posteriori. El caso plantea preguntas profundas sobre el poder, la impunidad y las dinámicas de los círculos de la élite global.