Loading summary
A
Una fórmula para ir juntos casi siempre suena bien en la izquierda. Un intento por cerrar heridas nunca viene mal. Una candidatura ilusionante. ¿Quién no la va a querer? Pero ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Con quién? ¿Por qué esta vez iba a funcionar? Soy Juan Lu Sánchez. Hoy en un tema al día. El método rufián. ¿Qué propone y qué implica? Madrid, 18 de febrero, calle Galileo, seis y media de la tarde.
B
Posiblemente cosas que queremos oír desde la izquierda. Pues porque estoy bastante decepcionada con la situación política actual y como votante de izquierda quiero informarme.
A
Se habían ido acumulando las expectativas y llegó el día.
C
Pues porque, hombre, me ilusiona que se junten todos y a ver si sacamos algo porque vemos que viene la derecha.
A
En realidad solo hablamos de un coloquio en el cartel Gabriel Rufián, Emilio Delgado y Sara Santaolalla. No se había convocado ni un mitin ni un acto fundacional. Tampoco es precisamente la primera vez que alguien de izquierda llama a la unidad de la izquierda. Ni que alguien se pregunta por qué los jóvenes se han hecho de derechas. Ni qué hacemos para remediarlo. De eso habló esta vez. Emilio Delgado Más Madrid Y por algún
B
motivo la izquierda ha dejado de ser
D
tan permeable para los chavales de la
B
periferia como lo era antes. Y que estén estos chavales dentro es fundamental para ampliar el alcance de la izquierda. Tanto como la cantidad de partidos que
D
metamos en la caja.
A
Y sin embargo, seamos sinceros, la expectación no la generaba la promesa de una refundación ideológica de la izquierda, sino exactamente ver qué hace la izquierda con todas sus cajitas. El monotema de los últimos cinco años. Pero esta vez había otro ambiente, aunque solo sea por Porque tenemos al líder de la izquierda independentista catalana haciendo un llamamiento a las izquierdas de toda España para hacer algo juntos contra el auge de Vox en las próximas elecciones generales.
C
A Bildu le va a ir de puta madre. Al BNG también. A Compromis también. A nosotros no lo sé. Pero ¿De qué sirve? ¿De qué sirve si Abascal va a ser ministro del interior? ¿De qué me sirve a mí llegar con 10 o con 11 o con 12 diputados al Congreso si Abascal va a ser ministro del Interior?
A
La fórmula que propone Gabriel Rufián es coordinar candidaturas entre todas las izquierdas para dar la batalla provincia a provincia a la ultraderecha.
C
Yo quiero ganar. Y eso exige de ciencia, exige de método y exige de orden. Porque si no, repetiremos la historia. Entonces intentemos hacer algo diferente. De repente, en lugar de hablar del cómo, se habla del qué o del quién. Yo le quiero ganar provincia a provincia, escaños a Vox, provincia a provincia. No quiero sonar mesiánico, es que ciencia, método y orden. Si no nos van a fusilar políticamente por separado.
A
Vivir juntos o morir por separado tampoco suena eso muy nuevo en la retórica de izquierdas. Es hasta una frase mítica de una serie de televisión. ¿Pero de qué estamos hablando ahora exactamente?
C
La pregunta ¿Quién se presenta en Girona? ¿Quién se presenta en Sevilla? ¿Quién se Presenta en A Coruña? ¿Quién se PRESENTA en Madrid? ¿Quién SE PRESENTA en Valencia?
A
¿Quién?
C
¿Vale la pena que sigamos compitiendo entre nosotros para ver quién es más puro, para ver quién es mejor, para ver quién lo hace mejor aquí, para ver quién hace mejores tuits?
A
Ignacio Escolar. Hola.
B
Hola, JuanLu.
A
Con el DirectordelDiario es vamos a analizar la letra pequeña de esta propuesta de Gabriel Rufián. Saludo también al compañero deldiario, es que estuvo allí dentro del acto de la Sala Galileo, Alberto Ortiz. Hola.
D
Hola, Juanlú. ¿Qué tal?
A
¿Alberto, cuéntanos primero qué entendiste tú? ¿Cómo resumes tú lo que está proponiendo Gabriel Rufián?
D
Hay dos, yo creo que dos ideas. Una que tiene que ver con la fórmula electoral y otra que tiene que ver con lo discursivo. Lo que tiene que ver con lo electoral, que yo creo que es lo más novedoso y es lo que desarrolla un poco lo que él ya ha venido anticipando, es que haya un acuerdo para que quien más fuerza tenga en cada territorio sea el que lidere. ¿Esto cómo se concreta? Porque él habló, que yo creo que es muy interesante, de provincia a provincia. Ya sabemos que el sistema electoral español se divide en 50 circunscripciones que coinciden con las 50 provincias y que ahí es, digamos que no es una elección estatal, sino 50 provinciales. Entonces, si es el BNG el que lidera en Coruña, pues que sea el BNGÁ, que en las últimas elecciones, por ejemplo, no fue el BNG, fue Sumar. Si nos vamos a Cataluña, que en Barcelona se presente quien más fuerza tenga en Barcelona, que las últimas elecciones fueron los comuns, por ejemplo, que en Lleida sea Esquerra Republicana, porque fue la fuerza que ganó las elecciones en el J. Y así hacer una especie de acuerdos de colaboración o de cooperación, o por lo menos de no agresión entre las diferentes fuerzas de izquierda para optimizar el sistema electoral y que no se pierdan votos que al final no terminen en escaños.
A
Alberto, expliquemos por qué esto está pareciendo tan novedoso. Esto no es lo mismo que Sumar. Quiero decir, Sumar también era una confluencia para que las izquierdas fueran juntas y no se pelearan por el voto por separado. Participó incluso Podemos, aunque luego se saliera del grupo parlamentario. ¿Dónde está lo nuevo?
D
Efectivamente, Sumar ya hizo esto y por eso fue muy virtuoso y por eso hoy tenemos un gobierno de coalición. Seguramente esa es una de las principales razones que lo explican porque Sumar ya hizo eso en Aragón, donde Chunta ingresó en el acuerdo y entonces lideró la candidatura Mes por Mallorca en Baleares Compromís que se repartió la tarta en Comunitat Valenciana con Izquierda Unida y con Sumar, pero lideró allí la campaña y llevó su nombre a la marca Sería hacer esto que ya funcionó en todas las comunidades autónomas o provincias donde no había izquierdas independentistas sería extenderlo a Galicia, a Euskadi y a Cataluña y extenderlo a las izquierdas independentistas o soberanistas o nacionalistas. Esta sería la novedad. Yo creo que él no está pensando en una coalición en la que digamos, se llama Frente Amplio de izquierda estatal soberanista en el que entren todos y haya una sola candidatura y una figura para todo el mundo, sino un acuerdo entre todos para optimizar los resultados electorales que donde yo no aporto tanto me aparte y deje a quien sí aporta y puede rentabilizar al máximo posible los escaños.
A
Alberto Ortiz, muchas gracias.
D
Muchas gracias a vosotros.
A
Ignacio escolar. ¿Qué claves vamos teniendo claras de todo esto? Porque Esquerra Republicana, el propio Aurelio Junqueras ha dicho que no cuenten con ellos, que Esquerra no lo ve, qué está intentando Rufián.
B
Él está intentando un movimiento yo creo que muy interesante en la política española y en su propio partido. En Esquerra está en minoría, pero no está solo, tiene de su lado a Joan Tardà, que está bastante en línea con él y el plan local, el de Cataluña, consiste en intentar una lista conjunta para las elecciones generales con los comunes y con la CUP. En la CUP todavía no hay mucha señal de que puede pasar ahí, pero en los Comunes, que es la clave, sí que están en la misma línea tanto Ada Colau como Gerardo Pisarello. Ada Colau lo escribió en el diario es de manera muy abierta y están intentando que Esquerra, donde la dirección no está muy a favor. En Comunes también hay resistencias pero no tanto. Al menos este debate acabe más adelante en una consulta a los militantes del partido. Eso es lo que se está moviendo en Cataluña. Y luego él está planteando algo para el resto de España. Es como un Sumar nuevo, una nueva coalición de todas las izquierdas que ya se logró en las elecciones pasadas, intentando también que esté dentro Podemos, que se podría lograr si Rufián está dentro y que de esa manera ponga mucho más difícil esa victoria apabullante que todas las encuestas dan por hecho para Vox y el PP.
A
He leído estos días a gente de izquierdas diciendo mira, lo que está proponiendo Rufián en realidad es que las izquierdas estatales no se presenten allí donde hay izquierdas territoriales, o sea, propone que Sumar o Izquierda Unida o Podemos no se presenten en Cataluña y a cambio Esquerra no se presenta en Madrid, o sea, a cambio de nada. Pero claro, depende de qué dato cojas como referencia, porque si vamos provincia a provincia en las últimas generales, lo contaba Alberto, los comúns estaban por encima de Esquerra en Barcelona o Sumar por encima del BNG en A Coruña. Como haya que negociar eso sitio a sitio, Ignacio, ¿Cómo lo ves?
B
Pues muy difícil, pero si se logra en Cataluña, digamos que se genera un precedente que va a forzar el debate en Galicia, en Euskadi y en la Comunidad Valenciana. Creo que de las tres la más sencilla es la Comunidad Valenciana porque ya se logró, igual que se logró en Aragón, la Chunta ya fue en coalición con Sumar en las últimas generales. En Galicia es muy difícil porque la diferencia entre el Bloque y Sumar desde la época de la escisión que supuso Anova en la política gallega del Bloque Nacionalista Galego, pues ya fue una división que nunca se ha resuelto y que dudo que se vaya a resolver ahora. En Euskadi también es difícil porque Bildu considera que tiene poco que ganar. Bildu está intentando otra cosa distinta que es forzar al PNV a una coalición que el PNV no quiere y que dudo que se produzca, pero que a Bildu le ayuda a ganar institucionalidad en la frontera nacionalista más que en la frontera de izquierda, donde ya prácticamente tiene poca o nula competencia y probablemente en unas generales se vería otra vez. Pero el movimiento es interesante porque no solamente es que haya acuerdos por provincias, sino también porque imagínate un mitin de cierre de campaña en el que está Bustín Dewey y está Colau y está Gabriel Rufián y está Óscar Matute. Esto sin ser una coalición de un proyecto de mínimos, sin ser una cosa de vamos a tener un proyecto para España entre la izquierda española, la izquierda independentista, sí que puede servir para generar cierta ilusión. Si eso se genera, pues es una ilusión que puede tener un valor más allá de la simple aritmética electoral, que es muy importante. También.
A
Otra cosa que parece complicada es ese equilibrio entre yo no quiero que nadie renuncie a sus siglas, como dice Rufián, y a la vez que tenga que haber algún tipo de casa común para las izquierdas estatales. Porque no sé si tiene sentido que el número uno de la campaña Madrid sea de una papeleta de Más Madrid con el simbolismo nacional que tiene el número uno por Madrid.
B
Bueno, eso es también como lo llames. Porque en realidad Madrid no se ha presentado nunca como tal a las elecciones generales, sino que siempre ha ido en algún tipo de acuerdo y ha salido bien todas las veces. Porque Madrid es claramente a la izquierda del PSOE en Madrid. Y si me apuras, no es que sea la hegemónica solo a la izquierda, es que es la que gana el PSOE en las elecciones autonómicas en número de votos. Es decir, que Más Madrid es la fuerza imprescindible en la Comunidad de Madrid para la izquierda. Pero claro, aquí uno de los factores clave es Podemos. Si el planteamiento es de nuevo 2023, es sumar y no entran en el guiso los partidos de la izquierda soberanista, Esquerra, el Bloque, Compromís y sobre todo Bildu. Podemos tiene muy pocos incentivos para ir juntos. Tampoco tiene muchas posibilidades por separado. Un escaño en Madrid, tal vez uno en Barcelona. No creo que más es lo que sale en las cuentas y lo que se está viendo en todos los sitios. Pero sí tiene una capacidad enorme de generar daño en un montón de provincias. Porque si Podemos se presentan las 50 y sólo salen dos, va a haber muchos, muchos, muchos cientos de votos, miles de votos que se pierdan. Porque la ley electoral funciona así.
C
Podemos ha sido, es y para mí será una formación política imprescindible para la izquierda de este país. Me parece que Pablo Iglesias para mí es el mejor de nuestra generación. Yo creo que Irene Montero es una fuerza de la naturaleza. Creo que cuando lee un prospecto de un ibuprofeno te emociona. Yene Belarra es maravillosa. En fin, les quiero en todo esto. Quien crea que esta gente sobra se equivoca.
B
Claro, si de repente Rufián, al único partido que no asistió de toda la izquierda que fue Podemos, en vez de echarle reproches le lanza piropos. Es muy difícil confrontar desde podemos con Rufián. ¿Cuál es el argumento? Muy difícil llamar izquierda cuquía a un partido que tiene gente encarcelada, que ha pagado un precio muy alto por defender sus ideas políticas en España. Entonces yo creo que ahí Podemos en una maniobra de ese tipo, si entran todos los demás, Podemos no puede quedarse fuera, lo tiene mucho más difícil o puede hacerlo con unas consecuencias muy duras que es pagar un alto coste electoral incluso en esas provincias donde ahora hoy sí sacarían representación.
A
¿Y qué pasa con las provincias pequeñas, Ignacio? Porque se nos vienen siempre a la cabeza en estos debates, pues Madrid, la lista electoral de Barcelona, de Sevilla, que tienen población como para que haya escaños para tres o cuatro partidos en algunos casos, pero hay provincias donde solo se reparten dos.
B
Es que si Rufián lleva su discurso hasta el final, hasta las últimas consecuencias y dice estamos en una elección excepcional porque aquí de lo que va es de que si gana la extrema derecha va a haber ilegalizaciones, va a haber un retroceso de derechos democráticos, va a haber mucho sufrimiento y podemos encontrarnos con cosas como las de Argentina o las de Estados Unidos. Si de verdad te crees eso y lo llevas a las últimas consecuencias, cómo puede haber una lista de Sumar en Soria que no ha salido nunca, no va a salir nunca y la única opción para un candidato de allí es el PSOE o qué hace a la izquierda del PSOE presentándose al Senado donde en las últimas ya no consiguió ningún senador, incluso en los momentos más fuertes de Unidas Podemos solamente estaba presente en unas pocas provincias. El Senado es una circunscripción de cuatro escaños por cada provincia, incluso las más grandes siempre se las lleva PP y PSOE y ahora está el riesgo de que Vox se consiga en algunos casos superar el PSOE en algunos sitios. Es decir, que ahí hay una liciente muy fuerte para que se retire la izquierda y deje, con la misma lógica que aplicaba Rufián, de hackear el sistema electoral, que se aplique en las provincias de 4 escaños o menos y en las candidaturas al Senado que se llegue también a algún tipo de acuerdo ahí. Esto es política ficción, sólo ha pasado una vez, pero ha sido exitoso. Ocurrió 2023 en la candidatura del Senado de las Islas Pitiusas de Ibiza y Formentera, donde hay una lista conjunta en la que está Sumar, en la que está el PSOE, en la que está un partido local que en las europeas va con Esquerra y con Bildu en Ahora Repúblicas y que se pusieron de acuerdo en poner un único candidato independiente representándoles a todos y fue elegido senador por muy poquitos votos. Sin esa alianza habría sido imposible
A
la última. Ignacio Es imposible saber si esto sale o no sale, Desde luego Hay una mezcla de gente que dice que es imposible, sobre todo si son periodistas o gente con experiencia en partidos. Pero también hay mucha gente más desde la periferia de la política que está ilusionada. Eso es lo que dicen todas las métricas y los indicios. Lo que vamos teniendo claro es que Rufián propone un trabajo de laboratorio pero no tiene científicos porque en su propio partido no parece que le vayan a ayudar por ahora y eso es mucho trabajo y muy complicado. ¿Le ves futuro?
B
Yo creo que esto que está pasando tiene también unas consecuencias. Rufián ya estaba apareciendo en el CIS como el candidato mejor valorado de la izquierda y había sobrepasado en diciembre a Yolanda Díaz. Es verdad que por la caída enorme de Yolanda Díaz de los últimos meses como el presidenciable favorito de los votantes de izquierdas. Pero esto ha sido antes de que pasara todo esto. Es decir, que los liderazgos hay un punto en el que se cuecen a fuego lento y otro momento en el que explotan. Lo vimos con Podemos en su momento que de repente de ser un partido que quedó por debajo de Izquierda Unida en las europeas el simple hecho de su irrupción provocó un estallido posterior. Entonces ahora hay una demanda. Hay una demanda por parte de los votantes de alguna izquierda que les ilusione, que les genere algún tipo de expectativa que les ayude a creer que no está todo derrotado ni todo perdido Y entonces cómo estará la cosa de mal, dice el propio Rufián para que yo sea el candidato o yo sea la esperanza. Pero la realidad es que se ha generado así. Hay muchísima gente que estaba desencantada en el ámbito de la izquierda y que estaba en la abstención o en el voto sin ganas y de repente ha pues esto me suena bien, esta idea me parece interesante y eso es muy valioso en política política no sirve solo con ilusión pero no es un ingrediente del que se pueda prescindir tan fácilmente.
A
Ignacio Escolar DirectordelDiario ES Muchas gracias.
B
Gracias a ti, Juanlu.
A
Esto es Un Tema al día, El podcast deldiario es Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio haztesocia en eldiario es Unsocioaldía. Este podcast lo producen Carmen Y. Báñez, Marcos García Santoja, Lucía Martín e Izascum Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juanlu Sánchez. El lunes, otro tema.
This episode, hosted by Juanlu Sánchez for elDiario.es, dives into “el método Rufián”: the proposal put forth by Gabriel Rufián, a notable Catalan left-wing leader, for a coordinated left-wing electoral alliance in Spain. The discussion is enriched by insights from journalist Alberto Ortiz (who covered the event) and Ignacio Escolar (director of elDiario.es). Together, they break down what Rufián’s call to “ganar provincia a provincia” (winning province by province) really means for the Spanish left, what sets it apart from previous attempts, the feasibility of such a strategy, and the potential impact on upcoming national elections.
Core Proposition:
The Target:
Skepticism Within Esquerra and the Left-Wing Landscape (07:05–08:34):
Emotional & Symbolic Resonance:
“El método Rufián” is less a grand ideological project and more a pragmatic attempt at leftist electoral survival: local alliances, tactical humility, and a call for scientific strategy against the far right. While the method faces steep organizational and political obstacles—including skepticism from party structures and the complexity of local alliances—it also taps into a widespread yearning for hope and unity among the disillusioned Spanish left. Whether it becomes the new playbook, or just another noble attempt, remains to be seen—but the conversation feels urgent and newly energized.