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Juanlu Sánchez
Es uno de los grandes secretos en cualquier Estado. Su propia existencia se basa en que no sepamos qué hacen los gobiernos con él. Es dinero público para la cloaca. Pero de vez en cuando, un juicio abre la alcantarilla y podemos ver. Soy Juanlu Sánchez. Hoy en un tema al dí fondos reservados. ¿Qué son y para qué deberían servir? Ha comenzado la segunda semana del juicio de la Operación Kitchen.
Pedro Águeda
Buenos días. Comenzamos la sesión de juicio oral correspondiente al rollo de Sala 13 2024.
Juanlu Sánchez
Estos días se juzga si la cúpula del Ministerio de Interior y mandos policiales durante el primer gobierno de Rajoy organizaron de forma ilegal la destrucción de pruebas para que la justicia no pudiera investigar la caja B del PP tras la publicación de los papeles de Bárcenas. ¿Hay indicios claros de cómo se pagó toda aquella operación ilegal? ¿Con dinero público? Con fondos reservados.
Pedro Águeda
Ministro, usted ha cobrado fondos reservados. ¿Cuántas cantidades he cobrado? Alrededor de 48.000 euros justos.
Juanlu Sánchez
Es Sergio Ríos Esgueva. Era el chófer de Bárcenas. Fue captado por la policía para que sirviera de confidente, de espía, para que fuera una vía que les permitiera robar o destruir a la policía las pruebas que Bárcenas pudiera tener sobre financiación ilegal y pagos en negro en el Partido Popular.
Pedro Águeda
¿Le dijo que tenía conocimiento el ministro Jorge Fernández Díaz y el secretario de Estado tenían conocimiento los pagos que usted recibía mes a mes y que si no, no podrían efectuarse?
Juanlu Sánchez
La investigación de la Operación Kitchen tiene mucho de actualidad, de coyuntura política, de la de ahora y de la de antes. Pero también nos permite asomarnos a lo estructural, a cómo funciona por dentro. Una de las partes más oscuras, más opacas de nuestro sistem aquella brigada de policías es la misma que buscó trapos sucios y orquestó montajes contra la nueva izquierda en España o contra el independentismo en Cataluña.
Pedro Águeda
¿Porque ustedes destinan hasta 6 millones de euros a los denominados gastos reservados? Básicamente porque la historia nos dice que o se los quedan o los utilizan
Juanlu Sánchez
para perseguir, espiar y destruir a la disidencia.
Pedro Águeda
Y la disidencia somos nosotros.
Juanlu Sánchez
¿Si son reservados, no son buenos los fondos reservados? No son buenos por definición. ¿Quién los autoriza? ¿Cómo se controlan? ¿Cambió algo después de los GAL? ¿Cambiará algo después de la Kitchen? Pedro Águeda.
Pedro Águeda
Hola, ¿Cómo estáis?
Juanlu Sánchez
Hola, Pedro Águeda, compañero especializado en los bajos fondos reservados y no reservados de la policía. Pedro, empecemos un poco por entender que los fondos reservados tienen mala fama, sobre todo en momentos como este, pero existen en todas las democracias. No son una cosa española heredada del franquismo.
Pedro Águeda
Los fondos reservados existen en todas las democracias porque todas las democracias tienen servicios de inteligencia, servicios de inteligencia con un nivel de opacidad respecto de sus actuaciones muy alto. Y entre esa opacidad, el dinero con el que se financian.
Juanlu Sánchez
¿Qué son exactamente los fondos reservados o qué se supone que son? ¿Cuál es la utilidad teórica que justifica que exista un dinero que se gasta sin contar en qué se gasta?
Pedro Águeda
En todas las democracias los fondos reservados financian las operaciones más ocultas, en nuestro caso, del Centro Nacional de Inteligencia o de servicios de información, policía y Guardia Civil, porque tienen que hacer un trabajo que no es posible que se lleve como otra partida administrativa cualquiera. Por ejemplo, el pago a los confidentes. Quiero decir, esto es una práctica que está reconocida y que, como todo en el ámbito de los servicios de información y de inteligencia, es en aras de un bien superior, del bien de la seguridad. Lo que pasa es que a veces, por su opacidad, se fomenta algún desvío.
Juanlu Sánchez
Ese pago a confidentes, por ejemplo, por seguir con tu ejemplo, esto no sale de una caja B, no es dinero negro, no es dinero ilegal, hay un registro, simplemente que ese registro no es público, no se conoce.
Pedro Águeda
Efectivamente, por decirlo de alguna manera, hay un presupuesto de fondos reservados para el CNI, para la Policía, para la Guardia Civil, un presupuesto más o menos fijo. También cada cuerpo destina un presupuesto más o menos fijo a sus unidades de investigación, a las especializadas, porque los encargados de la seguridad ciudadana, los antidisturbios, por decirlo de una forma gráfica, pues evidentemente no tienen que tener fondos reservados. Pero las unidades especializadas en lucha antidroga contra el terrorismo, por ejemplo, muy importante, tienen que tener una partida de gastos que utilizar en sus operaciones. Entonces, es una partida asignada, lo que pasa es que no sabemos nada de cantidades, de quién se lleva cada cosa. Y se supone que hay una ley con una orden que la desarrolla, que controla internamente todas esas partidas.
Juanlu Sánchez
Y esa ley, Pedro, ¿A quién le da la autoridad de aprobar los fondos reservados, de aprobar su uso específico? ¿A quién se le va a dar el dinero para qué se va a utilizar el dinero y a quién le da la labor de controlar que todo se ha hecho según la normativa?
Pedro Águeda
Por una parte, los fondos reservados y la asignación a cada ministerio están los Presupuestos Generales del Estado. Lo que pasa es que es una partida general amplia, sin mayor detalle de cómo se utiliza. Luego, a partir de ahí, centrémonos, por ejemplo, en el Ministerio del Interior. En el Ministerio del Interior, los fondos reservados tienen un control superior en la cúpula, en la Secretaría de Estado de Seguridad, en el número 2 del departamento, el Secretario de Estado de Seguridad. Y va firmadas las partidas superiores por el secretario de Estado y por un subordinado suyo, que es un puesto muy relevante, quien ocupa la dirección del Gabinete de Estudios y Coordinación de la Secretaría de Estado de Seguridad. Metes estudios y coordinación y despista un poco, parece una designación anodina, pero en realidad es el número 3 de facto del Ministerio del Interior. Es un puesto muy ansiado entre la Policía y la Guardia Civil para que uno de los suyos lo ejerza. El secretario de Estado de Seguridad y el director del Gabinete de Coordinación aprueban las partidas para cada cuerpo, para la Policía y para la Guardia Civil. Y esas partidas van a la dirección adjunta operativa de cada cuerpo, que luego las reparte entre sus unidades de investigación. ¿Cómo la reparte y con qué criterio? Pues hemos descubierto que al criterio personal e incontrolable de quien sea director adjunto operativo de la Policía o la Guardia
Juanlu Sánchez
Civil en cada momento hay algún contrapeso, algún vigilante independiente, alguien que se encargue de fiscalizar estos gastos más allá de la cadena de mando.
Pedro Águeda
Fijaos, hemos hablado de quién son las personas que libran las partidas. Esas mismas personas son las encargadas del control cuando sale del Ministerio de la Secretaría de Estado de Seguridad. Luego se rellenan unos formularios por cada cuerpo de seguridad con determinados conceptos, yo creo que muy genéricos, de en qué se ha gastado. ¿Sabéis cómo controla el Ministerio del Interior ese gasto? Solo coteja que el dinero que ha salido de allí, la suma de todo lo que se le dice que se ha gastado, coincida. No hay mayor control. Un segundo control sería el que hace la propia policía o la propia Guardia Civil con sus unidades de investigación. Pero claro, es algo como un coto cerrado. Ya de esto es imposible tener una fiscalización externa.
Juanlu Sánchez
Pedro, que estos fondos sean secretos significa que los límites legales son diferentes a los de cualquier otra operación policial. Es decir, el uso de fondos reservados da permiso a un policía hacer algo que no sea legal. En un operativo policial normal, los policías
Pedro Águeda
y los guardias civiles tienen que cumplir la ley también en el uso de los fondos reservados. Por ejemplo, pagar a un confidente, sufragar, por ejemplo, se me ocurre el gasto de un familiar enfermo, de un terrorista que estaba huido en Francia, y conseguir así su colaboración de información sobre cuestiones de la organización terrorista. Es algo legal. Si se quiere hacer algo ilegal, esto está sometido a una investigación judicial. ¿Pero ¿Cuántas veces una investigación judicial llega hasta ahí? Casi ninguna. Ese policía o ese guardia civil lo que hará para ocultar que ha infringido la ley en el uso de los fondos reservados es darle una apariencia en esos formularios de los que hablábamos, con nombres de operaciones, con actuaciones hechas, que encaje dentro de la legalidad y del uso regular de los fondos reservados.
Juanlu Sánchez
Más allá de los grandes casos mediáticos, que ahora hablamos del fundamental, ¿Qué tipo de prácticas ilegales no reglamentarias son las más habituales con el uso de fondos reservados? ¿Cuáles son los vicios, los excesos, las ilegalidades más habituales?
Pedro Águeda
No sabemos mucho de eso, Juanlu. No sabemos mucho de eso. A veces hay una investigación que nos abre una rendija por la que poder mirar, por ejemplo, un uso fraudulento de los fondos reservados, el enriquecimiento ilícito de los policías o los guardias que lo utilizan. Es decir, como no hay control sobre los fondos reservados, me lo quedo yo, uno de ellos. Otro falsear el uso real de esos fondos reservados, utilizarlos para algo que es completamente ilegal y decir, sin embargo, que se ha utilizado para algo que dentro de la manga ancha que permiten los fondos reservados sí que podría utilizarse. Pero tenemos que reconocer que es muy complicado y son muy pocas veces en la historia de la democracia en la que hemos conocido el desvío de los fondos reservados para otros usos a los que no estaban destinados.
Juanlu Sánchez
Vamos al precedente mediático político más importante de la historia de la democracia en el uso de fondos reservados para una operación completamente los GAL. Agrupaciones para policiales que cometían asesinatos, secuestros, todo tipo de prácticas contra miembros o presuntos miembros de ETA, porque todo se hacía sin juicio previo, sin autorización judicial. Terrorismo de Estado, Pedro, financiado con fondos reservados.
Pedro Águeda
Efectivamente. Fijaos, los GAL fueron ejecutadas por miembros de las fuerzas de seguridad pero también por sicarios que se contrataron para ello. Y a los sicarios que cometieron asesinatos y secuestros se les pagó con los fondos reservados. En aquella época fueron financiadas directamente con las partidas sobre las que no había controlado con los fondos reservados.
Juanlu Sánchez
Y hay que insistir, Pedro, que sean reservados no significa que se puedan utilizar para asesinar a gente, aunque lo hayamos visto en muchas películas.
Pedro Águeda
En absoluto se pueden utilizar los fondos reservados para cometer delitos. El hecho de que esa actuación se financie con fondos reservados no hace de esa actuación algo no sometido al control de la justicia. Es decir, si se asesina por encargos y se secuestra por encargo y se paga con los fondos reservados, eso es un delito todavía más grave que si se hace sin cargo a las arcas públicas.
Juanlu Sánchez
Los GAL terminaron con la condena de un ministro socialista, Barrio Nuevo, de un secretario de Estado, Rafael Vera, que también fue a la cárcel. Y con esa X se decía esa duda sobrevolando siempre a Felipe González. ¿Se cambió la ley, Pedro, después de todo esto para que algo así no volviera a pasar?
Pedro Águeda
Más bien se hizo la ley en 1995 el Poder Legislativo, el Congreso de los Diputados, reaccionó con una ley que fuera la base legal sobre la que utilizar fondos reservados, dinero público para operaciones secretas, encubiertas, como la queréis llamar. Esa ley tenía que tener un desarrollo práctico, algo a lo que agarrarse en el día a día en el Ministerio. Es una orden, se conoce como una orden y en esa orden es donde se desciende ya el detalle. Este es el formulario, esta es la casilla. Hay que poner la cantidad, el nombre de la operación a la que se ha destinado, tiene que ir la firma de este responsable y de este responsable debe justificarse cada tiempo ante el Ministerio del Interior que debe acreditar que se han gastado los fondos que salieron de aquí. Bueno, era un avance que parecía muy sustancial respecto al anterior. Sin embargo, con los años se ha demostrado que era un sistema bastante laxo que dejaba muchas rendijas por las que colar ilegalidades y desvío de fondos reservados sin mayor fiscalización externa.
Juanlu Sánchez
Bueno, vamos a dar un salto temporal hasta 2013-2014, que es cuando desvelamos en eldiario es la existencia de ese grupo de policías encargados de operar al servicio de los intereses políticos del PP en nombre de la patria. Supongo que se dirían a sí mismos, pero era un grupo para sacar trapos sucios del independentismo contra la izquierda radical, antisistema de Podemos. Se dirían a sí mismos. Pero esto ya no lo aguanta ningún relato patriótico. También se encargaban de destruir pruebas o intentarlo para tapar la corrupción del PP con Pedro. Fondos reservados
Pedro Águeda
La importancia de la Operación Kitchen es que después de tantos años hemos podido mirar por el agujerito y ver otra vez un caso de desvío de fondos reservados. Y esta vez después de que se aprobara una ley para su supuesto control. Fijaos, hemos explicado antes que pagar a un confidente no es nada ilegal. ¿Por qué? Porque el confidente te está ayudando a realizar una grandiosa incautación de droga. Porque te está dando indicios, pistas para detener a un comando terrorista que puede causar muchas muertes. Para eso son los fondos reservados. ¿Para quién fueron los fondos reservados? ¿A quién se pagó fondos reservados en el caso Kitchen? Pues a un conductor, a un chófer que trabajaba para la familia Bárcenas. ¿Y qué delito se quería perseguir? Pues nos han intentado convencer de que se estaba buscando el dinero escondido de la familia Bárcenas. La investigación ha acreditado que lo único que se buscaba es que el chófer facilitara la documentación que podía guardar la familia cuando el tesorero del PP entró en la cárcel y que fuera información que podía perjudicar al partido en el gobierno. Eso es un claro desvío de para qué están destinados los fondos reservados.
Juanlu Sánchez
Tenemos cifras de esta Operación Kitchen en la que hay imputados solo dos políticos de alto nivel, Ministro de Interior, Secretario de Estado y ocho policías. ¿Sabemos cuánto dinero se pudo utilizar para tapar, en vez de investigar la corrupción del Partido Popular?
Pedro Águeda
Pues fíjate, Juanlu, la Operación Kitchen nos ha traído así como de rondón cifras que en la vida hubiéramos podido conocer. Y además de una forma bastante peculiar. Los dos fiscales anticorrupción que impulsaron el caso se fijaron en otro tipo de apariencia gris, en un facultativo de la policía. Es decir, un funcionario que trabaja en la policía pero que no es agente de la autoridad que se llamaba Miguel Ángel Bayo Baggio adquirió la responsabilidad también de manejar los fondos reservados que le correspondían a la dirección adjunta operativa a la policía. Pues Bayo fue llamado a declarar y Bayo habló y la declaración de Baggio corrió una cortina que nos dejó ojiplatín. No tanto por las cantidades, 250.000 euros solo para la policía mensuales de fondos reservados, sino cómo se gestionaban. Y Baggio dijo cosas que era una cosa mecánica de buena fe. Esto es un entrecomillado de su declaración donde el director adjunto operativo Eugenio Pino, que se sienta en el banquillo y al que la Fiscalía anticorrupción pública de 15 años de cárcel sólo por la operación Kitchen decía o daba el visto bueno para lo que se daba y se utilizaban los fondos reservados y para lo que no. Pero fijaos que en la operación Kitchen se ha desviado dinero público de los fondos reservados y también de otro sitio que no son los fondos reservados y que es casi imposible de cuantificar. Fijaos. La investigación ha permitido descubrir que 70 policías del área Especial de Seguimiento perteneciente a la estructura antiterrorista de la policía se dedicaron en distintos turnos, pero noche y día, durante semanas, a vigilar todos y cada uno de los movimientos de Willy Bárcenas y de Rosalía Iglesias, la mujer de Luis Bárcenas. ¿Cómo se cuantifica que todos esos policías a los que pagamos todos con nuestros impuestos se dedicaran en lugar de hacer seguimientos? Tronchas lo llaman los policías de un sospechoso de terrorismo a seguir a Rosalía Iglesias para ver si le robaban los teléfonos de Bárcenas o los discos duros que pudiera esconder sobre la financiación irregular del PP. Es incantificable.
Juanlu Sánchez
Pedro, la última. Ahora que hemos mirado de nuevo por esa rendija y que hemos visto que cosas que creíamos que no pasaban hace muchos años siguen pasando, ¿Tú crees que esto va a cambiar o vamos a volver a hablar del mal uso de los fondos reservados en un nuevo juicio dentro de 10 años?
Pedro Águeda
Pues o cambia mucho todo o no tengo ninguna duda de que eso va a volver a ocurrir. ¿En qué me baso? En 2021, con otro gobierno, el actual, compareció en la comisión de investigación del caso Kitchen del Congreso de los diputados. ¿Quien ocupaba el lugar? Ese sitio anodino que se llamaba Gabinete de Estudios y Coordinación de la Secretaría de Estado de Seguridad, pero que era fundamental para librar las partidas de los fondos reservados. José Antonio Rodríguez, comisario jubilado de la Policía Nacional. ¿Y a que se le ha vinculado ideológicamente de forma histórica al Partido Socialista después de que le apretaran los portavoces de la comisión? Confesó que ni se había cambiado después de la Kitchen el mecanismo de gestión de los fondos reservados ni estaba previsto hacerlo.
Juanlu Sánchez
Pedro Águeda, compañero, muchas gracias.
Pedro Águeda
Gracias a vosotros.
Juanlu Sánchez
Esto es Un tema al día. El podcastdeldiario es Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo, hazte socio. Haztesocia en eldiario es unsocioaldía. Este podcast lo producen Carmen Ibañez, Marcos García Santonja, Lucía Martín e Izascum Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juan Lu Sánchez. Mañana otro tema.
Podcast: Un tema Al Día (elDiario.es)
Fecha: 13 de abril de 2026
Conducción: Juanlu Sánchez
Invitado principal: Pedro Águeda (periodista de elDiario.es)
El episodio explora qué son los fondos reservados, para qué deberían y no deberían emplearse, y cómo la opacidad en su gestión ha permitido prácticas ilegales y abusos en España. A partir del juicio de la Operación Kitchen, el debate se amplía para analizar las lagunas estructurales de control, los precedentes históricos (como los GAL) y la falta de avances legislativos eficaces. El tono es crítico, riguroso y didáctico, con una fuerte intención de acercar información compleja al público general.
El episodio presenta los fondos reservados como un instrumento necesario en las democracias para ciertas operaciones del Estado, pero cuya opacidad sistémica ha permitido abusos graves, ejemplificados históricamente por los GAL y, en la actualidad, por la Operación Kitchen. El sistema legal de control, incluso reforzado tras grandes escándalos, continúa insuficiente y la responsabilidad política sigue difusa, alimentando dudas sobre repetición y persistencia del problema.