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Juan Luis Sánchez
No fue una violación de las que caen en el olvido. No fue un día cualquiera. No se dio en un contexto político cualquiera. El trauma se convirtió en colectivo. La respuesta fue política. Las leyes cambiaron y hace ya 10 años. Soy Juan Luis Sánchez. Hoy en un tema al dí La Manada. La violación que transformó un país. Una cosa antes de empezar. ¿Te has preguntado alguna vez qué hace
Ana Requena Aguilar
tu banco con tu dinero mientras no
Juan Luis Sánchez
lo usas para Trio Bank?
Ana Requena Aguilar
La respuesta importa.
Juan Luis Sánchez
Te contamos más al final del episodio.
Iratxe Álvarez
Cuando vi el caso me acuerdo que me pegué un susto viendo en casa el telediario. Estás trabajando en un bar y ves lo que hay en San Fermín. Llevo muchos años en la barra, detrás de la Barra, el 6 de julio, y somos conscientes de que es un momento cumbre y crítico para muchas cosas. La presunta agresión habría ocurrido eso de las 4 menos 20 de la madrugada
Juan Luis Sánchez
en una calle muy céntrica de Pamplona,
Iratxe Álvarez
muy cerquita donde nos encontramos.
Teresa Sáenz
Empezaron a llegar Guasas, guasas. ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?¿Qué pasa?
Iratxe Álvarez
Era el primer día. Sanfermines. Hay detenidos. Pasa todo muy rápido.
Juan Luis Sánchez
Las voces que estás escuchando pertenecen a algunas de las personas que atendieron en un primer momento a la víctima de La Manada. Se cumplen ahora 10 años de aquella violación en grupo en un portal de Pamplona. Es increíble que hayan pasado 10 años en un caso bautizado como el de la porque así se llamaba el grupo de WhatsApp de los cinco agresores que en la primera noche de Los Sanfermines de 2016 violaron a una chica de 18 años a la que además grabaron con el teléfono móvil. Las agresiones sexuales a veces son noticia de un día. Las violaciones en grupo suelen ser asunto televisivo durante días si hay algún elemento que lo permite. Pero aquel caso no era solo dolor de un día o sensacionalismo para pasar el rato. Aquel caso tuvo consecuencias sociales, jurídicas y políticas que transformaron a todo un país. El caso de La Manada fue para gran parte de la sociedad el punto de saturación sobre violencias sexuales relativizadas, normalizadas desde un inicio.
Teresa Sáenz
Hubo una cierta explosión social. La gente estaba muy indignada. Es una violación vivida por la gente con mucha brutalidad, como impactante constantemente.
Juan Luis Sánchez
Pero en paralelo a aquel estallido de indignación social, hubo también una reacción a la defensiva, una estrategia de descrédito de la víctima. ¿Un debate nacional qué es violación? ¿Qué no lo es? ¿Sólo hay violación si hay penetración? ¿Sólo es agresión sexual si la víctima dice no? ¿Qué pasa con la intimidación, con el alcohol, con la parálisis por el pánico? Dos años de debate después, la justicia tuvo su primera respuesta. La primera sentencia judicial condenó a los agresores, sí, pero por abuso sexual, no por agresión. Uno de los jueces llegó a decir que aquello no podía ser agresión sexual ni abuso, y pedía la absolución porque sucedió en un contexto de jolgorio y de disfrute.
Ana Requena Aguilar
Esta justicia es una mierda. Esta justicia es una mierda.
Juan Luis Sánchez
Aquella primera sentencia dio el empujón definitivo a una nueva ola feminista históric, que desembocó en una huelga también histórica feminista en 2018 y que desembocó en lo político, en la Ley del solo sí es sí. No parece que hayan pasado diez años porque estamos todavía sintiendo el temblor de todo lo que se movió aquel día. Ana Requena Aguilar, redactora jefa de Género deldiario ES Hola.
Ana Requena Aguilar
Hola, ¿Qué tal?
Juan Luis Sánchez
Ana, ¿Por qué crees que este caso dejó de ser el típico caso absolutamente horrible que ocupa titulares y minutos de televisión durante unas horas, pero luego desaparece y movilizó no sólo la atención mediática, sino que movilizó a toda la opinión pública?
Ana Requena Aguilar
Pues hubo una combinación de factores que lo convirtieron en un punto de inflexión. En este caso sucede en un lugar, Pamplona, durante unas fiestas muy reconocidas nacional e internacionalmente, en un lugar en el que ya ha habido otros casos previos, como el asesinato de Nagore Lafage, que había puesto mucho el foco, y allí en la violencia sexual, en la violencia contra las mujeres, que había aumentado la conciencia social. Era una violación grupal. En poco tiempo se supo que habían grabado parte de esa agresión, que tenían un grupo de WhatsApp con un nombre muy llamativo, La Manada, en el que habían compartido imágenes y declaraciones tremendas de lo que había sucedido esa noche. Se hicieron públicas, pudieron ser detenidos muy rápidamente los argumentos con los que ellos, su entorno y sus defensas les trataron de exculpar, que la señalaban mucho a ella. Y todo eso llegó en un momento, en un clima social, en el que ya había mucha indignación por la violencia machista y especialmente por la violencia sexual. Habíamos hablado mucho hasta entonces de violencia de género, más centrada en la pareja y la expareja, pero justo había un clima y muchas mujeres jóvenes estaban empezando a estar muy hartas y a necesitar mucho espacio para hablar de las violencias sexuales que había tan normalizadas.
Teresa Sáenz
Consigue conectar el caso de la manada, yo creo que con la rabia que llevamos muchísimas mujeres de todo lo que estábamos viviendo, la violencia sexual no se hablaba, no se tenía en cuenta, se nos llega mentirosas, no se nos cree todo eso. Consigue conectar esa fuerza del yo si te creo. A mí es que lo recuerdo y me sigue dando emoción porque es decir, por fin. Y luego además a mí me parece que en ese momento también hubo, que ahora no sé dónde están algunos, pero hubo muchos chicos, hombres de muchas edades, pero no solo en las calles, sino escuchando. Yo es la primera vez, y lo digo de verdad, que empecé a escuchar, incluso amigos míos, el ahora entiendo lo que me querías explicar hace años, qué os supone a vosotras la violencia sexual, el hecho de cómo os corta la libertad, el hecho de que os niega el placer. Todo eso me lo dijeron a mí a raíz de ahí.
Juan Luis Sánchez
Ana, has estado estos días en Pamplona, has hablado con las mujeres que estamos escuchando en este capítulo, con mucha otra gente también que intervino en esas primeras horas, días y semanas de hace 10
Teresa Sáenz
años en el tema de la Manada. Hay cosas realmente muy importantes a destacar desde mi punto de vista para todo el mundo, que es el hecho de que hubiera unas primeras personas que no pasan del tema, le dan la mano y llaman, o sea, una cuestión fundamental en otro contexto y cuando hubiera pasado
Juan Luis Sánchez
Esta es Teresa Sáenz de la Plataforma Feminista Navarra lunes Lilas. También hablaste con Iratxe Álvarez de la Plataforma Feminista Navarra contra las violencias sexistas.
Iratxe Álvarez
Los primeros días fueron muy de piloto automático y que venía dado por los protocolos, que ya llevábamos muchos años con ellos, que nos ayudó mucho a llevar todo aquello que era muy grande, sin agobiarnos demasiado, sabíamos lo que había que hacer.
Juan Luis Sánchez
Ana, el trabajo de Teresa, de Iratxe, de estas mujeres, fue importante para atender a aquella joven cuando salió de un portal a una calle, a un mundo que ya no volvería a ser el mismo para ella y para acompañar también de sentido a lo que luego quiso
Ana Requena Aguilar
denunciar, pues lo que dicen muchas feministas allí. Es que realmente, para lo tremenda que fue la agresión, esta mujer pudo tener una atención muy rápida. Y eso ayudó mucho también a que ella pudiera denunciar, pudiera sostener esa denuncia. Hay que recordar que nada más sale del portal, se queda en un banco y ya dos personas que pasan por la calle se dan cuenta de que esa mujer no está en buenas condiciones y se acercan a ella y le preguntan. Esas personas son quienes piden ayuda. Y ya llega todo un dispositivo que se pone en marcha, que la atiende. Ahí ya esta mujer cuenta con atención especializada y ya la llevan a hacerse reconocimiento médico, pone esa denuncia, hay una red de asistencia de pisos, trabajadoras sociales, que hace que esta mujer pueda estar bien atendida y digamos que resguardada ella y su familia. Y los hombres son detenidos unas horas después, algo que es en realidad insólito, porque eran cinco hombres vestidos en sanfermines, como va todo el. Y sin embargo, los datos que ella recuerda y un trabajo de la policía muy minucioso hace que estos cinco hombres puedan ser detenidos solo unas horas después.
Iratxe Álvarez
Cuando en sanfermines sale, ha habido no sé cuántos detenidos por tocamientos, pero alguien que conozca a San Fermines un poco llegan a pasar por El Niño un millón de personas y que esto está de bote en bote. ¿Alguien de verdad cree que de verdad hay tanta policía como para estar deteniendo gente cada vez que se produce un tocamiento en un bar? No, eso sucede porque la gente es la que reacciona ante eso y porque retiene a esa persona y porque se avisa a la policía, porque ya la gente entiende que no puede ser que nosotras no podamos salir a la calle sin que nos metan mano, sin que nos acosen o sin que nos agredan. Y esto antes estaba normalizado. Encima te pedían que no le dieras mucha importancia porque eran cosas que pasaban y nosotras lo decíamos como el precio que tenías que pagar por estar en la fiesta, como el resto.
Juan Luis Sánchez
El caso de la manada fue enorme. Mediáticamente se dijo de todo, se dijeron muchísimas barbaridades para llenar horas y horas de televisión con más o menos rigor. Pero vayamos al punto de inflexión que nos interesa para el debate político de hoy. La primera Sentencia Judicial en 2018 que condenaba a los agresores por un delito de abusos sexuales y no de agresión sexual, como si aquello así lo interpretamos simbólicamente, no hubiera sido una violación. ¿Cómo recuerdas tú, Ana, ese momento?
Ana Requena Aguilar
Pues mira, si algo recuerdo yo de este caso fue el momento de la lectura de esa primera sentencia. Estábamos un grupo de periodistas en la Audiencia de Navarra, en la sala donde el magistrado leía la sentencia, y a las puertas de esa Audiencia, una movilización feminista a la espera de cuál iba a ser el resultado y conforme el juez dijo que la condena era por abuso sexual y no por agresión sexual, llegó de la calle un grito tremendo que No es abuso, es violación. Es violación.
Juan Luis Sánchez
No es abuso, es violación.
Ana Requena Aguilar
Es abuso. Es violación. Me estremece mucho recordar ese momento porque esa primera reacción se convirtió en un lema fundamental de las movilizaciones feministas durante los siguientes meses y años. Y básicamente lo que se quería era no incidir tanto en las penas de cárcel como en cómo se concebía la violencia sexual y la agresión sexual y en que un delito sexual se pudiera conceptualizar como agresión sexual simplemente por el hecho de que no hubiera consentimiento, independientemente de si había habido más o menos intimidación o violencia. ¿Por qué? Porque hasta ese momento, para que algo fuera considerado una agresión sexual se necesitaba que existiera intimidación o violencia si no era un abuso sexual. Por eso hubo esa indignación. Y luego porque lo que vimos en interpretaciones posteriores es que los mismos hechos podían ser calificados como agresión sexual o como abuso sexual en función de la interpretación que se diera a la situación. Hubo quien no veía en esos cinco hombres rodeando a una mujer en un lugar estrecho una situación intimidante. Y sin embargo el Supremo acabó viendo un claro escenario intimidatorio calificando los hechos como agresión sexual.
Juan Luis Sánchez
Esto es importante. El Supremo ya rectificó la primera sentencia, ya dijo, sin necesidad de ninguna ley extra, que aquello sí era agresión sexual. Pero políticamente se abrió la necesidad del debate de aclarar qué es exactamente una violación y decir explícitamente en una ley que no hace falta penetración ni un no para que haya una violación. Y ahí aparece la ley del solo sí es sí. Ese concepto del consentimiento qué. Ana, ¿De qué manera ha cambiado la política la noción de las relaciones sexuales?
Ana Requena Aguilar
Pues yo diría que hay cambios materiales y otros más simbólicos y cotidianos. Si vamos a lo material, pues ese cambio de definición en la ley de lo que se considera una agresión sexual y todo un cambio en cuanto a cómo se atiende la violencia sexual. En 2016 no había garantizado recursos públicos para atender a una víctima de violencia sexual. Hoy sí, hay centros de crisis abiertos 24 horas. Es obligatorio para las comunidades autónomas tener abiertos estos centros de atención. Luego podemos ver cómo están funcionando o no, pero la ley crea toda una red de asistencia integral y equipara a las víctimas de violencia sexual, a las víctimas de violencia de género en cuanto a los derechos que tienen de ser atendidas, de ser reparadas, a las ayudas a las que pueden acceder, a cómo se recogen, por ejemplo, las muestras biológicas, que es algo que no se había reflejado en la ley, como ahora sí sucede. Pero aparte de todo eso, que es muy importante, hay también cambios sociales. El primero y más importante es que la violencia sexual ha salido del armario. Hemos roto el silencio sobre una violencia que atraviesa la vida, yo diría, de todas las mujeres. Eso ha estado en la conversación, ya no se puede mirar hacia otro lado. Las mujeres han compartido masivamente experiencias y testimonios. Creo que eso ha contribuido mucho a desnormalizar esa violencia sexual, a que dejemos de ver como normal y como razonable determinados comportamientos que hasta hace nada formaban parte casi del día a día y no podías casi quejarte. Tenemos un ejemplo también muy reciente que es el beso forzoso de Luis Rubiales a Jenny Hermoso. Yo creo que ese momento, y la movilización social y la repulsa social también que hay en España en ese momento, creo que ahí cristaliza ese debate sobre el consentimiento y sobre la desnormalización de la violencia sexual. Mira, me lo explicaba de una manera muy gráfica Sayoaba sabe que hace 10 años era técnica de igualdad en el Ayuntamiento de Pamplona y que ahora es concejala de igualdad en el Consistorio.
Sayoaba
El que te toque el culo todo eso no tiene que ver ni con el deseo, ni con los consumos, ni con el alcohol. Eso tiene que ver con que te toquen el culo porque pueden, con un ejercicio de poder y. Y la gente lo ha empezado a ver así, no solamente las chicas jóvenes, mujeres mayores, lo han leído así, decí hostias, esto me pasaba a mí cuando era joven y lo veía normal. La desnormalización de la violencia para mí ha sido un paso súper, súper importante y se ha generado muchísima respuesta patriarcal, porque es verdad que era un espacio que ellos tenían normalizado y ahora es permanentemente cuestionado.
Juan Luis Sánchez
Terminamos, Ana Desde el primer momento, cuando toda esta indignación empieza a desbordar las calles, los medios, la conversación, hubo también gente que se puso del lado de los agresores de la manada. Estáis arruinándole la vida a unos chavales que hicieron algo que a lo mejor estaba mal pero no era tan grave, o que estamos juzgando en el territorio de la percepción. Ahora vamos a tener que firmar contratos para tener relaciones sexuales. Igual que creo que hay nuevos consensos sociales feministas, desde la manada también se activó un discurso político antifeminista reaccionario, que diez años después ha calado mucho entre hombres jóvenes y se nota hasta en lo que votan. Eso también está ahí.
Ana Requena Aguilar
Desde luego creo que nunca ante una agresión sexual que hubiera sido tan pública y tan mediática, había habido tanto consenso social en estar más del lado de la superviviente y no de los agresores. Pero sin duda hubo una reacción muy fuerte, de hecho llevó a proteger al máximo a esta mujer porque se intentó revelar su identidad, datos personales y hubo un relato alentado por las defensas y por el entorno de estas personas y que por supuesto algunas personas dentro de los medios compraron, aunque fuera poco, como show, de señalar y culpabilizar a esta mujer. Y hay que recordar de hecho que llegaron a seguirla detectives para tratar de poner en cuestión la vida que ella había hecho después de esa violación. Y eso conecta de alguna manera con la reacción que vivimos ahora. Yo creo que este ha sido uno de los ejes de transformación social más importantes en los últimos tiempos y por tanto se vuelve también en uno de los ejes más importantes de reacción social. Esta idea de que el feminismo ha ido demasiado lejos, de que una denuncia le arruina la vida a un hombre. La realidad es que hablar para las mujeres sigue teniendo un coste altísimo, hablar y denunciar. Y esto lo podemos ver en cualquier caso mediáticos y habiendo exilios de mujeres que se van después de denunciar o que ven sus datos personales revelados. Hemos avanzado por ejemplo en cómo se supone, cómo esperamos que se comporte una víctima, porque hemos desterrado un poco esa idea de víctima perfecta. Hemos entendido que una mujer después de una agresión puede hacer su vida como considere, puede estar más o menos triste, más o menos traumatizada. Pero ese sigue siendo también el campo de batalla. Es decir, nos siguen exigiendo a las mujeres que nos comportemos de una determinada manera y si no, eso sirve para atacarnos. Entonces, lo que hemos avanzado es lo mismo que lo que seguimos teniendo que avanzar un montón. Parece un poco contradictorio, pero yo creo que hay determinados imaginarios sociales en los que sí que ha habido un avance como nunca, pero ahora mismo son los que también están más en disputa.
Juan Luis Sánchez
Ana Requena Aguilar Compañera. Gracias.
Ana Requena Aguilar
Gracias.
Juan Luis Sánchez
Y antes de marcharnos, decidir dónde pones
Trio Bank Announcer
tu dinero también es decidir qué mundo quieres construir. ¿Dónde duermen tus ahorros? En Triobank creemos que el dinero tiene un poder transformador. Aplicamos estrictos criterios de exclusión y, por ejemplo, no financiamos directamente la industria armamentística, ni casas de apuestas, ni combustibles fósiles. Y solo financiamos proyectos sociales, culturales y medioambientales. Tu ahorro impulsa proyectos de la economía real. Porque el dinero también puede hacer el bien. Únete al lado bueno. Únete a Trio Bank. Más información en Trio ES.
Juan Luis Sánchez
Esto es Un tema al día. El podcast deldiario es. Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio. HazteSocia en eldiario es Unsocioaldía Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santonja, Lucía Martín y Zascum Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juan Lu Sánchez. Mañana, otro tema.
Episode: ‘La manada’: 10 años de la violación que transformó un país
Host: Juan Luis Sánchez
Date: July 7, 2026
This episode looks back at the decade since the "La Manada" case, a group rape during the San Fermín festival in Pamplona in 2016, which became a watershed event in Spanish society. Through reflections and analysis with key journalists and activists, the episode explores how the assault and its aftermath triggered profound changes in social attitudes, legal frameworks, feminist activism, and public discourse on sexual violence in Spain.
Incident Context:
Community and Social Response:
A Perfect Storm:
Resonance Among Women and Men:
Controversial First Sentence and Collective Outcry:
Judicial Evolution and Legislative Reform:
Antifeminist Reaction:
Stigma and the “Perfect Victim” Trope:
The field of social imagination has advanced, but these gains are now more hotly contested than ever (17:56 | Ana Requena Aguilar).
The episode presents “La Manada” not just as a singular, traumatic case but as a force that transformed legal definitions, social consciousness, and feminist activism across Spain. While there has been clear progress—both in law and in breaking the silence around sexual violence—the struggle continues, with backlash and stigma still very present. The enduring legacy of the case is a country more aware and more divided as it continues to fight over these crucial issues.
Summary prepared for listeners who want the essence of the episode, its emotional resonance, societal impact, and continuing relevance, without having to hear the full program.