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Hola. Hola, ¿Qué tal? Soy Juanu Sánchez. Hoy vengo a proponerte que escuchemos juntos un capítulo de la cuarta temporada de Un tema al día en el que hablábamos de cómo era la vida de las mujeres casadas durante el franquismo. Es un asunto del que muchas veces se habla así superficialmente, pero mucha gente no conoce el detalle de lo que fue aquello. Te dejo con el episodio titulado Licencia marital. La España de antes de ayer.
Mujeres obligadas por ley a obedecer. Hombres con poder para decidir sobre el trabajo, los viajes o la herencia de sus esposas. Era el día a día de las españolas no hace tantos años.
Soy Juanlu Sánchez, hoy en Un tema al dí Licencia marital. La España de antes de ayer.
Una cosa antes de empezar. Si quieres saber cómo puede ayudar Kit Digital a mejorar tu negocio, te cuento más al final del episodio.
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Hola, Juanl. Te voy a contar lo que me pasó a mí en el año 1971 aproximadamente. Estaba recién casada, estábamos poniendo los muebles, yo tenía trabajo, bien todo. Fui a comprar a unos grandes almacenes un sofá, elegí el que era, me pareció bien de precio, todo bien, pero voy a pagar y me piden el permiso de mi marido.
A
¿Cómo?
B
El permiso de mi marido. Tengo dinero, traigo dinero. Yo estoy trabajando. ¿Pero qué me está usted diciendo? Permiso de mi marido. Mire ustedes, que es la ley.
A
Esta mujer que acabas de escuchar se llama Encarna. Encarna nos está contando una experiencia cotidiana, el día a día de muchísimas mujeres adultas en la España anterior a 1975. Si tienes más de 70 años, seguramente ya sabes de lo que estamos hablando. Si no los tienes, a lo mejor te lo han contado de primera tu madre, tu tía, tu abuela, alguien de esa edad. Hasta hace justo 50 años, hasta 1975, las mujeres españolas no empezaron a tener capacidad legal de decisión sobre aspectos básicos, muy básicos, muy importantes de la vida de cualquier persona.
B
Hola, soy Ofa, soy periodista, nací en 1940 y he tenido mucho tiempo para sufrir esa experiencia de ser una ciudadana limitada como tal, desde el punto de vista de que no podía abrir una cuenta del banco, no podía comprar una casa. Yo estaba trabajando en un periódico desde el año 65 y para cobrar la nómina, curiosamente no tenía problema pero para abrir una cuenta en el banco sí tenía que firmar la autorización mi marido. Al poco tiempo quise comprar una casa y me pasó exactamente igual. Aparte de que era cotidiano no poder pagar algo a plazo sin que el marido diera la autorización. Es curioso que sean episodios que se han borrado un poco de la historia y la verdad es que fue muy duro y realmente te rebelabas, realmente, aunque no sirviera para nada, como dice aquí.
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Son episodios que parecen borrados de la memoria colectiva, a pesar del enorme impacto que tuvieron en la vida de las mujeres, especialmente a lo largo de 40 años de dictadura. Hasta el año 1975 estuvo en vigor en España una cosa que se llamaba licencia marital. Ahora nos cuesta imaginarlo, pero esto de la licencia marital implicaba que las mujeres cuando se casaban necesitaban el permiso de su marido para prácticamente todo. Ahora que se cumplen 50 años de su derogación, queremos saber más, comprender mejor cómo funcionaba ese sistema que en ocasiones se menciona en alguna historia familiar, pero del que quizá tenemos poco detalle. Lo hacemos con Altamira Gonzalo, abogada referente por su trayectoria con enfoque de género. Altamira, Hola.
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Hola.
A
Altamira. ¿Qué era esto de la licencia marital?
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Bueno, pues un yo empecé a ejercer en el año 74 y cuando yo fui a abrir la cuenta del despacho, la cuenta en el banco, tuvo que venir mi marido. Esa era una licencia. Otras licencias para cualquier otra actividad. Si yo quería comprar una lavadora, necesitaba que estuviera de acuerdo mi marido. Si yo quería trabajar, mi marido podía prohibírmelo. Y en caso de que él fuera a la empresa a decir esta señora no trabaja, yo no iba a trabajar. Pero es más, me podía dar autorización para trabajar y podía ir él, tenía derecho a ir él a final de mes a cobrar el sueldo, porque él lo administraba todo.
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¿Esto cómo se reflejaba en las leyes, esta tutela del marido para todo? ¿Era un concepto, digamos, general, que al final ocupaba un par de frases en alguna ley que luego se aplicaba en todos los ámbitos de la vida de manera más o menos fundamentalista, o había todo un sistema detallado de normativas para cada caso, cada trámite, cada burocracia?
C
Eran las dos cosas a la vez. Era el núcleo de la relación entre mujeres y hombres, era la supeditación de las mujeres, la dominación por parte de los hombres. Y eso luego se concretaba en las diferentes leyes que regulan nuestra vida Código Civil, Código Penal, Código de Comercio, leyes laborales. Tenía sus manifestaciones concretas, pero el punto de partida, el espíritu y lo que ayudaba a interpretar esas normas era esa relación de dominación sumisión, heredada por otro lado del derecho romano, que es el poder del padre, del esposo, del marido. Poder sobre la casa, los bienes, los animales, los esclavos, los hijos y la mujer.
A
¿Qué expresiones utilizaba esta ley? ¿Qué conceptos concretos? ¿Se hablaba de supervisión, se hablaba de tutelaje? ¿Cómo se explicaba este sistema en la propia ley?
C
Para mí la más clara es la que utilizaba el Código Civil, que disponía que el marido debía proteger a la mujer y ésta obedecer al marido. Era el artículo 57 y era así de el marido debía proteger y ella debía obedecer. Y ya luego todo lo demás se concretaba en que él administraba todos los bienes, él tenía la patria potestad sobre los hijos, él podía decidir el lugar donde tenía que vivir la familia y la mujer tenía que seguirle, dejar su trabajo, si es que lo tenía. Hay una frase de la doctrina de la época de ese Código Civil que dice el artículo de la licencia, el artículo 61, el precepto consagra el principio de que la mujer casada necesita autorización para todos los actos jurídicos que directa o indirectamente sean susceptibles de modificar su patrimonio. Disposición de carácter general que haya su desenvolvimiento en los distintos lugares del código. Es decir, la mujer en materia de filiación tenía las mismas limitaciones. Todas las disposiciones importantes sobre los hijos las tenía que tomar el padre.
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Todo esto tiene un impacto evidentemente sobre millones de mujeres. Pero hablemos también de sus hijos y sus hijas, hablemos de la crianza, de las decisiones que se toman para cuidar, para criar a un hijo. Todos sabemos que el rol de un hombre en una familia de hace cincuenta, sesenta años no es el de ahora, aunque tengamos muchas cosas que mejorar. La implicación en aquel entonces muchas veces era muy poca, a veces ninguna, pero sí que mantenían el control de las decisiones, tenían todo el poder sobre sus.
C
Hijos, todo, absolutamente todo, pues la madre no podía decidir el colegio, la madre no podía decidir actividades extraescolares, la madre no podía decidir una intervención quirúrgica, la madre no podía ejercer la patria potestad porque la ley no se la reconocía. Incluso cuando el marido desaparecía porque daba el portazo y se iba a América hasta que pasaba un largo proceso que se le declaraba como ausente, pues se creaba una situación muy problemática porque no había nadie que pudiera adoptar las decisiones sobre los hijos, mientras que cuando desaparecía la mujer, que era muy excepcional, no pasaba nada porque era el padre el que seguía tomando todas las decisiones y ya está. Yo recuerdo haber llevado pleitos por desacuerdo entre el padre y la madre en una situación grave de un hijo sobre si había que intervenirlo. La madre era sanitaria, el padre no, y el padre se oponía a lo que la madre quería de haber tenido que ir al juzgado y el juzgado resolver antes no intervenía el juez porque quien decidía era el padre.
Hola, me llamo isabel y con 18 años me presenté a la primera promoción de policía municipal de Madrid. Ya en las bases te dejaba muy claro de que en el caso de casarte causabas baja inmediata en el cuerpo, no podías estar casada tampoco en aquella época podías abrir una cordilla a tu nombre en un banco, porque se estabas soltera tenías que ir con tu padre y en el caso de estar casada el que figuraba era tu marido.
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Estamos escuchando en este episodio el testimonio de varias mujeres que nos han contado cómo les afectaba a ellas estar casadas y entrar en esa tutela del marido, estar sometidas a esa licencia marital. Pero este sistema de alguna manera también operaba contra las mujeres que no estaban casadas.
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Altamira quedaba más limitada la capacidad jurídica de la mujer casada porque el matrimonio ha sido una causa sui generis de dejar a la mujer en situación de una incapaz de tratarla como una menor de edad. Pero las mujeres solteras primero dependían del padre y cuando ya fallecía el padre es cuando tenían su capacidad de disposición. Cuando la mayoría de edad se establecía en el Código Civil a una edad determinada, por ejemplo los 21 años, las mujeres accedían a la mayoría de edad, pero no se podían ir de casa hasta los 25 si no era para casarse o para meterse monja. Es decir, seguían siendo consideradas menores de edad y era el padre el que se hacía cargo, se responsabilizaba de ella.
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Hola Juanl, mi experiencia no ha sido con la licencia marital, sino con la licencia de los padres, porque yo cuando tenía 23 años era soltera, sería en el año 70 más o menos y trabajaba en Iberia en el departamento de sistemas informáticos e implementamos allí un sistema con la empresa Unisys. Y cuando se terminó esa implementación, las personas de Unisys que habían trabajado con nosotros iban a Atlanta a implementar otro sistema que luego iba a venir a Iberia. Entonces me ofrecieron que me fuera con ellos, que trabajara allí unos nueve meses era y luego volví a Iberia con la experiencia ya en el sistema. Entonces todo iba muy bien hasta que se lo dije a mis padres y me dijeron que no, que de ninguna manera me iba. Y yo dije que me iba de todas maneras, aunque no quisieran ellos, que yo era mayor de edad. Entonces mis padres al día siguiente me dijeron que se habían informado y que según la ley solo me podía ir sin permiso de mis padres de mi casa para casarme o para meterme a monja. Entonces, como intentaba irme, avisaban a la policía y me iban a detener en el aeropuerto. Además fueron a hablar con mis jefes de Iberia a decir que no me dejaran ir de ninguna manera. Total, que me quedé sin ese proyecto que me había venido muy bien profesionalmente, porque además habría mejorado mi inglés, que me ha sido siempre muy útil en el trabajo.
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Hablamos hoy de la licencia marital, porque fue derogada en 1975 y de eso hace justo 50 años. ¿Qué cambia exactamente en 1975, Altamira?
C
Pues en el año 75 cambian la necesidad de la licencia marital. Cambia el hecho del marido de representar a la esposa en todo tipo de pleitos, la mujer no podía defenderse por sí misma, tenía que ser defendida por su marido en cualquier pleito que le pusieran. Cambia que ella perdiera la nacionalidad cuando se casaba con un extranjero, cosa que ocurría hasta ese momento, con independencia de que la ley del marido le concediera a ella la nacionalidad. Cambia la obligación de seguirle al extranjero y cambia también el hecho de que para abrir un comercio necesitara la autorización del marido. Otra cuestión que cambia también en el año 75 es la posibilidad de la mujer de contraer gastos para la familia, de no tener que pedirle permiso al esposo para comprar cosas diferentes a lo que era la compra diaria. Pero persistieron las manifestaciones más claras o más potentes del poder del marido en la familia, que era el poder económico, porque continuó siendo el administrador único de todos los bienes de la sociedad de gananciales y continuó teniendo él solo la patria potestad sobre los hijos y las hijas menores de edad. Es decir, que esos ámbitos importantes de poder continuó manteniéndolos hasta que llegamos a la democracia. Y ya hasta el año 1981 que se modificó de manera profunda el derecho de familia.
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La última Altamira, han pasado 50 años, todavía tenemos muy vigentes, incluso en algunas leyes, parte de ese sistema patriarcal romano que inspira conceptos como el de la licencia marital en España ya en el siglo XX. Obviamente queda mucho por hacer, pero mi última pregunta sería ¿Por qué 1975? ¿Por qué empieza a resquebrajarse todo esto cuando todavía existía una dictadura en España?
C
La década de los 70 y finales de los 60, pero sobre todo los 70 es la década de la incorporación de las mujeres al trabajo fuera de casa. Es una época también en la que el feminismo empieza a escucharse en nuestro país, pero sobre todo Francia, que es un país que lo tenemos ahí al lado y que nos llevaba una delantera de 15 años por lo menos, de democracia y de avance de derechos. Ya Desde el año 57 existía la unión Económica Europea. Entonces, y la Unión Económica Europea en el tratado constitucional, el Tratado de Roma, tenía un artículo que decía, y no lo decía porque fueran iguales las mujeres y los hombres, lo decía por evitar la competencia desleal entre los países, pero decía que en todos los países al mismo trabajo cobrarían el mismo sueldo las mujeres y los hombres. Claro, esto en el año 57 en Francia, pues es que nos llevaban no 15 años, nos llevaban más años de ventaja y esto hacía presión, porque aquí leíamos, oíamos la radio, veíamos la tele también. Todo esto junto con que En el año 75 la ONU declaró el Año Internacional de la Mujer con la finalidad de investigar la situación de las mujeres en el mundo, pues en España hubo que remozar un poco las leyes que teníamos que eran impresentables en el ámbito internacional.
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Altamira Gonzalo Abogada Muchas gracias.
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Gracias a vosotros.
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Y antes de marcharnos, gracias a Kit Digital, empresas como Fruterías Helio han digitalizado sus negocios.
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Una de las cosas que nos ha venido súper bien es para el tema de los fichajes de los trabajadores. Para nosotros todo más informatizado, todo mejor.
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Fecha: 22 de agosto, 2025
Host: Juanlu Sánchez, elDiario.es
Duración del contenido relevante: ~00:00–16:41
Este episodio examina la “licencia marital” —el marco legal franquista que hasta 1975 otorgaba al marido control casi absoluto sobre la vida de las mujeres casadas en España—. A través de testimonios y el análisis de la abogada Altamira Gonzalo, se explora cómo la ley impactaba el día a día de mujeres adultas, solteras y casadas, y cómo su derogación, hace 50 años, supuso un punto de inflexión en la historia de los derechos de la mujer en España.
[01:37] Permiso del marido incluso para comprar un sofá:
“Voy a pagar y me piden el permiso de mi marido. Tengo dinero, traigo dinero. Yo estoy trabajando. ¿Pero qué me está usted diciendo?” — Encarna
[02:23] Restricciones bancarias y rebeldía inútil:
“...para abrir una cuenta en el banco sí tenía que firmar la autorización mi marido. Al poco tiempo quise comprar una casa y me pasó exactamente igual. […] la verdad es que fue muy duro y realmente te rebelabas, aunque no sirviera para nada.” — Ofa
[06:27] El espíritu legal del tutelaje:
“El marido debía proteger a la mujer y ésta obedecer al marido. Era el artículo 57 y era así de el marido debía proteger y ella debía obedecer.” — Altamira Gonzalo
[08:13] La madre sin patria potestad:
“...la madre no podía decidir el colegio, actividades extraescolares, ni una intervención quirúrgica... la ley no se la reconocía.” — Altamira Gonzalo
[11:56] Imposibilidad de independencia para solteras:
“...según la ley solo me podía ir sin permiso de mis padres de mi casa para casarme o para meterme a monja. Entonces, como intentaba irme, avisaban a la policía y me iban a detener en el aeropuerto.” — Anónima
[15:05] Presión internacional y modernización forzada:
“...la Unión Económica Europea... al mismo trabajo cobrarían el mismo sueldo las mujeres y los hombres.” — Altamira Gonzalo
“En España hubo que remozar un poco las leyes que teníamos que eran impresentables en el ámbito internacional.” — Altamira Gonzalo
El episodio desglosa con claridad la naturaleza, mecanismos y consecuencias de la licencia marital, poniendo el foco tanto en el dolor individual como en la dimensión estructural del sistema patriarcal franquista. Ilustra el contraste entre testimonios personales y el análisis legal, y cierra señalando el papel de la presión internacional y los cambios sociales que abrieron el camino a la reforma. La licencia marital, abolida en 1975, representa una página cercana y fundamental de la historia de los derechos civiles en España, cuyo recuerdo sigue siendo necesario para entender el presente y el camino hacia la igualdad real.
Escuchar este episodio es imprescindible para comprender cómo la legislación y la cultura patriarcal marcaron el destino de generaciones de mujeres en la España contemporánea, y el largo proceso de construcción de sus derechos.