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Es el mito fundacional de nuestra democracia. Lo contamos como se cuentan las grandes hazañas que definen a una sociedad. Pero es un relato que nunca hemos dado por cerrado. Llevamos 45 años acumulando expectativas y sospechas. Soy Juanlu Sánchez, hoy en un tema al día. Los 153 secretos del 23. El instante. Lo hemos visto tantas veces que no solo forma parte de la historia política, sino casi del folclore popular. El F se ha contado mil veces, de todas las formas y en todos los formatos posibles. Reportaje, libros, películas, series. Pero faltaba alguien por el Estado. El Estado. Todos Los gobiernos desde 1981 han guardado al menos 153 secretos bajo protección oficial. Papeles confidenciales que estaban en el Ministerio de Defensa, en el de Interior, en Presidencia, en el CNI. 45 años después, el Gobierno ha decidido publicarlos. Sin contexto, la verdad, con muchos documentos de los que no sabemos autoría, origen o fecha. Pero hay un poco de transcripciones de llamadas telefónicas, informes de inteligencia, documentos sin firmar y hasta dibujos. Pero lo importante ¿Estos papeles tan secretos desvelan algo relevante o que realmente no se supiera? ¿Cambian el sentido de la historia? Un equipo deldiario es lleva más de 24 horas explorando estos documentos. Saludo a tres de los periodistas de ese Marta Borraz. Hola.
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Hola, Juanlu.
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Íñigo Adúriz. Hola, Íñigo.
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Hola, ¿Qué tal?
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Y saludo también a Raquel Ejerique. Hola, Raquel.
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Hola. ¿Qué tal, Juanlu?
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Empecemos a mirar papeles y empecemos, si os parece, por un dibujo. Es un esquema pintado en un papel a mano, no se sabe por quién, y es de noviembre de 1980, tres meses antes del golpe. Y parece, Raquel, como una especie de árbol de posibilidades de posibles operaciones para dar un golpe. Y alguien las dibuja porque las tenía todas en la cabeza.
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Bueno, yo creo que es uno de los documentos más interesantes y sorprendentes también porque es un manuscrito con un esquema casi un poco juvenil, con unas nubes con palabras dentro. Y al fijarnos nos damos cuenta de que es nada más y nada menos que todas las operaciones posibles que estaban en marcha para acabar con la democracia, o al menos con el gobierno de Adolfo Suárez. Lo que tenemos ahí es tres posibilidades que tenían los golpistas, que eran cambiar el gobierno por la vía civil con mociones de censura. Ahí dan muchas opciones pero le dan poca credibilidad ninguna de ellas. Otra vía que es una operación militar que tiene también tres apartados, según quién, dé ese golpe militar y luego habla también de una operación mixta cívico militar en el que sería un gobierno en el que habría militares presidido por un militar y también habría civiles o partidos políticos siempre más escorados a la derecha porque al final lo que tienen común todas las operaciones que se narran aquí es que hay un miedo al PSOE que quieren que Ucede se queme, es decir, Adolfo Suárez, pero que también el PSOE se queme Y luego en todas ellas la verdad que hay un hilo común que es la presencia del Rey. Se nota que quien hace esta especie de resumen, esta panorámica que le llama de las operaciones en marcha, tiene muy en cuenta qué papel jugaría el Rey en cada una de estas operaciones y el obstáculo que supondría o el rol que debería tener para que triunfara.
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De este documento, de este esquema, sí hay una opción que se parece bastante a lo que terminó pasando aquel F.
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Raquel Bueno, la que más se parece a lo que vimos en el Congreso de los Diputados. El F es la acción de los espontáneos, que por cierto la escribe con X literalmente la acción de los espontáneos, que es la C. La considera este documento como la opción C y claro, las características por ejemplo, que definían tres meses antes del golpe de Estado es que piensa que no puede haber un consenso militar unánime y entonces tiran por la vía de una acción sorpresiva, terrorista, incluso lo llega a denominar de un grupúsculo de personas espontáneas que hacen esto, dan un golpe y claro, el problema aquí, la viabilidad del intento que dice literalmente el documento puede no ser mala, pero claro, si luego por lo que sea no triunfa, que es justamente lo que pasó, hay riesgo de fractura de unidad en las fuerzas Armadas como sí pasó.
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Raquel Y en esa opción C, que es un poco la que más se parece a lo que acabó pasando, ¿Al Rey se le daba algún papel en el plan?
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Pues mira, sí que lo citan, pero lo que dicen es que en cuanto al Rey lo que habría que hacer si se lleva a cabo esta opción C es impedir su ida, así como la de los ministros y las personas relevantes a menos que se pudiera asegurar una vez se les retiene, que van a aceptar este hecho consumado de un golpe de Estado. En ese caso sí que se les podría introducir con un papel en ese nuevo futurible sistema político después del golpe. Incluso admite que es un poco desordenada en las propias palabras de quien hace este informe, que es una acción poco organizada, poco estructurada, que se trata de hacerlo y luego pues ya veremos.
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Marta Borraz Hablemos precisamente del rey, del rey Juan Carlos, porque si en una misma frase mencionamos F y secreto, pues automáticamente pensamos en el rey Juan Carlos, porque llevamos 45 años pensando, sospechando, especulando también con que los papeles secretos escondían quizá algo turbio sobre el rey y el golpe. Y bueno, la verdad es que tanto en ese papel que nos cita Raquel como en otros donde incluso se habla de campañas de ultraderecha contra el monarca, no hay nada que cuestione la interpretación histórica habitual de que Juan Carlos de Borbón no fue cómplice del golpe.
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Bueno, sobre el rey los papeles no hacen grandes revelaciones o no aportan demasiadas cosas que vayan a cambiar la interpretación asentada, lo que ya sabemos, no hay indicios, no hay documentos entre los desclasificados que impliquen al monarca en la preparación o ejecución del golpe. Lo que sí hay es papeles, algunos custodiados por el actual CNI. Hay uno en concreto en el que se relatan los hechos del F según fueron conocidos en Zarzuela, así se llama literalmente el texto, en el que se incluyen durante toda la tarde desde que da comienzo el golpe llamadas y mensajes de los que efectivamente ya se tenían constancia desde la Casa Real para intentar frenarlo, con Milán del Bos, por ejemplo, que estaba sacando los tanques a la calle en Valencia y varias ordenándole que deponga su actitud. Y hay un telex también a las diez y media, las Capitanías Generales, en el que se recalca esta intención del monarca, dice literalmente, de mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente. Lo que queda un poco en el aire, que no acaban de resolver estas zonas grises en las que se sigue moviendo el F, es el antes del golpe. Sobre esto no hay mucha información en los papeles, no hay demasiados informes del servicio de inteligencia, el antiguo CSID, que apunten a qué sabían o qué hicieron para parar el golpe. Y en este sentido estos informes previos eran los que se esperaban que podían haber dado quizá más información sobre lo que sabía el rey, ya no tanto con el golpe tal y como se dio, sino con actitudes o planes que se estaban gestando en esos momentos para apartar a Suárez del gobierno. Este era un momento de mucha tensión, de mucha conspiración por parte de sectores políticos, militares, económicos, mediáticos. Y en esta atmósfera previa, los papeles no llegan a revelar qué grado de conocimiento o qué tipo de conversaciones podía tener el monarca en este contexto, porque hay que recordar que Armada le situó en sus declaraciones en el juicio, en conversaciones previas, al menos en la intención de sustituir a Suárez por medio de alguna acción.
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Hay, por tanto, cierto rastro de lo que hizo el rey el 23 de febrero, pero no hay nada en estos papeles secretos de lo que hizo o no hizo antes del 23 de febrero. Sí que sabemos, Marta, que hubo agentes del CSID, de los servicios de inteligencia del actual CNI, que son agentes que ya sabemos que se mueven entre Interior, Defensa, Casa Real y trabajaron a favor del golpe.
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Sí, este es uno de los documentos interesantes de los desclasificados, que es un análisis interno que hace el propio servicio de Inteligencia, en el que reconoce que seis de sus miembros participaron activamente, así lo dice literalmente, en el golpe, ya sea porque tenían conocimiento previo o porque efectivamente fueron parte ejecutora del mismo. Se especifica uno de los miembros, por ejemplo, el capitán García Almenta, llegó a poner a disposición de la columna que se dirigía hacia el Congreso vehículos y otro tipo de medios. En este informe se también cómo se intentó desde determinados sectores del servicio encubrir su participación, incluso corrigiendo fechas en algunos documentos para intentar borrar huellas o su participación en el golpe. Pero el hecho de que cuatro nunca fueron procesados da cuenta quizá del carácter superficial que pudo tener el juicio, como se ha señalado en muchas ocasiones posteriormente.
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Así que en lo fundamental nada cambia. De todas las opciones posibles, alguien, no hay datos para decir que no fuera Armada, apuesta por convencer a Tejero de que tome el Congreso y el golpe se pone en marcha. ¿Íñigo A. Dúriz, tú has podido leer las transcripciones de algunas de las llamadas de teléfono de Tejero aquella tarde desde el Congreso? Sabíamos que había hablado mucho por teléfono, pero ¿Con quién hablaba? ¿Qué se decían?
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Pues mira, uno de sus principales interlocutores es Juan García Carrés, que era un dirigente del Sindicato Vertical durante el franquismo y que era un enfervorecido falangista que fue uno de los instigadores del golpe. Este le mantiene a Tejero en la ensoñación de que el golpe está saliendo bien. Le habla de que hay capitanías generales movilizadas, que hay más militares y que la ciudadanía les apoya, etc. Cuando en realidad no era así. Y el resto de audios que hemos conocido, como por ejemplo los de la mujer de Tejero y otros familiares, estaba claro desde un principio que el golpe no iba a salir adelante.
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Sí, quizá esto sea lo más colorido, lo más entretenido de leer de todos estos documentos. Algunas de esas llamadas ya las desveló Radio Televisión Española hace un tiempo.
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Sí te oye, si te oye, le has ruido, oye.
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Es más que decirle por Dios, que no haya sangre ninguna. No, hombre, no va a haber sangre, hija mía, no se
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que te quiere muy poco, Íñigo. Aquí podemos comprobar las sensaciones que tiene el entorno más directo de los golpistas, en este caso de Tejero, durante la tarde noche del F. Bueno, lo que
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parece evidente es que lo que estaba pinchado era el teléfono familiar de Tejero y su familia. Son muy llamativas las transcripciones de estas llamadas porque también da como una pincelada sociológica de cómo eran las familias militares en ese momento, con un fuerte, marcado rol de género con la mujer. Temerosa de que Tejero no pudiese contener sus instintos o su agresividad, la mujer se expresa sin ningún tipo de tapujos con sus interlocutores y habla de su marido como un tonto Este desgraciado es un gilipuertas. Como dando a entender que Tejero estaba siendo traicionado por parte del Ejército, incluso del Rey y de Armada, desde hacía tiempo y que él no se daba cuenta por una suerte de cabezonería, da a entender ella. Y hay una conversación que es con un general de la Guardia Civil, en el que ambos reconocen que ya desde Navidades, es decir, dos meses antes del golpe, ya le había advertido a Tejero de que no tenía los apoyos necesarios ni del Ejército, ni del Rey, ni de Armada para perpetrar el golpe. Y cómo a pesar de esa advertencia, Tejero siguió adelante. Y ahí está un poco más justificada esa reflexión momentánea de la mujer. Ya se lo dijeron, habla con Antoñito, con ese otro hijo, le han dejado a tu padre tirado como una colilla. Y él le ya ha sido un fracaso. Ella le todo el Ejército estaba detrás. Y reconoce el Ejército se ha rajado. A lo que el hijo hijoputas. Bueno, eso es un poco el tono de las llamadas que había. La principal preocupación de la familia de Tejero en ese momento era contarle a su padre que no estaba teniendo los apoyos necesarios. Y también se evidencia la preocupación que tenían ya esa misma noche de lo que le podía ocurrir a Tejero después de la intentona golpista. Lo que dan a entender las llamadas es que tanto la mujer como el hijo de Tejero, que también era militar, se pusieron a repasar el código militar para ver qué es lo que le podía pasar a Tegeo después del golpe. Y ella nada más le pido a Dios que salga sano, que esté en la prisión toda la vida. Es decir, se conformaba con eso porque en las conversaciones reconoce que la pena de muerte ya la han quitado. Según sus cálculos, el cálculo que hacen la mujer y el hijo de Tejero en estas conversaciones, Tejero iba a cumplir 12 años de cárcel.
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Bueno, el resto más o menos sabemos cómo terminó. Tejero y el resto de los considerados por la justicia militar cabecillas del golpe fueron condenados a 30 años de cárcel. Armada fue indultado, Tejero cumplió más o menos la mitad y cosas del destino, murió exactamente el día en el que estos documentos se han desclasificado. Demos una pincelada de lo que pasó después del golpe según estos archivos. Raquel, creo que hay junto al dibujo, al esquema de posibilidades del que hablábamos al principio, comentarios posteriores al golpe donde se hace una valoración de qué pudo salir mal.
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Pues mira, es algo que está en la misma documentación, en el mismo grupo documental, pero es un informe posterior ya al fiscal. Y lo que aquí hace el autor, que no sabemos quién es porque está anonimizado, pero sí que da cuenta de algo que está pasando en una facción del ejército y es que se están preparando para otro golpe. Y dice que están haciendo un balance también de lo que falló el F. Para no repetir el mismo error. Y fíjate que el primer fallo que ve dice literalmente Juan dejar al Borbón libre y tratar con él como si fuese un caballero. Además consideran que tienen que acabar con él, incluso dicen es un objetivo abatir y anular, porque en opinión de esta facción está en un intento suicida de tener un gobierno con los socialistas. Y en ese sentido dicen directamente que el rey no puede ser considerado ni como un símbolo a respetar. Este era el ambiente en las Fuerzas Armadas después del golpe.
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Fíjate Marta, en la parte que tú has leído también se percibe un ambiente de mucha tensión en el Ejército después del F. De hecho, hay rastro documental de una posible conversación entre el rey Juan Carlos I y el gran golpista, el teniente general Milán del Bosch.
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Sí, este es un documento que está en manos del CSID, pero no está elaborado por el CSID, que yo creo que esto es importante y da cuenta de algunas cosas que parece ser que afirman algunos círculos castrenses, dice de Cantabria o Madrid. En estos círculos se está diciendo que el Rey o algunas personas intermediarias se han reunido tanto con Armada como Milán del Bos. Esto es en un contexto en el que quedan algunas semanas para que se celebre el juicio. Hay que recordar que Armada y Milán del Bosque ambos fueron condenados por el delito de rebelión militar y parece que en estos días previos al inicio del proceso se dice que hubo estas reuniones en las que parece ser que lo que se pretende, dice literalmente, es que la corona no salga lesionada del proceso judicial. Es un papel que dice que no son rumores populares y por eso digamos que la fuente lo traslada al servicio de inteligencia, pero no son extremos que lleguen a ser confirmados por el Prop. Servicio.
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Marta, te lo pregunto a ti porque llevas años trabajando en temas de memoria y hablando con historiadores de este asunto. Por lo que tú has leído, por lo que has podido también compartir con expertos a tu alrededor, ¿Dirías que tenemos la documentación suficiente como para afirmar que el Rey no tuvo nada que ver con el golpe de estado? ¿Dirías que es una desclasificación en ese sentido satisfactoria, periodísticamente, históricamente?
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Yo creo que los papeles no revelan grandes cosas que no supiéramos hasta ahora y creo que no van a cambiar la interpretación más básica o lo que se ha contado sobre el golpe. Lo que no sé si son cosas que vamos a llegar a saber. Ya advertían los historiadores días antes de que no todos los papeles llegan al futuro, decían ellos, no todos los papeles llegan a la actualidad y creo que con eso hay que contar. Son precisamente ellos, los historiadores y expertos, los que creo que seguramente ahora, con mucho más conocimiento y con la investigación que hacen, puedan sacarle igual todo el jugo, todo el partido a estos papeles, interpretar, atar cabos y unir puntos, quizá para aportar más cosas de las que sabemos.
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Pues vamos a terminar, si os parece, con las sensaciones sobre esta desclasificación de documentos de uno de los expertos Periodista colaborador delDiario es sobre el f Autor del libro F la farsa es Carlos López Fonseca Hola, Juanlu.
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Lo que hay que decir es que es documentación interesante pero también irrelevante. Buena parte de los documentos que se han colgado en la página web de la Moncloa ya eran conocidos e incluso están publicados. Echo también en falta documentación que sabemos que existe y que no se ha incorporado. ¿A qué me refiero? Me refiero, por ejemplo, a las intervenciones telefónicas de las líneas que se dejaron abiertas en el Congreso de los Diputados. De estas conversaciones no hay nada de la información desclasificada, a pesar de que tienen un interés muy relevante, ya que desde el Congreso se habló con la Zarzuela, se habló con Valencia, hablaron también Armada y Milán. Y faltan más cosas también relevantes. Por ejemplo, la investigación que abrieron unidades conjuntas de policía y la Guardia Civil para investigar la presunta implicación en el golpe de 145 miembros de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado y un centenar de personas que aparecían citadas en las conversaciones telefónicas intervenidas. De manera que es importante, no le voy a restar importancia, que el Gobierno haya desclasificado estos documentos, pero es insuficiente porque el contenido de lo desclasificado no ayuda a resolver las dudas que llevamos arrastrando durante cuatro décadas. Mi pregunta y mi duda sería si esta documentación no se ha querido hacer pública o sencillamente no se ha encontrado o en el peor de los casos, que esa documentación haya sido destruida precisamente por su contenido.
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Hoy nos hemos alargado un poco más de la cuenta, pero es que han sido 45 años esperando. Marta Borraz, compañera, muchas gracias.
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Gracias a ti.
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Raquel Jerique, gracias a ti siempre. Íñigo A. Duriz, Gracias a ti también.
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Muchas gracias. Juan,
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Esto es Un tema al día. El podcast deldiario es Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio. Hazte socia en eldiario es Uns socio al día. Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santoja, Lucía Martín e Izascum Pérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juan Lu Sánchez. El lunes, otro tema.
Host: Juanlu Sánchez (elDiario.es)
Date: 27 de febrero, 2026
Este episodio se adentra en la reciente desclasificación de 153 documentos oficiales sobre el golpe de Estado del 23F de 1981, uno de los episodios más míticos y enigmáticos de la transición española. Juanlu Sánchez, acompañado por tres periodistas de elDiario.es (Marta Borraz, Íñigo Adúriz y Raquel Ejerique), analiza qué aportan estos papeles: desde manuscritos inéditos hasta transcripciones telefónicas, examinando si realmente arrojan luz sobre las grandes incógnitas históricas, especialmente respecto al papel del Rey Juan Carlos y las entrañas del golpe.
“Lo que tenemos ahí es tres posibilidades que tenían los golpistas... y el hilo común es la presencia del Rey.” — Raquel Ejerique (02:47)
“No hay documentos... que impliquen al monarca en la preparación o ejecución del golpe.” — Marta Borraz (06:59)
“La principal preocupación de la familia de Tejero era contarle... que no estaba teniendo los apoyos necesarios.” — Íñigo Adúriz (12:01)
“El primer fallo que ve dice literalmente: dejar al Borbón libre...” — Raquel Ejerique (15:24)
“No todos los papeles llegan al futuro... no sé si son cosas que vamos a llegar a saber.” — Marta Borraz (18:03)
“Es documentación interesante pero también irrelevante... lo desclasificado no ayuda a resolver las dudas que llevamos arrastrando durante cuatro décadas.” — Carlos López Fonseca (19:03)
El episodio concluye que esta desclasificación, aunque relevante para el acceso público, deja sin resolver muchas de las grandes incógnitas del 23F. No se aportan pruebas que cambien la narrativa dominante ni sobre el Rey ni sobre la autoría intelectual del golpe, y queda patente que los secretos más delicados siguen sin ver la luz, bien porque nunca se documentaron, bien porque podrían haber sido destruidos. Un ejercicio incompleto, pero esencial, que deja abierta la interpretación histórica a futuras investigaciones.
Para quienes no escucharon el episodio, este resumen brinda una panorámica fiel, rigurosa y ordenada de los contenidos y conclusiones más relevantes.