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Es pasar del espionaje al control. Es pasar de un ejército con mercenarios a unas empresas que filtran lo que los militares pueden ver. Es dejar atrás el mundo en el que nuestros datos personales eran el gran negocio. Ahora son la gran munición. Soy Juan Lu Sánchez. Hoy en un tema al día. Tus datos, sus armas. Llegan LAS GUERRAS CON inteligencia artificial. Una cosa antes de empezar.
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¿Sabías que KIT Digital ha llegado a más del 92% de los municipios de España? Te cuento más al final del episodio.
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El 28 de febrero, en cuestión de minutos, una operación milimétrica de Estados Unidos acabó de un solo golpe con el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, también con su cúpula militar. Unas semanas antes, a comienzos de enero, una operación también de precisión logró en cuestión de pocas horas, en minutos, secuestrar a Nicolás Maduro en Venezuela. El Wall Street Journal ha publicado que el Pentágono está utilizando inteligencia artificial en estas grandes operaciones de precisión. Especulaciones de cómo y para qué hay muchas, detalles hay más bien poco. Son las dos primeras grandes ofensivas de Estados Unidos en la era de la inteligencia artificial. Pero la inteligencia artificial se puede utilizar para detectar patrones de consumo eléctrico en una residencia oficial y por tanto, concluir que el líder del país sí está allí. Pero también se puede utilizar para maquetar un PDF. No sabemos para qué fue lo más importante para el futuro de la guerra. Sin embargo, no ha sucedido estos meses ni en Irán ni en Venezuela. Hay que quedarse con un Palantir es una empresa tecnológica fundada por uno de los hombres más poderosos y más reaccionarios de Silicon Valley. Se llama Peter Thiel. El negocio de Palantir es la guerra. Pero no tiene soldados mercenarios como Blackwater, ¿Te acuerdas? Ni construye tanques como los de Lockheed Martin. No, ni siquiera se dedica, como Pegasus, a hackearle el móvil a los enemigos. ¿Para qué? Palantir rastrea todos los datos disponibles para ayudar al gobierno, al ejército, a saber mucho sobre su su cara, su consumo, quienes le rodean, sus aficiones, sus desplazamientos diarios. Es información clave, y no solo para la guerra, claro. La batalla ahora está en los despachos. Porque Palantir es mucho más útil, mucho más inteligente para planificar y ejecutar operaciones armadas secretas. Si cuenta con todos los datos disponibles, con todos los patrones, con tus datos y los míos de Google, de Microsoft, de OpenAI, la creadora de ChatGPT. Hace unos días, estas grandes compañías tecnológicas de Silicon Valley firmaron un acuerdo con el Pentágono que abre las puertas a la vigilancia total donde el ciudadano o el disidente o el enemigo de la gran potencia está más indefenso que nunca ante el nuevo armamento digital. Palantir, por cierto, toma el nombre de un artefacto mágico del Señor de los Anillos. Unas piedras usadas por reyes y gobernantes para observar y controlar la realidad a distancia y que podían inducir a la locura. Carlos del Castillo.
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Hola. Hola, ¿Qué tal?
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Carlos del Castillo es mi compañero especializado en tecnología. Carlos está hablando mucho en tu mundillo, también en el mundo de la defensa, de la seguridad, de la geopolítica, del nuevo uso militar de la inteligencia artificial a través concretamente de Palantir. ¿Qué es Palantir?
C
Palantir lo que hace es integrar la inmensa cantidad de datos digitales que existen derivados de la sociedad digital para integrarlos y crear una plataforma de correlación de todos los datos. Toma información de muchísimas fuentes distintas como bases de datos gubernamentales, registros públicos, historial de viajes, números de teléfono, correos, fotos, datos de localización y los cruza para conseguir perfiles o de grupos de población o incluso perfiles personales. Incluso hay veces que también compra esas bases de datos a lo que se llama los brokers de datos, que son empresas que recopilan la localización, datos personales de los usuarios a través de las apps y servicios digitales. ¿Y por qué puede hacer esto? Porque en Estados Unidos especialmente las leyes de protección de datos son mucho más leves que en otros territorios como por ejemplo Europa. Palantir lo que ofrece es el software para unir todo eso y analizarlo. Conecta fuentes de datos ya existentes y permite llegar a un nivel de inteligencia, inteligencia en el sentido de espionaje, muy avanzado. Por eso su uso en el Pentágono y por fuerzas de seguridad de todo el mundo está tan extendido.
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Palantir, digamos que no se mete en nuestro móvil para saber dónde estamos. Ese dato, para cruzarlo con otro que tampoco tiene, por ejemplo, qué coche tenemos, necesita que se lo entreguen las administraciones o las empresas que sí lo saben. Y ahí llega la clave. Ese acuerdo con Google, con Microsoft, con las grandes tecnológicas en Estados Unidos que. Que además, como sabemos ahora tienden a plegarse a Donald Trump. ¿En qué consiste ese acuerdo, Carlos?
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Pues este acuerdo ha pasado un poco desapercibido y para mí es clave para entender cómo va a evolucionar la inteligencia artificial militar a partir de ahora. ¿Por qué? Porque el acuerdo cita a prácticamente todos los gigantes de la inteligencia artificial estadounidense con los que el Pentágono ha llegado a un acuerdo. OpenAI, Google, Nvidia, Microsoft, Amazon, Oracle. Incluso SpaceX, la empresa de cohetes de Elon Musk. ¿Y por qué este acuerdo es tan importante también? Porque introduce dos variables muy claras. La primera es que la inteligencia artificial se podrá utilizar en cualquier uso legal. Aquí al meter la palabra legal podemos pensar que lo están acotando mucho, pero en realidad no, porque la legalidad en Estados Unidos Es muy amplia para este tipo de tecnología. Tras el s, las leyes en Estados Unidos Permiten hacer vigilancia masiva exterior y la vigilancia doméstica la permiten ampliamente también. Y también por otro de los puntos que cita, que es que la inteligencia artificial se podrá utilizar en operaciones L y L. Esto significa que son operaciones clasificadas desde el nivel secret hacia arriba. También hay que tener en cuenta que la legalidad en Estados Unidos No dice que estén prohibidas las armas autónomas, Es decir, diseñar armas automáticas letales, que la inteligencia artificial, digamos, tome la decisión de asesinar a una persona en una operación militar del ejército estadounidense. Ahora mismo no hay tratados internacionales que digan que eso no se puede hacer. Hay iniciativas que han firmado varias decenas de países, entre ellos España, pues de intentar controlar este uso de la inteligencia militar. Pero Estados Unidos y China y Rusia no están en ese tipo de iniciativas internacionales. Por lo tanto tampoco sería un uso prohibido. Este ámbito de cualquier uso legal, pues estamos viendo que incluye vigilancia masiva y armas automáticas letales que son prácticamente los usos más distópicos que se nos pueden ocurrir de la inteligencia artificial ahora mismo.
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Carlos Lo mencionábamos al principio. Hay muchos foros de Internet especulando sobre cómo se ha podido utilizar la inteligencia artificial en las operaciones de Irán o de Venezuela que han sorprendido por su capacidad de precisión. Secuestrar a Maduro en el momento adecuado, asesinar a Jamenei. Pero no hay pruebas de que la inteligencia artificial ya haya tenido un papel tan fundamental en esto.
C
Nos hemos hartado de leer análisis estratégicos que dicen que es muy raro que Estados Unidos Se metiera en una guerra como esa con la simple intención de solo bombardear. Una de las pistas que tenemos de por qué quizás han hecho eso es porque pensaban que la inteligencia artificial les iba a permitir eliminar absolutamente a toda la cúpula del régimen iraní gracias a cruzar todos estos datos y hacer esos bombardeos contra personas concretas sin necesidad de hacer una intervención terrestre, que sería muchísimo más costosa. Ahí hay una posible explicación que nos ayude a entender un poco más la operación en Irán. Y otra de las que ha salido publicado también en medios estadounidenses es que fue muy importante en la captura de Maduro también hubo guerra electrónica, que ahí también implica la IA, un apagón selectivo. Los recursos topográficos que utilizaron los pilotos de helicópteros con reconstrucción D también se ha publicado para saber cómo maniobrar las calles de Caracas. Hay que tener en cuenta que puede ser hasta cierto punto propaganda tanto de las empresas tecnológicas como del Ejército y el Pentágono, que quieren un poco exagerar las capacidades de esta herramienta. Pero también hay que decir que están coincidiendo en el tiempo con este tipo de acuerdos del Pentágono, con el avance de este tipo de herramientas.
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Estamos hablando del uso de la inteligencia artificial para la guerra, para atacar a otros países, a otros regímenes, pero también puede utilizarse para la represión interna, donde sí que está bastante documentado en Estados Unidos que ya está funcionando.
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Carlos Estas empresas de inteligencia artificial que estamos citando están desarrollando a su vez nuevas herramientas que permiten un análisis masivo de datos que antes habrían requerido miles de analistas humanos. Ahora lo que pueden hacer estas empresas es, con todos esos datos de semáforos, matrículas, datos de ubicación, datos de redes sociales, cruzarlos y dar una inteligencia operativa al Pentágono y el Ejército de Estados Unidos Incluso a la vigilancia interna muy grande. Una de las áreas donde se está aplicando toda esta tecnología, por ejemplo, es en el ICE. En las redadas contra los inmigrantes en Estados Unidos Utilizar la tecnología de Palantir, combinada con el análisis de inteligencia artificial avanzado de empresas como Anthropic, está permitiendo a Estados Unidos tener una conciencia operacional de dónde están los inmigrantes y cómo ir a por ellos altísima. Por eso vemos que en las imágenes que nos llegan de Estados Unidos de repente aparece un control del AIS donde nadie se lo esperaba. ¿Por qué ahí? ¿Y por qué a una persona que ni siquiera se había sentido seguida o que no se sentía en peligro, de repente cuando va a dejar a su hijo al colegio, por ejemplo? Porque tienen esta inteligencia operacional gracias a este análisis masivo de datos y las herramientas de tratamiento de la inteligencia artificial.
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Internet se creó con fines militares. Los radares, los microondas, la cinta aislante, el uso de la penicilina, todo eso tiene un origen militar y luego derivó en grandes beneficios para la humanidad. ¿Por qué esta vez este avance es diferente?
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Durante la guerra de Vietnam, en el siglo pasado sobre todo, se hablaba muchísimo en Estados Unidos de un concepto que es el complejo militar industrial que servía para denominar cómo las empresas de armamento presionaban para que siempre hubiera una guerra activa en Estados Unidos y vender su material, que además potenciaba las fábricas del país, que había un círculo en el que la guerra producía dinero para las empresas de armamento. Las empresas de armamento con ese dinero compraban poder y compraban influencia política y lo usaban para mantener la guerra. Pero ahora lo que estamos viendo con este avance de las empresas tecnológicas es que por primera vez todas las capacidades de defensa vitales de un estado empiezan a recaer en los mismos proveedores. Las empresas tecnológicas empiezan a tener un peso muy fuerte en la recopilación de datos, porque son ellas las que manejan los datos personales y operativos de cómo funciona el mundo. Ahora, gracias a la inteligencia artificial no sólo hacen esa labor de espionaje, recopilación de datos, sino que también tienen un peso muy fuerte en el análisis de los datos. Y ahora con este nuevo acuerdo del Pentágono que nos está diciendo que se van a utilizar la inteligencia artificial, la en operaciones militares también les tenemos en la fase operacional, o sea en los ataques, en las bombas, las tres patas de la defensa, recopilación de datos, toma de decisiones y ataque, se queda dentro del mismo grupo de empresas.
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Y sobre esta última pata que mencionas, Carlos, la operativa, decíamos antes, Palantir no fabrica armas, pero la inteligencia artificial sí se puede utilizar para fabricar armas como para cualquier otra cosa. ¿Qué escenarios abre eso ahora?
C
La inteligencia artificial se puede utilizar en el armamento de varias formas. Por ejemplo, lo que todo el mundo puede tener en la cabeza, los drones capaces de tomar decisiones en tiempo real gracias a la inteligencia artificial y llevar a cabo bombardeos selectivos. Pero también hay que tener en cuenta que la ciberguerra también utiliza inteligencia artificial, o sea, un boicot a una infraestructura crítica, ese apagón clave en Caracas la noche que iban a arrestar, secuestrar más bien a Nicolás Maduro, eso es ciberguerra. Y la ciberguerra cada vez va a tener más importancia la inteligencia artificial porque es su hábitat natural. Ahora mismo la inteligencia artificial se está empezando a considerar poder duro, poder duro hasta ahora eran los bombardeos, las armas y poder blando. Esa capacidad de influencia en una sociedad, una población, para que hagan lo que tú quieres. Y el poder duro es presionarles con coacción militar, ataques. La inteligencia artificial está pasando de poder blando, de esa manipulación sutil, a poder duro, a utilizarse en ciberguerra, en armas autónomas, en drones. Todas estas armas que ahora tienen un peso muy importante de la inteligencia artificial.
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No sé, Google o Twitter, eran empresas que tenían una ética, Tenían un halo de hacer el bien, pero luego se fueron convirtiendo en lo que son hoy. ¿Hay margen para la ética a ese nivel o terminarán todas en lo mismo?
C
Yo creo que habría que dividir la meca de la tecnología estadounidense a lo mejor en dos grupos. Por una parte está la élite, la dirección de las grandes tecnológicas, que parece que no están teniendo ningún tipo de reparo en plegarse a lo que quiere Donald Trump, la Casa Blanca y el Pentágono. Pero luego hay otra corriente un poco más de base, más los trabajadores, que es donde estamos viendo que hay protestas. Por ejemplo, antes de que se firmara el acuerdo con el Pentágono, hubo una carta de trabajadores y ejecutivos de Google que pedían por favor a la dirección que no firmara el acuerdo precisamente por la parte de las operaciones clasificadas. ¿Porque cómo vamos a controlar que nuestra tecnología no se utilice para operaciones distópicas si la operación es clasificada? Y la dirección de la empresa, por decirlo llanamente, pasó de ellos y firmó el acuerdo. Igualmente, cuando las redadas del ICE se hicieron tan masivas en Minnesota y asesinaron a varias personas, también hubo un movimiento en Silicon Valley para pedir a los CEOs de las grandes tecnológicas que estaban colaborando con el ICE que dejaran de hacerlo. En este debate también salió el famoso manifiesto Palantir, que se hizo viral hace un par de semanas, en el que La empresa exponía 22 puntos de cómo consideran sus líderes que debería evolucionar la tecnología en el futuro. Una de las cosas que decían, por ejemplo, es que la era nuclear ha terminado y que ahora la tecnología de destrucción, de disuasión más potente va a ser la inteligencia artificial. Interpelaban directamente a Silicon Valley a participar en esta carrera armamentística basada en la inteligencia artificial.
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La última, Carlos. Supongo que la sensación compartida que podemos tener es la de haber saltado en una trampa. En realidad sabíamos que estábamos saltando en una trampa. Llevamos años dándole todos nuestros datos a empresas que ahora ya no los usarán para hacer negocio solo, sino que generarán patrones para la seguridad en nombre de la seguridad para la vigilancia militar. ¿Es tocarlos a estas alturas es reversible? ¿Se le pueden poner límites?
C
A mí, que llevo contando ya unos cuantos años todo este tipo de avances tecnológicos, cuando miro atrás me recuerda a esa posición que afirmaban muchos yo no tengo nada de lo que preocuparme porque no tengo nada que esconder. Esa posición más laxa en cuanto a la defensa de los derechos digitales es una de las que ha terminado desembocando en que todo esto al final termine siendo posible porque la inteligencia artificial en muchas de estas empresas se ha desarrollado gracias al acceso masivo a datos personales de las personas. Y también creo que a todos. Todo esto nos debería servir para reflexionar cuando las grandes empresas, sobre todo las tecnológicas estadounidenses, pero también ocurre mucho aquí, critican la legislación de protección de datos o critican la nueva ley de Inteligencia artificial porque dicen que no les permite competir con Estados Unidos. Bueno, pues que ahora mismo lo que evita que podamos ver en algún país europeo donde se debilite la democracia, pongamos Hungría, que veamos escenas parecidas a las de Lies, es porque tenemos un núcleo legal de protección de datos y ahora con una nueva regulación de la inteligencia artificial que no lo permite, que no es posible.
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Carlos del Castillo, compañero, Muchas gracias.
C
Gracias a vosotros.
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Y antes de marcharnos, hasta la fecha
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Kit Digital ha concedido más de 935.000 ayudas a pymes y autónomos para digitalizar sus negocios. KitDigital es un programa del Gobierno de España gestionado por RED. Es entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y cuenta con la Cámara de Comercio de España como entidad colaboradora. KIT Digital está financiado por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y su objetivo de impulsar la digitalización de pymes y autónomos de todos los sectores.
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Esto es Un tema al día. El podcastdeldiario es Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio. Haztesocia en eldiario es unsocioaldía. Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santonja, Lucía Martín y zascumpérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juan Lu Sánchez, mañana otro tema.
Podcast: Un tema Al Día – elDiario.es
Host: Juanlu Sánchez
Guest: Carlos del Castillo (periodista especializado en tecnología)
Date: May 11, 2026
This episode delves into the increasing militarization of personal data as the world's major powers integrate artificial intelligence (IA) into warfare and surveillance. With a focus on companies like Palantir and recent high-profile military operations, the discussion explores how tech giants are shaping the future of both external conflict and domestic repression through unprecedented access to data and AI-driven decision-making.
The episode leaves listeners with a sobering reflection: the unchecked harvesting of personal data, once justified by convenience or apathy, is now being weaponized in ways unthinkable just a decade ago. Legal safeguards, especially in Europe, offer a modicum of protection, but the combined might of tech giants and military interests in the U.S. suggests an era where AI and data are at the forefront of both war and peace.
For those eager to understand how their digital footprint might one day mark them as a military target or subject, this episode is essential listening—both for its revelations and its warnings on an age of total surveillance.