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La fascinación por el espacio, el misterio de la ciencia, el atractivo de verlo todo en directo. Y también el poder de lo simbólico, el uso político, lo mundano. Un viaje que le da y le quita sentido a todo lo que hacemos aquí abajo. Soy Juan Luis Sánchez, hoy en un tema al día. Volver a la Luna. Un triunfo de la ciencia y de la nostalgia. Cabo cañaveral. Misión artemisa ii de la NASA. Momento del despegue rumbo a la cara oculta de la luna. Aunque uno esté despistado con la resaca de unos días de vacaciones pensando en otra cosa, es imposible no verse atrapado por la fuerza de un momento histórico. En solo cinco días desde ese despegue, el ser humano ha llegado más lejos que nunca en su historia. Una nave espacial tripulada ha viajado hasta la Luna, le ha dado la vuelta y se ha colocado a 406.780 kilómetros de nuestro planeta. Han visto con sus propios ojos lo que nadie jamás había visto. La misión no incluía un alunizaje. No han llevado la nave hasta la superficie de la Luna. No han colocado la escalera. Han bajado y han dejado sus huellas los astronautas sobre el polvo gris, entre saltos, casi en el vacío. Pero viendo las imágenes de la nave Orión acercándose a la Luna en la noche del lunes, era imposible no revivir un momento que en realidad la mayoría no vivimos, pero tenemos muy presente. Mil novecientos sesenta y nueve. La NASA consiguió que el ser humano, el primero fue un hombre llamado Neil Armstrong, pusiera un pie en la Luna y junto a sus compañeros clavara una bandera de Estados Unidos, claro, sobre la superficie. Un gran paso para la humanidad. Podríamos acabar acordarnos de otras cosas que pasaban en aquel mismo momento de la historia. Pero el recuerdo que nos llega es el de JFK, el de Houston, sin tener ningún problema, el de las familias de todo el mundo, también en España, colándose en la casa de algún vecino que sí tenía televisión en blanco y negro para ver el momento en directo. Esta vez lo hemos visto por YouTube. La nave Orión ya viene de vuelta. Los cuatro astronautas han cumplido lo más difícil de su misión. Y al común de los mortales nos queda esta fascinación, la sensación de éxito colectivo. ¿Pero estamos fascinados por el logro científico o por el logro simbólico? ¿Cuánto de ciencia y cuánto de política hay en la vuelta del ser humano a la luna? ¿Cuánto de ciencia y cuánto de nostalgia? ¿A quién sirve hoy esa nostalgia? Antonio Martínez Ron Hola, hola.
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¿Cómo estáis?
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Antonio Martínez Ron es el jefe de Ciencia deldiario. Es Antonio así desde lejos, literalmente, y también en cuanto a nivel de conocimiento, la sensación es de éxito, casi de balón de oxígeno, porque en mitad de todo el negacionismo científico, con teorías terraplanistas incluso en auge en los últimos años, de pronto el triunfo de la ciencia de nuevo. Los que sois experiencia, ¿Qué sensación tenéis?
B
Bueno, hay sentimientos encontrados también entre los científicos, porque como sabes, la misión está un poco salpicada por la propia política de Trump, que ha aprovechado un poco para contraprogramar el regreso a la Luna con una guerra mundial prácticamente, y anunciar además más recortes en la NASA, lo cual, imagínate el mal sabor de boca que tienen los que se dedican a la exploración espacial. Pero al mismo tiempo, pues eso es un logro de esos que creíamos algunos que no íbamos a ver en vida porque había sucedido hacía 50 años, las míticas misiones Apolo, los que no sabemos cada detallito de cómo fue aquello, pues volver a vivir ese momento de ver la Tierra desde la lejanía o ver un amanecer terrestre, la famosa foto Earth Rise, esta que tomó el Apolo 8, pues te pone los pelos de punta.
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Ahora rascamos un poco en esa parte política que mencionabas, que a lo mejor resulta sorprendente, pero déjame que nos quedemos primero con la ciencia. ¿Por qué es importante esta misión, más allá de las imágenes, más allá de ese vértigo desde la ignorancia que nos producen, ¿Qué interés científico tiene?
B
Hay un interés científico muy grande en volver a la Luna con la tecnología científica actual, que nos permite estudiar las muestras in situ de una manera mucho más profunda, obtener mucha más información y conocer un poco la geología de la Luna, la composición es muy relevante para conocer a nuestro propio planeta, el origen del sistema solar y un montón de cuestiones muy relevantes, incluso hallazgos que precisamente por ser hallazgos todavía no podemos ver en el horizonte. Es muy interesante, por ejemplo, cómo se ha estado observando a simple vista desde las ventanas de la cápsula, el lado oscuro de la Luna que quedaba visible, el que queda siempre de espaldas a la Tierra, digamos. No está siempre oscuro, hay momentos. Lo que pasa que cuando hemos ido con las misiones Apolo aprovechamos unas condiciones de luz que hacían que cuando los astronautas daban la vuelta la mayoría de las veces eso estaba en una oscuridad total. De hecho, cuentan algunos de los astronautas que daban la vuelta, que había una oscuridad tan profunda en ese lado oculto que parecía un agujero negro. Bueno, pues con la configuración geométrica o gravitacional que se ha hecho para este viaje, permitía ver una parte de ese lado oculto y luego también mirar en esa oscuridad con atención, donde han visto esos pequeños destellos que se van produciendo cuando se producen impactos de micrometeoritos contra la superficie lunar. Entonces, todas estas cuestiones son súper interesantes. Aunque ha habido sondas robóticas que han fotografiado ya el lado oculto, está muy explorado, digamos, a nivel fotográfico. El hecho de que los humanos estemos mirando ahí y viendo la superficie con nuestros propios ojos, también tiene una utilidad científica, según contaba la NASA estos días. Incluso la percepción de colores es distinta cuando lo haces tú con tus ojos, que cuando lo hace una máquina que puede que no registre determinados tonos que den información sobre la composición geológica de esa superficie.
A
Oye, ya que hemos vuelto a la Luna, ¿Por qué no han bajado a la luna? ¿Por qué no hemos repetido lo de alunizar, escalerilla, paseo por la superficie?
B
No se ha vuelto a la Luna. Y este es un argumento que se ha repetido mucho estos días por una cuestión geopolítica, estratégica y logística. Es decir, en los años 60 se hizo una carrera en plena Guerra Fría, en la que era el gran símbolo de la supremacía, el conseguir pisar la Luna antes que los rusos, que llevaban una ventaja tremenda, lo que era la exploración espacial. Habían conseguido poner el Sputnik, habían conseguido poner a Gagarin como el primer astronauta en el espacio. Llevaban muchísima ventaja. Y Kennedy dijo aquello de que llegarían a la Luna antes del final de la década. Se pusieron a trabajar cientos de miles de personas, se puso casi un tanto por ciento enorme del presupuesto americano para esa maquinaria. Eso perdió interés en los años 70, cuando ya en la misión Apolo 17, incluso la opinión pública ya estaba hasta el gorro de la Luna, se metió en un cajón y esa tecnología se perdió. Y eso, cuando tú generas una tecnología y pierdes a los tipos que saben montarla, volver a empezar es volver a empezar de cero. Ponía en estos días un ejemplo que era el de la fabricación de radio casetes. Si alguien quisiera recuperar ahora la industria de radiocasetes que había en los 80, tendría un problema grande y tardaría un tiempo, porque tienes que volver a generar el conocimiento, toda la tecnología, los equipos. Y esto no se hace de la noche a la mañana. Pues volver a la Luna es un poco lo mismo. No puedes volver a la Luna mágicamente, aunque tengas una tecnología súper desarrollada. Entonces eso te da una idea un poco de la heroicidad que fue el programa Apolo, que además tuvo una suerte tremenda y hubo muy pocas pérdidas humanas. Solo en Apolo 1 y en el resto de misiones, incluida Apolo 13, que estuvo al borde de la tragedia, todos volvieron sanos y salvos. Bueno, sí. ¿Por qué no hemos vuelto? Pues oiga, porque no es sencillo y porque las tecnologías se pierden y hay que volver a hacerlas.
A
Antonio, tú has seguido la misión minuto a minuto, más allá de lo que nos fascina a los demás, ¿Con qué te quedas tú? ¿Que ha sido para ti científicamente una proeza?
B
Pues aparte de la puntualidad que se ha cumplido de manera casi milagrosa, porque iban cumpliendo las horas previstas casi al minuto, me quedo con lo que va a quedar, valga la redundancia, que son las imágenes captadas desde la misión, tanto al alejarse de la Tierra, la famosa versión de la canica azul que tomaron hace unos días, como la que hemos conocido este martes, que han publicado las fotos que tomaron de la Tierra asomando por el horizonte lunar desde el punto de vista de ellos, desde la parte del lado oculto de la Luna. Y también la del eclipse solar que pudieron ver unos minutos después, que es verdaderamente espectacular. Estas dos imágenes, sobre todo la que tiene que ver con la Tierra apareciendo por el horizonte lunar, que se ha llamado Air Rise, amanecer de la Tierra, pero en realidad, en este caso concreto es un atardecer. Es todo un símbolo, porque es igual que la que se tomó, muy parecida a la que se tomó en el Apolo 8 en 1968, que fue la primera vez que pusimos el foco realmente en la Tierra. Habíamos ido a ver el espacio y de repente los propios astronautas reconocían que habían comprendido que lo que realmente era valioso era ese hogar, esa pequeña nave espacial que está ahí flotando en mitad de la oscuridad. Me encanta además, como nos hace explotar el cerebro las perspectivas del espacio en las que no hay una arriba y una abajo. En la foto que han tomado, la Blue Marvel, la canica azul que se ve la Tierra, mucha gente la giró para poder entenderla, porque aparecía África en un ángulo en el que no estaban esperando encontrar. De hecho se veía la península un poco en la parte izquierda, como si hubiera girado 120 grados con respecto a la visión típica del norte sur que que estamos habituados. Esto también pasó con la foto del Apolo 8 del horizonte lunar, que se la giró cuando estaba en un sentido y se la movió 90 grados al otro y con la famosa canica azul que fue tomada con la Antártida arriba y luego la NASA para mejor comprensión dijo, le dio la vuelta. La foto la ha publicado la NASA y la Casa Blanca como un nuevo amanecer de la Tierra, cuando en realidad es un atardecer, pero es el momento en que se estaba poniendo la Tierra, poniendo no saliendo, y eso se puede considerar más un atardecer. En fin, aparte de estos detalles, la cosa es que nos ha dejado unas imágenes en la retina y para la historia que va a ser difícil de olvidar. Y eso va a ser lo que de verdad va a ser el símbolo de esta misión. A lot of genius.
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Escuchamos a Donald Trump hablando desde la Casa Blanca con la tripulación de la nave para felicitarles por su misión, la Misión Artemisa II. Un momento un poco incómodo, lleno de silencios incómodos. Y Antonio, hablemos también de esa incomodidad política que me mencionabas al principio que hay en el sector más experto. Las misiones espaciales siempre han tenido mucho de propaganda, pero claro, ahora es propaganda en manos de Donald Trump, que prometía hacer de nuevo a Estados Unidos la gran potencia que una vez fue. Y aunque es evidente que la ciencia no es su materia favorita, pues la nostalgia como elemento reaccionario sí lo es, sí que puede jugar con ella.
B
Sí, sí, la gente que es más friki, los astrofísicos, la gente del mundillo NASA, esa, todos tienen esta sensación de éxito pero a la vez un poco de decepción, o sea, volver a la Luna tiene interés, no simplemente una estrategia comercial, Pero por otro lado ese factor, claro, el factor político, el factor propagandístico, el factor simbólico, que es inseparable de lo otro porque hace Trump es empezar a redirigir esto en su primera legislatura hacia una visión más comercial, que es un poco lo que está pasando ahora y utilizar, porque siempre lo fue, también las misiones Apolo. Esto desde un punto de vista publicitario, simbólico, geoestratégico, patriótico para reivindicar la grandeza de América, como llaman ellos a Estados Unidos. De hecho han estado metiendo spots a lo largo de las transmisiones que eran un poco sonrojantes por el exceso de patriotismo barato. El sentido patriótico de volver a la Luna, los americanos y demás sigue estando presente también en sectores más conservadores, incluso los más partidarios de Trump. Las diferencias están en la forma de vender este logro. Cuando la NASA nos habla de humanidad no nos puede contar nada de la humanidad. Cuando estás intentando echar a los inmigrantes de tu país, bombardeando en una guerra ilegal a un país y matando a la población civil ¿De qué humanidad me está hablando, Sr. NASA? Sabes que todos los mensajes que dan los astronautas están supervisados, planificados. Uno de ellos, el piloto Víctor Glover, es una persona muy, muy religiosa con una de estas iglesias episcopalianas que hay en Estados Unidos que tiene casi una visión creacionista literal y ha dejado mensajes encima de la mesa que nos retrotraen incluso antes de los años 60 porque nos está hablando de la nave tierra que ha sido creada para nosotros, para nuestro disfrute. Su mensaje se basó sobre todo en la palabra de Cristo. Fue un poquito una cosa anacrónica con los tiempos que corren porque al final digamos que la ciencia y la religión corren por sitios separados hasta que llegas a la Luna y parece que te empiezas a acordar de todo esto.
A
La última, Antonio, La misión termina este fin de semana. Wright Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, que son los nombres de la tripulación, vuelven a casa. ¿Con qué sensaciones te quedas tú mientras ellos terminan este viaje?
B
Pues una sensación de alegría y tristeza a la vez en el sentido de que estamos viendo un prodigio de la tecnología, del avance científico. Por primera vez una mujer, una persona afroamericana, un canadiense, que son minorías cuya existencia ya Trump le pone nervioso pues por primera vez estamos viendo algo tan increíble, tan interesante y estamos al borde del colapso global porque el dirigente de la mayor potencia del mundo está como una regadera ya hablando mal y pronto y justamente con 24 horas de diferencia se ha producido el ultimátum contra Irán que puede poner todo patas arriba todavía más como si el propio Trump quisiera contraprogramar esta misión como si tuviera celos de los científicos y quisiera poner a los militares en la primera fila para que destaquen. También me imagino que en los 60 también había este descontento latente. Hubo protestas, sobre todo la comunidad afroamericana, contra el dinero que se gastaba en la exploración a la Luna, mientras mucha gente pasaba muchas necesidades. Y esa es la sensación que tengo un poco de que vivimos en un mundo bastante enloquecido, en el que un día llegase a la Luna y el otro día puede estallar la Tercera Guerra Mundial.
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Antonio Martínez Ron, jefe de CienciadelDiario, es gracias a vosotros, Esto es Un Tema al Día. El podcast de eldiario es Si te gusta lo que hacemos, necesitamos tu apoyo. Hazte socio. HazteSocia en eldiario es unsocioaldía. Este podcast lo producen Carmen Ibáñez, Marcos García Santonja, Lucía Martín e IzasCumpérez. El montaje es de Pedro Nogales. Yo soy Juanlu Sánchez. Mañana otro tema.
Podcast: Un tema Al Día
Host: Juanlu Sánchez (A), elDiario.es
Guest: Antonio Martínez Ron (B), Jefe de Ciencia, elDiario.es
Date: 8 de abril de 2026
Este episodio explora el significado profundo y multifacético del reciente vuelo tripulado a la Luna por la NASA, misión Artemis II. La conversación disecciona el enorme impacto simbólico, científico y político de un viaje que, sin alunizaje, reaviva la fascinación global por el espacio, el papel de la nostalgia y la instrumentalización política del evento, especialmente bajo la presidencia de Donald Trump.
Cita Notable:
“La fascinación por el espacio, el misterio de la ciencia, el atractivo de verlo todo en directo. Y también el poder de lo simbólico, el uso político, lo mundano.”
—Juanlu Sánchez, 00:05
Cita Notable:
“El triunfo de la ciencia, de nuevo. Los que sois experiencia, ¿Qué sensación tenéis?”
—Juanlu Sánchez, 03:39
Cita Notable:
“El hecho de que los humanos estemos mirando ahí y viendo la superficie con nuestros propios ojos, también tiene una utilidad científica, según contaba la NASA estos días.”
—Antonio Martínez Ron, 06:20
Cita Notable:
“Volver a la Luna es un poco lo mismo. No puedes volver a la Luna mágicamente, aunque tengas una tecnología súper desarrollada. Eso te da una idea un poco de la heroicidad que fue el programa Apolo.”
—Antonio Martínez Ron, 08:26
Cita Notable:
“Me encanta además, como nos hace explotar el cerebro las perspectivas del espacio en las que no hay una arriba y una abajo.”
—Antonio Martínez Ron, 11:00
Cita Notable:
“¿De qué humanidad me está hablando, Sr. NASA? Sabes que todos los mensajes que dan los astronautas están supervisados, planificados.”
—Antonio Martínez Ron, 13:30
Cita Notable:
“Estamos viendo un prodigio de la tecnología... y estamos al borde del colapso global porque el dirigente de la mayor potencia del mundo está como una regadera ya hablando mal y pronto.”
—Antonio Martínez Ron, 15:15
El regreso tripulado a la Luna con la misión Artemis II es interpretado desde múltiples ángulos en esta conversación rica y matizada: como hazaña científica, fenómeno visual y símbolo de la condición humana, pero también como instrumento político y espejo de las tensiones sociales, políticas y éticas de nuestro tiempo.
El episodio invita al oyente a maravillarse pero también a cuestionar la apropiación simbólica de los grandes logros y su entramado con los retos y contradicciones actuales.