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LAS 10 MENTES CRIMINALES MAS RETORCIDAS DE LA HISTORIA presentado por: Alamo Pérez Luna - Diez *ATV http://www.tuteve.tv/ ;) 10. Richard kuklinski ''El hombre de hielo'' 09. Bella Kiss 08. Paul Bernardo & Karla Homolka 07. Peter Kürten ''El vampiro Alemán'' 06. Genene Jones ''Enfermera de la muerte'' 05. Robert Berdella ''El carnicero de Kansas'' 04. Cayetano Santos Godino ''Petiso Orejudo'' 03. Ed Gein ''Coleccionista de cadáveres'' 02. Albert Fish ''El caníbal de Brooklyn'' PLUS Jack El Destripador 01. Josef Mengele ''El ángel de la muerte''

En este post pueden encontrar a los 5 peores asesinos en serie de la historia.DrossRotzank nos hace un top o recopilación, como mejor lo quieras llamar sobre los asesinos en serie más peligrosos, la verdad es que está muy interesante la información que ha recopilado Dross sobre cada uno de los asesinos.

“Personalmente pienso como decía el apóstol San Pablo en 'Romanos', capítulo 7, versículo 15, porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Aparezco como un ser diabólico, despiadado y malvado pero eso no es así, soy un ser humano que sufrí terriblemente y sigo sufriendo…” Luis Alfredo Garavito El colombiano Luis Alfredo Garavito ha pasado a la historia del crimen como uno de los asesinos en serie más prolíficos. Confesó haber violado, torturado y posteriormente asesinado a 140 menores (todos varones entre 6 y 16 años) aunque algunos expertos señalan que sus víctimas pudieron llegar a 192. Recorrió unas cinco veces el país. Visitó sesenta y nueve municipios, en treinta y tres de los cuáles cometería sus crímenes. Llegó a inventar dos Fundaciones, una para ancianos y otra para menores, que le permitían dar charlas en escuelas y en otros lugares en donde podía estar cerca de niños. Garavito solía beber antes de atacar a sus víctimas y sumido en los efectos del alcohol, procedía a cometer los actos más atroces. A cada chico que mató también violó y torturó. Adoraba manosear a sus jóvenes víctimas, pero también las golpeaba, les pateaba el pecho, la cara y el estómago; les saltaba encima, les pisoteaba las manos; a algunos les amputó dedos, les cercenó las orejas e incluso los genitales; muchas veces mutiló, desmembró e incluso decapitó. El origen de un monstruo Luis Alfredo Garavito Cubillos nació en Génova, Quindío (Colombia), el 25 de enero de 1957. Fue el mayor de siete hermanos y durante su infancia vivió la falta de afecto y el maltrato físico por parte de su padre. Según su testimonio, fue víctima de abuso sexual y golpizas, no sólo de su padre, sino también de dos de sus vecinos que abusaron sexualmente de él durante años. Garavito creció siendo un niño retraído, taciturno e infeliz, que tenía explosiones violentas. Estudió hasta quinto grado de primaria y un día se marchó. Nada se sabe de su familia, tan sólo de un primo que le facilitó una buena coartada en alguna ocasión. Tuvo varios trabajos, generalmente en almacenes como vendedor. Hasta principios de los noventa intentó llevar una vida normal. Pero ya era alcohólico y tenía accesos de ira que le movían a golpear a sus compañeros y a enfrentarse con sus jefes. Cuando rondaba los treinta y cinco años, decidió someterse a tratamiento psiquiátrico en el Seguro Social. Lo recibió durante cinco años y si bien no le ayudó a corregirse, el certificado médico de tratamiento le sirvió varias veces para impedir que le despidieran por violento. Cada día su comportamiento era menos sociable y le resultaba imposible mantener un empleo formal. A mediados de los noventa comenzó a recorrer el país como vendedor ambulante. Vendía estampas religiosas con la imagen del Papa Juan Pablo II y del Niño del 20 de Julio, uno de los más venerados en Colombia. Llegó a convivir en dos oportunidades con mujeres a las que protegía como un marido celoso, pero con quienes nunca se comportó como un amante. Golpeaba a las dos mujeres con las que llegó a convivir en diferentes momentos pero, curiosamente, nunca le pegó a los dos hijos que cada una de ellas tenía, y que eran fruto de otras relaciones. Garavito inició su carrera criminal en 1992. Su modus operandi fue siempre el mismo. Primero recorría el lugar e identificaba su objetivo. Escogía campesinos, escolares, trabajadores. Le gustaba que fueran agradables físicamente. Garavito abordaba a los niños que llamaban su atención en parques infantiles, canchas deportivas, terminales de autobuses, mercados y barrios marginales. En repetidas ocasiones se hizo pasar por vendedor ambulante, monje, indigente, discapacitado y representante de fundaciones ficticias en favor de niños y ancianos. Usaba además sobrenombres y alias; era conocido como “Alfredo Salazar”, “El Loco”, “Tribilín”, “Conflicto” y “El Cura”. A lo largo de su vida, el aspecto físico de Garavito fue siempre cambiante. Sus objetivos eran chicos de entre seis y dieciséis años, de bajo nivel socioeconómico. Tras entablar conversación con ellos, les ofrecía dinero y los invitaba a caminar a algún sitio despoblado. Cuando los niños se cansaban, Garavito los atacaba. Luego sacaba una libreta y anotaba: fecha, lugar y rayitas; una raya por cada niño muerto. En su casa, que ya sólo utilizaba de guarida, escondía los recortes de periódicos que hablaban de los niños que desaparecían, las pesquisas policiales que nunca lograban desvelar lo ocurrido y el drama de las familias. También un calendario de pared o almanaque, donde iba señalando las fechas de sus crímenes. En la desfigurada psiquis de Garavito, se había establecido la fatídica asociación entre el dolor ajeno y el placer propio. Garavito descubrió que la intensidad de sus orgasmos aumentaba cuando aumentaba la violencia que sobre sus víctimas ejercía, debido a lo cual empezó a torturar a sus pequeñas víctimas. Sin embargo el nacimiento de esa oscura faceta no liquidó su conciencia moral; la cual, si bien no servía para frenarlo, sí que servía para atormentarlo. Fue entonces que intentó darle una explicación bíblica a sus actos y su religiosidad se volvió compulsiva, haciéndolo buscar no solo perdón y redención sino castigo para sus pecados. Tan grandes eran sus remordimientos que a veces, sacudido por la angustia, se levantaba desorientado en medio de la madrugada, recordando cada violación que acudía a su mente, reviviendo las terribles escenas en que sus inocentes víctimas, una vez más, lo miraban con los ojos desorbitados por el dolor y el terror, no ya para traerle placer sino profusas lágrimas que resbalaban por su rostro y luego, sorprendentemente, eran seguidas por sarcásticas risas suscitadas por la evocación del sádico gozo. Garavito tenía dos lados. Uno lo impulsaba a violar y torturar niños; el otro, lo hacía llorar de remordimiento, recitar versículos de la Biblia en voz alta con fervor y anhelar el perdón de Dios. Para su lado sangriento tenía una libreta en que apuntaba el nombre de cada niño violado; y, para su lado bueno, tenía una libreta azul en que anotaba cada versículo aplicable a su crisis. Captura y condena Para 1997 Garavito había sumado decenas de cadáveres. La policía encontró treinta y seis cadáveres putrefactos de niños en las afueras de la ciudad de Pereira. Sólo en ese momento se abrió una investigación. Las explicaciones policiales indicaban varias líneas: sectas satánicas, tráfico de órganos y prostitución infantil. El 23 de junio de 1998 aparecieron tres cadáveres más en Génova. Durante la investigación y por casualidad, se supo que en otra zona del país se había enviado una orden de captura contra Luis Alfredo Garavito Cubillos, por la violación y muerte de un niño. Meses después, se descubrieron doce osamentas de niños a las afueras de Villavicencio; uno de ellos había sido decapitado. Días más tarde se encontraron nuevos cuerpos: pertenecían a nueve niños, de edades comprendidas entre los siete y los dieciséis años. El 22 de abril de 1999, en la plaza Centauros de Villavicencio, Garavito se dirigió a un chico llamado John Iván. Cuando estuvo cerca de él, le mostró un cuchillo, obligándolo a subir con él a un taxi. Siguiendo sus órdenes, el niño hizo el trayecto en el taxi en completo silencio, hasta llegar a las afueras de la ciudad. Garavito llevó al niño detrás de una alambrada; obligó a John Iván a quitarse la ropa, lo ató y lo hizo caminar hasta que el cansancio no le permitió continuar. Entonces intentó violarlo, pero en ese momento se le desató el nudo del pañuelo que cubría su boca y comenzó a gritar. Otro niño que escucho los gritos de John Iván se acercó para ayudarlo. Garavito, al ser descubierto, desató a John Iván para ir a esconderse en el bosque, pero esté consiguió escapar. Los dos niños corrieron y consiguieron huir. Otro niño que consiguió salvarse después de ser agredido sexualmente por Garavito fue Brand Fernery Bernal. Los testimonios de John Iván y de Brand Fernery serían claves para la condena de Garavito. El 24 de junio de 1998, los cuerpos de tres niños de nueve, doce y trece años fueron hallados sin vida en la finca La Merced, en Génova (Quindío), con evidentes signos de tortura y desmembración de las extremidades. Los menores fueron vistos por última vez cinco días antes en el parque central del municipio, en compañía de un adulto, quien al parecer les ofreció dinero para que lo ayudaran a buscar una res en las fincas cercanas a Génova. Este caso inició una alarmante ola de desapariciones de niños en más de once departamentos de Colombia. A raíz de ello, se creó una Comisión Especial de Investigadores de la Fiscalía General de la Nación. Con base en un cruce de información entre la policía de Tunja, Armenia y Pereira, se logró establecer que los casos de desaparición de menores en esas ciudades guardaban similitud, ante lo que se conformó un álbum con fotografías de veinticinco posibles sospechosos. Asesinatos similares ocurrieron en los departamentos del Meta, Cundinamarca, Antioquia, Quindío, Caldas, Valle del Cauca, Huila, Cauca, Caquetá y Nariño. En julio de 1999 se celebró una reunión cumbre en Pereira, con todos los investigadores, fiscales y equipos científicos comprometidos con cada uno de los casos. En la mayoría de las escenas de los crímenes de niños se hallaron elementos comunes: fibras sintéticas de ataduras, bolsas plásticas, botellas y tapas de bebidas alcohólicas. Mediante el cruce de información entre los diferentes equipos policiales, se estableció que una de las fotografías del álbum con el nombre de “Bonifacio Morera Lizcano” correspondía en realidad a Luis Alfredo Garavito Cubillos. El 22 de abril de 1999, miembros del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía capturaron in fraganti a Garavito en Villavicencio, en los momentos en que intentaba agredir sexualmente a un menor. Pese a que Garavito dio un nombre falso, la policía lo identificó gracias a sus h...

Keith Hunter Jesperson (nacido el 6 de abril de 1955) es un asesino en serie canadiense conocido como el "Asesino del Rostro Feliz" por las caras sonrientes que dibujaba en sus cartas a los medios y fiscales. Tuvo una infancia violenta y turbulenta en virtud de un padre dominante y alcohólico. Tratado como un marginado por su familia y burlado por niños por su gran tamaño en una edad joven, Jesperson era un niño solitario que mostraba una tendencia de torturar y asesinar animales. A pesar de siempre meterse en problemas en su juventud, incluyendo dos intentos de asesinar a niños que lo habían cruzado, Jesperson se graduó de la secundaria, obtuvo un trabajo como camionero, se casó, y tuvo tres hijos. En 1990, después de 15 años de matrimonio, Jesperson se divorció y vio sus sueños en hacerse un Royal Canadian Mounted Policeman después de una lesión. Fue en ese año, después de regresar a la conducción de camiones, que Jesperson comenzó a asesinar. Jesperson es conocido por matar a ocho mujeres en el curso de cinco años. La estrangulación era su método preferido, el mismo método que solía usar para matar a animales cuando era niño. Después que el cuerpo de su primera víctima, Taunja Bennett, fue encontrado, la atención de los medios se centró a Laverne Pavlinac, una mujer que confesó falsamente haber matado a Bennett con su novio abusivo. Jesperson estaba enojado que no tenía atención, y dibujó un rostro sonriente en la pared de un baño donde escribió una confesión anónima del asesinato, a cientos de kilómetros de distancia de la escena del crimen. Cuando eso no obtuvo respuesta, comenzó a escribir cartas a los medios y fiscales. Muchas de sus víctimas eran prostitutas y transitorios sin conexión a él; sin embargo, su última víctima fue su novia de mucho tiempo. Esa conexión fue lo que lo llevó a su caída. Mientras Jesperson había confirmado haber matado a más de 160 personas, sólo ocho asesinatos fueron confirmados.

Como persigue la policía del mundo entero a los asesinos en serie? y que hace para descubrir la verdad sobre sus crímenes? hasta que punto los asesinos en serie se han convertido en maestros en el arte de la mentira y la ocultación?.Para poner freno a estos asesinos es necesario penetrar en su mente,comprender sus motivaciones,y detectar sus mentiras.

Acechan las calles y carreteras de EE UU movidos nada más que por la excitación de acabar con la vida del otro. Desde los años setenta, Estados Unidos ha visto actuar a alrededor de mil cuatrocientos asesinos en serie: más del doble que en el resto del mundo. ¿Qué hace que un ser humano aparentemente normal llegue a cometer múltiples crímenes?. El programa desvela el perfil biológico, psicológico y sociológico de estos peligrosos asesinos.

Crónica de la vida de Manuel Delgado Villegas, 'El Arropiero', el mayor asesino en serie de la historia de España. Vagabundo errático que vivía de vender su sangre, confesó cuarenta y ocho crímenes, pero la policía sólo pudo investigar veintidós de ellos y probar su participación en siete, algunos cometidos en Francia e Italia. La justicia, la policía y los psiquiatras, incapaces de digerir semejante nivel de animalidad, deciden internarlo de por vida y lo marginan junto a su sumario. Reducido a vegetal, murió en 1998, y todavía hoy siguen vivas muchas incógnitas sobre su vida.

Los hombres que sembraron el pánico con sus atrocidades y que han dado pie a no pocas historias e incluso películas. Los asesinos en serie más impactantes de la historia, y muchos de ellos podrían ser el perfecto vecino… Todos ellos han pasado a formar parte de los episodios más negros de la historia junto a Jack el Destripador o Charles Manson. Muchos de ellos padecían graves problemas psicológicos, y traumas infantiles que les marcaron de por vida. Todos ellos un verdadero peligro para la sociedad y que nunca pagarán del todo las atrocidades que cometieron. Uno de los nombres que no pueden faltar en esta lista es el de Ed Gein, aparentemente un hombre inofensivo pero su personalidad ocultaba un terrible psicópata que convirtió su granja en un matadero humano. Sus espeluznantes crímenes proporcionaron a Hitchcock las bases para su clásica película de terror Psicosis. Gein secuestró y asesinó a Mary Hogan, propietaria de una tienda, y posteriormente a Bernice Worden, dueña de una ferretería. Pero lo curioso de este asesino no eran su número de muertos, si no la forma. Cuando la policía arrestó a Gein descubrieron en su casa los cuerpos de las víctimas además de cráneos, sillas y ropa hechas con piel humana así como una gran cantidad de restos humanos de diversas personas desaparecidas. Uno de los hallazgos más macabros fue la “colección” de máscaras de piel humana y pelo que colgaban en la pared del cuarto del asesino. Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio.Los médicos decidieron que el asesino no estaba capacitado para ir a un juicio y fue internado hasta los años 68. Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre. Otro miembro de honor de esta macabra lista es Andrei Chikatilo, obsesionado por los menores y por tratar de alcanzar el climax sexual inflingiéndoles dolor. Este ucraniano siempre estubo marcado por su timidez, hasta el punto de hacer fracasar su primer intento sexual, por eyacular en pocos segundos mientras abrazaba una chica, de ahí surgieron los primeros rumores de su impotencia. Andrei se dedicó a los estudios, obteniendo tres títulos: en lengua y literatura rusa, en ingeniería y en marxismo-leninismo, y con posterioridad se hizo maestro. Sentía una creciente atracción por las menores de doce años, y se colaba en los dormitorios para verlas en ropa interior. Ahí fue donde encontró a su primera víctima a la que llevó a un bosque y la desvistió con violencia. Accidentalmente, le hizo un rasguño del que brotó sangre, hecho que le propició una erección inmediata, estableciendo el vínculo fatal entre sangre y sexo. Luego, la apuñaló hasta llegar al orgasmo. También se dio cuenta de que su placer no consistía en acariciar los genitales ajenos, sino en maltratarlos. A partir de ahí el número de víctimas fue en aumento, en las que su modus operandi siempre era el mismo, sus víctimas siempre se encontraban en los bosques, con indicios de violencia y sadomasoquismo, y en ocasiones les faltaban miembros a las víctimas, eran niños, niñas y chicas jóvenes. Entre ellos había muchos escapados de casa y retrasados mentales, más fácil de convencer. Chikatilo fue detenido finalmente, el 20 de noviembre, sospechoso de haber asesinado a 36 víctimas, todos ellos mujeres y niños. Finalmente reconoció 53 asesinatos. Alegó enfermedad mental, pero los médicos la declararon "legalmente cuerdo". Fue sentenciado a la pena capital y ejecutado en Moscú el 16 de febrero de 1994. Un caso aparte merece el enfermero de 46 años Charles Cullen que estaba entre esos profesionales de un hospital que se dedican a cuidar de los pacientes. En su juicio admitió ser el responsable de matar a unas 40 personas. Finalmente Cullen fue sentenciado a 11 cadenas perpetuas consecutivas durante la tensa audiencia por 22 asesinatos e intento de homicidio de otras tres personas sólo en Nueva Jersey. El siguiente en la lista es Ted Bundy, un chico retraído, tímido, que fue creciendo entre una tendencia al aislamiento y un terrible fervor por mutilar animales. Era un hombre atractivo y se aprovechaba de ello para sorprender a sus víctimas, todas ellas mujeres muy atractivas, perseguía chicas, las atacaba preferiblemente en sus propias casas y en ocasiones las secuestraba, para después de asesinarlas, sodomizarlas. Como la mayoría de estos asesinos, cambió además de ciudad y recorrió Utah, Colorado y Florida asesinando y secuestrando mujeres. Tras su detención se le atribuyeron más de 20 asesinatos y se le condenó a la silla eléctrica, sentencia que se cumplió el 24 de enero de 1989. Otro de los asesinos más importantes de la historia es David Berkowitz, también llamado el Hijo de Sam. Ya de pequeño era un niño tímido y con baja autoestima. Su madre adoptiva murió en 1967 cuando el tenía 14 años, fue lo peor que le pudo pasar. Al no tener suerte con las mujeres, fue alimentando su odio contra ellas. Para solucionar sus problemas se compró un revólver y a los veintitrés años comienzó una serie de crímenes. El joven Berkowitz asesinaba sin razones, disparaba su revólver calibre 44 indistintamente a cualquier persona que se cruzaba en su camino, sin importarle raza, sexo o edad. Tras varios asesinatos, David dejó una carta al lado del cuerpo de una nueva víctima en la que se autonombraba "El Hijo de Sam". En su último crimen un testigo consigue reconocerlo y el 10 de agosto de 1977 es detenido. Confiesa todos sus crímenes, pero alegar locura afirmando escuchar la voz de un demonio de 6,000 años reencarnado en "Sam", el perro de su vecino, el cual le daba órdenes de matar. Los psiquiatras lo diagnostican como esquizofrénico y condenado a cadena perpetua. Una vez en la cárcel, reconoce haber formado parte de un culto satánico relacionado con Charles Manson, y asegura que sus crímenes no los cometió solo, sino que habían sido varios los tiradores con un calibre 44. Una vez en la prisión fué asaltado por otros reclusos y degollado, pero sobrevivió con una cicatriz de 56 puntos en el cuello. La prueba de que no hay edad para ser un asesino está personificada en Albert Fish, el abuelo asesino. Nadie podía haberse imaginado que ese abuelito entrañable de más de 65 años, de rostro demacrado, cuerpo encogido y fatigado, cabello y bigote gris, podía esconder una personalidad como la que revela su informe psiquiátrico: sadismo, masoquismo, castración y autocastración, exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, homosexualidad, coprofagia, fetichismo, canibalismo e hiperhedonismo. Es mientras practicaba la prostitución cuando comete su primer asesinato, donde viola a un niño y asesina a su primera víctima. En esa época comienza a sufrir alucinaciones de tipo religioso y vive obsesionado con la idea del pecado, creyendo que la única forma posible de expiación es a través del sacrificio personal y el dolor, infliéndose él mismo castigos y automutilándose, frotando por su cuerpo desnudo rosas con espinas, hundiéndose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos genitales. Fish fue capturado por la policía el 13 Diciembre de 1935, a través de una carta que el asesino envió a la madre de la víctima que había secuestrado, en dónde le cuenta sus aficiones por el canibalismo y cómo se decidió a probar carne humana por primera vez con el cuerpo de su hija. Hace algunos años, mi amigo el capitán John Davis, zarpo de California hacia Hong-kong, que por aquel entonces padecía los problemas del hambre, las calles se habían vuelto muy peligrosas para los niños entre 9 y 12 años porque tenían la costumbre de matarlos y cortarlos en pedazos y vender su carne como alimento.Antes de zarpar mi amigo, rapto a 2 niños los mato corto en pedazos guiso su carne, y se la comió.Esa es la razón de que hace algunos años yo acudiera a su casa el 3 de junio de 1928 con el pretexto de acompañar a su hija a la fiesta que daba mi hermana me la lleve a una casa abandonada, que había en Westcher County donde la estrangulé la corte en pedazos y comí parte de su carne, tranquila no me la tire, murió siendo virgen. Albert Fish, fue detenido el 13 de diciembre y en su declaración afirmo que tras matar a la niña le corto la cabeza, con un trinchante y partió su cuerpo en dos con una sierra a la altura del ombligo. El propio Fish lo reconocería: "No soy un demente, sólo soy un excéntrico. A veces ni yo mismo me comprendo". Una vez detenido, se confiesa además autor de otros muchos crímenes y demás aberraciones que había estado llevando a cabo durante toda su vida: su deseo irresistible de comer carne cruda las noches de luna llena, que le valdría el apodo de "el Maníaco de la Luna", así como una gran serie de crímenes atroces. Fish admitió haber abusado de al menos 100 niños y haber asesinado otros 15. Finalmente fue condenado a la silla eléctrica. Fue ejecutado el 16 de Enero de 1936 en lo que fue la experiencia "más agradable y afrodisíaca que jamás experimentó" Albert Fish pues acudió a su ejecución entusiasmado en busca de nuevas experiencias. Jeffrey Lionel Dahmer, más conocido como "El Carnicero de Milwaukee", fue un asesino en serie responsable por la muerte de 17 hombres entre 1978 y 1991. Es conocido no sólo por la cantidad de personas que asesinó, sino también por practicar la necrofilia y el canibalismo. Le gustaba desmembrar el cuerpo de sus víctimas y conservaba sobre todo los torsos y las cabezas.El 22 de julio de 1991 fue arrestado en su casa por dos policías. Fue enjuiciado el 22 de febrero de 1992, el jurado no aceptó la supuesta demencia de Dahmer y lo condenó a 957 años en prisión. Los psiquiatras que lo atendieron le dijeron que estaba enfermo, por lo que se declaró culpable con aten...

En Walker, Michigan, Estados unidos, Gwendolyn Graham y Catherine May Wood (ambas enfermeras de menos de 25 años) asesinaron 5 ancianas en Grand Rapids, Michigan, durante la decada de los 80´s. Cometieron sus crimenes en la clinica de ancianos "Alpine Manor" en la cual ambas trabaja . Cathy era divorsiada y subio tremendamente de peso, pero eso no le importo a Gwendolyn 03:00 Griselda Blanco mató a 250 personas incluyendo a sus maridos, le puso a su hijo Michael Corleone y fue la verdadera pionera e inventora del negocio de la cocaína en el mundo. 05:39 Dorothea Puente fue una asesina en serie condenada a cadena perpetua en los años 90, por matar a siete ancianos y enterrarlos en el jardín de su casa. La asesina, utilizaba su hogar como geriátrico, para después matar a sus pacientes y quedarse con su dinero. En la década de los 90, la Policía desenterró siete cuerpos de la parte delantera de la casa. Theresa Knorr torturó a sus hijas y las asesinó, culpándolas de su obesidad y de estar poseídas por el demonio. Había sido profundamente devota de su mamá, por eso resulta más que paradójica su actitud hacia sus hijas 03:30 Jane Toppan (1880-1901) era una enfermera de 26 años de Boston, Massachusetts, que dio las inyecciones letales de morfina a 31 pacientes de hospital, y era sospechoso de haber matado a otros 70 pacientes en el transcurso de una carrera de dos décadas. Al detenido, ella dijo que quería matar a más personas que cualquier persona que haya vivido antes, pero sólo pudo dar detalles por resolver 31 delitos. Su historial de intentos de suicidio ayudó a ganar un alegato de locura, y finalmente fue confinado a un hospital psiquiátrico estatal durante 40 años hasta su muerte en custodia. 06:36 MaryBeth Tinning - Schenectady, NY, 1985 Tinning sofoco a 3 de sus hijos en 1985. A pesar de que confesó también matando a dos de sus hijos, ella es sospechosa de la muerte de los ocho de sus otros hijos, que en un principio se había pensado que murió de causas naturales, que data de 1972. Todos los hijos de Tinning murieron antes de su quinto cumpleaños.Tinning, ahora de 59 años, está cumpliendo una condena de 20 años. Rosemary Pauline West (n. 29 de noviembre de 1953 como Rosemary Letts) es una asesina en serie británica convicta en la prisión HMP Bronzefield en Ashford, Middlesex, Inglaterra. Fue condenada junto con su esposo y cómplice Fred West por el asesinato de 12 jóvenes mujeres (entre ellas también niñas), muchos de ellos ocurridos en la casa de la pareja en Gloucester, Inglaterra. 03:21 Aileen Carol Wuornos nacida bajo el nombre Aileen Carol Pitman, (29 de febrero de 1956 - 9 de octubre de 2002), fue una asesina en serie estadounidense que admitió haber matado a siete hombres en incidentes separados; todos ellos, afirmó, la violaron (o intentaron hacerlo) mientras trabajaba como prostituta. Fue condenada a muerte en 1992 y posteriormente ejecutada por Inyección letal por el estado de Florida diez años después de su arresto y juicio posterior. 06:26 Delfina, María de Jesús y María Luisa González Valenzuela eran los nombres de "Las poquianchis", terribles hermanas dedicadas a la explotación de jovencitas, quienes al dejar de serles útiles sexualmente hablando, encontraban la muerte a manos de esta tercia de asesinas. Durante más de 20 años las hermanas González sostuvieron su profesión de tratantes de blancas, con engaños reclutaban jovencitas de 13 años en adelante en los poblados pobres de Guanajuato y Jalisco y les prometían trabajo como sirvientas.

En la madrugada del sábado 2 de marzo de 2002, la senadora liberal Martha Catalina Daniels Guzmán abandonó su casa situada en el norte de Bogotá, en compañía de su amiga Ana María Medina de Rodríguez y de su conductor Carlos Germán Lozano. Horas más tarde, varios campesinos descubrieron los tres cadáveres en el fondo de un barranco del municipio de Zipacón (Cundinamarca), un lugar que se había hecho famoso años atrás porque allí arrojaban a los muertos de la guerra entre carteles de la droga. Durante la investigación fue hallada una carta, escrita por la ex senadora Daniels, la cual nunca llegó a su destinataria, su hija mayor Liliana Sánchez Daniels. “Estoy decepcionada con mi hermana (…). Se quiere quedar con el dinero. Estoy muy preocupada por las intermediaciones que ha tenido Sandra... y por las relaciones con Hugo...”. “Hugo” era el apodo del comandante del frente 22 de las FARC, Wilmer Antonio Marín. La hipótesis que baraja la Fiscalía afirma que la ex senadora y su hermana estaban actuando de intermediarias para la liberación de dos amigos políticos secuestrados. De hecho, Martha ya había colaborado anteriormente en la liberación de varios secuestrados. Estos contactos habían comenzado cuando las FARC secuestraron a su propia hermana y ella misma había acudido a hablar con los guerrilleros para liberarla. A partir de ese momento había quedado establecido un puente de comunicación entre el comandante de las FARC y la dirigente política. Además de la carta, el cruce y seguimiento de llamadas telefónicas también comprometía a la hermana de Martha. Investigadores del CTI lograron establecer que el día del asesinato, Pedro López, uno de los acusados de ser autor material del homicidio, había estado en permanente comunicación con Sandra. En marzo de 2007, el Tribunal Superior de Cundinamarca condenó a Sandra Daniels a 38 años de prisión por el asesinato de su hermana, la ex senadora Martha Catalina Daniels, cometido el 2 de marzo de 2002, en una zona rural del municipio de Zipacón (Cundinamarca).