Transcript
Pedro (0:04)
¿Caso 63 temporada 2 episodio 4 tanto tiempo, Beatriz?
Beatriz (0:35)
Este mensaje ha viajado por dos líneas de tiempo y por casi 50 años. Que puedas escucharlo es una improbabilidad y la prueba de que cientos de eventos se conectaron exitosamente. Nuestro agente local, Gaspar Marín, ha hecho un trabajo arduo y por segunda vez, ha sido una pieza clave en el desarrollo de los eventos. También significa que venciste el trauma de la llegada y los cambios de narrativa para la estrategia de extracción. Sé que tienes preguntas y pretendo aclarar todas tus dudas. Pero lo primero es lo primero. Vamos a recuperar tu memoria. Necesito que cierres tus ojos y escuches esta melodía. La música es una llave neuronal que encenderá tus recuerdos. ¿Que? El viaje del TIEMPO FRAGMENTÓ Intenta tener una respiración pausada y fija tu atención no en lo que vas a escuchar sino en el flujo de aire que entra y sale. Suavemente. Deja que el sonido entre a ti sin intentar analizar nada. Aquí vamos. Me acuerdo. Me acuerdo de todo. Recuerdo todo. Hola, tanto tiempo, Beatriz. Bienvenida a la línea 2012. El proyecto y yo te agradecemos lo que haces en un acto invisible y trascendental. Te preguntarás por qué el 2012. Te preguntarás si eres única o si hay más viajeros explorando líneas intentando encontrar los vortex correctos para salvarnos de la aniquilación. Intentaré responder todo. Luego de los descubrimientos en Marte se descifró el mecanismo de cómo viajar de un universo en progresión a un punto temporal anterior y se estableció el proyecto. Su meta fue revertir el fin. El proyecto podía enviar a alguien al pasado, generar un vórtex y cambiar no el futuro de la línea original sino el futuro de una línea nueva. Al principio, se consideró que la mínima intervención de máximo efecto era cambiar la narrativa de la historia. Escritores, científicos y pensadores serían intervenidos como agentes para inspirar la intuición de un futuro apocalíptico que nos hiciera reaccionar y evitar la aparición de Pegaso. Los primeros primeros viajeros solo hacían inspirar narrativas, cómo en el proyecto. Lo llamaron sembradores. Viajeros que hacían intervenciones mínimas para producir en individuos claves la idea de una novela, una inspiración para un desarrollo científico, un argumento de una película que permitiera advertir el peligro y modificar una línea. Cuando yo llegué entre marzo y septiembre del 2062, ya habían partido 146 voluntarios de varios países y en varios puntos del planeta, a diferentes líneas y tiempos. Algunos tenían que cumplir un papel muy pequeño. Susurrar en un bar a un escritor borracho, el argumento inspirador, poner en la boca de otro una palabra o teoría. La mayoría de las películas, de las series y los libros que advirtieron sobre la pandemia, sobre el peligro de la inteligencia artificial o sobre el poder colectivo de Las redes entre 1948 y el 2019 fueron producto de algunos de los 146 emociones sembradores invisibles. El ego de los creadores hizo el resto y ayudó a la invisibilización. Pero esos 146 viajeros fallaron por mucho sembrado. La humanidad no leía los mensajes y tomaba siempre el mismo camino. Siempre caíamos en Pegaso y el fin del mundo en el año 2062. Hasta que, después de muchos cálculos, se estableció que la mejor manera de intervenir el tiempo era modificar el origen mismo de Pegaso. Era necesaria una intervención mayor. Por supuesto. Había voluntarios mucho mejor preparados que yo, pero ninguno había tenido un evento Garnier Malet contigo, lo que significaba el éxito de la misión. Nadie estaría más cerca de la fuente que tú y nadie podría convencerte más que yo. Entrelazamiento, lo llamaron, que es una manera muy técnica y muy fría de decir que te he amado siempre.
