
Hombres y mujeres buscan cosas bien distintas a la hora de compartir tiempo con una pareja. Algunos buscan calidad, otros cantidad ¿Qué es mejor?
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Somos El Bueno, La Mala y El Feo y te invitamos a que oigas nuestro show con el mejor contenido que
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tenemos para ti Lo Pollitos. Les habla Pauzazo y soy la Mala que le hacía falta este show tan maravilloso y ahora nos puedes escuchar en el podcast de El Bueno, La Mala y El Feo.
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¿Oye buena pregunta Pau, qué es más importante, calidad o cantidad?
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¿Híjole es que muchas veces uno quiere estar mucho tiempo con una persona pero luego ni te pelan, están en el
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teléfono, oye sí qué onda con eso?
B
¿Viendo la tele, viendo el fútbol o tiempo de calidad? Una horita pero bien entregado a ti. Vamos a preguntárselo a nuestra psicóloga Sandy Caldera. ¿Qué es mejor, tiempo de calidad o cantidad? Hay veces que uno está con la pareja, con un amigo, con tus padres, con tus hijos y no te hacen caso, yo luego voy a restaurantes y veo que están comiendo y ni se voltean a ver, están en el celular nada más las personas.
A
Me ha tocado ver por ejemplo así en pareja, familias, me ha tocado ver amigos, o sea como dos vatos o dos chavas o lo que sea y que tú dices a ver espérame, se pusieron de acuerdo, dijeron vamos a comer. ¿A veces me ha tocado ver de a dos vatos y una morra, o sea estos son cuates o algo y nada y los tres en el teléfono, así es, o uno comiendo solo viendo nomás para todos lados, los otros dos en el teléfono y digo yo, cuando te metes al teléfono estás en otra
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realidad, ni pelas ni fumas, Pero qué valdrá la pena más? Estar con una persona muchas horas y horas y horas que ni te topan ni te pelan o poquito tiempo pero que ese tiempo sea de valor. Para eso tenemos a nuestra psicóloga, la más top Sandy Caldera.
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¿Hola Sandy cómo estás?
B
Qué gusto Sandy.
C
Miren esta pregunta es capciosa, los conozco, los conozco. ¿OK, a ver, obviamente saben que voy a contestar? Que la calidad es más importante que la cantidad, pero eso no quiere decir que la cantidad no sea importante, o sea ahorita mucha gente se va a agarrar de que ya ven, yo les doy poquito tiempo pero efectivo no. El detalle es a ver por qué estás mendigando el tiempo de alguien o por qué estás caciqueando tú el tiempo que le das a alguien, Si estamos claros, cuando uno quiere a la persona o le estimas o eres tu, amigo, pareja, lo que tú quieras. Oye, pues como que tanto la calidad como la cantidad son importantes.
B
El interés tiene piel mis and, ¿Sí
C
o no mi pa?
B
Yo totalmente de acuerdo, porque por ejemplo,
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sé que mucha gente va a decir ya ven, yo les dedico una hora a la semana pero bien dedicada. Si, estoy de acuerdo y qué bueno y felicidades por eso. ¿Pero lo que yo alego es, y no podrías separarte de tu zona de confort? ¿Y no podrías dejar tu celular a un lado? Porque fíjense lo que ha hecho el celular y las redes sociales, es un mensaje muy fuerte, fíjense, por acercar a los que tienes lejos, estás alejando a los que tienes cerca.
B
Está cañón eso que dijiste, porque es cierto, muchas veces uno anda platicando con personas que ni ves, que ni pelas, que ni topas y a la persona que tienes ahí ni la volteas a ver. ¿Y qué hacer ante eso, Sandy?
C
A ver, ¿Qué hacer ante eso? Yo sí creo que uno tiene que aprender a ser asertivo, no es como que, ay no me dedicas tiempo, ¿Qué te pasa? No, sino decirle, oye, ¿Sabes algo? Dame chanza una hora, un ratito, porfa. ¿Fíjense, yo les voy a compartir esto y cuando vi el tema dije wow, no? Si algo que a mí se me quedó en el tintero y esto no lo voy a decir como psicóloga, sino como ser humano, fue que mi papá, que falleció hace va a ser dos años, me decía mucho a mí Sandy, quiero ir a tomar un café contigo, pero sin celular. Y yo, mi pretexto, Pao era papá, yo trabajo en el celular, yo vivo en el celular, mis pacientes necesitan el celular todo el tiempo y resulta que días antes de morir me dijo una hora, mis Andy, nada más una hora, pero ya no alcancé, no me digas, híjole. ¿Y eso es algo que te lo queda, yo fui, yo me considero que fui una buena hija, pero eso es algo que digo, neta no pudiste dar una hora, o sea, neta no pudiste soltar el celular? ¿Y saben que es algo que yo les sugiero? Nuestros viejitos, nuestros niños, la gente que nos ama nos necesita a full, completos, no nomás así como que a parcial, ¿Me entiendes?
A
Es que yo siento como le está diciendo a Pao que te metes al celular y estás viviendo una vida obviamente virtual, una estás teniendo una conversación, estás viendo cosas y a veces son cosas que pueden esperar, o sea, cuánta gente hasta en el auto manejando no van revisando el celular y no es necesario, o sea, eso puede esperar también hasta hasta llegar a tu destino.
C
Sandy lo que pasa es que estamos con un problemón y yo sí quiero traerlo aquí el miércoles. Tenemos un problema de FOMO, el FOMO es lo que te estás perdiendo, lo que tú crees que te estás perdiendo, porque cuando ya no sale nada, no te pierdes de nada, literal. Pero el problema es que nos da FOMO porque pensamos que todo mundo tiene una super vida y que mi vida es enana y es estéril, pues es enana y es estéril porque te la vives pegado a una pantalla y comparándote, en cambio si te dedicas a vivir, créeme que las cosas van a ser diferentes.
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Oye Misandi, vamos a poner el ejemplo de que estamos en una relación o con amistades o con quien sea, estamos en el celular y sabemos que somos adictos, cómo podemos hacer esta reversión, o sea, porque justo lo ves y dices no lo sueltas porque es una adicción,
C
¿Cómo pararla mi querida Pausazo Escúchenme familia, ahorita rehabilitar a alguien del celular es igual o más difícil que rehabilitar a alguien que quiere dejar las drogas o el cigarro, es muy, muy? Sí, porque es socialmente aceptado, porque si tú no tienes el celular en las manos, sientes que te falta hasta el calzoncito, como que te quiere regresar porque te sientes desnudo sin el celular. Entonces se tienen que hacer los 12 pasos de la rehabilitación, se tiene que hacer él solo por hoy, cuando no tengas trabajo, déjalo un par de horas, ejércitate y cuando vayas a dormir no lo cargues cerca de ti. Empieza por cosas pequeñas, pero empieza a hacerlas ya.
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Hoy tenemos con nosotros a experta psicóloga Sandy Caldera hablando sobre el tiempo que le damos a nuestros seres queridos, ¿Qué vale más, calidad o cantidad? ¿Y obviamente el celular es un tema muy importante, pero qué otras distracciones o qué otras cosas nos previenen de dar tiempo de calidad y de cantidad?
C
Sandy Señora, prepárese porque ya los perdimos, ya viene el mundial, o sea, no la va a pelar, no le, No le va a hacer caso. ¿Igual también otra cosa, el trabajo, familia, cuántas veces te llevas el trabajo a tu casa? Y yo me acuso, o sea, cuántas veces lo hacemos y no está bien el trabajo nos puede sustituir, al rato nos pueden quitar el trabajo y al rato traen otra persona, otro locutor, otro psicólogo, otro conductor, lo que sea, pero tus hijos, tu esposa no te puede sustituir.
B
Así es.
A
A ver.
B
Ay qué fuerte.
A
Sandy, ¿Dónde la gente para aprenderle un poquito más este tema? ¿Te pueden contactar por favor si sienten que un familiar está distraído, no les está entregando el tiempo de calidad y de cantidad?
C
Por supuesto que sí, en todas las redes sociales estoy como Sandy Caldera, Sandy Caldera y estoy en el 619-451-7037 619-451-7037 y obviamente en mi casa la única, el mejor Programa del Universo, el bueno, la mala y el feo, puro show.
B
Gracias, te queremos.
A
¿Venimos de platicar con experta psicóloga Sandy Caldera de cómo tratar de dar tiempo de calidad y de cantidad, o sea, la pregunta no es que es más importante, yo creo que los dos son súper importantes y quién no quiere que te den tiempo de calidad en una cantidad grande? Claro, más que nada.
B
Pero hay veces que no te hacen caso y es difícil tener tiempo de cantidad de calidad, pelón, le hablas a la gente, está en el teléfono, está hablando por el celular, está escuchando música, hay personas que todo el tiempo traen los audífonos o traen un audífono y están oyendo música y tú les estás hablando y no sabes si están escuchando un podcast o están escuchando música o estos lentes inteligentes están viendo cosas y tú ahí estás y te pelan.
A
¿Pregunta para ti que nos escuchas, qué distrae a esa persona que tú le pides? Pues tiempo de calidad, tiempo de cantidad, pero lo notas, la notas distraída, distraído en otras cosas. 1 8 5 5 3 7 0 3 1 0 0 A ver, tenemos a Meli con nosotros. Hola Meli.
D
Hola, buenos días.
A
Buenos días.
B
Hola reina.
A
¿A ver, a ti te pasa algo con tus hijos, no Meli?
D
Sí, fíjate que con la tableta y el celular, porque tengo uno chiquito, él está atorado en la tableta.
A
¿Qué edad tiene tu niño?
D
Ese tiene 7, va a cumplir 8 ahora en mayo, pero bien metido.
B
¿Y qué les dices Meli, cuando están ellos en el celular o en la tableta?
D
¿Mira que también yo noté que parte era mi culpa porque cuando yo iba por él a la escuela yo me llevaba la tableta ándale para que? Porque después de él yo recogía la otra niña que está en la high school y nos esperábamos un rato.
A
¿Y que dijiste? Para que se entretenga.
D
Pero luego dije no pues porque mejor que platique conmigo un rato. ¿Ya me la dejé de llevar y luego me decía o préstame tu teléfono, no? ¿Y cuéntame qué hiciste, cómo te fue? Así ya empezábamos y me la dejé de llevar y otra era hora de comer y él en su tableta y mi hija en el teléfono y hasta con los audífonos. Ya llegó el punto que yo dije bueno pues estamos, ahora sí estamos comiendo solos, estamos comiendo solos porque cada quien en su mundo. Y ahora dije no, ya a la hora de comer cero aparatos en la mesa.
A
¿Y como lo tomaron tus hijos?
D
Al principio no querían. ¿No, pero es que no, pero por qué? Pero es que si estamos comiendo. Sí, pero no están aquí.
B
Claro, no conviven, no hablan.
A
Oye Meli, sabes a mí que me ha pasado en lo personal que cuando estoy solo, o sea mi vieja, la sargento, o sea que voy a comer solo, pues que no voy a comer con mi pareja, con mis hijos, cualquier cosa. Te pones el celular para entretenerte tú.
B
Sí.
A
Y no sé si les ha pasado a ustedes, pero no te das cuenta cuánto comes, lo que comes.
B
Claro.
A
Porque como no estás en el momento a veces ni lo saboreas.
B
Meli, es una de las razones por la que la gente engorda por el celular, ¿Sabías eso? Sí, claro, claro,
D
sí, sí. También ahora mi trabajo también es en el celular de que agenda me, que cambia mi horario y que esto y que el otro y ahora lo que yo también he hecho es yo ignoro, ignoro los mensajes. Por ejemplo ayer fin de semana tengo gente ya diciéndome agenda me, que cámbiame esto y que enfócate aquí, enfócate. Yo dije váyanse. Yo ahorita aparte era Easter, yo andaba con mis hijos para allá y para acá. Sí, pero ya el fin de semana yo ya ignoro los mensajes, o sea pones límites.
A
Un mensaje a ustedes que no me contesten, voy y los saco de los pelos de su casa, donde estén.
B
No, de aquí a que llegue, de aquí a que llega en dos años
A
a mí más cinco minutos. No hombre, les pago para que estén conectados conmigo 24.
B
No, pero si hay veces que uno está en una cita romántica o que está con los papás o que está con algo y te están escribe y escribe, escribe del trabajo, fuera del trabajo y tú andas contestando y pierdes el enfoque de lo que estás viviendo en ese momento real. Porque uno trabaja para tener dinero, para poder solventar tus cosas y ser feliz.
A
Claro.
B
Entonces si tú trabajas y cuando tienes tu tiempo libre que tienes que disfrutar, no lo puedes disfrutar porque estás trabajando,
A
ponen a chambear, no tienes ningún tiempo libre. Tenemos Ángel con nosotros.
D
Angelito Hola, hola, buenos días. Arriba Zacatecas.
A
Saludos zacatuercas. Ángel, ¿A ti te ha pasado con tus amigos? No. ¿Qué los impide de tener tiempo de calidad o de cantidad?
D
Con mis amigos y con mi niña de 12 años, porque por ejemplo, yo estaba desacuerdo con mi esposa, bueno, con mi ex mujer, a decirle que mi niña tiene 12 años y todavía no es, todavía no está apta para tener un celular prácticamente. ¿Por qué? Porque nos empezó a bajar las calificaciones, empezó a hacer las páginas del TikTok, empezó a hacer una página que distinga, que empezó a ganar el número de sus amigos. Entonces le dije, te dije que no le diéramos el teléfono a la niña todavía porque está en la merozco. El teléfono se le tiene que dar a un niño cuando ya está en la high school, cuando ya está un poco más maduro y puede entender la herramienta que tiene en la mano.
B
Sí. ¿Y se lo quitaron el teléfono o ella sigue teniendo el teléfono?
D
No, no, claro, claro, claro. La tuvimos que castigar porque nos estaba bajando las calificaciones, se la pasaba viendo tiktoks, se la pasaban tomando fotos. Entonces le dije, no, no puede estar así. En cambio con mis amigos, cada vez que yo voy con mis amigos digo yo, ¿Saben qué? No quiero que ganen el teléfono o vamos a ir a comer y nos lo vamos a pasar un rato o si va a estar en el teléfono, pues ni siquiera ni me inviten.
B
Claro.
D
Y hay veces que no me invitan porque yo soy muy estúpido. Eres muy controlador. Entonces digo yo, no güey, o sea, vamos nosotros vamos a un restaurante, vamos a comer, ¿Cómo te fue? ¿Que hiciste? No te he mirado como un mes y para que estés en el celular y para que estés ahí nada más dándole like a fotos que son fake, o sea que ni siquiera son reales en Facebook o en Instagram.
B
Claro.
D
Pues no.
B
Mira, hay restaurantes Angelito, donde hay una caja al centro y te dicen deja tu teléfono al centro y el primero que lo agarre paga la cuenta, o sea, hay muchos restaurantes que ya se están sumando a esta iniciativa porque es horrible ir a un restaurante y ver que nadie se habla.
A
Con razón el pelón no me contestaba un mensaje que le mandé. ¿Por qué no? Imagínense perder eso de pagar la cuenta,
B
pagando la cuenta de 10 personas.
A
Prefiero morir. Es más, yo le dije a mi vieja discúlpame mi amor y por eso no me contestaste todo el fin de semana, Le digo, claro, si no tenía
B
que pagar, si no tenía que pagar
A
los tacos, le digo, pero ya estoy aquí, feliz martes, me aparecía. Escucha una nueva temporada del podcast más divertido y ríete con todas nuestras ocurrencias y hartas locuras.
C
Pura gente pirata.
A
El bueno, la Mala y el Feo puro Xiao.
B
Ay, ay, ay, no te vuelvas loco. Ya regresamos con el podcast Del bueno a la Mala y el Feo puro show.
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A ver, vamos a regresar a continuación con la enchufada. A la gente que nos manda mensajes en las redes sociales, thank you very much. Tenemos el contacto de un compita que es bueno para el fútbol, pero tiene la cara como de morrito. El va. ¿Y eso que es treintón?
B
Pau, no manches, es que hay hombres que tienen baby face.
A
Ándale, baby face traga años. Sí, vamos a hacerle una broma a continuación. ¿Te crees muy trucha? Aguas, porque cuando menos lo esperes el bueno, la Mala y el Feo te pueden dar una enchufada. Tenemos el teléfono de un compita que Pau, el vato tiene baby face. Baby face, o sea ya está treintón y todo.
B
Es que hay hombres que tienen baby face y se vende de diecisiete, dieciocho.
A
No sé si le gusta jugar al fútbol. Bueno, Sí, con el señor Antonio, por favor.
D
Aquí estamos a la orden.
A
Señor Antonio, mire, mi nombre es Roberto Rodríguez, le estoy llamando de parte de un club de fútbol. Señor, me dicen que usted juega fútbol.
D
Así es Roberto, juego en la posición de portero.
A
Portero. Justo la posición que necesitamos en nuestro equipo en este momento. ¿Qué edad tiene usted, Antonio?
D
Tengo 30 años.
A
30 años. Pero aquí he visto su fotografía en redes sociales. Se ve muy joven usted, Antonio, se ve casi como adolescente.
D
Pues casi. Pues hay que estar en forma, hay que hacer ejercicio.
A
Pues mira, llamamos para ofrecerte la posición de portero, Antonio, me parece muy bien.
D
Pues échale ganas. Vamos para adelante.
A
Esa es la actitud. Mira, te queremos para el equipo Nido Águila.
D
Nido Águila. Pero con el León los Leones Negros no se llevan.
A
Bueno, sí, de hecho Leones Negros es uno de nuestros peores enemigos. Mira, te estoy amando del equipo juvenil infantil de las Águilas de la América. Y queremos invitar a que seas el portero.
D
¿Será que limpiarles el pañal o cómo?
A
No, mira, vamos a comenzar un torneo muy importante y te queremos de jugador estrella.
D
No, Pues yo tengo 30 años, amigo. Pues yo no soy Baby City. Yo puedo jugar con los niños de 8 años.
A
Entendemos Antonio, pero no, no te quiero de Baby City. Te quiero de portero, de estrella del equipo. Es más, tú vas a ser el capitán porque tienes una cara de niño. Aparte estás chaparrito, Antonio.
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No, pues sí, pero yo ya tengo mis años, tengo mi experiencia. ¿Yo cómo va andar cuidando niños?
A
Mira, yo te veo cara a lo mucho de 11 años si pasas Antonio. Y luego eres lampiño.
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No, pues lampiño soy, pero hoy voy a pasar de panzazo. No, oiga, yo puedo jugar ahí, yo puedo jugar con los niños. Yo me siento ya para casi para ir a la selección. ¿Cómo me voy a bajar allá de cuidar niño, no? Oiga.
A
Pues mira Antonio, de aquí del Nido Águila sí podrías ir a la selección. A la selección infantil. No por el cuerpito ese que tienes así de niño chaparrito.
D
Yo no soy niño. Está bien que me parezca Chabelo, pero pues yo ya tengo mis años. Yo quiero jugar algo más. Algo más Bien. No va a andar de Baby City.
A
No, no vas a andar de Baby City. Vas a ser la estrella del equipo. Anímate Antonio. Es más, mira, junto con el pago también te vamos a dar tu hamburguesita y hasta tu nieve.
B
¿Cómo la ves?
A
Tu ice cream. Bueno, sí Antonio, se nos cortó la comunicación. Mira, ya te tengo tus shortcitos también y tus calcetitas.
D
Me voy a poner tirantes. Oiga, pues ni que fuera Chabelo.
A
A ver, cómo estás chaparrito, Antonio. Ya vi tus fotos y tu carita de niño. ¿De qué tamaño utilizas para mandarte pedir tus taquitos?
D
Oiga, ya le dije, yo soy un hombre de 30 años, no soy un mocosillo.
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Pero tienes cuerpito de niño. Estás chaparrito, Antonio. Cara de niño y Lolan piñito.
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¿Ya no me esté molestando, vale? ¿Porque fíjate, por cierto, conejo tan chaparrito, Jorge Campos, yo me parezco a ellos, vale? Me quieres con los niños, No friegue.
A
Bueno, Eso es todo. Eso es todo. Eso es todo. Amigos, hasta aquí se acabó el episodio del Buena, la Mala y el Feo en podcast.
B
Gracias por escuchar el podcast del bueno, la mala y el Feo.
A
Neta, pero las risas y diversión pues no paran. Así es que sigue escuchando más episodios del podcast del bueno, la mala y el Feo. Puro show.
Fecha: 13 de abril, 2026
Duración de episodio relevante: 00:01 – 15:18
En este episodio, Raúl “El Pelón” Molinar, Paola “La Mala” Sasso y Andrés “El Feo” Maldonado abordan con humor y honestidad la eterna pregunta en las relaciones de pareja (¡y en la vida en general!): ¿qué es más importante, la cantidad de tiempo juntos o la calidad de ese tiempo? Acompañados de la psicóloga Sandy Caldera y llamadas de la audiencia, navegan anécdotas, opiniones y consejos —todo con su característico toque relajado, divertido y directo. El tema cobra relevancia en la era del celular, el FOMO y las distracciones tecnológicas.
(01:53) Sandy Caldera entra fuerte: “La calidad es más importante que la cantidad, pero la cantidad tampoco deja de ser importante.”
(02:45) Sandy enfatiza que el verdadero balance requiere ambas, y critica el pretexto de sólo dar “poquito pero efectivo”:
"Por acercar a los que tienes lejos, estás alejando a los que tienes cerca." (Sandy Caldera, 03:05)
(03:29) Recomienda asertividad y límites sanos:
“No es como que, ay no me dedicas tiempo, ¿qué te pasa?, no. Sino decirle, oye, ¿sabes algo? Dame chanza una hora, un ratito, porfa.”
Testimonio personal: Sandy narra cómo su papá le pedía una hora a solas sin celular; ella se excusaba por el trabajo, y lamenta nunca haber podido dársela antes de su muerte. Eso la marcó y ahora transmite la importancia de tiempo real y atención total:
“Nuestros viejitos, nuestros niños, la gente que nos ama nos necesita a full, completos, no nomás así como que a parcial.” (Sandy Caldera, 04:37)
“El problema es que nos da FOMO porque pensamos que todo mundo tiene una súper vida y que mi vida es enana y estéril… pero si te dedicas a vivir, créeme que las cosas van a ser diferentes.”
“Rehabilitar a alguien del celular es igual o más difícil que rehabilitar a alguien que quiere dejar las drogas o el cigarro…” (Sandy Caldera, 06:08)
Tips básicos: dejar el celular lejos para dormir, hacer ejercicio, empezar con pequeños cambios.
“El trabajo nos puede sustituir… pero tus hijos, tu esposa no te pueden sustituir.” (Sandy Caldera, 07:28)
“Llegó el punto que yo dije bueno, pues ahora sí estamos comiendo solos porque cada quien en su mundo. Y ahora dije no, ya a la hora de comer cero aparatos en la mesa.” (Meli, 10:22)
"Cuando estoy solo me pongo el celular para entretenerme… y no te das cuenta cuánto comes, ni lo saboreas."
"Es una de las razones por la que la gente engorda por el celular."
(12:41) Ángel comparte que no permitió que su hija de 12 años tuviera celular; bajaron sus calificaciones por TikTok y redes.
Decide poner reglas duras:
“Le dije que el teléfono se le tenía que dar a un niño cuando ya está en la high school, cuando ya puede entender la herramienta que tiene en la mano.” (Ángel, 13:21)
Y con los amigos es tajante:
“Cada vez que voy con mis amigos digo, no quiero que saquen el teléfono... Si va a estar en el teléfono ni me inviten.” (Ángel, 13:51)
Discusión sobre restaurantes que incentivan guardar el teléfono:
“Deja tu teléfono al centro y el primero que lo agarre paga la cuenta.” (La Mala, 14:27)
Este episodio mezcla humor, testimonios personales y consejos especializados para poner sobre la mesa la importancia de dedicar tiempo real y de calidad a los seres queridos. Ni los amigos ni la familia pueden ser sustituidos, mientras que el trabajo y las redes sociales sí; la invitación es a soltar un rato el celular y vivir plenamente con los que tenemos cerca.
El balance entre cantidad y calidad se refleja en las acciones cotidianas y las reglas que nos ponemos a nosotros y a quienes amamos. ¡A soltar el teléfono y abrazar la convivencia real!