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A
Dicen que los duendes son pequeños, traviesos e inofensivos, pero quienes los han visto de cerca saben que no tienen nada de tiernos. Sombras moviéndose desde la oscuridad, risas que vienen de rincones imposibles y pequeñas manitas capaces de tocar hasta lo imposible. Para algunas personas, dueños de la naturaleza, incluso guardianes. Para otros, seres malignos, seres peligrosos, capaces de robarse hasta lo más prohibido para un padre, sus hijos. Y esta noche hablaremos de estas tantas historias que nos dejan la piel chinita, que nos cuentan qué pasa cuando lo más inocente se mezcla con lo más antiguo. Bienven. ¿Qué tal amigos? Sean bienvenidos a un capítulo más de Podcast Extranormal, Mi nombre es Paco Arias y estoy feliz de estar nuevamente en un episodio con todos ustedes. Familia, les tenemos un tema bastante bueno, un clásico de terror, algo que cada vez que lo grabamos y cada vez que nos empapamos de más historias siempre terminamos con muchísimo miedo, porque algo que parece tan sencillo o tan inofensivo puede ser tan devastador como el tema de los duendes. Para esta noche nos acompaña un buen amigo que me da mucho gusto que nos acompañe, Gabriel Cruz, ¿Cómo estás?
B
Hola, ¿Qué tal? Muy feliz, muy emocionado de estar, de estar aquí contigo y sobre todo con esta. Con este tipo de historias pues aterradora, tanto para niños como para papás.
A
Claro, sí, es que es un fenómeno que no mide la edad, no mide nada, o sea, realmente muchas personas atraviesan ese tipo de situaciones, el tema de duendes, chaneques, aluxes, muchos nombres, muchos nombres, pero un mismo fenómeno. Hermano, antes de empezar, para la gente que te está conociendo por primera vez, me gustaría que por favor te presentes ¿Quién eres? ¿Redes sociales?
B
Claro, pues yo soy Gabriel Cruz, soy originario de San José Chiltepec. En redes sociales me pueden encontrar en Instagram como gaps G Cruz, ahí ando en Instagram subiendo un poquito de contenido, de cosas que platicamos.
A
Perfecto hermano, muchas gracias por aceptar la invitación. Familia, ya sabes que antes de empezar los episodios te pido encarecidamente que te suscribas a este canal, actives las notificaciones, si escuchas también esto en medios de podcast como Spotify, ahí también nos puede seguir y también calificarnos con 5 estrellitas en Spotify, te lo vamos a agradecer muchísimo porque nos sigue motivando para seguir trayendo nuevo contenido, mejores historias y también esforzarnos en todos los ámbitos, desde el lado de producción, videos, a todo, todo lo que es producción gracias a ustedes, pues nos motivan a seguir haciendo mejoras continuas. Y también recordarte que hay una continuidad de este episodio que estará disponible en nuestra página web, que es para que vayas si te atreves, porque allá solamente está la familia de Hueso Colorado. Y ahora sí, mi querido Gabriel, fíjate que yo estaba leyendo mis historias, ya la gente sabe que yo me pongo a leer siempre de madrugada, me voy durmiendo entre dos, tres, cuatro, a veces cuando son muchas cosas, hasta las 5 de la mañana. Por este motivo no me encuentro temprano porque si me suelo despertar ya tarde porque yo trabajo mucho de noche. Entonces fíjate que pasa una situación que pocas veces externado, pero cuando yo leo historias y son fuertes, normalmente empiezan a ocurrir cosas extrañas, el ambiente cambia, la situación se pone más tensa la energía incluso. Eso es lo que cambia precisamente la energía y solamente pasa con algunos fenómenos paranormales, por ejemplo, exorcismos, demonios, incluso brujería cuando nos metemos a cosas muy oscuras. Pero cuando leo historias de duendes pasa algo raro y es que voy a contar una anécdota muy rápida, muy, muy rápida. Llegó a quedarse en casa una persona de la familia. Ese día se quedó en el cuarto de huéspedes que tenemos para las personas que nos visitan. ¿Yo estaba despierto, mi esposa y mi hijo ya estaban dormidos y yo pues tengo mi escritorio, tengo una silla y me pongo yo a estudiar, me pongo a leer, pongo música de fondo porque a mí me gusta mucho leer ambientizando, no? Todo, me pongo esta música que de fondo que te mete más en el, en el contexto de la historia y empiezo a leer, ya había leído unas dos, tres historias y empecé a sugestionarme, digo, no es que no me pase y no es que sea inmune tampoco, claro que no, pero pues ya de tantas cosas que lees, pues ya como que domina ciertas cositas, ¿No? ¿Y yo me di cuenta porque empecé a notar algo extraño y lo voy a conectar ahorita con el familiar que estaba en mi casa también durmiendo, OK? Tenía yo los audífonos, estaba yo leyendo las historias y empecé a escuchar una risa, así como una risita pequeñita, apenas audible y yo lo que pensé en ese momento es ese efecto de la música de fondo. No le hice caso, seguí en lo mío. Como a los 5 o 10 minutos, nuevamente volví a escuchar esas risitas, pero un poquito más fuerte. Y yo dije, ah, caray. Lo que hice rápido fue poner pausa, puse en pausa el vídeo, me quito los audífonos, volteo a ver la cama, estaba mi hijo dormido, estaba mi esposa dormida, todo normal, todo tranquilo. Dije, fue, me asomé hacia afuera porque tenemos un balcón. Dije, voy a ver si alguien está. Digo, pues eran las 4 de la mañana, esa hora todavía está riéndose hasta ahora, ¿Quién va a estar? Entonces nada, todo oscuro, la calle totalmente solitaria, pues nadie está a esa hora despierto. Y dije, dije, mira, creo que me voy a tranquilizar. Agarré, bajé a la planta baja, a la cocina, fui por agua, pero en ese camino, en ese lapso de ir caminando de mi recámara a la cocina con todo oscuro, solamente iba yo con la linterna de mi teléfono. Vuelvo a escuchar esas risitas, me quedé a mitad de las escaleras paralizado porque dije, esas risas si son de aquí. En ese momento ya no fui hasta la cocina.
B
No, no, no, ya no fui.
A
Me regresé. ¿Pero por qué me regresé ahí? Ahí te va. No me regresó tanto el miedo. Si estaba sintiendo el miedo. ¿Sabes lo que realmente hizo que yo me regresara y corriendo mi hijo empezó a llorar? Pero de esas veces que está gritando, entonces yo me doy la vuelta, corro, veo mi esposa que está con la luz encendida, digo, ¿Qué pasó? Dice, no sé, no sé, dice, empezó a llorar. Este, no sé, dice, simplemente empezó a llorar. Se empezó primero a quejarse y empezó a llorar. Y la gente que escucha este podcast sabe pues que mi hijo es muy sensible a este tipo de situaciones, tiene mucha sensibilidad. Y a esa hora, a esa hora que eran como las cuatro y cuarto de la mañana, cuatro, veinte más o menos, dejé de leer, nos pusimos a orar, nosotros hacemos algo muy, muy de nosotros para calmar la situación. Leemos algunos salmos y al día siguiente en el desayuno, bueno, para mí era almuerzo, yo me desperté tarde, estaba hablando con esa persona que se estaba quedando, su cuarto está un poco retirado de mi habitación. ¿Entonces digo, y como dormiste? Me dice, bien, excepto que en tu casa espantan, me dice, ¿Por qué no me dices que pues todo estaba bien? Esta persona, su habitación tiene una ventana bastante grande que da hacia pues otro balconcito y dice yo tenía las ventanas cerradas, las cortinas que son unas cortinas blancas, pero afuera hay un foco, entonces si alguien está afuera se ve no, si dices que no me lo vas a creer, yo sé que no me lo vas a creer o posiblemente sí, pero me despertaron unas risitas, me dice y cuando volteo hacia el frente pues veo como algo pequeñito pasa corriendo y te das cuenta por la sombra. Entonces uno eso lo que yo escuché lo de mi hijo y digo no sé qué sucede con el tema de duendes, pero yo personalmente creo, y esto es una hipótesis muy ambigua porque no tengo el fundamento tal cual que lo pueda demostrar, yo creo que las historias de duendes, los duendes son un tipo de ser que sí pueden atraerse solamente con mencionarlos o si también tu vibración, tu sugestión hace que tu energía cambie. También obviamente siento que el duende es más fácil de traer o de jalar que otras cosas. Entonces si alguien escucha una risita durante esta grabación, pongan pausa el vídeo y asegúrense que estén completamente solos. Uy no, porque esto me pasó leyendo estas historias.
B
Fíjate que esta parte de duendes es que tú dices como de manifestar, de atraer. Es muy curioso porque yo considero más por experiencias que estaba escuchando de entre amigos y todo, es un poquito más común cuando hay niños.
A
Exacto.
B
¿Y niños porque esta interacción y sobre todo a veces cuando son hijos únicos que tienen más como esta interacción de a veces cuando cuentan sobre sus amigos imaginarios, cuando cuentan sobre jugar con otros niños, porque yo tengo también recordatorios de cuando era niño con otros niños que me decían ay, es que en las tardes veo a mi amiguito y yo no, pues cómo es? No, pues es así, así no me contaban como si fuera un niño, sabes, o sea, te cuentan, te describen a otra cosa.
A
Claro.
B
Y justamente por ejemplo tengo, tengo un sobrino en casa que de repente saca comentarios y dice ay, es que mi amigo imaginario y yo solo volteo a ver a mi hermana así de ojo.
A
Sí, muy atentos, ¿No? Sí, sí, Fíjate que yo quiero empezar contándote una historia que es especial porque esta ocurre en Tuxtepec, Oaxaca, o sea aquí y la comparte una persona al correo que le quiero mandar un saludo porque se llama Elizabeth. Saludos Elizabeth Morales, gracias por compartirnos tu historia y para esto te quiero hacer una pregunta. ¿Tú has escuchado de que los duendes se pueden enamorar de un? ¿Específicamente de una niña?
B
No, no, de eso nunca lo había escuchado. ¿De convivencia? Sí, de enamoramiento.
A
OK, mira, esta historia ocurre en el año 1975 en Tuxtepec, Oaxaca y lo vive la mamá de Elizabeth. Elizabeth solamente nos comparte esta historia que realmente la vivió su mamá. Su mamá en aquel entonces era enfermera en el Hospital Regional de Tuxtepec, se dedicaba pues prácticamente a brindar apoyo médico, anestesia, sueros y toda la función que hace una enfermera en aquel entonces, tal cual como ahorita nos dice que pues Tuxtepec era una zona pues bastante más rural, cubierta por grandes extensiones de plataneras, muchas, mucha siembra de piña, mucha siembra de caña, o sea de los, de las cosas que más se trabajan aquí en Tuxtepec. ¿Nos dice que era una noche normal, una noche muy común, normalmente ciertos días o hay momentos donde las noches son muy tranquilas y también existen noches que son muy pesadas, donde hay mucho movimiento, mucha energía, mucha energía negativa, muchas personas con estas urgencias, sabes? Bastante movimiento, pero no, esa noche era muy tranquila. Estaba la mamá de Elizabeth con otra compañera platicando, ¿No? Como dicen por echando chisme, platicando, pues no había trabajo, es más que darle seguimiento a las personas que estaban internadas. De pronto llega una persona que es una señora acompañada de su esposo y una pequeña niña de aproximadamente unos seis, siete años, dice que pide la atención médica urgente. En aquel entonces dice que el doctor estaba dando seguimiento a otra consulta, pero como se trataba de una herida, pues dice la enfermera, yo le iba a dar la atención, lo básico, ¿No? Pasa la niña y se da cuenta de que tiene una herida en la parte del brazo bastante pronunciada, era como más como una mordida, lo extraño y esto nos lo dice Elizabeth, dice mi mamá, pues en urgencias ya había tendido picaduras de serpientes, mordeduras de perros, o sea, una variedad, si, una gran variedad de todas estas cosas y se le hizo extraño porque la mordida que tenía en su brazo parecía como una mordida humana, como de otro niño, o sea no era una mordida de animal, de algún animal. Lo extraño de todo esto es que esta mordida ya presentaba un estado bastante avanzado, de hecho ya estaba muy infectada y ella empezó a hablar con los papás y les empezó a decir porque hasta ahorita traen a la niña, o sea esto si se complica pues puede, podemos hasta volarle todo el brazo, no se, le empezó como a alarmar a los padres que porque hasta ahora, que por qué no antes, que no sé qué y los papás le dicen es que esto tiene dos días, no tiene tanto tiempo, dice no me vas a venir a mí a decir yo sé de esto y dice no, es que realmente tiene dos días y pues qué pasó, Dice pues no sabemos, creemos que un perro o algo mordió a la niña y dices que esto no es mordida de perro. Ella, la mamá de Elizabeth, la enfermera le habla a su compañera para que vaya y observe cómo está esa herida y al llegar cuando ve esta otra enfermera hizo una reacción bastante peculiar y extraña porque fue como de miedo y asombro, se dio la vuelta, dijo con permiso, ya regreso y se fue. La mamá de Elizabeth se queda así como de OK, estás bien y le dice a los padres y a la niña un momento, regreso, permítame un segundo. Se sale también del consultorio y le dice a su compañera qué te pasa, o sea te estoy hablando para que me apoyes porque solamente llegas y te vas, ¿Qué ocurre? Y esta enfermera le dijo algo que obviamente no lo creyó y fue esta.
B
Absurdo, ni lo esperaba supongo.
A
Claro, o sea una persona que se dedica al ámbito de la salud que te diga esa mordida es hecha por un duende, especialmente aquí se les conoce como chaneques, esa es una mordida de chaneque y la niña corre peligro. ¿Cuando escuchó eso la mamá de Elizabeth se queda así como de es en serio lo que me estás diciendo? Ella le dice es en serio Y ya fue que le empezó a explicar, mira, dice esto es más que más que ser un rumor, era una creencia de mis abuelos y te das cuenta, observa el cabello de la niña, trae unas trenzas muy extrañas hechas como si fueran con una mano muy pequeñita, muy delicadas y esa mordida se veía antes en algunas niñas del pueblo y tiene, yo, o sea, tiene muchos años que yo no veo una mordida así, es mordida de duende. Y la mamá Elizabeth, renuente, obviamente se entiende así de, oye, hay una urgencia, si esto se llega a infectar más, puede producir que amputemos. Y dice, no, atiéndela tú, ya regresó. Pero seguía con la espinita y le empezó a hacer plática a la niña y a los papás, y los papás le estaban, bueno, para empezar, los papás venían de un lugar cercano a Tuxtepec, que es San Bartolomé, y empezó a platicar con los papás para saber qué había pasado. Los papás le cuentan, sobre todo el papá le dice que tenían ellos más o menos una semana o dos de que lo acaban de contratar para cuidar unas tierras donde se sembraba plátano, plataneras, y ellos vivían en una casa y el trabajo de él era cuidar, dice, desde que llegamos, pues todo normal, mi niña empezaba a jugar entre las matas, o sea, como cualquier niña, todo normal. Si, nos llegó a decir que tenía un amiguito imaginario, bueno, un amigo, no les dijo amigo imaginario, un amigo. Y si la veíamos jugar entre las matas de plátano, se escondía y un día, pues siendo, ojo, no era de noche, eso fue de día, la niña empezó a llorar, gritó y empezó a llorar y llegó con nosotros y nos enseñó el brazo. Entonces fíjate también la tontería de a veces actuar sin saber, a la mano estaba uno de nuestros perros y le dieron sus trancazos, le dieron sus trancazos al perrito que nada, nada que ver, este, y dice, creemos que fue el perro. Y es cuando esta enfermera, la mamá de Elizabeth, le dice, es que no es mordida de perro, o sea, las mordidas ya le empezó a explicar cómo es una mordida de perro, dice, esto es una mordida de una persona, y dice, me permite, voy a hablar con su hija, como que les pidió un poquito de privacidad para que la niña se abriera, se abriera a contar las cosas y es donde le empezó a decir, este, hija, ¿Qué te pasó? Cuéntame. Y la niña no quería hablar, no quería hablar y como que agachaba su mirada y como que lloraba. Para este punto la mamá de Elizabeth, la enfermera, pensaba otra cosa, ¿Sabes? Ella más que pensar en un tema paranormal, pensaba en un tema de abuso Sí claro, o sea. Y le dice hija, dime con toda confianza ¿Quién te hizo esto? ¿Fue tu papá? ¿Fue algún primo, fue un hermanito, algún otro vecinito, alguien? ¿Cuéntame, cuéntame quién fue? Y la niña levanta la mirada y le dice fue mi amigo. ¿Y que edad tiene tu amigo? Es un adulto, es un niño, o sea como empezó a sondear, dice no, es un niño. ¿Ah OK, y porque te mordió? Es que yo no quería jugar con él. OK, sígueme contando. Dice que estaban jugando, que el niño llegaba todas las noches a verla y por las mañanas en el día jugaba con él, pero un día dice yo no quería jugar y él me jaló del brazo para que yo jugara, yo no quise jugar y me mordió. ¿Y qué pasó? Cuando yo empecé a llorar y llegó mi papá, el niño salió corriendo, dice hacia dónde están el monte, donde ya termina las tierras, donde está sembrado el plátano, donde pues son las plataneras y se fue hacia el monte. ¿Y pues esta enfermera está escuchando todo eso y por un lado recordando lo que su compañera le dijo, dice OK, dice que terminó de limpiar la herida, agua oxigenada, alcohol, siguió haciendo su trabajo, por ahí recetó unos medicamentos para la infección, la inflamación, todo esto y se deme un segundo, se regresa con su compañera y le dice a ver, me dijo esto la niña? Y la compañera le dice yo te.
B
Lo dije, te lo dije claro, pero.
A
Tú no me estás creyendo y todavía un incrédulo, obviamente pues no estás acostumbrado todo eso. ¿Ella le dice y que se supone que le debo de decir a los papás? Y dice mira, si quieres yo se lo digo. ¿Ya fueron las dos de regreso y dice que hablando con los papás, esta otra enfermera le dice miren, les voy a decir algo, probablemente se les haga extraño, lo entiendo, pero es por su bien, su niña ha estado jugando con un niño, o aparentemente eso es lo que ella cree, pero es un niño que ustedes no ven y que solamente ya ve y los padres así como de sí, sí hemos visto como se la pasa corriendo o como que se esconde pero está sola, OK? Esa mordida, aunque ustedes no lo crean, no fue hecha por ningún animal ni por ningún ser humano, fue hecha por un chaneque y así los papás así como de dice yo sé que no va a creer, pero si de verdad quieren que esto se aleje de su hija, busquen ayuda de un sacerdote que vaya a bendecir las tierras, que vaya a bendecir su casa, busquen ayuda espiritual porque este duende, este chaneque la marcó, eso fue una marca lo que hizo y va a regresar en algún momento. Lo que cuenta la mamá de Elizabeth y que Elizabet nos comparte a nosotros es ellos se retiraron y que nunca volvieron a regresar al hospital. La mamá de Elizabeth ya no los volvió a ver, no sabe qué pasó, si lo hicieron, si no lo hicieron, si se fueron, no sabe absolutamente nada. Pero esta enfermera, la mamá de Elizabeth, solamente dice ha sido la noche más extraña, más bizarra y más aterradora porque algo que creyó que era como, sabes, como un cuento que contaba su compañera, que haya sido confirmado por los padres y por la propia niña, cambia completamente tu panorama.
B
Sí, que lo haya vivido en carne propia, o sea, es de estas clásicas historias que tú vas escuchando, que escuchas en una plática de manera normal y que de repente la vives, no sabes qué pensar, o sea, no sabes qué tanto es real, qué tanto no es real, pero cuando tienes el testimonio y cuando te lo están confirmando, entonces ya es otro rollo muy aparte.
A
Así es, pasan muchas cosas muy raras y te digo sobre todo porque rara vez personas o personal de la salud pues prácticamente creen o llegan a creer en estas cosas, porque entiendo perfectamente la postura que tienen algunos, ojo, no todos, pero algunos obviamente pues estudiaron todo esto, obviamente tienen un fundamento bastante científico y que a veces va a ser muy extraño o muy difícil creer este tipo de historias, pero que eso no exhuma, que no pasen.
B
Sí, claro.
A
Siguen ocurriendo en alguna parte del mundo.
B
Siempre, siempre. Y fíjate que volviendo a esta parte que estábamos hablando de que tienen mucha interacción con niños, yo te voy a contar otra cosa.
A
OK.
B
Esto me lo contó una amiga, entonces qué puntia normal ella no es de que le gusten los niños, no es de que. Es más de que no les tiene paciencia. Es de que no les tiene paciencia, pero que su hermana una noche le pidió el favor, le dijo oye, échame la mano, mira, voy a salir con mi pareja, ayúdame a cuidarla, no la quiero dejar con cualquier desconocido y dijo.
A
Bueno, iba a cuidar a su sobrino.
B
Iba a cuidar a su sobrino, prácticamente un niño de un año, año y medio más o menos. Entonces, la primera noche, todo normal, ella tenía el monitor, el niño en su habitación, ella se va a la sala con el monitor a un lado, prende la tele y de repente en el monitor comienza a escuchar una interferencia. Obviamente si estás cuidando un bebé, todo te alerta. Claro, sube, se pone a ver al bebé normal, el bebé estaba despierto efectivamente, pero estaba mirando a la nada, solo mirando a un punto fijo en la oscuridad, como si algo estuviera ahí, pero estaba despierto. Estaba despierto cuando ya era una hora en la que se supone que el niño ya debía de estar dormido y todo, cuando ella ya lo había dejado dormido, estaba despierto y estaba viendo algo.
A
OK.
B
Pasó al siguiente día, de repente vuelve a escuchar una interferencia en este monitor, pero esta interferencia tenía algo en particular, porque se escuchó más como una risita, así como algo muy agudo, una risita aguda, un algo escuchó, subió más rápido a la habitación y en la alfombra de la habitación encuentra una sonaja vieja, ya medio traqueteadita, la levanta, la pone en la cómoda del bebé pensando que es de él y de repente el bebé en la misma situación, viendo este punto, eso ya como que le causó cierta alerta, la parte de la risita. Se va a descansar, se lleva al bebé con ella, porque ya por esta alerta que tiene y de repente comienza a tener una pesadilla. Ella no sabía que era una pesadilla.
A
¿Ok?
B
Ella de repente dentro de este. Dentro de este sueño sentía que se estaban llevando al niño, pero que algo pasaba, que ella no se podía mover, que ella no se podía levantar, o sea que había una fuerza más grande que ella que no permitía que ella se levantara, que ya era de día, la luz del sol le llegaba, que la luz del sol le quemó la piel, que ella sentía una temperatura muy, muy fuerte, que no podía abre los ojos, de repente se da cuenta que fue solo una pesadilla. Lo peor fue que el bebé ya no estaba a un lado de ella descansando.
A
¿Ok?
B
Lo único que hace es correr, correr hacia la habitación, porque es el único lugar donde más podía estar. Ella pensó tal vez estuve sonámbula, no me di cuenta, lo fui a dejándose mil cosas pasaron, el niño efectivamente estaba en la habitación, estaba con la sonaja y lo feo fue cuando debajo de la cuna ve como algo se arrastra y no solo lo ve, porque también escucha cómo se arrastra algo debajo. ¿Con todo el terror tomó al niño, se lo llevó, salió corriendo para la calle, llegaron a un parquecito que estaba muy cerca, se sentó, el niño estaba inconsolable, no paraba de llorar, en cuanto pusieron un pie fuera de la casa no paró de llorar, el niño se cayó, la sonaja no le tomó importancia, de repente se queda ella mirando hacia abajo de la banca y ve como algo mueve la sonaja.
A
Eso ya estaba en el parque?
B
Ya estaba en el parque, ya no estaban en la casa, ya estaban fuera de la casa, entonces imagínate qué es lo que hace ella toma la sonaja, sale corriendo otra vez con el niño ya llorando obviamente llega a la casa, pero el niño al momento de que toma la sonaja, le arrebata la sonaja a ella, él ya está bien a gusto, él ya está muy tranquilo con esta sonaja, algo tenía esta sonaja, se quedó otra vez tuvo que descansar con el niño, esta vez no durmió solo, se quedó con el niño. ¿Despierta, llega su hermana y obviamente le dice ella muy preocupada oye, pasó esto, esto y esto y esto, hay algo aquí en tu casa, algo que tienes que ver y no agárrate con lo que le dijo la hermana, que le dijo? Son solo sus hermanitos cuidando del niño y él dice ¿Qué? Como que sus hermanitos, o sea, ¿De qué me estás hablando? Sí es que mira, te voy a.
A
Contar, Olvidó, o mejor dicho omitió un.
B
Pequeño detallito detallito pero que fue algo que el papá del niño se lo medio mencionó en un principio, que ella como que le alertó, pero que no le tomó tanta importancia, o sea, ni ellos fueron claros, ni ella quiso preguntar más, simplemente fue algo que quedó al aire, digamos la C. De repente le cuando nosotros tuvimos a nuestro primer hijo, lo perdimos, después de perderlo ellos llegaron y nos regalaron al primero y le señaló una repisa en donde en esta repisa ellos tenían un duendecito como este tamaño que mi amiga nunca vio, ella nunca vio que había un duendecito ahí mientras estuvo cuidando al niño. Después de perder a nuestro primer hijo, ellos nos trajeron esto, nosotros lo dejamos aquí y ellos siguieron viniendo. Gracias a que ellos vinieron, gracias a que ellos estuvieron aquí con nosotros, fue que nosotros pudimos tener a nuestro primer hijo, que es el niño que ellos tienen. Entonces ella ya no se lo quiso contar a su familia porque no sabía la reacción que podía tener en todos ellos o que la tomaran a loca. Yo sé mil y un cosas pueden pasar que no es una responsable, no sé mil y un cosas, pero que el niño ya, obviamente ya está más crecido, se ríe solo viendo a la nada él se ríe. Y que todas las personas lo toman como alguien amigable, alguien muy dulce, un niño muy dulce, pero que ella sabe perfectamente bien con quiénes está riendo ese niño. Híjole.
A
No, definitivamente personas no son. Oye, que digo, a veces hay algunas familias que tienen algunas prácticas medias raras. De hecho hice un episodio por ahí de secretos de abuelos, que igual hay. Digo, cuando llevas una vida, entre comillas, normal.
B
Normal, sí.
A
Y te enteras de lo que hacen algunas familias o cómo pactan algunas familias para tener algo o hacen cada cosa extraña, dices no manches, o sea. Y sobre todo ahorita lo que tú comentas, hay un factor de cuando está un niño presente y es que este niño siempre se va a estar inquieto. Siempre va a estar inquieto y siempre van a pasar situaciones muy típicas como las cosas se te pierden, siempre se te van a perder las llaves o se te pierden objetos, cositas que pones en la mesa, en la repisa, te das vuelta y ya no están.
B
Y ya no están. Y a veces uno piensa que es por. No sé, hay personas que piensan que fui distraído. Lo toman desde una manera más. Más normal, digámoslo así.
A
Así es.
B
Pero si a veces pones atención, te das cuenta que no es tan normal.
A
Así es. Fíjate que yo te quiero contar una historia que me encanta mucho y hasta el final te voy a decir por qué. Lo comparte una persona que se llama Pablo. Pablo nos cuenta que eso ocurre en el año 2020, hace casi cinco años, y nos dice que todo empieza con la pandemia. Porque. Porque Pablo tenía un empleo donde relativamente le iba bien, trabajaba en el ámbito financiero dentro de una empresa y pues ya sabes, empleo o empresa no esencial, se tienen que ir a su casa a descansar y pues le tocó a Pablo que lo despidieran a los pocos meses. Dice que en ese entonces su esposa estaba embarazada, venían las cuentas, venían las cosas, los gastos y pues a Pablo se le estaba cayendo el mundo encima, no sabía qué hacer, habló con su suegra, les contó la situación y su suegra muy amablemente les dice hijo porque pues no se vienen a vivir aquí a la casa, mira ya hay un cuarto, es bastante amplio para que estén ustedes cuando el niño nazca pues tiene también su espacio en lo que ustedes se encuentran y se acomodan económicamente y más adelante pues pueden seguir ustedes con normalidad, obviamente ellos aceptan la ayuda, todo normal, todo bien, excepto que la esposa de Pablo pues sí estaba feliz por un lado pues el nuevamente vivir en casa de su mamá, pero ella había vivido situaciones paranormales anteriormente en esa casa y es que te voy a describir, es una casa que está en medio de un gran terreno con árboles y mucha naturaleza, entonces ella cuenta pues que ya había vivido situaciones muy fuertes ahí, presencias de espíritus y situaciones así, entonces como ella es muy sensible al tema espiritual tenía un poco de temor regresar a ese lugar, entonces pues bueno, no les quedaba de otra y adelante, llegaron a vivir todo normal. Los primeros días fueron bastante normales, con el pasar del tiempo empezaban a vivir ciertas eventualidades, por ejemplo una de las cosas que Pablo cuenta es que las paredes de esa casa tronaban y eso puede tener una explicación lógica obviamente por la construcción, el calor, la temperatura, la temperatura, todo, ahora sí que vaya, es normal. Pero la señora que limpiaba la casa decía que de pronto se le perdían cosas o que escuchaba cositas extrañas. También Pablo dice que por las noches cuando ellos estaban en su cuarto pues Pablo se quedaba hasta tarde por ahí haciendo unas cosas y escuchaba como de la cocina se movían, ya sabes los platos o las sillas o como arrastraban muebles, él salía para ver qué está pasando todo con normalidad, no había nada y se volvía a meter, pero pasaba mucho eso, había momentos donde tenían pesadillas, pero pues ellos lo asumían por la presión de que ya viene un bebé, que no sé qué, pero empezaban a tener sobre todo mucha parálisis de sueño, en eso ya tenían más o menos unos. ¿Que te gusta? Unos cinco o seis meses de embarazo, ya estaba a punto de nacer su bebé y es donde viven el primer. El primer evento paranormal fuerte. Dice Pablo que estaba acostado y que sintió precisamente como una energía se empezaba a acercar a él y esto al mismo tiempo le provocó parálisis de sueño. No se podía mover nada. En eso empieza a escuchar a su esposa que parecía que también estaba bajo una pesadilla y empezaba a balbucear, ya sabes esas veces que hablas y como que la lengua se te traba o algo así. Pero entre estas cosas Pablo escuchó que su esposa decía ayúdame, despiértame. Y dice Pablo, yo no me podía mover. Pero dentro de la parálisis tú puedes observar y es donde Pablo dice que cuando avienta la mirada para dónde está su esposa ve lo que parece ser en medio de la oscuridad como a un niño pequeñito que estaba por los pies de la cama, pero que iba como subiendo por las piernas de su esposa y que estaba como abrazando o como acariciando el vientre de su esposa. Dice cuando yo lo veo y él se da cuenta que lo estoy viendo como que se empieza a alejar, como que se empezó a alejar y como que desapareció entre la misma oscuridad de repente se desvaneció. ¿Se desvaneció, pero le llamó la atención algo, dice que estaba como subiéndose cada vez más y más al cuerpo de su esposa y que como que olfateaba, sabes? Como si fuera un animal que está olfateando su comida, empezaba a olfatear el vientre.
B
El vientre, claro. El bebé era lo que buscaba.
A
Así es. Entonces lo que ocurre en ese momento es que dice que todo esto le da la fuerza él para despertar. Se despierta, no ve nada, eventualmente no ve nada físico, despierta su esposa evidentemente estaba teniendo una pesadilla y en ese momento le platica su pesadilla, le dice que ella estaba tranquilamente dormida y que a ella la despertó una mano que acariciaba su vientre y dice que le dijo pensé que eras tú Pablo. Porque Pablo es lo que hacía de pronto en la madrugada abrazaba a su esposa y le acariciaba el vientre. En esta ocasión hubo algo extraño, para empezar la mano que acariciaba este vientre era una mano fría y era una mano diminuta, una mano pequeña, algo que pues no es normal para nada. Y de pronto de pasar de una caricia dice, sintió como si esta mano le metiera las uñas y empezará a rasguñar el vientre. Y ese propio dolor que sintió en el sueño, lo estaba sintiendo en la vida real. Es cuando ella abre los ojos y no se puede mover, está en parálisis y es donde empieza a querer hablarle a su esposo y es donde dice ayúdame, quiero despertar. Pablo cuando escucha eso, evidentemente se espanta, le causa miedo, pero intentó tranquilizar a su esposa, no quiso espantarla más y le mira mi amor, estás cansada, fue una pesadilla, es la presión de que ya viene el bebé, cálmate, no pasa nada. Bueno, se acostaron, por ahí, hicieron oración, porque cabe mencionar son cristianos. Entonces empezaron a hacer oración, se durmieron y todo bien. Los días pasaron y pasaban ese tipo de cosas muy seguido, ¿Sabes? Pesadillas, ruidos, las cosas se perdían y pues todo esto. ¿Dice Pablo que hubo un momento donde habló con su suegra, estando él en la cocina, después de desayuno, le dijo, suegra, a usted nunca la han espantado aquí? Así que su suegra puso como una cara así como de extrañeza y respondió un poquito tajante, si lo quieres ver, pues mira hijo, yo he vivido aquí toda mi vida y la verdad no he vivido nada, nada. Todo es cuestión pues de que ustedes busquen de Dios y no sé qué. Pero se le hace extraño a Pablo, ¿Sabes? Pasaron los meses, nace su bebé, van pasando los meses, el niño cumple sus cuatro, cinco o seis meses, empieza a gatear, las cosas como que se normalizaron, o mejor dicho, lo normalizaron, porque cuando tú vives algo tan seguido, tú lo normalizas y ya se te hace algo común, común. Hasta que volvió a ocurrir algo más fuerte, aquella figura con cuerpo de niño regresó. Pablo nos dice que estaban otra vez durmiendo, el niño como estaba pequeño, duerme en medio y en las esquinas, él y su esposa estaban dormidos. De pronto dice Pablo que empezó a sentir esta sensación de parálisis y dice no me podía mover, pero como que estaba viendo y escuchando todo. De pronto, otra vez, otra vez que echa la mirada a los pies, nuevamente está este ser ahí subiendo la cama, despacito, sin hacer ruido, pero ya no en dirección a la esposa, ahora a donde estaba su hijo, el niño durmiendo y dice que alcanzó a ver algo tan fuerte que es que uno de los piecitos del niño como que salía de su cobijita y este ser le estaba oliendo el piecito, o sea, como que se acercaba pero como que lo deseaba, como que lo quería y dice que eso a él lo puso mucho en alerta y debo despertar y a la mano, su esposa también estaba balbuceando, así como que los dos estaban teniendo una lucha muy fuerte espiritual y empezaron en ese momento a reprender, a orar, ya sabes, no aclamar salmos, a decir muchas cosas y logran romper la parálisis, pero era como un sueño muy pesado. Dice Pablo que lo único que hizo fue levantarse y como por inercia y modo automático agarró el piecito de su hijo que ya se iba gateando y la puerta de su recámara estaba abierta, su esposa llorando, ¿Qué pasó? No sé, como que era evidente que.
B
Algo estaba ocurriendo, se lo estaba llevando.
A
Ellos deciden compartir todo esto a sus líderes religiosos, le platican lo que estaba ocurriendo, evidentemente ellos le dicen es que eso no es normal. Pablo confiesa que en el pasado, cuando el niño pues aún no nacía, había visto esta figura, pero no lo dijo por. Porque no quería meter miedo y entra en ellos en un proceso de oración, les enseñan a cómo protegerse, les dan por ahí un aceitito, ellos empiezan a hacer uso de todo esto y esa noche que ellos se acostaron, pero antes de acostarse hicieron oración. Como la esposa de Pablo, ya lo mencioné antes, tiene mucha sensibilidad al tema espiritual, ella tuvo un sueño. En su sueño dice que ella ve como de uno de entre tantos árboles que hay en ese patio, había uno que tenía como, estaba como hueco y tenía como una entradita y que de ese árbol que estaba ya seco salía algo con un cuerpo como de niño pequeño, pero con un aspecto desagradable, estaba muy feo, huesudo, muy flaco, una cosa monstruosa, pero era pequeño, salía de ese árbol y se iba corriendo, pero su forma de correr que describes daba como unas zancadas, como dicen por ahí, muy largas, como que estiraba mucho las piernas, llegaba hasta la pared del cuarto de ellos y como que traspasaba la pared y ella veía como este ser abría la puerta de la recámara y empezaba a trepar a la cama y ella despierta, le cuenta todo esto a Pablo y le dice ya sé dónde está. Pablo, que es un poco escéptico, le dijo eso fue un sueño, pero vamos a hacer algo, vamos a salir al patio, si está el árbol y la entrada que tú soñaste, entonces no fue un sueño cualquiera, un mensaje fue un mensaje muy claro, dice que fueron buscando más o menos la dirección del sueño y encontraron este árbol, vieron la misma entrada que se que se presentó en el sueño de su esposa, le hablaron a sus líderes, dice que ellos un día en la mañana se pusieron a orar, se tomaron de las manos y empezaron a reprender, a corretear y dice que ese aceite que ellos usaban para ungir su cama, su cabeza, lo empezaron ellos a vertir dentro del tronco y ellos empezaban a orar mucho, clamando algunos salmos y algunas algunos pasajes bíblicos como donde dice tu presencia o dice tus palabra perdón que donde estén dos o más tú vas a estar, en el nombre de Jesús reprendemos cualquier entidad, lárgate, o sea empezaban ellos y vertían y vertían aceite al tronco, lo extraordinario de esto es que dice que como si fuera una ardilla o algún roedor que estaba dentro del tronco que parecía que la estaban lastimando, se empezó a escuchar un chillido agudo, pero se escuchaba cómo se azotaba contra el tronco por dentro, por dentro ellos no sabían que era, no se veía nada, pero algo se estaba moviendo dentro del tronco, Ellos le externan todo esto a su líder espiritual, le comentan lo que ellos habían visto. Después de que se termina de hacer todo esto, cesan los fenómenos paranormales y a los pocos meses ellos deciden mudarse porque el proyecto de Pablo empezó a crecer más, él pudo salir de esa casa y cambiar su trabajo y empezó podcast extranormal porque Pablo realmente es Paco no digas esa historia es mi amigo, esa historia es mía, ya le he contado antes por fragmentos y aquí está la historia de las más fuertes que he vivido junto con mi esposa en este ámbito y es que te lo.
B
Juro que ahorita que lo estabas platicando sea platicamos la otra historia y normal, pero mientras lo platicabas te lo juro que entra un escalofrío cabrón.
A
No, no, y ahora tengo que decir algo, cuando te conté lo del principio que empezaba a escuchar risas y todo eso no era cuando estaba leyendo, era cuando yo estaba escribiendo lo que yo viví, que estaba recordando todo, que estaba yo haciendo memorias de cómo pasó y todo lo iba yo escribiendo y lo iba obviamente también leyendo y fue cuando.
B
Eso empezó a ocurrir esta presencia, como.
A
Que otra vez fue en esa historia, o sea fue cuando estaba yo reescribiendo mi experiencia. Ahora sí puedo decir lo que pasó esa noche, hicimos lo mismo que hicimos aquella vez y de hecho voy a mostrar la imagen de aquel árbol porque sigue estando ahí, sigue estando esa misma entrada, esa madrugada que yo no bajé por agua, me subí corriendo, que mi hijo estaba llorando, hicimos otra vez esa oración muy fuerte entre mi esposa y yo, nos protegimos, pero es una historia, es una vivencia mía amigo.
B
No, es que vivir ese tipo de cosas, vivir ese tipo de experiencias es otro rollo, es como hablábamos hace un ratito, una cosa es que te lo cuenten, que lo escuchen. Así es, Pero vivirlo en carne propia y lo peor es que a veces no te lo esperas, sabes, o sea, estás simplemente viviendo algo tan normal y pasan cosas comunes y te vas adaptando, pero cuando hay algo que ya va sobresaliendo.
A
Así es.
B
Pero qué bueno que pudiste y que tuviste la fortaleza junto con tu familia para poder alejar a ese ser.
A
No, que de hecho cuando yo tenía ese podcast que se grabó en la primera temporada, cuando esto apenas empezaba, yo tenía una ventaja que daba hacia ese exterior que inspiró a muchos creadores y a un creador en especial a poner un nombre muy similar, porque esa ventana daba hacia pues aquel tipo bosque afuera donde pasaban esas cosas. Entonces eso fue lo que nosotros vivimos amigo, algo bien fuerte. Yo le dije a mi esposa que lo iba a contar, me dijo está bien, como que no le gusta mucho porque si, como son cosas que sí nos pasaron realmente, sabes, el contarlas, el expresarlas, como que algo a veces sucede, pero pues estamos preparados por cualquier cosa hoy en día. Pero eso fue lo que pasó amigo.
B
Y fíjate que ahorita que estás hablando de este tipo de anécdotas ya muy cercanas, una tía vivió una experiencia igual un poquito, un poquito fuerte.
A
OK.
B
Porque ella fue como la que le llamaban la oveja negra de la familia, esta persona que se va a vivir experiencias sola, entonces llega, llega a una casa ahí en la sierra, en la sierra Juárez, entonces es de los pisos de madera que están desconectados de varias cosas que tú puedes estar con toda la tranquilidad, lo puedes ver de diferentes puntos, es mucha tranquilidad, pero si lo ves desde el tema espiritual, es un tema muy fuerte, ella no era tan. Tan creyente. Entonces dice que en una ocasión, ya llevaba una semana más o menos ahí, en una ocasión comenzó a escuchar unos golpecitos debajo del suelo, no le tomaba importancia, hasta que se convirtieron esos golpecitos en algo constante, pero que eran tres golpecitos, como los nudillos pegando a la madera, así de OK, tres. Y se calmaba, pero siempre era como en una hora, muy constante también, siempre cuando ella subía los pies a la cama, ya para acostarse, los tres golpecitos normal. En una ocasión le llamó bastante la atención, se cansó, yo supongo de eso, y quiso comenzar a buscar de dónde venían esos tres golpecitos.
A
Que valiente.
B
Sí, porque tener el valor para hacerlo, imagínate, ya es cuando ella ya se va a acostar, cuando ya se va a dormir, que ya es de noche, tener el valor para hacer eso. Tomó un desarmador, que fue lo primero que tuvo a la mano, y comenzó a buscar, había una tablita que estaba más suelta, tomó un desarmador, el desarmador que llevaba, levanta la tablita y lo que encuentra ahí, porque llevaba una lámpara a la de su teléfono, lo que encuentra es una moneda que no se veía como que fuera una moneda mexicana, una moneda normal, junto a la moneda, un hilo rojo, una bola de hilo rojo así hecha echando dos. Pero lo curioso que tenía esta moneda es que tenía una sonrisa, o sea, no, no, no se imprimió la moneda con esta sonrisa, no, tenía hecha una sonrisa como grabada, una sonrisa.
A
OK.
B
Tomó la moneda, la puso en la mesa, muy normal, y de repente, debajo de la mesa, ella ve como que algo pasa.
A
OK.
B
No le tomó tanta importancia, porque te digo, si era media incrédula, se va a acostar, todo normal. Ella después de ver esto que pasó, regresó y reafirmó que haya tapado bien esa parte donde venía la moneda, porque algo le brincó desde ahí se fue a descansar, entonces una mañana al despertar, notó que había más monedas sobre la mesa donde ya estaba.
A
OK.
B
Entonces comenzó de repente a perder cosas, después de encontrar esas monedas, comenzaba a perder cosas, que es justamente lo que hablábamos hace rato de cuando comienza a perder objetos. Ella así también lo curioso es que perdía unas llaves, pero encontraba una ramita, perdía un accesorio, pero encontraba una plantita.
A
O sea, se lo cambiaban, le cambiaban.
B
Las cosas, por algo de manera natural. Volvió a levantar, volvió a levantar esta tablita. Voy a ver si el problema viene de aquí. Claro, voy a ver porque todo comenzó desde que sacó esas monedas. Esa moneda. Su sorpresa fue que debajo de esa tablita había un hoyito pequeño, así como metido. Y cuando ella se sorprendió más fue cuando escuchó una risita muy, muy aguda. Una risita que ella le causó un escalofrío tan grande. Entonces ella cierra esa tablita, lo cierra, cierra el piso, pone una estantería encima como para que ya nada pudiera salir de ahí. Se va a descansar creyendo que ya el problema se había resuelto. La siguiente noche fue todavía peor, porque entonces los golpes ya eran más intensos y más fuertes en el punto en el que no dejaban de sonar hasta que ella no estuviera a punto, a punto de pisar el suelo. Cuando ella estaba a punto de pisar el suelo, había un silencio total. OK, entonces ella ya quiso descansar. Dijo bueno, está bien, no le voy a dar tanta importancia otra vez. A pesar de que eran ruidos intensos, se recuesta en la cama y de repente escuchó unas risas aquí cerca de ella.
A
¿En su cuarto?
B
Sí, sí, ya no era debajo. Ya no era debajo como lo escuchó en el huequito ese. Y eran unas risas que estaban aquí en sus oídos, muy cerca, muy cerca de ella. Entonces ella para ese momento lo que hace es que va a casa de la vecina. Bueno, lo que hace en ese momento que escuchó las risas, obviamente ya no pudo descansar. Esperó. A la mañana siguiente va a casa de la vecinita de ahí Oye, ¿De casualidad tú no has visto algo extraño aquí? ¿No te han dicho personas que han estado viviendo aquí se han pasado algo extraño? Entonces la vecina le cuenta que sí, que efectivamente siempre pasan cosas extrañas que la gente no le dice qué es lo que es. Lo único que le dijeron fue que los vecinos anteriores lo que le pasó fue que al llegar encontraron a su perro y a sus periquitos muertos. OK, eso ya fue un tema de agresión, eso ya fue un tema más delicado, pero supongo que también tuvieron que pasar el tema de las moneditas, de las cosas que perdían. Entonces, sumándole a que ya se te atacan a tus animales, obviamente ellos salieron corriendo. ¿Toma la decisión en ese momento y dice, sabes que? Yo ya no voy a vivir aquí, yo ya me voy de aquí, yo no voy a estar pasando por este tipo de situaciones. ¿Le pregunta al señor que le rentaba, oye, sabes qué? Vamos a llegar a un acuerdo, yo ya no quiero estar aquí. Y de repente el señor cuando le dice que ya no quiere estar ahí, pone una sonrisa tan macabra, tan macabra que a ella le recuerda una sola cosa, esa sonrisa cuando encontró estas cinco monedas que te dije, una de esas monedas tenía esta sonrisa macabra, la misma que estaba poniendo este señor. Ella se apresuró a sacar sus cosas, empacó todo, empacó en cajas lo que se pudo llevar, pero lo que a ella le preocupa es que se haya llevado algo entre las cajas, porque ahora que ya está viviendo en otro lugar, dice que de repente escucha estas risitas extrañas y estos golpecitos en la noche. Ella le preocupa haberse llevado algo en.
A
Esas cajas, o sea, como que la.
B
Siguió prácticamente como que la siguió, como que tal vez estas, estos seres que estaban habitando en esa casa, uno se fue, la quiso acompañar, la quiso seguir porque imagínate que te pasa en un lugar, OK, te vas del lugar y debe de tranquilizarse, pero si te mudas y siguen pasando cosas similares, ella lo relaciona directamente. Que pudo traerse algo de.
A
Claro, no, y es que hemos nosotros hablado de muchos fenómenos donde desgraciadamente el factor me voy de esta casa no es suficiente porque lo que habita o lo que existe en este lugar ya genera un vínculo con la persona y, y así te vayas al otro lado del mundo, ahí va a estar, ahí va a estar y eso ya es muy fuerte porque ya se requiere una liberación, un despojo, un desprendimiento, como le quieran llamar, para que tu vida regrese a la normalidad, porque si no esto tú lo vas a llevar contigo, lo.
B
Vas a andar cargando y la gente.
A
Cercana a ti, niño sobre todo, pues van a experimentar esto. Fíjate amigo que yo quiero finalizar contándote una historia que se llama En la Montaña y la comparte Celie que vive en San Pedro Sula, en Honduras. Un saludo hasta Honduras, muchas gracias por enviarnos tu historia. Ella nos cuenta que esto pasó ahí mismo y que cada verano ella iba a casa de sus abuelos, quienes vivían en un cerro, un lugar bastante rural, pero bastante bonito al tiempo, donde pues vaya tantos recuerdos, tantas cosas bonitas que se viven en este tipo de lugares muy muy naturales, con mucha naturaleza, mucha vegetación, pero en el ámbito espiritual son fuertes, son lugares fuertes sobre todo en las noches Y esta chica nos dice que recuerda una de las cosas muy especiales que sigue recordando hoy porque dice que todas las noches se reunían en el patio la familia para contar historias de terror y de verdad que qué bonito que pase esto y ojalá que la gente que escucha esto que lo hagan, que se refuerce mucho porque también es una manera de unirse, de convivencia y de convivencia, una sana convivencia. Entonces toda la familia se reunía por las noches a platicar cosas ¿No? Cosas que pasaban ahí en el pueblo, en el rancho, situaciones paranormales y dice que su abuela contó una historia, pero es una historia real y esto para darle este auge todavía le ocurre a la mamá de Sally, o sea la hija de su abuela es quien vive esta situación y para esto vamos a dar un contexto, Saily nos dice bueno que si su mamá pues es una señora hoy por hoy bastante, con bastante belleza y que también cuando era joven pues era una chica muy guapa, muy muy guapa, tenía unos rasgos bastante finitos y que ella me lo dice y lo digo yo con mucho respeto pero que su mamá pues si su belleza destacaba muchísimo. Dice que desde niñas pues tanto su mamá como sus tías quien hermanas de la mamá de Sally pues iban a jugar, es normal que la gente en los pueblos salga, los niños jueguen, corran porque. Porque no pasan ese tipo de situaciones que existen en las ciudades.
B
Claro, hay más seguridad aparte todos se.
A
Conocen, eso sea quien se conocen que son compadres, que son familia o son amigos, o sea casi siempre pasa esto en el estos lugares, las niñas en ese aquel entonces la mamá de Saily y sus tías pues estaban pequeñas y salían y jugaban y regresaban hasta que pasó algo extraño una tarde que las niñas llegaron de jugar, la mamá de Saily llegó más tarde, llegó con las mejillas rojas de esas veces que estuvo corriendo por aquí un collarín ya sabes de mugrita de se hace cuando de tanta. De diversión, de diversión y pues los. Y los ojitos pues muy brillosos ¿No? Dice que había hecho un nuevo amigo y la abuela le llamó la atención un nuevo amigo. Es raro porque porque los niños con los que juegan son los mismos de siempre porque todos se conocen entonces si le llamó la atención un poquito al principio, pero no, no hizo mayor escándalo. Al día siguiente la abuela encontró algo en su puerta, se levantó, abrió la puerta y le llamó la atención porque encontró un ramito de flores frescas, recién cortadas, pero era unas flores muy peculiares que suelen ser violetas con un aroma bastante dulce que no crecían ahí cerca. La abuela dijo, alguien vino y dejó estas flores, pero extrañamente la gente del pueblo decía, esas flores solo nacen en lo profundo de la montaña, o sea, no son flores que puedas ir a cortar aquí, no, tienes que caminar mucho, mucho para llegar a donde se dan estas flores, que es un ambiente que todavía es muy frío. Entonces al segundo día vuelven a aparecer esas flores, pero esta vez al lado un pájaro muerto con las alas rotas, incluso ya los ojos de esta ave bastante opacos. Eso les llamó más la atención, les causó miedo. Ve que su hija a las horas vuelve a llegar tarde, que venía de jugar y ella traía las mismas flores y es donde le dice, hija, esas flores, ¿De donde las sacaste? ¿Qué pasó? ¿Quién te las dio? Y la niña responde, es de mi amigo, mamá, él me las dio. ¿Quién es tu amigo? Es un niño que llega a jugar con nosotros, pero él viene de lejos, él vive en la montaña. Dice que le comenta casual, ¿No? Dice que la abuela le cuenta todo esto a su esposo, al abuelo y el abuelo responde con seriedad algo que hablamos cuando empezamos el podcast, Es un duende, la anda rondando, no dejes que la niña salga por unos días. Entonces lo que hicieron es evitar que tanto la mamá de Celie como sus hermanas salieran a jugar. Le dijeron, no, no vas a salir, tienes prohibido salir por tal situación Y es donde viene como un tipo de represalia, ¿Sabes? Ahora, al cuarto día la abuela dice que era madrugada, fíjate, era madrugada, sintió esta sensación de parálisis de sueño, pero en este trance sentía que le andaban muchas cositas en el cuerpo, muchas, muchas cositas en el cuerpo Y cuando echó su mirada en medio de la oscuridad se dio que su. Que su cama, se dio cuenta que su cama estaba llena, llena de gusanos, muchos gusanos, mucha tierra. Esta señora empezó a llorar prácticamente y es. Y seguido de esto la clásica risita burlona que venía desde la pura oscuridad porque no logró ver nada. Ella logra salir del trance y no había nada, o sea, fue como una ilusión. Una de las cualidades que tienen estos seres es jugar mucho con tu realidad. Amanece, lo primero que hace es ir al cuarto de su hija para ver cómo está ella y en la cama de su hija encuentra un ramito de esas mismas flores violetas, entonces ellos ya no saben qué hacer porque ese sueño que tuvo la abuela fue más como una advertencia, ¿Sabes? Estás evitando que salga, voy a jugar contigo. La abuela empezó a buscar ayuda con algunos curanderos y personas del pueblo y le dijeron algo muy similar que ya mencioné yo anteriormente. Este duende anda rondando tu hija, es un duende enamorado. Y es que no se enamoró de cualquier niña, se enamoró de la más bonita. Dice que le da una serie de indicaciones a la mamá de Seeley y lo que hacen con esta niña primeramente es cortarle el cabello cortito y dejárselo como si fuera de niño, le ordenan que con lodo se llene la cara, se embarre la cara de lodo y todo el cuerpo, esto porque los duendes son limpios y ellos detestan la suciedad. Y después de que la niña se cortó el cabello y se embarró el rostro de lodo y todo esto, le dicen que salga, que camine, que busque al amigo y que la vea, porque esto le iba a desagradar y la niña pues en todo tiempo obedece, de hecho estando ahí la mamá de Sally confirma que todo eso sí lo hizo ella cuando era niña. ¿Qué pasó? Las cosas empezaron a disminuir, las flores y los fenómenos empezaban como a disminuir, ya no se veía tan estos ramitos que dejaban como antes que era todos los días, todos los días. Pero dos días después pasó una tragedia hermano, pasó con una niña del mismo pueblo. Esta niña supongamos que se pierde el día de hoy y la encuentran al día siguiente muerta cerca de un arroyo sobre una piedra enorme. Esta niña tenía rasguños en sus brazos, en sus piernas y su mirada o su rostro se quedó como con la última impresión, con una mirada de miedo. También en este punto pues este cuerpecito tenía ya gusanos. Entonces todo esto causó mucho escándalo en el pueblo. Llega pues a los oídos de la familia de Seiling, pues con más razón hay que cuidar a las niñas, no hay que dejarla salir y el pueblo entero comenzó a hablar del caso de aquel duende que buscaba niñas. Entonces estos padres, los abuelos, seguían buscando ayuda con curanderos del pueblo para prácticamente ahuyentar, para protegerse. Y es también cuando empiezan a implementar una serie de protecciones. De hecho una de estas señoras que maneja las plantas, que hacen estos tomos, estas mezclas con hierbas, le da pues uno de estos líquidos y le empieza a decir una serie de cosas que tiene que hacer con este líquido, tiene que darle una vuelta completa a la casa, a las entradas, rociarlas de este líquido, diciendo estas palabras no eres bienvenido, vete de aquí, que la luz de Dios te logre quitar todo el poder, aléjate de aquí. Y como repetirlo en secuencia. Y todo esto, la abuela, el abuelo, hacen todo eso exactamente al pie de la letra. Y desde ese día ellos dejaron de ver y de vivir ese tipo de experiencias, dejaron de ver y encontrarse estas flores, esas lombrices que de pronto parecían que aparecían y desaparecían todo, incluso hasta las risitas que venían de la oscuridad, dejaron de pasar esto. La verdad este cierre se me hace muy interesante porque la misma abuela dice esto, dicen que ese hombrecito todavía ronda la montaña buscando una nueva novia. Y para este punto las niñas de aquí, es bueno, de este lugar siguen implementando al día de hoy ciertas protecciones porque hay familias que aseguran como que les dejan tiradas pues estas ramitas, estas florecitas extrañas en sus puertas. Son como regalos.
B
Exactamente, o sea, qué triste que haya pasado, que hayan vivido la experiencia de que haya fallecido una niña. Y al mismo tiempo también qué bueno que hayan tomado estas medidas que las veo un poco drásticas.
A
Claro.
B
Pero bueno, viendo los resultados que pueden llegar a pasar, digo, son medidas que como papá en una ocasión así, si veo que comienzan a pasar este tipo de situaciones, uno la piensa.
A
Claro, pues ya dices no lo hago, no lo hago, prefiero hacerlo, ¿No? Y ver qué sucede, que a lo mejor no hacer nada y quién sabe qué puede ocurrir.
B
¿Claro, porque si te están llegando las señales, o sea, tú ya escuchaste la historia, pero si ya ves que a tu casa comienzan a llegar estas señales, comienzan a pasar, tú dices no?
A
Así es. Yo creo que hay que tener mucho cuidado con tus hijos, con los niños sobre todo y creerles, porque el peor error de los padres es no creer, porque eso sí siempre pasa en este tipo de historias.
B
Pero bueno, fíjate que ahora yo también te quiero contar una historia de un amigo que se mudó a una de estas casas ya un poco viejas donde dice que ahí vivieron sus abuelos cuando ellos fueron jóvenes. Entonces pues como varias personas, digo yo, sería algo que también haría comenzar a buscar, a ver qué hay recuerdos y demás cosas y que entre este buscar este amigo encontró una jarra, una jarra que se le hizo muy particular, áspera, con muchos espacios espirales. En la noche después de haber encontrado esta jarra comenzaron a pasar cosas un poquito raras.
A
OK, solo por tomarla.
B
Sí, sólo por tomarla, por haber descubierto esto otra vez como algo que está quieto, llegas, lo mueves. La puso ahí, ahí mismo afuera en la cochera de la casa.
A
OK.
B
Entonces en la noche en la casa comienza a ver crujidos en la parte del techo, como que algo caminaba. Entonces él lo primero que piensa animales, ratas. Pero el punto es que estos crujidos no se escuchaban como con el pesar de un animal estos crujidos eran más como con el pesar de pasos. Dice este amigo que lo curioso es que los pasos iban de un extremo a otro, de un extremo a otro, pero que en eso se levanta, se levanta, prende las luces, se asoma por el balcón, porque tiene un balcón y desde ahí trata de asomarse al techo para ver si podía ver algo. No recuerda ver nada. ¿Lo curioso fue cuando al despertar la jarra está en la cocina, o sea llegó ahí? Sí.
A
OK.
B
¿Él no recuerda haber movido la jarra a la cocina y lo más raro es que cuando la jarra ya estaba en la cocina voltea al suelo y ve pasos pero así como de suciedad, no? Como con lodito. Claro, lo curioso es que los pasos los. Las huellas, las huellas que él ve eran bastante pequeñas pero con unos dedos anormales porque eran más grandes. Imagínate que tú te imaginas un pie así y unos dedos así, entonces es un pie bastante extraño. Trató también de pensar, dijo, son animales, pero darse cuenta que es algo medio humano, ella está extraño. Dice que desde ese día él no se sintió solo en la casa. Decidió revisar la jarra un poquito más de cerca, la tomó y en eso escucha como que, o sea, pero imagínate que la tiene así y la mueve tantito y escucha como que algo cae dentro. Mete la mano y comienza a sentir algo frío, algo como puntiagudo. ¿Lo saca y era un diente, OK? Era un diente que incluso todavía tenía la raíz del diente y que tenía marcadito, como que era algo que apenas había sido extraído. ¿Tú te imaginas mover eso y sacar algo? Entonces pues normal el ambiente. Bueno, ni tan normal. El ambiente cambió desde ese momento. Todo se volvió silencioso. Pero una noche él se despertó con la sensación de que alguien le estaba tocando el tobillo. Qué miedo. No había nadie. Cuando él sintió que le estaban tocando el tobillo, él se despierta, no había nadie. Comienza a buscar demás, baja a la cocina y se da cuenta que la jarra ya no está en la cocina. Se da cuenta que esta jarra tiene algo más. Se escuchaba que tenía cositas dentro. Él ya no quiso revisar, dejó la jarra ahí, se fue a descansar. Con el pasar de los días despierta y algo que le causó mucha confusión fue que de repente él se despierta con las uñas llenas de tierra. Como ¿Por qué él va a tener las uñas llenas de tierra? Obviamente esto pues le sacó muchísimo de onda. Y de repente dice que cuando él salía, los vecinos ya lo comenzaban a mirar raro.
A
¿Como?
B
Como que él sentía todo un ambiente tenso alrededor. No era solo dentro de la casa, era en todo alrededor en el que él sentía un ambiente tenso.
A
¿Ok?
B
Entonces cuando él siente que lo estaban ya mirando raro, él decide llamarle a su mamá. Le llama en el teléfono de la casa y le dice, mamá, fíjate que estoy pasando por una situación así, así. Y la mamá le dice, mira, voy a ir para allá, solo necesito que compres. Y se silencia la llamada y de repente él se asoma y el cable del teléfono estaba cortado.
A
OK.
B
Llega su mamá a la casa, llega con una bolsa, con varias cosas, llega con una caja. Se mete la mamá a la casa y le dice, espérense ustedes aquí afuera. Se escuchan golpes, escuchan gritos, se escuchan rasguños. Sale la mamá con una cajita, con una cajita y con los brazos todos arañados y llenos de sangre. Llevaba la cajita ahí en el carro y dice me van a acompañar, vamos a ir a un lugar. Se sentía un ambiente tan tenso dentro de ese carro, pero llevaba algo en esa caja, llevaba algo en esa caja, algo se escuchaba que se movía y solo se movía, no arañaba, se escucha que algo se movía y como queriendo salir de esa caja llegan hasta un punto y la mamá lo que hace es que le prende fuego a la caja y le tira una piedra y le dice vas a dejar en paz a mi familia ya de una buena vez. Pero para todo esto la mamá les dice es que les tengo que contar algo, ella ya tenía un antecedente con esta historia que tampoco se lo dijo al hijo. Y esto va también relacionado con lo que platicamos hace un ratito que decíamos de las tradiciones familiares que tienen algunas personas. La mamá les comienza a contar que hace años la abuela de este chico quería tener dinero, quería tener fortuna, quería tener muchas cosas y para esto cometió una gran tragedia, ofreció a su hija a estos seres a cambio de tener todo lo que ella quería, dinero, dinero, dinero, riquezas, un sinfín de cosas. Desde ese entonces estos seres comenzaron a habitar la casa de los abuelos. El papá al enterarse, el abuelo al enterarse de todo esto tuvo una gran discusión cómo se había atrevido a tanto, pero al final de cuentas algo que ella ya había hecho, claro, siguieron, siguieron viviéndolo. Está la mamá de este chico obviamente se fue de la casa pero siempre vivió con ese rencor, con ese resentimiento de cómo su mamá se había atrevido a ofrecer a una de sus hijas. Ella obviamente al sentir que su hijo estaba viviendo todo eso, ella quiso como tomar venganza, digámoslo así, entonces quiso actuar rápidamente para poder proteger a su hijo de algo que tal vez no pudo proteger a su hermana cuando eran pequeñas.
A
No manches amigo, imagínate, digo, eso lo hemos hablado antes de las maldiciones generacionales, lo que hace tu abuelo o tu bisabuelo y viene a repercutir sobre la vida de tu mamá o tu propia vida por algún tipo de pacto. Sean muy cuidadosos con lo que hacen porque de verdad arruinan no solamente su propia vida o incluso ni la de ustedes, porque el caso de los pactos es tú no pagas, paga tu generación entonces la gente que lo hace pues ni la debe ni la teme porque.
B
Ellos lo hacen de manera inconsciente diciendo yo voy a vivir lo que yo pedí.
A
El que termina pagando todo eso es su descendencia y de verdad qué mala onda, digo, hay formas de librarse Claro que si. No es imposible, pero mientras ya te hicieron pasar un mal rato, no imagínate todo lo que vivió esa persona por el pacto. Porque si se sabe que los duendes les gusta mucho el oro, se dice que ellos saben dónde está, dónde está el oro y las grandes cantidades de oro y dónde están estos famosos tesoros enterrados. Y claro que te pueden dar riqueza si logras pactar con ellos y darles.
B
Algo que ellos buscan, pero imagínate ¿A cambio de que? De una vida.
A
Así es, y lo peor es cuando.
B
Tú no tienes el conocimiento de todo esto y tú vas como este chico sin ningún conocimiento de todo lo que pudo haber pasado en esa casa.
A
Así es, y justamente pues te toca a ti vivir tantas cosas malas, esas malas experiencias que yo creo que te las llevas hasta la tumba porque son cosas que se van queda, que se van quedando en tu mente y pues prácticamente con eso ya pasaste un rato tan, tan desagradable.
B
Agradable. Totalmente.
A
Oye, fíjate que el tema de duende siempre es un tema muy interesante. Hoy les compartí también yo una experiencia que ya he compartido otras veces, pero ahora sí mucho más a detalle. Todo esto pasó cuando empezaba yo el podcast, ustedes se van a dar cuenta también debieron haber visto una ventana que yo tenía, cómo se veía el exterior. Y pues nada familia, de verdad yo me la pasé increíble. ¿Cómo te la pasaste tú?
B
Muy bien, con muchos escalofríos, sobre todo más escalofríos, pero muy, muy, muy bien y feliz de haber recibido esta experiencia muy personal que contaste. Gracias por abrirte con ese tema.
A
No amigo, muchas gracias. Antes de irnos, por favor recuérdanos tus redes sociales.
B
Claro que sí, en Instagram estoy como Gaps G Cruz.
A
Perfecto hermano. Familia, también invitarte antes de irte, antes de dejar este episodio porque yo sé que quieres seguir viendo más episodios, no olvides suscribirte, ya sabes que lo apreciamos muchísimo y nos hace sentir muy bonito el saber que todas, todas las personas que ven este episodio o al menos una parte nos apoya suscribiéndose, activando las notificaciones, si nos escuchas por medios de podcast, Spotify, también seguirnos por ahí hay un botón que dice seguir y si te gustaría ver la segunda parte, te espero en nuestra página web que es donde solamente está la familia de Hueso Colorado, allá los espero para que no se pierdan estas excelentes historias. Mi nombre es Paco Arias y nos vemos más adelante en un próximo episodio. Hasta la próxima. Bye.
Podcast: EXTRA ANORMAL
Host: Paco Arias
Guest: Gabriel Cruz
Date: September 12, 2025
En este escalofriante episodio de EXTRA ANORMAL, Paco Arias y su invitado Gabriel Cruz exploran testimonios e historias reales sobre duendes, chaneques y entidades oscuras, especialmente aquellas con relación a niños y familias en zonas rurales de México y Centroamérica. A través de relatos enviados por los seguidores y vivencias de los propios conductores, el episodio se adentra en las creencias, miedos y repercusiones de convivir (o toparse) con estos seres misteriosos.
Nota: Este resumen omite explícitamente segmentos de publicidad, intros y outros para centrarse en el contenido y mensaje principal del episodio.