Paco Arias (40:40)
Oigan, pues bueno, me toca. Voy a contar una historia. Esta historia me gusta mucho porque yo creo que representa el miedo de la gran mayoría de personas que transcurren las carreteras. Si a mí me preguntan cuáles son las historias que a mucha gente les gusta, yo de los primeros, digamos de las primeras opciones, yo pensaría en historias de traileros de esas. A mí me encantan muchísimo. Esta historia se llama El viejito de la carretera. Eso le pasa a un señor que evidentemente hoy es una persona grande, pero esto ocurre hace muchos años cuando él apenas estaba empezando a trabajar de trailero. Él es originario del Estado de México y él justamente una noche sale de Iztapaluca con rumbo aquí a la parte sureste del país, entonces se va por la autopista México Puebla. Para los que hemos o han transcurrido esta autopista sabemos que entre Puebla y Veracruz hay una parte alta, una parte donde hay luego muchos accidentes, mucha neblina, casi siempre está muy húmeda la zona por ahí y en ese momento es peligroso porque es donde estos camiones que son muy grandes llegan a perder ahí los frenos y bueno, pasan un montón de cosas muy feas y evidentemente al ser una zona alta, si te vas completamente pues es obvio que va a ser algo fatal. Este chavo, porque digo chavo porque en aquel entonces era muy joven, era de sus primeros recorridos que empezaba a dar y dice que iba justamente saliendo de Puebla, iba entrando a esta zona llamada Cumbres de Maltrato, una zona que ya describí que es muy peligrosa, él dice que venía tranquilo, no traía con. No venía con mucha carga, pero él notaba algo extraño, él decía que de repente sentía que el tráiler venía como fallando, pero no se atrevía a frenarse porque era como pequeños, como momentos donde el camión no respondía y de ahí como que todo normal, entonces él en su inexperiencia dijo pues, pues está funcionando bien, tengo frenos, no va a pasar nada. ¿Él sigue bajando y hay un momento donde dice que siente que ya el tráiler ya no está respondiendo, los frenos ya están fallando y como que tarda mucho en responder, entonces él por inercia y por seguridad lo que hace es ir disminuyendo la velocidad, frenando con motor, lo correcto y en el momento que él puede como irse acomodando, buscando una zona donde él se pueda acomodar, lo hace, dice que queda a pocos metros de un túnel, porque en estas zonas hay como túneles, se queda como orillado, él como que frena, se baja del tráiler, para esto eran como las dos de la mañana, o sea de verdad ya era tarde, estaba solo en medio de la nada, hacía mucho frío, había neblina, se baja y dice que con su linterna empieza a ver que el camión esté bien, recuerda por ahí las instrucciones, da el llavazo para encender y el tráiler no jala y dice pues qué hago? Por la hora nadie le va a responder a pesar de que pues el camión pues digamos, este, pues tiene como localizado, él dice mira, me voy a esperar como a las 6 de la mañana que ya la agencia se va, como que ya trabajando y es lo que hace por seguridad, porque en esta zona es muy peligroso el tema de los asaltos, es un tema muy delicado. Él agarra, se sube el tráiler, se encierra, pone seguro, tapa con un abrigo que tenía, tapa su ventana, las ventanas y se acuesta a dormir. Dice que echa su asiento hacia atrás y se queda y se duerme. ¿Deja por ahí un mensajito, no? Dice que van pasando los minutos, las horas, exactamente dos horas y tantito, ya como a las 4 de la mañana, 4 y cuarto, dice que escucha que alguien golpea la parte de la puerta del tráiler y él obviamente recuerda lo que dijeron, esa zona es peligrosa. Entonces él jala un bat que cargaba y hace a un lado el suéter y se asoma y ve que es un señor, un viejito, un señor, un poblador con sombrero, tenía como un suéter bastante amplio y pelo cano, un señor ya que te gusta, unos setenta, ochenta años más o menos y pues vio que venía solo. Él lo que hace es bajarse y le dice ¿Qué pasó? ¿Que se le ofrece? Y dice que El señor le dice no, pues vengo a ver ya. Le explica este señor que él trabaja en una mina muy cerca y que él recorre ese camino, pero No es normal. ¿Que no es normal? No es normal que un tráiler esté ahí estacionado. Que si requería ayuda. Pues este chavo en su inexperiencia y un poco desconocido, confiable, dice sí, me empezó a fallar. Y él le dice es que es peligroso que te quedes aquí, ¿Por qué no vamos aquí cerca de la mina donde trabajo vive un señor que puede ayudarte? ¿Entonces este chavo como que dice, bueno, me da confianza, no? ¿Pero había algo como que no, y si usted quién es? No, pues yo trabajo acá, soy velador, que no sé qué, soy guardia y como que le empezó a decir, dice pues sígueme y dice que literalmente se desvían y van entrando hacia adentro del pueblo, pero por una zona muy desértica, muy, muy desértica. Y dice que el señor va delante de él y él va caminando, pero como que algo no le cuadra al trailer o algo no le cuadra y dice que hay un momento donde dice a ver, son las cuatro, eran cerca de las cuatro, veinte de la mañana. Entonces este camionero iba caminando, pero iba como muy desconfiado y de pronto como que entra este momento del raciocinio y dice espérate, ¿Hacia dónde voy? ¿Donde voy? No hay casas, está de noche y no creo que esta persona esté despierta, la que voy a ir a ver. Entonces dice que él se frena y este señor seguía caminando y ese señor no voltea, se queda de espaldas y se empieza como a reír así como a carcajadas y le dice ¿Ya te diste cuenta? Y ese señor se estaba burlando de él y dice que esta persona como que se quedaba petrificado. Y ese señor, el viejito que estaba en la carretera, le dice si no fuera por las dudas y por el miedo que tienes, ya serías mío, pero voy a regresar por ti. Dice que este señor que estaba como a cinco metros de él, se voltea, como que le sonríe y le ve la cara como descarnada y agarra y se va corriendo como animal. Dice que este chavo cuando reacciona estaba a pocos metros de llegar a un voladero porque Cumbres de Maltrata es una zona alta, entonces lo estaba llevando a una parte donde él se iba a caer. Dice que lo único que hace es él se da la vuelta y sale corriendo el tráiler. Cuando él llega donde está el tráiler, se da cuenta de que había dos patrullas y otro, otro trailer estacionado delante de él y dice que estaban unos policías de estas personas que recorren los caminos, estos pues sí son como policías en aquel momento me parece que era federales de camino. Y dice ¿Que? Dice ¿Qué pasó? ¿Por qué te estacionaste acá? Y ahí le explica no, no, pues es que empezó a fallar el tráiler, que no sé qué él en ningún momento iba a decir que vio esto, no tenía caso. Entonces él actuó, intentó actuar muy normal, pero si estaba muy nervioso. Y dice que le dicen estos policías ¿Y dónde fuiste? No, pues es que fui a buscar a ver si había una persona por acá adelante y dice que uno de los policías así como un poquito sarcástico le dice ¿Y lo encontraste? ¿No, no, no, no será que seguiste al viejito que se aparece por acá? No más así se lo dice y él todavía en este modo no, no sé de qué me hablas. ¿Y se hijo, no tienes por qué ocultarlo, lo viste? Y como que él siente como esta necesidad de decirlo, pero al mismo tiempo como que se traga todo este miedo y si no, no, es que si quería. ¿Dice, hijo, si lo seguiste, súbete a tu tráiler, prendelo y date cuenta, tu trailer está bien, o sea, si funciona y si, se sube al llavazo y enciende y es donde es evidente que ellos saben y sé pues qué pasó? ¿Dice, mira, qué bueno, qué bueno que tomaste la decisión de regresarte, es normal, es normal que? Y dice que era de noche, o sea, todavía estaba oscuro. Dice que con sus linternas y llega unos metros adelante de un túnel, hay varias cruces ahí, dice, mira, ven, dice, ven. Y dice que con la linterna alumbran una de estas cruces, una muy vieja. ¿Ese es el señor que se te aparece, ese es el que tuviste? ¿Como? ¿Ese es el que tuviste? Y dice que el otro trailero que se había bajado para auxiliar al compañero le explica, Si. ¿Dices, eres nuevo por acá, verdad? Si. Dice ese señor, en algunas ocasiones lo que provoca es que la persona que va manejando se sube al tráiler, de alguna manera se aparece y el chofer pues pierde el control y se va. Lo que otras veces provoca es que simplemente la persona que va manejando pierde el control o falla la unidad y pues lleva y lo que hace es que se terminan aventando. Y dice que en ese momento fueron por un café, o sea, como que todo tranquilo, ellos traían café, entonces como para calmarlo porque él no lo creía, o sea, no era creíble lo que él estaba viviendo. Y ya le cuentan, dice, es que este señor tiene una historia y nosotros no la sabemos. Y esto narrado por otros traileros, se supone que hace muchos años, muchos años, este señor sí existió y si trabajaba en una mina, o sea, realmente era una persona que sí transitaba por este camino a esas horas. Resulta, dice, que en ese lugar donde estaba su tráiler, un tráiler se descompuso y este señor con tal de ayudar se acercó para ofrecer la ayuda, pero dice que cuando llega se da cuenta que están asaltando al camionero, al trailero lo están asaltando, entonces él al momento que se acerca, los criminales pues lo jalan, a él también lo golpean y lo que dice la historia es que tanto al chofer como a este señor que se acercó de chismoso o por ayudar, los terminan aventando al barranco. Entonces encuentran sus cuerpos literalmente a los días. Y resulta que a partir de ese momento lo que sucede es que pasa esto, se repite este ciclo, ese señor se aparece y se lleva a las personas y en el lugar donde él muere es donde hace que los choferes se terminen aventando, entonces esa historia se me hizo muy interesante, sobre todo porque yo transito mucho por esa carretera que sí es muy peligrosa, tanto peligro como de carretera, de accidentes como de seguridad evidentemente. Sí, sí, sí, tiene sus riesgos.