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Hay una diferencia muy grande entre creer en lo paranormal y tener que vivir con ello todos los días. Hay personas que nacen con una puerta abierta que no se puede cerrar. Gente que no elige ver, simplemente no puede dejar de hacerlo. Hoy vamos a hablar de lo que significa tener el famoso tercer ojo abierto, de cómo es caminar por el mundo viendo presencias que el resto ignora y del peso que cargan quienes reciben ataques que no dejan marcas en la piel, pero que te van secando el alma por dentro. Si alguna vez has sentido que el aire se pone pesado de la nada o que algo se te pegó en la calle y no te suelta, prepárate porque hoy vamos a entrar en este terreno donde la lógica ya no sirve de nada. Bienvenidos. ¿Qué tal familia? Sean bienvenidos a un capítulo más de Podcast Extranormal. Mi nombre es Paco Arias y estoy feliz de estar nuevamente con todos ustedes. Y hoy andamos de manteles largos, familia, porque aparte de que nos acompaña un gran creador de contenido, un muy buen amigo mío y que nos honra mucho con su presencia aquí por nuestras tierras, nuestro querido Pepe de Pepin. Chema Podcast, ¿Cómo estás hermano?
B
Bien hermano, muy feliz. Gracias sobre todo por la invitación. En estos tiempos de crisis siempre se aprecia un buen AM.
A
Exacto.
B
Y te agradezco muchísimo por siempre la compañía, por todo el apoyo que has dado no sólo para mí, sino para mi familia también en momentos críticos que hemos tenido. Y hermano, muy feliz y espero que mi participación aquí pueda pueda ser buena para el público que está por ahí, que también les mando un saludo a toda la comunidad Extra Normal.
A
Eso amigo. No, nada que agradecer, de verdad honrado por tenerte aquí con nosotros ya por segunda vez aquí en este estudio. Bueno, era otro, pero aquí justamente amigo, antes de empezar y digo, yo sé que está por demás porque mucha gente, demasiada gente te conoce. Eres una de las personas que lleva uno de los proyectos líderes justamente del podcast y de verdad estoy muy orgulloso por eso. Pero por si hay una persona que a lo mejor no te conoce, no te ubica y está con nosotros, ¿Quién eres? ¿A qué te dedicas? Redes sociales.
B
Gracias, amigo. Pues yo soy Pepe y también Chema, Así se llama mi podcast, Pepe y Chema. Y básicamente me dedico a entrevistar a personas que atraviesan momentos difíciles en su vida, alguna situación fuerte regularmente que tiene que ver con crimen. Y también realizo entrevistas a personas que trabajan en cosas como muy interesantes para que me cuenten sus anécdotas. Ahí pueden encontrar en YouTube un poquito del bueno, todo el contenido que nosotros, nosotros realizamos nos encuentran como Pepe y Chama Podcast en todas las redes sociales.
A
Perfecto mi hermano, ahí está para que toda la gente vaya. También en la descripción dejamos ahí el enlace para su canal Y el tema de esta noche. Yo creo que eres una de las personas que nos puede dar mucho contexto de los encuentros con espíritus, encuentros con almas en pena, encuentros siniestros con estos entes que ya no pertenecen a este mundo. ¿Tú qué opinas de todo este tema mi querido amigo?
B
En un principio creía honestamente amigo, que todo el tema paranormal simplemente era una, era una cuestión que pues la gente era fan y que porque era fan de estos temas, como que cualquier cosa que sucediera, como que si se abriera la puerta la gente decía no, hay alguien aquí, no, yo creía que era un tema más de sugestión hasta cierto punto. En alguna entrevista que yo realicé, un amigo me dijo esto es una puerta, dice cuando la abras tienes que estar preparado para esta situación. Yo creí porque mucha gente dice no, es que yo lo he buscado, yo he tratado de ver algo, de que me espanten y ese tipo de cosas. Nunca lo he. Así es, nunca lo, nunca lo he sentido yo hoy cuando una persona me dice yo ando buscando y le digo no es como tú crees, no va a ser tan divertido como tú piensas. Y este. Y para mí, para mi desgracia puedo decir, a partir de cierto punto de la vida y no tiene tantos meses, nosotros como familia nos empezamos a enfrentar a algo que desconocemos, algo que desconocíamos en ese momento de qué se trataba y empezar a tener como encuentros con algo que no sabías exactamente qué era. Recuerdo que yo justamente hacía como pruebas dentro de mi casa para saber si era una cuestión de que no, no lo es, de que era pura casualidad o que si era sugestión o que si realmente estaba pasando algo. Y el primer ejercicio que hice en mi casa para saber si estaba ante una situación, un encuentro de algo desconocido era con una crema, era una crema que siempre estaba tirada, o sea, siempre se caía, pero era de estas cremas que ya sabes que las pones boca abajo porque la tapa es el soporte y de ahí hacia arriba son como el cuerpo, el cuerpo, pero se van haciendo más pequeñitas. Y entonces esa crema caía una vez, caía dos veces. Yo recuerdo que una vez antes de irme a trabajar agarré y había, estaba la crema, había un paquete de algodón y había un soporte como de kleenex y cosas. Y yo agarré la crema y la puse en medio, pero ya no la puse ni parada ni nada de eso.
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Acostada, acostada.
B
Y entonces salgo a la, salgo a la, salgo a la sala y de repente escucho el chingadazo y ahí entendí que estaba, estaba ya con una cuestión que ya no, ya no conocía, ya no tenía una explicación concreta porque yo lo había dejado así a propósito porque sabía que no había posibilidad para que eso saliera volando. Entonces creo que fue de los, de las primeras confirmaciones que yo recibí de que estaba ante una, ante una situación de esas.
A
Digo a mí yo lo puedo interpretar precisamente como quieres saber si estoy aquí, va, ahí te va, te sales y lo tiro. No, fue como una completa confirmación. Y es que precisamente, amigo, tú mencionas algo muy importante. Las personas que tienen estos encuentros no disfrutan de esto, por el contrario, la gente que sí disfruta el terror como el que nosotros llevamos, podcast, historias, dramatizaciones y todas estas cuestiones de entretenimiento, es para eso, para entretener. Pero hay una gran diferencia entre el oyente de una historia y la persona que vive la historia, porque son traumas y tú lo sabes perfectamente. ¿Nosotros no sé si lo has contado en algún momento, lo que pasó una vez en el hotel en Durango, lo has contado en algún momento?
B
Yo que sepa no.
A
No. ¿Te gustaría? Digo, yo lo voy a contar desde mi perspectiva y te voy a pasar la estafeta. Fuimos a un evento que nos invitaron el Pepe y yo, coincidimos en un hotel, nos estábamos quedando, yo estaba igual con un colega y él estaba con su esposa, con Angie. Saludos a Angie. Y recuerdo que había una situación ahí fuerte y en la mañana nos, no sé si me marcaste o me enviaste un mensaje, me dijiste bro, está pasando algo aquí en el cuarto hotel. Eran como las 10 de la mañana.
B
10 de la mañana aproximadamente.
A
Y digo, voy para allá. Yo normalmente eso no lo suelo decir, pero yo cargo siempre con un botecito muy pequeño de aceite, que bueno, para la fe que yo profeso, simboliza como si fuera el agua bendita, ¿No? Algo sagrado y que lo podemos ocupar como un medio para representar algo muy santo, muy limpio, muy puro, ¿No? Entonces nosotros lo usamos para orar por las personas que hasta eso casi no lo suelo hacer para alguien que no sea de mi familia porque hay algo que se llama guerra espiritual. ¿Qué quiere decir eso? ¿Si tú tienes broncas, ejemplo con algo y yo llego a orar por ti, yo me agarro esa bronca, sabes? Como que yo puedo tener una repercusión o algo porque me estoy metiendo una guerra. Entonces por eso no todas las personas lo hacen y digo pues va, vamos, vamos a orar por ellos y tú puedes contar lo que sucedió.
B
Digo, yo le hablé a Paco en ese momento porque ya estamos en una situación muy desesperada. Contexto para ese mom, mi esposa llevaba cerca de unos 2 a 3 meses de embarazo aproximadamente y este, y ya habían empezado estas situaciones en casa que pues tal vez muchos ya conocen de que ella estaba viendo muchas cosas en casa. Cuando llegamos a Durango, me parece un día antes, entramos a la habitación, al cuarto y de repente ella grita en el baño Ya cállense. ¿Por qué? Porque estaba escuchando a una señora que le decían no te vas a casar, no te vas a casar, no te vas a casar, no te vas a casar adentro del baño y ella gritó Ya cállense. Entonces yo fui a ver qué estaba sucediendo, me dices que hay una señora ahí que está grita y grita y grita y ya me desesperó muchísimo. Para esto ya teníamos un ente por que se lo reconoce y al ratito le puedes preguntar y decirle oye, dile dónde está el pelón. El pelón es un ente que a ella lo que está constantemente donde ella esté ahí está él en la habitación, lo ve en la casa y todo ese tipo de cosas. Ya te contaré lo que pasó el día de muertos, este, nada más para que me lo recuerdes. El chiste es que ya empezaban a suceder tantas cosas y el problema es que para la mañana, para la, para la mañana siguiente yo estaba trabajando en la computadora y me decía vente para acá, vente para acá, vente para que. Yo, ¿Qué está pasando? No, es que ahí está el, ahí está el pelón y está tratando de hacerte daño Y le digo tranquila, no pasa nada. Y yo ahí no sé si tal vez por, por una situación tal vez ya de desesperación, le dije a ver pues que me haga algo ¿No? A ver que se manifieste, a ver si tiene poder, yo le decía mira a ver mueve esto, mira no puede hacerlo, o sea yo como que entraba en esa, en esa parte de que para que ya se tranquilizara, pero evidentemente no ayudó en nada, entonces se empezó a sentir mal, se puso a llorar y entonces ya después de haber recurrido tal vez a diferentes medios que son como videntes y ciertas personas, yo dije pues yo también empecé con la religión cristiana y dije le voy a hablar a Paco, Paco vente, ¿Puedes venir aquí a mi habitación porfa? Necesito que oremos por Angélica, por lo que está sucediendo aquí dentro del cuarto. Llega Paco, Angélica comienza a contar las cosas y hacemos un círculo de oración y Paco comienza a orar en voz, en voz, en voz alta y entre tres personas estábamos tocando, tocando Angélica y de repente creo que, no sé si le pasas el aceite, no recuerdo exactamente si fue antes o después, cae desmayada.
A
Sí, en cuanto yo me pongo aceite en la mano y la pongo en su cabeza, sentí, porque con una mano le estaba agarrando yo la mano, sentí cómo se empezó a ir y fue donde se desmaya y yo corro a sujetarla para que no se fuera a golpear y cayó, dije cálmate, está está bien, está tranquila, pero fue un tema muy fuerte porque hagan de cuenta pues eran, ojo, experiencias paranormales, la gente pensando que es 12 de la noche, no, 3 de la mañana, 10 de la mañana, 10 am, el sol a todo lo que da y se sentía una pesadez así muy fuerte hermano, pero de verdad muy fuerte, una pesadez muy fuerte, el ambiente se sentía súper pesado, evidentemente sentíamos que algo estaba ahí y que no le gustó que llegáramos como a hacer oración, o sea, lo incomodamos, lo molestamos, pero creo que por lo menos en ese ratito estuvieron, se calmó la situación, estuvo bien.
B
Sí, sí, sí, de hecho cuando ella regresa del desmayo nos dice ahí está, no sé si lo recuerda.
A
Sí, en el espejo, en el espejo.
B
Ahí está y ya todos volteamos como muy rápido y ya, porque lo que sucedía es que este ente se burla mucho de. Se burla mucho de ella.
A
OK.
B
Y hemos aprendido a identificar regularmente cuando hay emociones fuertes en la casa, tristeza, este, alegría, enojo, molestia o algo, es donde más tiende a manifestarse, o sea, aprovecha esos momentos para tal vez catapultar esas emociones regularmente en la felicidad evidentemente casi no, pero cuando hay tristeza, cuando hay alguna situación difícil para ambos, es donde más aprovecha para manifestarse, ¿No? Y este, y dice, o sea, en esas situaciones es cuando regularmente lo que hace es burlarse. Claro, burlarse y burlarse y burlarse.
A
Mira, es que tiene todo el sentido del mundo porque recordemos el tema vibracional, conforme tú vibras, tú puedes alimentar este tipo de entidades, sabemos que son entidades de bajo astral, entidades que a pesar que pueden tener un origen humano, son seres negativos, seres que no vienen a hacer el bien y al momento de que se está sintiendo una emoción como la tristeza, depresión, soledad, etc. Ellos ocupan esa energía que nosotros emanamos para que ellos tomen fuerza y es por eso que muchas veces se logran materializar y a mí se me hace un tema muy fuerte porque nosotros somos seres humanos y no, por mucho que tú quieras cuidar tus pensamientos, evidentemente es imposible tus sentimientos, entonces simplemente tener mucho cuidado en general en cómo estás, ¿No? Y para dar inicio mi querido Pepe y también Chema, te quiero contar una historia.
B
Adelante.
A
Mira, esta historia que te voy a compartir se me hace también muy fascinante porque le pasa a una pequeña niña de 5 años, María Fernanda López, su madre, es quien nos manda la historia, originarios de San Juan del Río, Querétaro, nos dice que en el 2014 nace su hija, pero su hija pronto empezó a mencionar que tenía pues prácticamente ciertos detalles. ¿En qué sentido? Dice que cuando ella empezó a hablar decía cosas que no tenían sentido para ellos. La niña decía que anteriormente había muerto de hambre, dice que iban caminando en la calle y vieron una persona en situación de calle pidiendo dinero y le dijo mamá, yo andaba así y tenía hambre todo el tiempo y me dolía el estómago, o sea, la niña, imagínate cinco años diciendo todo eso y me dolía mucho la panza y me dolía mucho y yo lloraba y lloraba y un día me quedé dormida y no desperté, me empecé a sentir mal y la mamá pues escucha eso, dice ¿Qué está pasando? No sé. Y la niña mencionaba todo eso, que vivía muy triste, que no tenía mamá, que no tenía papá y que andaba todo el tiempo descalza, que los pies le dolían, que los tenía quemados, que le ardían, que le sangraban y la mamá escuchaba eso y eso era una cosa brutal. Y dice que a los meses la niña empezó a ver gente muerta y eso también digo, tú evidentemente sabes cómo se siente cuando te dicen estoy viendo a una persona y tú no ves nada, ¿No? Claro, como padre eso te da mucha impotencia porque dices ¿Qué hago? ¿Qué puedo hacer? No puedo hacer nada. Y la niña decía a su mamá que Dios le había dicho que anteriormente sufrió mucho, pero que en este nuevo comienzo, en esta nueva vida, Dios la iba a ayudar y le iba a llevar a ayudar a más personas, que no tuviera miedo. Entonces la niña estaba consciente hermano, de que venía a este mundo a ayudar personas y sobre todo porque ella había muertos. Dice que al principio toda la familia pues no lo creía, empezaron a llevarla a psicólogos donde el psicólogo hacía diferentes pruebas y le dice a su mamá, es que yo no puedo decir que lo que su hija dice es verdad, pero tampoco puedo decir que no, que sea falso, no tengo la forma de comprobarlo. Entonces dice, solamente te recomiendo que tenga más cuidado. Y como que le sugirió alternativas, como que esta psicóloga también entendió un poco el fenómeno paranormal espiritual y le dijo te recomiendo otras alternativas porque si tu hija, hablando ya en otros términos, no médicos, no profesionales, un tema espiritual, tu hija va a estar viendo muchas cosas fuertes. La mamá como que no muy conforme, dice pues bueno, dice que un día por azares del destino fallece un familiar de la mamá y tienen que ir al panteón. Grave error hermano, grave error. Una persona que ve muertos, que pequeña, una niña meterse a un panteón, si.
B
No es una locura, grave error.
A
La mamá digo, tal vez porque ignoraba todo esto pues dice, pues vamos al funeral del familiar del tío, vamos todos. Y la niña cuando llegó al panteón, dicen que empezó a gritar, pero así desesperadamente se agarraba la cara. Imagínate si una persona adulta, el trauma, el ver un desencarnado para un pequeño, una pequeña de cinco años, lo que es el terror de ver todo esto. Dice que la mamá la carga y le dice ¿Que tienes? Y la niña así como en crisis, ¿De que estaba viendo? Dice que veía que un señor tenía incrustado un pedazo de metal aquí en esta parte de la cabeza, que veía también a una señora que tenía como un vestido blanco todo lleno de rojo aquí, o sea, cosas así bien fuertes. Y dice que la niña de pronto se quedó callada porque se quedó mirando como fijo a la nada hacia una tumba. Como que eso la calmó y la niña pidió bajarse de los brazos de su mamá y empezó a caminar y dice que cuando llegó se quedó así mirando con una cara como que ya muy diferente hacia una vieja tumba. Dice que en esa tumba solamente decía Mateo y tenía una fecha de 1800, que haciendo la suma daba a una edad de 5 años y la niña se quedó ahí y como que la niña empezó a hacer con su manita así como saludando y como que todo cambió, como que eso hizo que la niña se regulara. Lo que empezó a suceder es que empezaban a ir al panteón y la niña corría, corría y corría a dejarle dulces, si tenía unas moneditas, si tenía unos chicles le dejaba a su amigo Mateo. Entonces la mamá entendió que era una forma en como ella se regulaba y a veces la llevaba al panteón para que viera a su amigo. ¿Qué tan buena idea es eso? No lo sabemos hasta que en algún momento Mateo ya se hacía presente, pero no en el panteón, en su casa. En su casa. Y es que ella, la mamá menciona, es que era la única forma en la que mi hija se regulaba, como que encontró una salida, como algo que neutralizara todo y la niña hizo como una amistad con ese espíritu. El problema es que el espíritu, sabemos que los espíritus no son materia, no pueden mover cosas a menos que tengan la fuerza necesaria y la fuerza la obtienen de nosotros, de nuestras emociones, completamente de nosotros. Entonces la niña empieza a darle esa fuerza y Mateo empieza a ser visto por su mamá y por su otro hijo. Dice que había momentos donde veían la mamá se levantaba al baño en las noches y así en un pasillo oscuro veía como alguien pasaba corriendo, riéndose descalzo, se escuchaban los pies descalzos en el piso y de pronto escuchaban risas provenientes del cuarto de la niña y era la niña hablando con su amigo y empezaba a suceder todas estas cuestiones. El detalle que detonó lo malo es que cuando se rompe la amistad entre Mateo y la niña, empiezan las agresiones, la niña empezó a dejar de comer, se empieza a encerrar, no quiere saber nada y un día su mamá la cacha como tratando de hacerse daño a ella misma y le dice ¿Qué estás haciendo? Y dice es que Mateo me está obligando a hacerlo. La niña se estaba cortando, imagínate otra vez pensemos niña de 5 años, tenía unas tijeras y se estaba haciendo como líneas en su bracito. ¿La mamá empezó a buscar ayuda y dan con una vecina que la llevan con la típica señora que le dice no pues tiene que hacer algo y dice que llevaron a la niña al panteón hasta la tumba de Mateo y le dijeron ti que tú te quedas aquí, que no quieres nada, o sea, como hacerlo muy formal, no? Sabes que tú te quedas aquí, no me sigas. Eso no sirvió absolutamente de nada, al contrario, hizo que las manifestaciones por parte del Mateo, el niño de 5 años se intensificaran a un punto donde ya era visible para quien llegara a su casa. Veían siempre un niño, la sombra de un niño, la risa de un niño o se traslucía sobre cortinas, puertas. Nunca lo veían directamente de forma física como yo te veo a ti, era más como una sombra, el sonido, la.
B
Silueta, la sensación de que está alguien.
A
Ahí y sobre todo lo frío que se sentía en la casa. Dice que hubo momentos donde ellos ya no sabían qué hacer y lo que realmente terminaron haciendo fue acudir con otra persona para que literalmente hiciera un desprendimiento de la niña, ocupando ya elementos fuertes en la magia. El problema es que ellos ya no pudieron hacer que Mateo se fuera a la casa, ellos fueron quienes se salieron de la casa, Mateo ya no lo siguió por la protección que tenía la niña. El problema es que quien llegara a esa casa se va a topar con un muerto que ya tiene fuerza para poder manifestarse a un nivel que pueda ser visible.
B
Como ves amigo, es impresionante las cosas que pueden ver los niños. Si yo no te. Yo no me voy a ir muy lejos. Te voy a platicar dos casos concreto. Uno que fue una persona que llegó a narrarme un un tema del asesinato de su. De su hija, que si bien no tiene nada que ver con que ella podía ver en el momento. Este caso es un caso muy trágico porque es la historia de Natalie. Natalie tenía como seis, siete años, estaba muy pequeñita, de papás divorciados. Natalie sale un sábado para ir con su papá a una fiesta tipo baby shower, a una fiesta de niños, su papá va acompañado de otra, de su pareja en ese momento y pues van a la fiesta, hacen todo, se la pasan bien y a eso de las 11 de la noche ellos vienen, ellos vienen regresando para su casa y de repente reciben el impacto de otro coche. Era una chica creo que cerca de 20 años que los impacta y terminan con la vida de Natalie. Natalie lo que se sabe es que cuando impacta el coche, el coche donde venía Natalie impacta contra un. Contra un árbol y es ahí donde, en ese segundo impacto donde Natalie pierde la. Pierde la vida. Y es un caso que le tuvimos que dar como voz, porque a la chica la dejan libre. Ella estaba bajo efectos de bebidas alcohólicas y hay varios temas ahí extraños que se mencionan en el caso. Trataron de manipular la mecánica de los movimientos, muchísimas cosas. Al final sale libre la. Sale libre la muchacha. Pero lo extraño de esta historia es lo que me cuenta su mamá, porque a Natalie le encantaba dibujar y entonces Natalie tenía un cuaderno de dibujos y era una niña que tenía una conexión, digámoslo que algo distinta con Dios o con Jesús, porque ella siempre como que se ponía a orar, estaba muy pequeñita y tenía esta parte independiente de tener esta cercanía con Dios, digámoslo así, con una figura en el cielo. El punto es que en uno de los dibujos de Natalie dibujan la escena de su muerte. El dibujo está en él. Te voy a pasar la captura porque el dibujo lo pusimos en pantalla y es un dibujo que de verdad te deja impactado porque es la banqueta donde sucede con el árbol. OK. Se ve el árbol hasta ahí normal, ¿No? Un niño puede dibujar un árbol. Pero lo extraño de todo esto es que de la banqueta sale una escalera que va hacia arriba. Que va hacia arriba, Va hacia arriba y hasta arriba de la. Hasta arriba de la escalera está Natalie haciendo así y arriba de ella están las estrellas y está Jesús dándole la mano. ¿A mí me pareció impresionante porque digo, qué tiene que ver un árbol? Claro, con una escalera y con ella hasta arriba y que alguien le esté dando la mano, o sea. ¿Se está yendo, se está yendo, no? Pero aquí lo. Aquí lo que me pareció extraño es que no, no hay una relación tal cual, ¿No? Una cosa podría ser que dibujar un piso y una persona que le está ayudando, pero necesitó dibujar todas estas partes. Y para mí fue bastante, bastante impresionante. Ahora te voy a platicar algo que tal vez es un poquito más personal porque esto ya tiene que ver con mi familia y específicamente con mi hijo. El día que mi esposa se alivia, me parece que tú fuiste al hospital ese día. El día que mi esposa se alivia fue uno de los momentos más. Yo creo que lo voy a decir así, espero que no se malinterprete. Los días más tristes de mi vida. Porque cuando Angélica entra al quirófano, le dicen las doctoras, ¿Sabes que? Te vamos a dar unas pastillas para que podamos generar la dilatación suficiente para que el niño pueda venir. Dile a tus familiares que vengan a eso de las siete, ocho de la noche. Y esto empezó como a las cinco de la mañana, ¿No? Todo el proceso de llevarla, porque aparte tenía una cirugía previa y tenían que hacer algunas cuestiones muy específicas. El punto de esto es que hacen un pequeño corte, hacen diferentes cosas y dicen, oye, pues tienes una dilatación ya bastante, bastante grande, entonces dile a tus familiares que vengan como eso de las dos de la tarde. Yo hablándole a todos, a mis papás, oigan, y de pronto el ritmo cardíaco tanto de Angélica como del bebé empieza a ser muy elevado, a un nivel tan elevado que la doctora dijo, híjole, si esto sigue así en hora y media vamos a tener que hacer un procedimiento pues mucho más agresivo porque Angélica lo quería tener natural. Y ya sabes que está la cesárea, ¿No?
A
Claro.
B
Y entonces, este, empieza el corazón súper agitado, súper agitado, súper agitado.
A
Y.
B
La doctora había dado una hora y media y ya faltaban como cerca de 10 minutos para que se cumpliera esa hora y media. Y ya la doctora también ya estaba bastante nerviosa, es una doctora ya 20, 30 años de experiencia. Y en algún momento platicando con ella me dijo, es el parto más difícil en el que yo he trabajado. Entonces va cercano a esos 10 minutos, Angélica le pide a todo mundo que se salga del quirófano. Me salgo yo también, dice, quiero ver si yo me puedo relajar. ¿Ya llega un punto donde me vuelvo a meter y digo, ya sabes que? Yo creo que sí vamos a tener que hacerlo de esta manera, ya es para solucionar y todo esto. Y de repente pasa algo bien extraño. Se va la luz en todo el hospital, se va la luz, o sea, se va, se va, se va totalmente la luz, no había como una batería, ya sabes que de repente se va totalmente, entra la doctora y yo no le digo nada, Angélica y como a los 5 segundos de que entra la doctora, Angélica dice ya, ya es momento, la doctora revisa y dice ya y en ese momento se meten todos, o sea, vean como creo que unas trece, catorce personas adentro del quirófano, se meten todos y comienza la labor del parto a oscuras, no había regresado la luz como a los 15-20 segundos, pero nada más recuerda me que te cuente qué pasó en esos 15-20 segundos más adelante, porque yo no me había enterado lo que había sucedido. El punto es que comienza la labor del parto y de repente a los 5 o 10 minutos, a las 9 51 de la mañana nace mi hijo. El punto es que cuando él sale, yo honestamente pensé que había nacido muerto, porque lo sacan y esperaba que lloraba y no lloraba, no pasaba absolutamente nada, pero la doctora comienza a decir que este, Angélica estaba perdiendo mucha sangre y entonces Angélica preguntaba ¿Y el bebé cómo está? ¿Por qué no lo escucho? ¿Por qué no llora? Y yo estaba así como no queriendo voltear y queriendo voltear para ver qué estaba sucediendo con el bebé, Yo sólo veo como al bebé lo tienen así y en él, y en el pecho le están haciendo así como tratando de reanimar y yo volteaba y no quería saber nada, veía Angélica y los doctores súper preocupados porque algo estaba sucediendo, este, y decía la doctora páseme esto, pásenme lo otro, y de repente el bebé lloraba así como que, y volvía a tener silencio y los doctores seguían así, De repente veo que le ponen una pequeña mascarilla y le empiezan a hacer así como para meterle, meterle oxígeno y yo ya no sabía si estaba vivo, si estaba muerto, yo ya estaba, ya estaba muy mal porque veía que Angélica ya estaba, estaba muy mal, el bebé no estaba bien y yo sentía en ese momento que yo iba a perder a los dos, o sea, yo recuerdo que me puse un reloj que Angélica me había regalado cuando nos comprometimos, que es un reloj Hamilton que sale en la película de Interestelar, es el reloj que estaba, porque es una película que nos gusta mucho. Yo recuerdo que me puse ese reloj porque dije cuando no, es que el bebé, yo me voy a, Yo le voy a tomar una foto a mi reloj de la hora en que nació. No, ni en mi cabeza pasó eso. Me dicen, oye, se van a llevar al doctor, se van a llevar al bebé a terapia, terapia neonatal. Y entonces yo me salgo llorando del quirófano porque veo Angélica mal y al bebé lo veo mal, lo veo respirando, se le marcaban mucho las costillas, o sea, ya era una situación muy, muy fuerte de ver. Yo decía, no creo que soporte tanto tiempo, entonces me voy y ya como que me hacen firmar unos papeles y cosas y yo no paraba de llorar y no paraba de llorar. Regreso y este, después de dejar al bebé, yo creo que me pierdo como media hora y en esa media hora yo decía, no sé si Angélica está viva, voy con ella y la doctora me dice, no pases en este momento porque lo que vas a ver te va a espantar, pero está bien, pero si quieres pasar, adelante. Yo le dije, sí, sí quiero pasar. Entonces paso y todo estaba lleno de sangre, todo, todo, pero absolutamente, absolutamente todo el cuarto estaba lleno de sangre, Habían dos, tres personas limpiando, este, y yo vi las gazas y todo esto que te ponen y había una montaña de, una montaña de gazas. Helga me pregunta, ¿Cómo está el bebé? Está bien, nada más que lo van a revisar. Pasa, pasa eso y en algún momento Angélica me dice, oye, quiero contarte algo que pasó y me dice que cuando ya faltaban esos diez, quince minutos para que, para que empezara la cesárea, dice, cuando se fue la luz, en el momento que se va, yo levanto la mirada y enfrente de la cama se juntaron como veinte, treinta personas y dice, no sé exactamente qué es lo que querían, pero habían como veinte, treinta personas que me estaban viendo y no se veían como algo bueno, se veían personas como muertas. Dice, en el momento que, que regresa la luz, siento algo en mi cuerpo y es cuando comienza toda esta labor, esta labor de parto. El bebé estuvo internado cerca de cinco o seis días, evolucionando una situación bastante complicada, el diagnóstico era hipertensión pulmonar, se cansó muchísimo por tanto latido el corazón, entonces cuando nace, nace muy cansado y por eso no puede llorar y pues viví días súper tensos de que le van a hacer un estudio para revisar si tiene algún daño cerebral, entonces tú te imaginarás cómo estaba yo, muy mal y le van a revisar porque le vieron una pequeña mancha en el cerebro y le van a revisar porque tal cosa, o sea, ya eran decenas de estudios y yo veía su manita, recuerdo su manita toda morada por tanta prueba que le. Tanta prueba que le sacaban y así le dan de alta y ya cuando pues lo tenemos en la casa, pues lo tenemos todavía con oxígeno. Afortunadamente fue evolucionando favorablemente, ya cuando se recupera es cuando ya lo empiezo a cargar con un poquito más de libertad, que hay que sacarle el aire, entonces ya sabes que ahí lo tienes ahí un buen rato. Pero desde el primer mes, hermano, me percaté que había algo extraño en la mirada de él, porque cuando Angélica lo cargaba, lo veía normal, pero cuando yo lo cargaba siempre, hoy ya no lo hace tanto, pero siempre estaba viendo hacia atrás de mí, nunca hacía contacto visual conmigo.
A
Algo que estaba atrás de ti.
B
Algo que estaba atrás de mí y yo me empecé a percatar porque en esos momentos los niños todavía no controlan ni la mirada, o sea. Pero ahí me sorprendía muchísimo que se quedaba viendo específicamente como hacia atrás de mí, o sea, no hacía contacto conmigo. Yo lo. Yo recuerdo que lo buscaba mucho, pero conforme van pasando las semanas, lo que sucede me sorprende todavía muchísimo más porque en tu casa, mi hermano, y en la casa de todos ustedes, hay una parte donde hay un ropero muy grande y en ese ropero específicamente en una esquina, tanto Angélica decía, es que ahí está parado, como yo lo sentía cuando pasaba por ahí, sentía una vibra muy extraña, pero a mí lo que me sorprendía es que pues yo caminaba con el bebé y mientras caminaba con el bebé, o sea, el punto era fijo, o sea, si lo llevaba para allá, él hacía esto, ¿Sabes? Regresando, Regresando la mirada y me sorprendía, o sea, muchísimo. Y al ratito vas a conocer a una. A una de las personas que nos ayuda a cuidar a nuestro bebé, porque pues todavía requiere cuidados, cuidados muy específicos y con ella nos empezamos a enterar de otras cosas. Una de las cosas que a mí más me sacó de onda fue que dice pasó algo muy fuerte en Chiapas y ella estuvo presente y dijo, aunque ya entendí que está sucediendo aquí. Es muy fan del. Es muy fan del programa. Mari Le mandamos un abrazo, un abrazo por si ves este capítulo. Ella dice, le voy a contar algo, señor. Y empieza a contarnos que. Dice, la verdad es que pues yo ya muchas veces he sentido cosas extrañas en el cuarto de bebé y hubo una. Un día que a mí me pasó algo muy extraño, el bebé ya se encontraba dormido y hace cuenta que cerca de la entrada tenía. Tenemos una mesa, teníamos una mesa en ese momento donde poníamos como el cambiador del bebé, este. Cositas, cositas donde se bañaba y todo eso, y en la parte de abajo era como una mesa de tablón, ya no. Y en la parte de abajo, pues no había nada. Dice, hubo un día, ya era un poquito noche, qué ya bebé estaba dormido, yo estaba en el sillón y de repente volteo y me percato que hay algo extraño debajo de la mesa. Dice que comienza a ver y de repente le empieza a encontrar forma y dice, señor, era un gato, pero no era un gato normal, parecía un gato como muy fuerte, o sea, como que como doble, lo entiendo, así como desproporcionado. Desproporcionado. Dice, muy grande, pero a mí me impresionó cuando lo vi a los ojos. Dice, tenía ojos amarillos y ahí estaba. Y dice que estaba como en una postura como extraña, que no le. Te digo, no le encontraba una forma específica. Y le pregunto ¿Qué hiciste? Me dice, no, no me quise ni mover, me quedé sentada viéndolo por mucho tiempo y me parece que me dijo, no voy a dejar que le hagas nada al bebé, no voy a dejar que le hagas nada al bebé en la mente. Y escuchaba eso, no, ella. Ella lo decía hacia ese. Hacia ese ente. Si, dice que estuvo ahí minutos, que estuvo mucho tiempo. Dice, de repente, señor, comencé a ver cómo se empezaba como a disolver, a disolver, a disolver, hasta que desapareció. Ahí me sorprendió mucho porque tú en algún momento tuviste a un buen amigo, la Rana, no sé si lo recuerdas, de Córdoba, me parece. Y La Rana me contó cuando a su perro lo atacó una cosa que parecía una serpiente, que no le hallaba mucha forma, pero que tenía los ojos amarillos y hablaban de que era un nahual. Entonces, desde ese. ¿Desde ese momento la verdad es que pues sí tenemos como mucho más precaución y mucho más cuidado por supuesto, porque este, no sabemos exactamente qué es lo que esté sucediendo, qué es lo que quieren, qué es lo que buscan, pero lo que sí hoy te puedo decir, te puedo confirmar es que mi bebé también ve cosas, o sea, igual que la mamá, el bebé trae, trae ese chip muy despierto de que el canal totalmente dice es que el bebé está llorando, yo le pregunto por que? Hay mucha gente, o sea, me dice Angélica, es que hay gente aquí y a veces lo tenemos que cambiar de cuarto o ese tipo de cosas y.
A
Se calma el niño y se calma, Dios Padre Santo, me tuviste, híjole, digo, evidentemente amigo, sentí muchos, muchas emociones muy fuertes ahorita que tú estás contando esto, digo de papá, papá te lo digo, el tema de nuestros hijos y también salud para todos los papás, porque el papá también sufre mucho hermano, digo las mamás por supuesto, es el lugar, si, yo siempre lo he dicho, lugar de la mamá es aquí y lo digo honestamente, es un lugar sazo, único y especial, Papá también tiene un lugar muy especial porque el papá también sufre y la neta si sentí en el corazón muy feo y este, y es muy duro, no, la impotencia de ver pues prácticamente a tu bebé que lo esperaste por tanto tiempo, nueve meses, ansioso, feliz, toda la familia no, Y la ilusión y de pronto la idea de que posiblemente los dos se vayan, o sea, yo creo que es, híjole, un golpe tan fuerte, pero gracias, gracias, gracias a Dios, nada de eso sucedió, yo te lo dije cuando te fui a ver, te dije ten fe hermano, ten fe, las cosas van a salir muy bien, vamos a estar orando por ti, enviando todas las buenas intenciones, todas las buenas vibras y se me hace tan extraño también el fenómeno o en sí la fenomenología que se manifiesta porque pasa una situación y qué bueno que lo estás haciendo. Muchos tienen la costumbre amigo, de un bebé dejarlo solo en un cuarto y digo cada quien no, o sea, cada quien las crianzas y yo no va a venir a decir cómo lo debes hacer, pero solamente considerar que un niño por su propia naturaleza, la gran mayoría, sino es que todos pueden ver en cierto momento, sobre todo cuando no hablan. El detalle hermanos que hay pequeños que tienen, se quedan con ese canal abierto y que estoy seguro que probablemente tu nene por el antecedente de tu esposa también pueda ver todo esto, digo, es algo fascinante cuando lo logran desarrollar y lo logran controlar porque pueden ayudar muchas personas si quieren y es válido si no lo quieren hacer y simplemente taparlo también, o sea, aquí es buscar siempre lo mejor para la persona, para el niño, pero lo que trato yo de entender es cómo es curioso y te voy a platicar algo, híjole hermano, esto que te voy haciendo no te lo, nunca lo he dicho y no le dije a mi esposo, se lo podía contar pero te lo voy a decir, la gente sabe, yo conté una vez una anécdota de duendes donde mi hijo, mi hijo también ve ese tipo de situaciones, qué curioso por su mamá, porque.
B
Yo no veo nada, nosotros no vemos.
A
Nada, yo soy una piedra hermano, o sea, yo puedo dormir en un lugar así maldito, me tapo audífonos y órale, no chingón que haya mil personas, no me interesa. Mi esposa sí es muy sensible, entonces mi hijo saca la sensibilidad también de su mamá, entonces ya lo he contado, mi hijo ve cosas y pasó algo muy, muy peculiar cuando mi esposa queda embarazada porque a él lo perseguía un duende, un duende, un duende, literalmente un duende que vivía en un árbol, ya conté esa historia, busquen las historias de duendes, vayan y véanlo. Conté la anécdota cuando llego a vivir con mi suegra porque estaba yo en una situación económica muy mal, mi suegra, saludos a mi suegra que la quiero muchísimo, doña Ale, un abrazote, nos dice, vengan a mi casa, en lo que te recuperas todo esto, bla, bla, pero mi esposa Isa cuando vivía ahí, antes de casarse conmigo me dijo, es que la casa de mi mamá suele ser muy pesada, pesada en el sentido de estás en medio de un campo donde hay árboles, mucha vegetación, oscuridad de noche y dice ella sentía y veía cosas, entonces cuando nace mi hijo, mi hijo lo empieza a seguir un duende hasta que nosotros hacemos algo. El punto de esto es hermano, cuando mi esposa falta una noche antes de que ella pues tuviera, mi hijo tiene un sueño, tiene un sueño donde ella lo ve, o sea, voy a decir algo que nunca he dicho, pero mi esposa ya conocía a mi hijo desde antes de nacer, ella lo ve, ella lo ve y no es como ver a un niño en un sueño, ella vio todos los rasgos de él, dije y me dice yo lo conocí desde antes, lo soñé dos veces, mi esposa sueña mucho, entonces dice yo a él lo conocí, ya lo conocía y es tal cual como es él. Y dice que en el sueño llegaba una mujer como en forma primero de animal y aquí está bien curioso esto, llegaba a nuestro cuarto y ésta se materializaba. La mujer tenía un rasgo como un poco indígena y piel como muy, muy morena y tenía como ciertas cosas que hacían alusión a que se dedicaba, evidentemente un tema de magia, dice ella, que no se podía mover y la mujer carga al niño y cuando lo carga dice que hace esto interesante y dice que ella lo estaba viendo todo, estaba luchando para salir, ¿Sabes? Y la mujer lo vuelve a colocar y se va. Y aquí yo he contado muchas historias, hermano, testimonios de personas que cuando van a ser una persona, un niño, una niña con un don fuerte, atrae mucho y a veces atrae de todo, tanto cosas buenas como cosas malas. ¿Por qué? Porque un niño por su propia naturaleza siempre va a atraer a este tipo de entidades, pero cuando es un niño que tiene esta capacidad o este don que puede desarrollar a un futuro muy fuerte, llama la atención. Y a veces estas cosas se acercan simplemente para observar. No sé por qué, o sea, no soy experto en este tema, pero he entendido que se acercan a observar como, como a ver, como a vigilar. Hay otros casos donde ellos intentan robar el don del niño, quitárselo, porque esto suena bien loco, surreal y todo lo que quiera, pero ha habido momentos donde incluso familiares que trabajan la magia quieren quitar ese don, quieren cerrarlo y tenerlo ellos. Y se me hace muy curioso porque una vez yo conté una historia, el nahual que le dio la bienvenida a mi hijo, literalmente eso era una mamá que empezó a tener visiones de gente muerta y cosas así, pero a ella se le quitan cuando nace su hijo. El problema es que el niño es el que traía el dolor, pero la mamá no, o sea, la mamá lo pierde por completo. Por eso cuando tú me contaste lo de tu esposa yo llegué a pensar, yo dije, a lo mejor cuando nazca.
B
El nene yo también creí que se le iba a quitar, se le iba.
A
A quitar porque el que trae el don era el nene. Yo dije muy seguramente, probablemente suceda. Lo increíble es que se queda en los dos o es el mismo, pero hay un vínculo muy fuerte más allá, el de madre e hijo, un vínculo espiritual muy fuerte donde los dos pueden llegar a compartir el mismo don. Y es por eso que hay una complementación de que el niño.
B
Sí, porque es muy raro, regularmente es una cuestión de que lo tuvo tu abuela y ahora lo tienes tú. No, eso siempre como que se salta una o dos personas y no hay un vínculo tan directo.
A
Exacto, o sea, siempre es una segunda generación arriba, segunda generación abajo, el abuelo, el bisabuelo. Pero sí es muy extraño esto y digo, es fascinante porque es acercarnos un poquito a tratar de entender cómo funciona todo esto y cómo se manifiesta. ¿Tú qué opinas de eso?
B
Sí, honestamente para mí es algo, algo inexplicable toda esta parte de lo que sucede con los niños, porque los niños traen otro chip abierto que es totalmente diferente al que traemos nosotros y a mí siempre me ha dado curiosidad lo que pueden ver, lo que están observando, o sea, porque si es bastante, bastante curioso. Fíjate que aprovechando y digo, mencionando toda esta parte del don de Angélica, ahora que veníamos para acá, para Tuxtepec, fíjate que salimos y en una fecha muy cercana, cuando nace mi hijo, ocurre el accidente de la Concordia, del puente de la Concordia. Claro, tú estabas en Ciudad de México cuando eso pasa. Así es, Entonces pues el trayecto de Ciudad de México Oaxaca, pues pasas por Pueblo, Tlaxcala, pero esa es una de las salidas principales y tienes que pasar ese, pasar ese puente. A mí honestamente me da mucha curiosidad porque pues yo ahora sí con Angélica de repente lo que hago por indicación de algunos amigos es ayúdale a desarrollar, hazle preguntas, hazle que ella te diga cosas, que te vaya como este, que vaya como preparando esta parte. ¿Y entonces cuando vamos subiendo el puente le digo oye, aquí fue donde pasó todo esto Y a mi hijo será que veo o no veo? ¿Y yo le dije inténtalo y entonces ella se, ella se asoma y comienza a ver, vamos atravesando el puente, le pregunto oye, que estás viendo? ¿Que estás viendo? No me contesta. Y ya cuando bajamos del puente ella me voltea a ver y me dice hay filas de personas, hay filas de personas que están ahí abajo. ¿Digo, y cómo se ven? ¿Dice, se ven sucios, no te puedo dar porque también pasamos como muy arriba, se ven sucios, pero si se ve como que de la ropa se ve muy desgastada y no sé si ella veía escenas en particular o algo, pero dice hasta aquí llegó, o sea, me iba como marcando, no? Hasta, hasta por aquí. ¿Yo, el punto de todo esto es que este, ella me comienza a describir, yo siempre le pregunto y qué es lo que ves? ¿Como lo ves? Me dice yo no les veo sangre, pero por ejemplo, si les hace falta alguna extremidad lo puedo ver negro o si tienen un hueco lo veo negro.
A
Es la ausencia.
B
Yo creo que si es esa parte y corresponde totalmente con lo que en algún momento creo que yo te conté de esta persona que te veía, que se asomó una vez en mi habitación y que tal vez a partir de ahí fue donde empezó todo este, todo este show, porque yo sí recuerdo haberlo visto negro aquí, negro aquí, pero no la vi, no le vi como una, una herida tal cual, sino negro nada más. Y la piel, pues también una piel blanca verdosa que la recuerdo perfectamente, se recuerdo cómo estaba así y se esconde nada más. Entonces, pues ya es un don que lo trae desarrollando. Y ayer que venimos, mientras tú estabas grabando, pues ella me oye, ayúdame porque me quiero salir. Yo ¿Qué pasa?
A
¿Estás viendo de aquí de mi estudio?
B
De aquí de tu estudio, sí, pero ahorita te cuento. Y entonces regularmente entra en una fase de shock, que es como el de ahorita no me preguntes, nada más déjame que me tranquilice. Claro, ya salimos, le doy su tiempo y ya voy por ella y le digo oye, ¿Qué pasó? Me dices que está grando Paco. Nos asomamos y de repente empecé a ver como a seis personas y dice, pero me estaban corriendo, me decían vete de aquí, vete de aquí, vete de aquí. Y dice, ya habían otras personas que me decían ven, ven. Pero el punto, o sea, lo voy a decir así, perdón también por violar un poco la intimidad de mi esposa, pero pues ya también ya lo hemos platicado. Este, y llega muchas veces en diferentes momentos, llega el punto donde ella tiene que hacer esto, o sea, ya se, ya se cansó de escuchar todo lo que le están diciendo y este, y el chiste es que se sale, se relaja y hace, se tranquiliza, regresa. Estábamos por allá, pero ya no quiso entrar para acá porque ya sabe un poquito lo que hay. Fíjate que esta parte la controla y no la controla porque hay momentos donde ella simplemente se va. Uno de los momentos tal vez que más me llamaba la atención a mí de qué es lo que iba a suceder, Angélica tenía un tío que estaba muy grave, esperábamos su muerte, pero no tan rápido, creímos que todavía iba, iba a tardar y en un momento me habla Angélica, me dice oye, mi tío ya murió, voy a ir para allá y le digo OK, termino por estar en una grabación, digo termino y me voy, me voy para allá. Como acaba de fallecer, cuando llegamos su tío todavía estaba acostado en la cama, pues evidentemente ya frío, estaba su esposa, la tía a la que queremos mucho y pues ella estaba triste tratando de resolver porque el cuerpo se lo tenían que llevar a otro estado de la república. Entonces yo entro y veo Angélica que está llorando de un lado, sentada sobre la cama y este, Y platicando con la, platicando con la tía. El punto es que los de la funeraria estaban esperando a que nosotros indicáramos cuando ya se lo podían llevar.
A
Y.
B
Angélica yo le digo ¿Y estás viendo algo? Y me dice, si, hay gente en la. Hay gente aquí, pero no veo a mi tío y yo esperaba verlo, o sea, porque como ya está tan acostumbrada, pues como que ya ubica ciertas cosas. El punto es que le decimos a tía, tía, quédese unos segundos aquí, despídase, nos vamos a salir. Su tía comienza a llorar pues muy fuerte, entonces yo le digo Angélica, ya entremos, no la vamos a dejar tampoco que sufra tanto, sino simplemente esa parte entramos, se les avisa a los de la funeraria, levantan al señor de la, al señor de la cama, se lo llevan en una sábana y ya lo llevan y ya lo meten en una caja porque en el cuarto no entraba la caja.
A
OK.
B
Pasan 34 minutos y de repente Angélica me dice me siento mal, me siento mal y la alcanzó a agarrar y se desmaya, se cae en la habitación, yo me pego un Madrazo, este, llegan 23 primas de ella y cuando la van a agarrar y se acuesten la, y la van a acostar donde el tío estaba, donde el tío estaba, yo le digo no, no, no, no, o sea, yo ya entendía por dónde venía esto, ya intuía de dónde, por dónde venía esto y les dije, ni se les ocurra acostarla y vamos a ponerla aquí en el sillón, ¿No? Entonces agarramos, la cargamos, la ponemos sobre el sillón y este. Y pasan así. Yo pues comienzo a darle como, Como alcohol, ya sabes, lo típico, porque también. Sí. Y le comienzo a hablar, comienzo a hablar y no respondí. De repente empieza a hablar y sé el nombre de la tía. Ven para acá, o sea, de la voz de Angélica no sale. Ven para acá. Y viene su tía y Angélica comienza a tienes que cuidarte, mujer, no te alejes, no te apartes de la familia, no te vayas sola. Yo voy a estar bien. La señora, o sea, para ese momento, pues muy sacada de onda, no sabía.
A
Claro.
B
No sabía qué pensar. Si, cuídate, acércate con ellos, señalando, bueno, con Angélica y conmigo, acércate con ellos, busca distracciones, pero yo voy a estar bien. Y se va. Y de repente comienza una parte muy extraña, que son momentos donde, donde ya vuelve, pero vuelve de una manera muy, muy extraña, como ahora sí que voy a decir modo avión, vuelve y se vuelve a ir.
A
OK.
B
Y empieza esta, esta parte de negociación, yo considero, lo llamo así, de que el otro ente tiene que salir del cuerpo.
A
Por supuesto.
B
Y entonces venía esta situación donde estaba así, sonreía, sonreía y luego así lo voy a, Lo voy a hacer, ¿No? Está así. Una situación bastante extraña. No sé si sean momentos donde otros, Otros entes aprovechen también entrar. Regresa, tarda como veinte, veinticinco minutos en regresar. Fue mucho tiempo.
A
Sí.
B
Y no recordaba absolutamente nada. Ya le expliqué, mira, pasó esto, pasó lo otro. Hablaste con, Hablaste con tu tía como si fueses tu tío. ¿Se despidió la tía le preguntó de oye, lo que me dijiste es en serio? ¿No eras? ¿No eras tú? No recuerdo absolutamente nada. Ya era una situación que pues yo ya, Ya medianamente sé dominar, porque ha pasado ya en otras, En otras ocasiones, a diferentes niveles. Habla Angélica con una psicóloga que es como experta en temas paranormales y se dedica a trabajar con personas que viven estas situaciones de que tienen un don y no lo saben controlar y toda esta parte. Dice, te vamos a enviar con una persona, pero necesito que vayas.
A
Ya.
B
Nos manda a una, este, Una. Ahora sí que una casita súper alejada donde nosotros vivimos. Tocamos el portón y ahí nos abren dos chicos, nos dicen pasen, habían mesas de plástico, y habían tres, cuatro personas sentadas y al lado de nosotros había un altar. Pero no sé por qué ese altar me parecía muy impresionante porque la gente ni siquiera, ni siquiera le daba la espalda. OK, pasaban y era como volteate y luego ya puedes continuar como tu camino. Pero todo mundo que pasaba por ese altar le mostraba reverencia y respeto. Y entonces, pues yo cuando pasé también por ahí, también lo hice porque para, yo sentía una energía bastante fuerte. Entramos, tardamos yo creo que una hora y media esperando a poder pasar y entramos y nos saluda una, nos saluda una persona, un altar muy blanco, lo recuerdo perfecto, diferentes fotografías de personas y él se presenta con nosotros como Leonardo Da Vinci. Es una persona que por lo que entendemos es como una cajita que se encarga de recibir como el espíritu de. El punto es que él comienza a revisarla, a revisarla. Ella le pide que diga ciertas cosas que tenía que mencionar y salir de la boca de ella. Y ella no puede, no puede pronunciar esas palabras. De hecho, ni siquiera podía pronunciar su nombre porque él decía que una forma de que tú te des a respetar en tu cuerpo es que tú repitas tu nombre tres veces. Vas a repetir tu nombre tres veces. Y se le dificultaba y no podía, no podía. Decía, vámonos ya, vámonos ya, vámonos ya. ¿Le preguntaba, oye, y dónde está el pelón? Está allá afuera, me está esperando. Y no podía, y no podía, y no podía. Hasta que ya llegó el punto donde le dije, porque ya siempre me lo ha dicho, vienen por ti, pero me atacan a mí. Entonces yo le dije, si me quieres ayudar, ya estamos aquí, tienes que hacerlo. Lo logra hacer y el señor empieza a decir, vamos a hacer el desprendimiento de todo lo que traes, le dice ahí. Y agarra un cuchillo y empieza a pasarlo por diferentes partes de su cuerpo y comienza a mencionar los nombres de las personas. Empieza el cuchillo y Juan Pablo Estrada. Y los comenzaba a desechar María Bermúdez. Y comienza a decir los nombres. Yo creo que se aventó como 50 nombres.
A
Dios santo.
B
Así en cuestión de tres, cuatro minutos empezaba a mencionar los nombres, nombres y apellidos. Supuestamente lo que traía como pegado. Nos vamos, nos da un agua, una molusiones, jabones, cosas. Ya sabes.
A
Sí.
B
Y a partir de ahí, no te voy a decir que se ha controlado, pero Angélica ya se ha educado, ha leído libros, ha hecho ejercicios, ha hecho diferentes cosas que han hecho que por lo menos los entes ya no estén dentro de casa. Claro, porque ellos estaban dentro de nuestra habitación marca límites. Ahora se encuentran regularmente en el jardín. Siguen estando ahí, pero está en el jardín. Y depende lo que suceda. Es bajo, bajo lo que suceda, pues entran o salen de la casa. En Día de Muertos pasó de solo estar uno a que la casa estuviera infestada. Porque me dices que hay muchísimos hoy hay muchísimos aquí.
A
Están ahí porque saben que ella puede.
B
No sé, pero dicen. En Día de Muertos específicamente fue tal vez la noche más complicada que ella y yo tuvimos bajo la enseñanza de unos amigos peruanos que les mando un abrazo muy grande. Ellos llegaron a la casa una vez a decirle Angélica cómo podía controlar y le dijeron que ella podía canalizar al Arcángel Miguel y que el Arcángel Miguel podría canalizar a otras. A otras, otras entidades como María o como Jesús. Esa noche de Día de Muertos yo le dije, canaliza al Arcángel Miguel, dile que te diga que tienes que hacer. Y dice, es que tienes que. Dice que le contesta al Arcángel Miguel, tienes que correrlos tú, pero no nos da más información. Y le dije, ¿Tú crees que puedes canalizar a Jesús? Y me dice, lo voy a intentar. Lo intenta y la primera vez me dice, no, no, no, no, no pude, vamos a intentarlo otra segunda vez. Y me dice, ya pude, aquí está con nosotros. Y le digo, ahora sí, pregúntale bien qué es lo que debes hacer para poder sa. Contesta. Y dice Angélica dice que debo de tener fe, que debo de creer. Entonces yo le dije, pues vas a decirlo que en el nombre de Jesús tú ordenas a que estas entidades se vayan. Yo Creo que tardamos 45 minutos para qué. Para que ella pudiera decirlo. Lo que yo hice fue. Tal vez me van a criticar muchos, no sé. Yo sabía que ya no podía, no podía, no podía. Lo que hice fue ir con la enfermera y le dije, oye, préstame al bebé, me lo da y bajo y le digo, mira, agárralo de la mano, lo voy a agarrar yo y estoy seguro que él nos va a ayudar cuando hacemos eso Angélica puede lo dice y me dice están todavía dentro de la casa, pero están volteados, dice no me están viendo, están simplemente de espaldas todos y le dije vuélvelo a decir, en el nombre de Jesús yo ordeno que ustedes se vayan de esta casa. Hermano, de película eran pasadita a las tres de la mañana. En el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús. Y cuando ya lo puede decir así de corrido y con fuerza y creyéndolo es, me dice ya se fueron, le pregunto ¿Dónde están todos? Están en el patio, pero todos están volteados, nadie está viendo hacia la casa. Y yo honestamente hermano, esa vez te puedo decir que si sentí la presencia.
A
La presencia de Jesús, de Jesús, o.
B
Sea, porque la fuerza, la fuerza que te da y digo yo no puedo asegurarlo evidentemente sile si estaba Jesús ahí, pero si lo sentí por supuesto y este, y para mí fue impresionante porque si tú me dices la Virgen o el Arcángel Miguel, pues en su momento yo no era creyente de que su figura y su presencia fuesen realmente algo que ayudaran. Hoy por hoy, yo nací en cuna cristiana hermano, yo y por hoy te puedo decir que creo en el Arcángel Miguel, creo que la Virgen de Guadalupe tiene también, de hecho fuimos a la basílica y me dice Angélica, veo a la gente que está aquí afuera, o sea, lo que ella ve y me dice están como sufriendo y hay gente que camina, va y viene, va y viene, pero me sorprendió que cuando entré a la Basílica vi mucha gente sonriendo y se vi mucha gente, las entidades que estaban ahí adentro estaban sonriendo, me mete en un conflicto porque toda mi vida el hecho de Jesús, este Dios y esas figuras y todo lo demás, los santos no entran ni figuran después de vivir estas situaciones, pues me meten ese conflicto y yo digo es un choque de creencia, digo pues vamos a estar abiertos a todo lo que, a todo lo que haya. Hoy mi casa está llena de ángeles, de figuras de ángeles y del arcángel Miguel. Llevamos velas para prender que hacen como sirven para ser limpias hermanos, se derriten en media hora completas, o sea. ¿Sí, y sirios grandes, o sea, a.
A
Mí, a mí me regalaron igual unas velas, igual las prendo y es impresionante porque tú sabes cuánto dura una vela, un sirio? Sí, días, Días y hay momentos, lo más extraño fue cuando yo tuve un problema muy fuerte que te conté, ya después lo voy a platicar. Se consumió hermano, en tiempo imposible. 15 minutos. 15 minutos. Esa vez yo quedé impresionado porque no tiene lógica, no tiene coherencia, no tiene nada, pero tú perfectamente que ya sabes y ya estás entrado, digo, se me puso la piel chinita cuando mencionan el nombre de Jesús, porque independiente, independientemente de toda religión, sabes, el nombre de Jesús se ha usado hasta para detener a personas que están a punto de sufrir abducciones. Esto la gente casi no lo sabe y hay un caso, no uno, una persona que ha estudiado más de 400 casos donde en caso de abducciones el nombre de Jesús frena.
B
Wow.
A
Frena. Y eso yo lo hablaba con personas en ese rubro y dicen es que una adopción no se puede frenar, no se puede frenar cuando vienen por ti, no se puede. Cuando mencionan en nombre de Jesús, cuando mencionan a Dios directamente lo cortan de tajo. Entonces yo creo que la frase yo prefiero, yo Paco lo creo y es mi creencia que esa parte de las santas escrituras no se equivoca cuando dice en mi nombre echarás fuera demonios, pero no dice yo, o sea, tú lo vas a hacer. Y el mensaje fue muy claro, tienes que tener fe, tienes que creerlo, ya lo tienes, hazlo en mi nombre, mayores cosas harán en mi nombre, en mi nombre echarán fuera demonios. Esa es la clave, la fe, la fe, la creencia de saber que tenemos nosotros ese poder que se nos ha otorgado para poder hacerlo hay que hacer uso de él para defendernos y para justamente poder tener esta certeza de que hay algo. Sí, hay muchas cosas malas, muertos, espíritus, pero también hay cosas buenas, positivas, que nos cuidan, que nos respaldan, que están cuidando de nosotros. Y eso que tú hiciste, ese acto de fe que tal vez tú dijiste me va a criticar porque fui por mi hijo, hermano, suena, suena si lo quieres ver un poco arriesgado, pero ustedes hicieron una oración y que dice también esta premisa, que donde estén dos o tres, dos o tres o más, yo ahí voy a estar. ¿Y eso fue perfectamente lo que ustedes hicieron, unieron la intención de los tres, la energía de los tres, invocaron el nombre del patrón y qué pasó? Evidentemente esto hermano, qué capitulazo de verdad yo, yo estaba así, o sea, de verdad, qué cosas tan fuertes. Estimado amigos, de verdad te quiero agradecer mucho por esta plática, por abrirte a contarlo, abrir tu corazón, de verdad, muchísimas, muchísimas gracias. Esperemos que lo hayas pasado muy bien como trabajaste.
B
Muy bien, amigo, muy bien contigo, siempre escuchando tus historias, todo lo que dices. La verdad es que me atrapa la forma tan increíble que tienes de contar historias. Yo creo que todos los que estamos aquí, las personas que están viendo este vídeo, coinciden en esta parte de que de los mejores narradores que hay en México. Yo ahí te tengo presente, amigo, tienes una habilidad impresionante para narrar historias que te llevan y te ponen ahí con los pelos de punta porque de verdad, o sea, mis respetos, mi hermano, y todo el éxito que tienes bastante merecido.
A
No hermano, gracias, gracias a ti. Digo, tú igual, un excelente narrador. Hoy, hoy yo, hoy yo fui espectador, o sea, de verdad, yo imaginé todo, o sea, y mucha gente también lo estoy imaginando, verán. Pepe, muchísimas gracias hermano. Antes de irnos, por favor, solamente redes.
B
Sociales, por favor hermano, pues en todas las plataformas, en YouTube, en Spotify, en Instagram, Facebook, estoy como Pepe y Chema Podcast, ahí me pueden encontrar, pueden ver todo el contenido que estamos haciendo y pues nada, muy agradecidos con todos ustedes.
A
Gracias hermano, Gracias a toda la comunidad de Podcast Extra Normal, toda mi familia de podcast, les mando un fuerte abrazo. Por favor no olviden antes de irse, suscribirse al canal, activar notificaciones, visitar el canal de Pepe y Chema y nos estamos viendo porque probablemente en nuestra página web encuentren algo prohibido. Allá los espero, hasta la próxima. Chao.
B
Estaba tan desesperado hermano, que agarra la papilla con una cuchara y se le ens en la boca.
A
¿Dios bendito, no?
B
Dice, una vez que esté, que esté aquí el agua caliente, vas a meter al bebé así. El tipo se desespera tanto, se desespera tanto que agarra al bebé y lo ab. Y los doctores dicen, no, este ya no trae signos vitales, el bebé está muerto. Y que cuando le quita los calcetitos, se viene el calcetín con la piel del bebé.
A
Ay Dios padre.
B
Dice que toda la piel del venía pegada a la ropa, hermano.
Episode Title: Intentaron ACABAR Conmigo Pepe y Chema | @pepeychemapodcast
Date: February 10, 2026
Host: Paco Arias (iEX Studios)
Guest: Pepe (Pepe y Chema Podcast)
This episode explores the harrowing realities of living with heightened sensitivity to the paranormal, centering on personal and family experiences with spiritual phenomena. Featuring guest Pepe from the Pepe y Chema Podcast, the discussion delves into chilling encounters, generational transmission of "the open third eye," spiritual attacks, the emotional toll of such experiences, and the complex interplay between faith, fear, and the supernatural.
First Unexplainable Event (05:54–06:47)
Insight:
Real experiences bring trauma, not "entertainment."
During a group event, Pepe’s wife Angélica (embarazada) began hearing and seeing disturbing things in their hotel room (08:18–09:17).
She experienced auditory attacks (“no te vas a casar”), presence of an entity called "El Pelón," and severe emotional distress.
Spiritual intervention: Paco conducted a prayer circle using anointing oil, resulting in Angélica fainting as the entity resisted (12:05).
Entities feed on negative emotions (13:56):
(14:52–23:16)
Espiritismo práctico:
Intervención de especialistas espirituales (Leonardo Da Vinci, medium, cuchillo para “desprender” entidades adheridas).
Mejoría tras métodos de protección y oración; entidades permanecen cerca, pero fuera de casa (65:57).
This episode moves away from urban legends and entertainment to deliver a raw look at the lived cost of psychic sensitivity. Both Paco and Pepe’s families face daily battles with invisible forces, illuminate the complexity of spiritual inheritance, and reinforce the importance of boundaries and faith. With stories that range from touching to terrifying (including childhood premonitions, possession, and the tangible power of prayer), the episode is a compelling, thought-provoking journey into the Mexican supernatural.