Loading summary
A
Inaugurar un negocio es comprar un sueño, pero a veces también es adquirir enemigos. Y no hablo de personas en conflicto, hablo de amigos y a veces de la misma familia que prefiere verte arruinado antes que verte triunfar. Es ahí cuando la envidia deja de ser un sentimiento y se convierte en un arma, un puñado de sal en la entrada, un objeto enterrado en una maceta o una oración rezada al revés a medianoche para que tus clientes no entren y tu dinero se vaya de tus manos. Hoy hablaremos de lugares embrujados por el pasado y de lugares malditos por el presente. De cuando la traición se convierte en brujería. Bienvenidos AL COSTO OCULTO DEL ÉXITO. ¿Qué tal familia? Sean bienvenidos a un capítulo más de Podcast Extra Normal. Mi nombre es Paco Arias y estoy feliz de estar nuevamente en un capítulo para todos ustedes familia. Estoy contento de estar aquí, de poder platicar historias y sobre todo el tema que hoy vamos a tocar, se me hace un tema tan, tan interesante, no fue tan pedido, pero existen muchos casos paranormales y desafortunadamente tristes que existen aquí, cuando las personas toman esta decisión de abrir un negocio, de emprender algo y se topan con algo tan aterrador, tan triste, tan decepcionante, que de verdad los deja marcados para toda su vida. Son situaciones donde lo lógico se quedó corto, donde los demonios, donde la brujería y donde las envidias abundan. Y para hablar de este tema me acompaña una persona muy especial que todos ustedes ya conocen y que me da mucho gusto que nos acompañe esta noche, Dafne Silva, ¿Cómo estás?
B
Hola Paquito, muy bien, muy contenta. Ya tenía ratito que no venía a platicar por aquí con todos ustedes. Estoy muy feliz de poder regresar y platicarles estas historias que la verdad están excelentes, me gustaron mucho.
A
Así es Dafne, muchas gracias por aceptar la invitación para la gente, digo yo estoy seguro que ya te han visto, ya te ubican perfectamente, pero por si hay una persona que llegó a este canal y ahí dice como que ¿De qué van a hablar estos dos? ¿Te puedes presentar?
B
Claro que sí. Bueno, a mí me pueden encontrar como Dafne Silva y estoy participando y colaborando con mi querido Paco Aria y con Oscar Herbert en la mesa de sustólogos. Se van aquí mismo a YouTube al canal, se regalan sustos y por ahí van a ver una variedad de temas padrísimos la verdad. Así que dense la oportunidad, chequen nuestro contenido, yo sé que les va a gustar y a mí de manera personal me encuentran como nenucado en Instagram, en threads y en TikTok.
A
Perfecto Daphne, muchas gracias. ¿Ahora sí vamos a empezar con ese tema y te quiero hacer una pregunta a ti porque tú has emprendido así, te has topado con diferentes situaciones cuando emprendemos? Yo que he sido emprendedor de toda la vida y ya lo he dicho muchas veces, gran parte de mi vida, aparte de ser empleado también emprendí muchos proyectos que evidentemente fracasaron, hubieron algunos que sí les fue más o menos y pues también me topé con ciertas cosas. Pero dime Dafne, ¿Tú te topaste con algo que tenga que ver con estos temas extraños, paranormales cuando iniciaste?
B
Fíjate que si hubo un proyecto, el proyecto más grande que yo tuve que fue de comida, tú sabes cuál fue. Es raro porque mucha gente no cree en estas cosas, pero había un lugar en donde nosotros nos poníamos que la gente de alrededor no quería que estuviéramos ahí, entonces decían oye no, que los nuevos que saquen los que hay que hacer todo y de repente era en la calle y de repente llegaban y ponían cosas extrañas como una bola de pelos o algo que tal vez primero decías oye pues basura y tratábamos de tener limpia el área ahí cerca, pero sí fueron varias ocasiones en las que nos quedábamos como que. Y una persona nos dijo sabes que, yo creo que mejor váyanse de aquí porque hay gente muy loca, dice que va a hacer lo imposible para que ustedes se vayan de este lugar porque supuestamente te tenías que unir a una asociación y estar dentro de estas cosas para que tú pudieras estar trabajando en este lugar.
A
Se me hace una tontería eso, pero.
B
Entonces fue que decidimos mejor ya quitarnos de ahí porque aparte de que te cobraban pues estaba pasando todo esto. Oye ya es peligroso, digo, siempre aceptado que las cosas malas existen y que muchas personas pueden llegar a hacer brujería o algún tipo de trabajo para quitarte o para que te vaya mal en el negocio. Así es y digo, tú lo sabes también has vivido muchas cosas respecto a los emprendimientos y es difícil, o sea, es difícil levantar tu negocio y de repente ver que las cosas por más que le echas ganas no están funcionando y te llegas a desesperar y frustrar y quieres llorar porque dices oye yo di todo, o sea puse mi dinero, mi tiempo, mi esfuerzo, mi imaginación en esto y ahora viene alguien y por envidia quiere terminar con todo lo que has hecho.
A
Se acaba todo.
B
Así es.
A
Fíjate que yo quiero empezar contándote una historia porque de verdad quiero que la gente conozca estos casos y sobre todo porque este tipo de casos son son tan habituales que a veces pensamos o llegamos a creer que esto no pasa y realmente esto pasa, por eso lo dije al principio de estos casos abundan. Hay una mujer que nos escucha que se llama Ana Méndez, te mando un fuerte abrazo Anita, gracias por compartirnos tu historia. Ana nos dice que esto ocurre en el año 2017 cuando recién a su esposo le daban un cambio por su trabajo y ella llega a vivir a una nueva ciudad, llega con sus dos hijos y pues al principio todo bien, la verdad es que Ana dice que les iba bastante bien, lleva un estilo de vida bastante bueno, sus hijos en colegio, su esposo trabajando, ella en casa ayudando con labores en el hogar, cocinando, porque debo mencionar y quiero hacer énfasis, Ana nos dice que tenía un sazón o mejor dicho tiene un sazón buenísimo, quien probaba la comida que hacía Ana de verdad quedaba maravillado, encantado y dice que por algunos meses fue así. Cuando llegaron a vivir a este lugar, Ana conoce a una mujer de nombre Aurora, Aurora era una vecina de ahí cerca, la vecinita que se acerca cuando recién llegaron a darles la bienvenida a intentar ser pues buena vecina, buena gente y a Ana pues le cayó muy bien, dice que al principio era todo excelente, sobre todo dice porque los niños estaban en la escuela y el esposo o estaba trabajando o estaba durmiendo porque su trabajo era pues muy desgastante, entonces Ana la mayor parte del tiempo estaba sola y encontró como un refugio con pues digamos este lado de no estar solo saliendo, platicando con Aurora se hicieron grandes amigas, más allá de ser vecinas, se hicieron grandes, grandes amigas y pues se la pasaban toda la tarde chismeando como dicen por ahí, platicando, pasando el rato y esto era pues ya bastante habitual. Adicional a esto el esposo de Ana nos dice que constantemente le decía deja de hablarte con esa mujer, deja de hablarte con tu vecina y Ana dice pero por qué, o sea, si viene, me hace compañía, no estoy sola, yo no ando de loca, estoy con ella y sé que su esposo le volvía a decir no sé, no me cae bien, no me gusta cómo te mira, no me gusta su forma, o sea, no sé. Y pues Ana dice oye cálmate, estás muy paranoico, es mi amiga, ella viene, se ha portado muy bien con nosotros, cálmate, ojo, ojo por ahí con ese tipo de comentarios porque el esposo algo había notado, pero bueno. Dice que fueron pasando los días, las semanas, los meses y que la amistad de Ana y Aurora era muy fuerte. El detalle de esto es cuando llega la enfermedad que pues nos hizo a todos cerrar y por ahí muchas personas pues perdieron empleos, en el caso del esposo de Ana pierde su empleo y dice que es en este punto donde pues la economía empieza a escasear. Para esto nos dice Ana que su amiga Aurora, la vecina, todo el tiempo le chuleaba a su familia, siempre le decía ay manita, que afortunada eres, tienes una buena familia, unos hijos maravillosos, un buen esposo y yo pues he tenido mala suerte, mala suerte porque todos los hombres que conozco me salen malos, de verdad envidio tu familia. Esas palabras por muy inocente que sean, eran mensajes muy claros. Entonces Ana pues todo el tiempo dijo pues qué bueno, es muy honesta. Bueno, cuando ellos tienen escasez económica porque su esposo perdió el empleo, Ana dice que le sugiera a su esposo, sabes que no nos vamos a estresar, yo sé cocinar muy bien, vamos a abrir un negocio de comida y dice que el esposo dice pues vamos a hacerlo, manos a la obra. Dice que invirtieron sus últimas ganancias, compraron unas mesitas por ahí, hicieron un ahorrito, rentaron un localito que está en la plaza, vaya, empezaron ellos, manos a la obra. Para empezar necesitaban a otra persona y Ana tiene la grandiosa idea de invitar a su amiga Aurora al negocio, meter a la amiga, la vecina y pues la amiga pues emocionada, feliz, no manita, pues gracias por invitarme, vamos a ir juntas, bla, bla, bla. Las dos empezaron a trabajar juntas, bueno el esposo también dice que el esposo salía a repartir en su vehículo, dejar comida, dejar pedidos, ellas ahí en la cocina cobrando, atendiendo a los que llegaban, ahí estaban ellos trabajando. ¿Ana dice que empezó a sospechar cosas extrañas porque dice yo le di la confianza a mi amiga Aurora de cobrar, de dar cambio, pues es mi amiga, es mi vecina, ya la conocía, iba a su casa todo el tiempo a tomar café, a chismear, o sea, pues yo le di la confianza, sabes que? Mira, yo estoy cocinando, no puedo agarrar dinero, cobra por favor tú. Pero pues Ana tenía la sospecha de que su amiga, la vecina le estaba robando dinero y dice que pues ella llevaba en un cuaderno anotando, por ejemplo, 9 de la mañana, enviamos tal pedido, fue tanto y llega y llevaba todo su orden prácticamente. Entonces al hacer la suma, ejemplo, si tenía que tener mil pesos, tenía 800 y Ana dice, es que pues habla con su esposo, oye, ¿Tú has metido? ¿No? Dice, pues yo estoy repartiendo comida, yo ni siquiera entro. Pues era más que evidente, ¿No? De que la vecina le estaba por ahí robando y dice ella, voy a prestar atención, no le voy a decir nada porque no quiero que se me vaya a ofender. Y dice Ana que después de haber visto esto cuando iban a trabajar, como que la estaba observando y dice que hubo un momento donde ella se, Ana se hizo como la ocupada de que estaba amasando ahí la masa para la comida y en ese momento volteó, o sea, como que estaba espiando Aurora y vio el momento exacto donde Aurora cobra y hace esto, se lo guarda Dioshana que sintió una profunda tristeza, una decepción porque a final de cuentas era su amiga o es su amiga y sobre todo porque dice, en el negocio Aurora no sabía cocinar, Ana le enseñó a cocinar, le mostró, le enseñó el sazón, los proveedores, o sea, todo, todo, todo, todo le enseñó esta persona. Dice que ese día terminó, no dijo nada, como que se aguantó y todavía le dijo a su esposo, oye, pasó esto, ¿Qué hago? El esposo le dice, pues se lo dices tú o se lo digo yo porque nos está chingando. Entonces dice que al día siguiente Ana dice no, yo la voy a decir. Y cuando tuvo la oportunidad dijo, oye amiga, ven, tengo que decirte algo, me da mucha pena decírtelo, pero ¿Por qué me estás robando? ¿Qué? Ya sabes, ¿No? ¿Así como indignada de sí, sí, sí, qué si te falta dinero, te estoy pagando bien, no entiendo por qué me robas, estás loca? Que de verdad se puso en un plan así como bien, o sea, cambió los papeles, se puso de víctima, dice, amiga, te vi, vi cuando recibiste el dinero y vi cuando te lo guardo, es cierto, eso no es cierto, negó todo rotundamente, dice, al grado de que, o sea, ejerció un nivel de manipulación que dice, hasta yo me llegué a odiar a mí misma por acusarla, sacó el tema de que era mamá soltera, de que, sabes, sacó un montón de cosas y dice que se molestó mucho, se indignó porque dice que la humilló, que todo esto, que cómo se atreve a hablarle así delante de los clientes. Aurora se fue, se quitó el mandil, lo tiró al piso, escupió, pero antes de irse, después de hacer esto, se le acerca Ana y le dice, no sabes con quién te metiste, cuídate. Ana dijo, pues gracias a Dios ya se fue, ni modo, si realmente no era mi amiga, pues ahí vimos que no lo era, me estaba robando. Ana continuó con su esposo, siguieron trabajando, siguieron las semanas, dice que a las semanas de que se va esta amiga, ella pone su propio negocio en frente, típico en frente, vendía lo mismo, como ya tenía el sazón, las recetas, los proveedores, o sea, literalmente a ese grado enfrente y todavía daba más barata la comida. Híjole, dice Ana, dijo, pues no hay problema, está bien con la competencia, yo puedo. Pero Aurora no usó solamente esta forma de jugar sucio, Aurora empezó a usar brujería. En este momento Ana nos dice que iban pasando las semanas y los clientes dejaron de ir, dejaron de ir o clientes que ya pues como que eran, era muy constante ir a comer a su restaurante, clientes que ya eran amigos dejaron de ir y es que ella dice que algunos poquitos que llegaban decían señora, de verdad que usted no huele, apesta su cocina, o sea, si, su comida es muy rica, pero apesta aquí, o sea, como no le va a llegar el olor que tiene un animal muerto que dice, pero qué olor, o sea, yo no huelo nada, todos los días se limpiaba, todos los días se barría, se trapeaba todo. ¿Dice que le pregunta a su esposo, oye, huele mal aquí? No, no, no, no, y empezaban a llegar esos comentarios de la gente, es que aquí apesta, ¿Cómo es posible que están vendiendo comida cuando apesta el lugar, Sana, no sabía? Dice que ella se ponía a llorar porque hubo un cliente que era muy amigo que se lo dijo así molesto y dice pues es que yo no huelo nada, o estoy enferma o qué pasó. Aparte dice que hubo momentos donde la gente no llegaba y ella se paraba en la entrada de su local y veía como al local de la amiga si llegaban sus antiguos clientes. ¿Dice que un día se quedó platicando con una persona que le dijo oye Anita, porque ya no abres tu restaurante? ¿Como por qué ya no lo abres? Dice claro que lo abro, Estoy desde las 6 de la mañana hasta que anochece, o sea, como que no, ayer pasé y estaba cerrado. Y ese tipo de comentarios empezaban a ser más y más, la gente por alguna extraña razón veía la cortina cerrada, no veía abierto y los poquitos que lograban verlo se iban porque decía que apestaba. En ese momento Ana lo recalca y lo deja súper claro, yo no me estaba enfrentando a la competencia, me estaba enfrentando a otra cosa. Seguido de esto los problemas, problemas en el matrimonio, problemas económicos, problema con los niños, todo parece que estaba mal. Dice Ana que una noche se puso a llorar, o sea es cuando tocas fondo, cuando ya no sabes qué hacer, todo te está saliendo mal, se pone a llorar, empieza a orar a Dios y le dice muéstrame qué está pasando, no entiendo, yo nunca le hice mal a nadie, al contrario, le di la mano a alguien, ¿Por qué? Porque me está pasando esto. Y dice que esa noche que ella se acuesta a dormir, tiene un sueño. En el sueño dice que ella veía que en su casa había un animal muerto en una parte del patio, una parte escondida del patio y que ella llegaba al negocio y había otro animal igualito, pero este estaba peor, o sea, aparte de que estaba desvivido, estaba lleno de gusanos. Dice que Ana se levantó como a las 4 de la mañana porque le dio mucho miedo ver ese sueño o ver eso, pero ella sintió una corazonada así muy fuerte y dice que ella normalmente se despierta a las 5 porque desde las 6 de la mañana ya estaba abierto su negocio, esa vez se fue mucho antes, pero antes de irse quiso pasar a su patio, al patio trasero y dice que en el sueño donde ella vio que estaba este animal, no encontró un animal, encontró un trabajo de brujería, estaba debajo, debajo de una maceta, ella cuando lo ve, lo ve su esposo, vaya, o sea brutal, o sea los dos sabían perfectamente que era. Dice que el esposo molesto lo quemó, lo quemó, se deshizo, pero cuando llegan al negocio estaba el otro justamente como el sueño se lo había mostrado, este estaba, dice que ella como pedía, no sé, verduras así por cajas, este trabajo estaba oculto, estaba guardado entre un montón de cartón y este era diferente, este trabajo era un bote, como una botella de vidrio. Dice que no sabía cuánta porquería tenía dentro pero solamente logró distinguir dentro la foto de ella, de su esposo y de sus dos hijos y aparte logró distinguir dentro de esta botella excremento. Dice que ella pues empezó a tener mucho miedo, mucho miedo porque aparte otros clientes le decían es que su vecina de enfrente, la que tiene el negocio de enfrente llega en las noches a limpiar su banqueta, ojo, llega a limpiar su banqueta pero echa un líquido en la banqueta para limpiar, pero lo empieza a barrer hacia su local y apesta ese líquido. Ana dice que no le quedó más que literalmente irse de ese lugar, dijo yo no me voy a meter en problemas, el esposo le dijo y la regañó, le dijo yo te dije que esta mujer no, yo veía cómo te miraba, yo veía, o sea, muchas cosas que a lo mejor ella por ese cariño y amor y amistad pues no lo vio. Ana nos dice que un día simplemente a final de cuentas su esposo no tiene trabajo, ellos vendieron prácticamente todo y se fueron a vivir a otro estado donde viven sus padres, donde actualmente están. Ahí le está yendo bien, las cosas fueron mejorando, a su esposo lo contrataron, está trabajando para una empresa petrolera, le está yendo súper, súper bien, pero imagínate todo lo que pasaron o en el sentido de que le dio la mano a una amiga y date cuenta todo, todo lo que pasó. ¿Qué opinas?
B
Ay no, de verdad yo haciendo corajes con estas historias porque qué difícil, ¿No? Digo estar en el lugar de esta señora en donde le das tu completa confianza a una persona que aprecias, porque me imagino que la apreciaba, era su amiga y de repente darte cuenta que primero te traiciona y después llega al grado de hacer un trabajo de brujería para que todo te salga mal. Yo creo que la de haber pasado muy mal tanto por el enojo como por el hecho de sentir esto, no sé, esta intranquilidad y decir yo la quería mucho, era mi amiga y confiaba en ella. Ahí hay unos temas bien, bien fuertes y qué lamentable de verdad que existan personas que busquen dañar a otras con.
A
Brujería, la verdad sí que mal que existan personas que aparte de ser malas, sean malagradecidos, malagradecidas con alguien que a final de cuentas te dio la mano.
B
Qué fuerte amiga, muy, muy fuerte. Y por favor no sean así. Oigan, si van a querer poner un negocio igualito o hacer competencia, que sea una competencia leal.
A
Claro.
B
OK, le voy a echar ganas y a ver a quién le va mejor, pero no usen brujería chicos. Exacto, nunca se los recomendamos. Yo te quiero platicar ahorita una historia que esta que tú acabas de platicar me recordó mucho a esta de una chica llamada Ariana, que es quien nos comparte todo esto. Me llama mucho la atención porque ella dice que desde chiquita ha tenido como que este don de emprender, siempre le ha gustado que vender cositas desde muy pequeña, pero más que por gusto era por necesidad. Ella creció en una familia de escasos recursos, entonces ya te imaginas, hay que buscar por todos lados, hay que andar vendiendo y no le gustaba ver a su mamá estresada, triste por el dinero. Entonces me platica que ella prefería ponerse a vender cosas y ayudar en casa a la familia. Y así fue, cuando ella cumplió 20 años decidió poner un negocio de venta de cosas para fiesta, que adornos, que peluches, moños y muchas, muchas cosas relacionadas para vender y hacer feliz a alguien más en su cumpleaños, en alguna fiesta, etc. Y así lo decidió, se enfocó tanto que le fue muy bien su negocio, le estaba dejando un buen billete, le estaba yendo bastante bien a ella y dijo bueno, yo creo que por aquí es el camino después de intentar en muchos otros negocios. Y en una ocasión escucho también, yo he escuchado acerca de estos concursos que pone el gobierno en donde dice para los emprendedores o emprendedoras que quieran participar y se llevan una buena cantidad de dinero aquí, de hecho en nuestro municipio lo han hecho y son buenos porque si te apoyan, si sirve todo esto y ella sin pensarlo dijo voy a entrar, voy a participar, no pierdo nada, así que vemos qué va a pasar. Afortunadamente ganó, ella fue la triunfadora de este concurso y excelente. Entonces la anuncia como ganadora y ella platica que ese día fue uno de los días más felices de su vida, se sintió espectacular porque imagínate, siempre había estado buscando una manera de poder poner un negocio. Entonces cuando llega este concurso y ella gana y tiene ahora este dinero, pues dijo voy a administrarme súper bien y voy a poner un local y así fue, buscó un local, checo precios y todo y dijo voy a rentarlo. Su novio la ayudó a buscar, encontraron un lugar pequeño, modesto, pero pues servía para lo que ella quería, estaba en el centro, mucha gente pasaba por ahí y dijo este es. Entonces lo rentan y empiezan a acomodar todo, ponen estantes, arreglan algunas cosas de este local para que se vea bonito, llamativo y empiezan a adornar todo iba muy muy bien, estaba muy contenta. Llegó el momento de la inauguración, llegaron sus familiares, sus amigos, los vecinos, personas que no conocía también a esta inauguración y veían que todo estaba muy muy padre y ella dijo qué bonito se siente ver a tantas personas apoyándote y ella estaba feliz, cortan el listón y fiesta y fiesta y todos los que llegaron en ese momento le hicieron un gasto, pues te vamos a comprar algo chiquito o algo y eso es bonito porque cuando estás empezando con tu emprendimiento y ves la fila de personas que quieren entrar y comprarte, es magnífico, ¿No? Digo, ya hemos pasado por todo esto y así fue. Entonces esa semana fue impresionante, muchas ventas, le iba súper bien, que sabemos también que luego los negocios cuando recién abren pues son el boom y ella trató como que de adaptarse, adaptarse tanto a los tiempos como a las personas, dijo OK, pues ya tengo esto, voy a poner también en redes sociales, voy a tener ciertas cosas, pedidos por WhatsApp, entonces intento como que también meter tecnología y le iba muy bien. ¿Pasó un mes y todo excelente, pero iniciando el segundo mes todo cambió, fue muy raro y ella fue como que un golpe muy fuerte porque no se esperaba ese cambio tan drástico de tantas ventas a cero ventas, entonces dijo oye, qué pasó? Todavía te la creo que digas bueno va disminuyendo poco a poco, pero fue de golpe de tener tantos, tantos clientes a no tener ninguno. Ella se sorprendió, empieza a preocuparse, pero dice a ver, tranquila, busca algo que hacer para llamar la atención de las personas, estrategias al fin de cuentas y trató de tranquilizarse, pero sí le preocupaba esta situación. Pasaron los días, semanas y ni un cliente, nadie, se desesperó tanto que empezó a meter promociones, descuentos, rifas, cosas, todo, todo en uno. Todas estas estrategias las empezó a quemar. Hasta llegó a ponerse afuera de su local con una bocina. Ella sí llamando la atención de las personas porque dijo que estaba tan desesperada de que no llegaran a comprarle que ya no sabía qué hacer. Dice bueno, pues me voy a poner, no sé, ahí con una bocina, platicando, hablándoles. Pero ella dice que parecía que las personas no la veían. Dice yo estaba parada ahí y le decía pásele señora. Se iban así de largo, ni volteaban. Y a veces así te hacen. Yo no sé si a ti, a ustedes que están escuchando, si han tenido algún negocio, en ocasiones quieres dar algún volante o algo y es como que te ignoran, ¿No? Ella trató de tomarlo en ese sentido, dice bueno, la gente a lo mejor se incomoda que los estés invitando o algo, pero era raro porque nadie volteaba a verla. Y justamente como tú contaste, se le hizo tan, tan fuerte esta situación que se soltó a llorar, dijo ya no puedo más, yo creo que voy a cerrar esto, esto no era para mí, ni modo, ya pasó. Como que ya se estaba, estaba asimilando todo esto y dijo yo creo que hay que cerrar. Se mete a llorar al baño de ahí de donde estaba en su local y dijo no sé qué hacer, necesito tener la mente clara, no sé qué va a pasar. Y en ese momento le llega un mensaje de su tía. ¿Ella mientras lloraba revisa su teléfono y dice el mensaje decí hija, todo bien? ¿Cómo estás? Pasé por tu local y estaba cerrado. Bueno, a lo mejor fue ahorita que me metí al baño, pero todo el día he estado aquí.
A
Claro.
B
Y también se le hizo muy, muy extraño. Siguió llorando, le marcó a su novio y le oye mi amor, fíjate que mi tía me dijo esto. No le contestó porque le empezó a dar como que más tristeza y dijo a lo mejor mi tía se equivocó o algo, pero después empezó a asimilar que tal vez tenía algo que ver ese mensaje con el hecho de que la gente no entrara a comprar a su local. Y dijo y si en realidad la gente no me está viendo y por eso no entran. Pero se aclaraba la mente y decía no, no puede ser esto. Y pasó. Y de repente llega su novio, empieza a acomodar las paredes así como que vamos a mover los muñequitos o algo también para darle otro aspecto. Él dándole ánimos y escucha un golpe en la pared, su novio se acerca y pone la oreja así pegadita y ella le ¿Qué pasó? ¿No escuchaste eso? Le dice Ari, ven, ven, ven, Escucha esto. Se acerca Ariana a la pared, pega la oreja, no oye nada. Él le dice, ¿Que escuche qué? ¿Estás loco o qué? No mi amor, de verdad escuché algo raro, desde que nosotros llegamos a este local he escuchado ruidos extraños detrás de la pared. Dice algo está mal, pero no había nada alrededor que dijeras no, pues se puede escuchar el golpe de los vecinos o algo. Y le dice ¿Nombre? ¿Estás loco? Nada que ver, Te lo juro Ariana que escuché algo extraño allá, pero bueno, en fin, no me creas. Y así pasó. Después escucharon en el baño, escuchaban pasos, cosas raras, cosas que ellos empezaron a decir oye, esto no es algo normal. Y después de esto, en una ocasión estaban tranquilos sentados platicando y se escucha, ambos escuchan cómo golpean la tubería del lavabo, del baño, del local, los dos voltean al mismo tiempo y se miran ¿Escuchaste? Sí, sí escuché. Les dio miedo, se fueron a asomar, no había nada obviamente. Y le dice el chico voy a revisar la tubería. Se agacha y cuando empieza a hacer el trabajo de plomería grita No. Empieza No, no, ayúdame. ¿Qué pasó? ¿Qué pasó? Le dice Ariana, es que acabo de ver a alguien, te lo juro que acabo. ¿Cómo vas a ver a alguien en la tubería? ¿Estás loco? No, no, no, estás mal. Te lo juro Ariana que acabo de ver a alguien, te lo juro. Estaba sentado, pálido, así todo histérico y ella lo que hizo fue asomarse por el hoyito de ahí de la tubería y cuando hace esto grita horrible también. No, no inventes. Y le dice ¿Lo viste? Acabo de ver un ojo como si alguien estuviera adentro parpadeando. En ese momento ambos se levantan, van temblando los dos se salen del local, cierran, se quedan como que con este pendiente. Es que ¿Qué nos está pasando? Los dos lo vivimos, los dos lo vimos y ella estaba muy, muy mal. ¿Dice no entiendo qué es lo que está pasando? ¿Por qué acabamos de ver esto? Yo creo que vamos a hablarle a un experto, dice, para que vengan a checar, a lo mejor fueron algunas ideas de nosotros. Y al día siguiente le hablan a un señor encargado de todo esto. Llega el señor, empieza a trabajar tranquilamente, ella pues caminando de un lado a otro, tronándose los dedos porque estaba nerviosa y el señor le señorita, ¿Alguien más ha estado en este lugar? Y le dice ella no, nosotros llevamos ya algunos meses aquí. OK. Siguió trabajando y de repente escucha como el señor empieza a dar martillazos así en el piso donde está el lavabo. Ariana la verdad se preocupó porque ella platica que su presupuesto no estaba como para pagar el piso, dice si rompe el piso pues no me va a dar para pagar y componer todo eso porque recuerden que estaba rentando ese local, estaba observando al señor, así que estaba en el suelo y dice ay, ojalá y no lo rompa. Y el señor seguía y seguía y de repente sale el señor con una víbora muerta en las manos y le dice señorita Ariana, a usted la están trabajando Y ella se queda con ¿Cómo? Ariana platica que ella no entendió en ese momento qué le quiso decir el señor y dice sí, esto es un trabajo de brujería. Esta víbora estaba en la tubería de su lavabo y por lo regular esto aparece cuando hacen brujería o quieren dañar a alguien. Ella impresionada así como no puedo creerlo, de verdad es algo impresionante porque no tengo enemigos. Cuando el señor le está diciendo esto, suena su teléfono con un mensaje y es un número desconocido. El mensaje decía si no te vas de este local te va a pasar lo mismo que a la culebra. Cuando ella lee esto, obviamente es una amenaza, ella se empieza a preocupar y dice no sé, no sé de quién es el número, intenta llamar, no entra la llamada y se empezó a poner bastante histérica. Entonces en ese momento habló con su novio y le vamos a cancelar el contrato y vámonos de aquí. Se fueron, ella lloró mucho porque no quería hacer todo esto, pero esa amenaza que recibió sí la verdad la puso bastante preocupada y no quería que les pasara nada. Pasaron los meses, dice que aproximadamente unos seis meses y ella pasó por este lugar, por donde estaba este local y pues ya estaba ocupado, alguien ya estaba ahí, había una estética y la dueña de esta estética era una señora que anteriormente trabajaba en el municipio y que hacía muchos años cuando ella era muy pequeña esta señora había sido amante de su papá y además de esto había tenido hijos con el papá de Ariana, fue ahí donde ella entendió todo y supo que esta mujer era la encargada de estarle haciendo el trabajo de brujería para que Ariana y su negocio no progresara.
A
Híjole, es que pareciera que estamos descifrando un trabajo de brujería exclusivamente a los negocios, o sea la misma característica que tú diste fue la misma que yo también di en otra historia muy diferente, en tiempos muy diferentes pero la forma en cómo se manifiesta es no veo el negocio no existe, está cerrado o hay algo que me aleja, un peste algo, o sea de verdad es impresionante esto.
B
Sí, sí, sí, de verdad yo cuando leí esta historia inicié sintiéndome muy bien por ella por lo que cuenta ¿No? Y porque si me identifique mucho con el hecho de que a veces te emociona tanto aunque te endeudes con algún crédito, en el caso de ella en el concurso te pone muy feliz poder lograr tus objetivos como lo son los emprendimientos, pero qué lamentable cuando llegan a vivir algo así tan fuerte como lo que le pasó a Ariana, el caso que tú contaste donde ya dices bueno mi única opción es cerrar, irme y ya pues veremos qué pasa más adelante.
A
Mira, la historia que yo te voy a contar Dafne ha sido por mucho y quiero que por favor tú que estás escuchando esto en tu casa, en tu trabajo, en tu gimnasio, haciendo labores, quiero que tantito detengas lo que estás haciendo y escuches esta historia porque por mucho es la historia que me ha dejado con un nudo en la garganta con mucho coraje, de verdad ha sido una historia muy dura. Hay un hombre que se llama Esteban, Esteban es un padre de familia y literalmente Esteban me mandó un correo diciendo necesito ayuda, ya hablé con Esteban, ya estoy en contacto con él, de hecho tengo más o menos ocho días que estoy hablando con él, ya estamos resolviendo un problema que Esteban tiene y quiero contártelo. Esteban nos dice que él es licenciado, estudió pues su carrera, su licenciatura en contaduría y trabajó para una empresa en Ciudad de México, dice que pues prácticamente le iba bien, la verdad es que le va bien, su esposa, su hijo Mateo, todo súper bien, pero él tiene una historia desde que era niño porque dice que desafortunadamente su padre los abandona y él tuvo que trabajar desde muy joven, dice literalmente se iba a vender tamales con su mamá, dice mi mamá los hacía, me subía a un triciclo y Esteban pequeño andaba tocando puerta por puerta, ofreciendo los tamalitos rancheros, bollito de elote, de todo, y dice que pues la gente a veces le compraba, a veces no, a veces le cerraban la puerta y Esteban pues creció con la idea de ayudar a mamá, de ayudarla, y cuando estuviera en posición de ayudar, pues le iba a bendecir, le iba a cambiar la vida, o sea, Esteban tenía la idea de comprarle una casa, o sea, sabes, todo esto. Y Esteban tenía un hermano, el hermano mayor de nombre Mauricio, una persona muy contraria, Esteban flojo, malagradecido, malviviente, alcohólico, todo lo malo. Pero bueno, aquí te doy el contexto, me centro en la historia. Dice que cuando él tiene los 32 años, es cuando él iba bien, trabajaba en una empresa, su hijo mateo, bebé de 5 años, bebé yo así le digo a mi niño, tiene cinco añitos nuestro bebé, pues le iba bien, y su esposa Aurora, pues también era muy linda, una mujer muy comprensiva, una mujer muy amorosa. El problema llega cuando hay recorte personal en la empresa y Esteban pues lo despiden, se queda sin empleo. En este punto, imagínate, ya estás desempleado, pierdes tu ingreso, Esteban no piensa en si hay vergüenza o no, Esteban piensa, mi familia tiene que comer, mi hijo tiene que ir a la escuela, mi mujer tiene, tiene necesidades aquí, no me interesa. Y dice que Esteban pues no tenía tanto dinero ahorrado porque iba pagando sus cuentas y lo que él compra es una licuadora, una mesita plegable y empezó a surtirse de, digamos que de fruta, y dice que así empezó él su negocio, poniendo afuera de la empresa donde trabajaba, estacionaba su vehículo, sacaba su mesita de la cajuela y él vendía jugos, su negocio de jugos. Dice literalmente, no me dio vergüenza que mis compañeros me vieran afuera, no me interesó, mi familia tenía que comer y Esteban estacionaba su vehículo, sacaba su mesita, su licuadora, la conectaba por ahí, una extensión, todo, su cartulina, se venden jugos verdes, de naranja, etcétera, etcétera, ¿Sabes? Y dice que su mamá lo empezó a apoyar, entonces su mamá empezó a estar con él, su esposa también, y pues ahí estaban los tres vendiendo jugos, dice que los compañeros pues obviamente digo qué chido, qué buena onda y ojalá todos tuviéramos compañeros así. Cuando lo vieron, dice, de verdad me compraban mis compañeros, dice, me compraban, hacían filas, dice, mis compañeras que siempre estaban a dieta fitness, ahí con su, o sea, el tipo le empezó a ir súper bien, Dice que pasaron más o menos unos cuatro, cinco meses y había comprado otra licuadora, o sea, ya empezó como a hacerse clientela. ¿Dice que en este punto llegaba su hermano, su hermano Mauricio, el mismo que yo te dije que era un malviviente, un alcohólico, y dice que un día va pasando y se le queda mirando, dice que qué hubo aquí fuiste a terminar? Y dice que le pone ahí pues como un apodo, ¿No? El licenciado juguero, el licenciado que hace jugos. Y dice que pues esto obviamente en tono de broma, o sea, no, nunca fue como en mal plan, entre comillas, es pasivo agresivo, bromeando, para eso estudiaste, que no sé qué, yo por eso no estudio, pero tú estudiaste, mira cuántos años estás vendiendo jugos. Dice que pues Esteban solamente escuchaba, nunca le gustó pelear con su hermano, el tranquilo. ¿Dice que pues fueron pasando los meses y dice que cerca de esa esquina donde él se ponía, donde él trabajaba, se desocupa un localito, un local en renta y dice que como que le daba miedo dar ese paso, no? Y dice que un día de preguntón dice ¿Cuánto anda la renta? Digo, para ver si me alcanza, y para su buena suerte la renta estaba económica y no, pues hizo las cuentas, pues si me da, si me da perfectamente si meto otra licuadora, o sea, como que empezó él a idear esta parte cuando tú estás ya teniendo esta visión, no, pues yo creo que ahí ya no iba, ya no voy a vender licuados, ahora también voy a vender desayunos, entonces se arriesga y renta el local, compra unas mesitas y ya no vende solamente jugos, ya vendía desayunos, desayunos fitness, sándwich, ya saben, ya se la saben. Dice que ahora sus compañeros iban y no solamente cobraban jugos, ahí hacían o pedían su comida y todo le empieza a ir súper bien, le empieza, llegan nuevas personas, dice, para su buena suerte, a la vuelta inaugura un gimnasio, no, no, no, de verdad le empieza a ir súper bien y dice que él se levantaba, fíjense, a las cuatro de la mañana con su esposa para preparar todo y a las siete, seis de la mañana estar ahí en el negocio porque iba gente desde muy temprano a él empezó a ir muy bien al grado de que él llegó a meter cenas. Entonces este hombre dice yo era puro trabajo, era eso sí una chinga, o sea de verdad te llevabas unas madrizas cansado, o sea literal. Pero dice mi hijo tenía donde dormir bien, iba a su escuela, no lo tuvo que sacar del colegio donde iba, o sea, ahí está, con eso yo estoy más que servido. ¿Qué pasa, qué pasa? En este punto el hermano Mauricio empezó a acercarse a la familia, a llegar al local a saludar a mamá, porque está mamá, al hermano, qué onda, oye, híjole, es que se me perdió la cartera, ¿No tendrás ahí unos 200 pesitos que me prestes? Dice Esteban que pues nunca le guardó rencor a su hermano, pues sí, mira, no he vendido mucho, pero ya se vendió un poquito, mañana me los pagas y ese mañana me lo pagas nunca llegó y después ya no fue la cartera, ya fue el oye, no tengo trabajo, oye préstame, oye acá, oye allá, y préstame y préstame y préstame y préstame. Y dice Esteban, bueno, tampoco tengo para andarte regalando y es donde está, ya sé, de hecho necesito apoyo aquí, mamá ya no, este no puede, estaba grande y yo no quiero que ella trabaje, entra a trabajar conmigo, te voy a pagar tanto y vas a hacer esto, esto y esto. ¿Dice que su hermano mayor Mauricio se carca y yo trabajar para ti? Estás bien pendejo, yo no voy a trabajar para ti. Y dice que estaban, se quedó callado y su mamá estaba ahí presente y su mamá más le hace deja tu hermano, déjalo comprenderlo esto hermano. Y Esteban así como bueno, dice que una noche estaban cenando, Esteban compró la cena para su familia, para su hijo Mateo, su esposa, para su mamá y llega el hermano, porque el hermano todo el tiempo andaba alcoholizado y llegó con el pretexto de visitar a su mamá, bueno, ya se quedó a comer, ya aprovechó ahí el pollito que estaba, están comiendo y dice que el tipo ya venía como alcoholizado y empezó a tomar ahí más en la casa y pues ya sabes, el alcohol por ahí empiezo, empezó a ver como esos choques, estas fricciones y para no hacerte el cuento largo, empezaron pues prácticamente a pelearse en ese momento empezaron a pelearse, que no sé qué, no pues tú eres un pinche que no sé, empezaron a tirarse feo, literalmente estaban, estaban y dice, llegaron a los golpes, su mamá, o sea la mamá de los dos, ya saben, histérica de que mis hijos, que no sé qué, dice que el hermano mayor, porque es mayor, el alcohólico era el mayor, se levanta y le dice maldito seas tú, tu negocio, tu dinero y tu familia y escupe en el piso, vámonos. Se quedó Esteban así de qué demonios, qué maldición tan fuerte y se fue. Y es en este punto de la historia donde ya sabemos lo que va a suceder. Pasan las semanas y primero lo primero, lo primordial, las ventas, dejaron de fluir las ventas, esas colas de clientes ya no estaban, los clientes habituales dejaron de ir. La comida, esto, esto es otro punto importante, la comida amanecía echada a perder, aunque la comida era fresca, me dice Esteban, o sea, yo compro un día, o sea, de un día antes para vender un día después, tempranito, temprano, o sea, no es un día que tenga una comida que tenga almacenada de días una semana, no, o sea es hoy, compro lo de mañana, llegaba el día y la comida estaba echada perder, pero cómo no, la refrigeración está bien, o sea, porque dice que tenía gusano la comida, el techo del local empezó a tener filtraciones, era temporada de lluvias, se filtraba, él tenía, imagínate si él destinaba una cantidad para invertir era el doble porque la comida se le echaba a perder, dice que todo el tiempo, otra vez, otra vez ese mal olor está presente, por más que destinaba dinero para jabón, todo lo indispensable empieza, siempre olía mal. Y dice que lo peor de esto no es el negocio, lo peor que le puede pasar a una persona es que te toquen a tus hijos. Sí, claro, el negocio que el hijo, su hijo Mateo de 5 años, dice que comenzó con dolores de estómago muy fuertes, temperaturas muy altas, fiebre, pero una fiebre, tiene una temperatura demasiado alta y mucho vómito, lo llevan al médico. Una bacteria, una bacteria y por más que lo medicaban, por más que le daban pues tantos medicamentos, antibióticos, nada, el niño estaba muy mal, de hecho el niño dice que se puso amarillo y el niño tenía que estar internado, Imagínate esto, este punto yo creo que es estar literalmente en el hoyo, estar ya contra las cuerdas, sin dinero, sin negocio, tu hijo, tu hijo muy enfermo, dice que su esposa Lucía lloraba con él y le decía mi amor, reconcíliate con tu hermano, por favor, reconcíliate con tu hermano, esto es porque él nos maldijo y dice que le decía lo voy a buscar y a pesar de que yo no le hice nada, le voy a pedir perdón. Esteban busca a su hermano, su hermano nunca contestó, nunca quiso aceptar las disculpas, su hermano dijo no me interesa. Entonces aquí es el punto donde los gastos se hacen más fuertes, los gastos se volvieron insostenibles y Esteban cerró su negocio, cerró su local, dejó de vender comida, dejó de vender jugos, ya no, y al contrario, empezó a vender todo, televisión, el coche, vendió todo para poder pagar su renta, pagar su alquiler, pagar los medicamentos de su hijo. En este punto, y quiero que por favor escuchen esto, Esteban ya estaba, estaba contra las cuerdas, imagínate, tú eres el padre, el que está llevando pues digamos el peso de la familia, la cara económica, obviamente su esposa también, pero a veces uno como hombre se siente mucho más responsable, sabes, o sea como que yo tengo que ver por mi familia, pero en ese momento estaban. Dice yo necesito la ayuda de alguien, necesito llorar en el hombro de alguien, neces. No lo voy a hacer en el de mi esposa porque tengo que ser fuerte. Busco a mi mamá, dice Esteban que va a buscar a su mamá, que porque de verdad estaba deshecho, necesitaba explotar, llorar con alguien, pero con su esposa y menos que su hijo lo viera. Dice que fue a casa de su mamá, no estaba, estaba la puerta entreabierta, como él vivió muchos años, yo sé cómo abrirla, entonces mete la mano y se sabe el truco y abre la puerta. Dice que le llamó la atención algo y si, yo pensé que mi mamá estaba haciendo comida o como que se le olvidó dejar algo en la estufa, había mucho humo, pero olía como a copal, mi mamá no estaba. Y es cuando Esteban camina hacia la cocina y es aquí donde Esteban se da cuenta de algo. ¿Qué es lo que ve Esteban? Dice, cuando yo llego a la casa de mi mamá, cuando llegó a ese punto, en la mesa del comedor habían velas, habían muchas velas, había un plato que tenía como tierra, tenía limones, en ese plato había una foto mía que estaba en una cinta roja, había otra donde estaba la foto de mi hijo con una cinta negra y otra con la foto de mi esposa la foto de mi esposa también atada y al lado un frasco también que tenía como un agua roja que se veía como espesa y había un papel con mi nombre, nombre de mi esposa y el nombre de mi hijo. Yo no necesité ser experto, dice, para darme cuenta que era eso. Mi mamá venía llegando a la casa y cuando me ve, dice, parece que vio al diablo, se quedó pálida, dice que empezó a temblar y lo único que le pudo decir fue ¿Qué es eso? Dice que la señora se quedó muda un rato, no hablaba nada y cuando le dijo algo solamente le dijo, Esteban, yo te he apoyado siempre, pero tú no puedes ayudar al pobrecito de tu hermano. Dice Esteban, me enfurecí, como no tienes una idea Paco, discutimos fuertemente y yo le recriminé, le dije mi familia, mi hijo y mi negocio, todo por un maldito alcohólico, ¿Cómo es posible? ¿Y su mamá le dice, hijo, espero puedas entrar en razón, la familia no se abandona, que porque la mamá estaba molesta porque el tipo le pedía dinero y ya no le quería prestar, que porque el tipo, o sea, que quería esta señora, que quería? Dice, yo no entendía por qué mi propia madre me decía y me hacía tanto mal porque estaba sentida de que yo no ayudé a mi hermano cuando mi hermano hasta le ofrecí trabajo y me dijo en burla, yo no voy a trabajar, para ti estás pero si bien ya sabes, ¿No? ¿Dice, yo no entendí, yo sentí, o sea, no sentí, o sea, más que enojo, sentí rabia, sentí miedo, sentí mucha tristeza, Dice, hasta me costaba respirar de saber como mi madre se atrevió a tanto, o sea, dañarme a mí, a mi hijo, a su nieto, cómo era posible? Dice, entré en un ataque de ira, dice, que tiró toda la mesa, la tiró, destruyó todo, tiró velas al piso y la señora lloraba y le decía me vas a matar, me va por. Dice Esteban, yo en ese momento yo no sentía nada por mi madre, no se lo merecía. Esteban se fue de esa casa y él me dice hasta el final, desde ese día no he vuelto a saber ni de mi madre, que ya no lo es, ni de Mauricio, su hermano y tampoco me interesa, lo malo es que cada intento de negocio qué hago se cae. Solo pido que por favor la gente de tu podcast, eso ya me lo dice a mí Paco, que la gente de tu podcast me tenga en sus oraciones porque Dios sabe que siempre he sido un hombre responsable, pero las cosas no me han salido bien de ese entonces. Su nombre es Esteban Cruz, por si alguien quiere también, digo yo estoy hablando con él, estoy con él, estoy junto con otras personas que ya han estado en el podcast apoyándolo, pero si alguien quiere hacer una oración por Estaban Cruz, ¿Te imaginas Daphne.
B
Historia tan fuerte y qué coraje hice ahorita que platicaste, digo, las mamás siempre tratamos de proteger a los hijos, pero en este caso el hijo que más estaba echándole ganas, que la ayudaba a ella, que estaba sacando adelante toda su familia, familia a pesar de las adversidades, es al hijo que ella decidió dañar, o sea, qué pasaba por la cabeza de esa señora por.
A
No ayudar a su hermano? Dice una parte de la historia que la estaba yo omitiendo, dice qué tipo de amor tan enfermizo dice, porque mi madre a ese hermano desde que era niño siempre le solapó todo, siempre, o sea normalmente, digo, no voy a generalizar, pero normalmente el mayor es al que le va más mal y al menor es como el que más relax, en el caso de ellos fue al contrario, porque el menor era el responsable, el mayor era el que no era responsable, dice que ese estuvo casado, engañaba a su esposo y todavía la mamá lo cubría, o sea, una cosa brutal, pero de verdad sí me dio mucho coraje esa historia, o sea, en serio, yo cuando la leí dije no y qué.
B
Bueno que ya estás dándole apoyo igual como él mismo lo pidió, si ustedes pueden tenerlo en sus oraciones, yo creo que eso ayuda mucho ¿No? También al hecho de, pues de terminar con todo el mal que le hizo su propia mamá, que he escuchado en muchas ocasiones también con invitados que has tenido que todo lo que tu mamá te desea, si es bueno, te va muy muy bien, pero si es malo, de verdad las maldiciones de las mamás son muy, muy fuertes. Así es, y qué triste, qué fea historia por el hecho de que Esteban lamentablemente la pasó muy, muy mal. Claro, yo sé que ustedes hicieron coraje con esta y yo les voy a platicar ahorita una que no está tan llena de ira, ¿Verdad? Pero también es un poco triste. Les quiero platicar esta historia que nos comparte un chico que se llama Cruz, bueno ahorita ya es un señor, pero él me cuenta que por ahí de 1998 abrió su primer papelería, ya saben chico emprendedor y dijo yo tengo que tener algún negocio y le llamó la atención el hecho de tener todo esto, vender lápices, libretas y todo lo que ya saben que tiene una papelería, no fue fácil, sabemos que al inicio de todos los negocios se complica un poco el hecho de pues tener que buscar algún local, tener que tal vez endeudarte con algún crédito, que este fue el caso de Cruz, él platica que tuvo que pedir un crédito, tuvo que buscar un local para rentar, empezó a surtirse y arreglar también este mismo espacio porque había en las paredes había cierto deterioro y empezó a componerlo y todo, como sabemos en todos los lugares empezar a poner bonito el que va a ser ahora tu lugar de trabajo. Los primeros días fueron muy tranquilos, él vendía poquito que unos cuantos lápices, borradores, sacapuntas porque el local era pequeño pero tenía muy buena ubicación, estaba enfrente de una escuela secundaria, entonces pues ahí tenía un montón de clientes porque los niños que iban a la secundaria a veces olvidaban que el lapicero, que el lápiz, que el papel bond y ya él los salvaba, así que le empezó a ir bien, pero como les digo primero fue poquito a poquito, vendía poco y además pues en esos años era una época distinta, acuérdense que pues no había redes sociales, no podías promocionar tu negocio de esta manera y él tenía fe en que los de la escuela iban a ser sus clientes y le iba a ir muy bien y así fue, le estaba yendo bastante bien, los maestros pasaban, los alumnos, los padres de familia que a veces iban en el receso a llevarle a sus hijos que se les olvidó la cartulina, entonces era muy buen negocio y con muy buena ubicación. Una tarde Cruz estaba ahí en su local sentado y estaba checando unas cosas que estaba notando y de repente escucha como si alguien estuviera hojeando una libreta, cuando pasas las hojas uno por uno levanta la mirada y se queda como que escudo y dijo bueno. Al día siguiente lo mismo, se vuelve a escuchar como que alguien está hojeando una libreta, un libro o algo, él voltea como buscando de dónde venía el sonido, se queda escuchando y el sonido venía de un estante que estaba en la parte de atrás en donde tenía todas las cajas de papel bond, se quedó observando y fue como que yo sigo en lo mío. Siguió escribiendo y haciendo lo suyo, no le dio importancia a este hecho que ya estaba sucediendo, pero sí se quedó pensando en que era algo extraño estar ahí y que justo se escuchara esto de la libreta, pero bueno, él siguió trabajando, las ventas fueron creciendo un poquito más y de repente después de unas cuantas semanas comenzó a notar pequeños desastres, ¿A qué se refiere con esto? Llegaba al local, abría y encontraba las cajas 1, las cajas de lapiceros tiradas y los lapiceros regados y él como que tratando de buscar una lógica de que bueno tal vez se cayeron y estaba mal cerrada o algo, empezaba a guardar y lo colocaba otra vez. En otra ocasión encontró una libreta nueva pero abierta a la mitad y con las hojas arrugadas, esto también fue extraño y dijo bueno, ya sabes, las personas que a veces son escépticas le buscan la lógica a todo y dice a lo mejor un niño venía con un papá o con algún maestro y quisieron hacer la travesura y dejaron la libreta ahí, o sea, no quieres aceptar que lo que te está pasando es algo paranormal y él dijo vamos a guardarla, ya no sirve esta libreta, la voy a ocupar para otra cosa y pasó, estas cositas así pequeñitas empezaron a suceder en este local y en una ocasión él tenía tanto, tanto trabajo, tantos pendientes que se le fue el tiempo como a veces te pasa que dices no me doy cuenta de qué hora es y dice que ya era muy noche, estaba haciendo unos apuntes respecto a cosas que tenía que inventariar, cosas que iba a comprar y todo este rollo y como nada más era él solito pues tenía que sí o sí hacerlo, era bastante noche y de repente cuando estaba muy, muy concentrado él haciendo todo esto, escucha la impresora empieza a funcionar, la impresora se queda como mandé algún archivo, o sea como que diciendo a lo mejor lo mandé y no me acuerdo, se quedó pensando y dice no, creo que no, voltea y ve que las hojas están saliendo, pero están saliendo sin texto claro, sale la pura hoja blanca y dijo bueno, una falla, una falla, se levantó, apagó la impresora y listo. Él todo, ya saben, todo buscándole la lógica, la desconectó y ya con eso se olvidó del tema, pero ya eran muchas cosas las que estaban pasando en esta situación, se fue a su casa ya bastante tarde y regresó muy temprano pues para estar presente cuando entraran los niños a la secundaria. Y tempranito llegó un maestro, llegó un maestro que siempre le compraba ahí en la papelería y le hizo plática y le oye hijo, ¿Ya no trabaja contigo la muchachita que siempre está sentada ahí en el mostrador y él se le queda viendo y le dice qué much maestro, la morenita, la de cabello corto, dice que siempre está con una libreta sentadita ahí? Él no dijo nada, no quiso como que entrar en el tema y nada más sonrió y le dijo ah. Y cambió el tema, siguió haciendo otras cosas, platicó con el maestro de otro tema y el maestro se fue, pero se le quedó en la mente esto de la muchacha, ¿No? Y dice ¿Quién? ¿Quién? ¿por qué me habrá dicho esto? ¿Me estará jugando una broma o qué pasó? Porque no tenía empleada, nunca había tenido empleados, era él solito, no había nadie más que él en este lugar, pero no quiso espantar al maestro o no quiso tomar en serio lo que él le había dicho. Y esa misma tarde, después de platicar con el maestro, estaba ya descansando un poquito y miró hacia dónde está el mostrador y vio a lo lejos una hoja salida, como que doblada y así, y dijo ¿De qué es esa hoja? Se levanta, va para el mostrador, jala la hoja y la abre y era una hoja que no era de él, tenía algo escrito, era como una nota, se le ocurrió leerlo y decía lo llamar a don Julián Jitomate, preguntar por el precio del chile cuaresmeño, pedir costal de papas y su precio y la última nota decía revisar la cuenta con doña Elvira. ¿Él empieza a leer esto y dice bueno y qué haces tú aquí? Esto no es mío, alguien lo dejó, alguien se le olvidó, lo traía por ahí alguna persona que pues también tiene algún negocio y dejó su lista de sus pendientes, ¿No? Pero en el borde superior de esta hoja que yo les estoy contando había con letras más chiquitas una como un aviso y le llamó mucho la atención este aviso, decí emilia, recuerda ayudar a tu papá con las cajas, pronto estarás mejor. El nombre de Emilia se le quedó en la mente, dijo ¿Emilia? No conozco a ninguna Emilia, no sé quién será, no he escuchado algún alumno que venga y le digan Emilia, pero siempre buscándole alguna explicación, se fue a casa, decidió descansar y esa noche tuvo un sueño bastante extraño. Precisamente soñó con una niña de cabello cortito, morenita, que justo estaba en el mostrador de la papelería. La niña en su sueño estaba escribiendo y con la otra mano que tenía libre se agarraba su cabello mientras escribía. Se notaba que cuando ella hacía esto, quedaba el cabello en sus manos y lloraba y decía ya no quiero que se me caiga mi cabello, yo no quiero estar pelona, ya no quiero. Y rayaba y rayaba así como que triste, enojada, frustrada. Y entonces él despierta. ¿Cuando él despierta y tiene este tema muy presente, quiere quiere saber algo más? Entonces decide llamarle a la persona que le renta el local. Oiga señor, ¿Conoce usted alguna chica llamada Emilia? ¿Y el señor lo único que le contesta también la viste? Y le ¿Cómo es que encontré esto? Y le empieza a explicar lo de la nota y le pero es algo extraño porque están pasando cosas muy raras. Y le dice, creo que tengo que contarte algo, le dice el señor que le renta el local. Hace aproximadamente 20 años mi papá, esto lo está diciendo el que le renta el local, mi papá le rentaba este lugar a una familia. Esta familia puso aquí una verdulería y a ellos les iba muy bien, tenían muchas ventas, muchos clientes, etc. Era papá, mamá y la pequeña Emilia de 11 años. Les iba tan bien, dice, que ya querían ampliar y todo, pero lamentablemente cayeron a una etapa muy triste. La pequeña Emilia enfermó de cáncer, la niña estaba bastante mal, tuvieron muchísimos gastos, todo lo que ganaban se iba para las quimioterapias de la pequeña, para los tratamientos, etcétera. Y mi papá les ayudaba, a veces les condonaba un mes de renta, les daba cosas, anímicamente también nos ayudaba, pero fue una etapa muy, muy fuerte para ellos como familia. A pesar de todos los esfuerzos que se hicieron, la pequeña Emilia falleció. Ella fue un golpe muy fuerte para la familia. El negocio se vino completamente abajo, ya no pudieron levantarlo nuevamente, los papás estaban completamente deprimidos y además, pues en el lugar recordaban a Emilia que siempre estaba sentadita en el mostrador dibujando, dice. Entonces ellos decidieron ya no continuar, se fueron, dejaron este local porque les recordaba a su hija y no querían seguir sufriendo. Entonces tomaron esta decisión. Y a partir de este momento, dice, ha habido varias personas que han rentado el local, pero se van duran muy poquito porque venga Emilia que está rondando en este lugar. Yo no debería decirte eso, le dice el señor, porque tal vez ahorita me digas que ya no quieres rentarme el local, pero pues tú me lo estás preguntando, así que te tengo que contar. Y pues Cruz un poco sacado también como que de onda porque no quería creer en esto, le dijo no hombre, no se preocupe, yo me voy a quedar. Y se quedó. Se quedó hasta el año 2009, de hecho dice que amplió la papelería, rentó, tenía otros dos locales ahí al lado, los agarró él también para hacer más grande su local y le iba muy bien, pero pues ya saben, pasado el tiempo, ya después de muchos años empezó a haber competencia y él tuvo que irse. Lamentablemente la competencia le ganó y cerró, no por las cuestiones paranormales, pero dice que siempre, siempre sucedían cosas extrañas, nunca le pasó nada tan grave, pero sí recuerda que pasaban cosas, pequeños desastres les decía él. Y dice que cuando llegó el momento de cerrar por última vez esa puerta con llave, antes de hacerlo miró a todos lados y le solamente espero Emilia, que algún día descanses en paz. Cerró la puerta, le puso llave y aventó un beso.
A
Definitivamente pasa como todo, como bien lo hemos contado en muchas historias, cuando rentamos, digo en este caso rentar un local donde tiene una historia tan fuerte, tan, tan, que tiene que ver con el tema paranormal, yo por eso siempre lo he dicho, cuando lleguen a un lugar a rentar, ya sea para negocio, para casa, hagan su oración o lo que ustedes crean, como le hagan una limpia, no sé, pero ustedes estén seguros de que el lugar ya quedó listo para lo que ustedes lo van a ocupar, ya sea para negocio o para vivir. Yo te quiero contar esta última historia, Dafne, Esta no me generó eso que me contó mi historia pasada. Sí, sí, o sea, mucho, mucho enojo. Esto me recordó incluso el año en el que yo solía ir mucho a un ciber, hacer tarea, porque pues me acuerdo, muchos se van a acordar de cuando iba saliendo el messenger, los emoticonos y de todo, ¿No? Digo, no sé, los zumbidos, ahí sí era de no me contestas, ahorita me contestas, mira, esto es bueno. Prácticamente esta historia ocurre en el año 2004 y pues hablamos de una persona que literalmente puso un cibercafé. Esta persona nos dice que él ya había ahorrado un poquito de dinero y tenía sus conocimientos de ingeniería en sistemas, así que decide abrir un café en Salvatierra, Guanajuato. Esa persona nos dice que era la época en la que todo el mundo pues iba a imprimir que tareas, que la entrada del Messenger o estos juegos que iban surgiendo en línea. Dice que el negocio empezó bien hasta que llega una persona, esta persona que empezó a ser cliente de él, era un hombre que nunca supo cómo se llama, más o menos unos 35 años, muy delgado, pálido y siempre tenía una chamarra negra, aunque hiciera mucho calor, no hablaba, solo entraba y pedía una computadora que estaba en la esquina, esa computadora tenía el número 7 y se quedaba ahí por horas, horas y horas. Dice que había momentos donde este tipo llegaba al momento de abrir el negocio y se iba hasta el momento de cerrar. Esto era muy extraño, él pensó la persona que me manda la historia, que por cierto no lo dije, es historia anónima, me dijo seguramente es una persona que trabaja a distancia, que en ese año 2004 era muy raro, o sea, era muy muy raro, pero dijo bueno, viene y a lo mejor aquí trabaja, no lo sé. Dice que había otra cosa que no le cuadraba y es que esta persona se quedaba viendo la pantalla inerte, o sea, no es como una persona que tiene audífonos, que está hablando, está chateando, no, era una persona que literalmente si tú lo veías de espaldas parecía un maniquí, porque dice que no se movía, siempre en un estado y así estaba por horas, o sea, estaba viendo algo en la pantalla y pasaba horas así, o sea, de verdad era impresionante. Dice que para algunos era como un muñeco, para otros era como una sombra, pero no era una persona entre comillas normal que llegaba y se sentaba y pues bueno. Y dice que otra cosa que a él le llamaba mucho la atención es al momento de pagar, no pagaba con monedas, casi siempre lo hacía con billetes completamente nuevos, como recién salidos del banco, recién impresos, pero dice que cuando le ve a la mirada, era una mirada sin brillo, una mirada como si él no estuviera consciente. Este señor, porque ya es un señor de más de 60 años el que me manda la historia, dice que llegó a sospechar porque muchas personas y esto, híjole, ocupaban los cibercafé para ir a ver contenido no apto para niños, vamos a ponerlo así, ya saben de qué hablo. Entonces dice que seguramente él llegó a pensar que esta persona pues llegaba ahí, pues se la pasaba viendo este tipo de contenido en el ciber, que eso es un clásico o fue un clásico en los cibercafé. Dice que una noche fue cuando las cosas empezaron a ponerse extrañas, dice que fue un jueves, dice que este cliente fue el último en salir y cuando él se fue, dice yo aproveché para darle mantenimiento a mis computadoras, apagó todas las computadoras, cerró sesión, el negocio ya estaba cerrado y en ese momento él se iba a poner a trabajar, cuando de pronto escucha que de una computadora empieza a emitir un sonido, pero en un sonido no era música, era como una interferencia, como un glitch, como una falla, y dice que él ya había cerrado todas las computadoras, la que estaba sonando era la computadora que este joven siempre ocupaba y dice que estaba la pantalla loca, te mostraba un montón de cosas, así como un montón de imágenes, como cuando está fallando, tiene como un virus, y dice yo creo que este tipo descargó algo o tiene un virus porque no había pagado por ahí el antivirus, ahorita voy a ver qué onda. Dice que empezó ahí a apretar los comandos, las teclas para cerrar todo y es en ese momento cuando se abren un montón de pestañas de un navegador, un navegador que él no tenía en esa computadora y que él no le instaló. Dice que esas pestañas de navegador, que no puedo decir cuál es porque muchos ya saben cuál es, pero era muy, o es muy ocupado para cosas ilegales este navegador. Había como búsquedas, como ritual para invocar un guardián de sombras, cómo ofrecer un alma a cambio de algo, cómo abrir un portal pequeño en casa, cómo invocar un demonio que vigila en cuerpos humanos, era un poco de lo que estaba en este buscador. Dice que cuando él ve ese tipo de cosas, o sea, de verdad que sintió un escalofrío y de pronto dice que le empezó a apretar ya varias teclas, así como forzando la salida de todo y como que se quedó una imagen, una imagen fue lo único que se una imagen, pero una imagen que daba miedo. Dice que era una imagen como de un rostro, como de alguien. Y de pronto él dice ya desesperado, agarra y desconecta directamente la computadora, se queda apagada solamente así porque no respondía la computadora, dice que la vuelve a conectar, vuelve a encender y cuando enciende la computadora seguí esa imagen ahí dice que era una imagen como de una persona que tenía como, a ver si no me censuran esto, como la mitad del rostro como, como sin piel, pero no era una imagen Dafne, era una foto, era un vídeo. Dice que después de que él desconecta y vuelve a conectar, se reprodujo esta persona que aparecía como grabándose en una pésima calidad y bueno, 2004 dice que estaba como grabándose directamente de una webcam, como que se veía la parte de su cara de cerca. Cuando da como el play y el vídeo se empieza a reproducir donde él se empieza a alejar. ¿Dice que cuando se aleja había un cuarto y en ese cuarto habían varias personas sin ropa y estaban como si fueran animales y uno a uno los iban, no? ¿Cuando este señor ve esto, ese vídeo se quedó pálido, qué demonios estaba viendo este tipo que viene, o sea, qué es lo que hace? Dice que ese vídeo le dio tanto miedo, evidentemente era un vídeo extraído de uno de estos sitios oscuros. Dice que otra vez intentó forzar todo, la máquina no jalaba, no jalaba y no jalaba y otra vez la desconectó. Dijo que a partir de ese momento empezaron a ocurrir cosas raras en ese negocio. Dice que él era el último en salir, cerraba el negocio, dice que limpiaba, barría y al día siguiente como si alguien hubiera entrado, las sillas en el piso, las hojas blancas, o sea como que alguien hacía desastre cuando él no estaba, las cámaras, porque tenía cámaras como que después de tal hora fallaban, no grababan nada. ¿Después dice que cuando él estaba solo, cuando ya no había nadie, pues escuchaba como cuando estás tecleando, dice yo le estaba dando mantenimiento una computadora y escuchaba volteas y nada está pasando y después dice que había personas que le decían oiga, este, no se, fui al baño y vi a una persona ahí y al salir la persona no estaba, cosa como que había gente, como que veían gente que estaba y desaparecía y este tipo de cosas empezaron a ser muy comunes, muy comunes y a él le daba miedo porque dices que yo no sé este hombre que hace, que, o sea, si él viene le instala un montón de porquerías a la máquina, pero qué es lo que hace? ¿Porque provoca este tipo de fallas? Y dice que un día regresó este hombre regresó, entró, dice siempre, por lo regular siempre esa computadora no sabe, no sabe por qué estaba desocupada, rara vez la agarraba otra persona y él llegaba y ya sabía que su computadora estaba desocupada. Y se sentaba y esa vez con miedo dice que lo confronta, se acerca a él y le toca el hombro. Le dice, amigo, disculpa, ¿Tú no has tenido o no has notado nada raro últimamente en tu computadora? Dice que el tipo solamente volteó, no habló y le respondió. A veces, a veces ellos te miran. Regresó la mirada y siguió en lo suyo. Sé que este señor sintió como escalofrío, confusión. ¿Quién es este tipo? ¿Que hace? ¿A qué se dedica? ¿Qué es lo que hace en la computadora? ¿Qué información busca? Y sobre todo, ¿Qué es lo que? ¿Lo que ve y por qué? Dice, cuando yo, hace cuenta que empezó como a espiarlo y dice cuando él sabía o no sé cómo notaba que yo me iba a acercar, que era raro porque estaba de espaldas, él como que sabía que yo me iba a acercar rápidamente, movil, mouse y se iba a otra pestaña. Y eso ya no, ya no le empezó a gustar. Ese día dice que fue la última vez que este hombre regresó. Pero aquí pasó algo bien raro. Ese día al cerrar el negocio, el cibercafé agarró este señor y empezó a desconectar la computadora y dijo ya me cansé de darle servicio, ya me cansé de desinstalar e instalar todo, me la voy a llevar a mi casa y allá con tiempo la voy a revisar, algo debe tener. Dice que empezó a desconectar todo, el CPU, el mouse, el teclado, el monitor, todo, porque eran de esos monitores grandotes, de estos cabezones. Y dice que abrió su cajuela de su carro y echó todo así como a la. La cajuela de su vehículo. Y dijo, pues allá en la casa, los chicos. ¿Qué pasó Dafne? Este hombre cuando iba rumbo a su casa se accidentó. Dice que un auto lo impacta, una persona que iba pues muy ebrio, dice que de inconsciente, múltiples fracturas en pierna, en la parte del hombro, clavícula. Fue una recuperación muy dolorosa, pero afortunadamente sobreviví. Dice que cuando él se, pues prácticamente se recupera, el negocio no lo abrió y la computadora le tuvo todo el tiempo guardada. Y cuando la tuvo guardada, él seguía escuchando como estos tecleos, como escuchando cosas raras. Dice, lo que hizo un día simplemente así por miedo, fue agarrar y destruirla y la botó a la basura con todo y todo, desde el monitor hasta el mouse, hasta el teclado, o sea, todo. No quiso quedarse con nada de eso. Él regresó al negocio del ciber y tenía miedo que este tipo va a regresar, o sea, como que sentía miedo, pero él nunca regresó y dice que al pasar las semanas él sentía como un cambio, o sea, no sé, el hecho de haber sacado esa máquina como que cambió, pero pues al final solamente tuvo este negocio un año más y cerró. ¿Pero qué pasó? Él dice que cuando se empezó a recuperar de su accidente conoció a una persona, un chamán y por curioso le dijo fíjate que me pasó esto y le contó lo del tipo, lo de los vídeos, lo del vídeo, lo de las imágenes, todo. Y dice que este chamán le responde, ese hombre no venía a usar tu Internet, venía a abrir portales y tú estabas muy cerca. Y dice que desde entonces este señor le dio una bolsita que es como un amuleto, una protección, dice que es de cuero, tiene unas hierbas, como unas raíces y tiene un pequeño crucifijo metálico. Desde entonces yo cargo esto, imagínate, desde el 2004 dice, yo cargo esto para todas partes. Duré un año más con el negocio, pero ya nada fue igual. La gente decía que a veces veían a alguien saliendo al baño, lo que te decía, como que seguían pasando regularmente, o sea, ya no tanto, pero si regularmente estas cosas. Pero dice, de aquel hombre yo ya no supe nada. Y yo, dice, yo lo que hice pues prácticamente fue a partir de ahí volverse más espiritual, carga protecciones, hace como estos rituales de limpia seguido, porque él dice que si antes tuvo la oportunidad de vivir, tiene miedo que le vuelva a pasar algo que esta vez sí le quite la vida.
B
Qué intensa historia, de verdad cerraste yo creo que con algo súper, súper fuerte. ¿Qué historias? Y más el hecho de que, bueno, el ciber también me llegaron muchos recuerdos, ustedes también a lo mejor también iban por ahí, rentaban una computadora un ratito y si te quedas pensando si en alguna ocasión tal vez viviste algo parecido, digo, porque llegaban desconocidos, yo recuerdo que tú podías ir al centro y ah, mira, tengo que hacer una tarea o algo. Y pagabas diez pesos, cinco, cinco pesos una hora a veces nada más llegabas tantito y vámonos. Ni la hora te quedabas Entonces. Si, quién sabe cuántas personas medias trastornadas llegaban y buscaban este tipo de cosas. Y más en esta. En esta red, la que estabas hablando, que por cierto, se regalan sustos.
A
Hay un capítulo, un capítulo del lado. Era el lado oculto.
B
Sí, de la dark.
A
De la dark web. De verdad estuvo brutal ese episodio. No lo vean con niños, por favor, por favor.
B
Pero bueno, vamos a pasar a una historia no tan intensa como la que nos acaba de platicar Paco, pero sí está bastante interesante y yo sé que muchas personas que están allá detrás de la cámara les va a gustar. Esta historia la comparte Samuel y él platica que en el año 2014, ya tiene un ratito, abrió una lavandería. Siempre había querido tener su propia lavandería, le llamaba mucho la atención y me voy a animar, es momento de hacer esto. Y empezó, fue lento, fue despacito, teniendo poquitos clientes y llegó un momento en el que dijo yo no sé por qué hice esto, porque casi nadie viene a dejarme ropa o algo. Eran mínimas las personas que se convirtieron en sus clientes. Pero aún así no desistió y dijo voy a esperar a ver si puedo aguantar otro poquito pagando renta y haciendo, pues haciendo que mi negocio crezca. Y de pronto muchos clientes llegaron, empezaron a llegar más y más personas, empezaron a contratar sus servicios. Para él fue algo sorprendente porque durante mucho tiempo todo prosperó, todo fue de manera positiva, todo iba muy bien. Él se sentía contento porque las personas llegaban y Ah, es que fulanito me recomendó contigo. ¿Y las cosas que se decían de su lavandería eran muy buenas, no? Pues lavan súper bien, te entregan a tiempo y vaya, algo espectacular, cinco estrellas. Y él dijo, bueno, voy a seguir, esto me motiva, me parece excelente. Y las ganancias que él en algún momento pensó que nunca iba a tener, ahí estaban, estaban en la caja. Él no lo podía creer, era como wow, jamás me imaginé que yo iba a poder ganar esto con algún negocio. Y de repente, una noche, ya cuando estaba guardando todo y ya estaba casi por irse a casa, escuchó que una lavadora se prendió sola. Se le hizo extraño, fue a checar y dijo, quién sabe, pero en fin, aparatos electrónicos. Y dice, puede tener alguna falla, la apaga, decide irse. Ya estaba abriendo la puerta del local, para salir y se vuelve a encender, la misma lavadora regresa y como ya andaba apurado, ya se quería ir a casa, dijo no, pues la voy a apagar y la voy a desconectar y es más, voy a desconectar todas las lavadoras porque a lo mejor es algo de la luz, alguna falla y está haciendo que esto suceda y así fue, desconectó todas las lavadoras. Al día siguiente cuando llegó tempranito al local, antes de abrir la cortina estaba escuchando ruidos extraños, se apresuró, levantó la cortina y dijo bueno y ahora qué se metió y todas las lavadoras estaban andando, no tenían ropa, no tenían nada, se espantó, pero no por el hecho de que fuera algo paranormal, se espantó porque dijo a lo mejor alguien se metió, se quiso robar algo y conectaron las lavadoras porque él estaba consciente de que en la noche las había desconectado. ¿Cómo era posible que las lavadoras estuvieran conectadas si él se había encargado de desconectarlas? Eso era algo que una duda que le había surgido, pero no lo había asimilado hacia un lado paranormal, sino dijo tal vez alguien quiso venir a robar, revisó, no faltaba nada y dijo tal vez un susto, no sé qué pasó, a lo mejor ya estaba yo medio dormido y en realidad no las desconecté, pasó durante esos días. Lo extraño está en que las lavadoras empezaron a fallar, a una que como que ya no lavaba bien, otra que una falla en los cables, etcétera y empezaron a descomponerse de poco a poco se fue quedando con menos lavadoras y esto obviamente alentaba el proceso de trabajo, ya no podía lavar tanta ropa, ya no podía aceptar tantos clientes y además de esto comenzaban los reclamos, llegaban los clientes y le decían oye me entregaste la ropa y olía mal, oye me entregaste la ropa y traía manchas, estaba sucia y él así como no, pues perdón, discúlpeme que no sé qué, o sea tratando como que de de que no se enojaran los clientes, de que pudiera solucionarles todo esto, no pues mire ahora la siguiente que me traiga usted a lavar su ropa, no le cobro, no, o cositas así para que sus clientes no estuvieran pues con esta cuestión de que era malo o que el servicio era pésimo, entonces trató de solucionar todo esto. Cuando comenzó toda esta situación extraña con las lavadoras, con los clientes, con el local, obviamente las ventas empezaron a bajar. Fue extraño porque ya estaba acostumbrado a tener estas ganancias bastante prósperas y para él era tormentoso saber que ya no estaba teniendo tanto éxito. Y bueno, una tarde que estaba una lavadora andando, él andaba por ahí caminando, observando las lavadoras y checando todo y de repente voltea y se queda viendo que una lavadora se empieza a ver el agua sucia y dice, ¿Cómo va a estar tan sucia? Y empieza, Se empieza a ver como rojo. Él para, para el proceso. Para el proceso de lavado y saber, vamos a checar. Cuando él abre esta lavadora sale un olor al líquido rojo así, pero penetrante. Había unas personas en el lugar esperando su ropa y las personas del olor tan fuerte se taparon la nariz y se fueron, o sea, se salieron del local. Y él sí notó esto y dice, oye, ¿Por qué huele así? ¿Qué pasó? Empieza a sacar la ropa, que por cierto ropa blanca y estaba toda llena de rojo. Para él fue extraño porque dijo, tal vez se me fue, no sé, alguna prenda color rojo entre la ropa blanca y esto hizo que se pintara el agua de este modo. Pero fue muy extraño por el olor, porque él decía, ¿De dónde sale todo esto? Quitó toda esa ropa y no supo qué hacer. Tuvo que hablar con el cliente que le había llevado todo esto y le dijo, oye, ¿Sabes qué? Te voy a pagar toda tu ropa porque pues echó a perder cómo se la iba a entregar de esta manera, estaba pintada de este color. Que ya les dijo, Ya les dije. Y una mañana que llegó a su local y que abrió la cortina y empezó a acomodar todo, encontró en el mostrador tres plumas negras. Se quedó observando y como pensando, ¿Por dónde entraron estas plumas? Porque nadie tiene llave, alguna ave no se puede meter, al menos que se abran todas las puertas, pero siempre está cerrado el lugar. Se le hizo raro, pero dijo, bueno, las voy a tirar. Se las llevó, las tiró a la basura. Y ese día una de las lavadoras se quemó. Fue así como de la nada, no puede ser, otra vez vamos a empezar con todo esto. Al día siguiente lo mismo llega y ahora dos plumas negras. Bueno, ¿Qué está pasando? ¿Y cuál fue la tragedia de ese día? Pues que ningún cliente llegó, no tuvo ni una sola venta. Se empezó a desesperar sentía un nudo en la garganta, ya se sentía muy muy mal. ¿Y por coincidencia al siguiente día se topó con un primo, estaba allá afuera del local, qué onda flaco, cómo estás? Que no sé qué. Empezaron a platicar y le dice Samuel pues muy bien, muy bien carnal, dice aquí andamos echándole ganas y no sé qué. Se le queda viendo el primo y le tu cara, me dice otra cosa, yo creo que la estás pasando mal. Samuel se queda estoy cansado nada más, seguro no lo creo, ¿Cómo te va con tu negocio? Y es donde le dice estoy echándole ganas, estoy haciendo todo lo posible porque mi negocio pues salga. Entre la plática empezaron a levantar la cortina y cuando estaban ya levantandola, Samuel vio clarito que una persona pasó adentro, como si alguien hubiera ahí, se espantó, miró a su primo esperando que el primo le dijera algo, pero no, el normal y le dice oye primo, está muy bien tu local, me gusta, bla, bla, bla. Y el primo vio una pluma y le dice ¿Y esto? Y le dice basura, déjame ahorita limpio, se la quitó y limpio y todo. Y le primo ¿Tu negocio de verdad está jalando o pasa algo? Y es ahí donde Samuel le la verdad es que no, yo me las estoy viendo bastante mal, no sé qué más hacer, he intentado de todo, no tengo clientes, me ha estado yendo muy mal, las lavadoras se quemaron, pasó esto. Y le contó todo, todo lo que ya les acabo de platicar que le sucedió y el primo le yo creo que deberías hacer algo y dice sí, yo creo que voy a traspasar. Y el primo ahí le oye pues si quieres yo te pago lo que tú pidas por el negocio y me lo traspasas con todo. Esta idea le sonó bastante buena a Samuel, dijo bueno, salgo de mis deudas, me dan una lanita y pues todo bien y dijo sí, me parece perfecto, yo hacemos el trato y todo. ¿Y ahora su primo era el dueño de esta lavandería y qué creen? Levantó enseguida. La lavandería era un éxito. Pasaron aproximadamente seis meses y la lavandería tenía muchos clientes, era súper conocida, era súper popular, todos querían mandar a lavar su ropa y siempre tenía cosas muy buenas, cosas positivas. Samuel pasó a ver a su primo y tuvo como que esta sensación agridulce, vio el éxito que estaba teniendo y dijo qué padre, me da gusto que esté teniendo tanto éxito, pero pude haber sido yo, yo no lo logré, esto era mío, ahora está teniendo éxito y yo no pude hacer todo esto. Entonces se sintió un poco mal. El primo lo vio y le dijo ¿Qué onda flaco? Ven, pásale y no sé qué. Ya había aparte una oficina dentro de esta lavandería y le ven, pásale a mi oficina. Cuando Samuel entra a la oficina, todo bien bonito en la esquina, un altar a la Santa Muerte. Se le queda viendo y le ¿Qué es eso, primo? Y le ¿Cómo que qué es? Tú sabes qué es. Siéntate. ¿No te acuerdas que tú le prometiste algo a mi flaquita y no se lo cumple? ¿Cumpliste? Dice pues ella, ella me fue a decir a mí el día que yo tenía que venir contigo porque ella misma me iba a entregar tu negocio, ya que tú no le habías cumplido. Samuel se quedó impactado y empezó a recordar que en realidad él sí pidió este favor, pero lo dejó. Se dijo Ah, pues te voy a cumplir esto y no lo hice. Entonces el primo le dice esto y Samuel se sorprende porque nadie sabía esto. Entonces cuando él le a mí mi flequita me dijo que tú le prometiste y no le cumpliste, Samuel lo destrozó y quedó bastante, bastante impactado por todo esto. Y ahí fue donde Samuel dijo que entendió que nunca se le deben pedir favores a la Santa Muerte y no pagarle, porque tal vez no fue tan trágico, pero lo dejó sin sus ahorros. Claro, sin el negocio de sus sueños y además volviendo exitoso a una persona que sí le cumplió.
A
Tienes que cumplir al final de cuentas, sea quien sea, sea una entidad, sea un espíritu, sea una persona, si ese es un trato, tienes que cumplir porque hay leyes que se mueven de forma universal y pues no puedes jugar con ese tipo de cosas. Qué forma de terminar este episodio, Dafne, de verdad, qué historias tan increíbles. ¿Cómo te la pasaste?
B
Nombre Fue un carrusel de emociones. Hice coraje, me sentí triste, pero me gustaron mucho las historias y espero que a todos los que estén por allá les hayan encantado también.
A
Estuvieron buenísimas. Dafne, antes irnos, por favor. Redes sociales.
B
Claro que sí, vayan por favor a se regalan sus en todos lados, YouTube, Instagram, Facebook, TikTok, en todas las redes sociales. Y a mí de manera personal me encuentran como nenucado o Dafne Silva en las redes también.
A
Perfecto. Dafne familia, ahí tienen todas estas historias que ocurren al abrir un negocio, cosas increíbles y se han guardado un par de historias que no van a estar en esta plataforma porque son prohibidas. Si te gustaría irlas a ver, te espero en nuestra página web que es. Allá te espero porque allá tenemos contenido para gente, gente que de verdad no le teme a lo prohibido. Familia, gracias a todos los que nos apoyan. De verdad, muchas gracias. Les mandamos un fuerte abrazo, saludos y bendiciones. Hasta la próxima. Chao.
Podcast por iEX Studios | Fecha: 03 de febrero, 2026
Conductores: Paco Arias (A), Dafne Silva (B)
El episodio se adentra en relatos reales de personas que experimentaron sucesos paranormales, brujería y envidias malintencionadas relacionados con sus negocios. A través de testimonios, los conductores discuten el oscuro costo del emprendimiento en contextos donde la competencia va mucho más allá del mercado: traiciones familiares, amigos que se vuelven enemigos y maldiciones en locales comerciales. El episodio explora la dificultad de explicar fenómenos donde lo inexplicable supera lo racional.
Este episodio de EXTRA ANORMAL muestra cómo, en el mundo del emprendimiento, los peligros no siempre son visibles: la envidia, los celos y la mala fe pueden materializarse en formas sobrenaturales, desgarrando sueños y familias. Las historias aquí relatadas sirven como advertencia y, al mismo tiempo, como consuelo para quienes sienten que luchan contra obstáculos inexplicables.
“Estuvieron buenísimas… fue un carrusel de emociones.” (B, 98:50)