Loading summary
Experian Advertiser
It's OK. Not to be perfect with finances, Experian is your big financial friend and here to help. Did you know you can get matched with credit cards on the app. Some cards are labeled Noding decline which means, if you're not approved, they won't hurt your credit scores. Download the Experian app for free today Applying for noding decline Cards won't hurt your credit scores if you aren't initially approved. Initial approval will result in a hard inquiry which may impact your credit scores.
José Ramón Cantalapiedra
Experian.
Paco Arias
En México la muerte no se llora, se espera. Cada noviembre las casas se llenan de luz, de aromas en pazuchil y pan recién horneado. Se dice que ese día los que ya se fueron cruza el umbral para volver a sentarse con nosotros aunque sea un instante. Pero entre ofrendas y rezos hay historias que no todos se atreven a contar. Historias de quienes regresaron y no se quisieron ir. Esta noche abramos la puerta al otro lado porque cuando suenan las guitarras y el aire huele a flores, los muertos caminan entre nosotros. Bienvenidos. ¿Qué tal amigos? Sean bienvenidos a un capítulo más de Podcast Extranormal. Mi nombre es Paco Arias y estoy feliz de estar nuevamente en un episodio para todos ustedes familia. Hoy les traemos un relato o mejor dicho una serie de relatos impresionantes. Como pueden ver, no estamos en nuestro set convencional donde normalmente contamos muchísimas historias. Hoy estamos en un lugar diferente con una persona muy especial, una persona que todos ustedes estoy seguro que conocen o que la mayoría en algún momento se topó con un relato de él, porque suelen ser muy oscuros. Hoy me acompaña y nos honra muchísimo con su presencia el señor José Ramón Cantalapiedra. ¿Cómo estás amigo Paco?
José Ramón Cantalapiedra
Muy bien, muchas gracias por la invitación.
Paco Arias
Gracias amigo por iniciar con nosotros. Pues en esta grabación que es un especial de Día de Muertos, un tema que como lo mencionaba yo anteriormente contigo, pues representa nuestras raíces, todo aquello, todo lo colorido. Día de Muertos son fechas que se sienten, que huele, incluso en el ambiente se sienten tantas cosas y que se celebra ahora en todo el mundo, en distintas partes obviamente, porque es una celebración que hoy por hoy es conocida en todas partes del mundo y que de verdad me sorprende tanto, porque aparte para algunos algo muy tradicional, algo muy bonito, muy colorido, para otros fechas un poco oscuras, un poco tétricas, porque se respiran aires diferentes. Pero para dar inicio a este podcast, yo sé que muchos ya te han visto, han visto tu contenido, pero si hay alguien que está con nosotros aquí por primera vez, me gustaría que por favor te presentes quién eres, proyectos y redes sociales.
José Ramón Cantalapiedra
Gracias. Bueno, yo soy José Ramón y soy el locutor del canal Relatos del Lado Oscuro y mi trabajo es contar historias, buscar temas, buscar experiencias, buscar sucesos inexplicables, buscar cosas que vayan igual que tú en el camino del misterio. Mi trabajo es ese. Estamos en YouTube, estamos en TikTok, en Facebook, en todos lados. Y para mí esta noche nos reunimos a platicar historias también. Es muy importante porque más allá solamente del festejo, muchas personas realmente celebran el Día de Muertos porque se ve bonita una ofrenda, porque van a recordar a la persona fallecida, porque lo vieron y se les hizo curioso, etcétera. Incluso las instituciones de gobierno ponen ofrendas, hay ofrendas cómicas, hay ofrendas de todo tipo, pero en el fondo, y eso es lo que creo que a todos nosotros nos interesa la celebración es el regreso de los muertos. Estamos dándole la bienvenida a las personas que murieron y que por alguna razón o de alguna manera que no conocemos, cada quien que crea como pueda, pueden regresar en este momento y estar conviviendo con nosotros. Y ahí se teje un montón de historias, un montón de creencias, porque para colmo de males, aún cuando hoy en día se diga mucho que esto no era antiguo, que esto no se usaba, la realidad es que ya se celebraban, no exactamente el Día de Muertos, pero en las épocas de los mexicas, de los tlaxcaltecas, todo aquello, ya había un cierto ritual cuando se esperaba la llegada de los muertos. Entonces es un tema apasionante por todas partes.
Paco Arias
Es un tema que a mí me encanta, amigo. A muchas personas, obviamente si está en ese canal es porque disfrutan todo el fenómeno paranormal, el misterio, las cosas que no tienen explicación. Y para antes también de empezar, quiero decir algo para toda la familia que escucha este podcast, también para la familia de Relatos del Lado Oscuro, que estoy seguro que van a andar también por aquí apoyando este video, quiero decirles primeramente, si es la primera vez que están aquí, por favor regálanos un like, suscríbete a este canal, sé un miembro oficial de esta gran comunidad. Si escuchas esto en plataformas de podcast, sobre todo como Spotify, ahí también síguenos para que seas un miembro oficial de esta gran familia. ¿Y decirte también que nuestro querido amigo José Ramón y su servidor hemos reservado una historia que no estará en este lugar porque es una historia prohibida y si te gustaría escucharla te invito a que terminando este episodio vayas a nuestro sitio web que es? Y allá te espero. Amigo, yo quiero preguntarte algo. Muchas personas te escriben historias, te relatan estos hechos que ocurren que mayormente no tienen explicación, pero ¿Tú qué piensas de los eventos no bonitos, paranormales que ocurren cuando hay un altar de muertos en casa?
José Ramón Cantalapiedra
Bueno, es que hay varias cosas. Lo primero es que no necesita ser un gran evento paranormal. El hecho de que algo se caiga, que haya algo puesto y de pronto se caiga sin que nadie lo toque, sin que nadie lo mueva, ya es vulnerar la realidad y ya es preocupante porque la gran mayoría de los eventos más terribles que se han documentado comenzaron con algo muy sencillo. Los grandes casos de espantos así verdaderamente dramáticos, que incluso involucraron la muerte de personas, comenzaban con algo tan simple como que se cayó un plato, se cerraba una puerta, golpeaban la puerta, la pared, los famosos raps. Entonces el fenómeno paranormal en estos días es muy propicio por varias razones. Primero porque la gente está predispuesta. Una parte muy importante del fenómeno paranormal es que el testigo en buena medida aporta la energía necesaria para que ocurra. Entonces ahí ya tenemos un inicio, la persona está en un estado emotivo específico que le ha llevado allá. El tener las fotografías, el tener esta iluminación, los olores, la preparación, todo este estado emocional un tanto alterado es una forma de favorecer la manifestación paranormal. La otra es que les estamos abriendo la puerta y eso es lo más delicado que puede haber. Por eso es que siempre se recomienda ser cauto y respetar. La ofrenda tiene ciertas cosas muy específicas pensadas desde mucho tiempo atrás para evitar que se meta alguien que no debería de estar. Algo tan simple como el caminito de Cempasúchil, ¿Para qué se pone? Para que el difunto llegue a donde tiene que llegar y no se pierda. La cruz de cal, poca gente la pone. La cruz de cal tiene dos significados, puede ser de cal, ceniza o sal. Si es de sal es para purificar al que llega, si es de ceniza es para que se perdonen sus culpas que no están purificadas. Si es de cal, es para que cuando termine limpies y lo saques. Lo que se haya quedado se vaya. Después tienes, por ejemplo, el agua. El agua es un regalo, es para el que llega que no tenga sed. La comida es el regalo también. Pero hay por ejemplo, la veladora. La veladora no está de adorno, no es para que se vea bonito, es para que el que llega se dirija donde tiene que ir y no deambule por donde no. Porque tú abriste la puerta. Y eso genera un montón de reglas que debes de respetar cuando se habla de Día de Muertos. Porque básicamente lo que hiciste fue eso, abrir una puerta.
Paco Arias
Claro. Y sobre todo no comerte la ofrenda cuando todavía no debes. De hecho hay personas que dentro de estos, digamos, estas reglas no se comen la ofrenda.
José Ramón Cantalapiedra
Bueno, de hecho no deberías porque fue un regalo. Así estás comiendo el regalo de alguien más. Y aunque no se coma la materia, en teoría y de acuerdo con las creencias, toman la esencia. Y por eso se dice que las cosas de la ofrenda no saben a nada. Y fíjate que una persona muy escéptica decía no, lo que pasa es que la comida fría pierde el sabor. Sí, pero las manzanas no pierden el sabor de un día para otro. Y en una ofrenda sí.
Paco Arias
Así es. Digo, a mí me tocó porque de niño, yo lo he compartido muchas veces, mi abuelita hacía un altar impresionante de muchos escalones. Ella era el alma de toda esta tradición. Y ponían golosinas, como tenía una tiendita, ponían golosinas y llegaba el 3 de noviembre y todo mundo, los primos, como antes las familias tenían de dos, de tres, de cuatro, hasta de cinco o seis hijos. Éramos muchos niños en casa. Entonces todos corríamos a agarrar el mejor dulce. Y todos cuando comíamos esto sentíamos este sabor extraño, insípido. No había este sabor clásico de estas golosinas.
José Ramón Cantalapiedra
Sí, sí, te creo. Fíjate que a mí me tocó. Yo no pongo ofrenda y mi familia no era practicante porque ni siquiera eran plenamente mexicanos. Pero siendo niño, en donde vivíamos, que era un pueblo muy alejado, teníamos una nana y la nana si ponía ofrenda, ponía un hermoso altar con su esposo, con su papá, que todos habían fallecido, era viuda y los ponía y ponía comidas muy sabrosas.
Paco Arias
Si.
José Ramón Cantalapiedra
El caso es que alguna vez nos llevaron allá y a mí me sorprendió que todas esas cosas tan sabrosas estuvieran ahí. Y en aquel entonces me dijeron no, porque es para los difuntos. Los difuntos. Y al paso de los años esto me ha dejado a mí con muchas preguntas y cuando empiezo a trabajar en esto hace ya algunos ayeres, me empiezan a contar historias, digo ups, ¿Qué pasó aquí?
Paco Arias
Hay algo justamente y es que hay muchas cosas extrañas que ocurren en Día de Muertos. Y con esto yo quiero dar inicio a una historia que yo te quiero contar porque dentro de la creencia popular de estas tradiciones es que el 1 de noviembre llega el alma de aquellos pequeños infantes que se fueron. Esta historia se llama El regreso de Angelito Y escogí yo esta historia para contarla para empezar porque de verdad a mí me emocionó, me impactó, también me conmovió muchísimo esta historia no las comparte Lucía. Lucía es una mujer que actualmente vive en la capital de Oaxaca, pero toda su niñez, su familia, digamos que sus abuelitos originarios de la sierra de Oaxaca, un lugar donde la tradición se vuelve mil veces más fuerte, donde Día de Muertos no es solamente una fecha en el calendario, es vivirla a flor de piel. Y ya nos dice que desde niña iba con sus papás a visitar a sus abuelos y era algo mágico porque tan solo las sensaciones, el olor a flor de muerto, a cempasúchil, a pan hecho en horno de leña, al copal, al olor de la tierra húmeda, o sea, es tantas cosas que te transportan literalmente al momento de estar viviendo todo esto. Y ella estuvo acostumbrada desde que era niña a todo esto. Entonces va creciendo y desde entonces trae estas tradiciones muy, muy arraigadas. Va pasando el tiempo y conoce a quien sería su esposo, Joel. Joel por el contrario, no creía en esto, para él era pues bueno, eso, una fecha en el calendario, una tradición más como tantas que hay en México, pero él estaba en desacuerdo, incluso estaba en contra del altar porque él llegaba a decirle a Lucía que esto era un tema demoníaco, un tema satánico. La pura idea de Joel de decir vas a tener un altar donde vas a recibir a muertos que no sabes si son tus familiares, ya le genera miedo. Entonces Joel siempre estuvo en contra, pero nunca obligó a Lucía a no poner su altar, o sea, dejaba que ella tuviera sus creencias, entonces pues fueron pasado el tiempo y había este respeto mutuo de que OK, tú no crees, está bien, yo sí creo, déjame hacerlo a mí, no pasa nada. Bueno Lucía nos dice que En el año 2014 vivió una de las cosas que ninguna persona, hombre o mujer debería vivir, que es la pérdida, el dolor de perder a un hijo. Pierden a su primer hijo de nombre Ángel, a quien pues con cariño le decían Angelito, desgraciadamente no pudo luchar contra el cáncer, fueron muchos meses de estar trabajando, de sufrimiento, de tratamientos, quimioterapias y desafortunadamente el pequeño Angelito como le decían pierde la vida a la edad de 5 años. Esto obviamente provocó que tanto Lucía como Joel cayeran en una depresión muy fuerte, perder a tu único hijo, aquel ser que llegó a darle luz y sentido en muchas ocasiones a tu vida, se va y lo peor y Lucía me lo dice, el recuerdo de los últimos momentos de mi hijo, verlo en esa situación, en esa camilla, ya muy delgadito, muy flaquito, peloncito, solamente mirándome porque ni siquiera me hablaba, solamente me miraba y en su mirada ella me dice yo veía todo el amor que él tenía, pero también veía el miedo que había en él y es muy difícil como padre ser ese soporte, ser ese pilar y estar ahí con él sin quebrarte. Desafortunadamente Angelito se fue, fueron varios años de estar en duelo, de depresión, de incluso ganas de dejar de existir por parte de Lucía, algo que le tomó mucho trabajo superar, pero ella nos dice que al pasar los años la vida le dio una segunda oportunidad y en el 2019 queda embarazada de una niña a quien ella decide llamarle Sofía. Sofía una niña muy alegre, una niña que llegó también a traer luz a un lugar donde había oscuridad, donde habían sentimientos negativos, tristeza, dolor, etc. Y pues Sofía, la pequeña Sofía, un amor, un pan de Dios, muy muy similar físicamente obviamente a Angelito, son hermanos, entonces ellos empezaron su vida prácticamente otra vez, nos dice Lucía que nunca le dijo a su hija acerca de su hermanito muerto, nunca decidieron dejar eso ahí y pues nada más, pero en cada día de muertos nunca faltaba la foto de Angelito con su velita, nunca, de hecho Lucía todo el tiempo ponía fotos de sus abuelitos, de sus papás, una persona que desde niña siempre disfrutó todo esto, pero nunca faltó ahí el juguetito, el carrito de angelito. Este evento que pasa muy fuerte amigo, pasó el año pasado en día de muertos del año 2024. Nos dice que prepararon el altar, todo muy bonito, la pequeña Sofí adornando, poniendo dulces, todo bien padre, bien bonito. Era el 31 de octubre, ya para amanecer 1 de noviembre, ellos terminaron el altar, quedó hermoso, muy bonito, majestuoso, lleno de tantos colores, mole, chocolate, tamales, de todo. Se van a dormir, se acuestan a dormir, dice que la pequeña Sofi se quedó dormida, pues se durmió temprano. Ella y Joel demoraron en irse a dormir y cuando ya estaban a punto de quedarse dormidos, ellos empiezan a escuchar afuera de su cuarto, de su recámara, como su hija corría de un lado para otro. Y nos dice Lucía, veo la hora en el teléfono que suelo tener a un lado de la almohada y veo que dice era la una y cuarto de la mañana y escucho a mi hija correr y la escucho reírse y escucho que anda de allá para acá. Dice, pero yo estaba muy cansada. Y le digo a Joel, oye, ve a ver a la niña, se despertó, ¿Qué horas son estas? Y dice que todavía su esposo le dice, es que durmió en la tarde, se le fue el sueño, ya sabes todo papá, sabemos que suele pasar eso. Y dice, mira, sal. Pero ninguno de los dos se quería parar y solamente Sofi, ya vete a dormir, mañana vas a la escuela, que no sé qué. Y la niña le respondía, ya voy papá, me levanté por agua, Ah bueno. Pero seguían los gritos y las risas y se escuchan cómo va pisando con el pie descalzo y va pasando la manita y por la pared, Sofi, ya vete a dormir, ya es tarde, ah, ya voy, ahorita voy. Pero nadie se quiere levantar. Sigue la niña corriendo de allá para acá, se escucha como hasta tira por ahí algunas cositas y molestos se levantan los dos, dice vamos a ver, esta niña yo creo que comió azúcar, seguramente chocolate, trae mucha energía. Se levantan y su sorpresa es que cuando ellos salen de su recámara, toda la casa está oscura, está completamente oscura, solamente se ilumina con esta luz muy tenue y titilante de las velas del altar. Y ven a su hija sentada, mirando hacia el altar. Ellos solamente la ven de espaldas, caminan, se acercan, le dicen hija, ¿Qué haces? Y le dice es que él quería jugar conmigo. ¿Quién? Y dice que la niña con su dedito apunta hacia la foto de Angelito que está en el altar. Él me fue a buscar a mi cuarto, quería jugar, no quería estar solito. Dice que Joel obviamente se enoja porque él no cree nada de esto y dice mi hija nunca me hace este tipo de bromas y menos con estos temas. Se enojó, la regaño. Lucía le dice cálmate tú, No, es que esto no Sé quién le ¿Tú le dijiste algo? No, yo no he dicho nada, La familia no tiene permitido hablar de esto. ¿De dónde se saca ella que estaban discutiendo? Y dice que Sophie se quedó callada y se puso triste. Dice no peleen, es la verdad, yo no les estoy mintiendo, Él me fue a buscar a mi cuarto, no quería estar solito aquí, quería jugar conmigo. Y dice que Joel enojado y en un tono sarcástico así ¿Y dónde está ese niño? A ver, señálame, ¿Dónde está? Y dice que la niña se voltea y apunta hacia una esquina de la sala, detrás de unas cortinas. Ahí está. Evidentemente ellos no vean nada, yo no veo nada. Ahí está papá, se está escondiendo, tiene miedo porque te ve enojado. Y dice que ellos estaban como en shock. Sin embargo, Lucía me dice, a pesar de que no era creíble todo esto, se sentía una atmósfera muy distinta, se sentía como un frío que te llegaba a los pies y te subía hasta la cabeza recorriendo la espalda. Y dice que su hija le dice él te quiere decir algo, ¿Le das permiso de que te diga algo? Y los dos así como en shock le dicen sí. En eso la niña, la pequeña Sofi, camina hacia la esquina de la sala y se queda paradita ahí mirando hacia la nada. Demoró como unos segundos y de pronto la niña se voltea y dicen que cuando se voltea su cara era ligeramente distinta, ella tenía un rostro y la palabra que me ponen aquí es un rostro que parecía no de este mundo. Y ella dijo mamita, papito, cuánto los extraño, no lloren más por mí, yo estoy bien, no tengan miedo, aquí hay mucha luz. Y juego con otros niños, yo los veo cuando prenden velitas y cuando me ponen mi foto. Mamá, todavía me gusta el pan que haces y quiero decirte que te amo mucho. Cuida a mi hermanita, dile que también la quiero y que algún día vamos a jugar. Pero allá donde ya nadie llora. Estas palabras tan breves pero al mismo tiempo tan impactantes generaron una serie de emociones en Lucía. En Joel nos dice que después de que la pequeña Sophie da estas palabras, cae de rodillas llorando, empezó a llorar, Joel estaba abrazándola, llorando también y Lucía estaba en shock, pero ella nos dice esto era una mezcla de terror y paz, entre miedo y amor, o sea, era una situación muy extraña pero al mismo tiempo muy profunda también. Ella nos dice y finaliza esta historia. Desde esa noche algo cambió en Joel. Mi esposo ya no se burla, ya no dice que nuestras tradiciones son demoníacas. Ahora cada año él es quien me ayuda a buscar las cosas para el altar. Y este día de muertos 2025 ya nos estamos preparando para recibir otra vez a nuestro angelito.
Degree Advertiser
We all love a legendary comeback and degree original Cool Rush is back and better than ever. Cool Rush isn't just a scent it's a movement, a fan favorite that delivers bold, fresh vibes and all day sweat protection. Whether you have a man that spends hours in the gym, heads into the office early or is just trying to stay fresh on a long day, Cool Rush has their back head to your local Walmart or target and grab degree Cool Rush, the fan favorite scent from the world's number one antiperspirant brand.
José Ramón Cantalapiedra
Bueno, habría que decirles que tengan cuidado de asegurarse que sí se angelito.
Paco Arias
Yo diría exactamente lo mismo, porque es.
José Ramón Cantalapiedra
Preocupante la forma en la que toma control del cuerpo de la niña.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
Normalmente, si la niña no había servido como materia antes, lo que te están platicando era más bien como para tomar ciertas precauciones.
Paco Arias
A mí me impactó mucho esa historia.
José Ramón Cantalapiedra
Es muy dura porque además es muy triste.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
Yo estuve algún tiempo trabajando para hospitales y me tocó ver niños con cáncer y. Si, es horrible, ¿No? Cómo se acaban rapidísimo.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
Y además el cáncer en jóvenes creciendo, cuando están creciendo se vuelve particularmente violento. El mismo desarrollo acelerado del cuerpo provoca que el cáncer se vuelva más feo. Así es que sí, debe de haber sido una historia terrible, pero a mí lo que me preocuparía sería eso, sobre todo.
Paco Arias
Digo, esto pasó el año pasado, apenas viene otra vez esto, yo les dejé un mensaje, les respondí el correo, si volvía a pasar algo este año, que me lo hicieran saber. Y obviamente lo voy a estar compartiendo más adelante.
José Ramón Cantalapiedra
Espero que no. Espero que no. Si ven este programa, sugerirles un truco que se usa a veces. Ya sé que a nadie le gusta que se digan los trucos y a nosotros no nos gusta dar sugerencias ni recomendaciones, pero poner un círculo de protección alrededor de la ofrenda. Quien entra no sale porque no están haciéndolo bien. OK, si esta criatura visitó, si lo que sea, visitó y se salió y fue a meterse al cuarto de la niña, es que no cerraron la ofrenda. Grave error.
Paco Arias
Qué fuerte.
José Ramón Cantalapiedra
Porque no sabes lo que se metió. Con suerte y si sea, Con suerte y si sea. Pero si no fuera, dejaron abierta la ofrenda y se metió a la casa.
Paco Arias
Qué difícil.
José Ramón Cantalapiedra
Si no, no es buena idea. Eso es una de las cosas que hay que tener mucho en cuenta. Si vas a hacerlo, asume las consecuencias y mejorarlo bien. Si vas a poner a Mickey Mouse o alguna cosa de adorno que también se usa mucho, adelante. Pero si vas a hacer algo creyendo y con todos los elementos, prevente. Y hay ciertas reglas. Una de ellas es esta. Poner el caminito para que sepan a dónde llegar. Poner las cruces. Por ejemplo, el copal que mencionabas. El copal es importantísimo. Es purificación. No deja entrar a quien no debe entrar.
Paco Arias
Así es. De hecho se ocupa para las limpias.
José Ramón Cantalapiedra
Así es. Es purificador. Entonces, si va a llegar algo que no deba entrar, no va a poder. Pero si no lo pusiste y dejaste la puerta abierta, bueno, pues tengan cuidado. Y si van a poner una ofrenda y la van a poner creyendo realmente que esta noche viene alguien que falleció y lo hacen con esa ilusión y esperan darle un gusto y agasajarle y bienvenirle bien, darle la bienvenida, háganlo bien.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
De lo contrario pueden pasar esas cosas y hay reglas. Mira, te platico una, porque cuando se habla de esto, muchas personas dicen un adorno ya no. Pero este relato por aquí tengo mis anotaciones. Hidalgo, Inés. En 1992, el abuelo, según nos platican, era minero. Entonces era un tipo duro, un tipo rudo, le gustaba el tabaco oscuro, le gustaba echarse sus alcoholes, pero era un buen hombre. Cada año, desde el fallecimiento, se supone que pones una ofrenda. El problema es que tienes que dejar pasar el tiempo. Antiguamente, en el reino de los mexicas, antes de la llegada de los españoles, el viaje al Mictlán, que era el lugar de los muertos, bueno, cada quien iba a diferente lugar, si habías muerto ahogado te ibas al Tlaloc, si te habían sacrificado para Tlaloc también ibas para allá, si habías muerto en la guerra ibas a un cierto lugar. Si era una mujer y había muerto de parto, iba al mismo lugar que los guerreros, porque se consideraba que era una guerrera que había perdido una batalla y por ello iba al mismo lugar. Los niños iban al árbol nodriza, que era un árbol con mamas, donde los bebés se quedaban ahí, los limbitos se quedaban ahí alimentándose, pero las personas normales iban al mictrán y para llegar les tomaba 4 años, así que no se hacía ningún rito para esa persona hasta después de cuatro años que se asumía que había llegado delante de las deidades y tenía permiso. En el reino actual, en las creencias actuales, es un año. Si no respetas ese tiempo, lo que se cree es que la persona en su viaje lo interrumpes, no llega, lo interrumpes, atente a las consecuencias. Y eso es lo que pasó. Aquí lo que nos platican es que muere este hombre, el abuelo. 1992 La hija mayor era la consentida, Inés era la consentida, pero la consentida. Entonces ella dice pongan la foto de mi papá. La otra señora dice no, no puede ser, ese murió hace poco, había muerto creo que en septiembre, octubre, muy cerca, es muy pronto, no se puede poner, quiero que la pongan, quiero que la pongan. Y contrario a lo que pasó, por ejemplo, con el relato de Oaxaca, que sí estaba convencida, ella aquí era una ofrenda que ponían por el recuerdo bonito, ¿No? Ponían ahí a los dos tíos que habían muerto en el accidente de la mina, ponían a la abuelita y ponían cositas y muchas flores y veladoras y mucho cempasúchil, o sea, pusiste los elementos para que vengan, aunque no lo creas, los pusiste, punto. Y ella va y pone la foto del recién fallecido, le pone cigarros fuertes, le pone un buen tequila y le habla y no pasó nada, así de simple. Pasan los días, levantan la ofrenda el día 3 y todo el mundo feliz, ¿No? No pasó nada. Y ya estás a todo dar y esta persona, la señora Inés, según nos cuentan, vivía en otra casita por ahí cerca. Se fue a su casita y ya estás. Pero lo que te decía al principio, los fenómenos paranormales no empiezan como una explosión, no, eso solo pasa en las películas del conjuro. En la vida real comienza poquito a poquito. Y aquí comenzó poquito a poquito. Según nos cuentan, empezó con un ruidito, alguien mueve la puerta como queriendo entrar, pero está cerrado, no puedes entrar. Alguien golpea la pared, se escucha claramente que es alguien, no es una rama, no es un golpe, es alguien queriendo entrar. Después, en algún otro momento se escucha algo que se mueve, algo que se cae, algo que se rompe, empiezan los nervios, ya vas sintiendo un fenómeno muy particular. Este fenómeno es la osmogénesis paranormal. Los olores van asociados a las personas. Es un olor de conexión que le llaman, o una osmo génesis de conexión, en donde tú descubres que este olor es el mismo que recordabas de tal persona. Y es cuando ella se da cuenta que el olor es al tabaco fuerte y a sudor, porque al ser minero, ¿A que hueles? A sudor y a tabaco. Entonces, bueno, empieza con esta sensación, lo platica y se ríe, obviamente no le cree nada. Pasan los días y va cambiando, ya no solamente es el golpe, el olor, ahora es la sensación de que hay alguien junto, de que no está sola. Empiezan además los sueños, unos sueños muy feos, en donde de pronto está durmiendo y aparece la imagen del padre fallecido, pero en el estado de descomposición cadavérico que tendría una persona con algunos meses de muerto. Ella cree que son pesadillas, que son ilusiones, pero esto se vuelve muy real. Y cuando despierta sigue el olor a que el penetrante, Empiezan otros problemas, empieza a no dormir, empieza a no comer, porque lo que come le sienta mal, empieza a sentirse mal, mal. ¿Va con la abuela, le explica a la abuela, es que tengo esto, y pues qué se puede hacer, no? ¿Qué haces en esos casos? Bueno, fue al médico, el médico dijo parásitos, asunto para los parásitos, medicamento, No, no funcionó. Bueno, vamos a darle unas vitaminas, peor. No funcionó para nada. Los sueños seguían, no dormir, la comida le hace daño, los golpes en la noche, algo que fue muy puntual y que señalan y que es muy repetitivo en este tipo de manifestaciones que podríamos pensar un tanto iracundas, es que los animales pequeños sufren y fallecen. Y en esta casa tenían una colección de canarios brutal. La historia antigua, la familia habían sido mineros y en las minas usaban canarios, tenían una colección. Se mueren los canarios, canarios que estaban sanos, que estaban bien, que estaban alegres, amanecen muertos, ya empiezan a preocuparse y es cuando alguien les dice hay que llevarla con la curandera, había por ahí una curandera muy conocida, van allá y lo que les dijo fue que hay que regresarle la sombra. Y obviamente pues se quedaron de a cuatro, ¿No? ¿Quién te roba la sombra? Bueno, la tradición dice que tú tienes tres corazón, cabeza, que es lo físico, pensamiento que se liga al cuerpo. Tienes el tonal o tonali, que eres tú en esencia, la esencia. Y tienes la sombra, que es una forma de espíritu exterior. Cuando duermes, esa sombra se desprende y vaga, es con lo que sueñas, es lo que viajas, es lo que conoces, el mundo externo, el que no es físico. Cuando tienes un susto muy fuerte, pierdes la sombra y cuando te enfrentas con un muerto, te puede robar la sombra. Así es que empiezan con las curaciones, rezos, todo aquello. Va la rezadora a la casa para ver si puede regresarlo donde pusieron la ofrenda para ver si lo puede jalar. ¿Fueron días y días y días, no? La tía murió así de fácil, se acabó. OK, se la llevó el muerto. Lo que decía, se la llevó el muerto. Grave error. Lo llamaste antes. La idea aquí, según entiendo y según me platican, es que cuando la persona fallece tiene un tiempo, nueve días en los que deambula en su entorno. En esos nueve días tú tienes que rezar, tienes que hacer el levantamiento de cruz, que también tiene esa finalidad, quitar lo que haya quedado, levantar los pasos, en Oaxaca se usa mucho eso, levantar los pasos, traer a la rezadora para encaminarlos, las encaminadoras de almas para guiarlo, para que se vaya, para que siga su camino. Después de eso tienes que esperar, porque ya que empezó a caminar, si le pones una ofrenda, ¿Que hiciste? Llamarlo de regreso y no regresa contento. Ese es un problema y es una creencia. Me decían, eso fue lo que pasó, ve tú a saber si fue algo psicológico si se sugestionó hasta el punto de no poder seguir adelante. Algunos elementos te hacen pensar que pudiera haber algo de eso, ¿No? El hecho de estar soñando al abuelo en proceso de descomposición, te hace pensar que pudiera tratarse de eso, de una sugestión, o al papá estado de descomposición, porque es lo que ella concibe que está en la tumba. Difícilmente un muerto se vería a sí mismo en ese estado, ¿O no? El caso es que hay que tener cuidado, obviamente, hay que tener mucho cuidado con lo que hagas.
Paco Arias
De hecho, fíjate que es curioso, porque yo he hablado con personas que son canalizadores, mediums, y ellos también tienen esta misma regla para las personas que quieren hablar con un muerto, y ellos dicen, es que yo no puedo traerlos si la persona tiene menos de un año que se fue, y a veces las personas son necias, son tercas, por ejemplo, se muere, no sé, tu novia, tu novio, y al día siguiente, hoy lo entierran, al día siguiente, este, quiero hablar con él, no se puede, no es que quiero hablar con él, no, no se puede. Y si, o sea, es con lo que estas personas lidian, porque a mí me lo dicen, Paco, o sea, es difícil hacerlos entrar en razón y aparte de que piensan que es como si les envías un mensaje de WhatsApp, te va a responder luego, luego, no, hay que ver si ellos quieren, hay que ver si hay esta apertura y sobre todo si no es el tiempo, no.
José Ramón Cantalapiedra
Es bueno interrumpir así, es no saber lo que puede pasar. Y otra cosa, normalmente después de un tiempo, lo que hace el médium, el sensitivo, es llamar a su propio espíritu guía y preguntar, o sea, no esperes que esté ahí parado junto al médium, tu difunto, que se suele hacer es eso, pregunta al espíritu guía del sensitivo si está por ahí, la persona si puede buscarla, pero la bronca es que si ha sido muy reciente, no está allá, está junto a ti, son esos 9 días que está deambulando, prepárate porque le interrumpiste el viaje.
Paco Arias
Así es amigo, yo te quiero contar una historia que estoy seguro que te va a impactar. Esta historia se llama Me esperan en el más allá y esto de verdad me impresionó muchísimo, esta historia me impactó muchísimo y estoy seguro que a muchos también les va a impactar. Esta historia nos las comparte Lucas. Lucas nos cuenta algo que vivió que es muy fuerte, pero vamos a ir al origen de esta historia. Esto ocurre en Mezcala, municipio cerca de Tepatitlán, en Jalisco. Nos dice que cuando él estudiaba la universidad, él tenía un amigo al que nosotros vamos a llamarle Aldo. Aldo fue un chico que desafortunadamente desde su nacimiento tuvo muchas complicaciones, Esto provocó que Aldo tuviera muchas, muchas enfermedades y que todo el tiempo tenía que estar bajo tratamientos, hospitalizado, transfusiones de sangre, temas en los huesos y que incluso los médicos no le daban a sus padres una esperanza de vida pues larga. Decían que a lo mejor Aldo iba a dejar de vivir a sus tres añitos, a los meses de haber nacido, pero pues no fue así. Aldo llegó hasta la universidad, pero desafortunadamente con una calidad de vida bastante, digamos, no normal. Nos dice la historia que él venía de una familia de mucho dinero, los papás de Aldo tenían muchísimo dinero y ellos tienen su casa en Mezcala, una casa muy, muy grande que tenía cerca de nada más y nada menos que 40 cuartos y el patio era prácticamente una hectárea de sembradíos de como le llamamos aquí, de mazorcas. Entonces dice, los papás de Aldo todo el tiempo querían que fuera uno a la casa, o sea que no lo dejaran solo, que estuvieran con él. Entonces nos daban hasta alojamiento en sus casas porque, y él no, nos dice, en el fondo, probablemente sabían que Aldo en cualquier momento iba a dejar de existir, entonces ellos querían siempre lo mejor para su hijo. Aldo desde muy niño, y fíjate, esto se me hace muy triste, le compraron sus papás los mejores juguetes, bicicletas y todo esto, pero Aldo nunca disfrutó de ellos, ni siquiera podía subirse a una bicicleta, entonces tenía todo y al mismo tiempo pues no tenía nada. Entonces dice, yo fui muy amigo de Aldo, yo a él lo conozco desde que íbamos en la primaria y siempre fue mi mejor amigo todo el tiempo, al grado de que en la universidad los dos estudian lo mismo, entonces esta amistad se vuelve casi hermandad. Nos dice que una vez al año su mamá hacía algo que le llamaban la elotiza. ¿En qué consistía? Llegaban todos sus compañeros de escuela a la casa, cortaban elotes y los empezaban a asar, entonces todos ahí comiendo elote y hacían fiestas. Dice, pero mi amigo Aldo nunca estaba en la fiesta, él siempre estaba en su patio, ahí parado mirando hacia donde estaban los sembradíos o a veces caminaba un poco más hasta llegar a un lago y ahí se quedaba parado él todo el tiempo fue, él nos los dice todo el tiempo fue muy, muy serio, pero tenía unos sentimientos muy profundos. Dice ese año su mamá había organizado otra elotiza, dice fueron todos ya en universidades, entonces la elotiza terminó siendo más como pues.
José Ramón Cantalapiedra
Una franca chela.
Paco Arias
Sí, exactamente, una fiesta para con beber. ¿Entonces dice, pero en algún momento Aldo se perdió y dice yo empecé a buscar a mi amigo, ya sabía dónde lo iba a encontrar si no estaba atrás de la casa, había caminado unos metros hasta llegar a un lago y dice lo fui a buscar, yo iba con una cerveza en la mano, camino por todos los sembradíos, imagínate en la noche llegando a un lago, hay un tronco y ahí lo vi sentado mirando hacia el lago, amigo qué haces aquí, porque no estás en tu fiesta, qué pasa? Y dice que él solamente miraba hacia el lago y le amigo ya me voy a morir, lo siento, siento que ya me voy a ir, pero tengo mucho miedo, desde que soy niño todo el tiempo he vivido con el miedo de morir, pero ahora más que otras veces siento que la muerte está muy cerca de mí, no puedo disfrutar de esta fiesta, siento que me voy a morir. Y nos dice que Lucas le dice, yo no tenía las palabras, dice ya estaba, ya estaba alcoholizado, yo quería pues prácticamente pues es una fiesta, un joven no piensa que se va a morir, entonces eso era muy delicado, no tenía las palabras que yo le tenía que dar a mi amigo, no sabía qué decirle, solamente puse mi mano en su hombro, le dije amigo yo voy a estar contigo, no está solo, o sea lo poquito que se le ocurrió en ese momento pues se lo dijo, dice que estuvieron juntos un rato ahí los dos sentados y ya después de unos minutos le dijo anda ven, anímate, vamos a tu fiesta, regresaron y pues bueno, eso ya terminó, después en un caos siguió, nos dice que en efecto Aldo tenía la razón, Aldo solamente vivió tres meses más después de esa fiesta, para ser exactos aldo fallece el 2 de noviembre, él fallece en día de muertos. Dice que toda la familia, todos los amigos se presentaron pues prácticamente para estar con su familia pues en este tiempo de luto, se hizo los preparativos, se le dio pues esta cristiana sepultura, todo, todo, todo práct. Dice que después del entierro, después de que se hizo el entierro y todo, todos fueron pues a la casa de la familia, acompañar a estar ahí y pues ahora sí no hubo fiesta, ahora sí todos estaban callados mirándose. Y este chico que nos manda la historia dice, yo me quedé afuera, me quedé afuera mirando como el aire movía pues la milpa, recordando a mi amigo. Dice ya todos habían ido a dormir porque la familia nos dio hospedaje, yo me quedé allá afuera. Dice eran como las once, once y media de la noche, cuando de pronto a lo lejos, entre la milpa veo a una persona caminando, pero como había neblina, había llovido, no se veía muy bien, pero si se notaba que alguien estaba caminando en la milpa. Dice lo único que me costaba pensar es que alguien, pese a que la familia está viviendo un duelo, vengan a robar pues aquí a la milpa. Dice entonces yo fui caminando buscando a la persona y se adentró a la milpa. Dice que iba caminando y solamente lograba ver como a lo lejos pasaba de un lado a otro y él iba, él iba, él iba, él iba. De pronto dice que escucha los pasos como si se fuera acercando y dice que guarda silencio y logra verlo más de cerca. Y él me dice, era mi amigo, era él. Dice era su ropa, era su rostro, pero se veía diferente, ya no le costaba trabajo caminar, ya caminaba bien, ya corría bien. Dice no puede, no puede creerlo, me dio un poco de miedo, pero al mismo tiempo dice que le dio como una sensación como de tristeza, como de nostalgia. Dice que se quedó parado viendo si, lo volví a ver y ya no pasó nada. Dice después de unos minutos hago a regresarme a la casa, pero cuando ya iba yo caminando de regreso, siento como si tocaran mi hombro y escucho que dice mi nombre y nuevamente volteo y veo que él va corriendo, lo veo y es donde yo lo empiezo a seguir. Dice, pero me costaba mucho trabajo alcanzarlo, era muy rápido, se movía entre la milpa. Dice, a mí me costaba mucho trabajo y sin darme cuenta llegué hasta donde estaba aquel lago donde yo había tenido la charla con él la última vez, la última vez. Él me dice, eso yo lo entendí rápido, yo sabía que mi amigo quería despedirse de mí. Me senté, dice, en el tronco donde estuvimos sentados, puse mi cerveza, dice, en el lugar de él Brindé y le dije, estaba por ti hermano, bebí dice, me quedé ahí recordándolo y nuevamente, dice, sentí como pasó en vida, como puso su mano en mi hombro, dice, no me dio miedo porque yo sentía que era él, era su energía, incluso hasta su aroma era él. Me quedé un rato, dice, viendo el lago, me regresé y me fui. Dice de eso pasaron ya varios meses, aún no llegaba el año, pero todos sus amigos se preparaban pues para celebrar como, pues este, en una parte de Oaxaca se le conoce como el cabo de año, que es cuando ya pasa un año después del fallecimiento, pero como este chico había fallecido un día de muertos, ellos pues no querían prácticamente ir a visitarlo en esa fecha porque estaba, el panteón estaba muy lleno, entonces ellos como ya habían, ya se habían graduado, ya tenían trabajos, familia, se pusieron de acuerdo una fecha antes, un 9 de octubre, dice que se pusieron de acuerdo para ir todos a dejarle ofrendas al panteón. Llegaron como a las tres de la tarde, después de la comida y fueron, estuvieron ahí en su tumba, dejaron ahí flores, arreglos, ofrendas, guardaron un minuto de silencio, hicieron una oración y ya estaban por retirarse, dice cuando de pronto mis amigas, dice ya si van, y yo les digo, déjeme un momento más con él, quiero estar un momento más aquí con él. Y dice que me senté en su, en su tumba y platiqué un rato con él. Dice me llamó la atención algo a lo lejos, mientras yo veía el teléfono, dice mi celular, yo vi como de reojo como, como venía caminando una persona normal, dice veo que va acercándose a mí y se queda parada a mi derecha, dice yo sin voltear a verla, como que me hago un lado pensando que yo le estorbaba y pásele mujer, era una mujer, no pasó, se quedó parada. Dice de pronto la mujer pasa una mujer con ropa como típica rebozo, llevaba un ramo de flores de estas de muertos en pazúchil, que ya estaban como marchitas y la dejó en una tumba que era muy vieja, la mujer se hincó y se fue simple. Dice que no hubo algo que le llamara la atención, no había algo extraño, pero hubo algo que se le ocurrió. Dice entre la tumba de mi amigo y la tumba de esta mujer donde fue a dejar la ofrenda, había una tumba que estaba vacía, o será el, el puro hoyo Y dice y fonde se me ocurrió hacer lo más estúpido que se me pudo haber ocurrido, hacer, jugarle una broma a mis amigas y que me encontraran ellas adentro, en ese hoyo en la tierra. Dice que baja y prácticamente se acuesta y cierra los ojos, esperando que sus amigas regresaran por él, lo encontraran ahí. Dice que pasaron los minutos y fue una sensación muy rara el estar ahí, era entre miedo, entre paz. Dice, estaba yo entre mi amigo fallecido y entre una persona que quién sabe quién era. Dice que empezó a escuchar que venían personas y dice yo sabía que eran mis amigas, iba, cerré los ojos, dice, esperando pues que alguna de ellas gritara o algo. Dice pero después dejé de escuchar. Dice abro los ojos y cuando ve, dice que aquella anciana estaba mirándolo, había regresado y estaba enojada. Dice fue donde yo le vi bien la cara a esta mujer, tenía la cara, el rostro pálido, blanco, pero tenía pues los rasgos de que estaba muy enojada. Dice yo hacía salirme y ella me empujaba hacia adentro, me empujaba y me Pero dice, esta mujer tenía muchísima fuerza y aparte había algo por mis pies que yo no podía ver, que me estaba jalando también hacia adentro. Dice yo empecé a tener mucho miedo porque yo no podía levantarme, esta mujer tenía muchísima, muchísima fuerza, evitaba que yo saliera y aparte había algo que me jalaba de los pies. Dice que de pronto siente como algo como que lo toma de su camisa, del pecho y lo saca de ahí y es como él logra salir. Dice cuando salgo ya no estaba la mujer, estaba yo solo, el corazón me estaba reventando, tenía mucho miedo. Camino hacia la entrada, mis amigas me estaban esperando, nunca llegaron a donde estaba. Dice me vieron extraño, me dijeron ¿Que tienes? Dice ya les conté todo, estaban con un panteónero que nos estaba diciendo que estaban sacando, exhumando, pues ahí algunas cosas, liberando espacio, algunas bóvedas. Y si, yo les conté todo, mis amigas por supuesto no me creyeron, pero el panteón no se quedó muy serio, muy serio y me dijo muchacho, no debiste hacer eso, aquí pasan cosas que si yo te las cuento no me creerías, tienes que respetar. Paso, dice que se fueron, pero antes de irse el sepulturero le dio una advertencia porque le dijo, si lo que te topaste fue algo a lo que tú le faltaste el respeto, ten cuidado porque te puede seguir. Y dice yo recuerdo que cuando me metí a este hoyo, yo tiré con mi pie, al momento de meterme, tiré las flores que la señora había puesto, entonces como que eso le daba vueltas, pero bueno, no le tomó tanta importancia. Dice que a partir de ese momento él se va a la ciudad a vivir su vida normal, pero las cosas cambiaron. Dice que empezó a tener y a sufrir de muchas enfermedades, cansancio, pero enfermedades emocionales. Dice que cayó como en una depresión, se le fueron las ganas de vivir, perdió el apetito, o sea como que todo lo malo le estaba sucediendo, mala suerte como decimos por acá. Dice lo único que me reconfortaba era saber que mi hijo iba a nacer en unos días, era como que lo que le daba a él pues esta esperanza de seguir adelante, pero pues él siempre se sintió como con depresión y todo esto. Dice que cuando ya estaba su bebé a punto de nacer, desafortunadamente el parto se complica y hay un momento donde yo creo que es uno de los momentos más difíciles de un hombre, cuando el doctor te dice o salvamos al bebé o salvamos a su esposa porque está en una situación donde esto se complicó y él tomó la decisión. Dice yo salve a mi esposa, mi bebé no pudo sobrevivir, hubo complicaciones, mi esposa perdió muchísima sangre, el bebé pues bueno, no se pudo lograr, imagínate, ya tenía depresión amigo, ya traía una maldición. PIERDE a su hijo Dice a nuestro hijo decidimos cremarlo y guardar sus cenizas en un templo muy cercano a nuestra casa. Dice ahí yo iba una vez a la semana a verlo, a visitarlo. Dice estaba su bóveda, le llevaba juguetitos, los dejaba ahí cerca, flores y dice me quedaba con la frente recargada en la bóveda llorando, mi esposa ni se diga, Dice que sentía cosas muy fuertes, su depresión había aumentado. Ya en este punto nos confiesa que él había tenido ya pues digamos estos intentos de quitarse la vida. Dice ese día que yo estaba visitando a mi hijo, empecé a escuchar como algo se arrastraba y cuando iba a voltear escuché una voz que me habló en el oído, que me dijo amigo no voltees, era la voz de él, era Aldo, dice y logro ver de reojo que lo que se andaba arrastrando y andaba muy cerca de mí era aquella mujer, ahí estaba otra vez, pero sentí otra vez una mano en mi hombro, y otra vez las mismas palabras Amigo, no voltees, ella ya se va, ya te va a dejar en paz. Dice que se quedó con los ojos cerrados. Ese día él se fue a su casa, pero nos dice, cuando llegué a mi casa me sentí bien, recupere las ganas de vivir. Si, estaba triste por mi hijo, pero fue como si me hubieran quitado una tonelada de peso de encima. Yo me sentía bien, Empecé a ver el lado positivo de la vida, todo esto, dice, y esa noche tuve el mejor sueño que pude haber tenido. En el sueño dice que él estaba en la milpa otra vez, dice, y empecé a caminar hacia el lago y escuchaba la risa de mi amigo y escuchaba la risa de un bebé. Cuando yo llego a aquel lago donde había visto a mi amigo, lo veo a él y en sus brazos tenía a un bebé. Él me miraba y me sonreía y me no te preocupes, él está bien, yo lo estoy cuidando, yo estoy con él y algún día aquí tú vas a estar con nosotros. Él nos dice que se despertó llorando. Sabes, Lloró en su sueño, lloró en la vida real. Y por eso decidió titular esta historia Me esperan en el más allá. Vaya cos te imaginas amigo, o sea.
José Ramón Cantalapiedra
Hace falta ser muy bruto para que sea meter una tumba.
Paco Arias
Claro. Digo, hay gente que sí lo ha hecho, obviamente los han enterrado vivos para saber qué se siente.
José Ramón Cantalapiedra
Sí, pero la falta de respeto en estos temas es una pésima idea. Se trajo consigo la maldición.
Paco Arias
Así es. Y se retiró hasta que perdió algo. Digo, eso sí fue muy, muy triste, amigo.
José Ramón Cantalapiedra
No, es que hay cosas terribles aquí. Mira, esto no es un juego, no.
Paco Arias
Para.
José Ramón Cantalapiedra
Muchas personas piensan que es una buena historia y punto. Pero detrás de muchas buenas historias hay personas que han perdido la vida, que han perdido seres queridos, que se han desquiciado, que terminan en un hospital psiquiátrico con electrónicas por este tipo de temas. Y no es recomendable. Primero, no juegues. Si vas al panteón, y eso todo el mundo lo sabe, muchos sepultureros dicen que no pasa nada, que no hay nada, que no es cierto, que en 30 años que tienen de ser sepultureros nunca han visto nada. No seas largo.
Paco Arias
A mí, a mí me han tocado de esas personas. Pero te voy a decir algo, cuando tú los estás, como estás escarbando, te das cuenta que sí han vivido cosas. Sí, pero se lo callan.
José Ramón Cantalapiedra
Sí, por una sencilla razón. No quieren volverlo a llamar.
Paco Arias
Exacto.
José Ramón Cantalapiedra
Si lo platicas, lo estás llamando.
Paco Arias
Tienen miedo. Pues sí, claro, así es.
José Ramón Cantalapiedra
Ha bebido cosas feas y eso es muy frecuente y hay que tener mucho respeto. Eso es lo único que yo te digo, hay que tener respeto y hay que respetar esto.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
Y eso me lleva a otra historia, si me lo permite.
Paco Arias
Adelante amigo.
José Ramón Cantalapiedra
Fíjate que esto, a mí me gustan mucho estas historias pero al mismo tiempo son una advertencia que hay que tener mucho cuidado. Las reglas no se hicieron porque alguien se le ocurrió, o sea, está esto, si vas a un cementerio en Día de Muertos, no bromees porque se supone que es la fecha en la que están los difuntos, no pongas al que se acaba de morir. Obviamente si pones una ofrenda te arriesgas a lo que pusiste. Y hay otra regla muy básica que todo el mundo debería de saber, no pongas personas vivas en el altar de muerte. En el altar de muertos. Pero obviamente no falta el tal por cual que dice está muerto para mí, porque cualquiera que ha terminado con la novia acaba con eso. Y eso fue lo que pasó aquí. Esta persona nos platica Ciudad de México Ciudad de México 2015 Este muchacho tiene una novia de algunos años, se está haciendo rosca según describe aquí, hay que ser realista, se está haciendo rosca, no avanza con lo del matrimonio, les está yendo bien, se la pasa bomba, amigos, fiestas, casa propia, departamento, cochecito, todo muy bien y el matrimonio ahí aguanta hasta que la chica le dice ahí te ves y él empieza a gritar traición, traición, me dejó. Cuando en realidad estaba haciéndose tonto. Pero bueno, el detalle aquí es que este tipo empieza a pegar en Facebook cositas de que lo traicionó, pero de ardido, ardido, así de esas cosas fuertes, a poner mensajes que todo el mundo se da cuenta que el tipo este está desesperado porque además empieza a buscarla. Ella le advierte que si sigue con esto lo va a acusar de acoso todo lo que pueda haber porque él se obsesiona y sigue poniendo cosas. Bueno, el caso es que un día ya le dice yo ya no quiero nada contigo, basta ya, punto, tuviste tu oportunidad, se te acabó, ya basta. Y eso fue antes del Día de Muertos. ¿Cuando llega el Día de Muertos, qué se le ocurre? Poner una foto en la ofrenda la abuela era de Tuzlas. De los Tuztlas. De San Andrés o Santiago Tuzla. Entonces la abuela ponía una buena ofrenda.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
Y la abuela no bromeaba con esto, No, Si se lo creía. Y cuando el tipo pone la foto ahí, lo primero que dice la abuela, eso es una estupidez. ¿Por qué pusiste la foto de un vivo? Es que para mí está muerta la abuela. Dice, quita eso rápido, quita eso rápido, abuela, no sé cuánto. Son payasadas. Como tú quieras. Total, ahí la deja. Día 3, recogen todo, limpian todo. La abuela sí limpiaba todo, quitaba la cruz y la mandaba a tirar lejos todo lo que se hace, ¿No? Y la vida sigue adelante. Y este tipo sigue, Ya va pasándose el tiempo. Si, sigue con la muina aquella muy clavada adentro. No tiene contacto con la chica. Pero obviamente hay un círculo de amigos alrededor que lo mantienen informado. Hasta que ese mismo círculo de amigos que lo mantiene informado empieza con que eres un tal por cual, hijo de cuatro letras. ¿Y como se te ocurre? Y él dice, ¿Cómo se me ocurre que? Pues, pues sí, puse unos post, puse unas publicaciones ahí un poco feas. A eso se refiere. Dice, no, maldito tal por cual, malnacido. ¿Por qué le hiciste una brujería? Ya habían pasado algunos meses. ¿Dice, no, pero qué brujería de que? Oye, pues está re mal esta muchacha, está muy mal, casi no duerme, casi no come, está en los huesos, está muy mal. Eso es por brujería. Y una amiga de la chica que sabía de esto, de cartas y demás, le dijo, es que esto es por brujería. Tú le hiciste una brujería. Yo no le hice nada, hombre, pero yo no conozco de eso, no sé más. Total que están con eso y las acusaciones van y vienen. Le hiciste un trabajo por venganza. Y como él había publicado cosas tontas en el Facebook, pues tenían los elementos. Pero en México no hay acusaciones de brujería. No pueden ir al Ministerio Público y acusarte de brujería. Pero él se empieza a sentir mal por aquello y platica con la abuela, que ya sabes, la abuela estaba pero como gallina. Sí. Cuando llegue le dice, abuela, es que esto te lo dije, ahora vas a tenerla que llevar tú a curar por la chica. Ya había ido también al médico. Lo de siempre, ¿No? El médico le hizo prueba de sangre, no tiene anemia. No tiene esto, no tiene el encefalograma, no está mal. Entonces, ¿Qué pasa si ya no duerme? Las pesadillas no lograban hacerle esto, le dieron lo otro, nada. Hasta que un día él llega, visita a la muchacha, la muchacha está con el pelo seco, los ojos hundidos. Oye, dice mi abuela que te lleve yo a curar y se ríen mucho. No, pues obviamente, ¿Quién te cree en Ciudad de México 2015, ¿Quién te cree eso? Bueno, a la de tantas. Y ante la negativa de los médicos porque no encuentra nada, finalmente es la mamá de la chica la que dice bueno, pues llegale allá. Va con la señora aquella que empieza con la limpieza, con las ramitas, con el copal indispensable, con el alcohol que se rocía. No sé si sería santera o que sería la curandera aquella, no sé qué era, no me especifican eso. Por lo que veo puede haber sido santera, pero le está haciendo el trabajo parecido al de la sombra, porque es con ramas, baños, un brebaje verde apestoso, muy fuerte. La chica le platica que su principal problema son los sueños, que vienen unas personas que le hablan, que le dicen cosas, que le reclaman cosas, no puede dormir. Y luego hay un fenómeno muy curioso, este fenómeno tiene un nombre, tiene un nombre medio feo que es escopaestesia. La escopaestesia es la sensación constante de estar siendo visto.
Paco Arias
¿Ok?
José Ramón Cantalapiedra
Poca gente lo experimenta realmente, la mayoría de nosotros vemos con la visión periférica y si, muchas veces sentimos claramente como pasó a alguien que no pasó. Pero bueno, eso nos pasa a nosotros más por estar hablando de esto. Si, el detalle es que este fenómeno es que todo el tiempo te sientes observado. Algunos médicos, algunos psiquiatras lo consideran dentro del espectro de la paranoia y de otras, de otros delirios de ese estilo, pero en el terreno de lo paranormal es un aviso de que algo viene. Y si a eso le sumas sueños hiperrealistas de despertar bañados en sudor, de no poder comer porque vuelves el estómago, de oír voces, de oír que te están hablando aquí todo el tiempo, bueno, esta chica estaba al borde de la locura. El primer día bien, a la semana siguiente bien, paz, paz, paz, paz, paz, paz. Y la lleva, él la tiene que llevar porque fue la instrucción que le dieron, él la tiene que llevar aunque él no le hizo nada y dice que no hizo brujería. Bueno, por alguna razón lo pensaron y él sabía, en el fondo sabía por qué. Total, pasa el tiempo, pasa el tiempo y aquello se vuelve un momento bastante agradable. Reconoce que al principio era muy incómodo porque era tu exnovia con la que terminaste peleadísimo, da muerte y bueno, pero después ya no es la exnovia, sino que es tu amiga la que llevas al médico. Y estás ahí y saliendo, la llevas de regreso, la ayudas, hay gentilezas. Cuando ya termina el asunto este, varios meses después, la chica ya se siente bien, vuelve a su trabajo, vuelve a la vida, y entonces él le marca por teléfono ¿Cómo estás, oye, ¿Todo bien? Sí, sí, todo tranquilo. Bien, bien. Qué bueno. Días después Teléfono Oye, ¿Cómo estás? ¿Todo bien? Sí, sí. Oye, ¿Supiste que va a haber una reunión de los amigos? Sí, Sí, me dijeron. ¿Vas a ir? Sí, sí, voy a ir. ¿Y quieres que pase por ti para que no manejes? Y entonces ahí va cambiando la pelotita, ¿No? Otro día. Oye, estoy en tal parte, ¿A qué hora sales tú del trabajo? Porque yo estoy cerca de tu oficina, paso por ti, te llevo a tu casa para que no tengas que tomar el taxi o el transporte. Bueno, pues allá va. Y luego oye, ¿No querrás ir a cenar conmigo? Bueno, que te cuento, Hoy en día ya están casados y todo muy bien. Todo el problema fue nunca pongas la foto de alguien vivo en una ofrenda, porque lo que estás haciendo es mandarle a los difuntos de la ofrenda, no los dejas que se vayan. Se le pegaron. Y resulta que un detalle curioso del asunto ocurrió cuando fueron a casa de la abuela con la chica, ya muy novios, muy lindos, muy contentos, llegan allá, vamos a comer, no sé cuánto. Pasa mi hija. Ay, encantada, Siéntate, ándale, No sé qué vamos a traer, no sé cuánto. La chica está ahí, cuando voltea y ve unos retratos ahí se le quitó la sonrisa. Eran los de sus sueños, era lo que había soñado. Eran ellos, Sí, por supuesto, porque eran los que habían puesto en la ofrenda, eran el abuelito, el hermano, la nija, no sé quién sería. Pero lo que dice esta costumbre es que si pones a un vivo, le estás mandando los muertos, porque obviamente está vivo, ¿No?
Paco Arias
Claro, lo siguen, es como si. Ese es prácticamente, y eso indirectamente, el trabajo que hacen algunos paleros, que es que te mando un muerto. Imagínate con uno que te pasan mil cosas encima ahora que te manden a.
José Ramón Cantalapiedra
Toda una familia, ponle tú que eran buenas personas.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
No eran escoria, no eran asesinos, eran personas comunes. Pero qué revolcada le dieron. Claro. Y mucho de lo que describen es el clásico fenómeno del desgaste. Ese desgaste del que hablaba tu amigo este, el que te mandó el correo. Sí, el desgaste energético.
Paco Arias
Te chupan la vida, te va quitando la vitalidad, la salud, las ganas de vivir, toda la energía. Hay gente que todo el tiempo se la pasa acostado en su cama, sin ganas de hacer nada, sin ganas de bañarse, menos de trabajar. Eso es lo que provoca cuando te mandan un muerto también.
José Ramón Cantalapiedra
Y fíjate que tiene, además de las curaciones y todo esto que hay por ahí, mucha charlatan, también hay una solución increíblemente simple.
Paco Arias
Sol.
José Ramón Cantalapiedra
El sol te da a ti la energía que ellos te quitaron.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
Y sal adelante para ti al sol, quince, veinte minutos de la mañana.
Paco Arias
Preferentemente.
José Ramón Cantalapiedra
Preferentemente. Y sin toda la ropa puesta, porque si llevas abrigo, chamarra, gorrito y sombrerito, no va a servir de nada. El chiste es que tengas contacto con el sol. Y esto me lo decía alguien por ahí de este mundillo que dice, es un secreto barato que no te cuesta nada y que no tienes que tomar ni embarrarte.
Paco Arias
Hay como salta el sol. Fíjate que de eso hay como estas alternativas que están bien chidas, que ayudan mucho en estos, digamos, métodos para recabar o recuperar esta energía perdida. Que es también hacerlo descalzo en la tierra o abrazar un árbol también.
José Ramón Cantalapiedra
Sí, sí. Que eso ayuda mucho a la depresión, según dice.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
Y tiene que ver, o sea, si caminas en el suelo, estás aterrizado.
Paco Arias
Así es.
José Ramón Cantalapiedra
Estás en contacto con la madre, con la Pachamama. Y si abrazas al árbol, es el símbolo de la vida, ¿No? Pues un árbol es la vida misma.
Paco Arias
Claro, Sí.
José Ramón Cantalapiedra
Fíjate que eso sí vale la pena tenerlo presente.
Paco Arias
Fíjate que también dentro de estas creencias, tú la mencionabas hace un rato, yo te quiero contar esta última historia, es acerca de las flores. Ya que poner, lo hablábamos hace rato, Poner el camino de flores es para guiar a las almas, a las almas que se supone que tienen que llegar, no otros espíritus, las almas de los familiares. Esta historia se llama Esas no son mis flores. En qué consiste, hay una persona que nos manda su historia, que también esto lo experimenta en Día de Muertos y nos dice que prácticamente una persona que desde su niñez también ha experimentado todo lo bonito de muertos, pero gracias a su abuela, porque su abuela nos dice era la matriarca, ella es la que hacía todo, ella se encargaba de poner a todas sus hijas, sus tías, él tú vas a hacer los tamales, tú haces el mole, tú haces el chocolate, yo voy a cortar, o sea esa era la abuela, hacía de todo y al final un hermoso e imponente altar en un cuarto con la puerta abierta, porque debe estar la puerta siempre abierta para que pasen ahí ahora sí que en los difuntos y puedan degustar de la ofrenda, dice la abuela y él me lo dice, mi abuela creía en todas estas cosas que para mí eran supersticiones y todo esto pasa en Paracho, Michoacán, imagínate qué bonito se celebra también allá Día de Muertos, algo bien mágico que para digamos un dato muy curioso, fue una de las zonas que Disney se inspiró para también hacer la película de Coco, zonas de Michoacán que es hermoso en Día de Muertos. Nos dice que su abuela Licha, porque así le decían de cariño, la abuela Licha, ella fallece en el 2007. Dice entonces la familia no todos tenían, sus hijas no tenían como tanto eso de ponerle las ganas para hacer el altar. Dice si lo hacían, pero ya era más chiquito, ya era como que, sabes, o sea ya no era igual. Dice y un año, exactamente En el año 2012, él nos dice, me tocó a mí porque mi mamá no pudo encargarme de la ofrenda. Dice en aquel entonces, dice, yo estudiaba ya la universidad, era un chico que no quería saber nada de estas cosas, yo tenía otras cosas, proyectos, la novia, mil cosas en la cabeza, mi mamá dice, me pide el favor que por el amor de Dios yo arme el altar. Dice la verdad Paco tenía mucha flojera, estaba en temporadas donde tenía mucho trabajo, porque trabajaba, estudiaba su relación. Dice, agarré una mesita, la puse mantelito blanco, Dice la verdad eso de ir a cortar flores o comprar flores que luego se apestan, se marchitan, se me hizo más fácil, dice, ir a buscar al centro unas flores artificiales que se vieran bonitas, reales y encontré, dice, encontré unas con el aroma, o sea de estos aromas que son obviamente falsos aromas sintéticos, exactamente, y quedó pues ahí, dos, tres, el altar, dice, el pancito de muerto. Dice, ya vinieron las tías a dejar, porque ellas dejaron su ofrenda, aquel mole, que esto y el otro, pero si me hicieron así comentarios como de ay hijo, pues eso fue lo que hiciste. Dice, sí, que, pero bueno, ya no dijeron nada, dejaron la ofrenda y se fueron. Dice, ese día yo estaba en casa solo, dice, mi mamá andaba pues en sus deberes, mi papá también, y pues bueno, dice, el altar quedó bien, que es lo que quería, que se viera bonito, dice, porque honestamente yo no creía en estas cosas de que vengan los muertos. Dice, la creencia de él es que no existe nada, que regresamos a la nada, no hay Dios, no hay infierno, no hay cierno, no hay cielo, no hay infierno, no hay nada. Dice, pues yo me fui a dormir, esa vez estaba yo estudiando porque tenía clases al día siguiente, dice, yo estaba en mis cosas, me dieron más o menos como la una, dos de la mañana. Dice, yo me acosté a dormir, me pongo audífonos y me pongo a dormir escuchando música. De pronto, dice, me quedo completamente dormido. Esa noche, esa primer noche de día de muertos, estuvo un poco extraña, dice, porque se escuchaban ruidos de estos sonidos, como de alguien que acomoda las sillas, como que mueven cosas en la cocina, que los platos, que las cucharas, se escucha cómo se mueven, empieza a escuchar todo eso, dice, pero yo dije, seguramente es un ratón, las cucarachas buscando, pues del lado lógico. Dice, la segunda noche que es el 2 de noviembre, es donde realmente pasó lo aterrador. Dice, esa noche también me quedé estudiando, igual me puse los audífonos, me quedé completamente dormido. A mí lo que me despierta, porque dice, no es un sonido, es un aroma, pero era un aroma desagradable. ¿Qué aroma era? Dice que este aroma era un aroma entre flores marchitas, como a fango y como este olor que emanan las velas, o sea, era un olor feo, olía mal, dice, y lo que mi mente en ese momento pensó es seguramente se cayó una vela y ese es el olor, se quemaron algunas cosas de plástico, Dice, yo rápidamente me levanto para ver que no haya un incendio o algo, me acerco, dice, a la sala, al altar y veo que todo está normal, todo como debe estar, excepto una sola cosa, el retrato de la abuela estaba diferente. Dice, no sé cómo explicarlo, es una foto, evidentemente jamás va a cambiar, pero la mirada de mi abuela era diferente a la foto normal. Dice, era como si me estuviera viendo molesta. Dice, tanto que había un efecto que no tenía antes, de que si yo caminaba, sentía como su mirada me iba siguiendo y eso no estaba antes y eso no era así. Dice, tanto que me froto los ojos, me acerco y si, dice, o sea, veo la diferencia. Dice, de pronto dije, no es nada. Dice, me doy la vuelta cuando le da la espalda al altar, se cae una vela rápido él se voltea y la levanta para evitar, hay una tragedia. De pronto todas las flores falsas, todas las flores de plástico al piso. Dice, hermano, fue el momento donde yo sentí un miedo terrible. Dice, porque aparte de todo esto, el frío, Dice, es un frío que no te lo sé explicar, no es el frío normal de que cuando hace la temperatura, no es un aire que te causa escalofrío. Dice, mientras yo estaba viendo, recogiendo las cosas aquí, dice, por el rabillo del ojo veo la silueta de mi abuela, era ella, la misma señora chaparrita, encorvada, gordita, pasar de un lado a otro. Dice, volteo, no la veo y de pronto la vuelvo a ver, ahora de este lado y más cerca. Dice, en ese momento yo sentí mil cosas, mucho miedo y dice, no sé explicarlo, pero en mi mente escuché que dijeron mi nombre. Dice, yo lo que hice fue por miedo, apague las velas para evitar un incendio y me fui a encerrar a mi cuarto. Dice, como un niño pequeño de pies a cabeza, me quedo temblando y sobre todo porque estaba solo en la casa y yo escuchaba como caminaba, o sea, literalmente los pasos de una persona caminando por toda la sala, pero así eran pasos como cuando da como las pisadas fuertes, fuertes, molesta, molestas. Dice, esa noche yo no pude dormir, me quedé dormido ya cuando estaba amaneciendo. Dice, yo tenía mucho miedo, sentía mucho temor, evidentemente había alguien afuera, pero no me atreví a salir. Al día siguiente dice que llega mi mamá, le platico todo esto, le mencionó lo de los ruidos, lo de la vela, todo eso. Y cuando ella va al altar, dice, yo no había visto algo yo nunca puse flores reales, todas las flores eran artificiales. Había una flor real ahí puesta en el altar, marchita, que incluso hasta ya olía mal. Dice, yo le conté todos a mi mamá, mi mamá se molestó conmigo, evidentemente. Me dijo, tu abuela siempre odió estas flores, todo el tiempo me hubieras dicho y mejor le digo a otra persona que hubiera hecho el altar. Tú no, Dice, porque esto es lo que pasa cuando hace las cosas mal. Él nos dice, dice, desde entonces cada año yo soy el que compra las flores y cada vez que yo armó el altar, hago una oración a mi abuela y le pido perdón por aquella vez.
José Ramón Cantalapiedra
Bastante razón.
Paco Arias
¿Te imaginas, hermano?
José Ramón Cantalapiedra
Pues es que las abuelas son poderosas.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
Y ahí si haces algo, hazlo bien.
Paco Arias
Si.
José Ramón Cantalapiedra
No dejes las cosas mal. Y sobre todo no te burles, porque a mí me parece eso que es una falta de respeto. Si yo no creo en esto, no.
Paco Arias
Lo pongo así, Es así de fácil.
José Ramón Cantalapiedra
No voy a poner ahí un adorno falso. Cuando sabes que la creencia es que la flor es el camino, es para que no se pierdan, no la pongas así. Es tan simple como eso.
Paco Arias
Qué fuerte.
José Ramón Cantalapiedra
Está canijo. Qué cosas te manda. ¿Fíjate que yo tengo otro, pero no es tan grueso, simplemente es de broma, OK? De alguien que hizo una broma indebida.
Paco Arias
OK.
José Ramón Cantalapiedra
¿Has oído hablar de mis kick? ¿Es un lugar en la Ciudad de México, no? Es un pueblo que se caracteriza por su celebración de Día de Muertos. Esta gente lo que hace es que en la noche van al cementerio y ahí duermen, ahí cenan, ahí comen. ¿A diferencia de otros lugares que se pone el altar en la casa, en Misquic lo que hacen es acompañar al difunto, o sea, no lo dejan ir a la casa, lo visitan ahí, ahí pasan toda la noche, toda la noche hay comida, hay música, cada quien arregla su tumba, precioso, se pone aquello de locos y llega turismo, OK? Además, muchísima gente va, pues simplemente a ver, ¿No? Y si te dicen, camina en línea, no te metas entre las tumbas, no interrumpas la celebración de las demás personas, etc. Y aquí hay un cuate que nos platicó una historia. Hace un par de años, él y su primo se fueron allá con un grupo de gente que iba entrando, se formaron ahí, ya iban avanzando, pero la verdad se aburren. Después de ver tres, cuatro tumbas, se aburren y empiezan a cotorrear y a bromear. Y en eso ven una tumba que no está decorada, que no está arreglada, que no tiene nada. Y al acercarse con el teléfono iluminan y ven que era la tumba de alguien muy joven, un hombre de unos 20 años, apenas llegó a los 20. ¿Y ven el nombre no te lo voy a decir porque esa tumba está ahí y obviamente si alguien es pariente se va a enojar, pero bueno, el nombre era un nombre muy feo, OK? Y en la Ciudad de México los albures son el pan nuestro de cada día, ¿No? ¿Entonces a la hora de que vieron el nombre, bueno, bueno, bueno, y es que no sé qué, me prestas? Y se empiezan a reír, mano, y hacer albures, hacer bromas estúpidas con el nombre de aquel pobre difunto. El detalle es que, bueno, además de eso, se le ocurre la puntada de decir pues por eso nadie te visita, mano, con ese nombre, ¿Quién te va a venir a visitar? Total que ya se dan la vuelta y van a seguir, guarda el teléfono celular, dan dos pasos y se cae el primo. Y este cuate se acerca y dice ¿Qué pasó, mano? Todavía ni siquiera empezamos a chupar, Alguien me jaló el pie. No le hagas. ¿Cómo te van a jalar el pie? Y se acerca para darle la mano y levantarlo y pum. También, también. Y entonces si, ya se espantó, porque él sí sintió claramente la mano.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
¿Entonces ya se levantan con el celular como pueden, se levantan, iluminan y no hay ni ramas ni nada, pues es un pasillo de un panteón, uno se imagina, bueno, puede haber una rama y te atoraste? No, no hay nada. Y entonces vuelven a intentar caminar y otra vez, boom. Te caes y ya más nervioso le dice Oye, esto, ¿Esto que es? Y ya fue cuando le dijo pues creo que se ofendió el muerto. Sí, ¿Verdad? Se regresaron así poquito, que nadie los viera. Dijeron oye, discúlpanos, te pedimos perdón fulano de tal por haber bromeado con tu nombre. Discúlpanos, ya sé que no fue asunto tuyo. Nos duele que te hayas ido tan pronto, que te haya sido tan joven. Y más nos duele que nadie venga a tu tumba. Vamos a rezar por ti. Se echó un rollito este cuate, le pidió disculpas y discúlpanos otra vez. Y empezaron a caminar y se fueron. Ya no los tiró. Pero decía no bromees, con los muertos y menos con uno que está triste porque nadie lo visitó, o sea, nadie arregló nada. Entonces decía eso, ¿No? Que bueno. Hay que tener cuidado lo que vayas a hacer. Claro, hay que tener cuidado.
Paco Arias
¿No? Y sobre todo respeto. Nosotros hemos hablado mucho en este canal, sobre todo también para las personas que de pronto les gusta visitar algunas zonas, tanto edificios abandonados como zonas más naturales, cuevas y todo esto, recordar que evidentemente nosotros coexistimos con otras situaciones o con otros. Otras energías y que llegar de una manera irrespetuosa, albortar las cosas, faltar respeto, maldecir, pues hay que tener mucho cuidado. Mucha gente luego se termina arrepintiendo, pero cuando ya en serio están viendo la situación que es muy, muy fuerte.
José Ramón Cantalapiedra
Y en esto no hay nada escrito porque aún a investigadores de años les pasa.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
Hace un tiempo tuvimos una plática con Pedro Amoros.
Paco Arias
OK.
José Ramón Cantalapiedra
Pedro Amoros es el padre de la psicofonía española. Es un investigador de nivel.
Paco Arias
Si.
José Ramón Cantalapiedra
No tengo derecho a darte la mano. Es un tipazo de aquellos. Y nos compartió un vídeo que grabó, fue con una chica que se llama Marta, ella es radiestesista y obviamente pues tiene una energía espantosa, la pobre, a dónde va, siente cosas, atrae cosas. Y fueron a una casona abandonada, ponen sus equipos, sensores de movimiento, lásers, todo esto. Pone sus grabadoras de audio. Y no pasa nada. Y no pasa nada y hace frío y hay mosquitos y hay cosas. Y de pronto se le ocurre sacar un tablero Ouija, pero es un experto.
Paco Arias
OK.
José Ramón Cantalapiedra
Estamos hablando con un novato y ponen los dedos y enseguida empieza a pitar uno de los sensores de allá, vuelven otra vez y empieza a pitar otro sensor allá y luego otro atrás y empieza a sentir claramente cómo les están dando vueltas y ya se empiezan a sentir inquietos y. Y ella sobre todo se percata de que hay algo más, hasta que de pronto, pum. Les tiran algo, pum. Les cae una piedra, les avientan otra cosa y dice ¿Sabes qué? Se acabó, con permiso, cerramos no sé qué. Y se fueron de ahí. Al día siguiente fueron a recoger los equipos porque pues no se podía estar ahí.
Paco Arias
OK.
José Ramón Cantalapiedra
¿Y eran expertos, vaya, que había en ese lugar? Ve tú a saber quién se quedó atrapado, pero no estaba contento. Y eso son gente que está preparada, que sabe cómo protegerse. Imagínate unos chavos que van de aventura a la casa vieja abandonada, la revolcada que les van a dar, mejor no vayan.
Paco Arias
Claro, amigo, qué fuertes las historias que nos aventamos esta noche.
José Ramón Cantalapiedra
Sabrosas.
Paco Arias
No, De verdad, platicar contigo, siempre te lo he dicho y lo digo abiertamente, es un agasajo poder platicar contigo.
José Ramón Cantalapiedra
Gracias, Paco, siempre es un gusto poderte acompañar.
Paco Arias
No, gracias, hermano. Antes de despedirnos, por favor, de este podcast que la verdad me encantó muchísimo a todos, recuérdanos redes sociales, proyectos.
José Ramón Cantalapiedra
Ah, bueno, nosotros somos Relatos del Lado Oscuro en YouTube. Así como suena, Relatos del Lado Oscuro, igual. Facebook, Instagram, Tik Tok, todo lo de siempre es igual. Relatos del Lado Oscuro. Si alguien desea pasarnos a saludar allá y conocer un poco más, nuestro fuerte no es solamente lo paranormal, Hablamos prácticamente de cualquier cosa que no tengo una explicación clara.
Paco Arias
Claro.
José Ramón Cantalapiedra
Y desde fenómeno OVNI, incendios extraños, hay lo que no te imaginas en este terreno del misterio, bueno, hay una cantidad de cosas asombrosas y mientras siga surgiendo este interés, pues seguiremos haciéndolo.
Paco Arias
Muchas gracias, amigo. Familia, recordarles que pasen también al canal aquí de nuestro querido invitado. Recuerden que el canal está en la descripción de este episodio. Y recordarles también antes de irnos, que no olvides también suscribirte a este canal, activar notificaciones, seguirnos en redes sociales. Si escuchas esto en Spotify, allá también nos puedes seguir. Aquí te dejo un adelanto de lo que vamos a platicar en un momento más con nuestro querido invitado José Ramón Canta la Piedra. Y si quieres ver esa plática, te espero en la página web. Hasta la próxima. Chao.
José Ramón Cantalapiedra
Chao. Intenta abusar de ella. Mina intenta obligarla. La chica se defiende, logra sobrellevarla, se va escondiendo, busca refugio, pero el hombre la maldice y le asegura que tras la muerte vendrá a consumar lo que empezó verdaderamente. Un tipo de aquellos que un día se paró frente a uno de los hijos, se le quedó viendo y dijo, carajo, me queda claro que tú no eres mi hijo. Yo no pude haber tenido un hijo tan feo. Además, se me hace que eres medio maricón, ¿Verdad? Porque obviamente un tipo que no puede moverse, lleno de llagas, con problemas de gangrena, era cosa de esperar a que se muriera. ¿Y sabes que? La muerte no venía. Pedía que alguien le trajera una pistola y se pudiera pegar un tiro. Y en el ambiente adivina que huele a tabaco. Ha podido a lo que olía el muerto, A ese ser asqueroso podrido que estaba ahí. Y fue cuando se dieron cuenta que estaban lidiando con humanos que tras la muerte actuaban como demonios. Ve a quién pones. Si, no pongas gente. Si ese tipo en vida fue una verdadera porquería, tras la muerte no tiene por qué quitarse.
Experian Advertiser
This episode is brought to you by LifeLock. It's cybersecurity awareness month and LifeLock has tips to protect your identity. Use strong passwords, set up multifactor authentication report phishing and update the software on your devices and for comprehensive identity protection. Let LifeLock alert you to suspicious uses of your personal information. LifeLock also fixes identity theft, guaranteed or your money back. Stay smart, safe and protected with a thirty day free trial at LifeLock dot com podcasts. Terms apply.
Host: Paco Arias
Invitado: José Ramón Cantalapiedra (Relatos del Lado Oscuro)
Fecha: 31 de octubre, 2025
Este episodio especial de Día de Muertos explora los significados profundos, las tradiciones y los riesgos asociados con la celebración del Día de Muertos en México. Desde relatos conmovedores y terroríficos que suceden alrededor de los altares y cementerios, hasta advertencias sobre el respeto y las reglas no escritas que rodean a los difuntos, Paco Arias y José Ramón Cantalapiedra comparten y analizan diversas historias enviadas por seguidores, con un enfoque en lo macabro, el misterio y la importancia cultural de la fecha.
[11:42 - 24:50]
Relato enviado por Lucía, quien pierde a su hijo Ángel (Angelito) de 5 años.
Su esposo Joel, escéptico, permitía que Lucía pusiera un altar cada año en memoria de Angelito.
En 2024, su hija Sofía, sin saber de la existencia de su hermano fallecido, es vista corriendo y jugando en la madrugada frente al altar.
Sofía revela haber estado jugando con Angelito y transmite un mensaje con voz y gestos extraños, llenando a sus padres de temor y a la vez de paz:
“Mamita, papito, cuánto los extraño, no lloren más por mí, yo estoy bien, no tengan miedo, aquí hay mucha luz..." —Sofía poseída por Angelito (22:00)
Tras este evento, Joel cambia por completo su actitud hacia la tradición y participa activamente en los altares.
Reflexión y advertencia de los conductores:
“Tengan cuidado de asegurarse que sí sea Angelito... La forma en que toma control del cuerpo de la niña es preocupante” —José Ramón (24:50)
[27:49 - 36:36]
“Es bueno interrumpir así, es no saber lo que puede pasar” —José Ramón (37:31)
[38:08 - 57:54]
“La falta de respeto en estos temas es una pésima idea. Se trajo consigo la maldición” —José Ramón (58:07)
[59:32 - 69:44]
“Si pones a un vivo, le estás mandando los muertos, porque obviamente está vivo, ¿No?” (68:52)
[70:59 - 81:03]
“Si haces algo, hazlo bien. No dejes las cosas mal. Y sobre todo no te burles” —José Ramón (80:28)
[81:04 - 84:50]
[85:31 - 87:27]
El episodio recalca sostenidamente la importancia del respeto por los rituales de Día de Muertos, advierte sobre los riesgos de jugar, burlarse o manipular los elementos funerarios, y muestra, a través de relatos reales y leyendas, cómo lo aparentemente simbólico puede tener consecuencias reales, profundas y, en ocasiones, aterradoras. La relación entre el mundo de los vivos y el de los muertos está regida por reglas culturales cuya violación puede “abrir puertas” a experiencias inesperadas y a veces peligrosas.
Para escuchar más historias y consejos del lado oscuro, sigue a José Ramón en Relatos del Lado Oscuro y mantente atento a futuros episodios de EXTRA ANORMAL.
✨“Si crees o no… mejor que sobre el respeto y no que falte.” —Tono general del episodio