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La música es casi tan antigua como la propia humanidad. Antes de que existiera la escritura, los seres humanos ya usaban la voz, las palmas, piedras, huesos, tambores rudimentarios y otros instrumentos sencillos para acompañar rituales, celebraciones, trabajos colectivos o momentos de duelo. Todas las civilizaciones antiguas, como Egipto, Mesopotamia, Grecia, Roma, China o la India, tuvieron en la música un papel religioso, educativo y social muy importante. En Grecia, por ejemplo, se relacionaba con la poesía, el teatro y la formación moral de los ciudadanos. Con el paso de los siglos, la música fue evolucionando y se hizo cada vez más compleja. En la Edad Media destacó el canto gregoriano; en el Renacimiento creció la polifonía; en el Barroco brillaron compositores como Bach o Vivaldi; y en el Clasicismo y el Romanticismo surgieron figuras como Mozart, Beethoven, Chopin o Verdi. Ya en los siglos XX y XXI, la música se diversificó enormemente con el jazz, el blues, el rock, el pop, el flamenco, la música electrónica, el rap y muchos otros estilos. Hoy la música es un lenguaje universal que sigue cambiando gracias a la tecnología, las mezclas culturales y la creatividad de artistas de todo el mundo. Para hablar de todo esto, hoy volvemos a contar en Imagen por la Historia con El Barroquista, Miguel Ángel Cajigal Vera, que nos presentará su nuevo libro Otra historia de la Música. Este programa cuenta con la colaboración del podcast “Espiral” de Karen Codner (karencodner.com) Música: Múltiples autores.

La Segunda República Española nació en 1931 con grandes esperanzas de modernizar el país, pero tuvo que enfrentarse desde el principio a enormes problemas políticos, sociales y económicos. La división entre las distintas fuerzas, la tensión en las calles, la conflictividad obrera, la oposición de sectores conservadores y la dificultad para aplicar reformas profundas hicieron que el proyecto republicano viviera en un clima casi permanente de inestabilidad. Su fracaso llegó porque no logró crear un consenso sólido entre los españoles ni frenar la radicalización de la vida pública. La violencia política, los enfrentamientos ideológicos y la creciente desconfianza entre unos y otros fueron debilitando la República hasta desembocar en el golpe de Estado de 1936 y, después, en la Guerra Civil. Para hablar de todo eso hoy contamos en Imagen por la Historia con Luis E. Iñigo, historiador, inspector de educación y autor de casi una treintena de libros de investigación y divulgación. Especialista en la Segunda República española, y autor del libro; La secta republicana. Música: Ay Carmela, canción republicana.

La Guerra de Sucesión Española comenzó en 1701, después de la muerte sin hijos de Carlos II, último monarca de la casa de Austria. Su fallecimiento abrió un grave conflicto por la Corona, ya que dos candidatos aspiraban al trono: Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, y el archiduque Carlos de Austria. Lo que en principio parecía una cuestión dinástica acabó convirtiéndose en una guerra internacional de enorme alcance, en la que las grandes potencias europeas buscaron frenar el posible predominio francés en el continente. Dentro de España, la guerra también tuvo un fuerte componente interno, pues los distintos territorios tomaron partido por uno u otro aspirante. Finalmente, la victoria de Felipe V consolidó la llegada de la dinastía borbónica y puso fin al reinado de los Austrias. Este cambio no fue solo de familia real: supuso también una profunda transformación política, con reformas que reforzaron el poder de la monarquía y reorganizaron el Estado siguiendo, en buena medida, el modelo centralista francés. Para hablar de todo eso hoy contamos en Imagen por la Historia con Alberto Bravo, historiador e investigador de la Universidad Autónoma de Madrid especialista en el reinado de Carlos II y el cambio dinástico. Música: Invierno de Vivaldi

La Guerra de Sucesión Española comenzó en 1701, después de la muerte sin hijos de Carlos II, último monarca de la casa de Austria. Su fallecimiento abrió un grave conflicto por la Corona, ya que dos candidatos aspiraban al trono: Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, y el archiduque Carlos de Austria. Lo que en principio parecía una cuestión dinástica acabó convirtiéndose en una guerra internacional de enorme alcance, en la que las grandes potencias europeas buscaron frenar el posible predominio francés en el continente. Dentro de España, la guerra también tuvo un fuerte componente interno, pues los distintos territorios tomaron partido por uno u otro aspirante. Finalmente, la victoria de Felipe V consolidó la llegada de la dinastía borbónica y puso fin al reinado de los Austrias. Este cambio no fue solo de familia real: supuso también una profunda transformación política, con reformas que reforzaron el poder de la monarquía y reorganizaron el Estado siguiendo, en buena medida, el modelo centralista francés. Para hablar de todo eso hoy contamos en Imagen por la Historia con Alberto Bravo, historiador e investigador de la Universidad Autónoma de Madrid especialista en el reinado de Carlos II y el cambio dinástico. Música: Invierno de Vivaldi

La reciente polémica en torno a Felipe VI ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la presencia española en América y su interpretación histórica. Desde una posición equilibrada, es posible reconocer que existieron abusos y episodios de violencia, como en cualquier proceso de expansión de la Edad Moderna, sin aceptar la idea de un exterminio sistemático. Frente a ciertas lecturas simplificadoras, conviene recordar que los territorios americanos fueron organizados como virreinatos integrados en la Monarquía Hispánica, donde se desarrollaron instituciones, universidades, ciudades y un marco jurídico que dejó una huella profunda y duradera. En este sentido, el legado cultural, lingüístico y civilizatorio de España en América resulta, sin duda, uno de los más relevantes de la historia. En este contexto, las palabras del monarca pueden interpretarse como ajustadas a una visión compleja y matizada del pasado, alejada tanto de la idealización acrítica como de la condena absoluta. Las críticas que han surgido, entre ellas desde sectores próximos a Claudia Sheinbaum, reflejan una confrontación de relatos históricos: por un lado, corrientes que tienden a una visión edulcorada —a veces denominada leyenda rosa—, y por otro, posturas nacionalistas e indigenistas que recurren a una interpretación fuertemente influida por la llamada leyenda negra, ampliamente difundida en su día por potencias rivales de España. Más allá del cruce político, la controversia evidencia cómo la historia sigue siendo un campo de disputa ideológica en el presente. Para hablar de todo eso hoy contamos en Imagen por la Historia con Javier Santamarta, divulgador histórico y escritor, responsable directo de las Jornadas de la Leyenda Negra de San Lorenzo del Escorial y con Alberto Bravo, historiador e investigador de la Universidad Autónoma de Madrid especialista en el reinado de Carlos II y el cambio dinástico. Música: BSO 1492, La conquista del Paraiso de Vangelis

La Segunda Guerra Púnica fue uno de los enfrentamientos más espectaculares de la Antigüedad. A finales del siglo III a. C., Roma y Cartago ya se miraban con desconfianza después de haberse peleado duramente por el control del Mediterráneo. La chispa saltó cuando el general cartaginés Aníbal atacó la ciudad de Sagunto, aliada de Roma. A partir de ahí, el conflicto se convirtió en una guerra total entre dos potencias que aspiraban a dominar el mundo mediterráneo. Pero lo que hizo realmente legendaria esta guerra fue la audacia de Aníbal. En una de las maniobras militares más sorprendentes de la historia, cruzó los Alpes con su ejército —y con elefantes— para llevar la guerra directamente al corazón de Italia. Durante años puso a Roma contra las cuerdas con derrotas devastadoras, aunque finalmente los romanos resistieron y lograron cambiar el rumbo de la guerra cuando Escipión el Africano llevó el conflicto a África y derrotó a Aníbal en la batalla de Zama. A partir de ese momento, Roma empezó a convertirse en la gran potencia del Mediterráneo. Hoy ha vuelto a los micrófonos de Imagen por la Historia para contarnos todo esto y más, Oscar Hernández, autor de Historiae, uno de los canales de Youtube con más seguidores y más contenido de la divulgación histórica en España, Música: BSO Gladiator de Hans Zimmer

1580: La Monarquía Hispánica contiene la respiración. Portugal se ha quedado sin rey tras el desastre de Alcazarquivir y la muerte del joven rey Sebastián, y el trono luso se convierte en un tablero donde se cruzan ambiciones, derechos dinásticos y viejas rivalidades peninsulares. Mientras en Lisboa se proclama rey al prior de Crato, Felipe II mueve ficha con la frialdad de quien sabe que la Historia no espera. Y para ejecutar esa jugada decisiva envía a su hombre más temido y más eficaz: el veterano duque de Alba. Fernando Álvarez de Toledo no llega a Portugal como un conquistador improvisado, sino como el brazo armado de una reclamación dinástica. Con disciplina férrea y una campaña relámpago, derrota a las fuerzas del prior de Crato en Alcántara y abre a Felipe II las puertas de Lisboa. No es solo una operación militar: es el inicio de la Unión Ibérica, el momento en que las coronas de España y Portugal quedan unidas bajo un mismo monarca. Durante sesenta años, el imperio más vasto del planeta hablará también en portugués. Y todo comienza en aquel verano de 1580, cuando el duque de Alba cruza la frontera y cambia el rumbo de la Península. Para hablar de este proyecto de reconstrucción contaremos con Víctor Fernández Correas, novelista y autor de múltiples novelas históricas y en concreto de su última obra, Hambre de Gloria, donde narra estos eventos que vamos hablar hoy. Música: BSO Alatriste de Roque Baños

El navío San Juan Nepomuceno fue uno de los buques más emblemáticos de la Armada española del siglo XVIII. Botado en 1765 en los astilleros de Guarnizo, formó parte de la poderosa escuadra de navíos de línea que defendían los intereses marítimos de España en una época marcada por los grandes enfrentamientos navales entre las potencias europeas. Su nombre quedó grabado para siempre en la historia por la heroica resistencia que ofreció durante la batalla de Trafalgar, donde combatió hasta quedar completamente rodeado por el enemigo. Al mando del San Juan Nepomuceno se encontraba el brigadier Cosme Damián de Churruca, uno de los marinos más brillantes y respetados de su tiempo. Científico, cartógrafo y oficial ejemplar, Churruca representaba el ideal del marino ilustrado: rigor, valentía y sentido del deber. En Trafalgar dirigió a su tripulación con una disciplina férrea y un valor extraordinario, luchando hasta caer mortalmente herido sin rendir el navío, convirtiéndose así en símbolo del honor y la entrega de la Armada española. Para hablar de este proyecto de reconstrucción contaremos con Fernando Cevallos Fresneda, Historiador y presidente de la Asociación para la reconstrucción del San Juan Nepomuceno y Fabio Castaño responsable de comunicación y la persona que está detrás de Legado Hispánico. Música: La Musica Notturna delle Strade di Madrid de Boccherini

Entre 1813 y 1814, Simón Bolívar lideró la Campaña Admirable, recuperó Caracas y proclamó la Segunda República de Venezuela. El proyecto duró poco: la presión realista y las divisiones internas provocaron su derrota y lo forzaron a exiliarse en Nueva Granada, donde continuó reorganizando la lucha independentista en un panorama político muy inestable. A partir de 1817 logró retomar posiciones y, en 1819, impulsó la creación de la Gran Colombia. Durante la década de 1820 extendió la independencia a Perú y apoyó la formación de Bolivia, mientras crecía la oposición a su autoridad. La ruptura de la Gran Colombia y su deterioro de salud marcaron sus últimos años. Murió en 1830, en Santa Marta, en un contexto de fuerte crisis política. Para hablar de todo esto y mucho más, hoy contamos en este programa, con Emilio Acosta, autor y divulgador de Venezuela Provincial. Música: Bachianas Brasileiras No. 5 – Aria de Hector Villalobos

Simón Bolívar fue un militar y político venezolano nacido en Caracas en 1783. Formado en el pensamiento ilustrado europeo, participó activamente en los procesos de independencia de varios territorios sudamericanos, entre ellos Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Su papel fue decisivo en la organización y conducción de campañas militares que contribuyeron al fin del dominio español en gran parte de América del Sur, así como en la creación de nuevas estructuras políticas, como la Gran Colombia, que agrupó a varios de esos territorios entre 1819 y 1831. A lo largo de su trayectoria, Bolívar combinó ideales republicanos con un ejercicio del poder que en ocasiones derivó en tensiones con otros líderes y sectores sociales. Su proyecto de una América unida bajo un gobierno centralizado fracasó debido a conflictos internos y divergencias políticas entre las nuevas naciones. Murió en 1830, en Santa Marta, dejando un legado complejo, objeto de interpretaciones diversas tanto en el ámbito histórico como en el político. Para hablar de todo esto y mucho más, hoy contamos en este programa, con Emilio Acosta, autor y divulgador de Venezuela Provincial. Música: Bachianas Brasileiras No. 5 – Aria de Hector Villalobos