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A
La Cadena SER presenta Nadie sabe nada, un programa a priori de humor con Andreu Bonafuente y Berto Romero. Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Soy muy amable. Muchas gracias. Muy buenas tardes, días, noches. Depende cuando usted escuche este programa.
B
Chibirop.
A
¿Qué? Chivirop.
B
¿No te acuerdas? Este tipo de música, como el ska que hacían.
A
Es verdad.
B
Siempre quise ponerle a un perro Chibirop. Sí. Ven aquí, Chibirop.
A
Y que baile todo el rato.
B
Sí, el perro cortarle una pata para que cojea un poco así. Para que no. No al maltrato animal. Era broma, era broma. Vale. Quita la música, Ramón.
A
Vaya manera.
B
Era broma. Yo no le cortaría nunca una pata a un perro. Para que sea más gracioso, hombre.
A
Y si le cortas una, córtale dos.
B
No, no, no, no. Yo me dejaría que el perro me corte la pata a mí.
A
Eso sí, que te la muerda, no por especista. Ya, ya. Venga, música otra vez. Chiviro.
B
Ven aquí, Chiviro.
A
Hola, Berto. Buenas tardes. Y gracias a los oyentes que han venido aquí al programa, al Institutoreski de Barcelona. No quiero desanimar, pero es. Los últimos programas que grabamos en Barcelona, buen público. Me los he mirado. Digo, ¿Dirá no o no? Y dice no. Porque ya luego pasamos a la etapa madrileña.
B
Porque yo ya he acabado de rodar la tercera temporada de miedo. ¿Que has hecho? Que era por eso.
A
¿Tú que has rodado Juego de tronos? No, porque tú te fuiste en junio de programa y no vuelves hasta enero. Cabronazo. ¿Cuánto te ha durado esto?
B
¿Qué significa brandazo? ¿Cuando lo produce tu preaductora? Las ovejas que entran, ¿Por que salen?
A
Pero ahora te habla el compañero, no te habla el productor.
B
Pues que me hable uno solo, porque si cambia tanto. Yo no sé.
A
Pero te hablo desde el lamento que ha supuesto tu ausencia en el programa de televisión. Allí había un boquete que se ha tenido que llenar con Maldonado. ¿Tú sabes lo que es llenarte con Maldonado?
B
Pues no lo sabes tú.
A
No. Tú Sabes lo que.
B
¿Cómo es que te rellene Maldonado?
A
No, no, no. Tú no sabes lo que pasa.
B
Y ha caído el primer chiste sobre.
A
Sodomía en el pruebo de hoy sobre Miguel Maldonado. Maldonado, Maldonado. ¿Que digo? Tú no sabes lo que he pasado yo. Maldonado. Cimas, cimas, coronas, coronas. Todo eso Júntalo.
B
¿Sabes que quedé con coronas aquí en Barcelona?
A
¿Qué me dices? Y vino, se presentó.
B
Sí, sí, sí. Fue muy gracioso.
A
Pues eso ya es.
B
Escucha, por partes. ¿Tú sabes la ilusión con la que vuelvo yo ahora al programa?
A
No, no lo sé, porque no ha vuelto todavía. ¿Ah, sí? ¿Ya has vuelto?
B
Claro, ya he vuelto.
A
¿Ya has vuelto?
B
¿Y tú no has visto cómo he vuelto?
A
Pues es una puta hostia.
B
Eso es. He llegado con muchas ganas.
A
Vale, vale, vale.
B
¿Por qué? Porque estas cosas son higiénicas.
A
Claro, claro.
B
Dejarse un tiempo. Nos hemos dado un tiempo.
A
Sí, sí, sí. No te lo has dado tú, pero por eso te hacía la broma de la dilatación de la grabación.
B
¿De lo de Maldonado sigues hablando?
A
No. Y nada, que nos ha gustado mucho que el 2020, que es un añito que a mí me gusta. 2020 me gusta.
B
Vale, pues luego la serie, cuando la veáis, no hagáis eso de verla en una tarde y decir qué poco curra, cabrón. Haz los capítulos más largos, que cuesta mucho hacerlo.
A
¿Cuánto dura cada capítulo?
B
Pues yo qué sé. No lo hemos montado.
A
Veintipoco.
B
No, no, Sí, igual un poquito más.
A
23 minutos.
B
Igual. Casi 27. Igual, igual.
A
Qué currazo, ¿No?
B
Hombre, son unos minutillos más.
A
Sí, sí, sí. Se nota, ¿No?
B
Buen.
A
Bueno, bueno. Por cierto, ¿Cuándo se podrá ver?
B
No sé, tienes que hablar con Movistar porque luego ellos tienen ahí tienen sus movidas. Ellos juegan luego ahora pongo esto, ahora pongo lo otro.
A
Tienen como el mono, hablan. Hacemos la peste. Tres y cuatro y cinco A lo mejor hablan esas cosas.
B
Claro. ¿No has visto una cúpula que hay allí en Movistar?
A
La cúpula del trueno.
B
Pero allí están los jefes y tienen como figuritas nuestras. Te pongo Humberto y el Maldonado dentro del Berto hacen como un juego.
A
Una muñeca rusa.
B
No, pero escucha, que quedé con coronas.
A
Ah, sí. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
B
Estas fiestas he tenido la comida anual con Broncano. ¿Sabes que Broncano viene a comer a mi casa el día 22 porque lo hizo un año? Me llamó, me oye, que perdió el AVE. Es como. Es Broncano, ¿Sabes? Unos huevos cada huevo. Es como este estudio.
A
Sí, sí, sí.
B
Digo, pues el primer año que le pues tengo yo familia a comer hoy, si no te importa. No, no me importa. Y vino. Y claro, como es así, que le cae bien a todo el mundo. Le cayó bien a mi familia, mis hijos. Broncano. Broncano. Al segundo año ya por la broma, por reír. Y ya al tercer año ya ha vuelto a venir. Y muy bien.
A
Pero entonces ya eso será siempre. Claro, Yo le Tú no puedes decirle bueno, hasta aquí la broma estaba bien. Se ha convertido en tradición.
B
Es que yo creo que a las tres veces se convierte en tradición.
A
Así empezó el cristianismo al año 1. Oye, mira, ¿Te acuerdas hace un año? Madre mía. El tío aquel peludo, Jesús, ¿Te acuerdAS? Vamos a celebrarlo y pum, pum. Llevan 2.000 años.
B
Pues lo mismo. Pues mira, Broncano también tiene su barba y todo, y está delgado para crucificarlo. Está. Yo lo veo bien. Madre mía. Te da un buen crucificado.
A
Tú crucificas a Broncano y te queda como un espeto, ¿No?
B
Esperamos.
A
El espeto es eso que hacen en Málaga, que ponen una sardinica en un palo, ¿Sabes?
B
Vale, vale.
A
Qué guay. Bueno, un aplauso, porque después de unos minutos de inicio de programa, han llegado ya los micrófonos inalámbricos. Qué bien, qué bien. Muy bien. Me encanta cuando aplaudimos objetos. Esto lo hacían mucho en un programa mítico. Aquí hay gente de todas las edades, muy jóvenes. Cuando hacían lo de ¿Quién ha tocado.
B
Muy fuerte en mi oreja?
A
El que tenga el micrófono, seguramente. El precio justo. El precio justo. Aplaudían objetos, esta lavadora y la gente. Y hacían un plano de la lavadora. Me encantaba eso.
B
¿Quién era? Joaquín Prat.
A
Joaquín Prat, sí, sí.
B
¿Sabes que una de las cosas que más me impactó de Joaquín Prat fue cuando se operó la car? Que se hizo cirugía estética.
A
Mítico locutor, por cierto, de la historia de la radio también en la se.
B
Presentador. Bueno, un mito. Pero de repente, un día se había pegado un estirón que parecía que lo habían secuestrado, que estaba por detrás con una bolsa de plástico ahogándolos.
A
Se hizo un poquito la pandereta. Sí, sí, se hizo la pandereta. El timbal. El timbal.
B
Pero lo que me impactó es que las orejas eran de viejo. Yo fui la primera vez de niño que vi eso y flipé, porque de repente ese señor, que unas semanas antes toda la cara era de viejo, ahora no. La cara era como. No vamos a llamarle de joven, pero como pedía. Llamaban a la juventud, pero una oreja muy grande.
A
Ya que abres este puesto, ya que abres y coses este melón. Me parece que esto está pidiendo una sección que se llama Ser estéticos porque tengo algo de información que te va complementar este caso concreto y luego te aportaré también otro si te parece bien. Me interesa muchísimo Ser estético.
B
No, hombre, me interesa mucho.
A
Puedes presentarla tú y llamarme doctor.
B
Para un momento, Ramón. Año 2020. ¿Podemos dejar ya de hacer esto? No, no, no. Entrar la sintonía y sobre ella ahora podrías presentar tú. Lo podemos hacer antes y lu ponemos la sintonía que me tiene frito ya con.
A
No creo que pueda. No creo que pueda porque se me va ocurriendo todo sobre la marcha.
B
¿Pero que va a quedar mal?
A
Yo no pienso nada, Yo pienso sobre la marcha.
B
Va a quedar más limpio.
A
Vale. Ser estética Con el doctor.
B
Con el doctor.
A
Bartolomé.
B
Bartolomé.
A
BartOLOMÉ Buenafuente. Porque había un mítico doctor en la radio que se llama Bartolomé Beltrán Wibi.
B
Le llamaban Vivi.
A
Vivi, sí. A mí que me opere Vivi.
B
En la cadena Ser Estéticos con el doctor Bartolomé Buenafuente.
A
Hola, buenas tardes. He visto que hay eco. Han puesto eco Este año han comprado una máquina de eco. ¿Te has fijado o no? ¿Cuando has dicho en la que había eco?
B
Pensaba que es que el estudio era más grande.
A
No, no, ¿Qué quiere?
B
Hombre, yo nada.
A
Así no, pero yo querer, querer nada. Ha sacado usted el tema de Joaquín Prat, mítico presentador, y ese ajust cutáneo, ese recoser que se hizo El tironcito. El tironcito. Pero también fue recuerdo en la época que él mismo cuando. Porque él cuando salió del hospital dijo igual me pasaba, me pasaba, me he pasado que estoy llorando y me mojo la espalda, ¿Sabes? Y estas cosas tú las notas, ¿Sabes? Y su familia, porque la familia nunca te dice la verdad. Qué bien has quedado. Joaquín ha quitado 40 años y el a jugar. Pero claro, fui muy sonado en la época. Y yo recuerdo perfectamente cuando explicó qué le había pasado y lo explicó. Dijo he estado unos días de baja porque se me ha caído la puerta del parking encima. ¿Os acordáis? Hay aquí personas más o menos mi quinta. No quiero ofender, que es verdad, hijo, eso. Y a mí me chocó mucho porque de todos los argumentos posibles, ¿Cómo se te ocurre que se te cae una puerta? Pero yo como soy muy influenciable, las cosas se me quedan grabadas en el neocórtex.
B
Hubo mogollón de viejos dándose golpes junto a las puertas en esa época a ver si se les quedaba la cara así también.
A
No, pero no sé, si te pasa.
B
Date con la puerta en la oreja también.
A
Pero yo cada vez. Cada vez que. ¿Claro, claro, por la oreja no? Claro, cada vez que veía una puerta de parking y todavía me queda un.
B
Recuerdo de acordabas de Joaquín.
A
Bueno, la puerta de parking siempre genera una expectativa de peligro porque, hostias, tío, si se estropea y me atranca, yo fantaseo con que me secciona la cabeza.
B
Ah, mira. Yo fantaseo con que me toque la lotería.
A
Cada cual. Sí, y también pasa en las barreras de los parkings y los peajes. Digo, ahora va a fallar y va a cortar. Bueno, entonces durante mucho tiempo pensé, hostia, cada vez que veo una puerta de parking digo oye, este hombre se le fue la mano con el argumento para matarte. Una puerta de parking te mata.
B
Eso es un clásico. Ya te conté en mi pueblo que había una que tenía una nariz de gancho, como yo, y de repente.
A
¿Que era familia tuya? No, no, a lo mejor digo, sois de un estirpe judía, como el pueblo judío salió corriendo, ¿Me entiendes? ¿Me ha pasado o qué?
B
No, Hergebels.
A
No lleves a ese terreno.
B
Estás a esto de empezar a predicar la eugenesia. Vamos a ver, tenía una nariz como la mía, llena de personalidad y un día, pero muy llena, un día apareció con la nariz vendada, esto ya lo conté en este programa. Y cuando se quitó las vendas, oh. La nariz estaba recta. Y ella dijo también que había un golpe y desde entonces le llamábamos golpe milagroso. Golpe milagroso.
A
Bueno, pues en esta línea de ser estética que continúa la sección, debo decirte que yo creo que ahora ya se puede decir, porque ha pasado un tiempo, que el recordado Camilo VI, mítico Camilo.
B
Sesto, poco homenaje se le ha hecho.
A
Bueno, perdona que te lo diga, está ahí. Camilo VI fue uno de los grandes, lo más grande.
B
Camilo VI, pero también jugó. Es que te ríes, te reviento. ¿Quién se ha reído?
A
Sí, pero también jugó.
B
Ahora ya parecía un muñeco y eso. Pero Camilo VI jugó una carta, Berto.
A
Jugó una carta estética, cuanto menos discutible.
B
Es que no jugó una, jugó toda la baraja. Él mira, he ganado un dinero y por lo que sea ya el piso lo tengo pagado, pues todo el excedente va que si tirón por aquí, que si peluca. Oye, yo lo respeto.
A
El único dato que quiero dar es cuando vine a nuestro programa, hace muchos años, estábamos todavía en Cataluña. Yo tengo el placer, a veces placer. Yo iba siempre a saludar al invitado.
B
Eso te honra, coño.
A
Algún día, ¿No?
B
A cara perro, ahí en el plató. Has venido, Camilo.
A
Algún día, cuando me retire, porque yo soy un caballero, ya lo habéis notado. Cuando me retire explicaré lo que pasaba en los camerinos antes del programa. Porque éramos un grupo de chavalillos catalanes.
B
Y ¿Qué tiene que ver que te retires o no? Se podrán enfadar contigo. Igual.
A
Yo, cuando me retire yo, la mayoría habrán muerto.
B
Pero que tienes una lista y hasta que no se mueran todos no lo explicas.
A
Creo que va a ir parejo. Cuando yo lo deje, algunos ya están.
B
Yo dejaría el manuscrito escrito en un notario. El día que yo la palme, se publica esto y se llame.
A
Pues buena idea.
B
Me fui del convento.
A
Pues buena idea. Se vivían cosas muy curiosas.
B
Ya me encargaré yo, ¿No?
A
Más que nada porque nosotros éramos muy nuevos en la industria. ¿Cómo que ya te encargarás tú?
B
En principio morirás antes. Ya estamos otra vez.
A
Ya estamos otra vez.
B
Tienes 10 años más. Y qué triste sería que me muriera yo antes. Hombre, eso es como ver morir a un hijo. Es lo peor que te puede pasar. Veo tus distintos enterrarte yo. Yo mismo, con mis manos, lo pasaré mal. Pero es ley de vida.
A
Con lo dejado que eres. Me dejas una pierna afuera, cabrón. A mí no me entierras. Tú no me entierras, T.
B
¿Viste el vídeo del tipo ese irlandés?
A
Que estoy todavía en estética, pero que.
B
Es una pequeña vía de servicio.
A
Se me va a olvidar.
B
Luego volvemos. Un tipo irlandés que dejó una grabación para que pusieran cuando lo enterraban.
A
¿Ah, sí?
B
Sí, sí. Lo estaban enterrando. Y se empieza a escuchar. Hijo de puta. Sacarme de aquí. Está muy oscuro.
A
Se compinchó con alguien.
B
Claro, él no fue. Él no le dio al play. Él no le dio al play.
A
Seguro.
B
Volvamos a ser estética.
A
Es que ya se me está olvidando. Bueno, pues yo vivía situaciones muy curiosas en aquellos camerinos. ¿Por qué? Sin alargarme demasiado o. Sí. La cosa es que éramos jóvenes.
B
Estábamos muy locos, ¿No?
A
Un poquito. Recién llegados a la industria, Más o menos. Audiovisual al panorama. Entonces venían muchos celebrities famosos de aquella época de los 90, del ámbito español. Les habían hay unos chavales en Barcelona que hacen un programa, hay que ir porque lo ve bastante gente y tal. Entonces llegaban, me veían a mí con mi cara de pazguato, con gafas, aquel pelo que me caía así como una señora. Y entonces había una mezcla de sorpresa y falta de respeto. Y también sus vicios que ya traía para contigo, para conmigo. Falta respeto.
B
Échalo, échalo.
A
Entonces todo esto se concentraba en las cuatro paredes del camerino, donde yo llamaba tum tum, tum, tum y pasa, pasa. Y yo pasaba uno. Soy el presentador.
B
¿Años tenía? Veinte algo.
A
No, no, ya era mayor de lo que parecía.
B
30.
A
Sí, tenía 30, pero parecía 18.
B
La cara de hostia esa que tenía.
A
Cara de paz. Guato. Tú tampoco eras muy atractivo a esa edad.
B
Ni era ni soy. Ya.
A
Exacto. Y bueno, pues nada, ya como os digo, ya os iré contando a medida que pasen los años.
B
¿Ah, pero no vas a contar nada?
A
Solo voy a contar.
B
Todo esto era para no contar nada.
A
Espérate, espérate. Está muy ansioso.
B
Tú en vez de tiro el agua por la cara y la taza, tú.
A
La estás empezando el año bien. Allí viví situaciones con Carmen Sevilla, con Rafael. Allí pasó lo más grande. Pepe Sancho, el ex de Pepe Sancho. Pepe Sancho, el actor. Y Camilo Sesto, Camilo VI. Solo daré un dato. Yo cuando entré estaba con su hermana, que le hacía las veces de representante en aquella época, la señora Sexto.
B
María José Sexto.
A
No, no, eran Blanes Blanes. Camilo Blanes. Blanes Sexto Blanes. No, Sexto es un nombre que se puso. No, es el apellido no menor.
B
Qué cabrón.
A
No, Camilo Blanes. Sí, hombre, sí. Dokoi bonsia. ¿Qué?
B
Pues que es un bajón, coño.
A
Bueno, está bien, Blanes, pero la realidad es así. Bueno, pues Sergio Dalmacho, Jeb Capdevila.
B
Anda, va, déjame, hombre. Sí. And. Háblame de los Reyes Magos.
A
Ahora no te lo perdonaré jamás. No, entonces no. A mí lo que me chocó mucho es. Claro, yo nunca había visto a Camilo en los 90. No estaba tan extreme, estética extreme como la que en los últimos años estaba.
B
En una fase inicial del convertirse en el muñeco. Claro, pero estaba ya empezando a plastificarse.
A
Pero estaba jugando muy fuerte.
B
Había una capa de barniz.
A
Yo abro la pasa pasa.
B
Era prácticamente taxidermia al final de cierto.
A
Prácticamente. Prácticamente, sí. Pero en aquella época todavía No, yo abro la puerta y se le dice hola, porque tenía una voz como muy así, muy de hombre.
B
No me jodas, Camilo Sexto, Otra cosa.
A
No, pero así como lo cantando algo de ti. Tenía una voz de hombre muy chula y hola, ¿Cómo estás?
B
Pero la voz de cantar era muy chula también. Es como Luz Casar, que canta como los ángeles, pero luego dice.
A
Tiene otra voz, dice Luz, hostia, coge.
B
Un poco de lo que tiene para cantar y póntelo para hablar. Administratelo un poco, o sea, no me pongas todo lo bueno.
A
Luz Casal, María José Soriano.
B
No, no.
A
Me lo he inventado, me lo he inventado.
B
No, no, no.
A
Un besazo desde aquí a Luz, que es maravilloso. Yo abro la puerta y sale Hola, ¿Cómo estás? Y digo oh, fuck, el pelo ese. Qué pelo, tío, qué pelo. Dos pelos. Porque era como la suma de dos océanos que se encontraban en la frente. Pero oye, un momento qué.
B
Oigo como un crepitar, como un fuego.
A
Es mi paciencia.
B
Un momento, un momento, un momento. ¿Dejamos aparcar un momento a Camilo aquí?
A
No hablo más ya de Camilo. No, me niego.
B
¿Alguien ha abierto un caramelo? No, no, que no voy a acusar a nadie, solo que ni miro. Que alguien diga sí. Vale, vale, vale, vale, vale, vale, vale. Ya está, ya está, ya está.
A
¿Pero tú qué tienes súper oído?
B
No, no, una cosa. Creo. Creo que el micro de público está un pelín demasiado alto porque que alguien abra un caramelo y oiga yo como un fuego en mis oídos me parece exagerado para mi gusto.
A
Pues a mí me parece que aporta matices y sonoridad.
B
Ya verás cuando empiece a chuparlo va a parecer esto. Va a parecer esto el rodaje de una porno.
A
Con un caramelo de esos de Zaragoza.
B
Hombre, colega.
A
Oye, Camilo, vi el pelazo, El pelazo era brutal. Pero lo que yo no pude dejar de mirar. Ya sabes que yo tengo una mirada periférica, aleatoria.
B
Sí, como el Dioni.
A
Sí, no, este la tiene ya. Entonces yo me quedo con cosas y eso me marca y ya pierdo el sentido de la conversación. Lo paso muy mal. Yo, por ejemplo, ahora ya me he acostumbrado, pero yo cuando te conocí a ti, yo no podía dejar de mirarte la nariz.
B
Bueno, joder.
A
No, en serio, me dijeras lo que dijeras, pues entonces cambiar, cambiar el foco.
B
No, en serio, lo de la nariz de verdad, a mí me tiene fascinado. ¿Qué pasa?
A
¿Y ahora ya no? Ahora ya no. Para mí ya es como si fuera tuya.
B
Sí. Y cada programa tiene que hablar.
A
Yo veo a Camilo VI que tenía las orejas. A ver si lo puedes describir tú. Porque el lóbulo, el lóbulo de la oreja, los lóbulos le venían como aquí, como en el maxilar, o sea, como.
B
Lo que me estás pidiendo es que diga que le caía hasta el final de la cara el lóbulo de la oreja.
A
Bueno, no al final de la cara, como en la mandíbula. Se había estirado tanto Como un setter, no, como un setter no le colgaba. No le colgaba. No le colgaban. Como tu perro, como el men no se conoce que todo lo que es estirar va provocando que como tú has dicho antes, de ahí venía que la oreja no la pueden tocar.
B
¿Pero por qué?
A
A no ser que te la corten como un doberman, yo que sé, yo que sé.
B
Pero yo creo que tiene que haber cirugía. Si te pueden reconstruir el cheve.
A
¿Qué salto has dado ahora?
B
Bueno, pues porque he pensado otra parte del cuerpo que tenga una arquitectura así arrugada, compleja. Claro, si pueden hacer un pene de donde no lo hay con carne, te cogen como carne y lo enrollan y te hacen ahí un. Uy, no lo sabes, No lo he.
A
Necesitado, no lo he necesitado, no me he interesado.
B
Si tú por lo que sea has nacido hombre atrapado en el cuerpo de una mujer, ¿Qué se te puede ocurrir? Hombre, eso está en el orden del día. Y tú dices, pues a mí me vendría bien un pene ahora. Hostia, ¿De dónde sacamos un pene? No vas a pillárselo de un muerto para ponértelo a ti, porque produce un rechazo. Tu cuerpo dice uy, uy.
A
El cuerpo es inteligente.
B
Cuerpo dice, te pene no está bien, te pene está pasado. Se te puede hacer un pene con.
A
¿Estamos eso todavía en estética o estamos ya? Hombre, hombre, ser estética, pues se te.
B
Puede hacer con carne tuya, pillarte como un bistec de alguna parte, Luego eso se enrolla, se hace como un brazo de gitano, se ría usted, señora. Se hace hasta un grande una cosa y se coloca y funcional y todo, se pone ahí unas venas, unas cosas, ¿Sabes? Si se puede hacer eso, no se va a poder reconstruir una oreja.
A
Pues chicos, yo no tenía confianza con Camilo para contarle todo esto. Lo estaba acabando de conocer. Yo lo que te digo es que yo vi aquello, aquella oreja que era como ver una vespa de frente Y entonces yo no pude dejar de mirar. Eso era. Y el tío yo muy amable, muy educado y muy participativo Y yo.
B
Pero aquello dando golpetazos.
A
En realidad no, porque estaba bien sujeto, pero dije hostia, pero qué proporción orejil hay aquí. Y luego ya con la entre, pues descubrimos al personaje y maravilloso.
B
¿Pues vamos a publicidad o qué?
A
Sí yo necesito descansar.
B
Pues venga, vámonos.
A
Venga va. Nadie sabe nada. Con Andreu Buenafuente y Berto Romero.
B
A man walks down the street He says why am I soft in the middle Now why am I soft in the middle Of the rest of my life is so hard I need a photo opportunity.
A
Nunca nos ponemos de acuerdo cuánto debe durar la en el programa. Esto es un tema muy curioso.
B
Bueno, es que Ramón, nuestro técnico, pone la canción y abre el micro. No abras el micro porque no dejaremos escuchar nada.
A
¿Sabes quién lo hace muy bien esto? Francino. Francino siempre pone una canción al principio, la deja toda. Yo he dicho que es demasiado, le he dicho yo.
B
Tú no has dejado nada, ni el estribillo de la canción.
A
No, no, porque ya creo que me está quemando todo Paul Simon. Sí, sí, te ha salido uno, pero qué bien, porque te ha coincido con la potencia.
B
¿Qué tal?
A
Oye, las vacaciones, las fiestas navideñas, que.
B
Ya sé que es un poquito tarde para hablar de esto porque ya está enero bastante arrancado, pero ¿Qué pasa?
A
Mira si está arrancado. Mira si está arrancado que hoy, hoy se celebran los premios Goya. Hoy, hoy, hoy. ¿A que sí?
B
No, no, no se han hecho ya.
A
No, Este aplauso hay que desmontarlo. Hay que hacer así ya. Sí, cielo. No, queda una semana. La semana que viene. Uy, estoy más nervioso. La semana que viene Ya, la semana que viene.
B
Pues yo pensaba que los habías presentado ya.
A
No, no, yo también. Eso es lo Silvia, ¿Sabes cuando dije digo, oye, que nos han propuesto hacerlos otra vez, pero ya los hemos hecho? Me encanta esta respuesta. ¿Digo, ya tía, pero qué quieren otra vez? Ah, bueno, vale.
B
Oye, dos temas.
A
Dime.
B
El segundo es el bigote. Hay que hablar del bigote que ya no está.
A
Ausencia del bigote.
B
El primer nadie sabe nada post bigote desde que te dejaste esa. Esa mierda. En serio, nunca fue un bigote, siempre fue un mueble de Ikea medio montado. Pero luego hablamos de eso. Lo primero, el tema comer en fiestas. Los Juegos del Hambre.
A
Yo qué mal lo llevo. Ya llegarás a mi edad.
B
Yo este año he visto mala fe en mi familia.
A
¿En qué se?
B
Pues que he visto que en el servir comida y en el poner comida había una voluntad de que alguien lo pasara mal por exceso. ¿No? Sí había en la mirada de mis tíos, porque yo ahora he ido a pasar las fiestas con mis tíos porque mis padres no están para cocinar.
A
Creo que te entiendo. Creo que te entiendo. No están, no están ni el uno ni el otro. No están, no están.
B
Y yo he visto en mis tíos una mirada de si alguien la palma aquí en la mesa, va a ser un triunfo. Porque no era normal, te lo juro, no era normal.
A
Bueno, esto también es de una generación que trabaja en exceso.
B
Pero me he visto atrapado, no he podido.
A
Te has sentado. A mí me sentó mal. A mí el turrón. No como más turrón en mi vida. Lo digo ya. No quiero incentivar nada.
B
No es un boicot a los productos almendrados.
A
No me sienta bien. Ya lo sé.
B
Yo te tengo que decir que la cena de fin de año, por ejemplo, no me acuerdo de lo que comí. Se comió tanto que no me acuerdo.
A
Y se bebió.
B
Sí, sí. Pero me pregunto, me ha preguntado algún oye, ¿Y cuál fue el menú? No lo sé, no sé, no lo sé.
A
Te podías haber comido un gato muerto, por ejemplo.
B
Es que yo creo que estaba de tercer plato. Yo creo que cuando acabó la remesa de marisco había animales domésticos para la música. No matéis gatos para comer. No, Ni porque sean más graciosos.
A
Bueno, llegados a este punto, veo con un cierto placer que la urna está muy llena.
B
Bigote. Bigote.
A
Ah, bigote. Ah, n Pero te lo contó muy rápido, que estaba yo en el baño. Viene mi hija, aféitate el bigote. Porque los niños no consultan, no ponen a debate, dan órdenes, ya sabes. Y aféitate el bigote, aféitate el bigote. Y yo mira, pues digo, Pero sé consciente de que es mi imagen, aunque a Berto no le guste. ¿Le comente esto a Berto?
B
Sí. Ojalá fuera solo a Berto.
A
Ya. Es mi imagen.
B
No le gusta a nadie. Cómo te quiere este país. ¿Para que.
A
Se acostumbró? Había gente que me decía, me he acostumbrado. Primero parecías un guardia civil, pero ahora me he acostumbrado.
B
Sí la gente se acostumbra a todo. Hasta Trump. Bueno, pues será nuestro presidente.
A
Total, que yo digo, venga, voy para allá. Y ella Y lo firmó con móvil y tal. Y me afeito. Y cuando acabo dice Pasan unos minutos, tres o cuatro minutos, que ya estaba con la cara limpia. Nueva cara nueva. Un Joaquín Prat. Y no te queda bien. No te queda bien. Claro qué haces. Pero en serio. Ay, es que estás muy raro. No me des besos porque no me acostumbro. Y así me quedé.
B
Y en tu fiesta me planté Coca Cola para todos. Y algo de comer.
A
Y algo de comer, exacto. El caso. La urna famosa está llena, repletísima. En los últimos programas del 2019, en algún momento comentamos la situación. Parece que está más bajo, pero ahora. Mira, mira. Berto acaba de hundir su garra. Porque no es una mano.
B
Voy a hacer lo del gancho.
A
No la rompas que es nueva, por favor. Ah, mira. Está haciendo el gancho de las ferias. Ha bajado, pero a diferencia de las ferias, ha cogido producto. Venga, yo también cojo unas Gerogi Balch. A ver cómo viene la gente en esta nueva década.
B
Gerogi Balch dice, Andreu, ¿Practicáis el método Marie Kondo? ¿De qué os reís? Porque suena Marie Kondo, pero es Marie Kondo, que es una chica japonesa que está un poco como una maraca. Porque no. Que muy bien todo lo que plantea, que es que tienes que ordenar la casa mucho, tal. Pero luego hay cositas como que hay que darle las gracias a los calcetines, por ejemplo. Gracias, calcetín.
A
A mi casa viene Marie Kondo y le da un síncope. Saca espuma por la boca y abandona la profesión.
B
Pues igual hay que limpiar un poquito mejor la casa, que no huela tan fuerte.
A
No es por oler, es por acumulación de objetos. Yo tengo ahí un cariño por los objetos. Me recuerdan cosas.
B
Bueno, eres un poquito Diógenes.
A
Un poquito Diógenes. Diógenes emocional.
B
Diógenes con dinero. Si. Eres Diógenes con dinero.
A
Con dinero, Sí.
B
Bueno, porque tienes un dinero y tienes un servicio de limpieza. Pero eso mismo, sin pasta. En dos semanas estás sepultado por la mierda por tus propios recuerdos.
A
Sepultado por mis recuerdos.
B
La canción de Revólver, eso me gusta. Oye, perdí unas gafas de sol que me gustaban a mí.
A
Las de señora No, tú llevas gafas de sol de señora.
B
Las tengo aquí, te las enseño si quieres.
A
Las no, las que perdí.
B
Las perdí, pero las he encontrado. No me mires así. Una chica que me mira en plan ¿Que dices? Tontería. Pues sí, las perdí y no había manera, no había manera, no había manera. Y me dijo mi mujer, dice, pues haz lo de San Cucufato. Yo No lo sabía. ¿Sabéis lo de San Cucufato? Hombre, pues me cogió unos calcetines y con otra pieza de ropa hizo un nudo y dice San Cucufato, San Cucufato los cojones te ato. Si aparece lo que busco, te los desato.
A
Había una canción de Javier Crae, mítica, que a lo mejor la podríamos encontrar. ¿No se puede, no? En la radio encontrar una canción.
B
Ya soy como tú, tengo los que.
A
Voy al Zara, voy al Zara a.
B
Pedirla, voy al Zara.
A
Es que. Es que una canción que dice San los cojones teatro. Si no me dan cuenta.
B
Y aparecieron las gafas.
A
Exacto. Respeta, Crae, Estoy cantando la canción.
B
Vale, vale, me voy.
A
No, no, no, no.
B
Me voy al Zara a ver si encuentro la cabeza.
A
¿Y que? ¿Lo encontraste?
B
Los encontré.
A
No fallo nunca, tío. Nunca fallo. Las encontré, no falla. San Cucufato y San Cugat. ¿En catalán? Sí.
B
No lo sé, sigue hablando.
A
¿Hay algún bilingüe en las salas? Creo que sí. Bueno, ahora Berto ha ido a buscar su chaqueta donde va a sacar las gafas. Y vosotros me diréis si de corazón o no. A lo mejor estoy equivocado. Lo más seguro. Pero él trabaja una estética pues como de folclórica.
B
Mira qué bonita.
A
Ah, no, no te las has cambiado. Hombre, lo que pasa es que vamos.
B
A aplaudir cualquier mierda. Lo que pasa es que tienen las patillas muy separadas y entonces se me van. Y luego me echo unas para ver las tele, porque ahora las que llevo son progresivas y entonces tengo unas para ver la tele, pero me van tan fuerte, o sea, están tan apretadas que me duele mogollón la cabeza y me da la sensación de que no me gustan las series ni las pelis que estoy viendo. Y creo que es que no me. Y estoy todo el rato como puteado. Ay, qué mal. Y es que me aprietan las gafas muchísimo aquí. Y me aprietan, mira, me aprietan tanto aquí que lo que hago es subírmelas un poco así. Porque como esta parte de la cabeza es más ancha, digo, a ver si las patillas se van dando.
A
Eso es de un tío que no.
B
Así. Estoy viendo la tele así, con las patillas puestas en el cráneo.
A
Ponte las de sol.
B
Se lo he dicho al óptico, Le he dicho, oye, ¿Me las podéis optometrista? No, el mío es óptico. Y le he dicho, a ver si me las puedes abrir un poco porque se me saltan las lágrimas cada vez que me las pongo. Ay, qué gracioso.
A
Este verano. Claro, claro. Ponte las de sol. Vale. He ido a buscar las mías. Sí, de acuerdo. Vale, vale. Eres un. Eres un. Copión. Copión.
B
Si las he sacado yo primero. Qué mierda he dicho. Las he sacado de primero. ¿Desde cuándo tienes esas gafas? ¿Que desde cuándo? ¿Desde cuándO?
A
Porque no me miras.
B
¿Desde cuádO tienes esas gafaS? No, dime desde cuándo. ¿Cuánto es mucho tiempo?
A
¿Más de un año y medio? Dos.
B
Pues que yo hace más dos años.
A
Pues yo tres. Mira, si ya me van balderas.
B
Y a mí si se me caen de lo abiertas que están, si se me han perdido y todo eso es cuando algo lo tienes de mucho tiempo.
A
Bueno, no quiero tocar este tema. El que quiero tocar es la envidia que me da que te hayan dado una superballeta. Eso es para limpiar las gafas.
B
Mira, esto me ha quedado.
A
Qué rabia me das.
B
Dámela, dámela, ya te traeré otra. Dámela, ya te traeré otra.
A
Silvia también tiene una así.
B
A mí la vida. La bayeta para limpiar las gafas que te ocupa toda la mano. Entonces coges así y no te tienes que preocupar por nada. Esto me ha cambiado a mí la vida. Y tengo otra en casa.
A
Pues dámela.
B
Cállate. Tengo otra en casa que aquí tiene la cara de un señor. Y entonces me la pongo así y le digo a mis niñ mira, soy el nuevo papá. Bueno, es una broma.
A
Y dicen los hijos, vaya novedad. Aprovechó para entrar. Dámela, por favor.
B
No, que no te la doy, que es mía.
A
Qué rabia me das.
B
Ya te conseguiré una.
A
Bueno, ¿Por dónde estábamos?
B
Leyendo. Consultas.
A
Ah, sí. Hoy llamo para reservar un restaurante. Y me dice hoy, hoy, hoy, hoy. Bueno, el día que grabamos esto no.
B
Pero quiere decir hoy he llamado.
A
Hoy he llamado.
B
Vale, vale. Que has usado el presente. Hoy llamo.
A
Ah, pues hoy he llamado. Perdón. Y dice el tío, uy, qué voz de hombre tiene usted.
B
¿Qué dice?
A
Te lo juro, digo, hombre, claro, es que soy de género masculino, no sé, me ha sorprendido.
B
Quería decir de hombre.
A
Que va, hombre. Ah, no, primero me ha dicho era semiconocido. Semiconocido. Dice, vaya resaca.
B
¿Cómo semiconocido?
A
Bueno, a un restaurante que voy de vez en cuando y el tío es como muy echado para adelante y bueno, como son los jefes de sala, dicharacheros y hola, soy André. Vaya resaca. Digo, perdona, es que es por la mañana, todavía tengo la voz, sino sin desprecintar. Y le dice pues vaya voz de hombre. Pues nada.
B
¿Y vas a ir?
A
Voy ahora, voy dentro un rato y estoy ahora practicando la voz para cuando entre. Hola, buenos días. Porque igual se cree que soy otro.
B
Ya, siempre con la bromita. Pues yo iba a ir a un. Ayer quedé para cenar con Bob.
A
¿Ayer?
B
Sí.
A
Ah, vale.
B
Quedamos una vez para ir a un restaurante y no pudimos porque nos llamaron por la tarde que el restaurante tenía. Había un problema con. Estaba chicote, había habido un problema eléctrico, entonces no funcionaba la cocina y cancelaron la reserva. Eso nos pasó hace un par de meses o tres. Ayer íbamos a un restaurante y nos llaman también a media tarde que había habido un escape de gas.
A
No me lo creo.
B
Y igual somos nosotros.
A
Sí se ha corrido la voz y nos quieren ahí.
B
Vamos con otra pregunta.
A
Venga, preguntas. No sé nadie en la SER. Estamos en esta nueva década. A mí me hace un poquito de ilusión porque estamos entrando en el año octavo, a lo mejor de programa o séptimo. Octavo.
B
Bueno, es que va por temporadas, no por años. Entonces como cada temporada empieza en un año, acaba en el otro, pues esta sigue siendo la séptima temporada.
A
Qué pena, me hubiera gustado año 8.
B
Bueno, pues llámale año 8, lo que te dé la gana. Dice, oye, ¿Y el Ondas cuándo lo voy a ver yo? Porque a mí no me ha llegado todavía.
A
¿En serio?
B
En serio.
A
Bueno, porque esas han sido las fiestas.
B
Pero a mí me dijiste, no, no, oye, te vamos a Londas para que lo tengas en tu casa y tal. Yo no he visto nada.
A
Sigue esperando.
B
Vale, vale.
A
Dice alienación alienágena. ¿Cuántos años después de haber muerto alguien famoso se deja de? Habría tenido X años y se dice que es el aniversario de su nacimiento. ¿Estamos suponiendo cuánto debería haber vivido? Yo que sé, chico, Pues es una persona que trabaja esto de las onomásticas, está ahí clavado por lo que sea. A mí siempre me ha sorprendido un poquito también.
B
Aunque hay algunos.
A
Por ejemplo, este año es el año de los 250 años de Wagner, ¿Sabes? Wagner, el que llevaba el pelo de no haber pasado por casa de ventolera.
B
Richard Wagner.
A
Richard Wagner. Pues son 250 años del nacimiento.
B
Ya, pero es que a partir de una edad en la que humanamente es imposible vivir igual habría que dejarlo ya. Hoy habría cumplido 90 años, tal que murió a los 47, dice. Bueno, vale, tiene una cierta lógica, pero habría cumplido 250 y unas narices. Habría cumplido 250. Que estaría en un tarro de formol.
A
Que el otro día vi un reportaje de la movida esta de que te congelan el cuerpo.
B
Sí, hombre, la criogenización. Tengo datos.
A
¿Tienes datos? Hombre, claro, pero tú sabías a nivel.
B
Yo no me he congelado nunca nada. ¿No?
A
No. Hacen una entrevista a un chico con una carga emocional muy potente que dice que ha optado, un chaval joven que ha optado por congelar a su padre porque él confía que en el futuro poder recuperar el cuerpo. Y entonces los ponen en unas tinas.
B
Como de vino que va en dos partes, ¿Lo sabes? Bueno, ahí quería ir yo.
A
Los ponen en unas tinas que van cuatro cuerpos.
B
Una tina es como.
A
Una tina es como un depósito en vertical. Los guardan en vertical en la empresa esa en Estados Unidos, que allí. Bueno, sí, porque yo creo un poquito, Kamamá, un poquito.
B
Bueno, que es un poco timo esto. Bueno, claro, a ver, yo con todo el respeto, la cosa es que congelarte fácil, o sea, Pero si te. Vamos a ver, vamos a ver, a ti te convenció. Para descongelarte, tienen que saber hacer dos cosas. Una es. Bueno, vamos por partes, ya llegaremos aquí, no quiero avanzar.
A
Es lo que hacen en esa empresa, van por partes también, ¿Sabes?
B
Que va la cabeza por un lado, cuerpo por otro.
A
Depende, ¿No?
B
¿Cómo depende?
A
Depende. El reportaje decía que hay gente que se guarda solo la cabeza y hay gente. Y salía uno que trabajaba allí que claro, lo típico. Dice que usted se va a congelar. Hombre, por supuesto, el tío trabaja allí como el encargado de planta.
B
¿A mí me hacen un precio, no?
A
A mí me hace un precio a los trabajadores.
B
Claro.
A
Y él dice que, ah, no, este es verdad, este decía que solo se quedaba con su cabeza y enseñó el fragmento como un sombrerero de aluminio, dice, aquí va a ir mi cabeza.
B
Y los líquidos para preservar, o sea, la criogenización consiste en sustituir los líquidos del cuerpo, básicamente la sangre por un líquido.
A
Alcohol de farmacia debe ser.
B
Es la sangre, porque la sangre se.
A
O agua oxigenada, a lo mejor la.
B
Sangre se estropea y lo que pasa es que cuando se congela la sangre, como tiene mucha agua, la sangre provoca, hace microcristales que se lo cargan todo, básicamente es el problema de congelar los tejidos. Se los carga, creo, diría.
A
Esto es por si tú quieres congelan en tu casa.
B
Te tienen que cambiar los líquidos por un líquido que cuando se congele no provoque esto. Entonces se cambia todo el líquido, pero es diferente el líquido que se usa en la cabeza con el resto del cuerpo, porque en la cabeza hay neuronas y en el resto del cuerpo hay. Entonces se ve que las neuronas necesitan un trato especial, con lo cual hay que seccionarle cabece. Meter un líquido especial en la cabeza o en el cuerpo y guardarlo por separado.
A
Eso sí que sabes del tema.
B
Entonces, ¿Qué quiere decir?
A
Sabes tanto como frutos secos o no.
B
Quizás no sea yo el que tenga que tenga que valorarlo. Entonces, si a ti te hacen eso, para que tú puedas volver a la vida, tienen que saber hacer varios, varias cosas. Una es descongelar, volver a cambiar el líquido ese por sangre, enganchar la cabeza al cuerpo, que es algo que no se sabe hacer, porque en la médula espinal hay millones de terminaciones nerviosas y nadie sabe cómo enganchar eso. De hecho, si tú tienes un accidente y te partes la médula espinal, uno de los problemas que vas a tener a lo mejor es que te quedas en una silla de rueda, porque es que eso es un follón, eso es el caño gordo por donde van todos los nervios, eso es un follón. Y aparte, el tercer problema que habría que conseguir es devolverte a la vida, resucitarte, lo veo yo un plan complicado, complicado.
A
Y curarte de la enfermedad, que te la quitó.
B
Bueno, claro, es que si llegan a saber, si llega un momento en que la ciencia puede ser capaz de hacer eso, digo yo que a lo mejor también es capaz de ir a la tumba, coger tu cadáver seco y revivirte desde ahí.
A
Hidratarlo como una pasa.
B
Como las toallitas de los restaurantes chinos que te ponen ahí como una pastilla, echan agua caliente.
A
Y hacer mira mi abuela.
B
Como la pizza en regreso a futuro 2. Nadie hidrata la pizza como la abuela.
A
Pues ahí está la cosa.
B
Vale, pues eso es jodidísimo. Por eso creo que. Que es un engañabo.
A
Bueno, pagas un pastón de la muerte, nunca mejor dicho, y ahí estás en una especie de depósito en Pensilvania, pero mientras lo contabas, pasando un frío de cojones. ¿Y Walt Disney no está?
B
Walt Disney, no, que era de moaaca, dicen. Hay quien dice que Walt Disney era.
A
De Moaaca y ahora es de Mohammad. Sí, sí, sí.
B
A mí una cosa que has dicho que me ha hecho un. Cuando has dicho que se congela por un lado la cabeza y por otro el cuerpo, hay gente que decide congelarse las dos cosas. Y uno que decide congelarse solo la cabeza. Imagínate lo que dice. No, no, yo cuerpo solo.
A
Sí, porque no me gusta como soy. No, no me gusta mi cabeza como chuta.
B
No, el cuerpo.
A
Pues yo me quedé helado y perdona la broma.
B
Y luego lo descongelan, le ponen un melón, arr. Y está sentado siempre en un sofá.
A
O con la cabeza de otro.
B
Bueno, pero entonces representa que es la conciencia de otro. Si está en el cerro. Bueno, yo qué sé.
A
Ya, ya. Bueno, vámonos a una pregunta que nos.
B
Hasta aquí la sección de ciencia.
A
Sí, sí, sí. Ciencia y criogenización.
B
Oye, ¿Cuánto dura el programa hoy? Muy largo, ¿No? Ah, vale. Faltan tres.
A
¿Qué?
B
Minutos.
A
Faltan tres minutos. Mira, dejo una para la semana que viene porque va sobre música y podremos ir al Zara a comprar las canciones. Si te parece, te digo que aysea, otro de Bilbao, aisea, otro. Dice. Hola, chicos. ¿Te la leo en euskera o en castellano?
B
Hostia, yo agradecería entenderla. Si la desordenas mucho no la voy a entender.
A
Cuándo en castellano, calcetín, agujeros, se os hace. ¿Vale, hacéis qué guardas? Bueno, o tiras dos.
B
Besos. Está bien, ¿No?
A
Lo he pasado bien aquí. Vino el último programa que hicimos en Barcelona. Un chico que nos contó que euskera, el verbo, siempre va al final, por lo tanto hay una tendencia.
B
Nos dio toda una teoría muy detallada que no recordamos.
A
Yo sé.
B
Yo no.
A
Yo sí.
B
Yo estaba pensando en otra cosa.
A
A mí me marcó mucho.
B
Yo no mostré ningún respeto por su.
A
Cultura, dice una Jesus de Twitter. No sé si una o uno. Jesus. Jesus. Oye, ¿No echáis en falta un toque de instrumentos musicales esta temporada? Y tengo uno que te traeré pronto y te va a gustar.
B
¿Y no va a ser la semana que viene, porque hoy te lo has dejado, No?
A
Aprovecho para felicitar al tamborilero mayor del Reino y gran seguidor del programa que hoy cumple 33. La edad de Jesus. ¿Qué mundo lleva este?
B
Ha felicitado a su amigo ahí entre.
A
Medio tiene un amigo que es tamborilero y que cumple 33 años. ¿Seríais tan amables de dedicarle un redoble? Se ha equivocado de programa. Claro. Ella presupone que tenemos un timbal, un tamborcito. No tenemos.
B
Vamos a acabar el programa y me gustaría, si te parece, contar una anécdota que hemos hoy, de camino al programa he cogido un taxi, pero hoy no.
A
Hemos hecho reunión previa de medio minuto viniendo del bar. Joder, se ha notado.
B
Te diría que me ha cogido el taxi a mí y no yo a él. Porque iba yo en la calle y entonces estaba mirando. Estaba Yo ponía cara de querer un taxi.
A
Debía ser. ¿Cómo es la cara que pones?
B
Pues así, como teando.
A
Como un suricato. Como un suricato.
B
Mirando a los coches muy fijamente, que normalmente no lo haces. ¿Estás mirando coches así como para arriba, para abajo y mucho le interesa el tráfico a este señor? Y entonces baja un taxi. Pero no llevaba la luz verde. Entonces yo no he querido importunar, pero el taxista, viendo que yo estaba oteando, me mira y ¿Quieres un taxi?
A
Todo con lenguaje.
B
No, no, abierto a bajar la ventanilla. ¿Quieres un taxi? Digo yo. Sí, pero no te he dicho nada porque he visto que no llevaba la luz encendida. He entrado y él ha cómo enfadado. A ver si vas a decidir tú si puedo o no puedo en función.
A
De la luz por la mañana.
B
Yo he pensado mal. Empezamos ya, pero luego no. Luego el chico ha sido majísimo conmigo, pero en un momento dado era de estos que se enfadan si no puede avanzar. Cosa que yendo por una ciudad en un taxi tendrías que tener ya un poquito asumida que va a pasar, eso va a pasar. ¿Y entonces que se acaba el tiempo?
A
Pues no lo cuento, no, menos sí.
B
Sí, la semana que viene.
A
No, no nos dejes en ascua.
B
La semana que viene nadie sabe nada.
A
Gracias a.
Podcast: Nadie Sabe Nada
Hosts: Andreu Buenafuente y Berto Romero
Fecha: 18 de enero de 2020
Duración aproximada: ~53 minutos
Tema principal: Una improvisada conversación humorística en vivo desde Barcelona, donde se cruzan anécdotas personales, reflexiones absurdas, recuerdos de celebridades, comentarios sobre cirugía estética, la tradición de las fiestas navideñas y la criogenización.
En este episodio, Andreu Buenafuente y Berto Romero retoman el micrófono después de un tiempo sin grabar juntos en Barcelona. El programa, fiel a su naturaleza improvisada, deriva desde la cirugía plástica de personajes famosos hasta la ciencia ficción de la criogenización, salpicado de anécdotas familiares, críticas hilarantes sobre objetos cotidianos, la vida en televisión y recuerdos de la infancia. El humor y el absurdo envuelven todo el diálogo.
Un episodio que mezcla la sátira social con la improvisación y la anécdota cómica, donde la cirugía plástica y la criogenización funcionan como excusas para explorar las manías colectivas, la cultura pop española y la ciencia del absurdo. El ingenio de Andreu y Berto no da tregua y hace que ni los famosos ni los objetos del día a día salgan indemnes de su humor.
Si buscas risas, ocurrencias imprevisibles y conversación inteligente envuelta de absurdo, este episodio es un buen ejemplo del espíritu de “Nadie Sabe Nada”.