
Hosted by Otoniel Font · ES

En este mensaje final de la serie Promesa Cumplida, el Pastor Otoniel Font nos lleva a través de las maravillas del mundo — cinco hechas por Dios, cinco hechas por el hombre — para revelarnos una verdad que lo cambia todo: el primer prodigio de Dios eres tú. Descubrirás: ✔ Por qué es más fácil creer los milagros del pasado que creer en los del presente ✔ La diferencia entre fe sin riesgo y fe activa que lo requiere todo ✔ Por qué los prodigios comienzan cuando tú terminas de hacer lo que te toca ✔ Cómo vivir tu paréntesis de vida de manera que el cielo invada la tierra Tu vida es un paréntesis en la eternidad. La pregunta no es si Dios puede hacer prodigios. La pregunta es qué estás haciendo con el tiempo que tienes.

Todo el mundo tiene futuro. No todo el mundo tiene esperanza. Este mensaje te da esperanza. Descubrirás: ✔ Por qué pasar tiempo en la banca no es señal de fracaso ✔ Cómo discernir las ventanas de oportunidad que Dios abre ✔ Por qué los dones de Dios son adaptables al momento — no para toda la vida ✔ Las tres cosas que Dios cambia en tu corazón cuando es el momento correcto

¿Sabías que el búfalo, cuando siente que viene la tormenta, no corre de ella? Corre hacia ella. Porque entiende algo que pocos comprenden: si no la puedes evitar, la única forma de pasar menos tiempo en ella es enfrentarla de frente. Aprenderás: ✔ Por qué la valentía humana siempre es limitada e inconstante ✔ Qué significa "denuedo" en el griego original y cómo cambia tu manera de vivir ✔ La diferencia entre conocer DE Jesús y haber estado CON Jesús ✔ Cómo David pasó de "yo eché mano" a "de Jehová es la batalla"

¿Has sembrado algo en fe y no ves absolutamente nada? Eso no significa que no está creciendo. Descubrirás: ✔ Por qué Dios opera en ciclos — y cómo identificar cuándo uno viejo tiene que terminar ✔ Qué significan las primicias y por qué son el punto de partida de una nueva temporada ✔ Cómo los ciclos invisibles de tu vida se manifiestan en tus relaciones y decisiones ✔ 5 pasos concretos para romper los viejos ciclos y entrar en lo nuevo de Dios

El Aposento Alto fue, para los discípulos, el cuarto de guerra donde Dios los preparó para transformar el mundo. Pero antes de que descendiera el Espíritu Santo, en ese mismo cuarto hubo tensión, confrontación, traición, y una cena diferente a todas. En este mensaje descubrirás: ✔ Por qué la transformación espiritual requiere confrontación, no solo experiencias emocionales ✔ Cómo identificar a los Judas en tu vida — y salir cantando cuando se van ✔ El poder de una cena con propósito que sana relaciones ✔ Qué significa lavarle los pies a alguien esta semana

¿Estás esperando que Dios cumpla algo que te prometió? El Dios al que servimos es un Dios que promete y un Dios que cumple. El Espíritu Santo dentro de ti no es accidental — es la prueba más grande de que Dios cumple su palabra.

¿Por qué Dios ya no resuelve tus problemas con una "varita mágica" como lo hizo cuando te salvó? Descubre por qué la lucha que tienes hoy DEMUESTRA que ya fuiste salvo, y por qué tus batallas se pelean simultáneamente en dos dimensiones: el monte (espiritual) y el valle (natural). Si solo estás trabajando en una, estás perdiendo.

¿Sabías que la promesa de Dios puede estar vigente para ti, pero nunca alcanzarla? Veamos la diferencia crucial entre la promesa de Dios y la liberación de tu potencial. Las malas conversaciones que corrompen las buenas costumbres no son solo chismes—son aquellas que vienen de personas que NO conocen al mismo Dios que tú conoces.

¿Sabías que "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" no tiene nada que ver con el gimnasio? En este mensaje, te revelo el verdadero contexto de Filipenses 4:13 y cómo el apóstol Pablo aprendió a vivir tanto en escasez como en abundancia. Pablo tenía dos versiones de sí mismo: el que vio el tercer cielo y el débil. ¿De cuál decidió gloriarse? La respuesta transformará tu perspectiva sobre tus propias luchas.

¿Alguna vez comenzaste algo con fuerza y en el camino perdiste el impulso? Hay 3 estrategias que el enemigo usa para detenerte: los estorbos externos, las persuasiones negativas y la levadura de pensamientos tóxicos. Pero más importante aún, aprende cómo activar nuevamente el don que Dios puso en ti.