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Cannon Films, excesos, culto y acción desmedida en un viaje por el cine más salvaje que convirtió lo imposible en espectáculo inolvidable.

De la deriva de Bono al impacto emocional de Las Gratitudes, la mesa de Felipe Couselo disecciona la actualidad cultural con una mirada mordaz. El programa Prohibido Contar Ovejas, capitaneado por Felipe Couselo, cierra la semana con una tertulia vibrante donde la cultura pop, la música alternativa y el análisis cinematográfico se entrelazan. En esta ocasión, el equipo debate sobre la evolución de grandes leyendas de la música como U2. Juanma González y Daniel Palacios analizan el reciente EP de la banda irlandesa, reflexionando sobre la figura de Bono y su transición hacia una postura políticamente correcta que a veces eclipsa su genialidad artística. A pesar de las críticas, el grupo reconoce que la trayectoria de los de Dublín es inalcanzable, permitiéndose ahora experimentos sonoros que no necesitan justificación ante la masa. La sección musical continúa con el descubrimiento de Bleachers y su tema The Band, donde se destaca el papel de Jack Antonoff no solo como músico, sino como el gran arquitecto del pop contemporáneo por su trabajo con estrellas internacionales. El debate se traslada después al rock con Highly Suspect y su sencillo Wasted, que evoca la crudeza de los años noventa con un sonido grunge muy marcado. Sin embargo, el momento más sorprendente llega con la inusual colaboración entre Nina Hagen y Nana Mouskouri en Never Grow Old. Esta pieza de tintes folk y country sirve para reivindicar el talento de dos artistas veteranas que, lejos de retirarse, siguen desafiando las etiquetas comerciales impuestas por la industria actual. Isaac Vizcaíno introduce un componente de crítica social al hablar del culto a la celebridad, personificado en la canción Cult of Celebrity de The Lambright Girls, una crítica mordaz a festivales como Coachella. Desde una perspectiva que valora la autenticidad frente al postureo, los tertulianos denuncian la artificialidad de una élite mediática que ignora la realidad. En contraposición, se ensalza el trabajo de Jack White y su sello Third Man Records, un oasis de creatividad analógica en un mundo excesivamente digitalizado. Temas como God and the Broken Ribs demuestran que el rock sucio y el blues siguen vivos gracias a figuras que apuestan por el formato físico y la experimentación. El teatro ocupa un lugar central gracias a la recomendación de Alma Espinosa: Las Gratitudes, basada en la novela de Delphine de Vigan. Representada en el Teatro de la Abadía, la obra explora la angustia de perder la voz debido a la afasia. La reflexión sobre la necesidad de agradecer a quienes nos acompañaron en la vida, antes de que el silencio se imponga, conmueve profundamente a la mesa de debate. Es un recordatorio de la fragilidad humana frente al deterioro cognitivo y la importancia del lenguaje. La puesta en escena de Juan Carlos Fisher es alabada por su capacidad de generar una catarsis emocional genuina en el espectador. Finalmente, el bloque de cine se centra en directores de culto como Gore Verbinski y Bryan Fuller. Se analizan los tráileres de Good Luck, Have Fun, Don't Die y Dust Bunny, protagonizada por Mads Mikkelsen. Los tertulianos celebran estas propuestas distópicas y originales que rompen con el molde de las superproducciones vacías de Hollywood. La conversación termina con el biopic I Swear, sobre John Richardson y su lucha con el síndrome de Tourette. Se critica con dureza la hipocresía de las galas de premios como los BAFTA, donde se intentó linchar a Richardson por insultos involuntarios derivados de su condición, demostrando una preocupante falta de empatía y un exceso de dogmatismo ideológico en la sociedad moderna.

Abrimos página musical y leemos entre líneas la historia del sonido. Isaac Vizcaíno trae temazos, contexto y claves que cambiaron la música. En una nueva entrega de Notas (musicales) a pie de página, Isaac Vizcaíno nos propone un viaje a las raíces antropológicas y sonoras de la cultura urbana. Coincidiendo con la festividad de la Semana Santa, el programa disecciona lo que se conoce como la Santísima Trinidad del Hip-Hop, tres figuras fundamentales que, desde el margen y la iniciativa individual, levantaron los cimientos de un imperio cultural que hoy domina el globo. Basándose en el rigor histórico de obras como Generación Hip Hop de Jeff Chang, la sección reivindica la capacidad del individuo para generar orden y creatividad en entornos de absoluta degradación urbana y social, como fue el Bronx de la década de los setenta. El primer vértice de este triángulo es DJ Kool Herc, un inmigrante jamaicano que trasladó la tradición del sound system a los bloques de hormigón neoyorquinos. Herc no solo pinchaba música; fue el arquitecto del breakbeat, al identificar que la esencia del baile residía en las secciones instrumentales de percusión. Al aislar estos fragmentos mediante el uso de dos platos, permitió que la comunidad encontrara un nuevo lenguaje de expresión. Esta innovación técnica supuso una ruptura estética con las estructuras comerciales de la época, demostrando que la libertad creativa nace a menudo de la escasez de medios y la observación aguda de la realidad. El segundo pilar fundamental es Afrika Bambaataa, cuya historia es un ejemplo paradigmático de cómo la cultura puede ejercer una función civilizadora superior a cualquier intervención estatal. Antiguo líder de la pandilla Black Spades, Bambaataa canalizó la energía de la violencia callejera hacia la competición artística a través de la Universal Zulu Nation. Con temas como Planet Rock, introdujo la electrónica de vanguardia, inspirada en los alemanes Kraftwerk, dentro del ecosistema del funk. Su legado es la paz social conseguida mediante la sustitución del conflicto físico por el virtuosismo rítmico, una suerte de liberalismo cultural donde el prestigio se gana por el talento y no por la fuerza bruta. Cierra esta trinidad Grandmaster Flash, el científico del grupo, quien elevó el uso de los platos a la categoría de instrumento musical. Flash perfeccionó técnicas como el scratch y el backspin, aportando una precisión matemática al caos de las fiestas callejeras. Su aportación no fue solo técnica, sino también narrativa; con The Message, el hip-hop abandonó el hedonismo puro para abrazar un realismo descarnado, describiendo la vida en el gueto con una crudeza que las instituciones preferían ignorar. Temas como White Lines, pese a sus polémicas internas, también marcaron una época de advertencia sobre las lacras que asolaban a la juventud de entonces. El programa también analiza el momento en que esta subcultura se transforma en una industria lucrativa gracias a la visión empresarial de Sylvia Robinson y su sello Sugar Hill Records. Con el lanzamiento de Rapper's Delight de The Sugarhill Gang, se produce un cambio de paradigma: el protagonismo pasa del DJ al MC (maestro de ceremonias). Esta mercantilización, a menudo criticada por los puristas, fue en realidad el motor que permitió la expansión global del género, demostrando que el mercado es el mejor vehículo para que el talento marginal alcance el reconocimiento masivo y la prosperidad económica. Finalmente, la charla deriva hacia figuras contemporáneas como Kanye West, ahora conocido como Ye, subrayando la evolución del artista hacia la figura del productor integral. Se destaca su genio creativo indiscutible, a pesar de sus excentricidades y las polémicas que han rodeado su figura pública, que incluso le han llevado a tener problemas con las autoridades de ciertos países por sus declaraciones. En definitiva, Isaac Vizcaíno nos recuerda que el hip-hop es una historia de superación individual y éxito contra todo pronóstico, una epopeya de la libertad que nació en un código postal olvidado y terminó conquistando el mundo entero.

Analizamos con Juanma Gonzalez lo que llega la gran pantalla este verano. Desde Vaiana hasta la Odisea de Nolan.

Fan theories que reinterpretan clásicos y nos hacen ver el cine con otros ojos: giros ocultos, conexiones y nuevas lecturas.

De Daredevil a Suits, repasamos las series de abogados más icónicas, entre juicios, dilemas morales y personajes inolvidables.

Recorremos el cine a través de sus sacrificios más épicos: momentos donde los héroes lo dan todo en escenas que ya son historia.

De series de abogados a sacrificios heroicos y teorías fan que cambian el cine, una noche de historias, giros y cultura pop en estado puro. En esta nueva entrega de Prohibido Contar Ovejas en Es Radio, el equipo liderado por Felipe Couselo se sumerge de lleno en la víspera de la Semana Santa, anticipando los cambios de programación y las vacaciones de sus colaboradores. La charla inicial, marcada por un tono distendido y gamberro, gira en torno a la vestimenta de los tertulianos, quienes portan camisetas cargadas de simbolismo nostálgico. Desde las Spice Girls hasta Napoleon Dynamite, pasando por el fenómeno de Top Gun Maverick, los participantes reivindican una estética cinematográfica que define sus personalidades y sus recuerdos de juventud, mencionando incluso sketches de Saturday Night Live con Ryan Gosling. El programa dedica un espacio significativo a la música de los años noventa, tomando como eje central la figura de Jeff Buckley y su álbum Grace. Los colaboradores debaten sobre cuáles son sus discos de cabecera de esa década, mencionando obras tan diversas como Vulgar Display of Power de Pantera, Violator de Depeche Mode o el debut de La Oreja de Van Gogh con Dile al Sol. Esta melomanía compartida sirve para vertebrar un discurso sobre la calidad artística de una época que consideran irrepetible, cerrando el bloque con una mención al éxito de Shakira con ¿Dónde están los ladrones? En la sección televisiva de Alma Espinosa, el foco se pone en el mundo de la abogacía a raíz del estreno de la nueva temporada de Daredevil. Se realiza un repaso por las mejores series de abogados, destacando títulos clásicos como Ally McBeal, donde se recuerda la participación de Sting y Robert Downey Jr., y producciones más modernas como Better Call Saul o The Good Wife. Los tertulianos analizan cómo estas ficciones han evolucionado desde el drama legal puro hacia el thriller o la comedia ácida, mencionando también éxitos de audiencia como How to Get Away with Murder y Suits, famosa por contar en su reparto con Meghan Markle antes de su entrada en la realeza británica. Juanma González toma el testigo para hablar de los sacrificios heroicos en la gran pantalla, un tema muy acorde con las fechas religiosas actuales. Desde la inmolación de Ripley en Alien 3 hasta la muerte de Tony Stark en Avengers: Endgame, se analiza el impacto emocional de estas escenas en el espectador. El debate se detiene especialmente en Star Trek II: La ira de Khan y el sacrificio de Spock, comparándolo con muertes cinematográficas más cuestionables o innecesarias. Se ensalza el valor del héroe que entrega su vida por un bien común, citando ejemplos de Armageddon y Salvar al soldado Ryan como cumbres de este tropo narrativo. Finalmente, Daniel Palacios trae a la mesa una serie de teorías de los fans que cambian por completo la percepción de películas muy conocidas. La más sorprendente sugiere que Kevin McCallister, el niño de Solo en casa, crece para convertirse en el sádico Jigsaw de la saga Saw, debido a su pericia construyendo trampas. También se explora la posibilidad de que Snowpiercer sea una secuela de Willy Wonka y la fábrica de chocolate o que Aladdin transcurra en un futuro post-apocalíptico. Estas interpretaciones, aunque a veces disparatadas, demuestran la capacidad de análisis y la pasión de los espectadores por encontrar significados ocultos en la cultura popular contemporánea.

La sofisticación sueca de Elias Kapari y el punk de Damn Heit conviven con el cinismo de Jarvis Cocker en la reciente cita con Felipe Couselo. En una nueva entrega de Prohibido contar ovejas, el programa nocturno de esRadio conducido por Felipe Couselo, se despliega un abanico cultural que transita desde la evolución tecnológica en el mundo de los pinchadiscos hasta los estrenos cinematográficos más esperados. La velada comienza con una reflexión de Isaac Vizcaíno sobre su reciente viaje a La Coruña, donde tuvo la oportunidad de observar el trabajo de Marco, un joven DJ de formación clásica. La conversación gira en torno a la consola Pioneer RX3 y el polémico botón de Sync, que permite sincronizar ritmos de forma automática. El debate en la mesa subraya que, aunque la tecnología facilite la técnica, el verdadero valor reside en la sensibilidad musical del artista para seleccionar y mezclar temas, comparando estas herramientas con la transición de las cintas abiertas a los ordenadores en la propia radio. El bloque musical arranca celebrando el 78 cumpleaños de una leyenda viva del rock: Steven Tyler. Los colaboradores repasan la trayectoria del líder de Aerosmith, pinchando el clásico Love in an Elevator. Se comentan anécdotas sobre su supervivencia a los excesos de los años 70 y 80, su relación con su hija Liv Tyler y las curiosas dinámicas con otras bandas como Guns N' Roses. Este tributo sirve de puente para las recomendaciones de Daniel Palacios, quien introduce a Elias Kapari, un productor sueco cuyo EP titulado Life on Mars evoca atmósferas propias de series contemporáneas como Euphoria. La sofisticación pop sueca vuelve a demostrar por qué sigue siendo un referente en la industria global. La variedad musical continúa con el trío angelino Damn Heit y su single The Worst, una pieza de punk rock comercial interpretada por músicos de sesión de primer nivel que han trabajado con estrellas como Lady Gaga o Bad Bunny. En un giro hacia sonidos más oscuros, se presenta a los finlandeses Hanging Garden con su tema Eternal Trees of Turquoise. Esta banda se encuadra en el doom death metal melancólico, creando una atmósfera densa y opresiva, ideal para los amantes del metal atmosférico más experimental. El programa destaca cómo la música extrema también ha evolucionado hacia texturas más ricas y menos centradas únicamente en la agresividad sonora. Isaac Vizcaíno retoma la palabra para presentar a Seasick Steve, el veterano músico de Mississippi que, a sus 75 años, sigue asombrando con su blues artesanal. Utilizando instrumentos construidos por él mismo, como guitarras de tres cuerdas o cajas de puros, Seasick Steve representa la autenticidad pura del sur de Estados Unidos. A continuación, se analiza lo nuevo de Jarvis Cocker, líder de Pulp, con el tema Cold Call on the Hotline, una pieza cargada de ese humor británico ácido y cinismo elegante que caracteriza al artista, acompañada de una instrumentación minimalista pero efectiva. En el ámbito de las artes escénicas, Juanma González recomienda la adaptación teatral de la película El otro lado de la cama, dirigida por David Serrano en el Teatro Nuevo Alcalá. González destaca que la obra mantiene la frescura de la cinta original, apostando por un elenco joven y con talento que revitaliza los enredos amorosos y las canciones icónicas del pop español. El paso del cine a las tablas se siente orgánico, reforzando la idea de que los buenos guiones son capaces de trascender el formato original si se cuenta con una dirección artística sólida. Finalmente, el cine ocupa el cierre del programa con tres propuestas variadas. En primer lugar, Proyecto Salvación (Project Hail Mary), la adaptación de la novela de Andy Weir protagonizada por Ryan Gosling. Juanma la define como el E.T. para adultos, elogiando su capacidad para mezclar la ciencia ficción dura con una emotiva historia de amistad. También se menciona Te van a matar (Kill Her Goats), del director ruso Kirill Sokolov, una cinta de acción frenética con Zazie Beetz que recuerda al estilo visual de John Wick pero con un toque anárquico y violento. La noche concluye con una mención al proyecto en solitario de Flea, bajista de los Red Hot Chili Peppers, titulado Honora, y su colaboración con Thom Yorke en el tema Traffic Lights, cerrando así una jornada de eclecticismo cultural inagotable.

Del cine clásico a nuevas propuestas, exploramos el terror extraterrestre: invasiones, mutaciones y amenazas que llegan desde lo desconocido. En una reciente tertulia cinematográfica que respira esa defensa de la excelencia individual que tanto valoramos, se ha analizado la figura de Steven Spielberg y su posible regreso al cine de extraterrestres. El debate comienza recordando la icónica melodía de cinco notas de Close Encounters of the Third Kind, una obra maestra que definió la relación de la humanidad con lo desconocido. Los tertulianos comentan la filtración de un proyecto ultra secreto en el que el director colabora nuevamente con David Koepp. Este posible retorno se ve como un acto de libertad creativa frente a la saturación de franquicias modernas, sugiriendo que el cineasta busca recuperar el sentido del misterio que parece haberse perdido en la era de los efectos digitales genéricos. El análisis se desplaza hacia la evolución del thriller de ciencia ficción y cómo Spielberg ha influido en la narrativa de las abducciones. Se menciona la técnica del lenguaje universal a través de la música y las matemáticas, pero también se explora la faceta más oscura del género. Los ponentes destacan cómo el tráiler de la nueva cinta de Universal parece beber directamente de la estética de los años setenta, utilizando el lenguaje cinematográfico para generar una atmósfera de inquietud que va más allá de lo puramente visual. Es, en esencia, una reivindicación del cine como arte de la sugestión. La conversación toma un giro más visceral al recordar Species, estrenada en 1995. Esta película, que contó con el diseño del genio H.R. Giger, es recordada por su mezcla de terror y erotismo alienígena. Se destaca la maestría técnica necesaria para crear una criatura que, aunque perturbadora, poseía una atracción magnética. Los tertulianos subrayan que, a diferencia de los productos manufacturados de la actualidad, cintas como estas se atrevían a explorar los límites del horror biológico sin las ataduras de la corrección política que hoy asfixia a gran parte de la industria de Hollywood. Otro punto clave de la charla es la comparativa entre las versiones de The Thing. Se analiza la obra de 1951 producida por Howard Hawks frente al remake de 1982 de John Carpenter. Se menciona que la versión de Carpenter, hoy considerada un pilar del cine de terror, fue un fracaso inicial debido a la coincidencia con el estreno de E.T. the Extra-Terrestrial. Esto sirve de base para una reflexión sobre cómo el gusto del público y la crítica especializada a veces tardan décadas en reconocer la verdadera genialidad que se esconde tras una propuesta arriesgada e independiente de espíritu. El grupo también rescata del olvido títulos de culto como Xtro, calificada como una película de videoclub sucia y morbosa, famosa por su inquietante escena de un parto alienígena. Este tipo de cine, que floreció bajo el amparo de la libertad de mercado que permitía la distribución en video, representa una época de audacia narrativa difícil de replicar hoy. Se comenta que el espectador de entonces no necesitaba ser tutelado por el Estado ni por comités de ética, sino que buscaba el impacto emocional directo que solo el género fantástico más crudo podía ofrecer. No podía faltar la mención a la legendaria productora Cannon Films y sus fundadores, Menahem Golan y Yoram Globus, en relación con el remake de Invaders from Mars dirigido por Tobe Hooper. El relato sobre el caos productivo de la Cannon y cómo se confundían los contratos de los actores (como el caso de Sharon Stone en Allan Quatermain and the Lost City of Gold) sirve para ilustrar una era de emprendimiento audaz. Aunque sus métodos fueran heterodoxos, su visión empresarial permitió que directores de renombre experimentaran con presupuestos que las grandes productoras no se atrevían a tocar. Finalmente, se aborda Invasion of the Body Snatchers de Philip Kaufman como la cumbre de la paranoia alienígena. Se discute cómo el alienígena ha servido históricamente como metáfora política del invasor o del enemigo ideológico, desde el comunismo en los años cincuenta hasta la desconfianza en las instituciones militares en los setenta. Los tertulianos concluyen que el cine de extraterrestres es el espejo donde la humanidad refleja sus miedos más profundos, y que la excelencia creativa de estos directores reside en su capacidad para cuestionar la realidad establecida a través de la fantasía.