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La creatividad ya es tuya. Animate a hacer cosas diferentes, a incomodarte. Animate a buscar otros caminos. Volvé a jugar, aunque sea un ratito. Psicología al desnudo es una producción original de Psi Mamoliti, la plataforma de psicología y bienestar en la que podés encontrar a tu psicólogo ideal. Carla se pasa la mano por el cabello y mira la pantalla de su computadora con el ceño fruncido. Las ventas están estancadas. Su equipo lleva semanas dándole vueltas al mismo problema, repitiendo estrategias que antes funcionaban pero que ahora son completamente ineficaces. Necesitamos más anuncios en redes. Quizás alguna promo especial. Podríamos bajar un poco los precios también. Carla escucha, pero su mente va en otra dirección. Algo en el fondo le dice que el problema no está en lo que venden, sino en cómo lo presentan. Entonces, ¿Y si en vez de vender el producto, vendemos una experiencia? Hacen silencio, se miran entre sí. ¿Cómo? Pregunta su jefe, intrigado. Claro, no se trata solo del producto, sino de lo que hace sentir. No vendemos café, vendemos la pausa, el ritual, el placer de ese primer sorbo en una mañana que es caótica. No vendemos café, vendemos calma. Vendemos sentido. La energía en la sala cambia. Es una idea súper simple, pero nadie lo había visto de esa manera. De repente, algo se destraba y las ideas empiezan a fluir. Carla no pinta cuadros ni compone música, pero en el mundo de los negocios, su creatividad es su herramienta más valiosa. Me gusta empezar los episodios con una definición concreta del tema. Y buscando la definición de creatividad, me encontré con que no existe algo así como una definición universalmente concreta, consensuada, de qué es la creatividad. Y tiene sentido, porque definirla es tan difícil como definir la inteligencia o el amor. En el episodio llamado La verdad del coeficiente intelectual dije que no existe una única forma de ser inteligente. Y exactamente lo mismo pasa con la creatividad. No hay una sola manera de ser creativo. El psicólogo junguiano Stein dice que la creatividad es la capacidad que permite la creación de trabajos novedosos y útiles. ¿Novedosos y úTiles para quién? Para uno mismo. Porque algo novedoso para mí puede no serlo para otros, y algo útil para otros puede no serlo para mí. Aunque no lo sepas, vos también sos una persona creativa. Lo que pasa es que nos enseñaron que la creatividad tiene que ser algo grandioso, algo que le encante a los demás. Por eso un montón de personas no se consideran creativas. Porque en el imaginario colectivo la creatividad se asocia con el arte o con inventarios, productos innovadores que cambien la vida de millones de personas. Y está bien, todo eso es creatividad. Pero que no seas pintor, músico, que no hayas inventado la lapicera no significa que no seas creativo. ¿Hay personas más creativas que otras? Sí, claro. Como también hay personas más pacientes que otras o más detallistas. Pero la creatividad se puede entrenar. Es un rasgo universal, innato en todos los seres humanos. Todos podemos aprender a ser creativos. Para entender cómo funciona la creatividad, vamos a meternos en una idea clave. Algo que me gusta llamar creatividad ampliada. No es un concepto que vayas a encontrar en libros científicos ni en papers, al menos no con ese nombre. Sino que es una idea que vengo gestando con el tiempo inspirada en un concepto de inteligencia ampliada que planteó Howard Gardner. Cuando hablo de creatividad ampliada me refiero a una forma de creatividad que va mucho más allá del arte. Una creatividad que se despliega en la vida cotidiana, en cómo resolvemos problemas, en cómo nos vinculamos con otras personas, en cómo tomamos decisiones o atravesamos crisis. Es la capacidad de crear caminos nuevos cuando los anteriores ya no alcanzan o o de encontrar respuestas distintas en un mundo que cambia todo el tiempo. Vamos a verlo en detalle. LA CREATIVIDAD EN LA TOMA DE DECISIONES Pensá en alguien que se encuentra con un problema. En vez de hacer siempre lo mismo y quizás frustrarse porque ya se chocó mil veces la cabeza contra la pared, decide dar un paso al costado y mirar el problema desde otro ángulo, cambiar de perspectiva. Y encuentra otra puerta. Ejemplos reales hay miles. Lo vemos todo el tiempo. Alguien que no llega a fin de mes y empieza a cocinar budines para venderlos en el trabajo. Alguien que deja de insistir con que su pareja cambie y en lugar de eso, cambia la manera de comunicarse. ¿Querés un ejemplo de película? Alan Turing. Segunda Guerra Mundial. Los nazis usaban un código imposible de descifrar. Y mientras todos querían descifrar el código a mano, él pensó ¿Y si hacemos una máquina que lo haga sola? Alan buscó un camino diferente y sin darse cuenta, inventó la primera computadora sin siquiera proponérselo. La máquina Enigma fue la primera computadora en la historia. Eso es creatividad pura. Lo opuesto es el pensamiento convergente, ese que sigue los pasos conocidos, las fórmulas ya probadas, las respuestas esperables. Es el tipo de pensamiento que busca la solución más lógica y directa dentro de lo que ya sabemos. Pero no todos los problemas se pueden resolver así. Y ahí es donde lo divergente cobra valor. Si venís escuchando hasta acá y sentís que este tema resuena con vos o se relaciona con tu vida, quédate porque tenemos parte práctica donde te comparto herramientas para efectivamente hacer algo con lo que te pasa. Ahora sí, sigamos. La creatividad en las relaciones personales Acá vemos la capacidad de usar la creatividad para resolver conflictos a través de la comunicación. Es saber que no se trata de qué digo, sino a veces de cómo lo digo. Tengo una consultante que es mamá de dos hijos pequeños y se enfrenta todo el tiempo con el desafío de hacer que sus hijos tengan ordenada su habitación. Es una lucha sin fin. Todas las noches intenta hablar con ellos, les explica que es importante que guarden sus juguetes, mantener ordenados. Pero no hay caso. Un día ella prueba algo diferente. Les hoy vamos a hacer la misión espacial del orden. Cada juguete tiene que volver a su nave antes de que el cometa destructor llegue. Y el que gana va a sumar puntos. Creó todo un sistema en el que los hijos van acumulando puntos y cuando llegan a equis puntaje van desbloqueando premios. El resultado fue inmediato. Orden mágico, sin gritos, sin castigos. Es el mismo mensaje, solo que organizado, contado de manera diferente. Y eso es creatividad. Hablemos ahora de la creatividad en el trabajo. En una panadería cerca de casa, tenían el problema de que siempre sobraba algo de pan. No podían hacer menos porque a veces se quedaban sin pan y necesitaban tener cierto margen. Pero siempre, al terminar la jornada, algo sobraba. No lo podían frizar y revender porque incumplía con su lema de recién horneado. Entonces terminaba tirando todo lo que no se vendía. Hasta que un día un empleado si, armamos una caja con lo que sobra y se la regalamos a las personas que pasen por la vereda. Entonces lo hacen, lo suben a redes, eso se viraliza y la panadería, sin buscarlo, llegó a muchas más personas de las que nunca se habrían imaginado. De hecho, aumentó sus ventas casi en un 50%. Pero más allá de las ventas. ¿Qué pasó ahí? No fue una estrategia de marketing, fue un simple acto creativo, una idea chiquita que generó algo. La creatividad en el día a día se trata de encontrar pequeñas soluciones a los problemas de todos los días. Soluciones que quizás no te cambian la vida entera, pero que te la hacen un poquito más fácil. Te voy a poner un ejemplo. Tengo una amiga que le puso fin al misterio universal de las medias perdidas. ¿Viste que el lavarropas se come las medias? Cada vez que lavamos ropa suelen aparecer medias sueltas sin su par, como si se evaporaran. Entonces ella inventó algo súper simple que es el canasto de las medias huérfanas y cada vez que encuentra una media sin pareja la pone ahí y cada tanto hace el reencuentro de los pares y los va encontrando. Ella le dice el Tinder de medias. No es una idea hipercompleja ni mágica, pero funciona y nos hace la vida más simple. Eso, esa pequeña cosa también es creatividad. La creatividad está en todos lados, en cómo resolvés una charla incómoda, en cómo decoras tu casa, en cómo te las ingeniás para inventar una receta con lo que quedó en la heladera. Entonces, si la creatividad es tan humana, tan cotidiana y está en cosas tan chiquitas, ¿Porque hay personas a las que les parece costar mucho más ser creativas que a otras? Bueno, porque hay cosas que matan la creatividad, la apagan, la tapan con una mantita de juicio, de miedo, de rutina. Y ahí aparecen los bloqueos creativos, una especie de modo automático, modo avión, que nos hace no buscar alternativas diferentes ni intentar nuevos caminos. Nos hace aferrarnos a lo que ya conocemos y si eso no funciona, frustración y nada más. Veamos cuáles son los principales enemigos de la creatividad. Fijate si reconocés alguno en vos. El primero es el miedo al error. En occidente, principalmente en países como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Latinoamérica, el sistema educativo tradicional castiga al error. En lugar de verlo como parte natural del aprendizaje, se tiende a corregirlo con rojo, etiquetarlo, evaluarlo como malo. Esto nos va moldeando y nos configura para evitar el error. Eso nos hace perder la posibilidad de experimentar, de probar, de ensayar. Y la creatividad necesita error, se alimenta de eso. Hace unos meses leí Creativity Inc. Que es un libro escrito por Ed Catmull que es el cofundador de Pixar y ex presidente de Disney Animation. Y él ahí revela un montón de los secretos detrás de la cultura creativa de Pixar. Es mega interesante porque comparte la filosofía y los métodos que ayudaron a Pixar a convertirse en el referente de la innovación, de la creatividad y del storytelling. Y Pixar tiene una regla Todas las primeras versiones son malas. Muy malas. El guión de Intensamente la película en sus primeras versiones no tenía solo cinco emociones. Tenía como 20 y estaba todo desordenado, era un lío, no se entendía nada. Pero siguieron puliendo, siguieron probando, siguieron corrigiendo, hasta que encontraron la historia que conocemos hoy. En Pixar, el error es parte del proceso. Y ahí hay algo de lo creativo. Hacer del problema parte de la solución. La creatividad se alimenta del error, no te olvides. La segunda enemiga de la creatividad es la autocrítica excesiva. Esa vocecita dentro tuyo que te eso no sirve, no hagas el ridículo, quédate en lo seguro. Y entonces querés regalar algo especial, algo creativo, pero terminás comprando lo mismo de siempre o querés ponerte esa ropa diferente que te compraste y te encanta, pero volvés a elegir el suéter negro de siempre o querés subir ese video novedoso pero como no es lo que haces siempre, mejor lo dejás en borrador. Cuando nuestra voz interior es demasiado crítica, no nos animamos a probar cosas nuevas ni nos permitimos buscar otras formas. Y el resultado, más allá de alejarnos de la creatividad, es una enorme frustración. La buena noticia es que esa voz se puede entrenar, se puede suavizar. Podés reemplazarla por una voz mucho más realista, más compasiva, más tuya. Y como recomendación, En el episodio 21 de la tercera temporada te cuento cómo, por si querés ir a escucharlo después. Tercer enemigo de la las rutinas rígidas. Para que surjan ideas nuevas, tiene que haber cierta base de novedad. Si el contenido de base es siempre el mismo, difícilmente va a aparecer algo nuevo. Dijimos que la creatividad tiene que ver con hacer lo de siempre, pero de manera diferente. Y en la rutina, en la monotonía, no suele haber mucho lugar para esto. Pensémoslo así Te levantás, mismo desayuno, tomás el mismo subte o el mismo bus, mismo escritorio hace 10 años, mismo horario de entrada, mismo horario de salida, mismo camino de regreso a casa, mismo todo. Y así por 365 días al año. Tiene sentido que la creatividad no nos toque la puerta muy seguido. Y ojo, no tiene nada de malo tener estructura. De hecho la rutina nos da orden. Pero si no dejás ni un solo centímetro para lo nuevo, para lo distinto, para lo inesperado, ¿De dónde querés que aparezcan las ideas? No digo que siempre tenés que hacer algo diferente, pero sí que busques implementar pequeños cambios en el día a día que te saquen de la rutina, que te ayuden a ver lo de siempre desde una nueva perspectiva. ¿Cosas chiquitas, cambiar el desayuno de siempre por otras opciones, elegir un nuevo camino del trabajo, pequeños ajustes, cosas tan simples como cambiar el sabor del café, no sé, sentarte en otro rincón de tu casa Y sabías que algo que favorece mucho a la creatividad es aburrirnos? Las neurociencias nos cuentan que cuando nos aburrimos, divagamos o nos relajamos, se activa una red en nuestro cerebro que se llama red neuronal por defecto. Y esa red es increíble porque conecta cosas que parecían no tener nada que ver. Une puntos, recuerdos o ideas que estaban como flotando en nuestra mente, de repente se conectan. Esta red es la reina de la creatividad. Y no solamente se activa cuando estamos despiertos, también se enciende durante el sueño REM. ¿Te pasó por ejemplo alguna vez de despertarte después de una buena noche de sueño con alguna idea nueva o alguna respuesta que venías buscando hace rato y no encontrabas o conectaste dos recuerdos que antes decís esto no tenía relación? Bueno, es justamente porque se activó esta red. Red que necesita espacios vacíos, pausas, descanso. Si llenás cada hueco que tenés con un scroll, si no paras un segundo, esta red no tiene cómo activarse, no tiene espacio para jugar. Así que la próxima vez que te aburras, no corras directo al celu. A lo mejor esa sensación incómoda de vacío es la puerta a una idea creativa que no habías visto venir. Algo súper interesante que se está estudiando cada vez más tiene que ver con el impacto de la IA en la creatividad. Empieza a haber evidencia creciente de que las personas que usan chatgpt antes de siquiera dedicarse un minuto a construir una idea propia, tienden a reducir la originalidad en sus procesos creativos. Y hay algunos expertos que dicen que si las usamos constantemente para absolutamente todo, puede que terminemos corriendo el riesgo de anestesiar la chispa propia de la creatividad. Porque la creatividad es un músculo y si no se usa, se atrofia. A menor esfuerzo cognitivo, menor activación cerebral. Así que la clave es usarla después de pensar vos primero como soporte, pero no como sustituto del pensamiento original. La clave está en cuándo y cómo se usa. Entonces, como recomendación, podés primero construir tu propia idea y después ir a complementarla o a contrastarla con lo que te diga ChatGPT. Eso sí, potencia mucho. Muy bien, llegó el momento de pasar a la acción. Porque lo lindo de la creatividad es que una vez que se activa, no para. Se convierte en una forma de mirar, de resolver, de vivir. Y otra vez, no necesitas tomar un curso de pintura o de actuación para activarla. Necesitas hacer espacio, permitirte probar, jugar, dejar que tu mente respire. Entonces, con esto en la cabeza, te traje tres ejercicios que podés empezar hoy mismo, apenas termines de escuchar este episodio. Son del libro El camino del artista de Julia Cameron. Ella propone desbloquear la creatividad como si fuera un músculo que se entrena. Y estos son los ejercicios que al menos más me ayudaron a mí. El ejercicio número uno se llama las páginas matutinas. Escribir sin filtro para limpiar la mente. Entonces te levantás, te hacés un cafecito, un mate o tu infusión preferida y escribís sin filtro. Todas las mañanas escribís al menos tres páginas en blanco de algún cuadernito que tengas. ¿Escribir qué? Lo que quieras. La lista del súper, un sueño raro, una queja, una idea. No importa. Porque lo importante no es el qué, sino el acto de escribir sin juzgarte. El propósito de este ejercicio es filtrar, sacar de tu mente todo el ruido mental, las preocupaciones, las inseguridades, los pensamientos repetitivos que bloquean la creatividad. Cuando nos vaciamos de ruido mental, liberamos espacio para que surja lo creativo. Ahora, si tres páginas te parecen un montón, podés empezar por una la primera semana, o por dos la segunda semana, y así. El ejercicio número dos es el de tener citas con vos mismo. Julia en su libro le llama las citas con el artista y se trata de encontrar un momentito en tu semana para compartir con vos como si fuera una cita con vos misma. Momentos que te regalas en soledad para reconectar con lo que te gusta, con lo que te sorprende, con lo que te inspira. Importante. No tienen que tener un sentido útil, no tienen que servir para nada. La clave es que sean puro disfrute. Ir a una librería, pasear sin rumbo, ir al cine, a desayunar, a cenar sola. Algo que rompa con lo cotidiano. El ejercicio número 3, este es de mis favoritos. Es la asociación libre de palabras. Vas a poner un temporizador en dos minutos y en ese tiempo vas a escribir todas las palabras que se te vengan a la cabeza. No importa si no tienen ninguna relación entre sí, sí no tienen sentido o incluso si parecen absurdas. Vos escribilas, dejala salir, termina los dos minutos y vas a elegir al azar tres palabras. Con esas tres palabras vas a crear una historia, una idea o una solución. No importa qué contenga esas tres palabras. Es como mezclar naranja, piano y soga y de ahí sacar alguna idea para un cuento, una charla, una solución, lo que fuera. Te vas a súper sorprender con lo que aparece. Este ejercicio es genial para conectar ideas que en un principio parecen no tener nada que ver, que es una de las bases de la creatividad. La creatividad ya es tuya, está en vos. Cuando improvisás una respuesta en una charla difícil, cuando decorás tu casa, cuando resolvés una mañana caótica con alguna idea inesperada, cuando mezclás sobras de comida y te sale un plato increíble. Animate a hacer cosas diferentes, a incomodarte. Animate a buscar otros caminos. Volvé a jugar aunque sea un ratito. Permitite sorprenderte con algo distinto. Esa es la manera de entrenar tu creatividad en la vida diaria. Te prometo que una vez que le abras la puerta de la creatividad a tu mente, vas a descubrir mucho más de lo que alguna vez imaginaste. Contame qué vas a hacer diferente esta semana para abrir la carilla de tu creatividad. Hasta acá el episodio de hoy. Si estás listo o lista para iniciar terapia y transitar un proceso de transformación en compañía de un profesional Msimoliti, estamos esperando. Escuchamos lo que te pasa, qué cambio buscas y te conectamos con el terapeuta adecuado para acompañarte. Podés encontrar más información en.
