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Narrator
Ser podcast.
Host 1
Jesús Callejo una semana más, Bienvenido de nuevo a ser historia.
Jesús Callejo
¿Qué tal Nacho? Bien hallado, presto y dispuesto, como siempre.
Host 1
Hoy vamos a hablar, lo decía yo en la introducción del programa, de un personaje singular, un personaje salido de la normalidad que pudiéramos esperar en los siglos XV y XVI, Beatriz Galindo, la Latina, una de las mujeres más inteligentes, más listas, más preclaras de su momento, que hizo sombra a hombres y mujeres y que fue la mano derecha de la reina Isabel la Católica.
Jesús Callejo
Así es, una mujer extraordinaria. Lo raro es que no hayamos hecho un cronovisor hasta ahora, Lo teníamos previsto, es verdad, lo teníamos ahí un poco aplazado, pero ha llegado el momento, ha llegado la hora de reivindicar a esta gran mujer, no sólo de la intelectualidad española, europea y yo diría que mundial, una de las mujeres más listas, más sensibles, más inteligentes y sobre todo más acorde a una época en la que, como te puedes imaginar, tuvo todo tipo de dificultades, pero eso no impidió que fuera una gran humanista, una dama de compañía, dicen que maestra de Isabel la Católica, ahora te precisaré, que yo creo que no fue maestra, pero sí consejera, por supuesto, que la enseñó latín y que estuvo casada con uno de los grandes hombres de la época, uno de los grandes militares, ni más ni menos que apodado el Artillero, y eso también influyó mucho en su clase social. Ella procedía de una familia hidalga, no noble, pero hidalga, tampoco humilde, pero gracias a ese matrimonio también alcanzó grandes puestos y sobre todo porque fue asesora y fue maestra y fue educadora, pues de cinco reinas, ni más ni menos, o sea que estamos hablando de la primera mujer en España que se dedica a la docencia y nada más y nada menos que en Salamanca, donde ella nació. Y aparte, por si todo fuera poco esto que acabo de comentar, se dedicó al mecenazgo, es decir, fue una mujer piadosa, con obras de caridad, haciendo y creando conventos, muy caritativa y un hospital, el hospital de pobres, que duró muchísimo tiempo, fue gracias a ella, o sea que incluso la gente de Madrid, no solo de Madrid, sino también gran y en Málaga, donde ella vivió, pudo vivir mejor gracias a su dinero, porque esta es una de las mujeres que utilizó su inteligencia para ganar dinero, pero también para repartir ese dinero entre los que más lo necesitaban. Por todo esto y por más que vamos a contar. Beatriz Galindo, alias La Latina, es una mujer extraordinaria.
Host 1
Desde luego que sí. Lo comentabas ahora. Merecía un coronovisor, merecía los comentarios que vamos a verter sobre ella. Una mujer extraordina. Ahora veremos también todos los obstáculos que tuvo, porque no era fácil siendo mujer, entrar en la universidad. No estaba prohibido, pero quizás las normas sociales hacían que no todas las mujeres, incluso ellas mismas, vieran con buenos ojos que una mujer accediera a la universidad por esos condicionamientos, como digo, sociales. Hay que verlo en el entorno de la época. Y Beatriz Galindo, alias La Latina, hizo todo lo contrario para convertirse en una transgresora y bien que le sal. Perfecto, porque se convirtió en una de las mujeres de la intelectualidad del Renacimiento, de esos finales de la Edad Media y comienzos del Renacimiento en España.
Jesús Callejo
Muy bien.
Host 1
Jesús Callejo, crononauta, tenemos delante de nosotros la máquina del tiempo, el cronovisor, nuestro teclado. ¿Cuál es la fecha que nos propones esta semana?
Jesús Callejo
La fecha es el 20 de diciembre de 1491. Adelante, pasen.
Narrator
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Host 1
Bueno, Jesús, campanas de boda, nunca mejor dicho, nunca. Hemos estado en bodas y en ceremonias en épocas muy posteriores, pero yo creo que es la primera vez que vemos una boda casi medieval.
Jesús Callejo
Casi medieval. Está terminando la edad media. Efectivamente, 1491. Y fíjate en. ¿A qué lugar te llevo y dónde se está celebrando esta boda? En Granada. Y fíjate la fecha. 20 de diciembre de 1491. ¿Algún oyente espabilado dirá, ah, pero espera, todavía había guerra en Granada? Porque las capitulaciones son el 2 de enero de 1492. Efectivamente, ya estaba pacificado el territorio, ya Boabdil ya había recogido todas sus armas y todo su ajuar, porque sabía perfectamente que ya todo estaba perdido. Y de hecho, faltaban un par de semanas para esas famosas capitulaciones. Pero por eso este ambiente es muy llamativo. Ves que se está haciendo en una iglesia, la iglesia principal de Granada, porque todavía no se ha empezado a construir la catedral, que si no se hubieran casado en la catedral. ¿Y quién son los que se van a casar? Evidentemente, una de ellas es Beatriz, esta chavalilla que estamos viendo ahí, de 26 añitos, y el otro, que está un poco más ajado, con 46 años, es ni más ni menos que Francisco Ramírez de Madrid, el gran capitán de artillero, capitán que llegó hasta general, consejero de los Reyes Católicos y una de esas personas importantísimas para entender cómo fueron las guerras de Granada en aquella época y cómo se pacificó aquello. Francisco Ramírez de Madrid, alias el Artillero, también este tenía alias, pues era el hombre de confianza de los Reyes Católicos y de hecho él se había quedado viudo hacía unos años y esta es su segunda esposa, Beatriz Galindo. Y lo curioso es que es como un esposo al que le imponen a Beatriz, porque Beatriz ya tiene una edad, imagínate, 26 años, en aquella época ya era una mujer mayor, tú te tienes que casar y la casan con el mejor hombre, que es este hombre, que es Francisco Ramírez, además con suerte un buen hombre en el buen sentido de la palabra. Es decir, que un matrimonio bastante próspero, duró diez años, tuvieron dos hijos, Fernán y Nuflo, y esa descendencia además sirvió un poco también para que se perpetuara el legado tanto de uno como de otro, porque cuando ella se queda viuda, por supuesto que continúa con todo lo que adquirió, primero como consejera de la reina y luego porque la dote de boda, la dote de boda, este matrimonio que estamos contemplando ahora, son 500 mil maravedíes, medio millón de maravedíes, era una auténtica burrada. Para que te hagas una idea, el sueldo del capitán real Francisco de Paco, para los amigos, era de 25 mil maravedíes al año, que era una pasta considerable. Cuando Colón dijo que aquel que avistara tierra por vez primera, la famosa travesía que le daba un dinerillo, le daba 10.000 maravedíes, que era un pastón. Bueno, pues esta dote de boda, te lo digo para que lo compares, la dote de boda son 500.000 maravedíes, una fortuna que por supuesto, luego la repartieron convenientemente en obras sociales y caritativas, como te comenté antes.
Host 1
Fíjate que esto nos está diciendo ya un poco el trabajo trasfondo social que hay detrás de Beatriz Galindo. Ella nació en Salamanca en 1465, estudió en la universidad de esta ciudad, una de las más importantes del momento, y esa cercanía con la reina Isabel, con la corte, es lo que la hizo verse un poco catapultada a casarse con Francisco Ramírez, este buen hombre, este personaje importante de la realeza del momento, de la nobleza, mejor dicho, del momento. Pero bueno, en esa corte de la realeza tan cercana, con tanta privanza con los Reyes Católicos. Y esto es lo que nos está diciendo, que de alguna forma la figura de Beatriz había sido tocada con la varita mágica de los Reyes Católicos. Precisamente ellos se sentían un poco correspondidos por la. Por el buen hacer de la propia Beatriz. Fue una mujer extraordinaria.
Jesús Callejo
Exacto, sí, sí, por eso le buscan el mejor pretendiente que podía ver en aquel momento, era hombre de confianza, como te acabo de comentar, y evidentemente ella era también la mujer de confianza. Sabían que eran dos personas que se merecían lo mejor. Entonces se convierte ya viudo, necesitaba una esposa en aquel momento y. Y Beatriz Galindo, que casi de chiripa llega a ser consejera y lo que se llamaría camarera mayor o moza de cámara, nunca maestra como tal. ¿El título de maestra era un título un poco superior, pero quién se lo iba a decir? Porque toda la vida, sobre todo de juventud, estaba destinada a ser monja, una monja de clausura. Es cuando tiene 21 años, en el año 1486, cuando su vida cambia. Y su vida cambia porque la familia ya la tenía destinada, ya tenía un convento donde tenía que practicar ella no la gustaba, evidentemente, dedicarse a lo que era el matrimonio, tener una vida convencional como otras mujeres, y ya sabes, o te casas o ibas a un convento, no tenías más opción. Pero llega a oídos de la reina Isabel la Católica, llega a oídos de también de sus consejeras en la corte, que hay una chica de 21 años que sabe latín, que sabe hebreo, que es una mujer además, que habla perfectamente, que tiene la oratoria y que es una buena mujer, una buena persona. Entonces Isabel la llama, que venga aquí, que la quiero ver. Y efectivamente se produce ahí un flechazo en el sentido intelectual, y a partir de ahí es cuando su vida cambia, porque si no se hubiera convertido en una monja, que a lo mejor hubiera escrito alguna que otra obra de poesía, alguna obra, obra teológica, pero desde luego no hubiera tenido la repercusión que tuvo entonces, gracias a ese conocimiento. También es verdad que, ya te digo, al ser de una familia hidalga, de hecho su hermano era Gaspar de Gricio, que tuvo un alto cargo en la corte, fue el secretario del príncipe Juan, y su padre fue ni más ni menos que Juan López de Gricio, que fue el comendador, uno de los comendadores de la baronía de Gricio. Eso también permitió que tuviera ciertos controles, contactos con la nobleza. Pero bueno, eso no quita para que sus méritos y sobre todo su dialéctica y sus conocimientos del latín, pues esta mujer, Isabel la reina, que no conocía muy bien el latín, a partir de ese momento no sólo aprendió latín, sino que aprendió prácticamente cualquier chismorreo de la corte, gracias a los contactos que tenía dentro y fuera la latina, porque era una mujer muy carismática.
Host 1
Hemos comenzado el programa escuchando un fragmento de esa maravillosa serie de Televisión española Mujeres en la historia de María Teresa Álvarez y vamos a tomar otro fragmento en donde se nos da un poco los inicios, los primeros pasos de la biografía de Beatriz Galindo, que yo creo que van a ilustrar perfectamente el momento histórico de este último tercio del siglo XVI, del siglo XV, mejor dicho, que estamos comentando ahora.
Narrator (TV Series Voice)
La célebre universidad salmantina, fundada en 1215 por Alfonso IX de León, estaba considerada como una de las cuatro más importantes del mundo, junto con las de Bolonia, París y Oxford. En sus aulas, miles de estudiantes se formaron en aquel tiempo en lenguas y literaturas clásicas. Doña Isabel consiguió del papa Inocencio VIII una bula que le autorizaba a elegir como educadores de los infantes entre los religiosos de sus dominios, incluso dentro de las órdenes mendicantes, aun sin permiso de los superiores de quienes ella designara. Del convento de San Esteban se llevó al dominico fray Diego de Deza como preceptor del príncipe Juan y de Salamanca eligió a una joven muy conocida en los ambientes universitarios. Beatriz Galindo tenía 17 años y sus conocimientos de latín sorprendían a casi todos. La muchacha, además, cultivaba otros géneros del saber con igual aprovechamiento. Algunos historiadores se han empeñado en adornar con laureles la figura de Beatriz Galindo. La mayoría se ha inclinado por lo más fácil y la convirtieron en maestra de latín. Las afirmaciones son de este tenor noticiosa. La reina católica de su extraordinario mérito, la hizo llamar y admirada de su valor, la introdujo en palacio con cargo de ser su maestra de la tinidad. Estudio harto descuidado en la infancia de Isabel, no destinada para reina. Es bastante improbable que pudiera suceder lo que acabamos de traer a la memoria. Cinco años hacía que Isabel estudiaba latín cuando se incorporó Beatriz Galindo a la corte. No. Beatriz Galindo, la Latina, no fue maestra de latín de la reina, al menos la maestra oficial. Pero Beatriz asesoró a doña Isabel en situaciones políticas comprometidas. El consejo de la culta joven producía sosiego a la soberana, que se sentía atraída por la sabiduría de Beatriz.
Narrator
Vivir con el que no sea un amigo es una especie de ser servidumbre. Y he aquí por qué todos los aduladores tienen un carácter servil. Vos, señora, me halagasteis desde el primer día con vuestra amistad.
Host 1
Jesús Callejo No era normal que una mujer fuera a la universidad y luego incluso pudiera vivir de ello, podríamos decirlo así, porque había muchas mujeres, bueno, muchas relativas mujeres que podían conseguir esos estudios, pero luego el matrimonio, las normas sociales que comentábamos antes, hacían que no se dedicaran profesionalmente, como hizo Beatriz Galindo, a ese mundo de la cultura, como sí que consiguió.
Jesús Callejo
Ella la consiguió, no fue la única. Es verdad que fue un siglo muy interesante. Ya estamos dentro del Siglo de Oro. Es un siglo que empieza oficialmente en 1492 y muere cuando. Y termina cuando muere Calderón de la Barca, en 1681. Por lo tanto, estamos en ese Siglo de Oro, que fue más de un siglo, como te puedes imaginar, donde hubo muchas mujeres sobresalientes, muchas mujeres brillantes. Está claro que esta Latina, un caso excepcional, pero también lo fue, por ejemplo, Lucía o Luisa de Medrano, que está considerada como la primera que imparte clases, porque en el caso de Beatriz Galindo es la primera mujer laica y culta que estudia en una academia. Dentro de la Universidad de Salamanca había varias academias, pero la que da clase realmente es Lucía de Medrano, que es otra mujer también, ya te digo, impresionante, porque ella era discípula de Antonio de Nebrija, creador, ya sabes, de la gramática castellana, y de hecho, tanto su hija como Luisa de Medrano fueron mujeres excepcionalmente dotadas para la enseñanza y tuvieron la oportunidad. De hecho, está considerada Lucía de Medrano la primera mujer catedrática, en el sentido de que dio clases en la cátedra de Antonio de Nebrija. Evidentemente, el título de catedrática no existía en aquella época, pero está considerada la primera. Por tanto, ese título habría que otorgárselo a una mujer española y no a una mujer inglesa, como alegan ellos, los británicos. Bueno, pues fíjate que es la época de Teresa de Jesús, de Sor Juana Inés de la Cruz, de María de Zayas, de Catalina de Dawson, la famosa alfere, la mujer esta que tuvo que pasar por hombre, en fin, de tantas y tantas mujeres de las que en algún momento haremos un cronovisor. Y por lo tanto ella también se vio un poco arropada por alguna de estas coetáneas con las que convivió, con las que participó también en alguna de las justas poéticas de la época y eso yo creo que es muy importante destacarlo. Y dentro del entorno de la Universidad de Salamanca, es cierto que cuando ella se casa vive en Granada durante un tiempo y luego una vez que enviuda, se queda en Madrid, que es donde hace prácticamente todas las labores sociales, de mecenazgo, caritativas, religiosas, fundando un hospital y fundando dos conventos, un convento es conventos concepcionistas los dos, uno dedicado a franciscanas y el otro dedicada a las jerónimas. Entonces todo esto es lo que hizo que, por ejemplo, el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo describe a Beatriz diciendo que era muy grande, gramática, honesta, virtuosa, doncella, hidalgo, que enseñó a la reina latín y fue ella tal persona que todo el mundo la aceptó como tal, de hecho la aceptó como consejera, hasta el punto de que, y es cierto, y esto por ejemplo lo cuenta Almudena de Arteaga, y recomiendo su obra, su biografía, que se titula Bellatret Galindo, la latina, maestra de reina. Y es maestra de reinas porque no sólo estamos hablando de la reina Isabel I, Fernando de Aragón, no sé si fue también partícipe de estas clases, yo creo que no, Fernando de Aragón estaba en otro tipo de historias, pero fue la maestra, o por lo menos tuvo como discípulas a la reina Isabel I, a su hija Juana, que fue reina de Castilla, a Catalina de Aragón, que fue reina de Inglaterra cuando se casó con Enrique VIII, a Isabel, estamos hablando de hijas de la reina Isabel, Isabel que fue reina de Portugal, que se casó con Manuel I y luego María también su hermana, que cuando enviudó, cuando murió Isabel, se casó también con el rey de Portugal Manuel I. Es decir que estamos hablando de cinco reinas y todas ellas con el eje central de las enseñanzas, no sólo de latín, sino de humanidades, porque ella dominaba muchísimo todo tipo de disciplinas donde Beatriz Galindo fue clave para esa educación. Es decir, que de alguna forma ella instauró un tipo de cultura femenina que a través de estas mujeres y a través de sus reinados como reinas consortes, extendieron un poco ese saber en sus cortes respectivas, tanto la de Portugal como la de Inglaterra y eso es algo que muchas veces no se reconoce. Su influencia llegó mucho más lejos que la de Madrid. Es verdad que en Madrid parece que es donde está su legado, porque es donde tenemos un barrio, donde tenemos un instituto, donde tenemos una calle, donde tenemos un monumento, pero su legado llegó también muchísimo más lejos, sobre todo en Granada y sobre todo en Málaga. No olvidemos que su marido, el artillero, fue el que conquistó Málaga y fue además el que pacifica totalmente Granada también. Y esas son las paradojas de la vida. El matrimonio solo duró 10 años y al final su marido muere en una batalla en Sierra Bermeja mientras intenta sofocar el levantamiento de los mudéjars y ahí es cuando se quedó viuda, sino hubiera hecho muchísimas más cosas.
Host 1
Fíjate, los primeros años de su vida, como sucede con muchas personas que vienen de una familia, lo que decías antes, era una familia hidalga, se cree que esa hidalguía. Hay algunas teorías que dicen que su familia viene del reino de León. Tendríamos que meter la cuña por alguna parte. Claro, claro. Pero claro, su fama no solamente viene por ser profesora entre comillas o conocedora del latín, de ahí viene el término de la latina, no es apelativo de la latina, porque era una experta en latín. Hay que pensar también que en esta época y en el XVI la lengua diplomática que se utiliza en Europa era el latín, la gente no hablaba en inglés o en francés como se hace ahora, sino que los diplomáticos, los embajadores y tal, hablaban en latín entre ellos porque era la lengua común en ese mundo diplomático. Pero ella también, Jesús, luego hablaremos un poco de sus textos, de sus trabajos, de sus escritos, a pesar de su juventud ya tenía los los pies sobre el suelo, dos dedos de frente, quizás por encima de otras mujeres y de hombres de la época y fue también sobre todo, no tanto esa celebridad le viene por ser profesora, sino también por ser asesora de Isabel la Católica, que es lo que también la encumbra y la convierte en una mujer muy importante.
Jesús Callejo
Por supuesto, y estuvo con ella toda su vida hasta que murió la reina permaneció en su servicio hasta la muerte que aconteció en noviembre de 1504. Beatriz Galindo en aquella época tenía 36 años, incluso ya se había quedado viuda también, o sea que te quiero decir que hay un momento clave en la vida de Beatriz de Galindo donde por una parte se queda viuda, por otra parte se queda sin su mayor mecena, sin su mayor protectora, que era la reina Isabel. ¿Y qué es lo que hace? Pues hace muchas cosas, sigue siendo asesora, por supuesto, y consejera, y cómo no, pues del joven Carlos, Carlos I. Y tanto influía sus opiniones, y fíjate este dato, tanto influye a sus opiniones, que cuando se casa Fernando el Católico, cuando se queda viudo y se casa con Germana de Fouas, Germana de Foás en aquella época tenía 17 años, Fernando el Católico tenía 53, Beatriz, jugándose un poco el pescuezo, no autorizó esta boda, evidentemente ya no tenía tampoco ningún tipo de dominio para decir sí o no, pero desaconsejó que se casara. Conocía un poco los antecedentes de Germana de Foix, conocía los antecedentes de Fernando el Católico, vio que esta boda no iba a prosperar demasiado, de hecho duró lo que duró, porque duró unos diez años, hasta que murió en 1516 Fernando el Católico, y eso no gustó mucho, evidentemente, ni al rey, ni a ella, ni a Germana de Fuas, y aún así la siguieron dando todos los privilegios, para que veas un poco la autoridad y el carisma que tenía esta mujer. Y acudió solicita, por supuesto, al llamamiento de Carlos I, cuando le pide asesoramiento, el mismo que le había dado a su abuela, a la reina Isabel. Eso nos da idea de que esta mujer siempre estaba un poco al quite de cualquier circunstancia que se produjera, igual que acudían, por ejemplo, a beatas y a mujeres consideradas santas, esta mujer, estamos hablando de alguien laico, pero que su opinión valía muchísimo sin ser noble, que eso es muy importante, porque por entonces las jerarquías estaban muy definidas, o formabas parte de la corte o nadie te hacía ni caso, por muy dalga que fueras, y sin embargo a ella sí que le hacían caso. Claro, el hecho de que hubiera fundado estos dos conventos de concicionistas, tanto de franciscanas como jerónimas, que hubiera creado también este Hospital de Pobres de Madrid, por cierto, que duró hasta 1899, este hospital de Pobres de Madrid, cuando se ensanchó la calle Toledo, es cuando lo derribaron, pero estuvo haciendo unas labores importantísimas a lo largo de mucho tiempo, y por supuesto las instituciones benéficas que ella estuvo haciendo a lo largo de la vida que tuvo, que por cierto fue bastante largo porque casi vivió hasta los 70.
Narrator
Años, la persona magnánima no puede vivir con otro que no sea un amigo, porque vivir con el que no lo sea es una especie de servidumbre. Y he aquí por qué todos los aduladores tienen un carácter servil y la gente menuda en general es aduladora. La persona magnánica no siente resentimiento por el mal que se le haga, porque acordarse de lo pasado no es propio de un alma grande, sobre todo cuando el recuerdo recae sobre el mal recibido y es más digno olvidarlo. Como no prodiga elogios, tampoco le gusta hablar mal, ni aun de sus enemigos. Como no sea voz para decirlo cara.
Jesús Callejo
A cara.
Narrator
Jamás se le oirá quejarse ni descender a pedir suplicante las cosas que le hagan falta o que sean de poco interés. Tal es, pues, la persona magnánima. Tal fuisteis vos, Majestad Católica, amiga mía, en aquella jornada, la última de luz terrena para vos, la última del largo viaje que emprendimos juntas horas después de vuestra muerte. Quise dedicaros el mejor de mis recuerdos, la obra moral de mi maestro Aristóteles. Él la escribió para su hijo. Era un tratado de cómo debe obrar bien un hombre en la vida. Vos, señora, me enseñasteis cómo obra bien una mujer. La persona magnánima no puede vivir con otro que no sea un amigo. Majestad, amiga Doña Isabel. La frialdad marmórea del recuerdo me permite ahora encontrar la razón a muchas cosas. Quizá la razón misma de mi existir.
Host 1
Escuchábamos un nuevo fragmento de esa serie de televisión Mujeres en la historia, de María Teresa Álvarez, en donde una voz recreaba uno de los textos, quizás desde el punto de vista humanista, más importantes de la época. Esa descripción de la persona magnánima que nos está hablando de la humildad y la honestidad que caracterizó un poco la personalidad de Beatriz Galindo, la Latina, donde quizás hay que olvidarse un poco de toda esa pompa que rodea a los grandes monarcas y darte cuenta de que son personas como tú y que en definitiva tienen los mismos defectos, las mismas virtudes, los mismos anhelos. Y esa cercanía que le marcó a ella con Isabel la Católica, que debía de ser también un poco como ella, una mujer muy tranquila, muy elocuente, con mucha pachorra, como decimos en España, es decir, con mucha tranquilidad, con mucha facilidad en el trato. Y esto es un poco lo que caracteriza también la personalidad de Beatriz Galindo, que ella desplegó en su obra, en su literatura, de una forma brillante.
Jesús Callejo
Totalmente. La pena es que no se ha conservado mucha obra literaria suya, se sabe que escribió bastante, se ha perdido, se han conservado unos cuantos poemas, se han conservado las cartas, las cartas que dirigió a gente de su familia, a sus hijos y por supuesto, dentro del estamento de la hidalguía que ella compartía, el testamento. Un testamento además donde hace hincapié precisamente en esa nobleza de espíritu, en ese carácter caritativo para ofrecer todos sus bienes que fueran repartidos de forma equitativa, en las obras de caridad que ella fue haciendo y también que sus hijos continuaran con esa labor, cosa que al final no llegaron a hacer del todo, pero bueno, es lo que suele ocurrir con los hijos o con los nietos. Y no lo olvidemos, ella era una experta en Aristóteles, lo que también se conserva, de lo poco que se conserva de sus obras escritas, son unas notas y comentarios sobre Aristóteles. Era una autoridad, en definitiva, era una mujer sabia, pero también era una mujer buena, hasta el punto que la quisieron canonizar. Te cuento, cuando ella fallece en Madrid el 23 de noviembre de 1534, la entierran el convento de Concepcionistas Jerónimas en la calle Toledo, es decir, uno de los conventos que ya fundó, pues la entierra y durante un tiempo no se sabe mucho más de ella, hasta que suman el cadáver y comprueban de que permanece incorrupto. Estamos hablando de que cuando lo suman es en el año 1891. Entonces esta mujer, fíjate desde cuando murió, en 1534, cadáver llaman incorrupto, más o menos que estuviera mojaba, una cosa parecida, o sea, no pensemos que estaba con pestañeando, pero sí lo suficiente como para que alguien dijera anda, esta mujer también era sabia. ¿Qué hace? Cambian el cadáver de sitio porque están haciendo unas remodelaciones y cuando pasa un tiempo los restos sufrieron un desperfecto, debió ser una zona posiblemente mucho más húmeda y cuando vuelven otra vez a colocar el cadáver en su sitio, pues se da cuenta que está totalmente des hecho, que ya de incorrupto no tiene nada y la causa de beatificación se paraliza. Bueno, a lo mejor no era tan santa, o sea que para que veas un poco dentro de la mentalidad, cómo la incorruptibilidad se consideraba que era una señal de santidad, como ocurría con otras personas. Pero bueno, ahí se quedó la historia. Pero bueno, que es muy llamativo porque ya digo, su legado ha permanecido en Madrid, quiera que viva en Madrid o haya pasado por Madrid, el barrio de La Latina, el teatro de La Latina, la Esc. Cultura que hay en su distrito, la calle, la parada de metro, un instituto de enseñanza y tantas y tantas cosas que hacen pensar. Estamos hablando de esas mujeres que dejaron huella, pero dejaron más, una huella positiva a todos los niveles. Vivo bastante, lo suficiente ya te digo, como para hacer bastantes obras de caridad y sus hijos no continuaron mucho ese legado, a pesar de que es verdad que en su época, primer hijo, por ejemplo, que tuvo, que se llama Fernán, es decir, Fernando, fue apadrinado por Fernando el Católico. Claro, como le pusieron su nombre, pues está bien. Y fue el paje del príncipe Juan. Y Nuflo, que por cierto le llamaban Onofre, porque Onofre fue el santo protector del artillero, dice que Onofre, San Onofre, le protegió en bastantes ocasiones en las batallas de las Alpujarras y le pusieron también como Onofre, como segundo nombre. Pero tanto Nuflo como Fernández no continuaron exactamente todo lo que le hubiera gustado a La Latina. Pero qué bien que al final La Latina sí que haya tenido ese predicamento que lógicamente se merecía, lo cual otras mujeres, de algunas te he citado, no llegaron a tener ese reconocimiento, entre otras cosas porque a lo mejor no tuvieron los valedores y los mecenas que tuvo Beatriz Talindo.
Host 1
Fíjate, te invitaré a participar en el Hoy por Hoy Madrid, la sección que tengo los lunes junto con Marta González Novo, hablando de historia de Madrid, para hablar de La Latina. Yo creo que hablé de ella hace varias temporadas, pero como llevo ya un montón de años, me gustaría recuperar la figura y aprovechando un poco la concomitancia con ser historia, a lo mejor hacemos ahí. Y otra cosa estaba pensando yo cuando decías que se conservan las cartas de La Latina, el otro día hablando con Carmen Ruiz, con mi novia, un tema que también salió hace unas temporadas, hablando de las cartas de los Romanov con un invitado, claro, ¿Cómo crees que se va a escribir la historia dentro de unos años? Porque ya nadie escribe cartas. Los correos electrónicos, los WhatsApp, todos esos textos escritos se pierden, no se conserva absolutamente nada. ¿Cómo crees que se va a escribir.
Jesús Callejo
La historia, ya te lo digo, vamos, la cosa está clara? Se va a perder la memoria de toda la historia que estamos viviendo porque prácticamente todo está en soportes digitales, está de forma electrónica y cuando haya el gran apagón, y antes o después lo puede haber sencillamente, bien por una tormenta solar o bien por un meteorito, por lo que sea, es decir, todos los días dispositivos electrónicos van a desaparecer. No hay forma de recuperar esa información, porque tú puedes tener, imagínate, toda una información en un dispositivo VHS, pero si no tienes el reproductor de VHS te da igual. Pues lo mismo va a pasar con todo esto, con los emails, con todo lo que tengamos guardado a nivel electrónico. Todo eso se va a perder, pero se va a perder por cuestiones lógicas, es decir, volverá a resurgir un nuevo periodo conocimiento. Igual que perdimos las bibliotecas tan importantes de Alejandría, la que perdimos de Constantinopla, la que perdimos, por ejemplo, en Córdoba, se perdieron miles y miles de volúmenes y por eso ahora estamos siempre especulando con teorías de qué pasó en Egipto, de qué pasó en Sumeria o qué pasó en China, porque hemos perdido muchísima documentación escrita y lo que se ha conservado es lo que está grabado en piedra, en petroglifos, en fin, y lo que perdura. ¿Qué quiere decir? Pues eso, que se va a perder que todos estos libros, tus libros, mis libros, todo lo que está en papel en general, pues también se va a perder por una cuestión de tiempo. Cuando digo de tiempo estoy hablando de miles de años, es decir, que llegará un momento en que todo esto prácticamente no se recuerde más que algún archivo por ahí perdido en alguna reliquia de alguien que pueda reproducir el contenido digital. Pero eso te quiere decir que no hay que preocuparnos demasiado, que para entonces estaremos en otros ámbitos.
Host 1
Creo que todavía queda, todavía queda tiempo para disfrutarlo. La figura de Beatriz Galindo ha sido la protagonista de este cronovisor aquí en Ser Historia, junto con Jesús Callejo. Una mujer extraordinaria, recordemos que nació en Salamanca en 1465 y falleció en Madrid hacia 1535 y que marca un antes y un después en la historia de las mujeres, en la historia de la cultura, en la historia del humanismo, en la historia de finales de la Edad Media y comienzos del Renacimiento. Y merecía, merecía que le hiciéramos este homenaje aquí en Ser Historia en el cronovisor. Jesús Callejo, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Pues muchísimas gracias a ti por permitirme rescatar y recordar a esta mujer de bandera. Nos vemos la próxima semana.
Narrator
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In this episode, the SER Historia team dives into the fascinating life of Beatriz Galindo, “La Latina,” a brilliant humanist and advisor from 15th-century Spain. The conversation, driven by host Nacho Ares and historian Jesús Callejo, explores her rise from a hidalga family in Salamanca to her profound influence in the court of the Catholic Monarchs, her charitable legacy in Madrid, and her lasting impact on education and women's history. The tone is passionate and enthusiastic, shedding light on her intellect, challenges, and pioneering role as a woman in the Renaissance.
Charitable works and urban legacy:
Upon widowhood, Beatriz dedicated herself to charity in Madrid:
Advisor to successive monarchs:
Even after Queen Isabella’s death, Beatriz continued to advise influential figures, including Carlos I, and opposed politically disadvantageous marriages:
Her extraordinary reputation:
Her personal and intellectual qualities won her lasting respect:
Surviving works and character:
“Se ha conservado unos cuantos poemas, se han conservado las cartas... el testamento... donde hace hincapié precisamente en esa nobleza de espíritu, en ese carácter caritativo...” (Jesús Callejo, 27:56)
Attempted canonization and the incorruptible body:
After her death in 1534, attempts at her beatification faltered when her body, deemed “incorrupto” on its first exhumation (1891), later deteriorated:
This episode of SER Historia offers an engaging, accessible portrait of Beatriz Galindo. Listeners are introduced to a woman ahead of her time: an intellectual, educator, trusted royal advisor, and benefactor who overcame rigid social barriers. Her story, documented through historical analysis, vivid anecdotes, and reflections on the fragility of collective memory, serves as both an inspiration and a reminder of the enduring power of knowledge, generosity, and character.
“Beatriz Galindo, la Latina, es una mujer extraordinaria.”
— Jesús Callejo (01:55)
“Vos, señora, me halagasteis desde el primer día con vuestra amistad.”
— Narrator as Beatriz Galindo (14:21)