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Narrator
Ser Podcast.
Nacho
Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Jesús Callejo
Pues qué tal, ¿Qué tal? Aquí ya con nuestro segundo cronovisor de la temporada. Qué maravilla. Fíjate, con ganas de contar muchas cosas.
Nacho
Me entra la risa porque el otro día estábamos en Orihuala, en Alicante, que nos trataron tan bien, y este es el primero que hacemos en estudio. Entonces me entra la risa porque hacía mesas que no te veía por aquí y siempre tiene esa magia especial hacerlo aquí, delante de los micrófonos.
Jesús Callejo
Y más morenos, por lo que te veo moreno de pirámide, con este moreno africano que tienes.
Nacho
Moreno africano total. Sí, sí, sí.
Jesús Callejo
Pero bueno, el mío es un moreno leonés. En fin, tonos más claros, pero también he recorrido un montón de kilómetros en este verano.
Nacho
Claro que sí, de eso se trata. Pues muy bien, Jesús Callejo. Hoy vamos a dedicar el coronavisor a una mujer que, fíjate, mucha gente que escuche el nombre de Concha Espina lo va a relacionar automáticamente con el Real Madrid, porque la calle conchaespina está al lado del Santiago Bernabéu. Y en muchas ocasiones se habla del equipo del Real Madrid como el equipo de Concha Espinaca, pero poca gente va a tener conocimiento de que Conchaespina fue una extraordinaria escritora que estuvo finalista en varias ocasiones para recibir el Premio Nobel, ahora lo contaremos. Y que marca un poco la historia de la literatura en la primera mitad del siglo XX.
Jesús Callejo
Totalmente, totalmente. Es la gran dama de la generación del 98, a pesar de que no la reconocen muchas veces dentro de sus integrantes. Estuvo en distintos movimientos literarios de aquella época. Fue una mujer que pudo vivir de la escritura, lo cual ya es un mérito, fue pionera en muchas cosas y poder vivir exclusivamente de la escritura, de lo que publicaba en periódicos, lo que publicaba en revistas, por supuesto, en sus novelas, pues eso tiene un gran mérito en una mujer que en la época que empieza a ser conocida, estaba separada, con cuatro hijos y viviendo en Madrid, donde al principio no la conocía nadie, porque estamos hablando de una mujer santanderina que se hizo a sí misma. Y es verdad lo que tú dices, que al final la gente le conoce por una calle o por el metro de Concha Espina, o por un colegio que tiene en Reynosa, o por un teatro que tiene en Torrelavega, pero recibió muchísimos premios, estuvo a punto de ser la primera mujer, entró en la Real Academia Española, estuvo a punto de ser la primera escritora española que ganó el premio Nobel, pero siempre se quedaba a las puertas. Luego comentaremos un poco también por qué circunstancias, porque no, evidentemente no era por cuestiones profesionales. Escribía de maravilla, fue muy reconocida, pero también generó muchas envidias. Acuérdate de la época que estamos hablando. Ella además tiene como dos etapas en su vida, luego comentaremos también sus tendencias políticas, pero en la época del franquismo, precisamente por vivir los últimos años en la época del franquismo, pues ha habido mucha gente, muchos intelectuales, muchos periodistas que la han querido silenciar una vez más ese error histórico que cometemos a veces con nuestros grandes personajes, porque vivieron o convivieron una determinada época política que como no es de lo suyo, no forma parte del elenco literario, a sabiendas de que estamos hablando de una gran mujer, de una gran escritora. Luego comentaremos los grandes profesionales y coetáneos que tuvo a su alrededor, donde alababan sus virtudes, entre ellos Menéndez Pelayo, Gerardo Diego y tantos y tantos, pero que por distintas circunstancias durante mucho tiempo ha quedado silenciada y yo creo que ahora es el momento de sacarla del olvido y contar las grandes aventuras y las grandes proezas que hizo Concha Espina.
Nacho
Claro que sí. Concepción Rodríguez Espina y García Taglé, más conocida como Concha Espina, nacida en Santander en el año 1869 y fallecida en Madrid en el año 1955. Pues Jesús Callejo, crononauta, aquí tenemos el teclado de nuestro cronovisor preparado para realizar ese segundo viaje en el tiempo de esta temporada. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Jesús Callejo
La fecha es el 11 de septiembre de 1916. Adelante, pasen.
Narrator
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Nacho
Jesús, escuchamos el sonido del bimotor. Estamos en un aeródromo, imagino que por el fresquito que hace, aún siendo septiembre, estaremos en el norte, muy cerquita de donde ella nació, en Santander.
Jesús Callejo
Estamos en Santander, estamos en el aeródromo santanderino de La Albericia, donde se ha sacrado un aeroclub. Estamos hablando de los pioneros de la aviación que había en España. Y en concreto vemos a Concha Espina, que ya por entonces, en esta época, ves que ya está talludita, ya tiene sus 47 años, pero está con Juan Pombo. Juan Pombo, que fue el primer aviador montañés o el primero en realizar, por ejemplo, un vuelo Madrid Santander, quien tiene varios récords en su haber. Era además también campeón de carreras de caballos, boxeador, practicaba el tiro de pichón, esgrima, etcétera, etcétera. El también la dio por la aviación y hizo no solo sus pinitos como aficionado, sino también como profesional. Y de hecho la saga de Juan Pombo, porque luego continuaron sus hijos, es trascendental en Santander. Bueno, pues Juan Pombo, que ya había hecho un vuelo, estamos con un biplano, un Moran Sulnier, que son esos biplanos que había en aquella época y donde pues él ya había llevado en su biplano, que por cierto se llama el San Ignacio III, porque ya ha tenido otros San Ignacios anteriores, y había llevado al torero Rafael Gómez el Gallo, había quedado alucinado con esta experiencia. Y por supuesto, este bautismo de aire le corresponde a Concha Espina en esta fecha en la que estamos, has visto que estamos en este hangar de La Albericia y donde se disponen a montar en este avión, este biplano. Y por supuesto, el viaje no va a durar demasiado, estamos hablando de un cuarto de hora más o menos, sobrevolando la bahía de Santander, aproximadamente unos 15 minutos, pero con una experiencia tan impresionante para Concha Espina, que luego lo deja reflejado en dos obras literarias. Primero en un poema, estamos hablando de que Concha Espina en esta época posiblemente sea la primera mujer que se está montando en un aeroplano y por supuesto, la primera escritora que lo hace, eso no cabe ninguna duda. Y lo deja reflejado por una parte en este poema, en sol se titula, lo cual ya es los primeros poemas dedicados a la aviación, y en una novela breve que se llama Talín, con lo cual ella tuvo también esa influencia, quedó un poco bautizada por este bautismo de aire y sobre todo por una experiencia cumbre que pocas mujeres estaban dispuestas a aceptar, porque se consideraba que era algo muy peligroso, que era solo algo para hombres. Ella era una mujer echada para adelante, y fíjate que tenía 47 años en este momento, pero no tuvo ningún problema, era ya muy conocida y muy reconocida y por supuesto, se aventuraba con cualquier cosa entre ellas. Ya se había separado de su marido, lo cual también era un acto de heroísmo en aquella época, ahora luego lo comentaremos, las historias, las aventuras y desventuras que tuvo con su marido, pero que ya había dado el paso adelante en muchas cosas que estaban mal vistas para una mujer en aquel momento. Ella no tuvo ningún problema, si había que montarse en avión, se montaba en avión, se había que montarse en coche, se montaba en coche. Y por supuesto, luego lo dejaba reflejado en sus obras literarias, incluso en una de las obras literarias se fue hasta las minas de Río Tinto para ver cómo trabajaban los mineros, o sea que se ponía el mono de trabajo, luego escribía de maravilla y luego recibía muchísimos premios literarios. Y recibir tantos premios literarios le generaron muchas envidias.
Nacho
Claro, estaba pensando un poco en ella ahora, con ese bagaje de mujer valiente, en definitiva, ¿Como podríamos definirle en aquella época? Recordemos que estamos en la primera mitad del siglo XX, en donde la mujer, aparte de los avances, que sí que es cierto que hubo hasta la Segunda República y que luego con el franquismo se vinieron todos abajo, pero sí que es cierto que no dejaba de ser un personaje secundario en toda esta historia. Y tiene muchos paralelos, por lo que cuentas, con Agatha Christie, otra mujer escritora también muy valiente, muy decidida a hacer cosas. Ella también se separó, ella también le dio por volar y por hacer incluso surf en Canarias, creo que era. Y todo esto también encaja un poco con la personalidad de Concha Espina, ese anhelo de hacer cosas diferentes, de hacer cosas nuevas.
Jesús Callejo
Totalmente, totalmente. El hecho de que fuera la primera escritora española que prácticamente vive de eso. Es verdad que estaba también Carmen de Burgos Colombin en aquella época también ella vivía de estos artículos. Pero bueno, ella es la que de alguna forma da un referente a otras mujeres que siguieron sus pasos, porque ya te digo, con todas las circunstancias anómalas que tuvo a su alrededor. Eso es, una mujer separada, con un marido que la maltrataba, que incluso rompía sus manuscritos, con cuatro hijos, llegó a tener cinco, pero uno murió muy jovencito, con cinco años, donde estuvo viviendo también en Valparaíso, en Chile, pensando que allí iban a encontrar la fortuna. Era la época donde vamos a hacer las Américas, y el marido hablaba mucho, pero hacía poco, y por lo tanto allí no había ninguna fortuna. Y tuvieron que venir arruinados otra vez a España. Al final le di un pasaporte a México para tú te vas para allá, yo me quedo en Madrid, déjame con mis hijos y tú te buscas la vida. Este acto de valentía que ahora nos parecería normal, en aquella época no era tan normal que una mujer tomara las riendas de su vida y se fuera además a Madrid, donde ella no tenía ningún tipo de contacto ni de parentesco con nadie de Madrid, pero rápidamente cayó en gracia, rápidamente granjeó la amistad de Gerardo Diego, de Gregorio Marañón y de tantas personas. Incluso hizo una tertulia, la famosa tertulia de los miércoles, donde ella vivía en aquella época en el barrio Salamanca, en la calle Goya 77, y era un centro de intelectuales, es decir, la gente guapa, los más ilustres, las lumbreras mayores que había en España en aquella época, todas pasaban por la casa de Concha Espina para que eso lo lograra una mujer que prácticamente empezó de cero. Yo creo que nos demuestra su carácter, su personalidad, su carisma y por supuesto las ganas de romper barreras. Mucha gente la considera como una avanzada en el feminismo, yo no lo diría como tal, porque en el feminismo en aquella época era muy distinto al que ahora entendemos, pero sí es cierto que se pueden barajar cuatro elementos principales en la vida de ella, a pesar de que tuvo dos etapas fundamentales, pero uno de ellos, por supuesto, fue su independencia personal. Ella no quería depender ni de la familia ni por supuesto del marido.
Nacho
Fíjate, vamos a recuperar del archivo de LD Cultura un vídeo que tienen colgado en Internet en donde habla Víctor de la Serna, nieto de Conchaespina, hijo de Víctor de la Serna, uno de los hijos de Conchaespina, en donde habla precisamente de su abuela. Él es periodista y escritor y cuenta un poco todos esos inicios y esa importancia que tuvo, sobre todo con todo ese revuelo que se montó cuando estuvo en un par de ocasiones a punto de ganar él premio Nobel.
Víctor de la Serna
Conchespina era una joven nacida en 1869, con la educación que las mujeres tenía entonces, no viven en la universidad, en provincias, en Santander, que emigra con su marido a Chile a intentar recuperar una herencia que tenían ahí, aquello acabó muy mal, acabaron arruinados, y que desde Valparaíso, donde nacieron sus hijos, empieza a escribir para periódicos españoles, desde ahí manda colaboraciones, las ven y al final empiezan a publicarlas y se revela que es un gran talento de escritora, muy fina, con un vocabulario y una riqueza que deja pas mal a la gente. Todavía hoy, y a pesar de su modesta educación de colegios de monjas del norte, de Spawn, fue una novelista muy aclamada, con unos temas inhabituales en las mujeres en su tiempo temas sociales, el metal de los muertos, la vida en la minería, en Río Tinto, Huelva, en la Malagatería, tiempos duros y de temas también sobre la condición de la mujer desde un punto de vista cristiano, de derechas, pero como la propia alcaldesa de Madrid la ha definido como una feminista de su época. Tuvo que sustentar su familia, se separó muy pronto de su marido y siguió haciéndolo a base de escribir el resto de su vida, cosa que era también bastante inhabitual en aquella España. Uno de sus hijos fue Víctor de la Serna, por conocer la persecución a la que era sometido su hijo por la extrema izquierda al principio de la Guerra Civil, ella se identificó muchísimo con él. Naturalmente ella escribió también a favor de los sublevados, claramente estaba en el bando franquista durante la Guerra Civil y ese fue su perfil, que se puede considerar como político y que escribió algunos artículos de ese tipo hasta su muerte. Ciega, quedó ciega muy pronto, siguió escribiendo a pesar de ello y siguió escribiendo sobre temas absolutamente ajenos a la política, con gran aceptación. Se habló de que podía haber sido la primera mujer en la Academia Española, no lo fue, que podía haber ganado el primer Nobel de Literatura, estuvo finalista, se quedó un poco corta en ambas cosas, pero fue una de nuestras grandes escritoras del siglo XX.
Nacho
Jesús, son muchos argumentos los que deberían ensalzar la labor de Concha Espina y por desgracia es muy, muy desconocida, quizás por lo que comentabas antes de esas envidias que generó en su época, porque no era normal no solamente que un escritor viviera de su trabajo, sino que una escritora, una mujer, mucho menos.
Jesús Callejo
Así es, así es. No tenía mucho sentido que realmente la dejaran un poco relegada, a pesar de la cantidad de premios que ella obtuvo. Y es cierto que fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura y no sólo tres veces, como nos han dicho, sino hasta nueve veces. Lo que pasa es que en tres veces estuvo a un voto de ser ganadora del Premio Nobel, una de ellas en 1926, por un solo voto, lo tuvo otra mujer, era Gracia de Leda, una mujer italiana de Cerdeña, que por cierto, yo estaba en su casa natal cuando estuve en Cerdeña y tenían allí su Premio Nobel, uno de los grandes honores, no sólo para ella, no sólo para su familia, no sólo para la isla, sino también para toda Italia. Entonces allí vi en serio y en vivo y en directo una placa de oro de del Premio Nobel. Bueno, pues en este caso también en 1929 fue propuesta, ganó también por un voto Thomas Mann, en 1931 igual y nada, no lo conseguía. Y curiosamente, y se sabe porque luego se conocieron las votaciones secretas, en el año 1926 no lo gana por un voto y ese voto correspondía a la Real Academia Española. En fin, eso de ser cainitas y tirarnos piedras a nuestro pueblo tejado parece que no es de ahora, sino de antes.
Nacho
De hecho también con Eurovisión siempre decimos lo mismo, con Eurovisión siempre votamos al que sabemos que va a ganar en vez de votar a otro para que nosotros salgamos beneficiados, ¿No? Cataplum, chimpún, vamos a votar al que más daño. Somos así de idiotas.
Jesús Callejo
Cuando quedó el sillón vacante en la Real Academia Española, te estoy hablando del año 1928, estamos hablando de la época de esplendor de Concha Espina, por lo mismo no fue aceptada. Argumentos. Uno de los argumentos, para que veas porque eran todos hombres los que habían en la Academia, los argumentos era por su conducción de mujer, a pesar de que había sido galardonada con los mayores premios literarios que te puedes imaginar, los de la Real Academia de la Lengua, el Espinoso de Cortina, el Fastenrat, ya no existe, pero era como el mayor premio que te podrían dar, el Premio Nacional de Literatura, etcétera, etcétera. Incluso en 1947 la vuelven a proponer también su amigo José María Cosío para esta vacante de la Real Academia Española y tampoco lo consigue. Tampoco lo consiguió Pardo Bazán y era condesa y era gran escritora y tampoco se tuvo que esperar mucho tiempo para que una mujer llegara a la Real Academia Española porque se pensaban que eran instituciones muy masculinas y que las mujeres ahí pintaban poco. Craso error. Y como anécdota te cuento, cuando hablamos del Premio Nobel de Literatura, que se menciona mucho hace poco en televisión, en la televisión de Castilla La Mancha, allí un concurso que se llama Atrápame si puedes y bueno, una pregunta que hacía en este caso el presentador que era Fran Blanco, una pregunta que hizo al concursante por 26.000 euros, ni más ni menos, era la ¿Quién fue la primera mujer española en ser candidata a un Premio Nobel? Esa es la pregunta. 26.000 euros en juego y el concursante se queda así dubitativo y Sí, sí, sí, Espera, espera, que tengo. Tengo duda entre cuatro mujeres un rato ya piensa, venga, tienes que decir una respuesta. Ya sé quién es Sara Mago.
Nacho
No se quedó tan pancho, ¿No?
Jesús Callejo
La duda que tenía entre las cuatro mujeres. Sara Mago. Pobre José Saramago levantándose de su tumba en Portugal diciendo ¿Pero este hombre de qué va? Te cuento esto como Aneta, porque fue muy conocida en las redes, vaya, a nivel cultural y es esto de me suena, me suena. Y claro, le sonaba por los cerros de Úbeda.
Nacho
A ver, yo tengo que reconocer que seguramente hubiera fallado, hubiera fallado porque los detalles del Premio Nobel de Concha Espina, aunque tenía alguna referencia de ella, sobre todo por. Siempre me ha hecho mucha gracia la novela y la película La Esfinge Maragata, porque está ambientada en nuestra tierra, en León, y hablar de la esfinge, algo muy egipcio, a mí siempre me ha llamado la atención y la conozco de. De esas cositas y poquito más y siempre redescubro un montón de cosas contigo aquí, Jesús, en el cronovisor. Yo no hubiera. Seguramente yo no hubiera de reconocer.
Jesús Callejo
Nunca hubiera respondido eso, no hubiera dicho Sara Mago, Sara Mago. Así que ya sabes, tenemos otra mujer dentro del panorama literario. Es que es brutal, una anécdota, una tontería, pero es cierto que en este caso, pues eso, se quedó en las puertas, igual que la pasó en otro tipo de candidaturas que ya fue recibiendo y ya te recibió bastantes para tener las envidias que tuvo. Sí que fue muy reconocida, sí que viajó muchísimo y de hecho uno de los viajes que hizo, y eso es muy importante también tenerlo en cuenta, fue a EEUU, ella viaja a Estados Unidos, una especie de beca y que bueno, pues esas. Esos cursos de verano que estaban auspiciados por una universidad norteamericana, en este caso la Milbury College, una universidad privada ubicada en el condado, en este caso en el estado de Vermont. Y entonces allí fue ella, va ella como profesora visitante, que así se llama, profesora visitante, para dar unas cuantas conferencias, hablar de sus libros, por cierto, va con su hija Josefina, que es la que va leyendo párrafos de sus libros y no sólo está en Estados Unidos, no solo está en Vermont, está también en la Universidad de Columbia, también se va a Canadá, está en Cuba, está en Santo domingo, está en Puerto Rico, además con cartas de recomendaciones del propio Alfonso XIII, que quiere también aprovechar la fama que tiene Concha Espina para dejar su huella allí diciendo países hermanos y que tienen una colaboración cultural. En Nueva York le concede la medida de arte y de literatura de la Hispanic Society también, o sea que era una de las instituciones más prestigiosas que hay en Estados Unidos y que lo recibe en 1943. Todo este tipo de cosas pasa un poco desapercibidas y el hecho de que ella fuera pionera en muchas cosas, como te acabo de comentar, que por ejemplo, primero se separa del marido, no se podía divorciar en aquella época, y luego con el tiempo se divorcia. Se divorcia además en el año 1943. ¿Y sabes quién es la abogada de Concha Espina en aquella época? Clara Campoamor.
Nacho
Hombre, otra pionera también de la política y de todo.
Jesús Callejo
Entonces, esa búsqueda de reconocimiento de la mujer como persona, ya te digo, sin estar sometida a ningún vínculo familiar, ni por supuesto social ni político, ella lo intentó llevar a cabo, tuvo mucha sensibilidad social, mucho compromiso humano. De hecho, ya te digo, no solo se divorció, sino que estuvo a favor del divorcio. Ella consideraba que era uno de los mejores principios que podía obtener la mujer en aquella época, precisamente para eliminar esa especie de esclavitud que algunas tenían. También, por ejemplo, estaba a favor de la liberación del proletariado. Te puedes imaginar que esto generó también muchas críticas. Claro. Y luego los vaivenes políticos que tuvo Concha Espina son curiosos de destacar, porque ella era muy amiga de Antonio Maura. De hecho, Antonio Maura, de los que iban a estas tertulias del miércoles que te acabo de comentar, de la calle Goya, de estos salones literarios, entonces era muy amiga de Antonio Maura, que como ves, la ideología era muy diferente a la de ella. Aceptó la dictadura de Primo de Rivera, recibió honores de Alfonso XIII, firmó el manifiesto a favor de la República junto con Ortega y Gasset, junto con Marañón, con Pérez Ayala, se enfrentó también a las hostilidades del Frente Popular cuando ganó y luego cuando llega al franquismo, se hace franquista y se mete dentro de la sección femenina de la Falange. A partir de ahí, que es la segunda etapa, es cuando empieza a ser criticada. Y fíjate que sus obras no iban de políticas, sencillamente ella seguía escribiendo, por ejemplo, escribió una biografía de Santa Casilda, o sea que era muy religiosa, era muy católica, y por supuesto, en los últimos años, que por cierto, se quedó ciega también es un elemento muy importante a destacar. En el año 1840 ella se queda ciega totalmente, a pesar de que pasó por la clínica de Barraquer y los últimos 15 años de su vida prácticamente estuvo en penumbras.
Nacho
Vamos a escuchar, si te parece, un fragmento de una charla con María Biedma del Instituto Cervantes en Manchester, en el canal precisamente de YouTube del Instituto Cervantes en Manchester, donde también nos habla de la figura de esta extraordinaria artista, de esta escritora Concha Espina, de la que estamos hablando en este cronovisor.
Narrator
Concha Espina fue una señora que nació en Santander en 1869, es decir, una dama decimonónica que murió en 1955 y que a los 40 años empaquetó a su marido hacia México, lo facturó, lo mandó a México, un señor que le hacía la vida bastante difícil. Y a los 40 años, madre de cuatro hijos, se planta en Madrid decidida a hacer de la literatura su modus vivendi. Y lo consiguió. Se hizo un hueco en la literatura española. Pero no es que se hiciera un hueco, es que se hizo un pedazo de hueco. Se hizo todo un buitre. Esta señora fue celebérrima en su tiempo, consiguió galardones nacionales del máximo nivel, fue traducida a infinidad de el ruso, el sueco, el polaco, el inglés, el francés. Y llegó a ser, como tú mismo has mencionado antes, fue propuesta al Premio Nobel en nueve ocasiones y en tres de ellos quedó finalista. Compitió en el último año con un escritor tan importante como Thomas Mann. Quiero decir con esto que estamos hablando de alguien que a los 40 años inicia su carrera literaria y llega hasta lo más alto.
Nacho
Jesús Me llama la atención de una forma muy hermosa el hecho de que utilice María Biedma el término la señora Concha Espina, la señora Concha EspINA, porque hace también un poco refuerza esa idea de mujer con empaque, de mujer con fuerza, de mujer con personalidad, con arrojo, que es un poco lo que caracterizó a Concha Espina a lo largo de su vida. Y en definitiva, no casarse con nadie, porque estuvo, como sucedió con muchísimas personas a lo largo de esa primera mitad del siglo XX, estuvo intentando moldearse a los tiempos políticos, culturales, tomando lo mejor de cada cosa y de cada casa, que yo creo que es lo que hizo Concha Espina con éxito hasta convertirla en esa gran mujer, y siempre lo decías antes también, con ese bagaje que se aprende a través de los viajes que hizo, no solamente para documentarse por toda España para sus trabajos, sino también en Chile, primero con su marido, luego en Estados Unidos, en ese tour que hizo por varias universidades, invitada para hablar de su trabajo. Los viajes también están muy presentes en toda su vida.
Jesús Callejo
Están muy presentes. Ella se documentaba mucho en sus novelas y de hecho, fíjate, si tuvo tanta influencia, tanta influencia mediática, porque a pesar de que era una mujer poco taciturna, no era una mujer que pasara desapercibida por su locuacidad, sino todo lo contrario. Es decir, siempre estaba observando, medía muy bien sus palabras, sabía muy bien con qué relacionarse, pero se documentaba tanto que, ya te digo, en algunos casos iba a los lugares donde ocurrían estos sucesos, en esa etapa que tuvo de novela social, donde denunciaba también algunas de las tropelías que se hacían, y entonces ella escribía lo que veía y lo reflejaba bastante bien. ¿Un poco por qué? Porque quería mezclarse estrechamente con la vida, como decía res Hemingway en su decálogo del escritor. En el caso de la esfinge maragata que la has citado y que tiene mucho que ver con Castillos de los Polvazares, esta localidad que forma parte del municipio de Astorga, y ella fue allí, estuvo conviviendo durante bastante tiempo, viendo cómo eran las mujeres maragatas, cómo eran los arrieros maragatos, cómo se vivía en aquella época. Estamos hablando de una novela que ella publica en 1914, que por cierto es la que recibe el premio Pastenra de la Real Academia Española, que era el premio por excelencia de la literatura. Y por cierto también ha sido llevada al cine, lo cual la recomiendo porque son esas películas sociales muy interesantes y que hace mención, como no, de los usos y costumbres de la religión de la maragatería. Ya está la música en la plaza. Saludo a todos. Mi primer saludo es para ti, abuela. Hola, Ramona. Bienvenido, Antonio, en nombre de todos. Gracias, abuela.
Narrator
¿Y a ti cómo te fue, Antonio? Ya sabemos que bien.
Jesús Callejo
Sí, pero con ganas de volver por acá. ¿Es esa la prima? Sí.
Narrator
¿Esta tu prometida?
Jesús Callejo
¿Cómo estás?
Narrator
Bien, ¿Y tú?
Jesús Callejo
Mucho. Me habían al lado de ti y ardía en deserte conocerte. No me engañaron las referencias.
Narrator
¿Tú crees?
Jesús Callejo
Hay otras en Valdecruces que valen más que yo. ¿Bailas, prima?
Narrator
No, no es estos bailes, ya sabes.
Jesús Callejo
Que falto del pueblo desde muy pequeña. Yo Te los enseñaré. ¿No los has olvidado? No, los llevé dentro del corazón como las canciones de esta tierra. Y aprendí otras allí. ¿Que traigo, Mariflor? ¿Nos llevamos, Antonio? Todos quieren dar la bienvenida y beber con él un vaso de vino. Perdóname, Mariflor.
Nacho
Muy bien, Jesús. Hablabas de esa novela, La esfinge maragata. Escuchábamos un fragmento de esa película, creo que es de los años cuarenta o cincuenta, mil novecientos cincuenta. Y llama mucho la atención ese ambiente tan endogámico en la sociedad de la época, con esos matrimonios concertados, que nosotros lo hemos vivido con nuestros abuelos. Yo recuerdo cuando vivía en Valladolid, los vecinos les veía a todos, no voy a decirle el nombre, el apellido, pero era un apellido extraño. Y todos los miembros de la familia tenían el mismo apellido extraño varias veces. Muy de primos, pero total, ¿Sabes? Total. Al protagonista precisamente, que arreglan ese matrimonio con una prima suya a la que hacía tiempo que ni veía. Una cosa muy loca y que bueno, yo que vengo de Egipto, allí es lo más común del mundo, ese tipo de matrimonios arreglados, tanto en musulmanes como en cristianos. Es algo que da la naturaleza del lugar. Es muy común. Pero llama la atención como en aquella época, en los años treinta, cuarenta, estuviera tan normalizado y lo bien que lo cuenta Concha Espina en sus novelas.
Jesús Callejo
Porque ya te digo, ella se caracterizaba por ese estilo muy depurado en literatura, teniendo en cuenta de que es verdad que ella procede de una familia más o menos acomodada o que venir a menos porque se fueron arruinando tanto su padre como su marido, pero tampoco tuvo una educación muy especial, salvo la clásica educación de una señorita de bien en aquella época. Tampoco tiene una biblioteca muy extensa. Sí es verdad que tenía una pequeña biblioteca que conservaba a su madre. Cuando muere su madre, es uno de los grandes palos que ella lleva en su vida, porque tenía muchísima vinculación con su madre, pero tampoco tenía así, ya te digo, una educación como muy elitista como pudo haber tenido la condesa Pardo Bazán y otras mujeres de la época. Y sin embargo, ella escribía de maravilla. Yo te digo que ella, de hecho, esa versatilidad literaria, esa exploración por diferentes corrientes literarias que había en aquella época, a veces la meten dentro de la generación de 98, pero otra vez la meten dentro del romanticismo, otra vez dentro del costumbrismo, que yo creo que es donde encajaría más, también en el realismo, en el regionalismo, incluso a veces en el modernismo también coquetea un poco. Pero bueno, la cosa es que ella escribía muy bien y claro, allí donde ponía un poco el ojo, ponía el interés. Te pongo un ejemplo concreto, aparte de la Esfinge Maragata, que está basada en lo que ocurría en Castilla de los Pol Bazares, por cierto, no lo menciona como tal este pueblo, sino que allí en la novela utiliza el nombre de Vadecruces, que sería la referencia a la historia que nosotros conocemos, que es la historia de Marie Flor, que es la protagonista, que la obligan al final a casarse con la persona que ya no quiere. Por cierto, en Castillo de los Polvazares es donde estuvo viviendo muchísimo tiempo René Clerc, René Clerc, el gran cineasta francés, y su esposa estuvo viviendo hasta relativamente poco, que se murió allí. Y la otra novela también que le dio mucha fama anterior al Esfinge Maragata, es La niña de Luzmela. La niña de Luzmela pasa lo mismo, es decir, Ludmela se sabe que era el pueblo de su abuela paterna, que es Mazcuerras, en Cantabria, pero fíjate la importancia que le dio a este pueblo, a pesar de que ella lo llamaba Luzmela, que en el año 1948 el nombre de Mazcuerras pasa a ser Luzmela, es decir, mantiene los dos nombres, o sea, tú vas a Mazcuerras y te aparece en la guía Repsol si quieres, pero también se llama Luzmela en homenaje a Concha Espina y a la importancia que le dio a este pueblo de Cantabria, este pequeño pueblo de Cantabria, que si no fuera por ella, a lo mejor mucha gente desconocería su existencia, a pesar, lo mismo que pasa con Castillos de los Polvazares, que en Mazcuerras también ha habido otros literatos importantes como Josefina Aldecoa y su marido.
Nacho
Una historia increíble, una historia increíble. Y vemos cómo al final la literatura cobra vida, nunca mejor dicho, no solamente a través de sus personajes, sino de los lugares en donde se cuentan esas historias y que rodea un poco a todo ese espíritu que Concha Espina marcó casi como un pilar básico de su existencia a lo largo de toda su vida. Ella falleció en el año 1955 en Madrid, sin poder ver, pero con un espíritu entregado totalmente al mundo de la literatura y queríamos recordar esa figura, yo creo que merecida. Estaba pensando ahora, qué cronovisor más bonito nos ha quedado, Jesús. Claro que sí, fíjate, un personaje muy desconocido, pero una historia muy, muy bonita. Muy contento estoy de este cronovisor, Jesús.
Jesús Callejo
Me alegro, me alegro un montón. Acuérdate lo que decía Concha Espina, un poco para rematar, como blasón, para terminar este cronovisor. Ella decía yo necesito un mundo que no existe, ese mundo es el de mis sueños. Ella vivió en el mundo de sus sueños e hizo soñar a muchísima gente y eso es muy importante.
Nacho
Desde luego que si. Nosotros intentaremos con este cronovisor abrir un poco la mente de mucha gente, los sueños y que se acerquen a conocer la obra de Concha Espina y su figura. Jesús Callejo, crononauta, como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Ha sido un placer, como siempre. Muchísimas gracias a ti, Nacho, y nos vemos en el siguiente cronovisor.
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Jesús Callejo
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Podcast: SER Historia
Host: Nacho Ares
Convidado: Jesús Callejo, crononauta
Fecha: 15 de septiembre de 2024
El episodio explora la vida y legado de Concha Espina, escritora española innovadora y figura clave de la literatura del siglo XX, que fue finalista al Premio Nobel y cuya memoria, pese a su gran relevancia, ha sido injustamente relegada al olvido por motivos políticos y sociales.
El episodio reivindica a Concha Espina: escritora pionera, mujer valiente, incomprendida y silenciada a veces, pero esencial para entender la historia de la literatura y del progreso social en España. Su vida fue un ejemplo de superación de barreras y de amor absoluto por la escritura y la verdad humana, merecedora de un mayor reconocimiento actual.
La charla es un brillante homenaje a una autora clave de la literatura española, llena de matices humanos, desafíos feministas, logros inauditos para su tiempo y una pasión incansable por la vida y las letras.