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Cadena SER Announcer
Ser Podcast.
Jesús Callejo
Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido de nuevo a ser historia.
Nacho Ares
¿Qué tal, Nacho? Nacho, tep, bien hallado, en este caso bien confortado al lado de tu sombra y de tu guía para que me guíes exactamente en este cronovisor donde estoy. Lo reconozco bastante perdido.
Jesús Callejo
Bueno, vamos a hacer un cronovisor especial. Vamos a viajar a nuestro querido Antiguo Egipto para descubrir la figura, lo decía yo en la introducción, escuchando en la voz de julio López esa fórmula mágica que se atribuía al príncipe Hamwasse, el cuarto hijo de Ramsés II, que ha pasado a la historia como sumo sacerdote del dios Ptah, como mago, como hombre sabio. No llegó a ser divinizado, como sucedió con Imhotep, pero las referencias y el recuerdo que hubo de este hombre, al que se le considera hoy como el primer egiptólogo de la historia, luego hablaremos de ello, por la inquietud y la sensibilidad que tuvo en restaurar monumentos antiguos que ya en su época tenían más de mil años, lo ha convertido en un gran personaje de la historia y al mismo tiempo muy desconocido.
Nacho Ares
Totalmente. Reconozco que no conocí a este hombre hasta que he empezado a leer tu novela La sombra de Atón, cuyo protagonista es este príncipe, este cuarto hijo de Ramsés II. Nos tenemos que ir a esa dinastía XIX, a ese imperio Nuevo, a una época fascinante, ese siglo XIII a. C. Que yo sé que es una de las épocas que más te interesan, casi casi, a veces más que el siglo XVI español, tu princesa Déboli, y es cierto que esto es uno de tus temas, de tus temas favoritos, que es verdad que muchas de tus novelas tienen como denominador común Egipto, que lo conoces muy bien, pero Han Quasset es verdad que no lo conocía. Me he metido mucho más de Oz y de Koz en su época, y sobre todo la cantidad de cosas, porque cuando empezó a leer, tú ya lo has dicho, sumo sacerdote del dios Petaj en Memphis, mago, arquitecto, el primer arqueólogo de la historia, además protagonista de muchos cuentos y de muchas fábulas mágicas de aquel momento, de todos los hijos que tuvo Ramsés II, y parece que tuvo más de 48 hijos y más de 53 hijas, este es el más famoso, con lo cual ya de por sí yo creo que le da un carácter prodigioso de que haya pasado a la posteridad y como tú decías, casi casi en el límite de que hubiera sido divinizado, pero bueno, yo creo que a raíz de esta novela que acabas de publicar, yo creo que ya ha divinizado está porque la has rescatado del olvido. Y además con nombres de oro, con el nombre de oro que se merece por la cantidad de acontecimientos y de eventos en los que él estuvo implicado.
Jesús Callejo
Sí, porque fíjate, es un personaje muy desconocido, pero está muy presente. Estéticamente también es muy atractivo, las esculturas que han llegado de él, con ese porte magnífico, con esa coleta en el lado derecho, tanto por ser príncipe como estar vinculado a una divinidad, a Imhotep, y que marca un poco la estética de un periodo, yo creo, de los más gloriosos de la historia de Egipto, que es el reinado de Ramsés II, que lleva casi todo ese siglo XIII antes de Cristo, y en el que nos vamos a sumergir a continuación. Jesús, como siempre, tenemos aquí preparado el teclado de nuestra máquina del tiempo. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Nacho Ares
Atentos a esta fecha. En el año 30 del reinado de Racés II, o sea, en el 1249 antes de Cristo.
Cadena SER Announcer
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Jesús Callejo
Ahí está Ramsés lanzando flechas a los cuatro puntos cardinales, marcándonos un poco el. La extensión de su imperio, habría que decir, porque gobernabas no solamente sobre Egipto, sino sobre muchos lugares de la franja sirio palestina. Estamos, por lo que veo, las ropas que llevan la gente que hay alrededor, en la fiesta SED, el Hep Set, la fiesta de renovación.
Nacho Ares
Estamos en Pirrancés. Primero hay que ubicarlo y luego, efectivamente, en esta ceremonia que se celebraba aproximadamente siempre en ese año 30, no todos los faraones llegaban al año 30, algunos.
Jesús Callejo
Hacían trampas y los celebraban antes, bastante.
Nacho Ares
Antes, por si acaso. Mira tú, tan camo, no le dio tiempo. Pero en este caso, cuando se hacía ese año 30 del reinado de un faraón, se hacía esta gran fiesta que ahora nos vas a comentar un poco, porque eres nuestro guía de excepción, nuestro guía privilegiado, y en el fondo lo que se buscaba era recobrar fuerzas para que siguiera gobernando Egipto, impartiendo el orden y la justicia, porque evidentemente todos los símbolos y todos los dioses, de una forma o de otra, estaban presentes en esta ceremonia.
Jesús Callejo
Sí, fíjate, es una prueba que combina elementos religiosos, elementos sacralizados, con el deporte, que podríamos pensar. Qué curioso, pues sí el faraón tenía que hacer una carrera alrededor de un patio. Lo vemos en varias representaciones. Imaginamos que también a medida que el faraón fuera siendo tan anciano, Amenofis III, por ejemplo, reinó casi 40 años, se hizo cuatro fiestas hep se la primera creo que era en el año 30, y luego ya hizo un poco de trampa haciendo otras tres para renovar. La idea era eso, renovar la fuerza y que los dioses se confirmaran que era merecedor de estar en el trono de Egipto. Y una de esas pruebas, como decía ahora, es una prueba física en la que tenía que dar una carrera alrededor de un patio. La gente que haya visitado, por ejemplo, el patio que hay en la pirámide escalonada de Zor, es un patio gigantesco. Ese patio era utilizado para la fiesta Jeb Set. Para la fiesta Set. Y hay como en el extremo, muy pegado a la cara sur de la pirámide, en el extremo norte de este patio, hay como dos medias lunas de piedra, faltaría una, que eran los puntos por donde tenía que dar la vuelta el faraón en esa carrera. Hay algunas representaciones donde está dibujado y podemos identificar estos espacios con esa carrera. Y claro, era una forma de demostrar que físicamente merecía seguir en el poder, físicamente, sobre todo por mostrar la energía que tenía que tener un monarca, un rey sobre todo, para en el campo de batalla y destrozar a los enemigos. No se podría entender la presencia de un faraón endeble. Y además, Ramsés II siempre se caracterizó por esas victorias. Recordemos la batalla de Cades en el año 1279 contra los hititas, y que firmó luego la paz 15 años después. Mucha gente piensa que fue al año siguiente, a los meses. No, no, firmó la paz con los hititas 15 años después de la batalla de Cades, que es bastante curioso. Pero mira, fue lo suficientemente inteligente, yo siempre lo digo. Ya podrían aprender muchos políticos de ahora para sentarse sobre la mesa y hablar y llegar a un acuerdo.
Nacho Ares
De hecho está considerado el primer tratado de la paz de la historia, por lo menos de los que tenemos constancia epigráfica. A lo mejor hubo alguno anterior. Y es lo que tú dices, hubo muchos dimes y diretes, incluso hasta distintas bodas reales, precisamente para conciliar los distintos puntos. Y por cierto, no fue una victoria ni de los hititas ni de los egipcios. Parece que al final quedó en tablas, muertos por un lado, muertos por otro, pero llegaron a un entendimiento con este primer tratado de paz, que por cierto, creo que también el príncipe Khan Quasset estuvo en algunas de estas cuestiones bélicas. Estuvo en Nubia, estuvo también en Tunib, en Siria, y no sé si también estuvo en Kadesh.
Jesús Callejo
Sí, sí, él participó en los primeros años del reinado de Ramsés II. Él participó en algunas de estas batallas. Seguramente estuviera en Kadesh. Sabemos que estuvo en Siria, en la toma de la ciudad de Dapur. Hay algunos relieves en el Rameseum donde aparece él, precisamente, aparecen especificados quiénes eran los príncipes que acompañaban al padre, al rey, y entre ellos Estánwasset. Lo que sucede es que parece que no le gustaba lo bélico.
Nacho Ares
No le gustaba por los sacerdocios, por lo del sacerdote de Petaj, como hemos comentado.
Jesús Callejo
Sí, no le gustaba nada la guerra. Y eso es lo que hizo que cambiara un poco las tornas de su destino. Y se metió al sacerdocio del dios Ptah, este dios creador cosmogónico de la ciudad de Menfis, el esposo de la diosa leona Sekhmet. Y así ha llegado hasta nosotros. Pero sí que hay constancia, como decía, de todo ese apartado más belicoso en sus primeros años, con apenas veinte, veinticinco años, en las batallas que llevaba a cabo su padre. Estaba pensando ahora, no pudo estar en la batalla de Cades, porque él, claro, era muy crío. Él era muy crío, pero a lo mejor, a lo mejor, pues incluso pensad que con 15 años ya una persona.
Nacho Ares
Maduraba muy pronto en aquella época.
Jesús Callejo
Ramsés II asciende al trono con apenas veinte años, veintipocos años, y ya estaba dándole ahí al carromato cuando ascendió al.
Nacho Ares
Trono con diez y con diez, pero con la regencia. Y luego ya cuando él empieza a ser vestido como tal, como faraón, ahí vivían muy poco. Es verdad que Rasé II y su padre, Seti I, no es un ejemplo precisamente de poca duración, es un ejemplo de longevidad, porque llegaron a los 90 años.
Documentary Narrator
La estrategia militar egipcia casi les había hecho perder la batalla. Miles de soldados se habían separado a lo largo de kilómetros de desierto. El faraón no había conseguido reunir a la totalidad de sus tropas, ni lanzar todo su poder militar contra los hititas. Pero las cosas habían resultado peores para Muwatali. Había llevado 40.000 soldados de infantería hitita a Kadesh, pero ninguno participó en la lucha. Tanto él como Ramsés habían librado una batalla completamente diferente a la que habían planeado. Ramsés, con un ejército tan pequeño, no podía mantener bajo su poder ese territorio sirio y volvió a Egipto. Acabó firmando un tratado de paz con los hititas. Más tarde se casó con dos princesas hititas. Eso trajo la paz y la prosperidad a la zona durante los siguientes 90 años.
Cadena SER Announcer
Creo que a partir de las inscripciones de la batalla de Kadesh podemos saber que Ramsés se apartó de la mitología. Dejó de ser un semidiós y se convirtió en un hombre asustado en un campo de batalla que logró salir de esa situación tan peligrosa.
Documentary Narrator
Si los hititas hubieran vencido, toda la zona de Palestina habría caído en su poder. Muchas partes de la Biblia están relacionadas con Egipto. No habríamos tenido nada de eso. Ni siquiera tendríamos la Biblia tal y como la conocemos. Puede que se hubiese escrito en hitita. Ramsés gobernó durante casi 70 años más, dándole a Egipto un período de estabilidad poco corriente. Durante su larga vida tuvo 200 mujeres, 96 hijos y 60 hijas. Continuó teniendo suerte. Durante su reino, el Nilo se desbordaba regularmente trayendo buenas cosechas. Pero en el 1274 a. C. Se ignoraba todo eso. Ramsés sabía que la batalla de Kadesh había supuesto un hito importante para hacer lo posible. El joven faraón se había ganado una gran reputación y había sabido proteger las fronteras de Egipto. No deseaba que su pueblo lo olvidara. Ordenó que en los muros de su templo, aquí en Luxor, en el Rameseum, se esculpieran escenas de la batalla. Actualmente, más de 3.000 años después, la gente llega de todo el mundo para leer aquí la historia de Ramsés y la batalla de Kadesh.
Jesús Callejo
Escuchábamos un fragmento de un documental de televisión Grandes batallas de la historia, donde se hablaba precisamente de esos detalles de la batalla de Kadesh, una de las más importantes en el mundo antiguo. Sobre todo por la conclusión a lo que decíamos antes, a la que llevó ese tratado de paz años después con los hititas. Una gran cultura, una gran civilización asentada en lo que hoy es Turquía, en la zona sureste de Turquía, y que marca un poco el antes y el después, casi la historia del ser humano con esos tratados de paz tan importantes. Pero decíamos antes, Jesús, que a Hamwasset, esto de la guerra, como que no le iba, que él prefería ser sacerdote. Y por eso se focalizó todo su trabajo en torno a la ciudad de Menfis.
Nacho Ares
Un tío listo, evidentemente. Gran erudito. Tenía una inteligencia por encima de la media y con un gran talento administrativo. Y tu novela La sombra de Atón, justo empiezas en Menfis, en Mendefer, esta localidad, esta ciudad al sur del Cairo, y se empiezan un poco a valorar otros elementos en la biografía de Hanwasse muy interesantes, porque no desveló nada cuando decimos que el joven sacerdote Amose, el secretario de este príncipe, es el que descubre un trozo de papiro. Ese trozo de papiro parece que hay una fórmula de envenenamiento al dios APIs y al toro que se ha muerto de una forma sospechosa. Es verdad que 15 años antes había muerto otro y 5 años antes también otro, pero todo indica de que hay una especie de conjura, y esa conjura es muy llamativa porque se implica en esa conspiración a los seguidores del dios Atón, es decir, ese dios monoteísta, ese dios en el que creyó en su momento Akenatón y que por cierto fue fruto de la damnatio memoræa, algo que también mencionas en tu novela, los que fueron borrados de la historia eliminando su cartucho, igual que pasó también con Hasem Su. Entonces, aquí es un poco donde va mi pregunta. Hawassett estaba claro que le interesó muchísimo el sacerdocio y por lo tanto el culto a Ra, el culto al dios Sol. Entonces en esa época había esa disidencia, ¿Había todavía esos partidarios donde buscaban más el monoteísmo que el politeísmo?
Jesús Callejo
A ver, fíjate, no desconocemos, bueno, mejor dicho, no sabemos, desconocemos cuál es la causa por la que existe esa persecución tan voraz de Amenofis IV Akenatón. Podríamos pensar, bueno, si, el faraón hereje y tal y cual, pero es que la persecución y el borrado de los relieves no es inmediatamente después, es casi 50 años después, en época ramésida, con Seti I y sobre todo con su hijo Ramsés II. ¿Cuál es la razón? Pues no lo sabemos, no tenemos ni idea de cuál es la razón. ¿Podemos intuirla? Pues eso, que entenderían a Akenatón. Ya sabes que para no mencionarlo, porque en el momento en que tú dices el nombre de Akenatón, le estás haciendo revivir en los documentos de la época. Akenatón se le llama el gran perverso, que es una especie de apelativo de mote que se utiliza en muchísimos textos egipcios. Cuando se habla, por ejemplo, Del asesinato de Ramsés III, tiempo después hay un juicio contra algunos de los príncipes y no se da el nombre del príncipe que es acusado, se le llama con un mote. Entonces, claro, porque si tú das el nombre verdadero, le estás haciendo revivir, pero le pones fulanito, menganito y así, ¿No? Y se tipifica que no es su nombre el nomote, y dice que no es su nombre. Entonces, esta damnatio memoria que surge en la época de Ramsés II, no sabemos cuál es la razón. Seguramente hay que pensar que en este momento es cuando el clero de Amón revivió de una forma intensa el mismo poder que había tenido hasta poco antes del reinado de Akenatón, y que quizás le comieron la oreja a Ramsés II para que olvidara y aniquilara. Lo vemos precisamente en la lista real de Abidos, que tú conoces muy bien, el templo de Seti I, donde aparece el padre con el hijo, Seti I con Ramsés II, y la lista de reyes desde el primer faraón Menes, hasta el último Seti I. Aparece Ramsés II siendo niño. Hay un vacío en esa lista real y aparece mencionado Amenofis III, falta Akenatón, falta Smekare, falta Tutankamón, falta Ai, y vuelven con Horenheb. Y claro, ese vacío, añadiendo también el que hay poco antes, que pasan por encima a la reina Hatshepsut, también otra perseguida, es lo que nos hace plantear interrogantes. ¿Cuál es la razón final por la que Ramsés II persiguió, no al disco solar de Atón, porque el disco solar no fue borrado nunca de las inscripciones, pero sí el nombre de Akenatón? Eso también hay que diferenciarlo y es un poco también lo que cuento en la. En la novela. Hay que separar un poco la persecución, la damnatio memoria del faraón, de lo que es el culto al disco solar de Atón.
Nacho Ares
Interesantísimo, porque evidentemente metes dentro de esa fórmula, dentro de todas estas ecuaciones donde el misterio es un poco el denominador común, metes a esos dioses que todavía parecía que eran, o los que lo habían practicado en su culto eran herejes, pero que sin embargo se mantenía muy vivo. Y dentro de las muchas funciones que tenía este príncipe arqueólogo, Jan Wasse, era ni más ni menos que supervisar los distintos templos que se habían heredado y por lo tanto reconstruirlos. Y una de las labores importantes, muy relacionadas con este toro APIs, que da pie a que se empiece una investigación, es que él es uno de los creadores del, para mí uno de los complejos más misteriosos que existen en Egipto, que es el Serapeu de Saqqara, con esas catacumbas donde fueron enterrados los distintos sagrados toros APIs tras su muerte. Cuéntanos un poco, porque claro, el que se produzca este acontecimiento trágico con la muerte del toro APIs, que se encuentre esta fórmula de envenenamiento, todo eso supuso como una especie de señal al augurio de que algo malo iba a ocurrir, que estaban viviendo tiempos convulsos, qué ocurría cuando moría un toro y cómo se buscaba otro para que también fuera sagrado y como luego se le enterraba en este Serapeo con estas tumbas tan gigantes, que algunos han dicho que más que de toros eran de gigantes. Claro, de gigantes humanoides.
Jesús Callejo
De gigantes. Sí. Conservamos un par de papiros de época tardía en donde se habla del proceso, se conservan en Viena del proceso de enterramiento y de búsqueda de del toro. Heródoto también nos llama la atención sobre eso y fíjate, hay un detalle, ahora explicaré algunos detalles, pero hay un detalle, yo creo que es magnífico. Los egipcios no creían en la reencarnación, ellos cuando morían, bueno, pues iban a ese más allá, el mundo del Amduat, el mundo de Osiris, como se quiera llamar. Sin embargo el toro APIs sí que se reencarnaba, es como rara abyss en el mundo de las creencias de los antiguos egipcios. Era la reencarnación de la divinidad de ese toro poderoso que era el símbolo de la fuerza, de la fertilidad, de todos los elementos que en todas las culturas del Mediterráneo han centrado en el toro. Hamugaset tiene la brillante idea de hacer enterramientos de los toros APIs en galerías subterráneas, que hoy es el Serapeum. La parte que se visita es la parte de época persa y helenística, grecorromana, pero están los enterramientos de la época de Jamgoset, que es una galería que hay, que hay al lado, que está conectada por una puerta metálica, lo que pasa que no está en buen estado y no se visita, que es la que comenzó Hambraset, en donde están esos mismos sarcófagos gigantescos donde han aparecido restos de los bóvidos, donde había restos también de las estelas, donde se hablaba un poco de este tipo de ceremonias y de donaciones y devociones que se hacían al toro APIs, que como decía ahora, en el momento de morir, los sacerdotes de Menfis buscaban por todo Egipto un nuevo toro. ¿Y cómo lo hacían? Pues tenía que tener el ternerito recién nacido, una serie de marcas determinadas, una marca en la frente, una especie de escarabajo, en una mancha negra en la lengua, una especie de halcón extendido, una mancha blanca en el lomo, y los pelos de la cola tenían que ser mitad blancos y mitad negros. Esto nos lo cuenta Heródoto y otras fuentes, y enseguida daban con uno, daban con la reencarnación de este toro APIs. Pero fíjate, no solamente se sacralizaba ese toro y vivía como un dios, nunca mejor dicho, vivía como dios, habría que decirlo así, sino que su madre, la vaca, era considerada Isis, una reencarnación de la diosa Isis, y también recibió un enterramiento particular ahí cerca del Serapeum. Bueno, pues la gente, como decías antes, Jesús se descoloca cuando entra en el Serapeum y ve esos sarcófagos de piedra de 60 toneladas, cómo los llevaban hasta ahí, es alucinante. Yo lo explico más o menos un poco, describo uno de los enterramientos en la novela, en La sombra de Atón, pero claro, era un trabajo, El toro vivía 20 años, pues el sarcófago fácilmente tardarían cinco, seis, siete años en hacerlo. Es que no había ninguna prisa, porque era la tumba de un dios, es la única tumba de un dios que conservamos, eso tenemos que tenerlo muy presente.
Nacho Ares
Y además esto se relaciona con, para mí, un episodio fascinante dentro de la vida de este príncipe, de este hijo de Racés II, y es su momia. Oficialmente parece que se descubre en 1851 por August Mariette, parece que dentro del serapeo de sa cara, haciendo lo que lo que hizo, poniendo explosivos a lo bestia en aquella época. Y una de esas tumbas que encuentra Mariette, pues considera, es la del príncipe, la del príncipe San Jose. Pero actualmente, y eso es un poco lo que me gustaría que nos comentaras, parece que los investigadores creen que no se trata de restos humanos, sino más bien de los del toro APIs, moldeados en forma humana para asemejar al príncipe. Cuéntanos esto, porque la verdad que esta obra de corte y confección en aquella época, a mí me llama mucho la atención.
Jesús Callejo
Sí, fíjate, como bien dices, Auguste Mariette, cuando descubrió el Sarapeum, a comienzos de la década de 1850, utiliza la pólvora para acceder de los enterramientos mayores a los menores. Había un muro de piedra y utilizará pólvora para derribar. Y ahí, en esa estructura, aparece una momia. Una momia con una máscara de oro que hoy se puede ver en el Museo de Louvre en París. Los textos que hay alrededor parecen indicar que sea la momia del faraón, perdón, del príncipe Jamoiset. Pero claro, en aquella época no se pudieron analizar los restos porque no había medios quizás para ello. Y tiempo después se descubre que no, que es una especie de muñeco hecho con restos de bóvido, de algún toro APIs, seguramente dando la forma de un cuerpo humano que era identificado con Hamwasse. No es una divinización del propio Hamwasset, pero si se utilizan trozos de un toro sagrado para realizar la momia de una momia que recree la figura de Hamoset. A mí me parece un detalle bastante sintomático de la devoción que se le tenía en aquella época, porque es uno de los grandes misterios que hay alrededor de la figura de Amboiset. ¿Dónde está su tumba? Seguramente esté en Saqqara y no lo sepamos. Si te aparece Jesús. Vamos a escuchar un pequeño fragmento.
Nacho Ares
De.
Jesús Callejo
Un documental de televisión titulado Ramsés II y las tumbas olvidadas de sus hijos, en donde se habla precisamente un poco de este misterio que hay alrededor de la figura de Jamwasset y su tumba.
Documentary Narrator 2
De la mayoría de faraones del antiguo Egipto se desconoce quienes formaron parte de la familia real. De Rameses II, en cambio, conocemos los nombres de muchas de sus esposas y también de muchos de sus hijos e hijas, más de dos docenas de cada sexo. Rameses II fue sin duda un personaje singular por el hecho de que ningún otro faraón, antes o después de él, prestó tanta atención a sus hijos.
Documentary Narrator
A pesar de ese reconocimiento público tan poco habitual por parte de su padre, sabemos muy poco de la vida de esos hijos. Ser heredero del trono de Rameses II tuvo que ser bastante frustrante, ya que este Faraón gobernó durante 67 años y sobrevivió a cinco de sus sucesores. El primero fue Amón Jerje Peshef, que murió en el año 40 del reinado de su padre. Si Rameses hubiera sido el faraón del Éxodo, Amón Jerjepeshef habría sido el primer hijo varón fallecido cuando Dios envió las siete plagas contra Egipto. Pero esta historia ofrece algunas dudas y es difícil de confirmar. Del resto de príncipes hijos de Rameses conocemos pocos detalles. El cuarto hijo, Jamuase, fue muy admirado y tal vez el favorito de su padre. Fue un sacerdote importante y supervisó la construcción de los principales proyectos de Rameses. Murió en el año 50 del reinado de Rameses. Mineptá fue el 13º hijo de Rameses y sabemos poco sobre él hasta que fue designado general del ejército en el cuadragésimo año de reinado de Rameses. Probablemente gobernó en la sombra durante la última década de la vida de su padre, incluso en su época senil. Rameses era alto para ser egipcio, medía 1 metro 72 centímetros. En los últimos años de su vida se vio afectado por una artritis y una desviación de la columna y como la mayoría de sus compatriotas, padecía problemas dentales. Tenía una constitución delicada, una nariz aguileña y afilada y unas orejas grandes y agujereadas. Era un poco vanidoso ya que a una edad avanzada aún se tenía el pelo de una tonalidad rojiza. Hasta el final de su vida, Rameses II no dejó de ser Rameses el Grande, activo, enérgico y una gran presencia en la vida de su nación. Pero hasta a un dios viviente le llega su fin.
Jesús Callejo
Jesús Jamwasset está repleto de misterios y quizás por eso es uno de los personajes más enigmáticos de la historia.
Nacho Ares
Desde luego me llama mucho la atención, gracias por descubrírmelo porque no le tenía yo entre mis personajes favoritos. Ahora sí. Y dentro de las muchas cosas que estamos descubriendo gracias a lo que estás contando y por supuesto gracias a tu novela, es que también era experto en magia. De hecho hay muchos de los relatos de aquella época donde a él se le atribuyen distintos artilugios o distintos rituales, incluso el intento de conseguir el libro de conjuros escrito por el dios Th o también que fue al inframundo para descubrir esos secretos. Cuéntanos un poco toda esa otra faceta más o menos esotérica, más o menos iniciática al que se atribuya este príncipe.
Jesús Callejo
Pues sí, Hambraset, como decía antes, no fue divinizado pero sí se le hizo protagonista de un montón de relatos en donde se le hace conocedor y gran sabio. En aquella época la magia era una herramienta que utilizaban no solamente los seres humanos sino también los dioses. Era una herramienta muy poderosa. Conocer la estructura interna de la casa del palacio, del templo, de la tumba de Zod. Era como conocerlo todo. Recuerda Jesús el papiro Westcar, en donde es un papiro mágico, en donde Keops hace a su príncipe Horjedev, llamar a Jedi, porque él es conocedor del número secreto de habitaciones que tenía el santuario de Zod. Esto era algo como el no va más. Y era algo, un conocimiento que debía de estar en los rollos de papiro, en las bibliotecas de los templos, y sobre todo de Menfis. Y se decía que Jamuasset lo conocía. Por eso se le hizo protagonista de algunas historias que son bastante prodigiosas. Y hay algunas de ellas incluso, que han inspirado incluso los vacíos que hay en la vida de Jesús de Nazaret. La vida de Jesús es muy conocida por los evangelistas, los apóstoles, desde que empieza a predicar y hace esa aglomeración de 12 seguidores, los apóstoles. Pero todo lo que hay antes de él, no se sabe nada. Y de ahí que se hayan utilizado leyendas y tradiciones anteriores. Para reconstruir esa biografía, esa parte de la biografía de Jesús. Y algunas de ellas vienen de la biografía de Jamwasset, esa biografía mítica. Hay un papiro que se conserva, que es época grecorromana, que se conserva en el Museo Británico, en donde se cuenta la historia de Jaboiset y Si, Osiris. Entonces se cuenta que este niño, que se puede identificar con Hanwassett, iba con sus padres. Visitan el templo de Menfis y el niño se pierde. Tenía 12 años, lo especifica claramente.
Nacho Ares
La misma edad que se atribuye a.
Jesús Callejo
Cristo cuando se pierde en el templo. Y que nos cuenta el Evangelio de Lucas. Pero ahí no queda todo, es que lo encuentran. ¿Y cómo lo encuentran? Hablando elocuentemente con los sacerdotes del templo, reflexionando sobre los textos sagrados de aquel lugar. Es decir, esa misma parte biográfica de Jesús ya se utilizaba antes. No sabemos si se utilizaba antes con otros personajes, con otros sabios, porque no hay documentos, no hay paralelos, pero sí por lo menos con la figura de Jamwassett, lo que lo convierte en un personaje extraordinario.
Nacho Ares
Qué maravilla. Sí, porque al final ya sabíamos que había muchas concomitancias y muchos paralelismos con historias del antiguo Egipto, con la nueva iconografía que el cristianismo del siglo IV empieza a imperar. Pero yo no conocía también esta similitud. No tenemos que buscar a dioses, sino que tenemos que buscar a personas de carne y hueso, como Han Was. Y un poco por terminar, porque ya estamos un poco al final de este cronovisor, tú lo mencionabas al principio, se le considera el primer arqueólogo, más bien el primer egiptólogo de la historia, porque en Saqqara es donde inspeccionó muchísimos de esos monumentos antiguos, donde quedó desolado al ver el estado de abandono en el que se encontraban, y algunos de esos edificios tenían más de mil años y él hace un programa muy ambicioso de limpieza, de restauración de esos monumentos. Cuéntanos un poco esa faceta por la cual también debe ser considerado y que pase a la posteridad.
Jesús Callejo
Pues sí, se le considera el primer egiptólogo de la historia, por lo que decía antes de tener esa sensibilidad, inquietud de restaurar monumentos antiguos, lo cuento también en La sombra de Atón, en la novela, ese sentimiento que él tenía de salvar la memoria de los ancestros y reconocer que gracias a ellos, su padre y él y su familia estaban donde estaban. No hay que olvidar nunca nuestro pasado. Y él veía como gobernador de Menfis, que muchos monumentos, la Gran Pirámide, las tres pirámides, Keops, Kefren y Micerinos, estaban en mal estado. La pirámide de Zoser, la pirámide de Unas, muchas tumbas de las necrópolis, tanto de Saqqara como de Giza, con el paso del tiempo han ido apareciendo una serie de textos de huellas. Uno de los más conocidos es la pirámide de Unas. Por ejemplo, en la cara sur hay un texto en jeroglífico grande donde se dice que en época de Ramsés II el Príncipe Jamwasset restauró, reconstruyó este monumento que estaba en muy mal estado. En la entrada de la pirámide Micerinos, sobre el granito, a la izquierda de la puerta, hay una inscripción también que está en mal estado, pero seguramente sea de él, porque se habla también de esa rehabilitación y de ese momento del reinado seguramente también de Ramsés II. Hay algunas estatuas, por ejemplo, del príncipe Kawab, que era uno de los hijos de Teops, donde Jaboiseta añadió una inscripción en la estatua diciendo que él había restaurado la tumba de este príncipe. Tenemos que intuir también que se hizo la restauración de la tumba del príncipe debido a restaurar también la Gran Pirámide. Y ahí es donde entra también que muchas veces se habla de ese pozo de al mamún del siglo IX. Pues a lo mejor, a lo mejor ese pozo no era de Al Mamún, a lo mejor ese pozo es de época de Hamwasset, que lo cerró. Lo cerró. Bueno, no es que fuera de época de Hamaset, sino que sea de época faraónica, y él se encargó de cerrarlo para que nadie pudiera entrar a robar en la pirámide. Para mí es una de las facetas más interesantes que tiene el príncipe Amwassed, porque lo convierte en todo un referente. Siempre tendemos a idealizar a la gente con la que trabajamos, en este caso con la que yo me he relacionado más para escribir la novela, pero a mí me parece un personaje alucinante, alucinante. Y todo un detective, como ya lo planteo en La sombra de Atón, que seguro que te va a sorprender. Es una especie de Hércules Cuabo, ya verás.
Nacho Ares
Primer detective de la historia. También, también. Y era poco lo que sabíamos. Imaginaros. Yo creo que el que no lea La sombra de Atón está ya fuera de onda, porque es la mejor forma de conocer ese apasionante periodo de Egipto. Y qué mejor que de la mano de Nacho Ares, mi querido Nacho Tep, que un cronovisor soberbio, como no podría ser menos. Y no me queda más remedio que despedirte como se despedirían a la vieja usanza los egipcios. Yo no sé cómo se diría en jeroglífico, pero por lo menos el que tengas un buen día, más o menos sería la traducción correcta.
Jesús Callejo
Pues sí, que tengas un buen día y que el sol esté contigo, que es un poco lo que decían los antiguos egipcios. Hemos estado hablando precisamente de la figura de Jan Boiset, que es el protagonista de mi nueva novela, La sombra de Atón. Hay mucha gente que me ha preguntado ¿Vas a estar en la Feria del Libro de Madrid? ¿Vas a firmar? Pues sí, bueno, aparte que en nachoares. Com, en mi web, están todas las firmas y todas las charlas que voy a dar por la geografía española en estas semanas y próximos meses. Lo tengo aquí anotado. El domingo día 2 de junio estaré a las 5 de la tarde en la caseta 74 de Áurea Libros. El domingo 9 en la caseta 83 a las 7 de la tarde, es de Nocturna, una librería también. Y el viernes 14 en la caseta de la Librería Le, a las 5 de la tarde, que es la 186. Así que todos los que queráis pasaros por allí para que os firme La sombra de Otón o cualquiera de mis otros trabajos. Toma cuñita, ¿Verdad? Ahí, Jesús. Pues ahí lo dejamos caer y Como decimos siempre, Jesús, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Nacho Ares
En este caso, muchísimas gracias a ti. Y antes de terminar, solo quería hacer dos pequeños apuntes, pero que la novela está dedicada a un común y querido amigo que es franrequena. Segundo, que la cantidad de notas a pie de página hace un libro que sea increíble por la cantidad de documentación. Si alguien tenía dudas, está todo basado en multitud de datos históricos y corroborados. Y tercero, que si alguien le gustó La tumba pertinente y La hija del Sol con las sombras de Atón, va a alucinar. Un abrazo, querido amigo.
Jesús Callejo
Un abrazo. Muchas gracias.
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Podcast: SER Historia
Host: Nacho Ares
Co-host/Guest: Jesús Callejo
Date: May 26, 2024
Theme: Redescubriendo la fascinante figura de Khamwaset, el mítico príncipe egipcio conocido como mago, sacerdote, restaurador de monumentos y considerado por muchos como el primer "egiptólogo".
Este episodio de “SER Historia” viaja al Antiguo Egipto para sumergirse en la vida y el legado de Khamwaset (o Jamwasset), el cuarto hijo de Ramsés II. Jesús Callejo y Nacho Ares exploran con viveza y pasión los aspectos históricos, religiosos, arqueológicos y legendarios de este carismático personaje, destacando su papel pionero en la restauración de monumentos, su implicación en la administración religiosa y sus leyendas como mago. La conversación enlaza episodios históricos reales, anécdotas literarias (vinculadas a la novela “La sombra de Atón”) y misterios aún vigentes en torno a su figura.
(00:26-02:46)
Perfil del personaje:
Jesús Callejo:
“…no llegó a ser divinizado, como sucedió con Imhotep, pero las referencias y el recuerdo que hubo de este hombre, al que se le considera hoy como el primer egiptólogo de la historia… lo ha convertido en un gran personaje de la historia y al mismo tiempo muy desconocido.” (00:26)
Relevancia histórica:
(03:34-07:52)
Contextualización:
Nacho Ares:
“Cuando se hacía ese año 30 del reinado de un faraón, se hacía esta gran fiesta... recobrar fuerzas para que siguiera gobernando Egipto, impartiendo el orden y la justicia…” (04:54)
Significado de la ceremonia:
Ramsés II como referente militar:
(08:28-13:50)
Juventud militar:
Transición al sacerdocio:
Citas destacadas:
“No le gustaba nada la guerra. Y eso es lo que hizo que cambiara un poco las tornas de su destino. Y se metió al sacerdocio del dios Ptah…” (09:06)
(13:50-18:37)
Trama literaria (novela "La sombra de Atón"):
Damnatio memoriae:
Jesús Callejo:
“…la damnatio memoria que surge en la época de Ramsés II, no sabemos cuál es la razón. Seguramente hay que pensar que en este momento es cuando el clero de Amón revivió de una forma intensa el mismo poder… y que quizás le comieron la oreja a Ramsés II para que olvidara y aniquilara.” (15:15)
(18:37-24:13)
Labor como restaurador y supervisor:
Detalles sobre el culto al toro Apis:
Nacho Ares (sobre los sarcófagos):
“…esos sarcófagos de piedra de 60 toneladas, cómo los llevaban hasta ahí, es alucinante.” (22:38)
(24:13-26:03)
Descubrimiento por Auguste Mariette (1851):
Aclaración posterior:
Jesús Callejo:
“…no es una divinización del propio Hamwasset, pero sí se utilizan trozos de un toro sagrado para realizar la momia que recree la figura de Hamoset. A mí me parece un detalle bastante sintomático de la devoción…” (24:13)
(28:32-29:23)
Reconocimiento en vida y en la posteridad:
Faceta de mago:
Influencias legendarias:
Jesús Callejo:
“En aquella época la magia era una herramienta que utilizaban no solamente los seres humanos sino también los dioses.” (29:23)
“…hay un papiro que se conserva… en el Museo Británico, en donde se cuenta la historia de Jaboiset y Si Osiris… tenía 12 años, lo especifica claramente.” (30:44)
(32:06-35:35)
Primer “egiptólogo” de la historia:
Jesús Callejo:
“Se le considera el primer egiptólogo de la historia, por lo que decía antes de tener esa sensibilidad, inquietud de restaurar monumentos antiguos…” (32:56)
Hipótesis de restauraciones y sellados de entradas en monumentos famosos como la Gran Pirámide
Khamwaset como “detective” y pionero:
Sobre el tratado de paz de Kadesh:
“De hecho está considerado el primer tratado de la paz de la historia, por lo menos de los que tenemos constancia epigráfica.”
—Nacho Ares (07:52)
Sobre la damnatio memoriae:
“Cuando se habla, por ejemplo, del asesinato de Ramsés III, tiempo después hay un juicio… y no se da el nombre… porque si tú das el nombre verdadero, le estás haciendo revivir.”
—Jesús Callejo (15:15)
Sobre la restauración arqueológica:
“En la cara sur [de la pirámide de Unas] hay un texto en jeroglífico grande donde se dice que en época de Ramsés II el Príncipe Jamwasset restauró, reconstruyó este monumento que estaba en muy mal estado.”
—Jesús Callejo (33:30)
Paralelismo legendario con Jesús:
“Hay un papiro… donde se cuenta la historia de Jaboiset… tenía 12 años… lo encuentran hablando elocuentemente con los sacerdotes del templo, reflexionando sobre los textos sagrados…”
—Jesús Callejo (30:45)
| Timestamp | Tema/Fragmento | |-----------|--------------------------------------------------| | 00:26 | Presentación de Khamwaset | | 03:34 | Fiesta Hep Set, contexto de reinado y época | | 07:52 | Tratado de Kadesh, papel de Khamwaset | | 13:50 | Transición de lo bélico al sacerdocio | | 15:15 | Damnatio memoriae y persecución a Akenatón | | 19:57 | El Serapeum y el culto al toro Apis | | 24:13 | El misterio de la momia de Khamwaset | | 29:23 | Faceta mágica y paralelos legendarios | | 32:56 | Khamwaset como egiptólogo y restaurador |
“Khamwaset, mago, sacerdote y egiptólogo”, brilla en este “Cronovisor” por la capacidad de los conductores para entretejer historia, misterio y pasión egiptológica. El episodio revela a Khamwaset no solo como un personaje fascinante del pasado, sino como una figura universal: pionero del patrimonio, hombre de ciencia, mago de la antigüedad y protagonista de leyendas que aún conectan con nosotros. La conversación y la novela recomendada (“La sombra de Atón”) invitan a descubrir este apasionante periodo del Egipto faraónico y a mirar de nuevo hacia sus enigmas con asombro y admiración.