Transcript
Nacho Ares (0:02)
Ser Podcast Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido de nuevo a ser historia.
Jesús Callejo (0:09)
¿Qué tal, Nacho? Bien hallado. Qué año nos espera de emociones históricas. Y bueno, y esta de hoy no le va a la zaga porque habría que gritar como buenos guerreros, Yo soy también Espartaco.
Nacho Ares (0:23)
Sí, sí. Ese momento final de la película, escuchábamos ahora al comienzo un fragmento, una película del año 60, creo que es de Stanley Kubrick, protagonizada por Kirk Douglas. Y esa frase final de ¿Quién es Espartaco? Yo, yo soy Espartaco. Yo soy Espartaco.
Jesús Callejo (0:44)
Todos como fuente Juna, Todos son totalmente la frase que nunca pronunció Espartaco. Pero qué bonito.
Nacho Ares (0:53)
Porque fíjate, este tipo de momentos históricos que luego quedan ahí en el imaginario colectivo, bueno, no son reales, pero. Pero sí que proyectan muy bien el sentimiento que quería ofrecer ese personaje. Espartaco lo vemos en la película y las fuentes, pues quizás un idealista, un poco cabra loca en algunas cosas, violento, hay que verlo en el contexto de la época. Pero lo único que buscaban era libertad.
Jesús Callejo (1:22)
Exactamente, por eso se ha convertido en un símbolo de rebeldía, de libertad, hasta el punto que incluso, incluso equipos de fútbol como el Esparta de Moscú, viene de ahí, viene el nombre de Espartaco, a diferencia de otros equipos, yo que sé, pues como el Esparta de Praga, que sí que vendría de Esparta, como la ciudad griega, pero el Esparta de Moscú viene de ahí. En la época soviética, cuando pusieron nombres, dijeron qué bien, que Espartaco representaba un símbolo de lucha, de resistencia, en fin, Y fue un poco el que los sindicatos y los trabajadores asumieron como algo muy suyo. Así que, como ves, Espartaco, el legado de Espartaco, o la sombra o el espíritu de Espartaco, pues llegó ni más ni menos que hasta la lejana Rusia, en aquel momento, la Unión Soviética.
Nacho Ares (2:09)
Fíjate, vamos a recorrer las turbulentas y azarosas vidas, en este caso de Espartaco. Vamos a estar en el siglo I de nuestra era. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión para viajar en el tiempo?
Jesús Callejo (2:28)
Pues mira la fecha. Es la primavera del año 73 a. C. Adelante, pasen.
Narrador (2:48)
Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Nacho Ares (2:55)
