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Narrator/Advertiser
No importa lo que te detenga, despierta tus sentidos con la fuerza del tigre y el poder de hierbas aromáticas legendarias. Tiger Bomb actúa rápido para calmar, revitalizar y restaurar. Siéntete mejor y vuelve a disfrutar la vida con Tiger Bomb.
Interviewer/Host
Jesús Callejo Una semana más. Bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Jesús Callejo
Pues aquí estoy, vestido con mis mejores galas en este país de los elfos, en el mundo del país borroso que tanto me gusta y que yo creo que nos hace sentirnos un poco más niños.
Interviewer/Host
Porque hoy juegas en casa. Se me cae el bolígrafo a veces cuando hablamos de Egipto. Es tu tema, Nacho. Es tu tema. No, Aquí hay que decir que el tema que vamos a abordar en este cronovisor, las hadas, es al que has dedicado quizás, no sé si el mayor tiempo de tu vida, pero has publicado mucho. Tienes esa trilogía de duendes, gnomos y hadas que hiciste con Carlos Canales, fantástica. Y tiene muchas ramificaciones, yo creo que en todas las tradiciones populares de todo el mundo, que es lo importante.
Jesús Callejo
Así es, sí. No es el tema que más le he dedicado, porque ya son muchos años los que llevo en todo esto, pero así fueron los temas que me impulsaron en esto que llamamos el mundo del misterio. Yo empecé con estos temas de mitología, de folclore en España, porque con Carlos Canales, cuando éramos los dos funcionarios del Ministerio de Trabajo, nos dimos cuenta de que era un tema poco desarrollado en España, que sí que había libros en Francia, en Inglaterra, donde se tocaban estos seres elementales, los espíritus de la naturaleza, y en España prácticamente se dejaba de lado. Entonces, ¿Por qué no hacemos algo con esta labor? Pero no una labor de un libro para niños, sino una labor antropológica de buscar las raíces de estas tradiciones, de estos cuentos, de estas leyendas. Y nos dimos cuenta de que era muchísimo lo que había. Es verdad que no había un libro compendio de toda España, había un libro sobre Cantabria, un libro sobre Asturias, un libro sobre el País Vasco, pero nada general, la labor en la que nos implicamos. Y en ese primer libro que escribí con Carlos Canales, que era el de duendes, nos empezamos a dar cuenta de que no podía ser un libro solo, sino que tendría que ser una trilogía. Por eso, uno dedicado a duendes y otro dedicamos a. No. Y otro específicamente a las hadas, como término genérico para definir a espíritus con aspecto femenino de la naturaleza. Y cuando digo de aspecto femenino, sabiendo que son seres proteicos, que pueden cambiar de forma y que pueden tener distintos aspectos, pero bueno, normalmente definidos como hadas y con los distintos nombres que reciben las hadas en distintas partes del mundo, solo en España, imagínate, por ejemplo, en Cantabria se las llama Anjanas, en Asturias se las llama Sanas, en Galicia se las llama Mouras, en Cataluña son Alojas o Donas, Daigua. Es decir, que en cada sitio luego van teniendo nombres diferentes, pero siempre asociados a distintos elementos de naturaleza, al agua, al aire, al fuego. Y dentro del agua no es lo mismo las del agua dulce que serían las ninfas, del agua salada que serían las clásicas sirenas. Entonces como ves, la cosa se iba haciendo mucho más compleja con distintas familias. Y eso es lo que me llamó mucho la atención, pensando de que efectivamente esta es una costumbre, una tradición y una creencia que se daba en todas las partes del mundo, que lo que cambiaban eran los nombres, pero sí la sensación de que eran criaturas que estaban en un estado intermedio entre los ángeles y los hombres, que de vez en cuando interactuaban con los seres humanos, que había como especie de grietas espacio temporales donde las podías ver y ahí entraban las leyendas, cada uno las describía de una forma distinta, pero siempre como protectoras de la naturaleza. Y entonces tirando, tirando del hilo, nos dimos cuenta de que en el fondo forma parte de las raíces de nuestro folclore, de nuestras tradiciones y que negar que este tipo de criaturas han existido en el pensamiento mágico y en el inconsciente colectivo sería un error, igual que pensar que todo lo que han visto en nuestros antepasados era totalmente cierto. Así que en ese mundo nos hemos movido.
Interviewer/Host
Recomendamos desde aquí esa trilogía de duendes, gnomos y hadas, escrita por Jesús Callejo y Carlos Canales, publicada por EDAF, la editorial EDAF, que yo tengo creo que las dos ediciones, la original firmada por vosotros, por ti, y luego esa edición especial que se hizo con una cajita, se hizo una edición especial y con
Jesús Callejo
un mapa y con un mapita también, donde se veían todo este tipo de criaturas, todas, me refiero, tanto hadas, gnomos
Interviewer/Host
como duendes y unas ilustraciones espectaculares. Iba a decir, es lo más bonito del libro, lo más llamativo del libro.
Jesús Callejo
No, no es verdad, es lo más bonito a nivel artístico, es cierto, porque estos lib no hubieran funcionado igual, que al final se han convertido no sólo en best sellers, sino un poco en libros de referencia. Yo me he visto ya citado en muchos libros posteriores, lo cual para mí es un orgullo y es un honor, porque fue una labor que luego ha servido para que otros hayan seguido esa senda y lógicamente para que se hayan quedado también como libros un poco ya casi escasos de información, porque se han ido descubriendo muchos más datos, pero alguien tenía que abrir la puerta, y esa puerta al final, Carlos Canales y yo la abrimos con bastante sufrimiento en cuanto a bibliografía buscada, pero yo creo que la labor haya quedado un poco para la posteridad.
Interviewer/Host
Desde luego que sí. Jesús Callejo, crononauta. Vamos a hablar de hadas en este cronovisor. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Jesús Callejo
La fecha es el 25 de diciembre de 1920.
Narrator/Advertiser
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Interviewer/Host
Jesús, por la fecha que has dado, tres años después de lo sucedido y la revista que tenemos delante de nosotros, yo creo que estamos haciendo referencia muy clara a las hadas de Göttingley.
Jesús Callejo
De Cottingley, exactamente. Son muy conocidas. Cuando se habla de las hadas, es normal y muy habitual, incluso yo en muchas charlas he puesto estas imágenes, estas fotografías, que dos niñas en aquel momento, bueno, una ya no tan niña, tenía 16 años, que era Elsie Wright, y su prima Frances Griffith, que en ese momento tenía nueve años, pues hicieron en Cottingley, en esta pequeña localidad del norte de Inglaterra, cerca de Bradford, en Yorkshire, y ellas, pues eso, medio jugando, medio divirtiéndose, dice que veían estas damitas del arroyo, como así las llamaban en Cottingley, las dieron una cámara fotográfica y en julio de 1917 sacaron las dos primeras fotografías. Pasó sin pena, negloria. En principio su padre pensó mira estas niñas, qué mal utilizan la cámara de fotos, les dejo la cámara de fotos para que hagan fotos a las flores y mira qué tontería me han sacado. Pero la madre poli sí que se las cree. Pues estas niñas han visto hadas y encima ellas decían y afirmaban que habían visto a estas damitas del arroyo, como así las denominaban. Conclusión, que se las pasan al grupo teosófico del momento que estaba en Bradford, para que las analicen y para que vean un poco que era el presidente, era Götzner, que era muy amigo, por otra parte, de Conan Doyle, las ve y sí que le dieron credibilidad. Estamos hablando de 1917, también estábamos en medio de la Primera Guerra Mundial, donde, en fin, en una localidad totalmente ajena a todo este tipo de conflictos y donde todavía la fotografía no estaba desarrollada tal como la conocemos ahora, pues bueno, daba como el pego. Entonces, la Sociedad Teosófica de Bradford sí que las da como buenas, a pesar de que muchos decían esto, esto es falso, es que no tiene mucho sentido. Y esas fotos son las que pasan al final a Arthur Conan Doyle. Arthur Conan Doyle, que por aquel momento era un espiritualista, como así lo llamaba dentro de la religión espírita, estaba totalmente convencido, porque su hijo había muerto en la Primera Guerra Mundial y se había hecho un convencido del mundo de la espiritualidad, y también abría la puerta a estas posibilidades de que existieran estas criaturas, estos seres elementales de naturaleza. Y aquello era para él la prueba indiscutible. ¿Qué ocurre? Él colaboraba habitualmente en esta revista londinense, en Strand Magazine, y vio ya el artículo perfecto para su artículo de Navidad, de ahí que se haya publicado este 25 de diciembre de 1920, y publica estas dos primeras fotos. Ya se habían hecho las otras tres, pero ahora te cuento, si quieres, un poco lo que es la cronología. Pero él publica estas dos afirmando que efectivamente las hadas existen. Y aquí tienes la prueba. Entonces, bueno, pues te puedes imaginar, la revista se vendió como churro, pero también, jero muchísima polémica y muchísima confrontación con los críticos. Que lo sabía, claro, desde luego.
Interviewer/Host
Connor va a verlos con un descubrimiento supuestamente tan asombroso. Desde luego que los hubo, y es algo que sigue coleando en la actualidad. Si vas a Cottingley, incluso hay estudios universitarios desde el punto de vista tropológico, que se han decantado por intentar conocer las razones que llevaron a las niñas a decir todo aquello. Vamos a escuchar, si te parece, a modo de intro, Jesús, un fragmento de un Un reportaje de la BBC, de la televisión Británica, del año 1976, en donde se nos introduce, se nos abre las puertas brevemente a esta historia de las hadas de Cottingley.
BBC Reporter
Érase una vez, hace mucho tiempo, un pequeño pueblo se alzaba aquí. Todavía sigue aquí, si se busca con muchísimo cuidado, porque la enorme y mala ciudad, casi se lo ha tragado por completo. Y el nombre de nuestro pequeño pueblo era Cottingley. Y fue aquí, entre estas terrazas en pendiente, en esta casa poco pretenciosa, donde comienza nuestra historia de hadas. Y comienza en 1917, con dos niñas pequeñas jugando. Elsie Wright tenía solo 15 años cuando su prima Frances vino a pasar las vacaciones con ella a Cotingley. Cuánto debió de gustarle a la joven Frances aquel verano. Tenía a su prima mayor para jugar. Tenía los amplios espacios abiertos de Yorkshire para corretear. Y sobre todo, al fondo del jardín de la prima Elsie, tenía el río, lo que esta gente del norte llamaba el Beck. Y fue junto al Beck donde las dos niñas descubrieron su juego más especial. Allí descubrieron que había hadas al fondo del jardín de Elsie. Cada vez que Elsie y Frances regresaban entusiasmadas contando historias de hadas y gnomos, pequeños seres aparecían y desaparecían a voluntad. Pero siempre y solo cuando las dos niñas estaban solas, el padre sonreía para sus adentros y decía en aquí tenéis la cámara del tío Percy. Así es como funciona. Ahora podéis enseñarme fotos de vuestras pequeñas hadas.
Interviewer/Host
Jesús. Año 1917 y estaba acabando casi la Primera Guerra Mundial. Pero todo estalló. Todo estalló literalmente, en el sentido de que nadie se esperaba lo que pasó allí, en este pueblito de Cottingley, ¿No?
Jesús Callejo
Se les escapó un poco de las manos, porque como vieron que esas dos fotos, pues bueno, pues tenían su puntito, pues ¿Qué es lo que hizo Edward Gardner, este teósofo y también autor de libros relacionados con ese mundo astral? ¿Pues que le pasó tanto a Elsie como a Frances? Dos cámaras más, con 20 placas fotográficas, esperando que hicieran más fotos en el año 1920. Y efectivamente, hicieron otras tres fotos. Al final la secuencia son cinco fotos. Las dos primeras, estas que te he comentado, que sale y la sacan en 1917, y las tres últimas en 1920 y la saca. Efectivamente, en aquel momento, Conan Doyle. Él estaba en Australia, en una de esas giras de conferencia que tenía con propósito de estudiar y de estudiar y de extender el evangelio del espiritualismo, como él lo llamaba. Y salieron esas tres fotos. Cuando él regresa, es cuando las ve, las fotos. Para él era una cosa más que evidente. Y de hecho en 1922, él publica un libro que se llama La llegada de las hadas, un libro escrito estéticamente para demostrar la existencia de las hadas. Y Conan Doyle en ese libro dice que los testimonios daban a entender que había una población que puede ser tan numerosa como la raza humana, que lleva una vida propia y extraña y solo está separada de nosotros por ciertas diferencias de vibración. Esto es muy curioso, porque esta es un poco la tendencia que ya empezó a existir en aquella época sobre las hadas, sobre si se podía demostrar fehacientemente su existencia a través de fotografías, y otros decían que no queda. Una cosa era diferenciar la visión etérica que tú puedes tener de estos personajes, de estos seres mitológicos, y otra es que se dejen fotografiar. Entonces, bueno, pues esa disputa, esa polémica estuvo surgiendo a lo largo del tiempo y evidentemente los negativos fotográficos, estas placas, sí que poco a poco se fue desmontando un poco el tinglado, porque al laboratorio Kodak que se las llevaron, dijeron, hombre, esto sí que se ve que son falsas. Es cierto que parece que están como en movimiento, pero dice, claro, puede ser en movimiento porque son recortes de una revista donde el viento efectivamente las timbrea y por eso ha salido con movimiento. Bueno, el hecho es que cuando ya les van preguntando tanto a Elsie como Frances, ellas siempre se callaron hasta años muy después, porque cada vez que les preguntaban ¿Pero vosotros habéis visto a La Sada? Sí, sí, sí, nosotros las hemos visto, pero las fotos son auténticas. No se pronunciaba. Ahí están. ¿Por qué no se pronunciaban? Un poco por adelantar y avanzar un poco la parte cronológica, porque sencillamente estaban como avergonzadas de que gente tan importante como era Edward Garner, como era Arthur Conan Doyle, ni más ni menos, en fin, el autor de Sherlock Holmes, que se llegaran a querer. Esta pantomima, este divertimento, como ellas decían, para ellas fue un divertimento. Y un poco lo que alegaron tanto Elsie como Francesa, es que ellas sí que veían las hadas, pero que no las creían. Qué tonterías. ¿Cómo vais a ver este tipo de criaturas? Entonces, bueno, pues bueno, pues vamos a hacer fotografías, hacemos unos recortes de unas revistas donde aparecían estas hadas muy victorianas, además, con unos peinados muy parisinos, en fin, que ya daba el pego desde el primer momento. Y lo hacemos pasar por cierto, lo que no se pensaban ellas es que al final esto fuera una bola de nieve que se fue agrandando, agrandando, agrandando hasta el punto de que cuando sí que las preguntas dice bueno, vamos a ver, si no eran las fotos auténticas, ¿Cómo eran ellas realmente? Si decís que vosotros habéis visto. Y hay una declaración de el siguiente que a mí me llama mucho la atención y que yo la pongo en uno de mis libros, y es que dicen que estas hadas que ella veía junto con su prima Frances dijo que eran hadas que brillaban trémulamente como alas de mariposa y que siempre las asociaba con música. Y ella soy muy ignorante, pero no podía ser que se tratara de vibraciones musicales que veo y a las que mi mente da forma. Sinceramente no son lo que vi, pero sí sugiero y estoy segura de que es algo que tiene movimiento, color y sonido y que además produce felicidad. Esto es muy llamativo, esta descripción que hace un poco de las hadas, porque en el fondo coincide un poco con lo que decía también Edward Gardner, incluso llamaron a un vidente, a Hodgson, también para si era capaz de verlas a través de esa visión. Y todos ellos coincidían en que efectivamente, dejando aparte las fotos, en el fondo este tipo de seres es que poseen como una especie de núcleos energéticos que pueden adquirir formas diversas y que en algún momento pueden adoptar la forma humana y que pueden ser formas también grotescas o gráciles o etéreas, incluso a veces con formas de animales. Y eso sí que encaja con muchas de las tradiciones que hablan de que estos seres pueden cambiar de forma a voluntad, pueden ser más pequeñas, más grandes, que se pueden convertir en animales, incluso híbridos. Bueno, todo eso sí que coincidía un poco con estas descripciones. Pero la traca final está en las declaraciones finales. Ya en 1981, imagínate ya la edad que tenían estas dos, en una entrevista realizada por Joe Cooper a la revista Lo Inexplicado y las primas declararon que las fotografías eran falsas, lo dijeron de una forma clara y que habían sujetado con recortes. Los recortes que había utilizado para la fotografía los habría utilizado con alfileres de sombrero para que no se movieran demasiado. Frances siguió manteniendo hasta su muerte y fue en julio de 1986 que habían visto a las hadas y que la quinta fotografía, que es curiosa además, animo a todos los que están escuchando que vean la secuencia. Y hay una quinta fotografía que ellos llaman el baño magnético. Bueno, ellos, incluso Conan Doyle, diciendo que era la única auténtica, ¿No? Las cinco eran falsas. Pero ¿Qué pasó con la quinta fotografía? Que parece que hay como una especie de núcleo donde hay algo metido dentro de esa especie de núcleo. Pues que era una doble exposición. Entonces, esa sobreexposición es lo que generó un efecto óptico que hizo pensar que a lo mejor una de ellas sí que era la auténtica. Pero ya te digo, ellas hasta el final, incluso la entrevista televisiva de 1982, afirmaron que las fotos eran falsas, pero lo que vieron no era tan falso.
Interviewer/Host
Fíjate, yo la primera vez que vi las fotografías, ahora que dices lo inexplicado, fue precisamente la enciclopedia Lo inexplicado en el año 80 o así. Yo tenía 10 años. Claro, vi las fotos, leí el artículo con 10 años y pensé claro, estas fotografías, incluso el pensamiento más ingenuo de un crío de 10 años, pues dices que son falsas. Es que es demasiado claro para. Pero por otra parte, leía el texto, digo, luego pensándolo, es como la película que se hizo en el año 1997 sobre las hadas de Cottingley. Believe. Cree. Ese imperativo cree. Pues cree. Sí, pues cree. De alguna forma, siempre tenías la duda. Estabas hablando ahora de Wright y Frances Griffith. Vamos a escuchar a esta última, a Frances Griffith, en unas declaraciones pocos años antes de morir, hablando precisamente sobre cómo hicieron esa falsificación de las fotografías.
Narrator/Advertiser
Lo que hicimos fue coger un alfiler de cabeza grande y lo pusimos detrás de las figuras, atravesando toda la parte posterior hasta llegar al suelo. Eran más largos que estos, medían casi 50 cm. Las colocábamos de esta forma y cuando se hicieron las fotos, parecía que las hadas, como decía la gente, se movían, pero era porque se balanceaban con el viento. Nunca se planeó como un fraude, solo era que Elsie y yo nos divertíamos un poco. Lo que no consigo entender hasta hoy es cómo. Cómo se pudo engañar a esas personas. Si lo fueron, es porque ellas querían ser engañadas. La gente me pregunta muchas ¿No sientes vergüenza cuando esas pobres personas, al creeros, quedaran como tontas? Pero no, no me siento mal porque ellas querían creer. Mira esta fotografía. El hada que ves aquí es solo un dibujo. Esta pierna no pertenece a esta hada. Alguien se dio cuenta de ello cuando lo vio en un periodo. Dijo que las hadas no son como los seres humanos, no tienen cuerpos como los nuestros, con esqueleto, brazos, piernas. Las hadas son seres construidos con diferentes partes y nunca se dejan ver.
Interviewer/Host
JESÚS CALLEJO Crononauta Las hadas de Cottingley son quizás el referente más importante, el más popular, pero lo decías un poco al principio, es algo que todas las culturas del mundo tienen como un denominador común, sobre todo vinculado con la naturaleza, algo que por desgracia hoy hemos perdido, porque somos seres humanos de cristal y de cemento, que vivimos en ciudades. Ni siquiera la gente que vive en los pueblos, ya con esa contaminación lumínica que tienen, etc. Tienen un contacto tan estrecho con la naturaleza. En muchos sitios sí, pero en los grandes pueblos todo eso se ha perdido y las hadas siempre han estado ahí, vinculadas a ríos, a cuevas, al mundo femenino,
Jesús Callejo
siempre ha estado ahí. Por eso digo que es una creencia tan generalizada, que a mí es lo que me llamó la atención. Siempre intentando investigar este mundo desde un punto de vista de lo más antropológico posible, a pesar de que yo no soy antropólogo. Pero claro, me he dado cuenta de que hay un sustrato que es común y que negarlo me parecía igual de erróneo que pensar que todas las leyendas que tenemos sobre estos seres son auténticas. Está claro que se ha fantaseado, se ha exagerado, pero siempre hay un núcleo, hay un sustrato. Ten en cuenta que el nombre ya de hada, que es un nombre muy genérico, ya viene de fatum, y viene del latín fatum, que significa destino. De pronto muchas de estas hadas ya están relacionadas un poco con el destino tanto de la naturaleza como de los seres humanos que entran en contacto con ellas. Están consideradas como protectores de la naturaleza, y se las asocia un poco a los cuatro elementos, a la tierra, al aire, al fuego, al agua, y según donde estén vinculadas reciben distintos nombres. Por ejemplo, se les llama driadas cuando están vinculadas, por ejemplo, a los robles. Siempre se ha dicho que es como una especie de civilización paralela a la humana, eso con otro nivel de vibración. Por eso no son visibles a simple vista, está claro. Son visibles solo por ciertas personas que tienen una segunda visión, y ahí es cuando entran ya determinadas obras que han intentado recoger esa tradición oral. Fíjate que las primeras referencias, ya que hay a este tipo de hadas, nos tenemos que ir a la Edad Media, nos tenemos que ir, por ejemplo, ni más ni menos que a la Dama del Lago de Cretin de Troyes, o sea, todo el ciclo artúrico, ¿Te acuerdas de la Dama del Lago? A Viviana, en fin, entregando Excalibur, no utiliza la palabra hada, pero ya está hablando de ese tipo de seres que no son humanos, pero que tienen una serie de poderes sobrenaturales capaces de ayudar a los seres humanos en ciertas actitudes, en ciertas situaciones. También incluso se empezó a especular, porque eso interesó muchísimo a la Iglesia. El problema de la Iglesia es que a estos seres, en general, a los espíritus de la naturaleza, les relegó a demonios de poca categoría con el cristianismo. Esto ya lo creían, por supuesto, los romanos, ya tenían sus penates y sus dioses domésticos que les auxiliaban en las labores más cotidianas, pero cuando llega el cristianismo, todo este tipo de creencias las consideran que son como diablos menores, por eso muchos demonios los llaman daimones y dicen que son rojos, que tienen rabo, que tienen cuernos, ¿No? Ya eran definidos así, pero no desde un punto de vista infernal. Entonces la teología, los sacerdotes, los curas, se empiezan a interesar por ellos, pero si por saber si tienen alma, porque claro, si tienen alma, cuidado, a lo mejor es que se pueden salvar y por lo tanto son criaturas de Dios, y si no tienen alma, a ver qué pasa. Entonces ahí entra una cantidad de obras alrededor de la Edad Media y de la Edad Moderna que hablan sobre estas criaturas, pero especificando si tienen o no tienen alma. No, alma inmortal no tienen, pero ¿Cómo la consiguen si se casan con un mortal? Entonces ahí surge una variante muy llamativa que son los linajes féricos. Y esos linajes féricos, que aquí en España, por ejemplo, se habla de los marillos de Loveira, son cuando un mortal se casa con un hada, por ejemplo, y entonces tienen una serie de criaturas, vamos a llamarlas híbridas, y eso es lo que dio origen, por ejemplo, al mito de Melusina. ¿Sabes que hubo una obra en el siglo XIV de Jean de Arras, diciendo que la casa francesa de Lusignan, que además estuvo reinando en Chipre desde el siglo XIII hasta el XV, decía que sus orígenes eran sobrenaturales porque se había casado con Melusina que era mujer de torso para arriba y serpiente de torso para abajo, con la maldición y con el tabú de que no la podían ver desnuda? Lo mismo que ocurre en Francia, lo he encontrado también en Inglaterra y por supuesto en España, diciendo que algunas casas nobiliarias, su antepasado era ni más ni menos que un ser sobrenatural. Claro, evidentemente esto llamaba mucho la atención porque ya implicaba una parte histórica, porque incluso en los escudos nobiliarios aparecía la sirena o aparecía este ser monstruoso y en algunos casos como un dragón, incluso les hacían emparentar con algún tipo de dragón con figura antropomórfica. Eso es lo que generó que cualquier casa nobiliaria tenía que tener algún antecedente de este cariz para demostrar que sus ancestros también tenían una parte divina. No podían demostrar que procedían de Júpiter, de Marte o de Thor, pero sí, por ejemplo, de un hada o de un ser de este estas características. Entonces me llama mucho la atención y eso es lo que también pusimos en el libro, por ejemplo, la familia de los Miranda en Asturias, o de los Marillos de Loveira en Galicia, presumen de tener antecedentes muy relacionados con estos seres acuáticos. Así que ya te puedes imaginar las variantes y cómo poco a poco deja de ser cuentos infantiles, cuentos de enanas para dormir a los niños, pero que muchas veces más que dormir a los niños, despiertan a los adultos.
Interviewer/Host
Y cuándo se hace ese trasvase, Porque hoy hablar de hadas es un tema absolutamente infantil, y precisamente la idea de las niñas de Kottingley es ¿Quién va a ver un hada? ¿Los niños, no? Siempre se ha dicho que los niños tienen quizás una percepción especial, no sabemos lo que decían ellas cuando comentabas ahora ese detalle de que ella sentía y vivía y percibía algo especial que no sabía cómo definirlo. Quizás ella lo definió con el término que en su idiosincrasia, en su lenguaje más cerca, le podía parecer que era ser un hada, pero desde luego es algo muy llamativo que siempre estáis relacionado con los niños.
Jesús Callejo
¿Sí, casi siempre con los niños no? Siempre. Es verdad que normalmente las hadas se manifiestan a todo tipo de personas, sobre todo porque están vinculadas a un lugar determinado. Entonces, ¿Qué ocurre? A un lugar y a días determinados. Las hadas son un poco como los genios Loki, son esos espíritus del lugar que si tú los conoces y los invocas, pues perfecto. Es lo que se hacía en todo tipo de culturas, desde los etruscos, los celtas, los vikingos, todos tenían lugares de culto donde pensaban que este tipo de divinidades existían, que en el fondo es un poco el animismo, ver espíritus por todas las partes, en cuevas, en los árboles, en los ríos, en las montañas. Y en este caso pues ya empezó a utilizar el término Ada, basado en este término latín de fatum, siempre asociado al destino. Pero cuándo empieza pues está claro que la creencia es muy general. Otra cosa es cuando se empieza a utilizar el nombre de hada, igual que cuando se empieza a utilizar el nombre de Nomu. Nomu viene de gnosis, viene de conocimiento, es un poco los nombres que pone Paracelso. Entonces yo creo que el punto de inflexión, sobre todo cuando se empieza este tipo de nombres, que luego ya pasan a la literatura popular, es con Paracelso. Paracelso como sabes, era médico, era alquimista del siglo XVI y él trabajó también con este tipo de temas y pensó que cada ser de estas características estaba vinculado a un elemento de la naturaleza. Entonces en la tierra estarían los gnomos, en el aire estarían los sílfides, en el fuego estarían las salamandras y en el agua por supuesto estarían las ninfas, las ondinas, las sirenas, etc. Entonces él hizo una clasificación para mí demasiado simplista, pero bueno, que cuajó. Y fíjate, la palabra nomu era eso, eran los seres que vivían debajo de la tierra y que tenían el conocimiento. ¿El conocimiento de qué? Pues normalmente de los metales, por eso muchos de los gnomos se les hacen mineros y también a muchos de los gnomos se les hacen constructores de dólmenes, porque se pensaba en aquella época que como un dólmen con ese peso que tiene, ¿Cómo lo van a construir los seres humanos? Estos son las hadas, estos son los dioses, estos son las brujas, estos son los demonios. Siempre se hablaba de algún ser sobrenatural que pudiera hacer tal hazaña, una hazaña ciclópea, un poco como que nuestros antepasados eran tan tontos que no eran capaces de colocar esas piedras haciendo los crawles, haciendo los dólmenes o haciendo los menhires. Entonces como no entendían muy bien, se asociaba directamente a este tipo de criaturas. Pero claro, lo interesante era ver cómo en muchas tradiciones se fueron recogiendo y se fueron poniendo por escrito. Hace poco hicimos un cronovisor sobre Kulian Yetz, sobre este gran escritor irlandés que recibió el Premio Nobel de Literatura. Él se interesó muchísimo por las hadas y por los seres féricos, por los Tuatha de Danan, que decían que era esta raza mítica que habitó Irlanda. Y Nilo Tempore fue William Gies y le interesó muchísimo. Y luego hay otra obra que incluso recomiendo desde aquí porque me parece fascinante, que es la de Robert Keir. Robert Keir era un reverendo escocés, en este caso Barco de Aberfoil, y él escribió una obra en el año 1692 alucinante y es La comunión secreta o La comunidad secreta, porque el título yo creo que mejor es La comunidad secreta de elfos, de faunos y de hadas. Es lo que fue recogiendo, como él confesaba a la gente que iba allí y le contaban sus cuentas, pero también sus avistamientos. Pues él recopiló toda esta información en este libro, en esta especie de tratado, y ahí dijo que mucha gente tenía esa segunda visión para poder ver a estas criaturas. Y entonces decía que el fondo comían, que se reproducían, que tenían hijos, que morían igual que nosotros. Otra cosa es que no tenían un alma inmortal y por eso necesitaban un poco el contacto con los seres humanos para conseguir ese alma inmortal. Lo curioso del reverendo Robert Kirk d' Aberfoy es que murió justo el año que publica esta obra en La comunidad secreta y se empezó a correr el rumor de que las hadas la habían raptado precisamente por revelar demasiadas cosas de su mundo secreto. Es decir, que era un bocazas y que precisamente por contar lo que no debería contar le raptaron y que lo que enterraron fue un doble, un channeling, como llamaban, de su cuerpo, pero que él al final le llevaron al país élfico y le amonestaron por revelar demasiadas cosas. Por eso es una obra que está editada además también en castellano, que recomiendo porque cuenta muchísimas cosas desde el punto de vista de un eclesiástico, de un reverendo como era Kier Daberfoil, pero que le dio totalmente credibilidad porque sabía que los parroquianos y las parroquianas que acudían a él no le estaban mintiendo, sencillamente estaban contando con sus palabras, con su vocabulario, lo que ellos habían visto.
Interviewer/Host
Desde luego que el mundo de las hadas está muy imbricado con la esencia del ser humano, con ese aspecto más mágico, con ese aspecto más natural, que es un poco lo que hemos intentado recuperar en este Cronovisor de ser historia, la vertiente más antropológica de las hadas a partir de este caso de cottengle, del año 1917, hace más de 100 años, y que marca un poco la historia de una tradición que si bien desde el punto de vista de los creyentes fue un varapalo grande, todo lo de las fotografías, el fraude, etc. Pero que desde el punto de vista antropológico, el que unas niñas quisieran plasmar en fotografías una realidad que quizás solamente ellas veían en su imaginación, me parece también muy interesante, porque no solamente han sido ellas, es que han sido millones de personas y tradiciones populares a lo largo y ancho del planeta durante decenas de miles de años, lo que han marcado un poco la identidad de estos seres con diferentes nombres, como decía nuestro crononauta Jesús Callejo al comienzo de este viaje de este cronovisor. Jesús Callejo, crononauta Como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos oyedo hacer un poquito más de historia, en este
Jesús Callejo
caso, un poquito más de historia y un poquito más de leyenda, que en el fondo todo está complementado, donde no llega la historia, llega la leyenda. Y para mí un placer entrar de nuevo en este ratito, tú y yo de la manita, en este mundo tan encantador y encantado que es el mundo de las hadas.
Narrator/Advertiser
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SER Historia – Cronovisor | Hadas de Cottingley, las fotos que engañaron al mundo
Fecha: 12 de abril de 2026
Host: Jesús Callejo (con entrevistador del SER Podcast)
Este episodio del "Cronovisor" explora el célebre caso de las hadas de Cottingley, un fenómeno que engañó a parte del mundo - incluido el mismísimo Arthur Conan Doyle - a comienzos del siglo XX. Jesús Callejo, autor y experto en mitología, revisita la historia de las famosas fotografías tomadas por dos niñas inglesas, reflexiona sobre el trasfondo antropológico y mítico de las hadas, y analiza la pervivencia y metamorfosis de estas creencias en el imaginario colectivo. El tono del episodio es entusiasta, ameno y erudito, lleno de anécdotas y contextos históricos apasionantes.
[00:25 – 05:45]
[06:13 – 21:00]
[21:36 – 27:00]
[27:22 – 31:52]
[31:52 – 33:19]
"Negar que este tipo de criaturas han existido en el pensamiento mágico y en el inconsciente colectivo sería un error, igual que pensar que todo lo que han visto en nuestros antepasados era totalmente cierto."
— Jesús Callejo [03:51]
"Arthur Conan Doyle... publica estas dos primeras fotos. Afirma que efectivamente las hadas existen. Y aquí tienes la prueba."
— Jesús Callejo [08:25]
"Lo que hicimos fue coger un alfiler de cabeza grande y lo pusimos detrás de las figuras... nunca se planeó como un fraude, solo era que Elsie y yo nos divertíamos un poco..."
— Frances Griffith [19:26]
"El nombre ya de hada, que es un nombre muy genérico, ya viene de fatum, y viene del latín fatum, que significa destino."
— Jesús Callejo [22:02]
"Donde no llega la historia, llega la leyenda."
— Jesús Callejo [33:19]
Un episodio que va mucho más allá de la anécdota de Cottingley para abordar el atractivo atemporal y la función social del mito. Callejo y el presentador alternan rigor e ironía, recomiendan literatura histórica y de ficción sobre hadas, y defienden tanto el valor literario como antropológico de las tradiciones mágicas. Un programa imprescindible para historiadores, amantes del folclore, escépticos traviesos y soñadores de todas las edades.