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Nacho Ares
Ser Podcast Jesús Callejo una semana más. Bienvenido de nuevo a ser historia.
Jesús Callejo
¿Qué tal, Nacho? Pues aquí estamos con un whisky en la mano para brindar por nuestro personaje de hoy y lo hacemos con whisky porque era su bebida favorita, claro.
Nacho Ares
Vamos a hablar de Jaime Londres. Hacía yo antes la broma contigo. Jack London es el protagonista, autor de una de las novelas más exitosas, con esos vínculos ecológicos, que ha sido llevado al cine en varias ocasiones, Colmillo Blanco, al igual que muchas de otras de sus novelas, y que tiene también su parte relacionada con el mundo del misterio, como luego veremos. Pero Jack London, que nació en 1876 en San Francisco y falleció en 1916 con apenas 40 años, le dio tiempo a hacer muchas cosas y buenas a lo largo de su vida, aunque como sucede siempre, luego lo veremos, sus inicios quizás no fueron los mejores, ¿No?
Jesús Callejo
Es lo que tiene cuando tienes una infancia complicada, una infancia donde te tienes que buscar la vida picaresca y con miles de oficios, pues un poco también lo que comentábamos fuera del micrófono, al final acabas en la cárcel o te acabas convirtiendo en un buen novelista porque tienes material suficiente para expresarlo luego de manera literaria. Bueno, es el caso de Jack London, es el caso de Joseph Corrad cuando lo tratamos en otro cronovisor. Y en el caso de Jack London es un personaje autodidacta, un personaje que tal como vino al mundo con los peores auspicios que te puedes imaginar, no se auguraba un buen futuro para él, porque él fue hijo natural de William Chane, que era un periodista, un abogado, pero también un astrólogo ambulante, uno de esos astrólogos de poca monta que se ganaba la vida como podía, y su madre, Flora Wellman, una madre desnaturalizada, neurótica y aficionada al espiritismo, que se casa con John London meses después de haber nacido su hijo. Y bueno, pues al final te puedes imaginar, la madre pasa de él y el padre mucho más, y es criado por el padrastro en medio de una pobreza extrema y sobre todo por una antigua escalabra afroamericana que era Virginia Prentiss, mama Jenny, como la llamaba Jack London, y que le estuvo amamantando prácticamente hasta los tres años, o sea que este es un poco el ambiente en el que se mueve durante los tres primeros años. Y claro, a partir de ahí, imagínate los suburbios de San Francisco, búscate la vida. Y él se convierte en un autodidacta y hace una especie de subida. Es una especie de combinación de aventura muy vivida, de una lucha social y una reflexión sobre la condición humana por la cantidad de cosas que le tocan ver. Y claro, tú imagínate que se dedica a ser vagabundo, luego agitador político, socialista, un cazador de focas, un buscador de oro, un reportero ranchero. Hizo de todo, hizo de todo. Pero esos primeros trabajos, sobre todo en los muelles de San Francisco, es lo que también le marca. ¿Estamos hablando de cuando él tenía unos trece, catorce años, empieza a trabajar en un barco, luego en una fábrica de conserva y a partir de ahí, pues eso, dedicado a la picaresca, a la supervivencia, a robar ostras para venderlas de la mejor manera posible, pero entre medias, y esto es lo que le salva, él es un lector, un lector compulsivo, porque él acude cada vez que podía y cada vez que se escapaba a la biblioteca de su ciudad y empezaba a leer a quién? A Washington Irving, a Rujar Kipling, a Wilkin Collis. Y eso le generó una cultura general bastante amplia y sobre todo una curiosidad infinita por conocer más cosas. Y de las obras que leyó, él comenta que una en concreto es la que más le influyó y no es una de Washington Irving o de Ruyard Kipling, es una de una autora inglesa totalmente desconocida a día de hoy, que firmaba con el seudónimo de Ouida. Ella, una mujer escritora bastante excéntrica, que estaba rodeada de 30 perros, escribe una obra que se llama Signa. Bueno, pues en esta obra que trata sobre la historia de un joven campesino que sin educación escolar, llega a convertirse al final en un famoso compositor de ópera. Esto le inspira a Jack London, le dice, bueno, pues yo a lo mejor soy alguien así, sin tener ninguna preparación, sin tener los medios necesarios a mi alcance, a lo mejor también me puedo convertir en alguien. Y efectivamente se convirtió. Así que esa obra en concreto de esta autora inglesa desconocida llamada Huida, le sirvió un poco de acicate, le les poleó la imaginación para que su vida a partir de ese momento, y estamos hablando de que tiene ya sus diecisiete, dieciocho años, empiece a cambiar.
Nacho Ares
Es todo un personaje, como decía, que marca momentos difíciles de muchas personas que no lo tuvieron nada fácil y que la propia evolución y el propio aprendizaje es lo que marcó un poco su existencia, en este caso, en el caso de Jack London, en el mundo de la literatura, con mucho éxito y llegó a ser uno de los autores mejor pagados de Estados Unidos. Ahí queda eso. Con esos inicios tan difíciles, tan convulsos. Jesús Callejo Coronauta, tenemos como siempre delante de nosotros el teclado de nuestra máquina del tiempo, el cronovisor. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Jesús Callejo
La fecha es el 25 de julio de 1897.
Narrador/Locutor
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Nacho Ares
Jesús, hace unas semanas con Joseph Conrad, me llevabas en barco. Aquí también estamos en un barco. ¿Dónde estamos? ¿Y quiénes son? Dos muchachos que hay ahí delante de nosotros.
Jesús Callejo
¿Bueno, pues uno es Jack, cómo no? Y el otro es su cuñado, James. James Shepard. Bueno, pues los dos. Jack London en este momento tiene 21 años, así que está con la fiebre juvenil y quiere aventuras. Un año antes, el 17 de agosto de 1896, es cuando se despertó lo que se llama la fiebre del oro en el afluente Bonanza Creek, el río Klondike, en Canadá. Pues empiezan a encontrar pepitas de oro, ya sabes, Pues dice, pues vamos para allá a ver qué ocurre. Claro, eso hay que verlo un poco en el entorno, en el contexto histórico. Unos años antes ya habían ocurrido dos depresiones económicas en Estados Unidos, en 1893 y en 1896. Una crisis tremenda, con mucho desempleo, con mucha hambruna. Claro, La última fue 1896, justo cuando en Colond. En Canadá, en el departamento del Yukon, es cuando se empieza a encontrar oro. Así que claro, los jovencillos que no tenían ni oficio ni beneficio, como era Jack London y como era también su cuñado. Esta es la nuestra. Y efectivamente, embarcan desde Oakland este día en concreto, y le estamos viendo rumbo a Klondike. Están contagiados por la fiebre del oro que está recorriendo todo Estados Unidos. Y él, cuando le vemos ahí entusiasmado y con su mochila, como tenemos rayos X en los ojos, si vemos lo que tiene el interior de la mochila, vemos que tiene, aparte de sus objetos y prendas personales, tiene una obra que es El paraíso perdido de Milton, pero también lleva El origen de las especies de Charles Darwin, muy importante, porque él empieza a tener ya una visión muy determinista de la vida y también de la evolución del ser humano, que al final los que ganan y los que vencen son los que más se adaptan al medio. Bueno, pues aquí de momento todavía no es escritor, es un poco marinero, le encanta todo lo que tiene que ver con el mundo del mar, es obrero ocasional, por supuesto es un lector voraz, como te he comentado antes. Así que en este invierno del Yukon, porque claro, las temperaturas son extremas, en el momento que él está también allí, sufre de todo, porque evidentemente oro, oro no va a encontrar demasiado. Te puedes imaginar que estamos hablando de miles de personas que se acercan a este sitio, a esta zona en concreto del Yukon, en Canadá no encuentra oro, pero lo que sí encuentra en Dawson City, que es un poco la ciudad donde se aglutinan todos ellos, lo que encuentras escorbuto por falta de elementos frescos, por falta de vitamina C y ahí es cuando empieza a pasar las canutas, Ahí es cuando se empieza a dar cuenta que esto de la aventura está muy bien cuando lo lees, pero no cuando lo vives. Por qué sus encías empiezan a hinchar, provoca la pérdida de sus cuatro dientes frontales, con lo cual su aspecto físico es bastante deplorable, sufre constantes dolores de cadera, los músculos de las piernas no le responden, tiene llagas en la cara, en fin, un desastre absoluto y mira tú por dónde. Y aquí entran esos elementos, vamos a llamarles espirituales, casi sobrenaturales. Ahí es donde aparece un sacerdote jesuita, era el padre William Jutes, que le llaman el santo de Dawson, por estar en Dawson Sinti le da refugio y le facilita abrigo, comida, algunas medicinas y eso le salva si no aparece este sacerdote jesuita, además estamos hablando de Jack London, que esto de la iglesia como que se la refinflaba, no le gustaba nada, pero este sacerdote jesuita le salva, le salva prácticamente la vida por eso, porque le da comida y evita que muera de escorbuto. Bueno pues todo esto, igual que le pasaba a Joseph Conrad con su experiencia en el Congo, todo esto le sirve también para crear posteriormente sus novelas y dos de las grandes novelas suyas La llamada de los Salvaje y Colmillo Blanco, que luego han sido llevadas al cine. Bueno pues este es nuestro querido Jack London, con 21 añitos en este Colonda, en esta región del territorio del Yukon, en el noroeste de Canadá y cerca de la frontera de Alaska. Fíjate que la población llegó a tener 40.000 habitantes en 1898. 40.000 habitantes. Y al final es verdad que se supone que se extrajeron unos 12 millones y medio de onzas de oro. ¿Con cuántas onzas de oro regresó Jack London a su casita con las orejas gachas y con enfermedad que no se tenía de pie? Pues regresó con $4,500 en oro. ¿Cuatro dólares cincuenta para qué le sirvió? ¿Para hacerse rico? No, pero sí para coger esa experiencia vital que luego le sirvió precisamente para escribir esas novelas. Esas novelas que le han convertido en un referente, en un ídolo de la literatura. Por cierto, otro de los que sonó también como futuro Premio Nobel de la literatura, y que tampoco se lo dieron.
Nacho Ares
Fíjate que estás hablando de novelas que tienen un marcado trasfondo, hoy diríamos, ecológico. En aquella época, ya a comienzos del siglo XX, él se convirtió un poco precisamente en pionero de todo ello.
Jesús Callejo
En todo ello. Claro, porque él cuando empieza a ver, sobre todo toda esa vida, no sólo como la fiebre del oro en la zona de Canadá, él viaja muchísimo, de hecho también está en el Ártico, va en una expedición al Ártico para cazar focas. Entonces empieza a ver lo que es la vida salvaje en plena esencia. Y sobre todo empieza a darse cuenta de que la naturaleza es una fuente de inspiración. Es la mejor universidad. Aún así, él va a la Universidad de California, y allí es donde descubre el Manifiesto Comunista de Karl Marx. Entonces esa lectura también le cambia, así como le cambió aquella novela que te comenté de esta escritora británica, aquí le cambia el Manifiesto Comunista. Entonces él se convierte en un crítico, crítico del capitalismo. Él se convierte en un socialista acérrimo, porque lo que está viendo por ahí es eso, un poco ese determinismo darwiniano. Y empieza a darse cuenta que la sociedad se divide en explotadores, explotados. Él se convierte en un socialista militante. Y el problema de la universidad es que lo abandona rápido porque no va a las clases. Le gusta mucho estudiar, pero no tiene tiempo para todo lo que él quiere. Ahí es cuando se le cruza lo de la fiebre del oro y por eso se va para allá. Pero él sí que empieza a ver que la naturaleza es esa otra universidad, esa universidad de la vida, que le va a suministrar no sólo sus bienes económicos, sino también fuentes de inspiración para sus novelas. Es cierto que él tiene una primera boda, estamos hablando de abril de 1900, se casa con una maestra, con Elisabeth Meide, que le da dos hijas y además interesante porque es la que le pasa a máquina todos sus manuscritos en aquel momento, porque él ya empieza a escribir, está escribiendo La llamada de lo salvaje en ese momento, que por cierto le acusan de plagio también, o sea que tiene también un episodio ahí oscuro donde un escritor dijo oye, pero si es que me ha plagiado, y dijo, hombre, a ver, te he plagiado lo que es la idea, pero no hay ningún texto que sea exactamente igual. Al final tuvo ahí su rifirrafe y quedó prácticamente en nada. Pero claro, estamos hablando de una persona que también le interesaba el voseo. Él se dedica también, aparte de sus mítines socialistas, en los ratos libres, se aficiona al boxeo, se divorcia, se vuelve a casar de nuevo y ahí es cuando empieza otra etapa de su vida aventurera, porque compran un barco al que llama Snark, sarcasmo en castellano, y para costear el proyecto empieza a escribir común loco desde las 5 de la mañana hasta bien entrada la noche. Ahí es cuando empieza a producir novelas como El telón de hierro y Antes de Adán, por ejemplo, utopías muchas veces pesimistas, donde él preconiza y acierta que va a haber una dictadura fascista. Tal como vamos, antes o después va a llegar algún fascista que la va a liar. Fíjate que son novelas de principios del siglo XX. Efectivamente. Pues claro que al final acertó plenamente. Y lo que tú decías, la naturaleza, él empieza a ver que los perros en Alaska, los trineos, el frío extremo, todo eso le alimenta en estas novelas que luego se convierten en películas. Por eso se han hecho más películas de las obras de Jack London que las de Joseph Conrad. ¿Por qué? Porque Jack London vivió, a pesar de su corta edad, vivió con más intensidad estos movimientos sociales y de la naturaleza que tanto le implicaron a nivel emocional y a nivel literario.
Nacho Ares
Estamos hablando de Colmillo blanco, publicada en 1906, White Fang, y vamos a escuchar, si te parece, un fragmento del programa de nuestro compañero en la Cadena SER, Antonio Martínez Asensio, un libro, una hora, en el que hablaban precisamente de esta novela de Colmillo Blanco. Vamos a escucharlo.
Narrador/Locutor
Como señala el blog de Vicence Beavers, el paisaje es tan importante en la novela de Jack London como los propios personajes detrás de la lucha por la supervivencia del perro lobo. Jack London nos quería transmitir diferentes primero, que solo los más aptos sobreviven. Las teorías de Charles Darwin sobre la lucha por la vida influyeron en la visión de la naturaleza y la sociedad del autor. Después, que el determinismo pone en duda que las personas sean responsables de sus propios actos y que puedan controlar su destino. De ahí la importancia de la herencia y el medio en el carácter de los personajes. Al poco tiempo de la publicación de Colmillo Blanco, Jack London fue blanco de la controversia de los falsificadores de la naturaleza, un debate literario que evidenció el conflicto entre la ciencia y los sentimientos en las obras populares sobre el mundo natural. London contestó fui culpable de escribir dos libros sobre perros. En realidad fue una protesta contra la humanización de los animales. Mis perros héroes no estaban guiados por razonamiento abstracto, sino por instinto, sensación y emoción, así como razonamiento simple. Además, me aboqué a hacer mis historias acordes con los hechos de la evolución. Las enlacé a los hechos descubiertos por la investigación científica. Muchos críticos señalan que Colmillo Blanco es la viva representación del conflicto existente entre el amor y el odio, que ha sido objeto de fuertes debates entre los hombres y los animales. Jack London nos cuenta la historia desde el punto de vista del animal, no de los personajes humanos. Esto nos permite empatizar con Colmillo Blanco, conocer sus sentimientos, miedos e inquietudes. Nos hace partícipes de sus reflexiones. Tiene sentimientos y capacidad para diferenciar el bien y el mal. Esta novela, para muchos críticos representa una autobiografía de su propio autor,
Nacho Ares
Jesús. Marcó, como digo, un momento clave en esa forma de entender la naturaleza, de cómo el ser humano se implicaba con lo que le rodeaba. Y a pesar también de todos esos momentos valle, por así decirlo, en la vida de Jack London, donde se le acusó de ser un poco racista también con ese peligro amarillo que decían en aquella época, a comienzos del siglo XX, San Francisco, que se nos está llenando de chinos todo esto, el peligro amarillo. Y él escribió también un poco en ese sentido. Pero bueno, es un poco hijo de su tiempo, con ese aspecto sobre todo tan ecológico, que luego es lo que ha quedado como uno de los rasgos más importantes de su biografía y de su obra.
Jesús Callejo
Sí, sí, totalmente. Él tiene ya ese periodo político en donde él se implica de lleno en denunciar las desigualdades sociales, se mete en política. Es curioso porque se presenta, dada su fama, él ya era conocido como escritor y se presenta como candidato a la alcaldía de Auckland en su ciudad natal, en San Francisco, y que está en la valla de San Francisco. Y claro, no gana. No gana porque no se da cuenta que una cosa es ser famoso como escritor, como novelista, y otra es que tenga el carisma necesario para llegar a estos lugares donde la política decide todo. Él no tuvo prácticamente resultados favorables, de hecho fueron bastante pésimos porque tuvo menos de 500 votos, o sea, le dieron sus amigos y sus familiares y poco más. Pero él sí que en esta última etapa de su vida se dedica a dos cosas sobre todo. Una es a beber de forma compulsiva, ¿No? En esta etapa, prácticamente toda su vida, él bebía de manera compulsiva, de hecho se jactaba entre sus amigos de beber más que nadie. Él empieza a beber cuando tenía cinco años, acuérdate la infancia que él tuvo, bastante desastrosa, y a los 5 años siempre la cerveza era prácticamente diaria para él, siempre con el consentimiento de su padrastro que decía bueno, tu bebé. Total, como pensaba que tampoco iba a vivir demasiado. Y se dedica sobre todo al whisky, que es lo que más le gusta, por cierto, como Poe, como Hoffman, el alcohol al final le sirvió de inspiración también. Y lo que hace es que con ese dinero que le está ganando, porque efectivamente se hace bastante rico con sus novelas, con sus publicaciones, él crea un rastro, funda un rancho en su vida, el rancho de lo que él quería reflejar en su lugar poco hogareño, lo que él había visto en sus distintos viajes. Entonces ese rancho, estamos hablando a partir de 1900, que cuando él se asienta más o menos en su vida con su segunda mujer, él hace una cosa muy llamativa, porque quiere crear una especie de socialismo utópico. Compra un rancho de cuatro kilómetros cuadrados en Glen Ellen, él se había enriquecido con Colmillo Blanco y empieza a escribir también otro tipo de obras precisamente para eso, para subvencionar todos los gastos que él tiene. Los gastos son tremendos porque su casa, este rancho lo llama Godhouse, la casa del lobo. Contrata a 50 trabajadores, los emplea en viñedos, en una central lechera, en la cría de cerdos y de ovejas. De hecho sus trabajadores le ven que tampoco está mucho tiempo por allí, que es un hobby de rico. Este hombre no sabe muy bien lo que tiene entre manos y él dice que escribe libros porque necesita incrementar en bastantes acres el magnífico rancho que tiene. ¿Qué ocurre? Se mete en política, ya has visto que no le funciona tampoco para ganar más dinero. Pero le ocurre algo que marca también esa última etapa de su el rancho sufre un incendio. El incendio arrasa todas las dependencias y deja aquello reducido a cenizas. Estamos hablando de una extensión considerable, prácticamente dos kilómetros cuadrados que tenía su rancho. Bueno, eso también hace que los 70 mil dólares que él había invertido se esfumaran en un solo día. Las deudas se acumulan y le da por beber más y por hacerse adicto a la morfina, porque él considera que esta depresión se pasa mucho mejor con morfina cara. Es horror. Incluso decía voy a vivir 100 años, anunciaba Jack London a su esposa. Pues efectivamente, no vivió más que 40 años, pero estos últimos años fueron bastante penosos. Contrajo una uremia, tuvo ataques de reumatismo, le entran tendencias suicidas, y esas borracheras continuas no presagebe nada bueno. ¿Por qué? Porque al final se le encuentra muerto en su rancho y se le encuentra muerto de una manera un poco sospechosa. Y esa manera sospechosa es que algunos dicen que fue por un suicidio, y otros dicen que fue por un exceso de morfina ese 22 de noviembre de 1916. No se sabe si al final se quiso retirar del mundo o sencillamente se pasó con la dosis, pero el hecho es que fue un punto final un poco dramático y prematuro, porque todavía le quedaba mucho por hacer y mucho por escribir. Y sin embargo, por esas malas gestiones, con un dinero que él consiguió con ese rancho donde él depositó todas sus esperanzas, pues al final no llegó a lo que él quería, que era convertir una especie de paraíso y un poco esa utopía social que él quería reflejar al resto de la gente, como diciendo se puede vivir de otra manera. Pero lo que no sabía, o sí, es que era un nuevo rico que no sabía gestionar muy bien sus dineros.
Nacho Ares
Fíjate, dinero que estaba consultando aquí algunos datos, según te estaba escuchando, él llegó a cobrar casi 10 mil dólares al mes de entonces. De entonces. Y se calcula que con los royalties y los Libros consiguió ganar un millón de dólares, más o menos, pues unos 20 millones de dólares de hoy. Y su caché, por así decirlo, de empezar a cobrar 5 o 30 dólares por un relato, en el año 1900, ya cobraba 2.500 dólares. Es decir, casi 100.000 dólares de hoy, porque vemos un poco, era muchísimo dinero, una barbaridad, por escribir un libro. Joe, ya quisiera yo escribir muchos libros. Tiene muchísimo mérito. Claro, esto no lo hace cualquiera. No quiero. Pobre.
Jesús Callejo
Lo dilapidó primero en sus vicios, porque ya te digo que bebía como un cosaco, de hecho, ya te digo que él presumía de beber un litro, un litro de whisky al día, o sea que hay que tener también aguante y tener bastante hígado. Y sobre todo por esta versión ruinosa, en el sentido de que al final, al quemarse su rancho, se quedó en nada. Pero bueno, también tiene esa otra parte, vamos a llamarla un poco sobrenatural, porque estamos hablando de que él tenía ese concepto darwinista de la vida, pero en sus últimos años escribe una obra que para mí es la más interesante desde el punto de vista, vamos a llamarle esotérico, que es El vagabundo de las estrellas. En El vagabundo de las estrellas, que es la última que publica en 1915, queda un poco reflejado la idea de la reencarnación. De hecho, te cuento un poco, el protagonista, Dar, es un profesor universitario que es condenado a muerte y cumple sus últimos años de prisión, hasta que en principio es ajusticiado en la prisión de San Quintín, y las autoridades lo que hacen es, para quebrarlo mentalmente, también le someten a la camisa de fuerza para que no se pueda mover. En esa tortura extrema, el protagonista aprende a abandonar su cuerpo, es decir, tiene viajes astrales, escapa del dolor entrando en estados extremos de conciencia, o estados alterados de conciencia, y vive otras vidas. Entonces el protagonista empieza a recordar que sus vidas pasadas fue un legionario romano, que fue un monje medieval, que también fue un aventurero en el Océano Pacífico. Entonces no habla de la reencarnación, pero lo deja caer hasta el punto de que una de las frases que él incluye en esta novela, en El vagabundo de las estrellas, es que se dé cuando vuelva a vivir. Fíjate que es la última novela que él escribe, y acuérdate que estaba, quieras o no, influenciado por su madre, que se dedicó al espiritismo y él asistió a muchas sesiones espíritas, y que su padre era un astrólogo ambulante, así que también esa concepción un poco espiritual, esotérica, ocultista, también la tuvo a lo largo de su vida, aunque no la refleja mucho en sus novelas, salvo en esta del vagabundo de las estrellas. Y la otra obra que recomiendo, cómo no, es su autobiografía, John Barley, que además tiene un subtítulo que es Memorias de un bebedor. Y esas Memorias de un bebedor está claro que hace referencia a los estados de delirium tremens que él vivió. Y una de las cosas que refleja es cuando él veía elefantes de color rosa. Bueno, pues eso parece que es un síntoma claro de la gente que llega a esos extremos, a esos extremos etílicos. Bueno, pues ese elefante de color rosa también queda reflejado en su autobiografía, que también recomiendo porque refleja bien esos otros momentos lúcidos, pero también oscuros que tuvo la vida de Jack London. ¿Que hubiera hecho si hubiera vivido más de 40 años?
Nacho Ares
Como decíamos al principio, la obra de Jack London ha tenido un impacto muy grande y un reflejo amplio en la historia del cine. Si te parece, Jesús, vamos a escuchar a Antonio Martínez, que no es el Antonio Martínez Asensio de Un libro una hora, sino nuestro compañero Antonio Martínez. Le sucedió una noche en donde dedicaron precisamente un programa a la figura de Jack London y ese impacto que tuvo, como decía, en la historia del cine. Vamos a escucharlo.
Narrador documental
Jack London es el prototipo de escritor aventurero que plasmó en sus novelas muchas de las historias que él mismo había vivido.
Actor voz Jack London
Soy escritor. ¿Qué escribe usted? Las cosas que veo. No ha visto aún lo suficiente para ser un buen escritor. En este viaje aprenderá usted mucho.
Narrador documental
En su más bien corta carrera, ya que murió joven, publicó unos 50 libros y llegó a ser en su tiempo el escritor mejor pagado de los Estados Unidos.
Actor voz Jack London
¿De verdad gana usted dinero? ¿Cuánto? Unos diez mil al año. Debe de ser usted muy bueno.
Narrador documental
Su estilo directo, vivo y apasionante le hizo enormemente famoso en todo el mundo.
Actor voz Jack London
No me sorprendería si los críticos declaran el ritmo de este país.
Narrador documental
Hay más de un centenar de adaptaciones al cine de sus obras. Y más aún.
Actor voz Jack London
¿Quién de ustedes es Jack London?
Narrador/Locutor
Yo.
Narrador documental
Él mismo aparece como protagonista de un par de películas que, con el nombre de Las aventuras de Jack London, mezclan datos biográficos con algunos episodios de sus novelas. Y es que, como decimos, su vida fue el mejor argumento posible para una película. Nació en San Francisco en 1876. Era hijo de un astrólogo al que no conoció y de una espiritista. Desde niño trabajó en los muelles de la ciudad. Fue descargador de carbón, obrero en una fábrica de conservas.
Actor voz personaje
12 horas al día retumbándote en el cerebro por 10 centavos. Es que las personas como nosotros, los pobres, tenemos que trabajar en agujeros solo para existir.
Narrador documental
Y encontró en la aventura la forma de escapar de aquella vida.
Actor voz personaje
Quiero comprarme un barco. Puedo sacarle mucho dinero y Rápido.
Jesús Callejo
Jack London.
Narrador/Locutor
¿En qué estás pensando?
Actor voz personaje
En coger ostras.
Narrador/Locutor
Robar ostras, querrás decir.
Actor voz personaje
Unas cuantas salidas y tendré suficiente dinero para sobrevivir tres meses o un año tal vez. Y así podré ocuparme de mi educación.
Narrador documental
Fue pescador furtivo de ostras durante un tiempo. Hasta que las costas de San Francisco se le quedaron pequeñas.
Jesús Callejo
¿Nombre?
Actor voz Jack London
Jack LottoN.
Narrador documental
¿Experiencia?
Actor voz personaje
No mucha, pero soy un buen marinero.
Jesús Callejo
Está bien. 30 dólares al mes. En libras.
Actor voz personaje
Firma.
Narrador documental
Con 18 años se embarcó en una goleta rumbo Japón para cazar focas. Aquel viaje inspiraría algunos de sus cuentos y novelas más famosas.
Actor voz Jack London
¿Por qué no te cuesta si duermes un poco?
Actor voz personaje
No, quiero escribir algunas. No era un hombre, sino una bestia. Un lobo.
Actor voz Jack London
Un lobo de mar.
Narrador documental
El lobo de mar es una de las más conocidas y ha sido llevada al cine varias veces. La mejor versión es la que Michael Curti dirigió en 1941 con Edward G. Robinson en el papel del terrible Capitán Lobo Larsen.
Actor voz Jack London
Me pregunto qué será de usted cuando este viaje acabe. ¿Cree que cambiaré?
Narrador documental
Oh, sí.
Actor voz Jack London
Muchísimo. No lo creo, Larsen. Esto es parte de su educación. ¿Debe llamarme capitán? No, señor. Recuerde que a bordo existe una diferencia social entre nosotros.
Nacho Ares
Jesús Callejo. Jack London murió en el año 1916 con 40 años. Una vida intensa con una celebridad y una fama increíble por. Por todo lo cosechado desde el punto de vista literario. Y fue célebre casi casi hasta el momento de su muerte.
Jesús Callejo
En el entierro Totalmente hay una anécdota porque los periódicos europeos cuando se enteraron del fallecimiento de Jack London, dedicaron más espacio a la noticia de su muerte que a la del emperador Francisco José de Austria, que había muerto el día anterior. Eso yo creo que es muy representativo de la popularidad que llegó a alcanzar. Sus restos al final fueron enterrados en una tumba muy humilde, que es lo que él quería y se puso simplemente un pedrusco en su tumba. Un pedrusco con mo. Y que marca con ese trozo de tierra donde está enterrado tanto él como su esposa, o sea que tuvo una vida, como ves, grandiosa, muy popular, muy excéntrica en muchos sentidos. Y luego una. Una muerte bastante desastrosa con la morfina y con la uremia y con todos sus problemas físicos, pero como ves, con una popularidad tremenda que eclipsó ni más ni menos que a todo un emperador austriaco.
Nacho Ares
Muy bien, Jesús Callejo, Jack London ha sido el protagonista del cronovisor en esta ocasión. Hemos vuelto a viajar al mundo de la literatura. Como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Pues muchísimas gracias también a ti porque entre los dos hemos resucitado a Jack London y al final va a tener razón de que tuvo varias vidas.
Narrador/Locutor
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Podcast: SER Historia
Host: Nacho Ares
Colaborador: Jesús Callejo
Fecha: 8 marzo 2026
Duración: ~32 minutos
El episodio hace un recorrido vívido y apasionante por la vida y la obra de Jack London, escritor icono de la literatura de aventuras y pionero en abordar temas sociales y ecológicos en sus novelas. Jesús Callejo y Nacho Ares, a través del “cronovisor”, nos llevan a momentos clave de la biografía de London: su complicada infancia, sus inicios como trabajador y lector autodidacta, su determinante viaje a la fiebre del oro en el Klondike, su ascenso meteórico como autor de éxito y su declive personal y económico en los últimos años. El episodio combina análisis literario y social, anécdotas históricas y reflexiones sobre la huella de London en la literatura y el cine, sin olvidar sus contradicciones y facetas menos conocidas.
[00:09–04:54]
[05:37–11:11]
[11:11–14:46]
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[27:00–30:44]
[30:44–32:12]
El whisky y la infancia difícil
“Aquí estamos con un whisky en la mano para brindar por nuestro personaje de hoy y lo hacemos con whisky porque era su bebida favorita, claro.” — Jesús Callejo [00:09]
Sobre su ascenso autodidacta
“Él acude cada vez que podía y cada vez que se escapaba a la biblioteca... y eso le generó una cultura general bastante amplia y, sobre todo, una curiosidad infinita por conocer más cosas.” — Jesús Callejo [02:39]
El escorbuto en el Klondike
“Oro, oro no va a encontrar demasiado... Lo que sí encuentra en Dawson City... lo que encuentra es escorbuto por falta de elementos frescos... y ahí es cuando empieza a pasar las canutas.” — Jesús Callejo [07:35]
Determinismo y miradas científicas
“Las teorías de Charles Darwin sobre la lucha por la vida influyeron en la visión de la naturaleza y la sociedad del autor.” — Narrador/Locutor citando blog [15:15]
London y la política
“Se presenta como candidato a la alcaldía de Oakland... no gana porque una cosa es ser famoso como escritor... y otra es que tenga el carisma necesario para llegar a estos lugares donde la política decide todo.” — Jesús Callejo [18:06]
El rancho, el incendio y su ocaso personal
“Su rancho sufre un incendio... los 70 mil dólares que él había invertido se esfumaron en un solo día... y le da por beber más y por hacerse adicto a la morfina.” — Jesús Callejo [20:26]
La dimensión esotérica en su obra final
“En esa tortura extrema, el protagonista aprende a abandonar su cuerpo... tiene viajes astrales... no habla de la reencarnación, pero lo deja caer.” — Jesús Callejo sobre El vagabundo de las estrellas [24:37]
Noticia de su muerte
“... los periódicos europeos cuando se enteraron del fallecimiento de Jack London, dedicaron más espacio a la noticia de su muerte que a la del emperador Francisco José de Austria...” — Jesús Callejo [30:44]
El episodio retrata a Jack London como un hombre nacido para la aventura y forjado en la adversidad, capaz de transformar sus vivencias extremas en una literatura vibrante que mezcla denuncia social, poesía de la naturaleza y reflexión existencial. London fue, como afirman Callejo y Ares, tanto un hijo complejo de su tiempo como una figura adelantada a su época: pionero ecológico, socialista declarado, alcohólico autodestructivo, narrador directo y símbolo del escritor-aventurero cuyo legado sigue alimentando la imaginación y la pantalla.
Resumen elaborado por IA – Basado en la transcripción completa y conservando citas originales y tono de los protagonistas