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Narrator/Advertiser
No importa lo que te detenga, despierta tus sentidos Con la fuerza del tigre y el poder de hierbas aromáticas legendarias, Tiger Bomb actúa rápido para calmar, revitalizar y restaurar. Siéntete mejor y vuelve a disfrutar la vida con Tiger Bomb.
Jesús Callejo
Jesús Callejo, crononauta Una vez más, bienvenido de nuevo a ser historia.
Salakov
Pues aquí estamos con el Salakov y dispuestos a emprender una nueva aventura. En este caso, yo creo que con ciertos riesgos para nuestra vida.
Jesús Callejo
Bueno, pero vamos a disfrutar de lo que más nos gusta, que son los viajes, explorar, que muchas veces yo no he descubierto ningún sitio nuevo, pero a nosotros que nos gusta tanto viajar, eso de cambiar de sitio, de estar en un lugar donde nunca has estado, con gente que nunca. Con la que nunca has convivido, una cultura diferente. Fíjate, yo que tengo la suerte de viajar mucho, ¿Sabes? Lo primero que hago cuando llego a una ciudad de un país diferente y tal, es entrar en un supermercado. Entro en un supermercado para ver qué es lo que compran ellos, cómo lo tienen colocado, cómo lo venden, qué es lo que comen, qué es lo que utilizan. Me llama mucho la atención y es una forma de acercarse a la cultura. El súper. Tú estás viendo todo. Qué curioso. Nosotros lo tenemos así, ellos lo tienen asado. Fíjate. Es una forma de ver la diversidad cultural. Y nuestro protagonista, Richard Francis Barton, es quizás uno de los pioneros en todo ello.
Salakov
Totalmente, totalmente. Richard Barton se dedicó un poco a todo y a todo, con las consecuencias que tiene eso, con sus enfermedades, achaques, críticas. Es lo que tiene ser pionero, ser un polímata y ser un políglota. Porque realmente, cuando miras un poco la biografía de Richard Barton, te quedas asombrado de lo poco conocido que es en comparación con lo que debería ser. Está claro que en Gran Bretaña le tienen bastante en consideración, pero fuera de ahí, ¿Como la gente conoce a Richard Barth? Por el actor, pero no por el explorador. Pero es que además de explorador, además de viajero, fue traductor, fue diplomático, fue militar, fue cartógrafo, fue zoólogo, fue espía, fue antropólogo, fue orientalista, fue escritor, fue poeta, fue historiador. ¿Sigo?
Jesús Callejo
Tiene un montón de virtudes y de oficios.
Salakov
Pocos personajes que hemos traído al cronovisor acumulan tal cantidad de títulos. No son títulos oficiales como tal, pero evidentemente los demuestra con su biografía. Y sobre todo porque tenemos sus diarios. Y eso que muchos de sus diarios y manuscritos fueron quemados por su mujer cuando él muere, porque pensaba que de esta forma limpiaba su reputación, porque ya por entonces se comentaban muchas cosas de él que ahora iremos desgranando y muchas cosas han desaparecido o han sido quemadas. Pero si no, posiblemente tendríamos que añadir a esta lista que te he comentado muchísimos más títulos, porque fueron 69 años, pero también muy bien aprovechado y viajando por Egipto, por la India, por Arabia y por África y por supuesto por Europa. Pero Europa es como que le pillaba demasiado cerca y a él le gustaba lo exótico y eso es lo que hizo que se complicara la vida. Pero al complicarse la vida también hizo descubrimientos y sobre todo aportó muchísimas cosas a la cultura, entre ellas traducciones de obras tan emblemáticas como las 1001 noches o por ejemplo también el Kamasutra.
Jesús Callejo
Bueno, ahí queda. Desde luego que algunos lo recordarán solo por eso, pero bueno, cada uno lo
Salakov
recordará por lo que le da la historia. Pero sí, sí, trabajo el Kama Sutra y según las malas lenguas, hasta practicó bastantes de sus posturas.
Jesús Callejo
Bueno, muy bueno, muy bueno. Pues. Jesús Callejo, crononauta, tenemos como siempre aquí la máquina del tiempo, nuestro teclado. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Salakov
La fecha es el 11 de septiembre de 1853.
Narrator/Reader
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Jesús Callejo
Jesús, ¿Dónde me has traído? Estamos vestidos de forma árabe, cubiertos para que nos reconozcan nuestros rasgos leoneses y nuestra piel blanca dónde nos encontramos.
Salakov
Sobre todo intentemos no hablar demasiado.
Jesús Callejo
Nos van a pillar enseguida.
Salakov
Estamos en La Meca. Pero estamos en La Meca en el momento que está prohibido que cualquier no musulmán acceda a este lugar tan sagrado para los musulmanes. Pero bueno, como Richard Barton ya sabes que es un Juan sin miedo y no le importan los riesgos, pues allí que va. También le ayuda el que sepa 29 idiomas. Se conoce no sólo el árabe, sino en fin, todos los dialectos y todos los idiomas locales que hay por la zona. Pero claro, él tiene que ir disfrazado. Él quiere. Quiere probarse a sí mismo si es capaz de. De llegar a La Meca, hacer todos los rituales que haría cualquier musulmán y salir vivo. Evidentemente salió vivo porque lo vamos a contar, porque él vivió algunos años más, pero esto sí que demuestra la sagacidad y la temeridad de Richard Burton. Evidentemente él se tiene que disfrazar, en este caso se disfraza de médico afgano derviche, más que nada para que cuando hablara su acento fuera extranjero y que dijera tú no eres de aquí. Pero hablaba perfectamente el árabe, su nombre es Mithra Abdullah. Y con ese disfraz de médico afgano, que por cierto también conoce muchas de las cosas del curanderismo del momento, cuando alguien iba allí con un dolor de cabeza o que le dolía el brazo, pues tenía sus emplastos, sus remedios, sus oraciones para curarle, o sea que daba el pego totalmente. Pero es muy interesante porque claro, él prepara sistemáticamente este viaje para esta peregrinación, el Haj, que es la peregrinación más importante para cualquier musulmán. Y aquí le vemos este 11 de septiembre, donde se sabe que estaba ya en Egipto unos días anteriores preparando todo esto. Es cuando cruza el Mar Rojo en condiciones muy duras, porque por entonces cualquier circunstancia era muy complicada. Llega hasta el puerto de Jedá, el principal puerto de entrada en La Meca, y ahí es cuando se empieza a mezclar con los peregrinos de todo el mundo islámico, empieza a hablar con unos y con otros. Él siempre, pues eso, con este disfraz de derviches, sabes que los derviches forman parte del sufismo, de esta especie de comunidad islámica también muy preocupada un poco por prácticas también esotéricas y de fusión con la divinidad. Así que por supuesto, él conoce el Islam y conoce todo lo que es el Corán de memoria. Se une a la UMÁ, la UMÁ es la comunidad musulmana de creyentes, se une a la caravana y él va actuando como médico hasta que llegan a Medina y de Medina dan el salto ya a La Meca. Bueno, pues aquí es donde le vemos en La Meca, porque entra con gran multitud, cualquiera ya sabes que te puede delatar. Estamos hablando de una época donde La Meca está bajo la soberanía del sultanato otomano, entonces cualquiera que no fuera musulmán y se les pillaba con facilidad, y a muchos les pillaron, les ejecutaban al instante, él va pasando todos los filtros y va haciendo todos los rituales, porque evidentemente el primer día participa como todo el mundo, haciendo la circunvalación a la Kaaba dentro de la gran Mezquita, da siete vueltas, al final acaba besando y tocando la piedra negra. Al segundo día va al monte Arafat, donde reza y pide perdón a Alá por todos sus pecados, como hace todo el mundo. Y al tercer día hace el ritual de la lapitación de Mina, que son tres pilares donde se tiran piedras, porque está representando a Iblis. El Iblis es el demonio Satán, y es un poco la tentación. Así que ahí todos los rituales y sale, sale bien parado de todo eso. Entonces, esto es muy curioso porque él luego lo cuenta, él escribe una obra que se publica dos años después, que se titula Mi peregrinación a La Meca y Medina. Claro, eso le abrió luego las puertas a otras exploraciones, por ejemplo, como África. Pero claro, el que alguien tuviera esa temeridad, que por cierto no fue el primer occidental que hace esto, que entró en La Meca, se sabe que por ejemplo, Ludovico T. Bartema, un italiano, en 1503 ya lo hizo. Nuestro español domingo Badia, el alias de Alibay, en 1807 también lo hizo. Pero bueno, Richard Barton, se puede decir como primer británico, era el primero que había osado hacer lo que nadie se le hubiera ocurrido hacer primero por eso, porque tienes que dominar el árabe y luego tienes que dominar todos los rituales musulmanes, y él lo consiguió. Así que ese seudónimo lo volvió a utilizar en otras ocasiones, porque le vino muy bien al Dulá, que lo sepamos, que también era Richard Barton.
Jesús Callejo
Richard Barton, todo un pionero, un aventurero, una figura. A mí me recuerda un poco a Ludwig Burkhard, este suizo que descubrió, bueno, descubrió, ya estaba descubierta, pero fue el primer occidental en entrar en la ciudad de Petra, también vistiéndose, más que disfrazándose, vistiéndose, aprendiendo árabe a la perfección para ganarse la confianza de los árabes que había en este emplazamiento de Jordania. Y Richard Francis Barton hizo un poco lo mismo para llegar a La Meca en ese año 1853. Si te parece, vamos a escuchar precisamente del libro que has mencionado, Narración personal de una peregrinación a la Medina y a La Meca, un fragmento en donde nos cuenta cómo tiene que ser la preparación de ese viaje, pero no solamente tomando como referencia La Meca, sino cualquier viaje, porque todo viaje es una suerte de camino, de iniciación para aprender, para compartir, para convivir con otras personas, con otras culturas. Y Barton, yo creo que lo cuenta de una forma extraordinaria en este fragmento. Vamos a escucharlo.
Narrator/Reader
De los momentos más gratos de la vida humana. Me parece que es la partida en un viaje lejano hacia tierras desconocidas. Sacudiendo con un esfuerzo poderoso los grilletes del hábito, el peso plúmbeo de la rutina, el manto de las muchas preocupaciones y la esclavitud de la civilización, el hombre se siente una vez más feliz. La sangre fluye con vigor renovado a través de sus venas. Una mañana fresca de primavera amanece de nuevo para su juventud. Un sentimiento de libertad que todo lo impregna, llena su mente. Un regocijo, si se me permite. Tal palabra de ánimo, se apodera de él. Y el aire de la mañana parece una ráfaga de aire espiritual. El viejo entusiasmo por los viajes, esa pasión inquieta por el cambio y la novedad de los lugares, regresa con renovada fuerza. ¿Quién no ha sentido esto al salir de las ruidosas y polvorientas calles de una ciudad hacia el campo abierto? Pero cuanto más profundo es el sentimiento cuando el viaje es a través de regiones que conservan todavía su frescura primitiva, donde la mano del hombre no ha domesticado aún la salvaje exuberancia de la naturaleza. En tales momentos, el explorador siente que está cumpliendo su destino. No es la mera búsqueda de conocimiento geográfico, ni el deseo de fama lo que lo impulsa, sino una necesidad interna de expansión, un impulso de confrontar lo desconocido. Mi preparación para este viaje no fue solo física, sino mental y lingüística. Para entrar en la Ciudad Santa, uno no debe simplemente vestir el traje del musulmán. Debe pensar como él, sentir como él y hablar su lengua, no como un extranjero, sino con la fluidez de quien ha nacido en la fe. El disfraz de derviche no es una máscara, es una transmutación del ser. Sólo así se puede penetrar el velo que separa el Occidente del Oriente y observar la vida humana en su estado más ferviente y sincero, despojada de las pretensiones que la etiqueta europea impone sobre el alma.
Jesús Callejo
Jesús Callejo CORONAUTA El otro día te lo decía cuando te mandaba los audios. A mí me emocionó este y también luego el siguiente, porque te das cuenta de la importancia del viaje. Yo no había leído nada de Richard Barton. Conocí algunas cosas y de sus peripecias también en Egipto. Pero no había leído nada tan profundo de un viajero, me atrevería a decir, y que te das cuenta de que esta gente no iba allí a saquear ni a robar, no, no, iba a aprender y a descubrir y tiene un mérito enorme y hacerlo con la solvencia que lo hace, la humildad con que lo hace y el sentido que le da ese viaje casi iniciático.
Salakov
Totalmente, para él este tipo de viajes eran iniciáticos, le fueron cambiando su forma de ser, su forma de ver el mundo, lo refleja en sus libros y sobre todo porque se da cuenta también de esa naturaleza humana, porque no hay nada como viajar para que muchos prejuicios vayan desapareciendo poco a poco. Y él le llama mucho la atención determinados aspectos, porque él como dominaba tantos idiomas hasta 29, como viajó a tantos países, como se mezcló estrechamente con la vida, porque aparte de tener una gran biblioteca, aparte de leer muchísimo, también se mezclaba, entraba en los burdeles porque pensaba que ahí es donde se podía conseguir mucha información, no olvidemos que fue espía,
Jesús Callejo
fue un bebé, unos entran en los supermercados para conocer.
Salakov
A ver cómo estaba la carne, tuvo muchas adicciones, por supuesto, incluida las drogas, era un bebedor empedernido, o sea que no olvidemos que él también estaba demasiado metido en su vida, sobre todo en los años más de juventud, poco a poco su carácter y su personalidad fue cambiando y cuando estuvo, por ejemplo, a los 19 años entró en el Trinity College de Oxford para aprender una serie de disciplinas y al año siguiente le echaron prácticamente a patadas porque no conseguían que este hombre dejara de hacer gamberradas, o sea que estaba más preocupado en divertirse que en aprender y por eso le expulsaron con 20 años, pero sin embargo le expulsan sabiendo esgrima, sabiendo cetrería y por supuesto sabiendo árabe y sabiendo ocultismo, porque le interesó muchísimo también estas disciplinas que luego utilizó precisamente cuando él iba disfrazado. Él se hace militar también, tiene que servir en la Compañía Británica de las Indias Orientales, se integra en el ejército en Bombay, destinado en Pakistán también, en fin, con distintas misiones. Lo digo un poco esto para que veamos cómo se fue forjando ese carácter y como cada viaje para él era, ya digo, una especie de viaje iniciático, porque eso le estaba sirviendo para al final ser un ciudadano del mundo. Fíjate que una de las frases que más llama la atención de Richard Barton es que donde se sentía extranjero es cuando volvía a Inglaterra, es donde él no encontraba su sitio. Sin embargo, cuando él estaba en África, cuando estaba en Asia Menor, cuando estaba en Egipto, se encontraba como a sus anchas, es como que entendía por supuesto, no solo sus idiomas, sino que también entendía su forma de ser. Entonces es muy llamativo que en Inglaterra o en Gran Bretaña es donde no se sentía a gusto. Esto por supuesto, los ingleses se lo tomaron en cuenta y luego le complicaron la vida. Y luego te comentaré alguna anécdota en este sentido. Pero yo creo que esto sí que nos da un poco la idea de su carácter. Acuérdate que este hombre medía dos metros de altura, es decir, imponía si además tenía ese carácter fuerte de alguien que estaba bregado en las distintas aventuras y desventuras que le tocó vivir, sobre todo como militar y sobre todo también como espía, porque él se daba cuenta que los burdeles es donde se encontraba muchísima información y por supuesto era una de las misiones que él tenía encomendado, sobre todo cuando estuvo en la zona de la India y de Pakistán. Eso también le granjeó muchísimas enemistades porque le llamaron traidor, porque tuvo que delatar a muchos de sus compañeros que estaban haciendo trapicheos y pasando información al enemigo. Entonces claro, delatar a sus propios compañeros te puedes imaginar que dentro del código de honor de los militares no gustó mucho, pero por otra parte hizo un gran favor para limpiar a toda esta gentuza que estaba dentro del ejército británico. En fin, estas son características de la biografía de Richard Barton muy interesantes para entender y sobre todo para darnos cuenta de que él, ya te digo, nunca se sintió muy a gusto en el país de origen, sencillamente porque nunca llegaron a entender cómo alguien que supuestamente debería ser un caballero inglés, al final se mezclaba con gente de baja estofa. De hecho, cuando él se casa, los padres de la novia no le acepta porque consideran que es un tío pobre, que no es rico, que no es de alta clase y que encima bebe y que suelta tacos de vez en cuando. Aún así se casó a tomar por saco sus suegros. Pero eso yo creo que también nos da idea. Cuando se casa con Isabel, como era el nombre de su mujer, pues se echó un poco el mundo por montera y dijo allá cada cual y que cada cual sea responsable de ese puritarismo que existía en la Inglaterra de aquel momento.
Jesús Callejo
Fíjate, estamos en la época victoriana y debía de llamar mucho la atención. El concepto de viaje estaba relativamente generalizado, pero claro, viajabas para desarrollar rutas comerciales, para investigar alguna cultura. Pero este tenía esas excentricidades de hacer estudios de la longitud del pene, por ejemplo, de la gente allá por donde iba. Bueno, pues eso, en la Inglaterra victoriana debía de chocar bastante.
Salakov
Chocaba bastante. Y de hecho, cuando él traduce Las mil y una noches, no solo las traduce, no sólo, además traduce los pasajes más escabrosos, porque hay varias traducciones de Las mil y una noches, pero las escenas de sexo explícito o las escenas, pues yo que sé, pues eso, que son un poco como más sueces, no se traducían. Él sí. Y además ponía multitud de notas a pie de página, pero miles de notas. De hecho, una de las notas te habla de uno de los afrodisíacos más potentes y que parece ser que utilizó. Dice que la piel de una lagartija reducida a polvo y bebida con vino blanco dulce. Dice que es un milagroso afrodisíaco. Entonces te va contando este tipo de cosas, porque es lo que él conocía, lo que había oído y lo que él practicaba. Bueno, pues evidentemente esto llamaba mucho la atención. Ya te digo, el hecho, cuando se casa con Isabel Arundel, pues eso, los padres de Isabel no quieren saber nada de él, no es católico tampoco, con lo cual estaba dentro de una anomalía no muy bien entendida. Pero claro, al final él hace carrera diplomática y eso es muy importante. Pero antes de hacer carrera diplomática, ¿Cómo no descubre el lago Tanganyika?
Narrator/Reader
Nada, de hecho podría ser más pintoresco que la primera vista del lago Tanganyika tal como se nos presentó desde la cima de la colina. Debajo de nuestros pies se extendía una vasta extensión de agua azul que brillaba bajo el sol del mediodía con una claridad que rivalizaba con la del Mediterráneo. Alrededor de ella, las montañas se elevaban en gradaciones de púrpura y gris, sus cimas envueltas en nubes que parecían los guardianes de este secreto guardado durante siglos por el continente africano. Estábamos agotados, consumidos por las fiebres y la parálisis parcial que nos había impedido caminar durante días. Mi compañero Speck estaba casi ciego y yo apenas podía mantenerme en pie debido a la debilidad de mis miembros. Sin embargo, en ese momento de triunfo visual, todo el sufrimiento físico se desvaneció. No era simplemente el éxito de una expedición geográfica. Lo que celebrábamos era la validación de la voluntad humana sobre la inercia de la materia. Habíamos atravesado tierras donde la muerte acechaba en cada matorral, donde el clima era nuestro enemigo y los hombres que nos guiaban estaban consumidos por el miedo. El valor de tal descubrimiento no reside únicamente en los mapas que se dibujarán más tarde, sino en la expansión del horizonte mental que proporciona la naturaleza. En su inmensidad. Nos enseña nuestra propia pequeñez y al mismo tiempo nuestra capacidad de grandeza al intentar comprenderla. Este lago, que durante milenios había existido sin que un ojo europeo se posara sobre él, es un símbolo de todo lo que aún queda por descubrir en el mundo y en nosotros mismos. El explorador no busca solo tierras, busca la prueba de que el espíritu puede triunfar sobre las limitaciones impuestas por el cuerpo y el destino. Al contemplar esas aguas tranquilas, comprendí que la verdadera frontera no es geográfica, sino la que separa al hombre que se atreve de aquel que permanece encadenado a la seguridad de lo conocido.
Jesús Callejo
Escuchábamos Jesús Callejo. Precisamente lo anunciaba el relato del propio Richard Francis Barton del lago Tanganyika, quizás uno de los mayores logros de su vida como viajero a ver el descubrimiento. El lago ha estado allí y había sido visto por toda la gente de allí durante miles de años. Pero bueno, él también lo dice, que es el primer occidental, el primer europeo que fija sus ojos sobre ese lugar tan abrumadoramente hermoso. Y en muchas ocasiones esto era con lo que quedaba la gente, el gran público, por así decirlo, que esperaba este tipo de publicaciones y de conferencias y charlas. Luego cuando los aventureros llegaban a su país de origen, en este caso Inglaterra.
Salakov
Totalmente. Además esta descripción que hemos escuchado de lago Tanganyika, como ves, escribía muy bien, era muy poético. Claro, ya estamos hablando de una etapa donde él ha sobrevivido a La Meca, porque esto ya es posterior. Ya digo que ese libro donde cuenta sus hazañas en La Meca y en Medina, se abren las puertas de África y ahí es cuando le encargan una misión para que vaya a Somalia, primero en compañía del explorador John Speak, con el que tiene luego bastantes disidencias. Y ahí es cuando empieza a ver ese África totalmente exótica, desconocida, ese África negra, porque lo que van es precisamente a meterse en los lugares más inexplorados y ahí casi pierde la vida, porque se sabe perfectamente que en una pelea que tuvieron con tribus locales, a él le atraviesa la cara con una lanza y a partir de ahí le dejan una cicatriz tremenda. Ya no te digo de Spick, que el tío iba cogiendo todas las enfermedades que había por donde pasaban. De hecho, por ejemplo, se queda. John Speak se queda sordo de un oído a causa de un escarabajo que se había introducido en su interior. Imagínate en qué situaciones estaba. Pero John Speak además empezaba a disparar a todo animal que se movía, cosa que a Richard Barton no le gustaba para nada. ¿Por qué matas a este elefante si tú no vas a conseguir el marfil o no vas a comer su carne? Le daba igual. Para que veas un poco los dos caracteres, tanto de John Speak, que era el clásico inglés prepotente y que tenía como derecho a matar y licencia para matar a todo lo que se moviera. Y sin embargo Richard Barton era más cuidadoso, decir vamos a utilizar las armas solo para momentos en los que necesitemos. Bueno, en la expedición alcanzan el lago Tanganyika en febrero de 1858 y es cuando Barton queda absolutamente asombrado por ese panorama que se abría ante sus ojos, ojos que sólo podía ver él, porque Spig se había quedado medio sordo por el escarabajo, pero en este caso estaba medio ciego porque había contraído la malaria, entonces tampoco pudo ver el lago Tanganyika. Entonces la descripción es más Barton que lo disfruta y además lo disfruta en un promontorio que es en Uji. En Uji, años después es cuando Stanley encuentra al Dr. Livingston. Te lo digo porque también es un lugar emblemático y muy histórico. Bueno, Barton al final también cae enfermo. Speed continúa la expedición sin él hasta que por fin da con el lago Victoria. Y ahí entra ese momento clave también en la biografía de ambos personajes, de ambos exploradores, porque lo que van buscando son las fuentes del Nilo, de acuerdo, del Nilo Blanco, las del Nilo Azul, ya sabemos que estaba en Etiopía y además fue un español el que las descubrió, pero en este caso estamos hablando del Nilo Blanco. Y Spik considera que el lago Victoria, que por cierto se llamaba el lago Nianza en idioma bantú, pero ya sabes quién era la reina en aquel momento, la reina Victoria, pues ya está haciendo la pelota a la reina, quitó lo del lago Nyanza y lo bautizó como Lago Victoria británico, prototípico de aquella época. Posiblemente a Richard Barton no se le hubiera ocurrido, pero ahí entra la controversia, porque Richard Barton posteriormente dice no, no, el lago Victoria no puede ser el nacimiento del río Nilo. Y Spick dice que sí, que sí, que sí. Bueno, pues ahí, cuando ambos regresan a Inglaterra por separado, la reputación de Barton queda gravemente dañada a causa precisamente de la disputa con Spig, porque Spig empieza a contar, pues eso, distintas anécdotas de Richard Barton que no gustan nada a los británicos, estos comportamientos que yo te acabo de decir, y obliga a la Real Sociedad Geográfica a patrocinar otra expedición en 1860 para saber dónde está realmente el nacimiento del río Nilo. Y mira tú por dónde, cuando se va a producir ese debate cara a cara entre los dos, cada uno arguye una teoría. Speak muere accidentalmente en una cacería antes de debatir el origen. Siempre se especuló qué forma más sospechosa de quitarse de en medio a Speech. Por supuesto, las pesquisas y las sospechas cayeron. Richard Barton, que no tuvo nada que ver con total seguridad, pero eso ya te puede imaginar un poco la situación que había en Gran Bretaña. De hecho, cuando muere Richard Barton sufre un infarto de miocardio, muere, sus restos son repatriados a Londres, pero no se le permite que reposen en el Panteón de hombres ilustres de Westminster. Y al final tiene que descansar en Morlake, en Sorre, en una tumba con forma de tienda de beduino. Es decir, no pensaron que este hombre tuviera el linaje, el honor y la categoría de estar en el Panteón de Hombres ilustres de Wetmin. Craso horror, desde mi punto de vista, por parte de los británicos.
Jesús Callejo
Desde luego, desde luego que sí, porque la figura de Richard Barton, el explorador del siglo XIX, aventurero, podríamos decir también filósofo, marca un poco una época de viajes, de aventuras, y desde luego que es con lo que nos tenemos que quedar, eso de la apariencia y la sociedad tan conservadora de la época. Reaccionó como reaccionó, no se podía esperar otra cosa y ya está. Pero nosotros le redimimos y lo traemos, desde luego, al merecido número uno, puesto número uno que le damos ahora, la figura de Richard Burton ha sido el protagonista de este cronovisor una semana más, Just, junto con Jesús Callejo. Como siempre, Jesús, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Salakov
Pues muchísimas gracias. De nada, porque ha sido un auténtico placer, como tú bien dices, rescatar a este gran explorador que tantos paisajes y pasajes nos ha abierto y muchas alegrías que nos va a dar cada vez que releemos su biografía, que nos deja a títere con cabeza. Un abrazo y nos vemos la próxima semana.
Jesús Callejo
Hasta la semana que viene.
Narrator/Reader
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Narrator/Advertiser
No importa lo que te detenga, despierta tus sentidos con la fuerza del tigre y el poder de hierbas aromáticas legendarias. Tiger Bomb. Actúa rápido para calmar, revitalizar y restaurar. Siéntete mejor y vuelve a disfrutar la vida con Tiger Bomb.
SER Historia – Cronovisor: Richard Burton, el explorador que desafió al mundo
Fecha: 9 de mayo de 2026
Host: Jesús Callejo
Colaborador: Salakov
Este episodio de "Cronovisor" se adentra en la apasionante vida de Richard Francis Burton: explorador, viajero, traductor, militar, diplomático, espía y figura compleja del siglo XIX. El programa explora sus hazañas más notables, su carácter indomable, su relación ambivalente con Inglaterra y su legado cultural y científico, destacando especialmente su peligrosa entrada en La Meca y el descubrimiento del lago Tanganica. Callejo y Salakov desgranan el perfil de este polímata y cuestionan por qué, siendo tan fascinante, sigue siendo poco conocido fuera del mundo anglosajón.
"Me parece que es la partida en un viaje lejano hacia tierras desconocidas. Sacudiendo con un esfuerzo poderoso los grilletes del hábito... el hombre se siente una vez más feliz..." (11:03 - 13:42)
Los conductores reivindican el lugar de Richard Francis Burton en la historia: como viajero y pensador abierto, símbolo de la pasión por lo desconocido y de ver el mundo desde dentro, con empatía y profundo respeto. Su vida, llena de enfrentamientos culturales y personales, es lección y advertencia contra el prejuicio y la superficialidad. En palabras de Callejo: “La figura de Richard Barton… marca un poco una época de viajes, de aventuras… nosotros le redimimos y lo traemos… al merecido número uno.”
Para los oyentes interesados en los grandes enigmas y personajes de la historia, este episodio es imprescindible para redescubrir a uno de los grandes exploradores de todos los tiempos y repensar el valor de conocer el mundo con pasión y mente abierta.