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Ser Podcast, Jesús Callejo, una Semana más especial 900 programas. Bienvenido a ser Historia.
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Especial esta semana, este programa en concreto por dos razones, hay que gritar alebricias. Primero, por esos 900 programas, no todos llegan a esos 900 programas, programa ya longevo y además con todas las satisfacciones que hemos recibido a lo largo de estos años. Y segundo, porque estamos en la tierra de Gárgoris y Avidis, estamos en la tierra de estos reyes míticos de Argantonio. En fin, esa Tartessos de la que tanto se ha hablado, tanto en los mitos, las leyendas, por supuesto en los distintos yacimientos arqueológicos, y es un poco rescatar del olvido algo que todo el mundo ha intuido, incluso antes de Adol Sulten, pero que poco a poco va saliendo a la luz. Y además estamos hablando una de las culturas más antiguas en el mundo occidental, de las que hay pocas referencias en la Biblia se ha citado antes, evidentemente, esa Tarsis en la que Salomón parece que hacía sus transacciones comerciales para conseguir oro, plata, cobre, hierro y demás materias, pero también un poco ibas a decir
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oro, plata y mirra, también los Reyes Magos eran de Tarsis, Pues casi, casi.
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Aquí era más de metales. Pero sobre todo también por eso, porque ha generado muchísima imaginación y muchísima fantasía sobre quién sería Argantonio y con quién comerciaban realmente los fenicios y los griegos. Y tanto su origen como su desaparición siguen teñidos en ese misterio. Entonces, fíjate, es que tenemos todos los ingredientes para una Indiana Jones. Y aquí tenemos varios Indiana Jones que están recuperando del olvido esas alhajas y sobre todo esos elementos que nos hacen sospechar, pero ya con evidencias claras de que estamos hablando de una cultura muy sofisticada y muy poderosa.
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El mundo tartésico, a veces a la sombra del mundo ibérico, más cercano en el tiempo, más. Bueno, hay que decirlo. El mundo tartésico, vamos a hablar de ello grosso modo, del año 1000 antes de Cristo al año 500-600 a. C. Justo antes de la aparición del mundo ibérico como tal. Y en esa primera mitad del primer milenio antes de Cristo, hubo un montón de emplazamientos con este común denominador de una cultura absolutamente autóctona, indígena, local, propia, con elementos inspirados en el Mediterráneo oriental, en mi queridísimo Egipto, en el mundo griego también, y que dio un resultado, como decías, Jesús, una unión de culturas con elementos únicos.
B
Con elementos únicos y además con elementos que influyeron luego en otro tipo de culturas, civilizaciones, evidentemente con los fenicios, los cartagineses, al final, según Schulte, son los que se encargan de dar como el toque final a A Tartesso y también porque esto está teñido también de una cierta neblina legendaria. Adolf Sulten dice que encontró un anillo Tartesso, ese anillo Tartesso con una inscripción griega que decí el poseedor sé feliz. Había una especie también de discreción muy debatida, muy polémica, pero que por cierto, desapareció el anillo. El problema que tiene este tipo de pruebas y que dejara esa frase tan positiva y tan esperanzadora para el poseedor de ese anillo, sí que nos indicaba que él buscaba Tarteso en el Coto Doyana. Y luego las variantes que ha tenido, porque mucha gente, y me imagino que se irá comentando a lo largo del programa, ha identificado Tarteso con la Atlántida. Entonces claro, ya es como mucho suponer es recoger a Platón.
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Adolf Schulte no fue uno de ellos,
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fue uno de ellos. De hecho Adolf Schulte se parece mucho también a Schliemann. Antes ha citado Troya. Sabes que Sliman se inspiró muchísimo en la Ilíada, Él pensó que la Ilíada era mucho más que una epopeya, mucho más que relatos legendarios y efectivamente, excavando, excavando, al final encontró esa Troya tan deseada. En el caso de Adol Sultan era la obra marítima de Avieno, que es lo que le inspiró también es una obra del siglo IV, pero también inspirada y posiblemente reescrita de obras anteriores, que yo tengo que buscar Tarteso, pero es que Tartesso me va a llevar a la Atlántida y por tanto voy a demostrar que Platón tenía razón. Claro, faltaban dos elementos desde mi punto de vista. Uno es la parte geográfica, más allá de las Columnas de Hércules, no sé si Platón entendería que era toda esta zona de Badajoz, de Sevilla, de Córdoba o de Huelva. Y por supuesto también la parte cronológica. Platón lo sitúa 12.000 años atrás y sin embargo estamos hablando que Tarteso, cuando se produce su disolución, o por lo menos su declive, sería en ese siglo V a. C. Pero la imaginación sigue ahí y muchísimas expediciones actuales siguen buscando la Atlántida, porque las prospecciones dicen que al final había una ciudad con una serie de círculos concéntricos y eso también lo que reflejaba Platón. De ahí que sea la Atlántida, yo creo. Para nada en absoluto, pero no deja de ser una Atlántida más entendido la Atlántida como una civilización que ha desaparecido en las neblinas del espacio tiempo, pero que ha dejado una serie de rastros suficientes como para especular, para fantasear y para pensar que estamos en la península ibérica, en uno de los lugares, o por lo menos Tartes, uno de los lugares donde floreció antes de que el Coto Doñana se convirtiera en lo que es actualmente.
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Muy bien, Jesús Callejo, crononauta, tenemos el teclado de nuestra máquina del tiempo preparado, como siempre. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
B
La fecha es el 29 de febrero de 1920. Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
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Jesús, ¿Dónde estamos? Allá hay dos personas, pico y pala, y algo brilla en el suelo que están sacando.
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Bueno, pues estamos en el paraje elegido, en Aliseda, en Cáceres, y fíjate qué día también concreto, el 29 de febrero. Evidentemente estamos hablando de un año bisiesto, lo cual llama bastante la atención y para los supersticiosos pensaban que iba a ocurrir algo. Y efectivamente lo que está ocurriendo es el hallazgo de algo que todavía no sospecha la importancia que tiene, y es una serie de elementos que brillan. Hay oro, plata, y estamos entre tres personas. Ahí vemos, hay dos hermanos, los hermanos Rodríguez Santano, que son tejeros, porque en el fondo el principio, la excavación que se está produciendo de una forma casual, es porque estaban buscando tierra y arcilla para el horno y hacer luego sus tejas y sus ladrill, y están encontrando esto. También tenemos al sobrino, a Genaro Vinagre, y entre los tres empiezan a darse cuenta de que hay cosas ahí que no deberían estar. Y es este ajuar. Va apareciendo piezas, piezas. Con el tiempo sabremos que ni más ni menos, estamos hablando de 354 piezas, un tesoro bastante considerable. Pero claro, a partir de ahí y a partir de este momento en el que estamos en el cronovisor, es donde empieza el tinglado. ¿Por qué? Porque si tú no reconoces claramente cuáles son esas piezas, y además el mundo de la arqueología en ese momento estaba un poco en mantillas, pues oye, qué buena ocasión para venderlas o malvenderlas más bien, en una joyería de Cáceres, intentar conseguir dinero rápido. Pero claro, los rumores, la gente empezó a comentar que se estaba encontrando un tesoro y eso hizo que las autoridades, tanto civiles como judiciales, empezaran a tomar cartas en el asunto y se fuera persiguiendo poco a poco estas piezas, algunas vendidas, otras expoliadas, evidentemente, y otras fundidas, que es lo peor.
A
Hemos invitado a esta máquina del tiempo, yo creo que una de las personas, sino la que más, que conoce el mundo tartésico, el mundo de este periodo. Él es Sebastián Celestino, director del Instituto de Arqueología de Mérida, de Mérida, no, de América, de Mérida, en Extremadura, en España, y buen amigo desde hace un montón de años, director del yacimiento del Turuñuelo. Sebastián, bienvenido una vez más a Ser Historia.
C
Hola, muy bien, muchas gracias.
A
El tesoro de Aliseda, un tesoro fantástico, pero al final se demostró que no era tartésico, pero era uno de esos elementos de influencia que sí que marcó un poco la identidad del mundo tartésico que aparecería en aquel momento.
C
Sí, es un tesoro muy especial porque todos los elementos que tiene son puramente fenicios, son puramente orientales. Entonces hubo muchísimos trabajos sobre este tesoro, porque levantó muchísima polémica el hecho de que apareciera en Cáceres tan al interior, cuando los límites en aquel momento, estamos hablando de 1920, los límites de Tartessos se ceñían a la costa, fundamentalmente Cádiz, Huelva y Sevilla, que entonces en esa época todavía tenía costa. ¿Qué pasaba? Porque aparece el tesoro del Carambolo después y se ve que es un tesoro mixto, exactamente en el 58 se ve que es un tesoro mixto entre indígena y oriental. Sin embargo, el de Aliseda es un tesoro puramente oriental. Y había una teoría que defendieron varios investigadores y es que son tesoros que son la dote que se da a las mujeres o las hijas de los fenicios que quieren comerciar con los indígenas que viven en el interior. Es decir, una forma de comerciar, de que te abran el mercado hacia el interior, es casar a esas mujeres con los jefes indígenas. ¿Por qué? Porque los fenicios vienen por algo muy importante, todo el mundo habla del oro, de la plata y demás, pero vienen a una cosa mucho más importante todavía, que es el estaño. El estaño que viene del norte de la península ibérica. Y está la gente que hace un poco de intermediaria entre los fenicios que están en el sur y esa gente que tiene la posibilidad de abastecerte de estaño.
B
Cuando apareció este tesoro de Aliseda, evidentemente mucha gente pensó por fin, Adolf Surte tiene razón, Adolf Sultán en esos años todavía estaba buscando. Recordemos que Adolf Hurten ya había excavado en Numancia, en Soria, y luego dijo bueno, Numancia ya parece que ha perdido interés y viene aquí y en esos años es cuando se encuentra el de Aliseda. Queda ahí un poco la especulación si sería tartésico o no, hasta que se demuestra efectivamente que es fenicio. Pero cuando se descubre el de Carambolo, más curiosamente se descubre dos años antes de que muera Adol Sulten, con lo cual él no llegó a apreciar el valor que tenía Carambolo. Pero como tú bien dices, hay una parte atlántica y una parte tartésica. Y alguien dijo, algún arqueólogo en la época que por fin se había encontrado el tesoro de Argantonio, ¿Qué credibilidad tiene ese rey mítico y qué importancia tuvo en el supuesto de que existiera Argantonio en esta cultura tartésica?
C
Yo creo que Argantonio no es un rey mítico, creo que es un rey legendario. Existió o asistió algo parecido, un personaje que seguramente vinculaba todo el territorio de Tartessos. El problema viene cuando se cree que Tartessos es una ciudad. Tartesso no es una ciudad en sí, no es un punto concreto en el mapa geográfico. Tartesso es un territorio, un territorio que se va moviendo. Hay que tener en cuenta que dura 500 años. En esos 500 años hay movimientos hacia el Guadalquivir, hacia arriba, hacia el Guadiana, hacia Portugal. Se va cambiando como todos los no existe ningún reino que conozcamos que se haya quedado paralizado durante 500 años. Entonces el Guadiana, por ejemplo, a partir del siglo VII entra a formar parte de Tartesso y se empieza a desarrollar. Y cuando hay una crisis grande, una gran crisis, antes lo comentabais con los cartagineses, justamente el Guadiana se aprovecha de esa crisis para tener un revulsivo, gira su comercio en vez de hacia el sur, hacia el Levante, y es el desarrollo de todo el Guadiana.
B
¿El hecho de que se llame Tartesso se debe porque antiguamente el Guadalquivir, antes de que se llamara Abetis por los romanos, se llamaba el río Tarteso?
C
Sí, seguramente es una de las teorías que más visos tiene de ser realidad.
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Fíjate, estamos en un momento, lo decíamos al principio, la primera mitad del primer milenio antes de nuestra era, antes de Cristo, y donde se van creando, se van generando estas culturas, entre ellas el mundo tartésico, tomando elementos de lugares absolutamente lejanos. Para nosotros ir a Turquía, ir a Siria, ir al Líbano, Israel, Egipto, son cinco horas de avión, pero en aquella época eran distancias enormes cuando se hacían a través del Mediterráneo, y vemos un poco la fluidez de ese comercio que había entre el extremo del Mediterráneo oriental y la península ibérica. Y esos elementos de prestigio que al final van marcando un poco también los estratos sociales de los grupos que se van haciendo con esas piedras.
C
Sí, en la competencia entre ellos, quién consigue algo exclusivo que le pueda diferenciar de su vecino. Esa competencia que es, por ejemplo, todos los túmulos que conocemos en el Guadiana, que se han hecho tan famosos, que empezó con Cancho Roano, Lamata, ahora Casas del Turuñuelo, y otros más que conocemos, son una serie de túmulos, cada uno con unas características especiales. Arquitectónicamente son homogéneos, pero es justamente la competencia entre ellos mismos, a ver quién tiene más poder, más prestigio. De hecho hay algunos, por ejemplo, el Turuñuelo hace una escalera con un mortero de cal, que no lo tienen los demás. Es decir, yo tengo la exclusividad de esto, el vecino seguramente que la ha visto, pero no sabe cómo se hace, y estos no le pasan la fórmula a ver quién consigue ese prestigio. Yo creo que eso pasa hasta en la Edad Media, la gente en los castillos podían conseguir algún tipo de prebenda de otros lugares que no tenían los otros castillos que estaban al lado.
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Siguiendo con Turuñolo, porque Turuñolo ha sido como un revulsivo a nivel arqueológico para volver otra vez a resaltar la gran intensidad de Tartín. Se han descubierto cosas muy curiosas que no saben.
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Me gusta la corrección que ha hecho, porque Jesús siempre, como yo, yo suelo decir en Peiti Comité Tartessos, pero yo le dije a Jesús antes de no digas Tartessos, di Tarteso, que hay que empezar a concienciar a la gente, que hay que castellenizar el nombre, ¿Verdad, Sebastián?
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Sí, bueno, eso fue una no exigencia, pero los filólogos siempre se metían mucho con nosotros, con los historiadores y con los arqueólogos, porque siempre hablábamos de Tartessos, y ellos decían que la palabra en castellano es Tartesso, que es cierto, es Tarteso. Pero bueno, ya se nos escapa muchas veces, aunque yo cuando escribimos siempre ponemos Tarteso, pero es verdad que cuando hablamos.
B
Sí, como ves, soy el alumno aplicado y cuando Tarteso, efectivamente. Hay que ser coherente un poco con el mundo académico, que si se han puesto de acuerdo en decirlo, nosotros también. En ese sentido te comentaba que una de las cosas que has hecho tanto tú como este Rodríguez, que sois los CEOs de este yacimiento arqueológico, es que se ha encontrado varias cosas sorprendentes. Una de ellas son esas caras, esas cinco caras femeninas, dos de ellas bastante intactas. Y luego eso que sería una hecatombe. La hecatombe técnicamente del mundo griego sería cuando tú inmolas a cien bueyes, ni más ni menos. Pero en este caso se han encontrado 52 animales, la mayoría caballos inmolados hay, lo que quiere decir que hubo una especie de ritual religioso, me imagino que espiritual. ¿Se sabe algo más de esos rituales, de esa concepción místico religiosa que tenían en Tarteso?
C
Bueno, sabemos que llegó un momento que todavía estamos investigando en qué consistió ese momento en el que todos estos edificios se clausuran a la vez y se clasuran de una forma traumática. No hay que olvidar que Por ejemplo, en Cancho Roano se sacrificaron también 12 caballos y se les cortaron la cabeza. La cabeza se puso en un lado del foso y el resto de los cuerpos en otro. Hay un ritual distinto al del turuñuelo, pero en el fondo no deja de ser un ritual de clausura, incendio, destrucción, sacrificio y sellado final. Sellado como para que las las generaciones venideras no tocaran el lugar, no fuera violado. Y así ha llegado hasta nosotros 2.500
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años después, como una cápsula del tiempo al final. Pero se sabe que se hace de una forma deliberada. Es decir, ellos eran conscientes de que eso quedaba ya preservado, me imagino, para sus dioses y que no fuera tocado, que no fuera violado.
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Sí, yo me imagino que sí. Yo creo. Otra cosa es lo que luego sucede a lo largo del tiempo. Me imagino que los egipcios hicieron lo mismo cuando hacían sus tumbas pensaban que nunca iban a ser violadas y sin embargo fueron todas ultrajadas. Sí, yo creo que ellos posiblemente la idea que tenían era de que pasara la eternidad.
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Uno de los problemas con que cuenta la cultura tartesica son las fuentes del mundo ibérico. Nosotros tenemos por lo menos el testimonio de Estrabón, de algunos autores contemporáneos romanos, que les llamó la atención esa cultura indígena local y describieron algunos detalles, algunos aspectos de su cultura. Pero del mundo tartésico parece que está ahí un poco en el limbo, y esa es la razón por la que Schulten también vio como algo factible poder relacionarlo con el mito de la Atlántida de Platón y de otras ensoñaciones, que todo cabe en el momento de que no hay fuentes.
C
Bueno, hay pocas fuentes ciertamente, pero nosotros tenemos una fuente de la que tiramos mucho, que es la de Heródoto. Heródoto en su libro hace varias menciones a Tartesso, y una de ellas es muy curioso, porque siempre se ha visto como una especie de leyenda que cuenta Heródoto y demás, pero habla de Colayo de Samos, que es un marino que por los vientos que hay en el estrecho de Gibraltar es empujado su navío y recala más allá de las columnas de Hércules. Es curioso porque en 2007 aproximadamente aparece en Huelva las cerámicas fenicias más antiguas de la península ibérica, finales del siglo X, que coincidiría con el relato que hace Heródoto, es decir, que los griegos ya habían llegado antes, cuando estaban los fenicios. Porque hay una cosa muy importante, Heródoto no habla de Tarteso, pero no habla de fenicios edioindígenas, sino habla de Tartesso, lo cual quiere decir que ya están imbricados los fenicios con los indígenas.
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Sí, de hecho Heródoto también habla de rey Argantonio y le atribuye una longevidad de 120 años.
C
Por eso es legendario.
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Y por eso es legendario Cicerón luego vuelve a reiterar ese dato y de esos 120 años dice que gobernó unos 80 años. Bueno, llama la atención también incluso el
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nombre que le da.
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Yo creo que Heródoto viene de un poco de Arga, que sería plata, como el custodio de la plata del lugar,
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el señor de la plata.
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Pero hay una pregunta que me gustaría, Sebastián, que me contestara. Sobre todo saber tu opinión, porque enlazándolo una vez más con la Atlántida, porque es algo recurrente y cada cierto tiempo aparece alguna noticia, y una de esas noticias, una de las investigaciones recientes fue por la universidad, me parece que es con Rainer Kun, que empezó a excavar o a investigar en las marismas de los Hinojos, en el Doñana, y él dijo que había encontrado esos vestigios de la Atlántida. Me interesaría saber tu opinión sobre esas investigaciones y sobre si esa Atlántida estaría debajo de las aguas y que de momento sería imposible excavar.
C
Bueno, nosotros nos prohibimos a nosotros mismos hablar de la Atlántida, porque esto es como si le preguntas a un astrónomo por la alineación de la nave. Es decir, el astrólogo habla de que si hoy hace frío es porque es tu día y el astrónomo habla de otras cosas. Pero bueno, volviendo a esto, cuando Cune halló unos círculos en Doñana, ciertamente eran dos círculos concéntricos, el Consejo Superior de Investigación Científica, que es el que gestiona Doñana, nos llama a nosotros, a un equipo, yo estaba entonces en Madrid en el Consejo, y me dice que monte un equipo porque se había organizado un follón enorme con aquello. Yo organicé un equipo donde había de todo. Había historiadores, filólogos y demás del Consejo de la Universidad de Huelva, de la Universidad de Granada y del Instituto de Arqueología. Fuimos allí, vimos los círculos. Los círculos eran medievales, con cerámica medieval. Eran los círculos que hacían en la marisma para resguardar a los caballos durante la Edad Media y quedaban los restos fosilizados de la madera. Eso era todo. Pero a pesar de todo, la gente no es consciente de que hay una teoría a partir de los años 50, que es la tectónica de placas. La tectónica de placas no se conocía, Schulten no la conocía, evidentemente. Entonces no puede haber ningún poblado ni nada en esa zona porque estaba sumergida completamente.
B
Por eso es bueno que lo digas, porque es algo que se va reiterando en las redes sociales.
C
Sí, bueno, pero con eso no se
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puede desmentir, no se puede luchar. Lo que sí que es cierto es que la cultura tartésica, imagino que al igual que sucedió con la cultura ibérica en el siglo XIX, tardó en reconocerse como tal. Siempre no valoramos lo nuestro y pensamos que es todo fenicio, que es todo griego, que es todo orientalizante, y bueno, esto tiene mucha influencia de y poquito de tal, hasta que te das cuenta de que es una cultura absolutamente indígena. ¿Cuando es ese momento en el que aparece la cultura tartésica como tal, con letras de oro? Bueno, habría que decir con letras de plata para la historia.
C
Bueno, es cierto lo que dices, es decir, que el componente fenicio es muy importante, pero el componente indígena también es importante. Entonces, la unión de esas dos cosas es lo que le da originalidad a la cultura. Por eso Tartesso no se parece en nada ni al mundo ibérico ni al mundo etrusco. Tiene su propia originalidad, su propia personalidad. Y ese momento se produce. Hay un artículo muy famoso de los años 50, que es el de Maluquer de Mote, en el que a raíz del bronce Carriazo lo analiza y ve que lo que hay es un símbolo que es puramente indígena, que lo compró en un mercadillo. Lo compró en un mercadillo Carriazo. Carriazo lo compra en un mercadillo en Sevilla, se lo da a Maluquer para que lo estudie, que era el más especialista en Tartessos en ese momento, y Maluquer le devuelve el favor poniéndole bronce Carriazo.
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Yo tengo una réplica en casa preciosa. Yo colecciono estas fricadas y tengo una réplica muy bonita.
C
Se ha convertido en un símbolo, igual que el despotes, porque es el bocado lateral, la cama lateral de un bocado de caballo y la cama lateral del bocado de caballo de Canchorroano. Es otro de los símbolos de Tartesso también. Como son tan simétricos y son unos logos magníficos.
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Y Maluquer entonces fue con este artículo el pionero.
C
Sí, sí, fue el primero que habló ya de una cultura tartésica, en qué consistía, que era lo indígena, con esa influencia oriental.
B
Y ya hablamos de símbolos. Esto que se ha encontrado en Turuñuelo, además de esa hecatombe de 52 animales, no solo caballo, sino un perro, quedó ahí también. Y aparte cerdos, vacas. Está también esa placa de arcilla que se ha encontrado, que además le falta algún trozo. Y ahí, si no recuerdo mal lo que he leído, apareció un abecedario, un abecedario protohispánico, que no deja de ser un hallazgo interesante, porque de alguna forma nos remite que tenían un tipo de literatura y de lenguaje también muy sofisticado.
C
Sí, bueno, es una placa de pizarra, de pizarra negra, que no es de la zona. El yacimiento tiene suelos de pizarra que son azuladas. Esta es negra. Negra. Mucho más fácil de grabar que los otros tipos de pizarra, que si no se rompen. Con lo cual es una importación y tiene una información brutal la pizarra.
B
Aparte de guerreros.
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Exactamente. Es como un palincepto, se van haciendo cosas, se van borrando y se van haciendo otros se van borrando. Entonces, aparte de los guerreros, que quizás son muy llamativos, sí es verdad que aparece todo un abecedario incompleto, incompleto, le faltan tres letras y se parece mucho al de Spanca, que es un portugués. Lo que pasa que el de Spanca, que ya se conocía ese abecedario no tenía contexto arqueológico, entonces se especulaba esto es del siglo I, del siglo III, del siglo V. Claro, cuando aparece el del Turuñuelo ya sabemos que son del siglo V antes de Cristo. Y bueno, es muy importante ver cómo una grafía que viene del fenicio. Cada uno lo va adaptando. Luego hay que tener en cuenta, yo siempre lo digo, hay que tener en cuenta que en esa época no hay radio, ni hay televisión, ni hay periódicos, con lo cual uno, una aldea, va evolucionando el lenguaje de una forma distinta y se van diferenciando muchísimo las lenguas entre unos y otros. Por eso no se entiende. Nosotros hablamos latín, pero yo no entiendo con un francés, con un rumano o con un italiano.
A
Fantástico escucharos a los dos hablando de uno de los temas que a mí, insisto, siempre más me ha fascinado. Yo que tengo la oportunidad de hablar con muchos amigos y profesores británicos, muchos de ellos no conocen la cultura ibérica y la cultura tartésica. Cómo que no. Lo primero que hago es llevarles al arqueológico, ven la dama de Elche, enseguida la relacionan con la princesa Leia, es algo innato. Y luego les llevo a ver el mundo tartésico y alucinan en colores.
B
Allí está el tesoro de Aliseda,
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un montón de cosas del mundo, del mundo tartésico. Sebastián Celestino, como decía, director del Instituto de Arqueología de Mérida, vinculado al CSIC, director de este yacimiento fantástico del Turuñuelo, y Jesús Callejo, crononauta. A los dos, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
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Este episodio especial de SER Historia, celebrado por los 900 programas del podcast, invita a los oyentes a un viaje por la fascinante historia de Tarteso, una civilización misteriosa y pionera de Occidente. El host Jesús Callejo, junto al arqueólogo Sebastián Celestino (director del Instituto de Arqueología de Mérida y del yacimiento de Casas del Turuñuelo), exploran mitos, hallazgos arqueológicos y debates modernos sobre lo tartésico, desde los primeros contactos con fenicios y griegos hasta los grandes enigmas, como la relación de Tarteso con la Atlántida.
Cita memorable
“Tenemos todos los ingredientes para una Indiana Jones. Y aquí tenemos varios Indiana Jones que están recuperando del olvido esas alhajas...”
—Jesús Callejo [01:39]
Cita memorable
“Para nada en absoluto, pero no deja de ser una Atlántida... entendido como una civilización que ha desaparecido en las neblinas del espacio-tiempo, pero que ha dejado... rastros suficientes como para especular y fantasear.”
—Jesús Callejo [05:14]
Cita memorable
“Tartesso no es una ciudad en sí... Tartesso es un territorio... Hay que tener en cuenta que dura 500 años. En esos 500 años hay movimientos...”
—Sebastián Celestino [11:12]
Cita memorable
“Llegó un momento... en el que todos estos edificios se clausuran... de una forma traumática... sacrificio y sellado final, como para que las generaciones venideras no tocaran el lugar.”
—Sebastián Celestino [16:02]
Cita memorable
“Cuando Cune halló unos círculos en Doñana... eran medievales con cerámica medieval... La gente no es consciente de que hay una teoría... la tectónica de placas... No puede haber ningún poblado ni nada en esa zona porque estaba sumergida completamente.”
—Sebastián Celestino [20:10]
Jesús Callejo sobre la emoción de investigar Tarteso
“Tenemos todos los ingredientes para una Indiana Jones.” [01:39]
Sebastián Celestino sobre el carácter legendario de Argantonio
“No es un rey mítico, creo que es un rey legendario.” [11:03]
Sobre la clausura ritual de edificios tartésicos
“Llegó un momento... en el que todos estos edificios se clausuran... con sacrificio y sellado final.” [16:02]
Desmontando la "Atlántida española"
“Nos prohibimos a nosotros mismos hablar de la Atlántida...” [20:08]
El episodio ofrece un apasionante vistazo multidisciplinar al enigma de Tarteso, desde la arqueología puntera hasta la mitología que la ha envuelto. Se enfatiza la necesidad de distinguir la evidencia comprobada de la leyenda, y se celebra la identidad única de esta gran civilización originaria de la Península Ibérica, pionera en Occidente y síntesis de influencias mediterráneas y autóctonas. La conversación refuerza la idea de Tarteso como misterio vigente, a caballo entre la ciencia, la imaginación y el orgullo patrimonial.
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